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CursoMatbas - DIGITAL

El documento es un texto educativo titulado 'Curso libre juvenil de matemáticas', que abarca conceptos fundamentales de matemáticas básicas necesarios para estudios universitarios. Se organiza en cinco capítulos que cubren sistemas numéricos, álgebra, geometría, funciones y trigonometría, cada uno con un enfoque teórico y práctico. Incluye ejercicios, problemas y talleres para profundizar en los temas tratados.

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CursoMatbas - DIGITAL

El documento es un texto educativo titulado 'Curso libre juvenil de matemáticas', que abarca conceptos fundamentales de matemáticas básicas necesarios para estudios universitarios. Se organiza en cinco capítulos que cubren sistemas numéricos, álgebra, geometría, funciones y trigonometría, cada uno con un enfoque teórico y práctico. Incluye ejercicios, problemas y talleres para profundizar en los temas tratados.

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Matemáticas

Colección
Otros títulos textos Myriam Leonor Campos Flórez

Curso juvenil
es matemática de la Universidad Nacional
Curso de matemáticas básicas El texto presenta elementos teóricos y prácticos de Colombia, DEA y Doctora en Matemáticas
Ipsumquam, core qui
para ciencias humanas de matemática básica necesarios para abordar los puras y aplicadas de la Université Montpellier
blamene doluptas
y ciencias de la salud cursos de matemáticas de nivel universitario. Este II, Montpellier, Francia. Su área de interés es
Armando Casas

de matemáticas
Margarita Ospina Pulido material está orientado a enriquecer los conceptos el álgebra. Es coautora de los textos Álgebra
Et elitatenissi y las herramientas proporcionados por la enseñan- lineal y Álgebra abstracta, del Departamento
Teoría de números
cuptaquates aliquunt [para
pra za media, está distribuido en cinco capítulos, así: de Matemáticas, de la Universidad Nacional de
principiantes]: problemas,
Armando Casas Colombia.
ejercicios, y soluciones con 1. Sistemas numéricos. Incluye números reales, nú-
Mathematica® meros racionales, irracionales, números enteros, Blanca Aurora León Infante
Duntiaectur sene
José Luis Ramírez Ramírez expresiones decimales, números complejos. Es licenciada en Matemáticas, de la
evelibusto ent, sequatesti
Gustavo Nevardo Rubiano Ortegón
omnite la sit asimporia 2. Fundamentos del álgebra. Incluye expresiones Myriam Leonor Campos Flórez Universidad Pedagógica Nacional y magíster
en matemáticas, de la Universidad de los
algebraicas, polinomios, factorización y resolución
Ecuaciones Armando Casas
diferenciales
de ecuaciones, inecuaciones y problemas. Blanca Aurora León Infante Andes. Sus áreas de interés son el álgebra y la

Curso Juvenil de matemáticas


ordinarias topología. Es coautora del texto Trigonometría
Luz Marina Moya 3. Geometría euclidiana. Incluye ángulos, con- y geometría analítica, del programa Antioquia
Edixon Rojas gruencia y semejanza de triángulos, polígonos, cir- la más educada.
cunferencia, círculo y algunos sólidos y sus volú-
menes.
4. Funciones. Incluye el plano cartesiano, funcio-
nes y sus gráficas, algunas familias de funciones,
álgebra de funciones, composición.
5. Trigonometría. Incluye funciones trigonométri-
cas de ángulos y de números reales, identidades
y ecuaciones trigonométricas, aplicaciones, teore-
mas del seno y del coseno.
Un recuento sobre la evolución histórica del tema
precede el desarrollo de la teoría en cada capítulo,
que está ampliamente ilustrada con ejemplos y en-
riquecida con talleres que son series de ejercicios
y problemas propuestos, para contribuir a profun-
dizar y ampliar los temas tratados en el texto.

ISBN: 978-958-505-406-6

9 789585 054066
Facultad de Ciencias
Sede Bogotá
Curso libre juvenil de
matemáticas
Curso libre juvenil de
matemáticas
Tercera edición

Myriam Leonor Campos Florez


Blanca Aurora León Infante

Bogotá, D. C., Colombia, 2023


Catalogación en la publicación Universidad Nacional de Colombia

Campos Flórez, Myriam Leonor, 1952-


Curso libre juvenil de matemáticas / Myriam Leonor Campos Flórez, Blanca
Aurora León Infante. – Tercera edición. – Bogotá : Universidad Nacional de
Colombia. Facultad de Ciencias, 2023
1 CD-ROM (xxx, páginas): ilustraciones, diagramas. – (Colección Textos)

Incluye referencias bibliográficas e índice analítico


ISBN 978-958-505-406-6 (impreso) ISBN 978-958-505-407-3 (e-book)

1. Matemáticas – Enseñanza superior – Problemas, ejercicios, etc. 2. Aritmética


3. Funciones (Matemáticas) 4. Álgebra 5. Geometría 6. Trigonometría I. León
Infante, Blanca Aurora, 1949- II. Título III. Serie

CDD-23 510.711 / 2023

© Universidad Nacional de Colombia


Facultad de Ciencias
© Myriam Leonor Campos Florez
Blanca Aurora León Infante

Primera edición, septiembre de 2007


Segunda edición, marzo de 2017
Tercera edición, agosto de 2023

ISBN 978-958-505-406-6 (papel)


ISBN 978-958-505-407-3 (digital)

Edición
Daniela Guerrero Acosta
Coordinación de publicaciones - Facultad de Ciencias
[email protected]

Corrección de estilo:
Hernán Rojas

Diseño de la colección
Leonardo Fernández Suárez

Maqueta LATEX
Camilo Cubides

Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio


sin la autorización escrita del titular de los derechos patrimo-
niales

Hecho en Bogotá, D. C., Colombia


Contenido

Presentación v
Agradecimientos vii

Capítulo uno
Sistemas numéricos 1
1.1. Introducción histórica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
1.2. Una visión preliminar . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8
1.3. Adición y multiplicación de números reales . . . . . . . . . . . . . . . . 10
1.4. Diferencia y cociente en los números reales . . . . . . . . . . . . . . . . 13
1.5. Orden en los números reales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15
1.6. Representación geométrica de los números reales . . . . . . . . . . . 17
1.7. Los enteros . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21
1.8. Números racionales e irracionales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25
1.9. Expresiones decimales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 27
1.10.Densidad de los números racionales e irracionales en R . . . . . . 31
1.11.Números complejos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 32

Capítulo dos
Fundamentos de álgebra 41
2.1. Introducción histórica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 43
2.2. Expresiones algebraicas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 46
2.2.1. Exponentes enteros positivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 48
2.2.2. Exponentes enteros . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 49
2.2.3. Exponentes racionales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 51
2.3. Polinomios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 56
2.3.1. Suma y resta de polinomios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 58
2.3.2. Multiplicación de polinomios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 59
2.3.3. División de polinomios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 60
2.4. Productos notables y factorización de polinomios . . . . . . . . . . . 67
2.5. Fracciones algebraicas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 72
2.5.1. Simplificación de fracciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 72
ii · Contenido

2.5.2. Operaciones con fracciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 73


2.5.3. Racionalización de fracciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 75
2.6. Ecuaciones e inecuaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 76
2.6.1. Solución de ecuaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 77
2.6.2. Solución de inecuaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 83
2.7. Resolución de problemas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 92

Capítulo tres
Geometría 105
3.1. Introducción histórica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 107
3.2. Geometría plana . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 109
3.2.1. Puntos, rectas, rayos y segmentos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 109
3.2.2. Ángulos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 113
3.2.3. Triángulos: congruencia y semejanza . . . . . . . . . . . . . . . . . 121
3.2.4. Polígonos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 133
3.2.5. La circunferencia y el círculo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 146
3.3. Algunos sólidos y sus volúmenes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 151

Capítulo cuatro
Funciones 175
4.1. Introducción histórica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 177
4.2. El plano cartesiano . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 182
4.2.1. Fórmula de la distancia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 183
4.3. Funciones y sus gráficas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 187
4.4. Algunas familias de funciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 202
4.4.1. Funciones lineales y funciones cuadráticas . . . . . . . . . . . . 202
4.4.2. Funciones exponenciales y logarítmicas . . . . . . . . . . . . . . . 210
4.5. Operaciones entre funciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 219
4.5.1. Álgebra de funciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 219
4.5.2. Composición de funciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 226

Capítulo cinco
Trigonometría 237
5.1. Razones trigonométricas en triángulos rectángulos . . . . . . . . . . 239
5.2. Razones trigonométricas en triángulos rectángulos . . . . . . . . . . 244
5.3. Generalización del concepto de ángulo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 250
5.4. Razones trigonométricas de ángulos en posición canónica . . . . 252
5.4.1. Funciones trigonométricas de ángulos negativos . . . . . . . . 255
5.5. Funciones trigonométricas de números reales . . . . . . . . . . . . . . 257
Contenido · iii

5.6. Ángulos de referencia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 264


5.7. Expresiones con seno y coseno . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 266
5.7.1. Gráficas sinusoidales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 267
5.8. Identidades trigonométricas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 270
5.8.1. Identidades fundamentales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 270
5.8.2. Fórmulas de suma y resta . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 274
5.8.3. Ángulos múltiples . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 278
5.9. Ecuaciones trigonométricas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 279
5.10.Aplicaciones de la trigonometría . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 282
5.10.1. Teorema del seno . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 283
5.10.2. Teorema del coseno . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 285
Referencias 295
Índice analítico 297
Presentación

En el texto que presentamos a continuación, proponemos una aproximación


intuitiva a algunos elementos teóricos y prácticos de la matemática básica,
elementos que consideramos esenciales para iniciar los cursos de matemá-
ticas en la universidad.
El material está orientado a enriquecer los conceptos y las herramien-
tas que han adquirido en las instituciones escolares, los estudiantes de los
últimos años de la enseñanza media.
En el primer capítulo discutimos las principales propiedades de los
números reales y de algunos de sus subconjuntos más notables. En el se-
gundo, tratamos los fundamentos del álgebra, iniciando con el estudio de
las expresiones algebraicas, los polinomios y sus operaciones, dedicando
un espacio importante al problema de la factorización y cerrando con el
análisis de las desigualdades. En el tercero, abordamos los conceptos básicos
de la geometría euclidiana desde sus nociones fundamentales de geometría
plana: ángulos, triángulos, cuadriláteros, polígonos, relaciones y propieda-
des básicas, culminando con aspectos primarios de la geometría del espacio.
En el cuarto capítulo trabajamos las funciones, sus gráficas y el álgebra de
funciones y estudiamos algunas familias de funciones: lineales, cuadráticas,
exponenciales y logarítmicas. Dedicamos el último capítulo a la trigonome-
tría, iniciando con la trigonometría de triángulos rectángulos, para presen-
tar a continuación las funciones trigonométricas, sus gráficas, relaciones y
propiedades; este capítulo termina con la discusión de algunas aplicaciones
importantes de la trigonometría.
Es de resaltar que al final de cada uno de los capítulos hemos
incluido talleres conformados por ejercicios y problemas seleccionados para
que contribuyan a profundizar y ampliar los temas tratados en el texto.
Con respecto a la anterior, esta nueva edición presenta los cambios que
señalamos acontinuación:
El capítulo uno, “Los números reales”, contiene una introducción his-
tórica a los sistemas numéricos y un reordenamiento de los ejercicios pro-
puestos en los talleres, de acuerdo con el orden de los temas en el texto.
vi · Presentación

El capítulo dos, “Fundamentos de álgebra”, contiene un somero recuento


histórico del desarrollo del álgebra y elementos introductorios a la resolu-
ción de problemas.
El capítulo cuatro, “Funciones”, contiene una aproximación histórica al
concepto de función.

Esta es una publicación susceptible de modificaciones y correcciones, por


lo cual invitamos a los lectores a hacernos conocer sus observaciones y su-
gerencias en cualquiera de los siguientes correos electrónicos

[email protected]
[email protected]
Agradecimientos

Agradecemos el apoyo y la colaboración prestados para hacer posible esta


nueva edición del texo Curso libre juvenil de matemáticas a los profesores:
César Gómez, Director del Departamento de Matemáticas período
2014-2018.
Mauricio Bogoya, Director del Departamento de Matemáticas período
2018-2020.
Juan Carlos Hernández, Director del Departamento de Matemáticas pe-
ríodo 2020-2022.
Armando Reyes, Coordinador de extensión del Departamento de Ma-
temáticas.
Pedro Zambrano, Coordinador de Publicaciones del Departamento de
Matemáticas. Igualmente, agradecemos a la señora Deysy Contreras por el
levantamiento del texto.
Capítulo
uno
Sistemas
numéricos
Sistemas numéricos · 3

1.1. Introducción histórica


Desde el inicio de la civilización, el hombre se ha visto en la necesidad
de contar lo que condujo la humanidad a la primera noción de número
y al inicio de la matemática. La palabra “aritmética” significa literalmen-
te, arte de contar: deriva del griego arithmetike, que combina dos palabras:
arithmos, que significa ‘número’, y techne, que se refiere a un arte o habilidad.
A lo largo de la historia, las diferentes culturas crearon sus propios sistemas
numéricos más o menos efectivos para progresar. Los números naturales
han estado presentes en todas las civilizaciones y se han representado de
distintas maneras.
Hace unos 10000 años, en Oriente Próximo, usando tablillas de arcilla,
ya se llevaba un registro de los habitantes y los bienes, que eran represen-
tados mediante figuras como conos, esferas, huevos, cilindros, discos y
pirámides, pero esas figuras se falsificaban con facilidad, por lo cual las
tablillas se guardaban en vasijas. Para ver su contenido y continuar con el
registro se rompían las vasijas, lo que complicaba esas acciones. Para sim-
plificar, se decidió listar su contenido sobre cada vasija. Aún así, dibujar cada
figura en la vasija era tedioso, por lo que los dibujos se redujeron a líneas.
Al seguir tratando de sintetizar la representación de los contenidos, se
crearon símbolos para representar cantidades, es decir numerales o núme-
ros, los cuales conformaron diferentes sistemas numéricos.
Muchos utilizaron los dedos de sus propias manos como instrumentos
de cálculo, lo que les permitía contar hasta diez, o los de sus manos y sus
pies, para llegar hasta veinte. Con ello, la base generalmente utilizada para
contar fue el número 10 y, en algunos casos, el 20.
En la antigüedad egipcia, en los tiempos de la primera dinastía
(3100 a. C. - 2900 a. C.) se contaba con un sistema jeroglífico aditivo de ba-
se 10, al que se denomina sistema hierático. Tenía símbolos diferentes para
1 y para potencias de 10: el 1 era una vara o un bastón y estaba representado
por una raya vertical, |; el 10, por una herradura invertida o una U invertida;
el 100, por una cuerda enrollada; el 1000, por una flor de loto; el 10 000,
por un dedo; el 100 000, por un pájaro, una rana o un pez y el 1 000 000
por un hombre arrodillado con brazos levantados u hombre asustado. Los
números se representaban escribiendo el símbolo del 1 tantas veces como
unidades tenía el número dado, el símbolo del 10 tantas veces como decenas
había en el número, y así sucesivamente. Para sumar números, se sumaban
por separado las unidades, las decenas, las centenas, etc., de cada número.
La multiplicación estaba basada en duplicaciones sucesivas y la división era
4 · Sistemas numéricos

el proceso inverso. Los egipcios utilizaban sumas de fracciones de la unidad


de la forma 1n junto con la fracción 23 para expresar todas las fracciones. Por
ejemplo 27 , era la suma de las fracciones 14 y 28
1
. Los egipcios no conocieron
el número cero.
Los babilonios heredaron ideas de los acadios, de quienes provenía la
base 60, pero ni el sistema acadio ni el sumerio eran posicionales, mien-
tras que el de los babilonios si lo fue. Este avance de los babilonios fue su
mayor logro en el desarrollo de su sistema numérico utilizado aproxima-
damente en el 2000 a. C. Era un sistema sexagesimal, esto es, de base 60
para números mayores que 59, y aditivo del 1 al 59, es decir, el valor de
una representación se obtenía sumando los valores de las cifras. Contenía
elementos de un sistema de base 10 pues cada uno de los 59 números que
van en cada posición se construye con un símbolo de unidades y otro de de-
cenas: una cuña delgada y vertical para representar al 1 y una cuña gruesa
horizontal para el número 10. Las cuñas delgadas se agrupaban para con-
formar los números de 2 a 9 y las gruesas, para formar los números de 20
a 50, hasta llegar al 59. Para formar un número superior a 59, se disponían
los números en columnas, similar a la forma en la que ordenamos las cifras
actualmente usando la numeración arábiga. Por ejemplo, un número com-
puesto por el símbolo del 5, seguido por el del 34 y terminado con el del
21, representaba 5 × 602 + 34 × 60 + 21. Este mismo principio fue ampliado
a la representación de fracciones, de manera que el ejemplo anterior podía
 2
1 1 1
también representar 5 × 60 + 34 + 21 × 60 , o 5 + 34 × 60 + 21 × 60 . Este
sistema resultaba tan útil como el sistema decimal (base 10). Inicialmente,
el sistema no contenía el número 0, pero fue el sistema babilónico perfec-
cionado en el siglo iv a. C., el que creó el concepto y el uso del número cero.
Se representaba por el símbolo . Podía ponerse al principio, es decir, a
la izquierda. También podía ser insertado en medio de una cantidad, en el
interior de un número dado, pero no podía figurar al final.
Los griegos tomaron elementos de las matemáticas de los egipcios y los
babilonios. Hacia el 600 a. C., utilizaban un sistema decimal aditivo en el
que los números eran representados por letras del alfabeto, denominado
sistema ático. Funcionaba de forma parecida al romano, que se deriva de
este sistema. Para escribir la unidad y los números hasta el cuatro, se utili-
zaban trazos verticales, |, y para otros, la primera letra de cada número por
lo cual el sistema también recibió el nombre de acrofónico: Π, pi, de pénte,
para 5; ∆, delta, de déka, para 10; H , eta, de hekatón, para cien; χ, chi, de
chílioi, para mil; M, mu, de myrias, para diez mil. Existían expresiones para
50, 500, 5000, 50 000 que se obtenían agregando, en la parte superior del
Sistemas numéricos · 5

símbolo Γ de 5, versiones diminutas de los símbolos que representaban las


potencias de 10, usando un principio multiplicativo. Este sistema incluía el
cero.
Pitágoras, el famoso matemático griego que vivió en el siglo v a. C. y la
escuela pitagórica creían que los números naturales gobernaban el universo.
El número uno era considerado como el símbolo de la vida, de la creación
y de la razón. A finales del mencionado siglo, Hípaso de Metaponto, de
la escuela pitagórica, descubrió que no existe una unidad de longitud que
permita medir simultáneamente la diagonal y el lado de un cuadrado, es
decir, las longitudes de la diagonal y el lado del cuadrado son cantidades in-
conmensurable, o, dicho de otra manera, no existen dos números naturales
m y n cuyo cociente sea igual a la razón
√ entre la diagonal y el lado. En otros
téminos, Hípaso descubrió que 2 es irracional. La teoría griega de los
irracionales fue introducida en el siglo iv a. C. por el matemático Eudoxo
de Cnido (390 a. C. - 337 a. C.) y consistió en representar cualquier mag-
nitud, racional o irracional, como la razón entre dos longitudes y considerar
igualdades entre razones.
El sistema numérico romano estaba conformado por un conjunto de
x números representados por letras mayúsculas, que representaban el 1 y
potencias de 10, como i, x, c para 1, 10 y 100 respectivamente, como en el
sistema griego. Pero los romanos mejoraron el sistema numérico introdu-
ciendo nuevos números, como el 5, el 50 y el 500, que corresponden a las
letras v, l y d respectivamente. Tenían como símbolos base a 1, 5, 10, 50,
100, etc., es decir las letras i, v, x, l, c, etc., a los cuales se adicionaban o
se restaban otros para ir conformando toda la numeración. Para expresar el
2 y el 3 simplemente se escribía dos o tres veces la letra i, ii y iii. Por esta
razón el sistema es aditivo. La colocación de un símbolo delante o detrás
de otro de mayor valor, significaba que la cantidad representada por el sím-
bolo se sumaba o restaba a la cantidad mayor. Por ejemplo, xl era 50-10,
y lx era 50 + 10. En este sistema se escribía el número uno a la derecha,
hasta un máximo de tres veces y, a la izquierda solo se escribía un uno. Así,
por ejemplo, los números 6, 7, 8, 9 y 48 eran respectivamente vi, vii, viii, ix
y xlviii. Este sistema de dar a las letras valor numérico dificultaba efectuar
operaciones aritméticas y multiplicar grandes cantidades resultaba impo-
sible, además, carecía del cero. El sistema cayó en desuso y actualmente
solo se utiliza con fines decorativos (relojes, estatuas, monumentos) y para
mantener cierto protocolo (para numerar: los siglos, los Papas, los reyes, las
reinas, etc.).
Cualquiera que fuera el sistema que se utilizara para contar, los comer-
ciantes de las primeras civilizaciones utilizaron pequeñas piedras
6 · Sistemas numéricos

amontonadas en el suelo para representar los números contados. Este mé-


todo de contar pudo ser el origen del ábaco que consistía en varias hileras de
pequeñas piedras móviles ensartadas, de donde derivó el término “cálculo”,
del latín calculus que significa piedrecita.
El sistema numérico que empleamos en la actualidad, nació en la India
hacia el siglo v a. C. Los matemáticos de ese país fueron los primeros en
introducir símbolos individuales para cada uno de los números del 1 al 9.
Existen representaciones de los números 1, 4 y 6 en las inscripciones budis-
tas de Asoka del siglo iii a. C. En otras inscripciones de un siglo más tarde se
ven los números 2, 4, 6, 7 y 9 grabados en los monumentos de Nana Ghat.
En documentos del siglo ii d. C. aparecen ya todos, menos el 8.
En la India, se inventó la aritmética posicional decimal, se introdujeron
la noción de cero y el uso de los números negativos. El signo que usamos
para el cero fue utilizado por primera vez en la India, aunque posiblemente
se origina en la palabra griega ouden que significa “nada”. Incluso es posible
que su origen estuviese en Alejandría y que de ahí pasara a la India. Ese
signo apareció casi dos siglos después que el resto de los signos numerales.
En sus inicios se llamaba Zunya, del sánscrito, significaba “nada”, “hueco” o
“vacío” y se indicaba con una coma. Gracias a la introducción del cero, se
dejó de cometer errores crasos a la hora de interpretar cifras como 45, 450
o 4005 ya que hasta entonces se dejaba espacios vacíos en los sitios del cero.
El primer ejemplo del uso de la numeración decimal data del 595 d. C., en
el que se incluye el uso funcional del 0. Existe referencia a esa numeración
en una nota escrita por el obispo Severus Sebokht hacia el 650 d. C., que
habla de “los nuevos signos”. Tal sistema permitió a los matemáticos de la
India desarrollar métodos eficientes para sumar y multiplicar números.
Cuando los árabes eran nómadas tenían palabras para los números, pe-
ro no símbolos, entonces adoptaron el sistema de numeración de la India.
Tras conocer las posibilidades del cero lo llamaron sifr que significa vacío. A
finales del siglo viii se trasladaron a Bagdad unas tablas astronómicas en las
que se podía ver los nuevos números. En el año 825 d. C. Muhammad ibn
Musa abu Djafar al-Khwarizmi (Mohamed, hijo de Moisés, padre de Jafar,
el de Khwarizm) matemático, astrónomo y geógrafo musulmán, nacido en
la ciudad persa de Khwarizm (actual Uzbekistan, al sudeste del mar de Aral),
publicó en Bagdad su libro Sobre el cálculo con numerales indios (posiblemente
titulado originalmente “Kitab al-Jam’a wal-Tafreeq bil Hisab al-Hindi”) en
el que describe con detalle el sistema de numeración posicional en base 10
de la India y la manera de hacer cálculos con él. Con el libro dio a conocer
tal sistema en todo el mundo árabe. El nombre Al-Khwartzmi, pronunciado
“algortsmi” dio lugar a las palabras “guarismo” para indicar las cifras de un
Sistemas numéricos · 7

número y “algoritmo” para referirse a una sucesión finita de pasos para ha-
cer un cálculo. El libro de al-Khwarizmi fue traducido al latín por Adelardo
de Bath tres siglos más tarde. Para entonces, los europeos, que aún usaban
los números romanos, comenzaron a llamar a los nuevos símbolos números
“arábigos”.
En el califato de Córdoba se conocía ya la novedad en el 976 d. C. La
numeración arábiga llegó al resto de Europa a través de al-Andalús (Espa-
ña musulmana) hacia el siglo x, cuando viajó a Córdoba el monje francés
Gerbert de Auvergnat, que en el 999 d. C. fue proclamado Papa con el
nombre de Silvestre ii. Fue el Papa que más contribuyó a difundir la nueva
numeración. En 1202 Leonardo de Pisa, más conocido como Fibonacci,
publicó su obra Liber Abaci, en la que mostró la importancia del nuevo sis-
tema de numeración aplicándolo a la contabilidad comercial, conversión
de pesos y medidas, cálculo, intereses, cambio de moneda, y otras nume-
rosas aplicaciones. En esa obra describe el cero, la notación posicional, la
descomposición en factores primos, los criterios de divisibilidad y la nume-
ración. Aun así, el sistema no tuvo acogida favorable y universal, pues en la
Europa de 1300 estaba prohibida la numeración arábiga en las transaccio-
nes comerciales porque se podían falsificar los números con mayor facilidad
que los de la numeración romana. De hecho, solo hasta 1800 fue acogido
por completo y sin reservas. Así que se necesitaron varios siglos para que la
notación indo-arábiga desplazara definitivamente el ábaco tradicional basa-
do en la arcaica numeración romana. El vocablo para cero fue “latinizado”
por el mismo Leonardo de Pisa con el término zephirum, del que derivó el
término castellano “cero”. Del continente europeo, después, la numeración
llegaría a América.
Los números negativos no fueron inmediatamente aceptados por los
matemáticos europeos. En el siglo xvi los números irracionales positivos
se usaban con mayor libertad, pero se evitaba usar números negativos, los
cuales se consideraban “absurdos”. A principios del siglo xvii se empezó a
usar el signo menos para la resta y para denotar números negativos.
Para la civilización amerindia de los mayas (2000 a. C. - siglo 16 d. C.)
la base fue el número 20 con el 5 como base auxiliar. No se conoce repre-
sentación gráfica de su numeración anterior al siglo iii de nuestra era. El
maya fue el primer pueblo en emplear el cero, que más que un número era
un concepto no operativo. El signo utilizado para el cero puede ser inter-
pretado como un caracol o un ojo semicerrado. La unidad se representaba
por un punto. Dos, tres y cuatro puntos servían para 2, 3, y 4. El 5 era una
raya horizontal, a la que se añadían los puntos necesarios para representar
6, 7, 8 y 9. Para el 10 usaban dos rayas, y de la misma forma se continuaba
8 · Sistemas numéricos

hasta el 20 con cuatro rayas. Cada grupo de puntos, de rayas o de puntos


y rayas se consideraba como un solo signo y esos signos constituían las ci-
fras del sistema de base 20. Cada cifra se multiplicaba por 1, 20, 20 × 20,
20 × 20 × 20, etc., según el lugar que ocupara, y se sumaba el resultado. Era
pues un sistema posicional. Los números mayas se escribían en columnas y
se leían de arriba a abajo, empezando por el orden de magnitud mayor.
En México, entre los siglos xiv y xvi de nuestra era, se desarrolló la ci-
vilización azteca que creó un sistema de cifras que se conoce a partir de
manuscritos llamados Codex. En ellos los escribas consignaban los resul-
tados de sus inventarios y el recuento de los tributos. Esa numeración se
basaba en el principio aditivo, según el cual el valor de una representación
se obtiene sumando los valores de las cifras y cada cifra se reproducía tan-
tas veces como fuera necesario junto a los pictogramas asociados. Era una
numeración vigesimal, es decir de base 20.
Las cuentas en el Imperio inca del Perú (1438 - 1533) las llevaba el de-
nominado gran tesorero, utilizando un ábaco con granos de maíz, y después
trasladaba sus resultados a una larga cuerda. Los nudos hechos en cuerdas
hacían posible tener un registro permanente de los impuestos, los gastos y
las estadísticas vitales. La serie de nudos hecha en una cuerda que sirve para
contar se llama quipu.
Pasó mucho tiempo antes de que los números reales fueran pensados
intuitivamente como puntos en una recta dirigida, con los números positi-
vos a la derecha del cero y los negativos a la izquierda. No fue sino hasta la
segunda mitad del siglo xix cuando la noción del número real tuvo análisis
crítico. En 1872 Dedekind logró por fin capturar la esencia de la “continui-
dad” de la recta construyendo los números reales a partir de los números
racionales. La construcción rigurosa de los números reales permitió colocar
al análisis matemático en una base sólida.
El estudio de cualquier rama de las matemáticas requiere un buen conoci-
miento de las principales propiedades de los números reales, así como de
propiedades especiales de algunos de sus subconjuntos más notables. El
propósito de este capítulo es presentar el mínimo de nociones que consi-
deramos indispensables para cubrir esas necesidades.

1.2. Una visión preliminar


Como lo vimos en la sección anterior, la noción de número es una de las
nociones fundamentales en matemáticas. Su origen se remonta a la anti-
Sistemas numéricos · 9

güedad y a través de los siglos ha pasado por un largo proceso de extensión


y de generalización.
Los números más simples, los que utilizamos para contar, son los enteros
positivos:
1, 2, 3, 4, 5, . . .
Representamos el conjunto de los enteros positivos por Z+ .
Si al conjunto de los enteros positivos le añadimos el número 0, obte-
nemos el conjunto de los números naturales que representamos por N. Es
decir,
N = ={0, 1, 2, 3, 4, 5, . . .}
Si a N le agregamos los inversos aditivos de los enteros positivos, −1, −2,
−3, −4, −5, . . ., obtenemos el conjunto de los números enteros que repre-
sentamos por Z. Luego,

Z = ={. . . − 5, −4, −3, −2, −1, 0, 1, 2, 3, 4, 5, . . .}

Los números racionales surgieron ante la necesidad de medir con bastante


precisión distintas magnitudes tales como longitud, peso, tiempo y muchas
otras. Un número es racional si puede expresarse en la forma qp donde p y
q son enteros con q , 0. Como ejemplo de números racionales podemos
citar:
1 236 2 −5 4 −121 12
, , , , , y
2 43 3 6 1 15 −6
Observamos que los números racionales 14 y −612
son simplemente los enteros
4 y −2. En general, todo número entero n se puede expresar de diferentes
maneras como un número racional, estas son algunas de ellas: 1n , 2n2 , −1 .
−n

El conjunto de los números racionales lo representamos con el símbolo Q.


Los griegos fueron conscientes de que los números racionales no son
suficientes para medir todas las longitudes,
√ y, como dijimos en la sección
anterior, ellos demostraron que 2√mide la longitud de la diagonal de un
cuadrado de lado 1 y probaron que 2 no puede escribirse como el cociente
de dos enteros.
Los números que no son racionales, se llaman números irracionales.
En un contexto más avanzado, se puede demostrar que existen muchos
más números irracionales que números racionales. Por el momento,√ po-
demos mencionar que si r es un número racional y r , 0 entonces r 2 es
un número irracional. La reunión de todos los números racionales y todos
los números irracionales constituye el conjunto de los números reales que
representamos por R. Es decir, el conjunto de los números irracionales es el
complemento del conjunto de los números racionales con respecto a R y si
10 · Sistemas numéricos

representamos por I el conjunto de todos los números irracionales, tenemos


la relación
R=Q∪I
Entre los conjuntos numéricos antes mencionados, exceptuando el conjunto
de los números irracionales, se presentan las siguientes relaciones:

Z+ ⊂ N ⊂ Z ⊂ Q ⊂ R

donde ⊂ representa la inclusión entre conjuntos. En todos los casos la in-


clusión es estricta.
El diagrama siguiente nos presenta las relaciones que hemos menciona-
do entre los diferentes subconjuntos de R, incluyendo el conjunto de los
números irracionales:

Números reales (R)

Números racionales (Q) Números irracionales (I)

Números enteros (Z)

Números naturales (N)

Enteros positivos (Z+ )

1.3. Adición y multiplicación de números


reales
Sobre el conjunto R de los números reales tenemos definidas dos operacio-
nes, la adición y la multiplicación que asignan a cada par x, y de números
reales su suma x + y y su producto x · y (que escribiremos abreviadamente
como xy) de tal manera que se cumplen las siguientes propiedades básicas:

P.1 R es cerrado para la adición y la multiplicación. Es decir, si x y y son


números reales, entonces x+y y xy son también números reales. Tam-
bién decimos que la adición y la multiplicación son clausurativas.
Sistemas numéricos · 11

P.2 La adición y la multiplicación en R son conmutativas. Es decir, si x y


y son números reales, entonces

x+y =y+x y xy = yx

P.3 La adición y la multiplicación en R son asociativas. Es decir, si x, y y z


son números reales, entonces

x + (y + z) = (x + y) + z y x(yz) = (xy)z

P.4 La multiplicación es distributiva, a izquierda y a derecha, con respecto


a la adición en R. Es decir, si x, y y z son números reales, entonces

x(y + z) = xy + xz y (x + y)z = xz + yz

P.5 Existen identidades o módulos para la adición y la multiplicación en


R. Es decir, existen dos números reales diferentes que representamos
por 0 y 1, tales que para todo número real x

x+0=0+x = x y x1 = 1x = x.

P.6 Existen inversos para la adición de números reales y para la


multiplicación de números reales diferentes de cero. Es decir:

• para todo número real x, existe un número real que representa-


mos por −x, tal que

x + (−x) = (−x) + x = 0 y

• para todo número real x , 0, existe un número real que


representamos por 1x , tal que

1 1
x = x=1
x x

El número −x se llama el inverso aditivo de x o el opuesto de x. El


número 1x se llama el inverso multiplicativo de x o el recíproco de x.

Dados los números reales x, y y z, la propiedad asociativa de la adición


nos dice que x +(y +z) = (x +y)+z. Esto nos lleva a definir sin ambigüedades
12 · Sistemas numéricos

el símbolo x + y + z como el resultado común de estas expresiones. Simi-


larmente, si x, y, z y w son números reales, por repetidas aplicaciones de la
propiedad asociativa de la adición podemos comprobar que los números

x + (y + (z + w)),
x + ((y + z) + w),
(x + (y + z)) + w,
((x + y) + z) + w y
(x + y) + (z + w),

son todos iguales y definir x + y + z + w como el resultado común de estas


expresiones. En general, si tenemos una colección finita x1 , x2 , . . . , xn de
números reales, todas las formas posibles en las que los asociemos para su-
marlos producen el mismo resultado y podemos definir x1 + x2 + · · · + xn
como este resultado común.
También, dada una suma x1 + x2 + · · · + xn de n números reales, la
propiedad conmutativa de la adición nos permite cambiar arbitrariamente
el orden de los sumandos.
Obviamente, podemos hacer consideraciones similares para la multipli-
cación de números reales.
Ejemplo 1.1
Ilustramos algunas de las propiedades de la adición y multiplicación de
números reales. En las ecuaciones todas las letras representan números reales.

1. 5 + 0 = 5. Existencia de identidad o módulo para la adición.

2. 2r + 7s = 7s + 2r. Clausuratividad de la multiplicación y conmutati-


vidad de la adición.
1
3. 6 · 6 = 1. Existencia de inversos multiplicativos.

4. (a + b)(c + d) = (a + b)c + (a + b)d = ac + bc + ab + bd. Propiedad


distributiva.

5. π + (−π) = 0. Existencia de inversos aditivos.

6. x + y = x · 1 + y · 1. Existencia de identidad para la multiplicación.

7. (p + 2q) + 3r = p + (2q + 3r). Clausuratividad de la multiplicación y


asociatividad de la adición.

8. (x + y)(x − y) = (x − y)(x + y). Conmutatividad de la multiplicación.


Sistemas numéricos · 13

1
9. 3x+5 (3x + 5) = 1 si 3x + 5 , 0. Clausuratividad de la multiplicación
y existencia de inversos multiplicativos.

10. ((4r)s)(3t) = (4r)(s(3t)). Clausuratividad y asociatividad de la


multiplicación

1.4. Diferencia y cociente en los números


reales
La diferencia y el cociente de dos números reales se pueden expresar en
términos de la adición y la multiplicación de acuerdo con las siguientes
definiciones:
Si x y y son números reales, la diferencia de x y y (en ese orden) es
x − y = x + (−y) (esto es, la adición de x y el inverso aditivo u opuesto de y).
Si x y y son números reales con y , 0, el cociente de x y y (en ese
orden) es xy = x 1y (esto es, la multiplicación de x y el inverso multiplicactivo
o recíproco de y).
Hacemos notar que como el número cero carece de inverso multiplica-
tivo, la división por cero no está definida.
Hacemos notar además que, en general, la diferencia de x y y es diferente
de la diferencia de y y x, por ejemplo, 7 − 4 = 3 mientras que 4 − 7 = −3.
También en general, si x , 0 y y , 0, el cociente de x y y es diferente del
cociente de y y x, por ejemplo 84 = 2 mientras que 48 = 12 .
La importancia de las propiedades básicas P.1 a P.6 es que a partir de
ellas se pueden deducir todas las demás propiedades relativas a la adición
y multiplicación de números reales. A manera de ejemplo podemos citar
algunas de ellas de uso muy frecuente:

Propiedades cancelativas:
• Si x, y y z son números reales tales que x + y = x + z, entonces
y = z.
• Si x, y y z son números reales tales que xy = xz y x , 0 entonces
y = z.

Unicidad de los inversos:


• Si x y y son números reales tales que x + y = 0, entonces y = −x.
• Si x y y son números reales con x , 0 tales que xy = 1, entonces
y = 1x .
14 · Sistemas numéricos

Reglas de los signos:


Si x y y son números reales arbitrarios, entonces
• (−x)y = −(xy),
• x(−y) = −(xy)
• (−x)(−y) = xy

Regla de los signos para las fracciones:


Si x y y son números reales con y , 0, entonces
x −x x
− = =
y y −y

Simplificación de fracciones:
Si x, y y z son números reales con y , 0 y z , 0 , entonces
xz x
=
yz y

Operaciones con fracciones:


Si x, y, z y w son números reales con z , 0 y w , 0, entonces
x y xw + zy
• + =
z w zw
x y xw − zy
• − =
z w zw
x y xy
• · =
z w zw
Si además, y , 0, entonces
x
x y x w xw
• ÷ = yz = · =
z w w
z y zy
Aplicando las operaciones anteriores y la fórmula de simplifica-
ción de fracciones, obtenemos los siguientes casos especiales:
x y x+y
+ =
z z z
x y x−y
− =
z z z
Veamos como podemos obtener la primera de estas igualdades:
x y xz + zy xz + yz (x + y)z x+y
+ = = = = z
z z zz zz zz
Ejemplo 1.2. En la siguiente lista utilizamos algunas de las propiedades
mencionadas. Siempre suponemos que los denominadores de las fracciones
son diferentes de cero.
Sistemas numéricos · 15

1. Si 4x = 12 entonces x = 3. Propiedad cancelativa.

2. (−8x)(−7y) = 56xy. Regla de los signos.


1−x x−1
3. − = . Regla de los signos para fracciones.
x+2 x+2
5 4 5y + 4x
4. + = . Suma de fracciones.
x y xy
−2xy 2xy
5. = . Regla de los signos.
−5z 5z
(x + y)(x − 5y) x − 5y
6. = . Simplificación de fracciones.
(x + y)(3x + y) 3x + y
a − 1 a + 2 (a − 1)(a + 2)
7. · = . Multiplicación de fracciones.
a + 1 a − 3 (a + 1)(a − 3)
2
3 2·5 10 10
8. = = = − . División de fracciones y regla de los
−4 3 · (−4) −12 12
5
signos.

En el próximo capítulo usaremos intensivamente las propiedades básicas


de la adición y multiplicación de números reales, y las propiedades que de
ellas se deducen.

1.5. Orden en los números reales


El conjunto R de los números reales contiene un subconjunto especial lla-
mado el conjunto de los números positivos, que representamos por P, cuyas
propiedades básicas son:

P.7 Si x y y pertenecen a P, entonces x + y pertenece a P.

P.8 Si x y y pertenecen a P, entonces xy pertenece a P.

P.9 Si x es un número real, se cumple exactamente una de las siguientes


relaciones.
x ∈ P, x = 0, −x ∈ P
16 · Sistemas numéricos

Estas propiedades las completamos con la siguiente definición:


Definición 1.5.1. Si x y y son números reales, entonces

x < y significa que y − x ∈ P.

x > y significa que y < x.

x ≤ y significa que x < y o x = y.

x ≥ y significa que x > y o x = y.

De acuerdo a la definición anterior tenemos que x > 0 si, y solo si, x es


positivo, es decir, x > 0 si, y solo si, x ∈ P.
Utilizando la notación anterior, podemos expresar las propiedades bási-
cas de los números positivos mencionadas antes, de la siguiente forma:

P.7 Si x > 0 y y > 0 entonces x + y > 0.

P.8 Si x > 0 y y > 0 entonces xy > 0.

P.9 Si x es un número real, se cumple exactamente una de las siguientes


relaciones
x > 0, x = 0, −x > 0

Las siguientes terminologías y notaciones se usan con frecuencia:

Si x < 0 decimos que x es negativo.

Si x ≥ 0 decimos que x es no negativo.

x < y < z significa que x < y y y < z.

x ≤ y < z significa que x ≤ y y y < z.

x < y ≤ z significa que x < y y y ≤ z.

x ≤ y ≤ z significa que x ≤ y y y ≤ z.

De estas propiedades se deducen las reglas usuales que rigen las operaciones
con desigualdades. Como ejemplo podemos citar algunas de ellas de uso
muy frecuente:

Si x y y son números reales tales que x < y, entonces x + z < y + z


para todo número real z.
Sistemas numéricos · 17

Si x, y y z son números reales tales que x < y y z > 0, entonces


xz < yz.

Si x, y y z son números reales tales que x < y y z < 0, entonces


xz > yz.

Si x > 0 entonces −x < 0 y si x < 0 entonces −x > 0.


1 1
Si x > 0 entonces x > 0 y si x < 0 entonces x < 0.

Si x y y son números reales tales que xy > 0, entonces x > 0 y y > 0,


o, x < 0 y y < 0.

Si x y y son números reales tales que xy < 0, entonces x > 0 y y < 0,


o, x < 0 y y > 0.

Ejemplo 1.3.

1. 4 < 7 pues 7 − 4 = 3 > 0

2. −10 < −5 pues (−5) − (−10) = −5 + 10 = 5 > 0

3. −6 < 0 pues 0 − (−6) = 6 > 0


10 10 10
4. 3 < 3 < 4 pues 3 < 3 y 3 <4

5. Si −2x < −8 entonces x > 4

6. Si −3 ≤ 2x − 5 ≤ 7 entonces 2 ≤ 2x ≤ 12 y por lo tanto 1 ≤ x ≤ 6

7. Para todo número real a se tiene que a2 ≥ 0

8. Si a y b son números reales tales que a < b entonces a < a+b


2 <b

1.6. Representación geométrica de los


números reales
Geométricamente podemos representar el conjunto de los números reales
mediante los puntos de una recta horizontal que llamaremos la recta real
o el eje real. Para ello, escogemos un punto de la recta para representar el
número 0 y otro punto a la derecha de este para representar al número 1.
La longitud del segmento determinado por los puntos marcados 0 y 1 se
selecciona como unidad de distancia. Utilizando esta unidad de distancia
18 · Sistemas numéricos

representamos los números positivos a la derecha del 0 y los números ne-


gativos a la izquierda del 0. El entero positivo n se representa por el punto
situado a una distancia de n unidades a la derecha del 0 y el entero negati-
vo −n se representa por el punto situado a una distancia de n unidades a la
izquierda del 0, como se indica en la siguiente figura donde se representan
los enteros entre −5 y 5.

−5 −4 −3 −2 −1 0 1 2 3 4 5
Figura 1.1.

Para representar un número racional positivo qp dividimos la unidad de


distancia, es decir , el segmento determinado por 0 y 1 en q partes iguales y
le asignamos, a la derecha de 0, el punto determinado por p de estas partes
de longitud 1q . Para representar el número racional negativo − qp , procede-
mos de forma similar, pero tomando p partes de longitud 1q a la izquierda de
0. La gráfica siguiente nos muestra algunos de los puntos que representan
números racionales

−2 − 32 −1 − 14 0 1
4
1
2 1 2

Figura 1.2.

La siguiente
√ construcción nos muestra como representar el número irra-
cional 2 sobre la recta:


2

å
0 1 2
Figura 1.3.


Concretamente, el punto que representa a 2 se obtiene trazando des-
de el punto marcado 1 un segmento de recta de longitud igual a la unidad
y perpendicular a la recta
√ real. Se forma un triángulo rectángulo cuya hi-
potenusa tiene longitud
√ 2. Luego se traza un arco de circunferencia con
centro en 0 y radio 2. El√punto de intersección de este arco con la recta
real represente el número 2.
Sistemas numéricos · 19

En general es imposible indicar de qué forma se puede representar cual-


quier número irracional sobre la recta, pero aceptamos como un axioma
que a cada número real le corresponde exactamente un punto sobre la recta
y que recíprocamente, cada punto de la recta corresponde a exactamen-
te un número real. Una correspondencia como esta se llama un sistema
de coordenadas. El número correspondiente a un punto dado se llama la
coordenada del punto. El punto que corresponde al número cero se llama
el origen del sistema de coordenadas y usualmente lo representamos por O.
Por ejemplo en la figura siguiente la coordenada de R es −2, la coordenada
de P es 1, la coordenada de T es π etc.

R O P S T

−3 −2 −1 0 1 2 3 π
Figura 1.4.

En la práctica, se acostumbra a identificar un número real con el punto


sobre la recta que lo representa y a utilizar como sinónimas las expresiones
“el punto x” y “el número x”.
Para representar la distancia entre dos puntos de la recta, necesitamos
calcular la diferencia entre la coordenada del punto que está a la derecha y
la coordenada del punto que está a la izquierda. Si los puntos tienen coor-
denadas x1 y x2 , entonces cuando x1 < x2 la distancia es x2 − x1 y cuando
x2 < x1 la distancia es x1 − x2 , ya que la distancia es siempre positiva. La
distancia de un punto x al punto de coordenada 0 es x − 0 = x si x > 0 y es
0 − x = −x si x < 0. Con el fin de tener una única fórmula para calcular la
distancia en todos los casos, introducimos la noción de valor absoluto.
Definición 1.6.1. Si x es un número real, el valor absoluto de x, que
notamos |x|, lo definimos (
x si x ≥ 0
|x| =
−x si x < 0
Ejemplo 1.4.

1. |5| = 5, pues 5 > 0

2. |−3| = −(−3) = 3, pues −3 < 0

3. |π − 3| = π − 3, pues π − 3 > 0

4. |3 − π | = −(3 − π) = π − 3, pues 3 − π < 0

5. |0| = 0
20 · Sistemas numéricos

De acuerdo con nuestra observación anterior, si x1 y x2 son las coorde-


nadas de dos puntos sobre una recta, la distancia entre ellos se define como
|x1 − x2 |. En particular, |x| = |x − 0| representa la distancia del origen al
punto x.
| − 4| |4|

−4 −3 −2 −1 0 1 2 3 4
Figura 1.5.

La relación de orden entre números reales tiene una interpretación geo-


métrica muy simple: x < y si, y solo si, el punto que representa x está localizado
a la izquierda del punto que representa y.
Con esto podemos ver los segmentos de recta y las semirrectas como
la representación geométrica de subconjuntos del conjunto de los números
reales llamados intervalos. Esa representación geométrica es de gran uti-
lidad en la resolución de problemas y en la visualización de importantes
propiedades de los números reales.
Definición 1.6.2. Si a y b son números reales, definimos los siguientes
subconjuntos de R :

(a, b) = {x ∈ R|a < x < b}

[a, b] = {x ∈ R|a ≤ x ≤ b}

(a, b] = {x ∈ R|a < x ≤ b}

[a, b) = {x ∈ R|a ≤ x < b}

Los conjuntos así definidos se llaman en su orden, intervalo abierto de ex-


tremos a y b, intervalo cerrado de extremos a y b, intervalo
abierto-cerrado de extremos a y b e intervalo cerrado-abierto de extremos
a y b.
El concepto de intervalo se amplía para incluir los siguientes conjuntos,
conocidos con el nombre de intervalos infinitos:

(a, ∞) = {x ∈ R|x > a}

[a, ∞) = {x ∈ R|x ≥ a}

(−∞, a) = {x ∈ R|x < a}

(−∞, a] = {x ∈ R|x ≤ a}
Sistemas numéricos · 21

( ) [ ]
a b a b
(1) (2)

( ] [ )
a b a b
(3) (4)

Figura 1.6. Representación en la recta real de intervalos abierto, cerrado,


abierto-cerrado y cerrado-abierto. Un paréntesis cuadrado en la figura indica que
el extremo correspondiente pertenece al intervalo.

Geométricamente podemos representar los intervalos de extremos a y b


sobre la recta real como se indica en la figura 1.6.
Dejamos al lector la representación geométrica de estos intervalos infi-
nitos. El símbolo ∞, llamado infinito, que aparece en la definición anterior,
no es un número real, es una notación usada para significar que cada uno de
los intervalos (a, ∞) y [a, ∞) contiene todo número real mayor que a, por
grande que ese número sea. A cada uno de los intervalos (−∞, a) y (−∞, a]
pertenece todo número real menor que a.

1.7. Los enteros


En esta sección vamos a mencionar algunas de las propiedades más im-
portantes del conjunto Z de los números enteros. Recordamos que Z está
formado por la unión del conjunto de los enteros positivos, 1, 2, 3, 4, . . .;
el conjunto de los enteros negativos, −1, −2, −3, −4, . . ., y el 0.
Muchos de los resultados sobre números enteros son consecuencia del
siguiente principio:
Principio de buena ordenación. Todo subconjunto no vacío S de nú-
meros naturales posee un mínimo. Es decir, existe m ∈ S tal que m ≤ s para
todo s ∈ S.
Una primera consecuencia de este principio es el resultado conocido co-
mo algoritmo de la división.
Algoritmo de la división. Si a y b son enteros con b > 0, entonces existen
enteros únicos q y r tales que

a = bq + r con 0 ≤ r < b.

Los números q y r se llaman, respectivamente, el cociente y el residuo ob-


tenidos al dividir a por b.
22 · Sistemas numéricos

El siguiente diagrama ilustra la demostración del resultado anterior:

r
a ≥0, q ≥0

−2b −b 0 b 2b ··· qb a (q+1)b


r
a<0, q<0

qb a (q+1)b ··· −2b −b 0 b

Figura 1.7.

Si a es un múltiplo de b, es decir, si a = qb para algún entero q, tomamos


r = 0. Si a no es múltiplo de b, tomamos r = a − qb donde qb es el mayor
múltiplo de b que se encuentra a la izquierda de a sobre la recta (esto es, el
mayor múltiplo de b que es menor que a). De esta forma 0 ≤ r < b.
Ejemplo 1.5.

1. Si b = 5, podemos escribir:

34 = 5·6+4 127 = 5·25+2 −34 = 5·(−7)+1 30 = 5·6+0

2. Si b = 32, tenemos

276 = 32 · 8 + 20 − 276 = 32 · (−9) + 12

En virtud de este algoritmo, con b = 2, podemos representar todo entero n


en alguna de las formas

n = 2q o n = 2q + 1

donde q es un entero. Si n se puede representar en la primera forma,


decimos que n es un entero par y, cuando se puede representar en la se-
gunda forma, decimos que es un entero impar. Los enteros pares son, por
lo tanto, · · · , −6, −4, −2, 0, 2, 4, 6, · · · y los enteros impares son · · · , −7,
−5, −3, −1, 1, 3, 5, 7, · · · .
Definición 1.7.1. Sean a y b números enteros con a , 0. Decimos que
a divide a b si existe un entero c tal que b = ac. En tal caso escribimos a|b.
Cuando a divide a b decimos también que a es un divisor de b, o que a es un
factor de b, o que b es un múltiplo de a (como lo usamos anteriormente).
Para indicar que a no divide a b escribimos a - b.
Sistemas numéricos · 23

Definición 1.7.2. Un entero positivo p > 1 se llama un número primo si


tiene exactamente dos divisores positivos a saber, 1 y p. Un entero positivo
mayor que 1 que no es primo se llama compuesto.
Los primeros números primos son 2, 3, 5, 7, 11, 13, 17 y 19.
Sin duda alguna el siguiente resultado, que se deduce de la definición
1.6.2 , es la propiedad más importante que tiene el conjunto de los
enteros positivos.
Teorema 1.7.1. (Teorema Fundamental de la Aritmética). Todo entero
n > 1 o es primo, o se puede factorizar como producto de primos. Esta
factorización es única salvo por el orden de los factores.
De acuerdo al teorema anterior, si n es un entero mayor que 1, lo pode-
mos escribir en la forma
n = p1 p2 · · · pr
donde p1 , p2 , · · · , pr son primos no necesariamente diferentes. Agrupando
los primos iguales en la factorización de n, lo podemos escribir en la forma

n = p1n1 . . . ptnt

donde los primos son ahora diferentes y los exponentes son enteros
positivos.
Esta última representación de n se llama la representación natural o
canónica de n.
Ejemplo 1.6.

72 = 2 · 2 · 2 · 3 · 3 o 72 = 23 · 32
3900 = 2 · 2 · 3 · 5 · 5 · 13 o 3900 = 22 · 3 · 52 · 13

Cuando trabajamos con varios enteros es deseable utilizar los mismos nú-
meros primos para representarlos y en tal caso aceptamos en la representa-
ción canónica de un entero, exponentes cero. Así por ejemplo escribimos

60 = 22 · 3 · 5, 45 = 20 · 32 · 5, 25 = 20 · 30 · 52 ,

donde en todos los casos hemos utilizado los mismos primos 2, 3 y 5.


Si la representación canónica de un entero es n = p1n1 p2n2 ...ptnt , entonces
los divisores positivos de n tienen la forma

d = p1d1 p2d2 · · · ptdt

donde 0 ≤ di ≤ ni para cada i = 1, 2, . . . , t.


24 · Sistemas numéricos

Ejemplo 1.7. Los divisores positivos de 72 = 23 · 32 son Definición

20 · 30 21 · 30 22 · 30 23 · 30
20 · 31 21 · 31 22 · 31 23 · 31
20 · 32 21 · 32 22 · 32 23 · 32

1.7.3. Si d|a y d|b, decimos que d es un divisor común de a y b. Cuando


a y b son enteros no ambos iguales a cero, el mayor de los divisores co-
munes positivos de a y b se llama el máximo común divisor de a y b y lo
representamos con la notación (a, b).
Puesto que, si d|a entonces d|(−a), se observa que

(a, b) = (a, −b) = (−a, b) = (−a, −b)

Como ejemplo tenemos

(36, 48) = 12, (−60, 75) = 15, (−10, −98) = 2

Definición 1.7.4. Sean a y b enteros no nulos. Si a|m y b|m, decimos que


m es un múltiplo común de a y b. El menor de los múltiplos comunes
positivos de a y b, que existe por el principio de buena ordenación, se llama
el mínimo común múltiplo de a y b y lo representamos con la notación
[a, b]. En este caso también tenemos

[a, b] = [a, −b] = [−a, b] = [−a, −b]

Por ejemplo,
[36, 48] = 144, [60, −75] = 300, [−10, −98] = 490
Nota: es conveniente observar que en matemáticas utilizamos a veces
la misma notación para representar conceptos diferentes, pero el contexto
nos indica con claridad el significado deseado. Por ejemplo, si trabajamos
con el orden en los números reales, (a, b) representa un intervalo abierto,
pero si trabajamos con números enteros, (a, b) representa el máximo común
divisor de dos enteros.
Una de las consecuencias del teorema fundamental de la aritmética es
que nos proporciona un método rápido para hallar el máximo común divi-
sor y el mínimo común múltiplo de dos enteros. Concretamente tenemos
el siguiente resultado:
Si a = p1a1 p2a2 · · · ptat y b = p1b1 p2b2 · · · ptbt con los pi primos y ai ≥ 0, bi ≥ 0
para todo i, entonces,
(a, b) = p1r1 p2r2 · · · ptrt y [a, b] = p1s1 p2s2 · · · ptst
donde ri es el mínimo entre ai , bi y si es el máximo entre ai , bi .
Sistemas numéricos · 25

Ejemplo 1.8. Como 360 = 23 · 32 · 5 = 23 · 32 · 51 · 70 y


196 = 22 · 72 = 22 · 30 · 50 · 72 , entonces,

(360,196) = 22 · 30 · 50 · 70 = 4 y [360,196] = 23 · 32 · 51 · 72 = 17.640

Los resultados anteriores se extienden de manera similar a cualquier núme-


ro finito de enteros. Así, por ejemplo, (a, b, c) representa el máximo común
divisor de a, b y c, esto es el máximo entre los divisores comunes de a, b y c.
Ejemplo 1.9.

1800 = 23 · 32 · 52
1890 = 2 · 33 · 5 · 7
980 = 22 · 5 · 72

entonces,

(1800, 1890, 980) = 21 · 30 · 51 · 70 = 10


[1800, 1890, 980] = 23 · 33 · 52 · 72 = 264600

1.8. Números racionales e irracionales


Como indicamos en la sección 1.1 los números racionales son los que se
pueden expresar en la forma qp , donde p y q son enteros y q , 0. El conjunto
Q de los números racionales contiene como subconjunto al conjunto Z, de
todos los enteros, pues cualquier entero n lo podemos expresar en la forma
1 , es decir, como un racional con denominador igual a 1.
n

Observamos que existen varias expresiones de la forma qp que represen-


tan el mismo número racional, por ejemplo 32 = 64 . Caracterizamos estas
expresiones de acuerdo a la siguiente definición.
p
Definición 1.8.1. Los números racionales q y r
s con q , 0 y s , 0 son
iguales si, y solo si, ps = rq. Es decir tenemos:
p r
= si, y solo si, ps = qr.
q s
Si tenemos en cuenta las operaciones con fracciones que mencionamos en
la sección 1.3, vemos que el conjunto de los números racionales resulta ce-
rrado para la adición, la multiplicación y para diferencias y cocientes (o resta
y división), ya que en todos los casos se obtienen fracciones cuyos nume-
radores y denominadores son números enteros y los denominadores son
diferentes de cero.
26 · Sistemas numéricos

Los números reales que no son racionales,√ √ los llamamos números


irracionales. Como ejemplo podemos citar 2, 3, π y e.
En general es muy difícil probar que un número real es √ irracional. Sin
embargo, hay una demostración fácil de que el número 2 es irracional.
Hela aquí:
Por el algoritmo de la división sabemos que todo entero a es par o impar,
es decir, puede expresarse en una de las dos formas:

2k

a= k entero
2k+1

y por lo tanto
4k 2
(
a2 = k entero
4k 2 + 4k + 1

De las igualdades anteriores concluimos que si a 2 es par entonces a es par.


√ √
Supongamos que 2 es racional. Luego 2 = qp con p y q enteros. Po-
p2
demos asumir que p y q no tienen ningún factor común. Luego 2 = q2
o
sea p 2 = 2q 2 , es decir, p 2 es par y, por la observación preliminar, p también
es par. Luego p = 2r con r entero. Sustituyendo este valor en la ecuación
p 2 = 2q 2 , tenemos (2r)2 = 4r 2 = 2q 2 , y simplificando, q 2 = 2r 2 . Por con-
siguiente, q es un entero par y q se puede expresar en la forma q = 2s con s
entero. De esta forma hemos llegado a contradecir que los enteros √ p y q no
tienen factor común. Por lo tanto, √ nuestra hipótesis de que 2 es racional
es imposible y en consecuencia 2 es irracional.
A partir de un número irracional dado,podemos construir una infinidad
de números irracionales,pues fácilmente se demuestra elsiguiente resultado:
“Si α es un número irracional y r es cualquier número racional diferente de
cero, entonces los números α + r, α − r, r − α , αr, αr , −α y α1 son todos
números irracionales.”
La irracionalidad de cualquiera de estos números se demuestra inmedia-
tamente por contradicción. Por ejemplo, si α + r fuera un número racional,
tendríamos α + r = r1 con r1 racional. Despejando, tendríamos α = r1 − r
que es un número racional, pues la diferencia de dos números racionales es
un número racional. Esto contradice que α es irracional. Por lo tanto α + r
no puede ser un número racional.
Ejemplo 1.10. Todos los siguientes números son irracionales

√ √ 1 5√ 1 √ 8−5 2
− 2, 3 + 2, √ , 2, √ , − 2 − 17,
2 7 3+ 2 7
Sistemas numéricos · 27

El ejemplo siguiente nos muestra que el conjunto de los números irraciona-


les no es cerrado para la adición, la resta, la multiplicación y la división, es
decir hay casos en los que estas operaciones aplicadas a números irracionales
producen como resultado un número racional.
Ejemplo 1.11.
√ √
1. ( 2 + 5) + (2 − 2) = 7
√ √
2. 2 − 2 = 0
√ √
3. (5 + 2)(5 − 2) = 23

4. √2 =1
2

1.9. Expresiones decimales


Dado que todo número racional es el cociente de dos enteros, efectuan-
do una división ordinaria lo podemos representar mediante una expresión
decimal. Estas representaciones o bien son finitas, como en el caso de
1 35
= 0,5 y = 4,375
2 8
o bien se repiten en ciclos regulares indefinidamente como en el caso de
27 10
= 2,454545 . . . y = 1,428571428571 . . .
11 7
Cuando en una expresión decimal hay un ciclo de cifras que se repiten in-
definidamente, decimos que el decimal es periódico. Llamamos período al
conjunto de cifras que forman el ciclo que se repite y para representar el nú-
mero sin ambigüedades trazamos una barra sobre este ciclo. Todo decimal
finito puede considerarse como un decimal periódico donde la cifra que se
repite es el cero. Usando estas notaciones tenemos:

1
= 0,50
2
35
= 4,3750
8
27
= 2,45
11
10
= 1,428571
7
28 · Sistemas numéricos

Hemos visto que todo número racional se puede representar como una
expresión decimal periódica. También es cierto que toda expresión deci-
mal periódica representa un número racional. Los siguientes ejemplos nos
muestran como encontrar el racional representado por una expresión
decimal.
Ejemplo 1.12. Hallemos el número racional representado por x = 5,2.
Tenemos

x = 5,2
10x = 52,2,

luego, restando la primera igualdad de la segunda,

9x = 47 y
47
x= .
9

En el siguiente ejemplo, el período contiene más de un dígito.


Ejemplo 1.13. Hallemos el número racional representado por x = 4,35.
Tenemos

x = 4,35
100x = 435,35

luego al restar tenemos

99x = 431 y
431
x=
99

El caso más general se presenta en el siguiente ejemplo.


Ejemplo 1.14. Hallemos el número racional representado por
x = 2,18512 cuyo período está conformado por tres dígitos y no empieza
inmediatamente después de la coma.
Tenemos
y = 100x = 218,512

y luego procedemos con y, como en el ejemplo anterior. Es decir

1000y = 218512,512
Sistemas numéricos · 29

entonces al restar tenemos


999y = 218294
218294
y=
999
y como y = 100x entonces x = 100 y
= 218294
99900 .
En el desarrollo de los ejemplos anteriores, se multiplicó el número x
por ciertas potencias de 10. Estas potencias no se eligieron al azar, sino que
se escogieron cuidadosamente, de tal forma que los números 10r x tuvieran
la misma parte decimal que x. De esta forma, al efectuar las restas 10r x − x o
10r1 x−10r2 x se obtuvieron números enteros a partir de los cuales se despejó
el número racional x.
La discusión anterior nos muestra que el conjunto de los números ra-
cionales es idéntico con el conjunto de los decimales periódicos. En conse-
cuencia, el conjunto de los números irracionales está constituido por todos
los decimales no periódicos. Como ejemplos de decimales no periódicos,
podemos citar las expresiones
0,202002000200002 · · · y 3,124701001000100001 · · ·
donde el número de ceros que preceden a 2 o a 1 va aumentando cada vez.
Sea x = a0 , a1 a2 · · · an una expresión decimal finita. Multiplicando por
10 tenemos
n

10n x = a0 a1 a2 · · · an
o sea
10n x = a0 10n + a1 10n−1 + a2 10n−2 + · · · + an
Despejando x obtenemos el número racional
a1 a2 an
x = a0 + + 2 +···+ n
10 10 10
Por lo tanto, x satisface las siguientes relaciones
a0 < x < a0 + 1
a1 a1 + 1
a0 + < x < a0 +
10 10
a1 a2 a1 a2 + 1
a0 + + < x < a0 + +
10 102 10 102
..
.
a1 a2 an−1 a1 a2 an−1 + 1
a0 + + 2 + · · · + n−1 < x < a0 + + 2 +···+
10 10 10 10 10 10n−1
a1 a2 an
a0 + + 2 +···+ =x
10 10 10n
30 · Sistemas numéricos

Similarmente, si x = a0 , a1 a2 a3 · · · es un número real positivo que tiene


una expansión decimal infinita, entonces el número x está localizado sobre
la recta numérica de tal forma que satisface las siguientes desigualdades

a0 < x < a0 + 1
a1 a1 + 1
a0 + < x < a0 +
10 10
a1 a2 a1 a2 + 1
a0 + + 2 < x < a0 + +
10 10 10 102
a1 a2 a3 a1 a2 a3 + 1
a0 + + 2+ 3 < x < a0 + + 2+
10 10 10 10 10 103
..
.

Observamos que la representación decimal está asociada con la división de


un intervalo unidad en 10 partes iguales, la división de cada una de estas
subdivisiones en 10 partes iguales y así sucesivamente. Si por ejemplo con-
sideramos el número decimal x = 0,3 = 0,3333 . . . tenemos las gráficas
siguientes:

x

1 2 3 4 5 6 7 8 9
0 10 10 10 10 10 10 10 10 10 1

Figura 1.8.

y, ampliando,

x

3 3 3 3 4 3 6 3 8 4
10 10 + 100 10 + 100 10 + 100 10 + 100 10

Figura 1.9.

Nota: al comienzo de esta sección vimos que todo decimal finito se puede
expresar como un decimal periódico, donde la cifra que se repite indefini-
damente es el cero, por ejemplo:
1
= 0,5 = 0,50
2
35
= 4,375 = 4,3750.
8
Sorprendentemente, hay otra manera menos trivial de representar un deci-
mal finito como un decimal periódico. Esta forma consiste en disminuir en
Sistemas numéricos · 31

una unidad el último dígito no nulo de la representación decimal que termi-


na con ceros y agregar una sucesión infinita de 9. Aplicando esta instrucción
tenemos:
1
= 0,5 = 0,49
2
35
= 4,375 = 4,3749.
8
Las siguientes consideraciones nos muestran por qué este método es válido:
Supongamos que x = 0,9999 · · · = 0,9. Procediendo como en el ejem-
plo 1.12 obtenemos que x = 1, es decir, tenemos que

1 = 0,9999 · · · = 0,9

Entonces

0,1 = 0,09999 · · · = 0,09


0,01 = 0,009999 · · · = 0,009
0,001 = 0,0009999 · · · = 0,0009
..
.

Por lo tanto
1
= 0,5 = 0,4 + 0,1 = 0,4 + 0,09 = 0,49
2
35
= 4,375 = 4,374 + 0, 001 = 4,374 + 0,0009 = 4,3749.
8

1.10. Densidad de los números racionales e


irracionales en R
Dados dos números reales diferentes, x y y, su promedio x+y 2 está compren-
dido entre x y y. Por lo tanto, entre dos números reales sin importar lo cerca
que se encuentren, hay una infinidad de números reales. Esto implica que
dado un número real cualquiera x no tienen sentido expresiones tales como
“el número real siguiente a x”o “el número real anterior a x”.
Usando la caracterización de los números reales como expresiones
decimales, podemos refinar el resultado anterior y establecer otros resul-
tados así:
32 · Sistemas numéricos

Resultado 1. Entre dos números reales diferentes hay un número racio-


nal, y, por lo tanto, hay infinitos números racionales entre ellos.
Resultado 2. Entre dos números reales diferentes hay un número
irracional, y, por lo tanto, hay infinitos números irracionales entre ellos.
Los resultados 1 y 2 se describen en lenguaje matemático diciendo,
respectivamente, que el conjunto de los números racionales es denso en
el conjunto de los números reales y que el conjunto de los números irracio-
nales es denso en el conjunto de los números reales.
Ejemplo 1.15. Construyamos dos números racionales y dos números
irracionales entre x = 1,24 y y = 1,2401. Usando expresiones decimales
periédicas tenemos que
a = 1,24005 y b = 1,24003
son dos números racionales entre x y y.
Usando expresiones decimales no periódicas tenemos que
t = 1,24002000200002 . . . y s = 1,2400201001000100001 . . .
son dos números irracionales entre x y y.

1.11. Números complejos


Ningún número real es solución de la ecuación x 2 + 1 = 0. La solución de
esta ecuación se halla en el conjunto C de los números complejos, el cual
contiene tanto R como
√ los números cuyo cuadrado es negativo. La unidad
imaginaria es i = −1 y
C = {a + bi : a, b ∈ R, i 2 = −1}
Definición 1.11.1. Los reales a y b son, respectivamente, la parte real y
la parte imaginaria del número complejo a + bi. Si b , 0, un número a + bi
es un complejo no real y si, además, a = 0, el número (es decir bi) es un
imaginario puro.
Notemos que un número real a tiene la forma a + bi con b = 0.
Ejemplo 1.16.

1. La parte real de 2 + 43 i es 2 y su parte imaginaria es 34 .

2. La parte imaginaria de 4 − 5i es −5.

3. La parte real de π + i es π.

4. 2 + 3i, 4 − 5i, π + i son complejos, no reales.



5. 6i, 2i, −i, i son imaginarios puros.
Sistemas numéricos · 33

La igualdad de números complejos se define así:

a + bi = c + di si, y solo si, a=c y b=d

(Esto es, dos complejos son iguales si, y solo si, sus partes reales son
iguales y sus partes imaginarias son iguales.)
Las operaciones de suma y producto se definen haciendo uso de las ope-
raciones de números reales y teniendo en cuenta que i 2 = −1. Así, tenemos:

Suma :(a + bi) + (c + di) = (a + c) + (b + d)i


Producto :(a + bi)(c + di) = (ac − bd) + (ad + bc)i

Ejemplo 1.17.

1. a) a + 3i = 4 + 3i si, y solo si, a = 4.


b) a + bi = −6 si, y solo si, a = −6 y b = 0.
c) No existe un real a para el cual 3 + 6i = a + i y no existe un real
b para el cual − 21 + 7i = bi.

2. a) (4 − 6i) + (5 + 7i) = (4 + 5) + (−6 + 7)i = 9 + 1i = 9 + i


b) (9 − 3i) + 3π = (9 + 3π) − 3i = 3(3 + π) − 3i. La parte real de
este complejo es el número real 3(3 + π).
      
3. a) 1 + 74 i − 23 + 9i = − 23 − 36
7
+ 9 − 8 122 181
21 i = − 21 + 21 i

b) a + bi + 0 = a + bi
c) 3i (8 − 3i) = 9 + 24i
d) − 75 (10 + 2i) = −14 − 14
5 i
√ ! √ !
1 3 1 √3 3

1
e) − + i − + 2 i −2 + i
2 2 2 2
" √ √ ! # √ !
1 3 3 3 1 3

= − + − − i − + i
4 4 4 4 2 2
√ ! √ !
1 3 1 3
= − − i − + i
2 2 2 2
   √ √ 
= 14 + 34 + − 43 + 43 i = 1
f ) (a + bi)1 = a + bi
g) i 2 = −1, i 3 = i 2 i = (−1) i = −i, i 4 = i 3 i = (−i) i = 1. En general,
si n es un número entero, n puede ser divido por 4 y en ese caso
se obtienen un cociente b y un residuo r tales que 0 ≤ r < 4 y
34 · Sistemas numéricos

n = 4b + r. Entonces i n = i 4b+r = (i 4 )b i r = i r . Así, cualquier


potencia de i es i n = i 0 = 1 (si r = 0), es i n = i 1 = i (si r = 1), es
i n = i 2 = −1 (si r = 2) o es i n = i 3 = −i (si r = 3).

La suma y el producto de números complejos cumplen las condiciones de


cuerpo o de campo que cumplen la suma y el producto de números reales
(es decir, las propiedades P.1 a P.6 de la sección 1.2, se cumplen si se supone
que los elementos son números complejos). Hablamos entonces del cuerpo
o campo de los números complejos. La verificación de casi todas las pro-
piedades es rutinaria. Nos detendremos en la que no lo es, la existencia de
inversos.
Un número complejo y posee inverso para la suma pues si y = a + bi y
z = −a − bi entonces z es el inverso de y. En efecto,

y + z = (a + bi) + (−a − bi) = (a − a) + (b − b)i = 0

Comprobaremos la existencia de inversos para el producto después de in-


troducir otros conceptos.
Notemos que −a−bi = (−1)(a+bi). Este complejo se denota por −(a+bi).
La resta se define así: si u y v son números complejos,

u − v = u + (−v)

o, más explícitamente,

(c + di) − (a + bi) = (c + di) + (−a − bi) = (c − a) + (d − b)i

Ejemplo 1.18.

1. (7 + 6i) − (6 − 3i) = (7 − 6) + (6 − (−3))i = 1 + 9i


 
2. Si z es un número complejo tal que 23 − 4i + z = 2 + 3i, entonces
z = (2 + 3i) − ( 32 − 4i), es decir, z = 1
2 + 7i
√ √  √ √  √
3. 2 + 2 i − 2 − 22 i = 2i
2 2 2

Definición 1.11.2. El conjugado de un número complejo z = a + bi,


denotado por z se define así: z = a − bi (o a + bi = a − bi).
Ejemplo 1.19.

1. a) 6 + 5i = 6 − 5i
b) 9 − 2i = 9 + 2i
Sistemas numéricos · 35

√ √
c) −3 + 2i = −3 − 2i
d) i = −i
e) 2 = 2
f ) −10 = −10
g) Si a ∈ R entonces a = a

2. Si z ∈ C y z = z entonces z es un número real. Para probarlo, supon-


gamos que z = a + bi. Como z = z, es decir, a + bi = a − bi, entonces
b = −b, lo cual implica que b = 0 y, en consecuencia, z = a+0i = a ∈ R.

3. a) (a + bi) + (a + bi) = (a + bi) + (a − bi) = 2a


b) (a + bi) − (a + bi) = (a + bi) − (a − bi) = 2bi
c) (a + bi)(a + bi) = (a + bi)(a − bi) = (a 2 − b(−b)) + (a(−b) + ab)i =
a2 + b 2
d) a + bi = a − bi = a + bi

En el tercer ejemplo tenemos la comprobación de las siguientes propie-


dades referentes al conjugado z de z, un número complejo.

1. z + z = 2R(z), donde R(z) denota la parte real de z. Así z + z es un


número real.

2. z − z = 2I(z)i, donde I(z) es la parte imaginaria de z. Así, z − z es 0 o


un número imaginario puro.

3. zz = R(z)2 + I(z)2 . Este es un número real positivo o cero. Es cero si,


y solo si, z = 0.

4. z = z, si, y solo si, z es un número real.

Definición 1.11.3.
√ El módulo del número complejo z se denota |z| y se
define así: |z| = zz (la raíz cuadrada positiva del número real zz).
Con estos elementos verificamos las existencia de inversos para el pro-
ducto de números complejos (propiedad 6 en la sección 1.2 en el caso
complejo). Esa propiedad dice que dado z ∈ C, z , 0, existe w ∈ C tal
que zw = 1. Tomando w = zzz = |zz|2 tenemos:

z zz |z| 2
zw = z = 2 = 2 =1
zz |z| |z|
36 · Sistemas numéricos

Así el inverso multiplicativo de z es z


|z | 2
. Se denota por z−1 o 1z . Explícita-
mente, si z = a + bi, entonces
a b
z −1 = − 2 i
a2 +b 2 a + b2
Definición 1.11.4. La división de números complejos se define así: si w
y z, son números complejos y z , 0
w 1 z wz
= w = wz−1 = w 2 = 2
z z |z| |z|
Más explícitamente,
c + di (c + di)(a − bi) ca + db da − cb
= = + i
a + bi (a + bi)(a − bi) a 2 + b 2 a 2 + b 2
Ejemplo 1.20.

(−4)2 + 12 = 17
p
1. a) | − 4 + i | =
b) |i | = 1
c) |1| = 1, | − 3| = 3. En general, si z es un√número real entonces
z = a ∈ R y el módulo de z es |z| = a2 = |a|, es decir, el
módulo de un número real es igual a su valor absoluto (sección
1.5).
1 2−3i 2−3i 2 3
2. a) (2 + 3i)−1 = 2+3i = (2+3i)(2−3i) = 4+9 = 13 − 13 i
1
b) i −1 = i = −i
i(−i) = −i
c) Si z = a ∈ R, a , 0, z−1 = 1z = 1a , es decir es el inverso de a para
el producto de números reales.
4+6i
3. 1−2i = (4+6i)(1+2i)
(1−2i)(1+2i) = −8+14i
1+4 = − 85 + 14
5 i
√ √ √ √ √
7−5i ( 7−5i)(−3i) −15−3 7i
4. 3i = (3i)(−3i) = 9 = − 15
9 −
3 7
9 i = − 53 − 7
3 i

Otras propiedades del conjugado se refieren a su comportamiento en


relación con las operaciones entre números complejos. A continuación enun-
ciamos esas propiedades:
Si y, z, z1 , z2 , · · · , zn son números complejos arbitrarios entonces

1. y + z = y + z o, más generalmente, z1 + z2 + · · · + zn = z1 + z2 +· · ·+ zn

2. y − z = y − z

3. yz = y z o, más generalmente, z1 z2 · · · zn = z1 z2 · · · zn
Sistemas numéricos · 37

y y
4. z = z si z , 0

Ejemplo 1.21.

1. (2 + 3i) + (4 − i) = 6 + 2i = 6 − 2i y
2 + 3i + 4 − i = (2 − 3i) + (4 + i) = 6 − 2i

2. (−1 + i) (−1 − i) = 2 = 2 y
(−1 + i) (−1 − i) = (−1 − i)(−1 + i) = 2
       
3. 4−7i
−2i = (4−7i)(2i)
(−2i)(2i) = 14+8i
4 = 7
2 + 2i = 7
2 − 2i y
4−7i 4+7i (4+7i)(−2i) 14−8i 7
= 2i = (2i)(−2i) = 4 = 2 − 2i
−2i

Taller 1
1. Determinar si cada uno de los siguientes enunciados es verdadero o
falso. En cada caso justificar su respuesta.

a) Todo número entero es un número racional.


b) 0 es a la vez un número racional y un número irracional.
c) Para todo número real x las expresiones: “El triple de x, más 5”y
“El triple de x más 5”son iguales.
1
d) El recíproco de a es a.
√ √
e) El opuesto del opuesto de − 7 es 7.
f ) Si y , 0 y w , 0, entonces x
y + z
w = y+w .
x+z

g) Para todo número real a se tiene que a+3


5a+15 = 15 .
x+y
h) Si z , 0 entonces z = x
z + yz .
i) El conjunto {1, 0, −1} es cerrado para la adición y para la
multiplicación.
j) Si a y b son números reales tales que ab = 0 entonces a = 0 y
b = 0.
k) Para todo número real a , 0 se tiene que a 2 > 0.
l) Si a y b son números reales tales que a2 = b 2 entonces a = b.
m) Hay más números enteros positivos que múltiplos positivos de 5.
38 · Sistemas numéricos

2. Determinar si cada uno de los siguientes enunciados es verdadero o


falso. En cada caso justificar su respuesta.

a) El 5 % del 10 % de un número es el 2 % del número.


b) La suma de dos números positivos y un número negativo es un
número positivo.
c) Si en un producto de números hay más factores negativos que
positivos, el resultado es un número negativo.
d) Para todo número real x se tiene que −(−x) = (−1)(−x).
e) Para todo número real x, el número −x es negativo.
f ) Si a, b y c son números reales tales que a < b y −c > 0 entonces
bc < ac.
1
g) Si x y y son positivos y x > y entonces x > 1y .
1
h) Si x ≤ x
x+1 entonces x + 1 ≤ x 2 .
i) Si − 12 < x < 1
2 entonces − 32 < x < 32 .
j) Si x y y son números reales tales que x < y entonces x 2 < y 2 .
k) Si x, y, z y w son números reales tales que x < y y z < w,
entonces x − z < y − w.
l) Si x y y son números reales tales que x ≥ 0 y y < 0 entonces
xy −1 ≥ 0.

3. Determinar si cada uno de los siguientes enunciados es verdadero o


falso. En cada caso justificar su respuesta.

a) 1 es un divisor de 0 y 0 es un divisor de 1.
b) Si x, y y z son enteros tales que x|yz, entonces x|y o x|z.
c) El menor múltiplo de 12 mayor que −300 es −260.
d) Si ab es un entero par entonces a y b son enteros pares.
e) Todo entero impar se puede escribir en la forma 2n + 7 para
algún n entero.
f ) Si x es un entero impar, entonces x 2 − 1 es divisible por 8.
g) Existen enteros x y y con y , 0, tales que x − y = 175, el cociente
obtenido al dividir x por y es 15 y el residuo 7.
h) Existe un entero que al dividirlo por 3 deja residuo 2 y al divi-
dirlo por 5 deja residuo 3.
Sistemas numéricos · 39

4. Determinar si cada uno de los siguientes enunciados es verdadero o


falso. En cada caso justificar su respuesta.

a) El conjunto de los números irracionales es cerrado para la adi-


ción y la multiplicación.
b) El inverso de un número irracional es un número irracional.

c) Si x es un número irracional, entonces x es un número
irracional.
√ √ 
d) 5 2 − 1 es un número irracional.
e) La forma decimal de un número racional se obtiene dividiendo
el numerador por el denominador y se conoce completamente
cuando se repite el primer residuo.
f ) Existen infinitos números racionales entre 0, 9 y 1.
p
g) Si q no es divisible por 3, el número racional positivo q tiene
una expansión decimal finita.
h) El número racional positivo qp tiene una expansión decimal finita
si, y solo si, los únicos divisores primos de q son 2 y 5.
i) Existen expresiones decimales infinitas no periódicas que repre-
sentan números racionales.
j) La expresión decimal 5,331333133331333331 . . . representa
un número irracional.

5. Determinar si cada uno de los siguientes enunciados es verdadero o


falso. En cada caso justificar su respuesta.
√ √ √
a) 3 − 2 + | − 3| − |4 − 3| = 2 3 − 9.
b) Si |x − 7| = 2 entonces x = 9.
c) Para todo número real x se tiene que |2x + 5| = 2|x| + 5.
d) Si x < −1 entonces |x| + |x + 1| + |x − 2| = 3x + 1.
e) Si −5 ≤ x + 1 ≤ 3 entonces |x + 1| ≤ 3.

6. a) Ordenar de mayor los siguientes números y representarlos sobre


la recta numérica.

−2,71 3 − 52 π 21 ÷ 103
0,2 −3,13 0,0002 × 102 −π 0,2 × 103
b) Descomponer en producto de primos y hallar todos los divisores
de 2340, 26208 y 45747.
40 · Sistemas numéricos

c) Hallar todos los valores de a y b tales que 3a 2b divida a 3780 y


todos los valores de a tales que 2a 34 5a 11 divida a 5940.
d) Responder. ¿Qué significado tiene cada una de las siguientes ex-
presiones 01 , 10 y 00 ?
e) Escribir los números racionales5,2, 23,14y 2,532en la forma qp .
f ) Encontrar tres números racionales y tres números irracionales
entre 3,141592 y π. (Nota: π = 3,1415926 . . .).
1 1
g) Responder. ¿Cuántos números irracionales hay entre 100 y 99 ?

7. Determinar si cada uno de los siguientes enunciados es verdadero o


falso. En cada caso justificar su respuesta.

a) Todo número real es también un número complejo.


b) Si el conjugado de un número complejo es igual al opuesto del
número, entonces el número es un imaginario puro.
c) Si el producto de dos números complejos es un número real,
entonces los dos números son reales.
d) (7 + 9i) − (8 − 4i) = −1 + 5i.
e) −(−3 + 5i) − (6 − 7i) = −3 + 2i.
f ) (5 + 4i)(3 − 10i) = −25 − 38i.
7−4i
g) −4−3i = −16
25 − 15 i.
h) | − 5 + 8i | = |5 − 8i |.
i) (4 + 5i)3 = 64 − 125i.
j) i 343 = i.
k) Si (x + yi)(2 − 6i) = −2 − 14i entonces x = 2 y y = −1.
l) Existen números reales x y y tales que 3x + 5 = (2y − 6)i.
3x−2i
m) Existe un número real x tal que 2x+i = 1 + 4i.
n) Para todo número complejo z se tiene que |z| = |z|.
ñ) Existen números complejos z tales que zz = z2 .
o) 2 + 5i > 0.
p) Para todo número complejo z se tiene que z 2 > 0.
Capítulo
dos
Fundamentos de
álgebra
Fundamentos de álgebra · 43

2.1. Introducción histórica


La historia del álgebra comenzó en el antiguo Egipto y Babilonia, don-
de se resolvieron ecuaciones lineales y cuadráticas, así como algunas ecua-
ciones con varias incógnitas. Con el tiempo, los babilonios desarrollaron
unas matemáticas más sofisticadas que les permitieron encontrar las raíces
de algunas ecuaciones de tercer grado, y resolver problemas más compli-
cados utilizando triplas de enteros que satisfacen el teorema de Pitágoras,
demostrado en Grecia tiempo 2 2 2
√ después ((a, b, c) : a = b + c ). Obtuvieron
una buena aproximación de 2, con cinco decimales de exactitud. Además,
compilaron una gran cantidad de tablas, incluyendo tablas de multiplicar
y de dividir, tablas de cuadrados, tablas de triplas de enteros mencionadas
antes y tablas de interés compuesto. Calcularon la suma de progresiones
aritméticas y de algunas geométricas y sumas de sucesiones de cuadrados.
Los antiguos griegos solo utilizaban los números naturales y los raciona-
les. La Escuela pitagórica consideraba que todo se podía comparar o medir
utilizando números enteros y consideraba los números como la esencia del
universo. A finales del siglo v a. C., hacia el año 480 a. C., como lo men-
cionamos en la introducción histórica del capítulo anterior, Hípaso de Me-
taponto descubrió los números inconmensurables. Ello creó una crisis, pues
lospitagóricos esperaban descifrar todos los enigmasdelanaturaleza usando
los números y este descubrimiento acabó con su proyecto. Se abandonó
entonces la teoría pitagórica de la proporción, basada en números y se tuvo
que crear una nueva teoría no numérica. Esta fue introducida en el siglo
iv a. C. por el matemático Eudoxo de Cnido (390 a. C. - 337 a. C.). Como
lo inexpresable era la razón entre dos cantidades inconmensurables, Eudoxo
eliminó la dificultad considerando no la razón misma, sino la igualdad de
razones. Él estableció principios que adoptaría posteriormente Euclides y
que incluiría en sus Elementos. Eudoxo, además, descubrió el método de ex-
haución para demostrar rigurosamente supuestos sobre áreas y volúmenes
mediante aproximaciones sucesivas, antecedente del cálculo integral.
El descubrimiento de las cantidades inconmensurables, y con él la
carencia de una teoría aritmética de las mismas, tuvo como consecuen-
cia el abandono del álgebra en favor de la geometría, lo que hizo que el
desarrollo del álgebra como disciplina independiente fuera relativamente
tardío. Apareció una especie de “álgebra geométrica” en la que los núme-
ros se representaban por segmentos de línea y las operaciones aritméticas
fueron sustituidas por construcciones geométricas. Las ecuaciones lineales
y cuadráticas fueron resueltas con técnicas geométricas, evitándose así el
problema de las magnitudes inconmensurables. De esta forma en las ma-
44 · Fundamentos de álgebra

temáticas griegas el razonamiento geométrico llegó a considerarse como el


modelo de razonamiento matemático riguroso y así siguió siendo durante
más de 2000 años.
Los matemáticos alejandrinos Herón (10 - 70) y Diofanto
(200/214 - 284/298) continuaron con la tradición de Egipto y Babilonia.
El libro Aritmética de Diofanto es de mayor nivel y, aunque no es una obra
de carácter teórico sino una colección de problemas, presenta muchas solu-
ciones sorprendentes para ecuaciones en varias variables que tienen un valor
racional (ecuaciones diofánticas). Por su originalidad y sus aportes, Diofan-
to fue llamado por los historiadores el padre de los algebristas modernos (en
Occidente). Además, hizo importantes contribuciones a la notación. Pare-
ce ser que inició el empleo sistemático de símbolos para indicar incógnitas,
potencias, igualdades o números negativos. Aritmética tuvo una muy notable
influencia sobre el desarrollo del álgebra entre los árabes, que la tradujeron
a su lengua en el siglo x.
El antiguo conocimiento sobre resolución de ecuaciones encontró aco-
gida en el mundo islámico, donde se le llamó “ciencia de reducción y equi-
librio”. La palabra “álgebra” nació en el siglo ix. Tiene origen en la palabra
árabe al-jabru que significa “reducción”, y hace referencia al título del libro
Hisab al-jabr w’al-muqabalah del nombre de cuyo autor, el matemático persa
Muhammad ibn-Musa al-Khwarizmi (780 - 850), deriva la palabra “algo-
ritmo”. El libro es uno de los primeros textos árabes de álgebra. Contiene
una presentación sistemática de la teoría fundamental de ecuaciones, con
ejemplos y demostraciones. Otros matemáticos árabes lograron importan-
tes avances en la teoría de números y crearon una gran variedad de métodos
numéricos para la resolución de ecuaciones.
En las civilizaciones antiguas se escribían las expresiones algebraicas
utilizando abreviaturas solo ocasionalmente. En la Edad Media, los mate-
máticos árabes describieron cualquier potencia de la incógnita x y desarro-
llaron el álgebra fundamental de los polinomios, aunque sin usar los símbo-
los modernos. Este álgebra incluía multiplicación, división y extracción de
raíces cuadradas de polinomios, así como el conocimiento del teorema del
binomio.
Una dificultad adicional que enfrentó el desarrollo del álgebra estuvo en
el sistema de numeración, el romano, utilizado en Occidente hasta el siglo
xi, que es un sistema de numeración no posicional. El sistema de numera-
ción decimal que actualmente usamos, el cero incluido, tuvo su origen en la
India y llegó a Occidente a través de los árabes, por eso los nuevos núme-
ros se llamaron números arábigos. La paulatina adopción en toda Europa a
lo largo de los siglos xi, xii y xiii de esos números supuso un extraordinario
Fundamentos de álgebra · 45

avance que propició la expresión simbólica de las operaciones aritméticas,


iniciándose así el desarrollo del álgebra como disciplina independiente de
la geometría. Los países europeos con lenguas latinas adquirieron la ma-
yor parte de estos conocimientos durante el siglo xii, el gran siglo de las
traducciones, incluída la traducción al latín del álgebra de al-Jwarizmi. Los
trabajos de los árabes, junto con las traducciones de los griegos clásicos fue-
ron determinantes para el crecimiento de las matemáticas durante la Edad
Media. A principios del siglo xiii, el matemático italiano Leonardo de Pi-
sa, Leonardo Pisano o Leonardo Bigollo (1170 - 1250) también llamado
Fibonacci, encontró una aproximación cercana a la solución de la ecuación
cúbica x 3 + 2x 2 + cx = d. Él había viajado a países árabes, por lo que con
seguridad utilizó el método arábigo de aproximaciones sucesivas.
En el siglo xv se usaron en los cálculos los números negativos y las fra-
cciones, pero los primeros progresos realmente notables no llegaron hasta el
siglo xvi. A principios de ese siglo se hizo un descubrimiento
matemático de trascendencia en Occidente: los matemáticos italianos
Scipione del Ferro (1465 - 1526), Niccolò Fontana, apodado Tartaglia a
causa de su tartamudez (1501- 1557) y Gerolamo Cardano
(1501 - 1576) resolvieron la ecuación cúbica general en función de las cons-
tantes que aparecen en la ecuación. Ludovico Ferrari
(1522 - 1565), alumno de Cardano, pronto encontró la solución exacta pa-
ra la ecuación de cuarto grado. Las fórmulas algebraicas para la resolución
de las ecuaciones de tercer y cuarto grado fueron publicadas en 1545 por
Cardano en su libro Ars Magna.
Un avance importante en el álgebra fue la introducción, en el siglo xvi, de
símbolos para las incógnitas y para las operaciones y potencias algebraicas.
El matemático francés François Viète (1540 - 1603), a quien se considera
uno de los precursores del álgebra, fue el primero en representar los pará-
metros de una ecuación mediante letras y propuso un
sistema simbólico que le permitió representar de forma general distintos
tipos de ecuaciones. Viète, quien fue además un destacado precursor de
la utilización del álgebra en criptografía, llevó a cabo importantes estudios
sobre la resolución de ecuaciones y sus escritos ejercieron gran influencia
en muchos matemáticos del siglo posterior, incluyendo a Pierre de Fermat
(1611 - 1665) en Francia, e Isaac Newton (1642 - 1727) en Inglaterra. De-
bido al avance en la notación, el Libro III de la Geometría (1637), escrito por
el matemático y filósofo francés René Descartes (1596 - 1650) se parece
bastante a un texto moderno de álgebra y contiene los fundamentos de un
curso de teoría de ecuaciones, incluyendo lo que el propio Descartes llamó
la regla de los signos para contar el número de raíces verdaderas (positivas) y
46 · Fundamentos de álgebra

falsas (negativas) de una ecuación. Sin embargo, la contribución más impor-


tante de Descartes a las matemáticas fue el descubrimiento de la geometría
analítica, que reduce la resolución de problemas geométricos a la resolución
de problemas algebraicos.
Durante el siglo xviii se continuó trabajando en la teoría de ecuaciones y
en 1799 el matemático alemán Carl Friedrich Gauss
(1777 - 1855), en su tesis doctoral, presentó la primera demostración rigu-
rosa del teorema fundamental del álgebra. Gauss es uno de los más impor-
tantes matemáticos de la historia. Los diarios de su juventud muestran que
ya en sus primeros años había realizado grandes descubrimientos en teo-
ría de números, un área en la que su libro Disquisitiones Arithmeticae (1801)
marca el comienzo de la era moderna.
Los hallazgos hechos en el siglo xvi acerca de la resolución de ecuacio-
nes de tercer y cuarto grado llevaron a los matemáticos a interesarse por
los números complejos y estimularon la búsqueda de soluciones similares
para ecuaciones de quinto grado y superior. Fue esta búsqueda la que a su
vez generó los primeros trabajos sobre la teoría de grupos a finales del si-
glo xviii y la teoría de ecuaciones del matemático francés Évariste Galois
(1811 - 1832) a principios del xix. Sin embargo, el matemático noruego
Niels Abel (1802 - 1829) y el mismo Galois demostraron la inexistencia de
tales soluciones.

2.2. Expresiones algebraicas


Llamamos variable a una letra o símbolo que representa cualquier elemen-
to de un conjunto determinado. Llamamos constante a un elemento fijo
del conjunto considerado. Si tal conjunto es el conjunto R de los números
reales, las variables y constantes representan números reales.
Usualmente representamos las variables por las últimas letras del alfabe-
to, w, x, y, z. En algunos casos representamos las constantes por las primeras
letras del alfabeto, a, b, c, d. En estos casos los símbolos a, b, etc., represen-
tan elementos fijos pero arbitrarios del conjunto considerado.

Ejemplo 2.1.

1. En la expresión 2x 2 + 4x − 7 la letra x es una variable y los números


2, 4 y 7 son constantes.

2. En la expresión ax + b, x es una variable y a y b son constantes.


Fundamentos de álgebra · 47

Llamamos expresiones algebraicas a las constantes, las variables o las


combinaciones de constantes y variables mediante las operaciones de suma,
resta, multiplicación, división, elevación a potencias y extracción de raíces.
Ejemplo 2.2. Las siguientes son algunas expresiones algebraicas:
5, x 3 , 3ay 2 , (6xy − 2y)5x 2 , −3x 2 y + 7x + 2y − 8,

2x+3
, (2z −5 − 3z −1 ) 53 , x+2y

x 2 −5x−6 3
x− 3x
En una expresión algebraica, cada una de las partes separadas por medio
de un signo de suma o de resta, se llama un término.
Ejemplo 2.3. En la expresión
2x + 1 p
5x 2 y − + xy − 6 + 7
3y − 5
los términos son 5x 2 y, 2x+1 , xy − 6 y 7. Observamos que expresiones tales
p
3y−5
como 2x+1 y xy − 6 se consideran como un solo término.
p
3y−5
Si un término consiste de un producto de dos o más factores, decimos
que cada factor es el coeficiente del producto de los otros factores. Por ejem-
plo, en el término 7x 2 y, 7 es el coeficiente de x 2 y, 7x 2 es el coeficiente de
y, y 7y es el coeficiente de x 2 . Si un coeficiente es un número, lo llamamos
el coeficiente numérico. En el término anterior 7x 2 y, 7 es el coeficiente
numérico.
Si una expresión algebraica consta de un solo término, la llamamos un
monomio; si consta de dos términos, la llamamos un binomio; si consta de
tres términos, la llamamos un trinomio y así sucesivamente.
Asumiendo que las variables y las expresiones representan números
reales, tenemos que poner condiciones sobre los valores que pueden tomar
las primeras. Así por ejemplo: 4x 6 −3x 3 +6x 2 −3 representa un número real,
cualquiera que sea el valor que tome x. La expresión 3y 5 + 2y 3 + 9y repre-
x 2 +y 2
senta un número real siempre que y sea diferente de 0. La expresión √
x+y
6x 2 y+ y
x2
representa un número real si x + y > 0. La expresión √
3
representa un
1−xy
número real si x , 0 y 1 − xy , 0.
Al remplazar en una expresión las variables por valores que ellas puedan
tomar, se obtiene un número real que es el valor de la expresión en esos
números. Así por ejemplo el valor de 4x 6 − 3x 3 + 6x 2 − 3 en x = 0 es
2 +y 2
4 (0)6 − 3 (0)3 + 6 (0)2 − 3 = −3; el valor de x√x+y en x = 2, y = −1 es
22 +(−1)2
√ = 5.
2+(−1)
El conjunto de los valores que pueden tomar las variables es el domi-
nio de la expresión. Así, el dominio de una expresión en x (o en y) es el
48 · Fundamentos de álgebra

conjunto de los números reales que puede tomar x (o y) para que el valor
de la expresión sea un número real. El dominio de una expresión en x y
y es el conjunto de las parejas de números reales que pueden tomar x y y
respectivamente, para que el valor de la expresión sea un número real.
Por ejemplo, el dominio de la expresión 4x 6 − 3x 3 + 6x 2 − 3 es R, el
dominio de la expresión 3y 5 +2y 3 + 9y es R {0}, el dominio de la expresión
x 2 +y 2

x+y
es el conjunto de las parejas (x, y) tales que x + y > 0, es decir, tales
que y > −x. Por ejemplo, la pareja (3, 0) pertenece a ese dominio mientras
que la pareja (−4, 4) no pertenece.
Vamos ahora a enfocar nuestra atención sobre algunas de las operaciones
que se utilizan para formar expresiones algebraicas.

2.2.1. Exponentes enteros positivos


En nuestros ejemplos de expresiones algebraicas, hemos utilizado símbolos
tales como x 3 y a 3 . Un símbolo como x 2 representa el producto x · x. Si-
milarmente, a 3 representa el producto a · a · a. En general, establecemos la
siguiente definición.
Definición 2.2.1. Si a es un número real arbitrario y n es un entero
positivo, definimos a n como el producto de n factores iguales a a. Es decir,

an = a · a···a
| {z }
n factores iguales a a

En el símbolo a n , a se llama la base y n el exponente o la potencia. También


decimos que a n es a elevado a la potencia n.
Ejemplo 2.4.

1. 24 = 2 · 2 · 2 · 2 = 16

2. (−3)5 = (−3) · (−3) · (−3) · (−3) · (−3) = −243


 3      
1 1 1 1 1
3. = · · =
4 4 4 4 64
√  6 √  √  √  √  √  √ 
4. 2 = 2 · 2 · 2 · 2 · 2 · 2 =8

A partir de la definición anterior (2.2.1) podemos comprobar las siguientes


propiedades básicas que satisfacen los exponentes enteros positivos. Si a
y b son números reales arbitrarios y m y n son enteros positivos, entonces
tenemos:
Fundamentos de álgebra · 49

am a n = am+n
(a m )n = amn
(ab)n = a n b n

El siguiente razonamiento es una justificación de la primera de las propie-


dades mencionadas.

am an = a · a · a···a · a · a · a···a = a · a · a···a


| {z } | {z } | {z }
m factores iguales a a n factores iguales a a m+n factores iguales a a

Se pueden hacer justificaciones similares para comprobar las otras dos


propiedades.
Ejemplo 2.5.

1. 52 · 53 = 52+3 = 55 =3.125

2. (22 )4 = 22·4 = 28 = 256

3. (3 · 5)2 = 32 · 52 = 9 · 25 = 225

4. (ab)3 = a3 b 3

2.2.2. Exponentes enteros


La definición de a n se puede extender al caso de exponente cero y expo-
nentes negativos de acuerdo con la siguiente definición:
Definición 2.2.2. Si a es un número real con a , 0, definimos

a0 = 1
1
a−n = n
a
donde n es un entero positivo.
Ejemplo 2.6.
1 1
1. 7−3 = 73
= 343

1 1
2. (−4)−5 = (−4)5
= − 1024

3. 50 = 1

4. (2 + 3)0 = 1
50 · Fundamentos de álgebra

Estamos en capacidad de demostrar las principales propiedades de los


exponentes, cuando estos son enteros arbitrarios. Estas propiedades se co-
nocen con el nombre de leyes de los exponentes y son las siguientes:
Leyes de los exponentes. Si a, b son números reales diferentes de cero
y m, n son enteros arbitrarios entonces:

1. am a n = am+n

2. (am )n = amn

3. (ab)n = a n b n
n n
4. ba = ban
am
5. an = a m−n
am 1
6. an = a n−m

Generalmente usamos exponentes no negativos; en consecuencia, emplea-


mos la propiedad 5, si m ≥ n, y la propiedad 6, si m < n. Las
propiedades anteriores se extienden de manera natural al caso en el que in-
tervienen varios enteros o varios factores. Por ejemplo, tenemos
(abc)n = a n b n c n , am a n a p = a m+n+p etc.
Ejemplo 2.7. Si las letras representan números diferentes de
cero tenemos:

1. x −2 x 5 = x −2+5 = x 3
1
2. (y −3 )4 = y (−3)4 = y −12 = y 12

3. b 2 b 3 b 5 = b 2+3+5 = b 10

4. (x 2 y −3 z4 )2 = (x 2 )2 (y −3 )2 (z4 )2 = x 4 y −6 z8
37
5. 35
= 37−5 = 32 = 9
3
(5a)3 53 a 3 125a3

5a
6. 6 = 63
= 63
= 216

Observamos que entre las leyes de los exponentes no figuran las siguientes
fórmulas incorrectas si el exponente n , 1.

(a + b)n = a n + b n
(a − b)n = a n − b n .
Fundamentos de álgebra · 51

Por ejemplo, si a = 4, b = 2 y n = 3, (a + b)n = (4 + 2)3 = 63 = 216 y


a n = 43 = 64, b n = 23 = 8 y a n + b n = 64 + 8 = 72 , 216 = (a + b)n .
Cuando n = 2 las fórmulas correctas son:

(a + b)2 = a2 + 2ab + b 2
(a − b)2 = a2 − 2ab + b 2

y, cuando n = 3, son:

(a + b)3 = a3 + 3a2 b + 3ab 2 + b 3


(a − b)3 = a3 − 3a2 b + 3ab 2 − b 3

2.2.3. Exponentes racionales


Vamos a extender nuestra definición del símbolo a n al caso en que el expo-
nente es un número racional. Para empezar necesitamos la siguiente
definición:
Definición 2.2.3. Sea n un entero positivo mayor que 1, y a un número
real. Si r es un número complejo que satisface la ecuación r n = a, decimos
que r es una raíz n-ésima de a.
Ejemplo 2.8.

1. 3 y −3 son raíces cuadradas de 9, pues 32 = 9 y (−3)2 = 9.



3
2. − 21 + 2 i es una raíz cúbica de 1, por el ejemplo 1.17, 3, e.

3. −3 es una raíz cúbica de −27, puesto que (−3)3 = −27.

4. i y −i son raíces cuartas de 1, pues i 4 = (−i)4 = 1.

Se puede demostrar que todo número real diferente de cero tiene exacta-
mente n raíces n-ésimas, aunque la mayoría de ellas son números complejos
no reales. Entre las raíces n-ésimas de un número real a, vamos a elegir una
de ellas como la raíz n-ésima principal, esta raíz la representamos por el

símbolo n a y la definimos como sigue:
Definición 2.2.4. Sea n un entero positivo mayor que 1 y a un número
real. Establecemos que:

1. Si a > 0, n a es la raíz n-ésima real positiva de a.

2. Si a < 0 y n es impar, n a es la raíz n-ésima real negativa de a.

3. Si a = 0, n a = 0.
52 · Fundamentos de álgebra


Si a < 0 y n es par, n a no la definimos ahora, pues en este caso no existe un
número real r tal que r n = a. La definiremos posteriormente para n = 2.

El símbolo n se llama un radical, el número a es el radicando y el nú-

mero n es el índice del radical. Cuando n = 2 en lugar de 2 a escribimos

simplemente a.
Ejemplo 2.9.

1. 25 = 5
√3
2. −64 = −4
q
1
3. 5 −1
32 = − 2
√ √6
4. −9 y −72 no son números reales.

Recalcamos que n a no está definido, solo en el caso en el que a es negativo

y n es par. En este caso decimos que n a no es un número real o no existe.
Nuestro interés es no solo definir a n cuando n es un número racional,
sino hacerlo de tal forma que se sigan cumpliendo las leyes de los exponen-
tes. Si n = 1q donde q es un entero positivo y deseamos que se cumpla la ley
1 (y la 2.) debemos tener que
1 1 1 1 1 q
a q · a q · a q · · · a q = aq q = a q = a
| {z }
1
q factores iguales a a q

1
lo cual nos indica que debemos definir a q como una raíz q-ésima de a. En
consecuencia establecemos la siguiente definición.
Definición 2.2.5. Sea q un entero positivo mayor que 1 y a un número

real tal que q a exista. Establecemos que
1 √q
aq = a

Ejemplo 2.10.
1 √3
1. 2 3 = 2.
1 √5
2. (−32) 5 = −32 = −2.
1 √4
3. (−16) 4 no está definido porque −16 no es un número real.
Si n = qp con p y q enteros positivos, y deseamos que se cumpla la ley 2 de
los exponentes, debemos tener que
1 p
(a q )p = a q
Fundamentos de álgebra · 53

En consecuencia debemos establecer la siguiente definición:


Definición 2.2.6. Sea qp un número racional donde p y q son enteros

positivos diferentes, y sea a un número real tal que q a exista. Establecemos
que  1  p √  p
p
aq = aq = q a

De las definiciones anteriores y las leyes de los exponentes podemos deducir


p p
fácilmente que si a q existe, entonces también a q es la raíz q-ésima principal
de a p , es decir tenemos
p √q 1
a q = a p = (a p ) q
Finalmente, extendemos nuestra definición de a n al caso en el que n es un
número racional negativo.
Definición 2.2.7. Sea qp un número racional con p y q enteros positivos

diferentes, y sea a un número tal que q a exista. Establecemos que
p 1
a− q = p
aq
Ejemplo 2.11.
2 √3
1. 27 3 = ( 27)2 = 32 = 9
3 1 1 1 1
2. 81− 4 = 3 = √
4 = 33
= 27
81 4 ( 81)3

4 √
3. y 7 = ( 7 y)4 = 7 y 4
p

Se puede demostrar que las leyes de los exponentes 1 a 6 son válidas pa-
ra exponentes racionales siempre y cuando a y b sean números positivos.
Cuando a y b son negativos algunas de esas leyes no se cumplen.
Ejemplo 2.12.
1 1 1
1. [(−4)2 ] 2 = 16 2 = 4 mientras que (−4)2· 2 = (−4)1 = −4. Así obser-
1 1
vamos que [(−4)2 ] 2 , (−4)2· 2 ; luego, la propiedad (am )n = amn no se
cumple en este caso.
  14   14 1
2 (−2) 4
2. −2
−5 = 5 pero 1 no está definido. Luego la propiedad
(−5) 4
a n an
= no se cumple en este caso.

b bn

Para evitar este tipo de problemas, en adelante, cuando trabajemos con ex-
ponentes solo consideraremos bases positivas.
54 · Fundamentos de álgebra

• Radicales
En algunas ocasiones es más ventajoso expresar las cantidades en térmi-
nos de radicales que en términos de exponentes racionales. Las leyes de los
radicales se siguen inmediatamente de las leyes de los exponentes. Si m y n
son enteros positivos y a y b son números reales positivos, entonces:
√n √ √n
1. ab = n a b
q √
na
2. n ba = √n
b

m √ √
p
3. n
a= mn
a
Ejemplo 2.13.
√ √ √ √ √
1. 180 = 36·5 = 36 5 = 6 5
q √
3 √
3 √
3 √
3 √
3
250 125·2 125· 2 5 2
2. 3 250
27
= √3 = 3 = 3 = 3
27
√6 p3 √ √3
3. 81 = 81 = 9

4. Si x es un número real, entonces x 2 = |x| (Proponemos al lector que
realice la justificación de la afirmación anterior).
Al simplificar un radical, lo hacemos de tal forma que no existan poten-
cias n-ésimas de radicales cuyo índice es n, no se tengan fracciones bajo el
signo de radical y los radicales tengan el índice más pequeño posible.
Ejemplo 2.14.

1. 4 48x 6 y 9 = 4 (16x 4 y 8 )(3x 2 y) = 4 16x 4 y 8 4 3x 2 y = 2xy 2 4 3x 2 y.


p p p p p

q √
3x

3 x· √
3y √
3 xy
2. 3 yx2 = √3 2
= √ 3 2 √ 3
= y
y y · y

En la simplificación de radicales generalmente es más fácil trabajar los


radicales como exponentes racionales.
Ejemplo 2.15.
 8 2 4  14
s
1 1 1 1
2 4
4 256a b 2 a b 22 a 2 b c 2 4ba 2 c 2 4b √
= = · = = ac.
c2 c2 c2
1 1
c2 c c

Para terminar, queremos señalar un error muy frecuente en el uso de los ra-
dicales. Este error consiste en creer que se tiene la siguiente fórmula
incorrecta √n √n

a±b = na± b
Fundamentos de álgebra · 55

Ejemplo 2.16.
√ √ √ √ √ √ √
1. 9+16 , 9+ 16, pues 9+16 = 25 = 5 y 9+ 16 = 3+4 = 7.
√3 √3 √3 √3 √3 √3 √3
2. 4√3 − 23√, 43 − 23 , pues 43 − 23 = 56 = 23 · 7 = 2 7 > 2
3 3
y 43 − 23 = 4 − 2 = 2.

• Raíces cuadradas de números reales negativos


Recordamos
√ que en la sección 1.10 definimos el número complejo i co-
mo i = −1. ¿Qué podemos decir acerca de las raíces cuadradas de los
números reales negativos en general?
Consideremos ahora un número real negativo. Este puede escribirse en
la forma −a donde a es un número real positivo. Tenemos
√ √ √ √
(i a)2 = (i a)(i a) = i 2 ( a)2 = (−1)a = −a,

y similarmente

(−i a)2 = −a.
√ √
Por lo tanto, los números complejos i a y −i a son raíces cuadradas del
√ √
número negativo −a. Escogemos al número i a = ai como la raíz cuadra-

da principal del número negativo −a y lo representamos por −a, es decir,
establecemos formalmente la siguiente definición:

Definición 2.2.8. Si a es un número real positivo, la raíz cuadrada prin-



cipal del número real negativo −a, la representamos con −a y la definimos
como
√ √ √
−a = i a = ai.

Ejemplo 2.17.
√ √ √
1. −36 = i 36 = 36i = 6i.
√ √
2. 5 + −16 = 5 + 16i = 5 + 4i.
 √ 

4+ −8

4+ 8i

4+2 2i
2 2+ 2i √
3. 2 = 2 = 2 = 2 = 2 + 2i.
√ √ √ √ √
Ejemplo 2.18. −5 −5 = ( 5i)( 5i) = i 2 ( 5)2 = (−1)5 = −5.
√ √ √
Por lo tanto, −5 = −5 −5 , (−5)(−5) = 25 = 5 y tenemos un nuevo
p

ejemplo que nos muestra que las propiedades de los exponentes y radicales
no siempre son válidas si los números considerados no son positivos.
56 · Fundamentos de álgebra

Ejemplo 2.19.
√ √ √ √ √ √ √ √
( 18 + −9)( 2 − −6) = ( 18 + 9i)( 2 − 6i)
√ √ √
= ( 18 + 3i)( 2 − 6i)
√ √ √ √ √ √
= ( 18 2 + 3 6) + (− 18 6 + 3 2)i
√ √ √ √ √
= ( 36 + 3 6) + (− 36 3 + 3 2)i
√ √ √
= (6 + 3 6) + (−6 3 + 3 2)i

2.3. Polinomios
Una expresión algebraica obtenida mediante las operaciones de suma, resta
y multiplicación sobre las constantes y variables, se llama un polinomio.
Ejemplo 2.20.

1. 5x 3 − 3x 2 + 6x + 8 y x 7 + 2x 4 − 3x 2 − 3x son polinomios en una
variable, en la variable x.

2. 3y 5 + 2y 3 + 9 son polinomios en una variable, en la variable y.


√ √
3. 3xy 2 − 25 xy + x − 2 y 5x 3 y 2 − 3x 2 y 2 + 4xy − 8y + 1 son polinomios
en dos variables.

Observamos que los únicos exponentes que aparecen en las variables son
enteros positivos. Los exponentes negativos y fraccionarios están excluidos.
Sin embargo, los coeficientes numéricos son números reales arbitrarios o
elementos arbitrarios del dominio en consideración.
Llamamos grado de una variable en un término de un polinomio al ex-
ponente que tiene la variable en el término. Por ejemplo en el término
3x 4 y 3 , el grado de x es 4 y el grado de y es 3. El grado de un término en
dos o más variables es la suma de los grados de las variables que aparecen
en el término. Por ejemplo, el grado del término en dos variables 3x 4 y 3 es
7. El grado de un polinomio en ciertas variables es el mayor de los grados
de esas variables en los términos del polinomio.
Ejemplo 2.21.

1. 7x 5 − 2x 3 + 3x + 1 es un polinomio de grado 5 en x.

2. 4x 3 y 2 − 5xy 3 + x 4 y 2 + 2y es un polinomio de grado 4 en x, grado 3


en y, y de grado 6 en x y y.
Fundamentos de álgebra · 57

Los polinomios que estudiaremos más detalladamente son los polino-


mios en una sola variable, variable que representaremos por x. Un
polinomio en x con coeficientes reales es una suma finita de productos de la
forma ak x k , donde el coeficiente ak es un número real y k es un entero no
negativo. Así un polinomio en una variable tiene la forma

a0 + a1 x + ... + an x n

donde n es un entero no negativo y ai es un número real para 0 ≤ i ≤ n.


Su grado es el mayor exponente n de x tal que an , 0, an es su coeficiente
principal y a0 es su término independiente.
Si no se hace necesario explicitarlo, el polinomio puede representarse en
la forma q(x). El conjunto de todos los polinomios con coeficientes reales es
denotado por R[x].
Ejemplo 2.22.

1. Son polinomios los siguientes:

a) 3 + 12x 3 + 25 7 9
4 x − 36x . Su grado es 9, su coeficiente principal
es −36 y su término independiente es 3.

b) − 51 + 23 x + x 2 . Su grado es 2 y su coeficiente principal es 1 y su
término independiente es − 51 .
c) −1 + 1,5x 2 + 0,75x 5 − 1,25x 7 . Su grado es 7 y su coeficiente
principal es −1,25 y su término independiente es -1.

d) π + 3x, −4 + 2x y todas las expresiones de la forma b + ax
con a y b ∈ R. Los polinomios de grado 1 son los de esta forma
siempre que a , 0.
√ √
e) 2 = 2x 0 , − 7 = − 7x 0 , 92 = 92 x 0 y todas las constantes no cero
son los polinomios de grado 0: si a , 0, a = ax 0 . El 0 es también
un polinomio constante pero no se le atribuye grado.

2. No son polinomios los siguientes:

a) 3 + 4x 2 + 6x −3 pues el exponente de x en el tercer término es un


entero negativo.

b) 9 − 2 x + x − 4x 3 pues el exponente de x en el segundo término
es positivo pero fraccionario, ya que es 12 .
7x+12x 5 −6x 8
c) 6+12x 3
no es un polinomio, es un cociente de polinomios
llamado fracción racional.
58 · Fundamentos de álgebra

Dos polinomios son iguales si tienen el mismo grado y, para cada potencia
x k de x, el coeficiente en un polinomio es igual al coeficiente en el otro.
Ejemplo 2.23.

1. −1 + 3x 2 − 4x 5 + 9x 7 = a0 + a1 x + · · · + a7 x 7 si, y solo si, a0 = −1,


a1 = 0, a2 = 3, a3 = 0, a4 = 0, a5 = −4, a6 = 0, a7 = 9.

2. 4x + 6x 2 + 12x 3 = b0 + b1 x + · · · + b5 x 5 si, y solo si, b0 = 0, b1 = 4,


b2 = 6, b3 = 12, b4 = 0, b5 = 0.

3. Los polinomios −1 − 3x + 2x 3 − x 5 y 1 + a1 x + · · · + an x n no pueden


ser iguales porque los términos independientes son distintos: para el
primero es −1 y para el segundo es 1.

2.3.1. Suma y resta de polinomios


El procedimiento para sumar y restar polinomios está basado directamente
en las propiedades asociativas y conmutativas de la adición y multiplicación
de números reales, y en la propiedad distributiva de la multiplicación con
respecto a la adición. Es decir, está basado en las propiedades P.2, P.3 y
P.4 de los números reales, estudiadas en el capítulo 1, sección 1.2. Básica-
mente, lo que se hace es agrupar y reducir términos semejantes, es decir,
términos que difieren únicamente en su coeficiente numérico, por ejemplo
5x 2 y y −7x 2 y.
Ejemplo 2.24. Efectuemos la siguiente suma

(4x 2 − 2xy + 2y 2 + 7x) + (6xy − 5y 2 + 3x 2 )

Primero utilizamos las propiedades conmutativa y asociativa para grupar


los términos semejantes, obteniendo

(4x 2 + 3x 2 ) + (−2xy + 6xy) + (2y 2 − 5y 2 ) + 7x

Luego, aplicamos la propiedad distributiva para reducir los términos seme-


jantes, obteniendo como resultado final

7x 2 + 4xy − 3y 2 + 7x.

En la práctica se escriben en fila los polinomios a sumar, de tal forma que


las columnas contengan solo términos semejantes. El ejemplo anterior nos
queda de la siguiente forma:
Fundamentos de álgebra · 59

4x 2 −2xy +2y 2 +7x


3x 2 +6xy −5y 2
7x 2 +4xy −3y 2 +7x

donde la tercera línea presenta el resultado después de reducir los térmi-


nos semejantes.
Si tenemos en cuenta la definición de resta, el problema de restar dos
polinomios se transforma en el problema de sumar dos polinomios.
Ejemplo 2.25. Efectuemos la siguiente resta de polinomios

(5x 2 + 3xy − y 3 ) − (2x 2 − 4xy + 1)

La resta anterior se convierte en la suma

(5x 2 + 3xy − y 3 ) + (−2x 2 + 4xy − 1)

que es igual a
3x 2 + 7xy − y 3 − 1.

2.3.2. Multiplicación de polinomios


La multiplicación de polinomios está basada en la aplicación repetida de la
propiedad distributiva y la utilización de la ley de los exponentes
am a n = am+n con m y n enteros positivos.
Ejemplo 2.26.

1. (5x 2 y 3 )(−3x 4 y 2 ) = −15x 6 y 5

2. (2x 2 − xy + y)(3x + 2y) = (2x 2 − xy + y)3x + (2x 2 − xy + y)2y


= (6x 3 − 3x 2 y + 3xy) + (4x 2 y − 2xy 2 + 2y 2 )
= 6x 3 + x 2 y + 3xy − 2xy 2 + 2y 2

En la práctica se procede como se indica en la siguiente ilustración

2x 2 −xy +y
3x +2y
6x 3 −3x 2 y +3xy
+4x 2 y −2xy 2 +2y 2
6x 3 +x 2 y +3xy −2xy 2 +2y 2
60 · Fundamentos de álgebra

donde la tercera línea se obtiene multiplicando cada término de la pri-


mera línea por 3x y la cuarta línea se obtiene multiplicando cada término
de la primera línea por 2y. Finalmente, sumando las filas tercera y cuarta se
obtiene el resultado que es la última fila.
Un caso particular importante es el de la multiplicación de dos polino-
mios en la misma variable. En este caso es conveniente ordenar los
polinomios de tal forma que el exponente de la variable vaya decreciendo.
Ejemplo 2.27. Efectuemos el siguiente producto de polinomios

(2x 3 − 3x 2 + x − 7)(x 4 − 6x 2 + 1)

Tenemos
2x 3 −3x 2 +x −7
x4 −6x 2 +1
2x 7 −3x 6 +x 5 −7x 4
−12x 5 +18x 4 −6x 3 +42x 2
+2x 3 −3x 2 +x −7
2x 7 −3x 6 −11x 5 +11x 4 −4x 3 +39x 2 +x −7

2.3.3. División de polinomios


La división de un polinomio se rige esencialmente por las mismas reglas
de la división aritmética ordinaria de números enteros. El polinomio que
se divide, se llama dividendo y el polinomio por el que se divide, se llama
divisor.
Ejemplo 2.28. Dividamos 5x − 10x 2 + 6x 3 − 8 por x − 2.
Procediendo de la manera usual tenemos

6x 3 − 10x 2 + 5x − 8 x−2
−6x 3 + 12x 2 6x 2 + 2x + 9
2x 2 + 5x
−2x 2 + 4x
9x − 8
−9x + 18
10

Obtenemos como cociente 6x 2 + 2x + 9 y como residuo 10.


Fundamentos de álgebra · 61

Expliquemos el proceso utilizado. Para dividir un polinomio por otro,


seguimos los siguientes pasos:

1. Ordenamos cada polinomio en potencias descendentes de la


variable x.

2. Dividimos el primer término del dividendo por el primer término del


divisor para hallar el primer término del cociente.

3. Multilpicamos todo el divisor por el primer término del cociente y


restamos este resultado del dividendo.

4. Consideramos el residuo obtenido en el paso anterior como nuevo


dividendo y repetimos los pasos 2 y 3.

5. Continuamos este proceso hasta que obtengamos como residuo cero


o un polinomio de grado menor que el grado del divisor.

Si el residuo obtenido al finalizar el proceso es cero, decimos que la di-


visión es exacta y que el divisor es factor del dividendo.
Representamos los polinomios en una variable x por expresiones tales
como p(x), q(x), c(x), r(x), etc. Con esta notación, si p(x) representa el divi-
dendo, q(x) el divisor, c(x) el cociente y r(x) el residuo en la división de dos
polinomios, tenemos que
p(x) r(x)
= c(x) +
q(x) q(x)
o en forma equivalente

p(x) = q(x)c(x) + r(x)

La ecuación anterior tiene una forma similar a la expresada en el algoritmo


de la división entre enteros. En un estudio más completo de polinomios
podemos demostrar el siguiente resultado.
Algoritmo de la división para polinomios. Si p(x) y q(x) son polino-
mios de grados n y m, respectivamente, con m > 0, entonces existen
polinomios únicos c(x) y r(x) tales que
(i) p(x) = q(x)c(x) + r(x).
(ii) r(x) = 0 o el grado de r(x) es menor que el grado de q(x).
El polinomio c(x) se llama el cociente y el polinomio r(x) se llama el
residuo obtenidos al dividir p(x) por q(x).
Ejemplo 2.29. Hallemos el cociente y el residuo obtenidos al dividir el
polinomio p(x) = 4+3x−2x 2 +3x 3 +6x 4 por el polinomio q(x) = 1+x+4x 2 .
62 · Fundamentos de álgebra

Procediendo como en el ejemplo anterior tenemos:

6x 4 +3x 3 −2x 2 +3x +4 4x 2 +x +1

3 3 3 2 3 31
−6x 4 − x3 − x2 x + x −
2 2 2 8 32
3 3 7
x − x2
2 2
3 3 3
− x3 − x2 − x
2 8 8
31 21
− x2 + x
8 8
31 2 31 31
x + x +
8 32 32
115 159
x +
32 32
de donde el cociente es
3 2 3 31
c(x) = x + x−
2 8 32
y el residuo es
115 159
r(x) = x+
32 32
Veamos que se cumple la relación mencionada en la parte (i) del algoritmo
de la división.
En efecto, tenemos que
  3 3 31
 
115 159

2 2
q(x)c(x) + r(x) = 4x + x + 1 x + x− + x+
2 8 32 32 32
19 31 115 159
   
4 3 2
= 6x + 3x − 2x − x− + x+
32 32 32 32
= 6x 4 + 3x 3 − 2x 2 + 3x + 4 = p(x)

Veamos otro caso:


Ejemplo 2.30. Hallemos el cociente y el residuo obtenidos al dividir el
polinomio p(x) = x 2 + x + 1 por el polimomio q(x) = 2x 3 − x 2 + x − 1.
Como en este caso el grado de q(x) es mayor que el grado de p(x) obte-
nemos como cociente el polinomio 0 y como residuo el polinomio p(x). La
relación
p(x) = q(x)c(x) + r(x)
Fundamentos de álgebra · 63

nos queda en la forma

x 2 + x + 1 = (2x 3 − x 2 + x − 1) · 0 + (x 2 + x + 1).

Para dividir polinomios en dos o más variables, se procede de la misma


forma, eligiendo una variable común con respecto a la cual se ordenan los
polinomios en potencias descendentes.
Ejemplo 2.31. Dividamos p(x, y) = 2x 4 − x 3 y + 2xy 3 + 3y 4 por
q(x, y) = x 2 − xy + y 2 .
Ordenando por potencias descendentes de x tenemos

2x 4 −x 3 y +0x 2 y 2 +2xy 3 +3y 4 x2 −xy +y 2


−2x 4 +2x 3 y −2x 2 y 2 2x 2 +xy −y 2
x3 y −2x 2 y 2 +2xy 3
−x 3 y + x2 y2 −xy 3
−x 2 y 2 + xy 3 +3y 4
x2 y2 −xy 3 + y4
4y 4

Hemos obtenido como cociente c(x, y) = 2x 2 + xy − y 2 y como residuo


r(x, y) = 4y 4 .
Además, por verificación directa podemos comprobar que

p(x, y) = q(x, y)c(x, y) + r(x, y),

que es la forma del algoritmo de la división para polinomios en dos


variables.
Una manera fácil y rápida de realizar la división de un polinomio p(x)
por otro de la forma x − d, es mediante el proceso conocido como división
sintética, que sigue estos pasos:

1. Escribimos en una línea los coeficientes del polinomio


p(x) = an x n + an−1 x n−1 + an−2 x n−2 + · · · + a1 x + a0 que queremos di-
vidir, ordenado previamente en potencias descendentes, y colocando
0 cuando falte alguna potencia. Luego a la derecha de estos números
escribimos separado por el símbolo b el número d.

2. Escribimos en la tercera fila el coeficiente principal an de p(x).

3. Multiplicamos an por d y anotamos el producto en la segunda fila


debajo del coeficiente an−1 . Luego, sumamos an−1 con este producto
y anotamos el resultado en la tercera fila.
64 · Fundamentos de álgebra

4. Multiplicamos este número que acabamos de obtener en la tercera fila


por d, anotamos el resultado en la segunda fila debajo del coeficiente
an−2 , luego lo sumamos con an−2 y anotamos el valor de la suma en
la tercera fila.

5. Repetimos el proceso anterior hasta donde sea posible.

6. El último número de la tercera fila es el residuo y los números ante-


riores son los coeficientes del cociente.

Veamos como funciona el proceso en el siguiente ejemplo.


Ejemplo 2.32. Dividamos el polinomio 7x 5 +4x 3 +3x 2 − x −6 por x +1.
Notemos que x + 1 = x − (−1)
Aplicando los pasos que acabamos de mencionar tenemos:

7 0 4 3 −1 −6 b −1
−7 7 −11 8 −7
7 −7 11 −8 7 −13

Luego el cociente obtenido en la división es

c(x) = 7x 4 − 7x 3 + 11x 2 − 8x + 7

y el residuo obtenido es r(x) = −13.


Podemos verificar directamente que

(x + 1) c(x) + r(x) = 7x 5 + 4x 3 + 3x 2 − x − 6

Veamos otro ejemplo:


Ejemplo 2.33. Dividamos el polinomio x 4 − 3x 3 + 6x + 8 por x − 4.
Aplicando el proceso descrito tenemos:

1 −3 0 6 8 b4
4 4 16 88
1 1 4 22 96

Por lo tanto el cociente es c(x) = x 3 + x 2 + 4x + 22 y el residuo es r(x) = 96.

• Teoremas del residuo y del factor


Cuando el divisor de un polinomio p(x) es de la forma x−d , el residuo es
una constante k y de acuerdo con el algoritmo de la división de polinomios
tenemos que
p(x) = (x − d)c(x) + k.
Fundamentos de álgebra · 65

Entonces, al evaluar p(x) en d (es decir al remplazar x por d en el polinomio


y realizar las operaciones indicadas), obtenemos el valor de p(x) en d, notado
p(d), que es
p(d) = (d − d)c(d) + k = 0 + k = k.
Con esto hemos demostrado el siguiente teorema llamado teorema del
residuo:
Teorema 2.3.1. El residuo de dividir un polinomio p(x) por el polino-
mio x − d es p(d), el valor p(x) en d.
Ejemplo 2.34.

1. El valor de p(x) = x 4 − 3x 3 + 6x + 8 en 4 es

p(4) = 44 − 3 · 43 + 6 · 4 + 8 = 256 − 192 + 24 + 8 = 96,

y este es el residuo obtenido al dividir p(x) por x − 4 como vimos en


el ejemplo anterior (2.33).

2. Por el teorema del residuo, podemos asegurar que el residuo obtenido


al dividir p(x) = 7x 5 + 4x 3 + 3x 2 − x − 6 por x + 1 es p(−1) = −13,
como comprobamos en el Ejemplo 2.32.

Un importante caso particular del teorema del residuo es el siguiente teo-


rema llamado teorema del factor:
Teorema 2.3.2. El polinomio x −d es factor del polinomio p(x) si, y solo
si, p(d) = 0.
Demostración. Recordemos que x − d es factor de p(x), significa que el
residuo de dividir p(x) por x − d es cero.
Como p(x) = (x − d)c(x) + p(d), y p(d) es tal residuo, entonces x − d es
factor de p(x) si, y solo si, p(d) = 0.
Definición 2.3.1. Una raíz o un cero de un polinomio p(x) ∈ R[x] es un
número complejo z (real o no) que verifica p(z) = 0 (o, expresado con otras
palabras, es una solución de la ecuación p(x) = 0).
Así, de acuerdo con el teorema del factor, el número d es un cero del poli-
nomio p(x), es decir p(d) = 0, si, y solo si, x − d es un factor del
polinomio p(x).
Ejemplo 2.35.

1. El polinomio x − 4 es un factor del polinomio p(x) = x 2 + x − 20


puesto que p(4) = 42 + 4 − 20 = 0. En efecto, podemos comprobar
inmediatamente que x 2 + x − 20 = (x + 5)(x − 4).
66 · Fundamentos de álgebra

2. El polinomio x + 3 = x − (−3) es un factor del polinomio


p(x) = x 3 + 27 puesto que p(−3) = (−3)3 + 27 = 0. En efecto, se
comprueba facilmente que x 3 + 27 = (x + 3)(x 2 − 3x + 9).

Es importante mencionar los siguientes hechos:

1. El teorema del factor es válido aun si d es un número complejo no


real. En este caso, entre los coeficientes de c(x) aparecen números
complejos no reales. También la división sintética es un proceso útil
en este caso.

2. Un número complejo d es raíz n-ésima de un número real a si d n = a,


es decir, si d n − a = 0 o, de otra manera, si d es raíz del polinomio
x n − a.

3. Si los coeficientes de un polinomio son todos números reales, y un


número complejo no real z = a + bi es una raíz o cero de este polino-
mio, entonces el conjugado de z, z = a − bi, también es raíz o cero de
dicho polinomio.

4. Un polinomio p(x) de grado n ≥ 1 posee n raíces o ceros. Puede


suceder que algunas raíces sean iguales entre sí. Si z, . . . , zn son las n
raíces de p(x) entonces p(x) = an (x − z1 ) · · · (x − zn ), donde an es el
coeficiente principal del polinomio.

Ejemplo 2.36.

1. Si p(x) = x 3 − 1, el número complejo no real − 21 + 23 i es una raíz
de p(x) puesto que al calcular este polinomio en ese número tenemos
 √ 3
− 21 + 23 i − 1 = 1 − 1 = 0 (ejemplo 1.17, 3, e). Así que el poli-
 √ 
nomio x − − 21 + 23 i es factor del polinomio x 3 − 1. Al dividir este
polinomio por aquel, aplicando división sintética tenemos

3
1 0√ 0√ −1 b − 12 + 2 i
3 3
− 12 + √2
i − 21 − √2
i 1
3 3
1 − 12 + 2 i − 21 − 2 i 0

con lo cual
√ !! √ ! √ !
1 3 1 3 1 3
x3 − 1 = x − − + i x2 + − + i x− − i
2 2 2 2 2 2
Fundamentos de álgebra · 67

También

√ !! √ !!
1 3 1 3
x 3 − 1 = (x − 1) x − − + i x− − − i .
2 2 2 2

2. Si p(x) = x 4 + 4x 3 + 5x 2 + 4x + 4 entonces

p(−i) = (−i)4 + 4(−i)3 + 5(−i)2 + 4(−i) + 4 = 1 + 4i − 5 − 4i + 4 = 0

También p(i) = 0 y p(−2) = 0, es decir, −i, i y −2 son raíces de p (x).


Además

p(x) = x 4 + 4x 3 + 5x 2 + 4x + 4 = (x + 2)2 (x + i) (x − i)

En este caso, el polinomio tiene dos raíces iguales a −2. Decimos que
−2 es una raíz doble de p(x).

3. Un polinomio de grado 3 con coeficientes reales que tiene 3 y 1 + 2i


como dos de sus raíces, necesariamente también tiene como raíz el
número 1−2i. Por el teorema del factor este polinomio tiene la forma

p(x) = a(x − 3) (x − (1 + 2i)) (x − (1 − 2i))


= a(x − 3)(x − 1 − 2i)(x − 1 + 2i)
= a(x − 3)((x − 1)2 + 4)
= a(x 3 − 5x 2 + 11x − 15)

donde a es un número real distinto de cero, el coeficiente principal


del polinomio.

2.4. Productos notables y factorización de


polinomios
Los siguientes productos se utilizan con tanta frecuencia en álgebra que no
solo merecen destacarse sino que es aconsejable memorizarlos. Se conocen
con el nombre de productos notables y son:

1. a(x + y) = ax + ay

2. (x + y)(x − y) = x 2 − y 2

3. (x + y)2 = x 2 + 2xy + y 2
68 · Fundamentos de álgebra

4. (x − y)2 = x 2 − 2xy + y 2

5. (x + y)3 = x 3 + 3x 2 y + 3xy 2 + y 3

6. (x − y)3 = x 3 − 3x 2 y + 3xy 2 − y 3

7. (x + a)(x + b) = x 2 + (a + b)x + ab

8. (ax + b)(cx + d) = acx 2 + (ad + bc)x + bd

9. (x − y)(x 2 + xy + y 2 ) = x 3 − y 3

10. (x + y)(x 2 − xy + y 2 ) = x 3 + y 3

La validez de los productos anteriores se comprueba fácilmente realizan-


do las multiplicaciones correspondientes. Las letras que intervienen en las
fórmulas, pueden reemplazarse por expresiones algebraicas arbitrarias.
Ejemplo 2.37.
√ √ √ √ √ √
1. (3 x + y − 2 x)(3 x + y + 2 x) = (3 x + y)2 − (2 x)2
= 9(x + y) − 4x
= 5x + 9y.

2. (3t 2 + 4s)2 = (3t 2 )2 + 2(3t 2 )(4s) + (4s)2 = 9t 4 + 24t 2 s + 16s 2 .

3. (a + b − c)3 = ((a + b) − c)3


= (a + b)3 − 3(a + b)2 c + 3(a + b)c 2 − c 3
= (a 3 + 3a2 b + 3ab 2 + b 3 )
−3(a2 + 2ab + b 2 )c + 3ac 2 + 3bc 2 − c 3 .
Notemos que hemos considerado a + b como un solo término.

4. (2x + 5y)(5x − 3y) = 10x 2 + (−6 + 25)xy − 15y 2


= 10x 2 + 19xy − 15y 2 .

5. (2a − 5b)(4a2 + 10ab + 25b 2 ) = (2a − 5b)((2a)2 + (2a)(5b) + (5b)2 )


= (2a)3 − (5b)3
= 8a3 − 125b 3 .

Factorizar una expresión algebraica, es expresarla como producto de ex-


presiones más simples llamadas factores de la expresión original. En gene-
ral, la factorización de expresiones algebraicas puede ser muy complicada y
Fundamentos de álgebra · 69

nos limitaremos por ahora a considerar algunos casos sencillos, que se de-
rivan de las fórmulas de los productos notables cuando se leen de derecha
a izquierda.
Ejemplo 2.38. (Factor común). Para factorizar las siguientes expresio-
nes utilizamos el producto notable (1), donde la letra a se conoce con el
nombre de un factor común.

1. 3x 3 − 6x + 9 = 3(x 3 − 2x + 3). El factor común es 3.

2. (5x − 2y)x 2 − (5x − 2y)6xy = (5x − 2y)(x 2 − 6xy). El factor común es


5x − 2y.

3. y 6 − y 4 = y 4 (y 2 − 1) = y 4 (y − 1)(y + 1).

Ejemplo 2.39. (Diferencia de cuadrados). Para factorizar las siguientes


expresiones utilizamos el producto notable (2).

1. 16t 2 − 81r 2 s 4 = (4t)2 − (9rs 2 )2 = (4t + 9rs2 )(4t − 9rs 2 ).

 2 
9 4 3 2
2
2. − 25x = − 5x
z4 z2
3 3
  
2 2
= 2 + 5x − 5x
z z2
 √ !2 
3 3 √  2ª

2 ©
= 2 + 5x ­ − 5x ®
z z
 √ ! √ ¬
« !
3 3 √ 3 √

= 2 + 5x 2 + 5x − 5x
z z z

Ejemplo 2.40. (Suma y diferencia de cubos). Utilizando los productos


notables (9) y (10) tenemos las siguientes factorizaciones:

1. 27a3 + 8b 3 = (3a)3 + (2b)3


= (3a + 2b)((3a)2 − (3a)(2b) + (2b)2 )
= (3a + 2b)(9a2 − 6ab + 4b 2 ).

 t − s 3  t − s 3
2. − 125y 3 = − (5y)3
4r 4r
t − s   t − s 2  t − s  
2
= − 5y + (5y) + (5y)
4r 4r 4r
70 · Fundamentos de álgebra

Ejemplo 2.41. (Factorización de trinomios). Los productos notables


(3), (4),(7) y (8) nos permiten factorizar varias clases de trinomios, como en
los casos siguientes:

1. 9x 2 + 12xy + 4y 2 = (3x)2 + 2(3x)(2y) + (2y)2 = (3x + 2y)2 .

2. 81z6 −90z3w 2 +25w 4 = (9z 3 )2 −2(9z3 )(5w 2 )+(5w 2 )2 = (9z3 −5w 2 )2 .

3. Para factorizar el trinomio x 2 + 3x − 4 debemos tener


x 2 + 3x − 4 = (x + a)(x + b) = x 2 + (a + b)x + ab.
Luego, tenemos que buscar dos números a y b tales que a + b = 3 y
ab = −4. Fácilmente encontramos que a = 4 y b = −1. En conse-
cuencia x 2 + 3x − 4 = (x + 4)(x − 1).

4. Factoricemos el trinomio 6x 2 + 11x − 10. Debemos tener


6x 2 + 11x − 10 = (ax + b)(cx + d) = acx 2 + (ad + bc)x + bd.
Luego, tenemos que buscar números a, b, c y d tales que ac = 6,
bd = −10 y ad + bc = 11. Observamos que a y c son positivos y
que b y d son de signos opuestos. Por ensayo y error llegamos a la
combinación correcta: 6x 2 + 11x − 10 = (2x + 5)(3x − 2).
La factorización de este trinomio, también se puede reducir a un caso
similar al caso del numeral 3, que es más sencillo. Veamos como se
procede.
1
6x 2 + 11x − 10 = [(6x)2 + 11(6x) − 60]
6
1 2
= (u + 11u − 60), donde u = 6x
6
1
= (u + 15) (u − 4)
6
1
= (6x + 15)(6x − 4)
6
6x + 15 6x − 4
 
=
3 2
= (2x + 5)(3x − 2).

5. Factoricemos el trinomio 4x 2 − 4xy − 3y 2 .


Fundamentos de álgebra · 71

Procediendo como en el ejemplo anterior tenemos:

1
4x 2 − 4xy − 3y 2 = ((4x)2 − 4y(4x) − 12y 2 )
4
1
= (u − 6y)(u + 2y)
4
1
= (4x − 6y)(4x + 2y)
4
4x − 6y 4x + 2y
 
=
2 2
= (2x − 3y)(2x + y).

Algunas veces hay necesidad de agrupar o manipular convenientemen-


te los términos para poder factorizar las expresiones, como en el ejemplo
siguiente.

Ejemplo 2.42.

1. 4x 3 + 4x 2 − 9x − 9 = (4x 3 + 4x 2 ) − (9x + 9)
= 4x 2 (x + 1) − 9(x + 1)
= (4x 2 − 9)(x + 1)
= (2x − 3)(2x + 3)(x + 1).

2. a3 − a 2 b − ab 2 + b 3 = (a 3 − a2 b) − (ab 2 − b 3 )
= a2 (a − b) − b 2 (a − b)
= (a 2 − b 2 )(a − b)
= (a − b)(a + b)(a − b)
= (a + b)(a − b)2 .

3. y 4 + 4 = y 4 + 4y 2 − 4y 2 + 4
= (y 4 + 4y 2 + 4) − 4y 2
= (y 2 + 2)2 − 4y 2
= (y 2 + 2 − 2y)(y 2 + 2 + 2y)
= (y 2 − 2y + 2)(y 2 + 2y + 2).
72 · Fundamentos de álgebra

2.5. Fracciones algebraicas


Una fracción algebraica es el cociente de dos expresiones algebraicas. Si
la fracción algebraica es el cociente de dos polinomios, la llamamos una
fracción racional. Algunos ejemplos son

√ √
3x 2 − 5x + 1 7x − x 2 − 5 5x 2 y − x 3 + 6y 2 x−1
, , , √
2x + 7 2
x +1
3 2xy − y 4 x− x

La primera y tercera fracciones son fracciones racionales.


La mayoría de las fracciones que consideramos, son fracciones raciona-
les en una sola variable. Como la división por cero no es posible, siempre
que tratemos con fracciones, supondremos implícitamente que los denomi-
nadores son diferentes de cero.

2.5.1. Simplificación de fracciones


En el trabajo con fracciones, se acostumbra simplificarlas hasta donde sea
posible, de tal manera que obtengamos fracciones donde el numerador y
el denominador no tengan factores comunes. El principio básico para sim-
plificar fracciones es la relación siguiente, que mencionamos en el capítulo
1:
xz x
= si z , 0
yz y
Este principio, nos indica que podemos cancelar los factores distintos de
cero, comunes al numerador y al denominador de una fracción.
Ejemplo 2.43. Simplifiquemos algunas fracciones
2x 2 +5x−3 (2x−1)(x+3) 2x−1
1. x 2 −2x−15
= (x−5)(x+3) = x−5 .

x 2 −y 2 (x−y)(x+y) x+y
2. x 3 −y 3
= (x−y)(x 2 +xy+y 2 )
= x 2 +xy+y 2
.

x(x+y)(x 3 −y 3 ) x(x+y)(x−y)(x 2 +xy+y 2 ) x(x 2 +xy+y 2 )


3. (x−y)(x 2 −y 2 )
= (x−y)(x−y)(x+y) = x−y .

Los siguientes casos ilustran errores que se cometen frecuentemente en la


simplificación de fracciones:
x+y y
x+z = z




x+y
=y (Fórmulas incorrectas)


x 
x+y

=1+y 

x 
Fundamentos de álgebra · 73

Notemos que en el primer caso se pretende simplificar sumandos de nu-


merador y denominador. En los otros dos casos se pretende simplificar
el denominador con un sumando del numerador. No se simplifican su-
mandos y se simplifican factores diferentes de cero comunes a numerador
y denominador.
Ejemplo 2.44.
5x+3
1. 5x+8 no es igual a 38 .
3x+4y
2. 3x no es igual ni a 4y ni a 1 + 4y.

2.5.2. Operaciones con fracciones


Las operaciones de suma, resta, multiplicación y división de fracciones se
basan en las propiedades que mencionamos en el capítulo 1 y que por co-
modidad repetimos ahora. Estas propiedades son:
x y xw ± yz
± =
z w zw
x y xy
· =
z w zw
x
x y x w xw
÷ d = yz = · =
z w z y yz
w
Cuando realizamos operaciones con fracciones debemos simplificar el
resultado hasta donde sea posible. En los casos de multiplicación y división
de fracciones, cuando sea factible, se simplifican numeradores y denomina-
dores, antes de realizar las operaciones más complejas.
Ejemplo 2.45.

x 3 x(x 2 − y 2 ) + 3(x + y)
1. + 2 =
x + y x − y2 (x + y)(x 2 − y 2 )
x(x − y)(x + y) + 3(x + y)
=
(x + y)(x 2 − y 2 )
(x(x − y) + 3)(x + y)
=
(x 2 − y 2 )(x + y)
x(x − y) + 3
=
x2 − y2
x 2 − xy + 3
=
x2 − y2
74 · Fundamentos de álgebra

(4x 2 + 4xy − 3y 2 ) (2x 2 − xy − 3y 2 )


2. ·
(x 2 − 2xy − 3y 2 ) (4x 2 − 9y 2 )
(4x 2 + 4xy − 3y 2 )(2x 2 − xy − 3y 2 )
=
(x 2 − 2xy − 3y 2 )(4x 2 − 9y 2 )
(2x + 3y)(2x − y)(2x − 3y)(x + y)
=
(x − 3y)(x + y)(2x − 3y)(2x + 3y)
2x − y
=
x − 3y

a2 −2ab+b 2
a2 −2ab (a2 − 2ab + b 2 )(a 2 − ab − 2b 2 )
3. =
a2 −b 2 (a2 − 2ab)(a 2 − b 2 )
a2 −ab−2b 2
(a − b)2 (a − 2b)(a + b)
=
a(a − 2b)(a − b)(a + b)
a−b
=
a
Cuando se suman o restan dos o más fracciones algebraicas, es aconsejable
escribir todas las fracciones con el mismo denominador pues en este caso las
operaciones resultan inmediatas si aplicamos repetidamente las fórmulas
x z x+z x z x−z
+ = y − =
y y y y y y
Cualquier denominador común funciona, pero el más utilizado es el
mínimo común denominador, que es el mínimo común múltiplo
(m. c. m.) de los denominadores y lo podemos encontrar de la siguiente
forma: primero factorizamos todos los denominadores y, luego, formamos
un producto que contenga todos los factores que aparezcan en alguno de los
denominadores, cada uno elevado a la mayor potencia con que se presente.
Este producto es el mínimo común denominador buscado.
Ejemplo 2.46. Hallemos el m. c. m. de las siguientes expresiones:

x2 − y2 , x 2 + 2xy + y 2 , x 2 − 3xy + 2y 2 y x3 + y3

Tenemos

x 2 − y 2 = (x − y)(x + y)
x 2 + 2xy + y 2 = (x + y)2
x 2 − 3xy + 2y 2 = (x − 2y)(x − y)
x 3 + y 3 = (x + y)(x 2 − xy + y 2 )
Fundamentos de álgebra · 75

Luego, el mínimo común múltiplo es

(x − y)(x + y)2 (x − 2y)(x 2 − xy + y 2 )

Ejemplo 2.47. Hallemos

2x + 1 x 3x − 1
+ − 2
x − 4 x + 2 x − 4x + 4
2

El m. c. m. de los denominadores es (x−2)2 (x+2) y ampliando las fracciones


para que el denominador de todas sea ese m. c. m. de los denominadores
tenemos:

2x + 1 2x + 1 (2x + 1)(x − 2) x x(x − 2)2


= = , =
x 2 − 4 (x − 2)(x + 2) (x − 2)2 (x + 2) x + 2 (x − 2)2 (x + 2)
y
3x − 1 3x − 1 (3x − 1)(x + 2)
= = .
x2 − 4x + 4 (x − 2) 2 (x − 2)2 (x + 2)
Luego

2x + 1 x 3x − 1
+ −
x 2 − 4 x + 2 x 2 − 4x + 4
(2x + 1)(x − 2) x(x − 2)2 (3x − 1)(x + 2)
= + −
(x − 2) (x + 2) (x − 2) (x + 2) (x − 2)2 (x + 2)
2 2

(2x + 1)(x − 2) + x(x − 2)2 − (3x − 1)(x + 2)


=
(x − 2)2 (x + 2)
3 2
x − 5x − 4x
=
(x − 2)2 (x + 2)

2.5.3. Racionalización de fracciones


Algunas veces se hace necesario expresar una fracción de tal manera que su
numerador o su denominador no contenga radicales. El proceso a seguir se
conoce con el nombre de racionalización del numerador o del denomina-
dor, según sea el caso y lo ilustramos en los siguientes ejemplos.
Ejemplo 2.48.

1. Racionalicemos el denominador en la siguiente expresión

h
√ √
x+h− x
76 · Fundamentos de álgebra

Para eliminar los radicales en el denominador nos


√ basamos en el pro-
2 2 √
ducto notable (a − b)(a + b) = a − b con a = x + h y b = x
Tenemos

√ √
h h( x + h + x)
√ √ = √ √ √ √
x + h − x ( x + h − x)( x + h + x)
√ √
h( x + h + x)
= √ √
( x + h)2 − ( x)2
√ √
h( x + h + x)
=
(x + h) − x
√ √
h( x + h + x)
=
√ h

= x+h+ x

2. Racionalicemos el numerador en la expresión


√3 √
x − 3y
x−y
En este caso nos basaremos en el producto notable

(a − b)(a 2 + ab + b 2 ) = a3 − b 3
√ √
con a = 3 x y b = 3 y.
Tenemos
√3 √ √ √ √ √ √ √
x − 3 y ( 3 x − 3 y)(( 3 x)2 + 3 x 3 y + ( 3 y)2 )
= √ 2 √ √ √ 2
x−y (x − y)( 3 x + 3 x 3 y + 3 y )
√ √
( 3 x)3 − ( 3 y)3
= √3 √
(x − y)( x 2 + 3 xy + 3 y 2 )
p

x−y
= √3 √
(x − y)( x 2 + 3 xy + 3 y 2 )
p

1
= √3 √3
x + xy + 3 y 2
2
p

2.6. Ecuaciones e inecuaciones


Una condición en x es una expresión que contiene la variable x y se trans-
forma en una proposición matemática, es decir, en una afirmación que es
Fundamentos de álgebra · 77

verdadera o falsa, cuando se sustituye x por un elemento del dominio de la


expresión en consideración; en nuestro caso, por un número real.
Es el caso, por ejemplo, de

3x + 1 = 5 − x

que es verdadera para x = 1 y falsa para cualquier otro número.


El conjunto de elementos del dominio que hacen de la condición una
proposición verdadera, se llama el conjunto solución de la condición.
La mayoría de las condiciones que se presentan en matemáticas tienen
la forma de una ecuación o de una una inecuación o desigualdad. En esta
sección estudiaremos algunas ecuaciones e inecuaciones que se presentan
con frecuencia y mostraremos cómo encontrar sus soluciones.
Resolver una ecuación o una inecuación es encontrar su conjunto solu-
ción, es decir, encontrar todos los números reales que la hacen verdadera. El
procedimiento para resolver ecuaciones e inecuaciones consiste en transfor-
marlas en condiciones equivalentes, es decir, en ecuaciones o inecuaciones
que tengan las mismas soluciones, hasta que el conjunto solución sea obvio.
Para transformar ecuaciones e inecuaciones usamos las propiedades de
la igualdad en relación con la adición y la multiplicación y las propiedades
estudiadas en la sección 1.4, sobre la relación de orden.
Las propiedades que usamos son las siguientes:

Para todos los números reales a, b y c, a = b si, y solo si, a + c = b + c.


Además, a ≤ b si, y solo si, a + c ≤ b + c. Entonces, se puede sumar el
mismo número a los dos miembros de la ecuación o de la inecuación
y el conjunto solución no cambia.

Para todos los números reales a, b y c, donde c , 0, a = b si, y solo si,


ac = bc. Además, a ≤ b si, y solo si, ac ≤ bc si c > 0 y a ≤ b si, y solo
si, ac ≥ bc si c < 0: Entonces, se puede multiplicar los dos miembros
de una ecuación o de una inecuación por el mismo número positivo
o negativo y el conjunto solución no cambia.

2.6.1. Solución de ecuaciones


• Ecuaciones lineales
Las ecuaciones más sencillas que se presentan en la práctica son las ecuacio-
nes lineales en una variable, que son las que se pueden escribir en la forma

ax + b = 0 con a y b ∈ R y a , 0.
78 · Fundamentos de álgebra

Aplicando las propiedades básicas de los números reales, vemos que la ecua-
ción lineal anterior es equivalente a cada una de las ecuaciones siguientes:

ax = −b
b
x=−
a

Por lo tanto, su única solución es x = − ba .


Ejemplo 2.49. Resolvamos la ecuación 4x + 8 = 2x − 10.
Tenemos la siguiente lista de ecuaciones equivalentes

4x + 8 = 2x − 10 ecuación dada
4x = 2x − 18 sumando −8 a cada miembro
2x = −18 sumando −2x a cada miembro
x = −9 dividiendo cada miembro por 2

Luego, la solución de la ecuación inicial es x = −9. Remplazando este


valor en la ecuación podemos comprobar que efectivamente es la solución,
pues en este caso tenemos

4(−9) + 8 = 2(−9) − 10 o sea − 28 = −28.

El siguiente ejemplo nos muestra que una ecuación aparentemente compli-


cada es realmente una ecuación lineal.
Ejemplo 2.50. Resolvamos la ecuación

4x(x − 4) + 5x − 6 = (x − 1)(x + 2) + 3x 2 − 10x + 3

Tenemos la siguiente lista de ecuaciones equivalentes:


4x(x − 4) + 5x − 6 = (x − 1)(x + 2) + 3x 2 − 10x + 3 ecuación dada
4x 2 − 16x + 5x − 6 = x 2 + x − 2 + 3x 2 − 10x + 3 multiplicando
4x 2 − 11x − 6 = 4x 2 − 9x + 1 simplificando
−11x − 6 = −9x + 1 sumando −4x 2
−2x = 7 sumando 6 + 9x
x = − 27 dividiendo por −2
Por lo tanto, la solución de la ecuación inicial es x = − 27 , como puede
comprobarse fácilmente.
• Ecuaciones cuadráticas
Las ecuaciones cuadráticas son las que se pueden escribir en la forma

ax 2 + bx + c = 0 con a, b y c ∈ R y a , 0.
Fundamentos de álgebra · 79

Para resolver una ecuación cuadrática consideramos la siguiente lista de


ecuaciones equivalentes:
ax 2 + bx + c = 0 ecuación dada
ax 2 + bx = −c sumando −c
x 2 + ba x = − ac dividiendo por a
 2  2  2
x 2 + ba x + 2a
b
= − ac + 2a b
sumando 2a b

 2 2 −4ac
x + 2a
b
= b 4a 2 factorizando a la izquierda y

efectuando la suma a la derecha



b 2 −4ac
x+ b
2a = ± 2a extrayendo raíz cuadrada

2
x= b
− 2a ± b 2a −4ac
despejando x
Como los denominadores en los términos del lado derecho de la ecua-
ción son iguales, tenemos que las soluciones de la ecuación cuadrática son
los dos valores dados por la expresión

−b ± b 2 − 4ac
x= (2.1)
2a
La expresión b 2 − 4ac de esta fórmula es el discriminante de la ecuación
ax 2 + bx + c = 0 con a , 0.
Ejemplo 2.51. Resolvamos la ecuación 3x 2 − 13x = 10.
Escribiendo la ecuación en la forma ax 2 + bx + c = 0 obtenemos
2
3x − 13x − 10 = 0. Luego a = 3, b = −13 y c = −10. Aplicando la
fórmula 2.1, tenemos estas soluciones:
q
13 ± (−13)2 − 4 (3) (−10)
x=
2 (3)
que, simplificando, se convierten en

13 ± 289 13 ± 17
x= =
6 6
Por lo tanto, escogiendo el signo más y el signo menos, obtenemos como
soluciones
2
x=5 y x=−
3
Se puede comprobar inmediatamente que estos valores son efectivamente
soluciones de la ecuación dada.
80 · Fundamentos de álgebra

Ejemplo 2.52. Resolvamos la ecuación 7x 2 + 4x + 1 = 0.


En este caso a = 7, b = 4 y c = 1. Aplicando la fórmula 2.1, obtenemos
las soluciones
−4 ± 42 − 4 (7) (1)
p
x=
2 (7)
que simplificando se convierten en
√ √ √ √
−4 ± −12 −4 ± 12i −4 ± 2 3i −2 ± 3i
x= = = =
14 14 14 7
Por lo tanto, las soluciones de la ecuación original son los números
complejos √ √
−2 + 3i −2 − 3i
x= y x=
7 7
Una ecuación cuadrática puede tener dos soluciones reales diferentes, como
en el ejemplo 2.51, dos soluciones reales iguales o dos soluciones complejas
no reales, como en el ejemplo 2.52, lo cual depende del valor que tome
el discriminante: el primer caso corresponde al discriminante positivo; el
segundo, al discriminante cero y el tercero, al discriminante negativo.
Notemos que las soluciones de la ecuación ax 2 + bx + c = 0, a , 0, son
las raíces del polinomio p (x) = ax 2 + bx + c.
Muchas ecuaciones se pueden transformar en ecuaciones cuadráticas me-
diante una sustitución apropiada, como se ve en el siguiente ejemplo.
Ejemplo 2.53. Resolvamos la ecuación
2 1
4x 3 − 8x 3 + 3 = 0
1
Si tomamos y = x 3 , la ecuación dada se convierte en 4y 2 − 8y + 3 = 0, que
es una ecuación cuadrática en la variable y. Aplicando la fórmula 2.1, las
soluciones de esta ecuación son
q
8 ± (−8)2 − 4 (4) (3)
y=
2 (4)

8 ± 16
=
8
8±4
=
8
o sea
12 3 4 1
y= = o y= =
8 2 8 2
1
  3
Si y = 32 , entonces x 3 = 23 ; luego, x = 32 = 27 8 .
Fundamentos de álgebra · 81

1
 3
Si y = 12 , entonces x 3 = 12 ; luego, x = 1
2 = 81 .
Por lo tanto, las soluciones de la ecuación original son x = 27 1
8 y x = 8.
27
En efecto, al reemplazar x = 8 en el miembro izquierdo de la ecuación
2 1
dada, 4x 3 − 8x 3 + 3, tenemos:
 32 1  2
27 27 3 3 3
   
4 −8 +3=4 −8 +3
8 8 2 2
9 3
= 4 − 8 + 3 = 9 − 12 + 3 = 0.
4 2

Así que el primer valor de x satisface la ecuación. De manera similar x = 81


la satisface.
• Ecuaciones que contienen fracciones
Cuando una ecuación contiene fracciones racionales, para resolverla se
multiplican ambos miembros de la ecuación por el mínimo común deno-
minador, que definimos en la sección 2.4.2, después del ejemplo 2.45, y
se resuelve la ecuación resultante. Este procedimiento lleva con frecuen-
cia a multiplicar por expresiones que son iguales a 0 para algunos valores
de la variable x. Por esta razón las ecuaciones obtenidas no siempre son
equivalentes y hay necesidad de verificar si las “soluciones” obtenidas son
verdaderas soluciones.
6
Ejemplo 2.54. Resolvamos la ecuación x−1 x
+ x+3 = x23x+1
+2x−3
.
2
Como x + 2x − 3 = (x + 3)(x − 1), el mínimo común denominador es
(x + 3)(x − 1). Multiplicando ambos miembros de la ecuación por este mí-
nimo común denominador tenemos
6 3x + 1
   
x
(x + 3)(x − 1) + = (x + 3)(x − 1) 2
x−1 x+3 x + 2x − 3

que, al efectuar la multiplicación, se convierte en

x(x + 3) + 6(x − 1) = 3x + 1.

Simplificando, la ecuación anterior se reduce a

x 2 + 6x − 7 = 0.

Utilizando la fórmula 2.1 o bien escribiendo la ecuación anterior en la forma


(x + 7)(x − 1) = 0, encontramos que las posibles soluciones de la ecuación
inicial son x = −7 y x = 1. Como el valor x = 1 hace cero el denominador
de uno de los términos de la ecuación inicial, este valor no es solución de la
82 · Fundamentos de álgebra

misma. Mediante una comprobación directa vemos que el valor x = −7 si


satisface la ecuación y es, por lo tanto, su única solución.
Los números que aparecen como posibles soluciones de una ecuación,
pero que en realidad no son verdaderas soluciones de esta, se llaman
soluciones extrañas o raíces extrañas de la ecuación dada.
• Ecuaciones que contienen radicales
Para resolver ecuaciones que contienen radicales es necesario eliminar
estos radicales elevando los miembros de la ecuación a las potencias ade-
cuadas. Cuando se eleva un miembro a una potencia par generalmente se
introducen soluciones extrañas y, por esta razón, es indispensable compro-
bar cuáles de los números que se obtienen como posibles soluciones, son en
realidad soluciones de la ecuación original.
√ √
Ejemplo 2.55. Resolvamos la ecuación 7 + 3x + 1 + x = 6.
Tenemos√ √
7 + 3x + 1 + x = 6 ecuación dada
√ √
7 + 3x = 6 − 1 + x aislando un radical
√ 2  √ 2
7 + 3x = 6 − 1 + x elevando al cuadrado

7 + 3x = 36 − 12 1 + x + 1 + x desarrollando los cuadrados

−30 + 2x = −12 1 + x reduciendo términos semejantes,
simplificando y aislando el término
que contiene el radical
2
√ 2
(−30 + 2x) = (−12 1 + x) elevando al cuadrado
900 − 120x + 4x 2 = 144(1 + x) desarrollando los cuadrados
4x 2 − 264x + 756 = 0 reduciendo términos semejantes
x 2 − 66x + 189 = 0 dividiendo por 4
(x − 3)(x − 63) = 0 factorizando
x = 3 o x = 63 resolviendo la ecuación
Si x = 3, remplazando en la ecuación original tenemos
p p
7 + 3(3) + 1 + (3) = 6 o sea 4+2=6

Luego, x = 3 es solución de la ecuación.


Si x = 63, remplazando en la ecuación original tenemos
p p
7 + 3(63) + 1 + (63) = 6 o sea 14 + 8 = 6

Luego, x = 63 no es solución de la ecuación.


Por lo tanto, la única solución de la ecuación dada es x = 3.
Fundamentos de álgebra · 83

2.6.2. Solución de inecuaciones


Como en el caso de las ecuaciones, el procedimiento para resolver inecua-
ciones consiste en transformarlas en inecuaciones equivalentes, hasta que se
pueda determinar facilmente el conjunto solución.
Las herramientas para este trabajo son las propiedades del orden entre
los números reales estudiadas en la sección 1.4. Por su uso tan frecuente
nos permitimos recordar las siguientes:
Si x < y, entonces x + z < y + z para todo número real z.
Si x < y y z > 0, entonces xz < yz.
Si x < y y z < 0, entonces xz > yz.
• Solución de inecuaciones lineales
Ejemplo 2.56. Resolvamos la inecuación

2x + 7 ≤ 5x − 6

Las siguientes inecuaciones son equivalentes:

2x + 7 ≤ 5x − 6 Inecuación dada
−3x + 7 ≤ −6 Sumando − 5x
−3x ≤ −13 Sumando − 7
13 1
x≥ Multiplicando por −
3 3
Por lo tanto, el conjunto solución de la inecuación es
13
 
x∈R:x≥
3

esto es, el intervalo 13
3 , ∞ , que se muestra en la figura 2.1.


13
3

−3 −2 −1 0 1 2 3 4+ 31

Figura 2.1.

Ejemplo 2.57. Resolvamos la inecuación

−5 < 4x + 1 < 9

Aunque la inecuación dada es equivalente a estas dos inecuaciones

−5 < 4x + 1 y 4x + 1 < 9,
84 · Fundamentos de álgebra

las podemos resolver simultáneamente de la siguiente forma:

−5 < 4x + 1 < 9 Inecuación dada


−6 < 4x < 8 Sumando −1 en cada una de las tres expresiones
6 8 1
− <x< Multiplicándolas por
4 4 4
3
− <x<2 simplificando las fracciones.
2
Por lo tanto, el conjunto solución de la desigualdad es

3
 
x∈R:− <x<2
2
 
esto es, el intervalo − 32 , 2 .
• Solución de inecuaciones cuadráticas y de grado mayor que dos
Una inecuación se llama cuadrática si tiene alguna de las formas siguientes:

ax 2 + bx + c > 0
ax 2 + bx + c ≥ 0
ax 2 + bx + c ≤ 0
ax 2 + bx + c < 0

con a , 0.
Antes de indicar cómo se resuelven estas inecuaciones, recordemos que
las soluciones de la ecuación cuadrática ax 2 + bx + c = 0 donde a , 0 son
√ √
−b + b 2 − 4ac −b − b 2 − 4ac
r1 = y r2 =
2a 2a
Además, fácilmente se verifica que r1 y r2 satisfacen las siguientes relaciones

b c
r1 + r2 = − , r1 r2 = y ax 2 + bx + c = a(x − r1 )(x − r2 )
a a
La última fórmula nos proporciona un método para factorizar un trinomio
de la forma ax 2 + bx + c en todos los casos posibles.
Veamos ahora cómo se resuelven las inecuaciones cuadráticas. Una pri-
mera simplificación que podemos hacer es suponer que a > 0, pues en caso
contrario, multiplicando la desigualdad por −1, esta se transforma en otra
inecuación cuadrática con a > 0.
Fundamentos de álgebra · 85

Se presentan dos casos:


Caso 1 b 2 − 4ac ≥ 0.
En este caso las soluciones r1 y r2 de la ecuación cuadrática
ax +bx +c = 0 son reales, podemos factorizar el trinomio ax 2 +bx +c en la
2

forma a(x − r1 )(x − r2 ), y la inecuación se resuelve como en el ejemplo 2.58.


Caso 2 b 2 − 4ac < 0.
En este caso las raíces de la ecuación ax 2 + bx + c = 0 son complejas no
reales, y la factorización a(x −r1 )(x −r2 ) no sirve para resolver la inecuación.
Para resolver la inecuación, en este caso, procedemos de la siguiente forma:
Completamos el cuadrado:

b
ax 2 + bx + c = a(x 2 + x) + c
a
2
4ac − b 2

b
=a x+ +
2a 4a

Por lo tanto, las inecuaciones cuadráticas mencionadas al inicio de esta sec-


ción se transforman, en su orden, en M

b 2 b 2 − 4ac
a(x + ) >
2a 4a
b 2 b 2 − 4ac
a(x + ) ≥
2a 4a
b 2 b 2 − 4ac
a(x + ) ≤
2a 4a
b 2 b 2 − 4ac
a(x + ) <
2a 4a
Como estamos suponiendo que a > 0 y sabemos que b 2 − 4ac < 0, las dos
primeras desigualdades son válidas para todo número real y las dos últimas
para ninguno.
Ejemplo 2.58. Resolvamos la inecuación x 2 − 10x + 21 > 0.
Factorizamos y obtenemos la inecuación (x − 7)(x − 3) > 0.
El producto (x − 7)(x − 3) puede cambiar de signo solo en 7 o en 3, que
son los puntos donde x − 7 = 0 o x − 3 = 0. A estos puntos los llamamos
puntos de separación y dividen la recta en tres intervalos (−∞, 3), (3, 7) y
(7, ∞).
En cada uno de estos intervalos (x − 7)(x − 3) es positivo o es negativo,
es decir, es positivo o es negativo para todo valor de x que pertenezca al
intervalo. Para determinar el signo en cada intervalo usamos un punto de
prueba, elegido dentro del intervalo. Por ejemplo, si tomamos x = 0 en el
86 · Fundamentos de álgebra

intervalo (−∞, 3) los valores de (x −7) y (x −3) son ambos negativos y por lo
tanto (x − 7)(x − 3) > 0 en este intervalo. Similarmente, se procede con los
otros intervalos. Los resultados se pueden expresar en una tabla de signos
como la siguiente:
Intervalo (−∞, 3) (3, 7) (7, ∞)
Signo de (x − 7) − − +
Signo de (x − 3) − + +
Signo de (x − 7)(x − 3) + − +
donde el signo de (x − 7)(x − 3) se obtiene aplicando las reglas de los
signos.
Por lo tanto, vemos que el conjunto solución de la inecuación es
(−∞, 3) ∪ (7, ∞).
Una manera más práctica de resolver esta inecuación es elaborando un
diagrama de signos, como se muestra en la figura 2.2.

Signo de (x − 7) − − +

Signo de (x − 3) − + +

Signo de (x − 7)(x − 3) + − +

3 7
Figura 2.2.

En el diagrama, las líneas verticales corresponden a los puntos de sepa-


ración y la recta horizontal es la recta real.
En la resolución de inecuaciones de grado mayor que 2, igualmente, ha-
cemos uso de la factorización y de la regla de los signos.
Ejemplo 2.59. Resolvamos la inecuación 2x 2 + 4x + 5 ≥ 0.
En este caso tenemos que b 2 −4ac = 42 −4 · 2 · 5 = −24 < 0. Por lo tanto,
la ecuación 2x 2 +4x+5 = 0 no tiene raíces reales y, de acuerdo con la teoría
desarrollada, el conjunto solución de la inecuación 2x 2+4x+5 ≥ 0 es todo R.
Ejemplo 2.60. Resolvamos la inecuación −5x 2 + 7x − 6 > 0.
Multiplicamos por −1 y obtenemos la inecuación 5x 2 − 7x + 6 < 0, que
es equivalente a la inecuación dada.
Para esta última, tenemos que b 2 − 4ac = (−7)2 − 4 · 5 · 6 = −71 < 0. Por
lo tanto, la ecuación 5x 2 − 7x + 6 = 0 no tiene raíces reales y de acuerdo a la
teoría desarrollada, el conjunto solución de la desigualdad 5x 2 − 7x + 6 < 0
Fundamentos de álgebra · 87

es œ, el conjunto vacío. Es decir, la desigualdad original −5x 2 + 7x − 6 > 0


no tiene soluciones reales.
Recalcamos que cuando a > 0 y b 2 − 4ac < 0, las desigualdades cua-
dráticas, o tienen como conjunto solución todo R, o no tienen soluciones
reales.
Ejemplo 2.61. Resolvamos la inecuación 3x 2 − 10x + 2 ≤ 0.
En este caso, b 2 − 4ac = (−10)2 − 4 · 3 · 2 = 76 ≥ 0. Por lo tanto, la
ecuación 3x 2 − 10x + 2 = 0 tiene raíces reales que son
√ √ √
10 + 76 10 + 2 19 5 + 19
r1 = = = y
6√ 6 3
√ √
10 − 76 10 − 2 19 5 − 19
r2 = = =
6 6 3
Luego, la factorización de 3x 2 − 10x + 2 es
" √ !# " √ !#
2 5 + 19 5 − 19
3x − 10x + 2 = 3 x − x−
3 3

y la desigualdad original es equivalente a


" √ !# " √ !#
5 + 19 5 − 19
3 x− x− ≤0
3 3

Obsevando el diagrama de signosh √de la figura


√ i
2.3, vemos que la solución de
5− 19 5+ 19
la desigualdad es el intervalo 3 , 3 .

h  √ i
Signo de x − 5+3 19 − − +
h  √ i
Signo de x − 5−3 19 − + +

Signo resultante + − +
√ √
5− 19 5+ 19
3 3

Figura 2.3.

Ejemplo 2.62. Resolvamos la inecuación


(2x + 3)(4 − x)(x + 5) ≤ 0
Elaboramos un diagrama de signos. Primero, obtenemos los puntos de
separación resolviendo las ecuaciones 2x + 3 = 0, 4 − x = 0 y x + 5 = 0.
Estos puntos son − 23 , 4 y −5. Observemos el diagrama de la figura 2.4.
88 · Fundamentos de álgebra

Signo de (2x + 3) − − + +

Signo de (4 − x) + + + −

Signo de (x + 5) − + + +

Signo resultante + − + −

−5 − 32 4

Figura 2.4.

Analizando el signo resultante, es decir, el signo


 de (2x + 3)(4 − x)(x + 5),
3
vemos que la solución de la desigualdad dada es −5, − 2 ∪ [4, ∞).
También la factorización y las reglas de los signos son herramientas útiles
para resolver inecuaciones que incluyen fracciones racionales.
Ejemplo 2.63. Resolvamos la inecuación
3x − 1
>2
x+4
La inecuación es equivalente a cada una de las siguientes:
3x − 1
−2 > 0
x+4
(3x − 1) − 2 (x + 4)
>0
x+4
x−9
>0
x+4
Elaborando el diagrama de signos tenemos

Signo de (x − 9) − − +

Signo de (x + 4) − + +

Signo resultante + − +

−4 9
Figura 2.5.

Por lo tanto, la solución de la inecuación es (−∞, −4) ∪ (9, ∞).


Fundamentos de álgebra · 89

Notemos que si para resolver la inecuación 3x−1


x+4 > 2 multiplicamos por
3x−1
x + 4 tanto x+4 como 2 y resolvemos (más sencillamente) la inecuación
lineal

3x − 1 > 2 (x + 4)
3x − 1 > 2x + 8
3x − 2x > 8 + 1
x>9

Obtenemos como conjunto solución el intervalo (9, ∞) en lugar de


(−∞, −4)∪(9, ∞). La diferencia entre los dos procedimientos radica en que
al multiplicar 3x−1
x+4 > 2 por x + 4 y pasar a la inecuación 3x − 1 > 2 (x + 4),
implícitamente estamos suponiendo que x + 4 > 0 con lo cual solo estamos
hallando las soluciones x que cumplen esta condición, es decir, tales que
x > −4. Necesitamos completar el procedimiento buscando las soluciones
x con x < −4, es decir, soluciones x para las cuales x + 4 < 0. En este caso,
de la inecuación 3x−1
x+4 > 2 pasamos a la inecuación lineal

3x − 1 < 2 (x + 4)
3x − 1 < 2x + 8
3x − 2x < 8 + 1
x<9

Esta condición junto y la condición x < −4 implican que x < −4, de


donde la solución parcial es el intervalo (−∞, −4). Así, la solución total es
(−∞, −4) ∪ (9, ∞) como en el procedimiento anterior.
• Solución de ecuaciones e inecuaciones con valor absoluto
En el capítulo 1 definimos el valor absoluto de un número real x, que
representamos por |x|, mediante
(
x si x ≥ 0
|x| = .
−x si x < 0

También observamos en dicho capítulo que |x| representa la distancia del


origen al punto x sobre la recta real y, de forma más general, que |x1 − x2 |
representa la distancia entre x1 y x2 sobre esa recta.
Ahora bien, al elevar un número real x al cuadrado obtenemos el número
real x 2 que es positivo o cero y al extraer la raíz cuadrada positiva (raíz
principal) de este número x 2 obtenemos un número ppositivo o√cero que
es el mismo x si x es positivo o cero. Por ejemplo, (4)2 = 16 = 4.
90 · Fundamentos de álgebra

Si x es negativo, el resultado de elevarlo al cuadrado y, luego, extraer la


raíz cuadrada positiva de ese cuadrado no puede ser un número negativo,
√  2
entonces no puede ser x. Además x 2 = x 2 , entonces el resultado es
√ √
−x, x 2 = −x, por ejemplo, (−3)2 = 9 = 3 = − (−3). Con lo anterior
p

tenemos que (
p x si x ≥ 0
x2 =
−x si x < 0
Así, resulta la igualdad p
|x| = x2
Entre las siguientes propiedades del valor absoluto, las cinco primeras in-
dican cómo se comporta con respectos al opuesto y a las operaciones de
multiplicación, división, adición y la sustracción.
Propiedades del valor absoluto. Si x y y son números reales arbitrarios
entonces:

1. |−x| = |x|

2. |xy| = |x| |y|


|x |
3. x
y = |y | , para y , 0

4. |x + y| ≤ |x| + |y| (desigualdad triangular)

5. |x| − |y| ≤ |x − y| y |y| − |x| ≤ |x − y|

6. Si a ≥ 0 entonces |x| = a es equivalente a x = a o x = −a

7. Si a ≥ 0, |x| ≤ a es equivalente a −a ≤ x ≤ a

8. Si a ≥ 0, |x| ≥ a es equivalente a x ≥ a o x ≤ −a
Justificación de las dos propiedades anteriores:

|x| ≤ a |x| ≥ a
• • • •
−a 0 a −a 0 a

Figura 2.6.
Fundamentos de álgebra · 91

Otra propiedad del valor absoluto, muy utilizada en la solución de


inecuaciones, es la siguiente

9. |x| ≤ |y| es equivalente a x 2 ≤ y 2

En la propiedad 7 el símbolo ≤ puede remplazarse por <, si a > 0, y en


la propiedad 8 el símbolo ≥ puede remplazarse por >.
Ejemplo 2.64. Resolvamos la inecuación |3 − 4x| ≤ 7.
Utilizando la propiedad 7, tenemos la siguiente cadena de inecuaciones
equivalentes:

|3 − 4x| ≤ 7 Inecuación dada


−7 ≤ 3 − 4x ≤ 7 Utilizando la propiedad 7
−10 ≤ −4x ≤ 4 Restando 3 en cada expresión
10
− ≤ −x ≤ 1 Dividiendo por 4
4
10
≥ x ≥−1 Multiplicando por − 1
4

Por lo tanto, la solución de la inecuación es el intervalo −1, 52 .


 

Ejemplo 2.65. Resolvamos la inecuación |5x + 14| > 10 y la ecuación


|5x + 14| = 10.
La propiedad 8 nos dice que la inecuación es equivalente a

5x + 14 > 10 o 5x + 14 < −10

Resolviendo 5x > −4 o 5x < −24 o sea


4 24
x>− o x<−
5 5
Por lo tanto, el conjunto solución de la inecuación dada es

24 4
   
−∞, − ∪ − ,∞
5 5

Para la ecuación |5x+14| = 10, de acuerdo con la propiedad 6, 5x+14 = 10


o 5x + 14 = −10 entonces x = 10−14
5 = − 45 o x = −10−14
5 = − 24
5 .
92 · Fundamentos de álgebra

Ejemplo 2.66. Resolvamos la inecuación 2x−1 x+3 ≥ 3.


Utilizando la propiedad 9 del valor absoluto, tenemos la siguiente cadena
de desigualdades equivalentes:

2x − 1
≥ 3 para x , −3
x+3
|2x − 1|
≥ 3 para x , −3
|x + 3|
|2x−1| ≥ 3|x + 3| notemos que |x + 3| > 0
(2x − 1)2 ≥ 9(x + 3)2 para x , −3
(2x − 1)2 − 9(x + 3)2 ≥ 0 para x , −3
[(2x−1)−3(x+3)][(2x−1)+3(x+3)] ≥ 0 para x , −3
(−x − 10)(5x + 8) ≥ 0 para x , −3

Observando el diagrama de los signos de la figura 2.7, vemos que la so-


lución de la desigualdad es −10, − 85 , x , −3. Es decir, la solución es
[−10, −3) ∪ −3, − 85


Signo de (−x − 10) + − −

Signo de (5x + 8) − − +

Signo restante − + −

−10 − 85

Figura 2.7.

2.7. Resolución de problemas


La resolución de ecuaciones y de inecuaciones son usadas para resolver pro-
blemas de aplicación práctica. Un paso que puede presentar dificultad, en
ese caso, es convertir un enunciado expresado en lenguaje natural en un
problema matemático expresado mediante ecuaciones o inecuaciones que
deben ser resueltas para dar solución al problema original. Por ello, convie-
ne tener en cuenta que existen técnicas para la resolución de problemas de
aplicación práctica. En su libro How to solve it, George Polya (1888-1985)
propuso un proceso de cuatro pasos para resolver problemas:
Fundamentos de álgebra · 93

1. Entender el problema.

2. Formular un plan.

3. Realizar el plan.

4. Revisar y comprobar.

Para llevar a la práctica técnicas de resolución de problemas pueden resultar


útiles las siguientes estrategias:

1. Leer y analizar cuidadosamente el problema hasta que se entienda


completamente. En particular, debe identificar las condiciones, los
datos y determinar muy claramente qué debe encontrar.

2. De ser posible, de acuerdo con las condiciones del problema, elaborar


una tabla con los datos o dibujar un diagrama e identificar en él los
datos y las cantidades buscadas.

3. Introducir una notación asignando símbolos de variables como x, y, z,


etc., a las cantidades por determinar. Situar los datos y estos símbolos
sobre el diagrama, si se ha elaborado uno.

4. Expresar las variables usadas, x, y, z, etc., en términos de una sola


de ellas o de otros símbolos, de acuerdo con los datos del problema.
Utilizar la información dada para hallar relaciones entre símbolos y
datos, expresadas en forma de ecuaciones o inecuaciones.

5. Resolver estas.

6. Interpretar las soluciones obtenidas en términos del problema dado,


verificar que tienen sentido, que satisfacen las condiciones del proble-
ma y que este se ha solucionado completamente.

En los dos ejemplos que incluimos a continuación resolvemos dos proble-


mas siguiendo los pasos antes mencionados.
Ejemplo 2.67. Se debe mezclar 20 litros de una solución ácida al 30 %
con una segunda solución ácida al 70 %. Si la mezcla debe ser una solución
al 60 % ¿cuántos litros de solución al 70 % se requieren?

1. Los datos nos dicen que los 20 litros contienen 30 % de ácido puro, es
30
decir, contiene 20 × 100 = 6 litros de ácido puro. De la segunda solu-
ción, de cada 100 litros, 70 deben ser de ácido. De la
solución final, de cada 100 litros, 60 deben ser de ácido. Debemos
hallar el número de litros de la segunda solución.
94 · Fundamentos de álgebra

2. En este caso no elaboramos tabla o esquema alguno.

3. Usemos x para denotar el número de litros al 70 % que se requiere.


Esa es la única variable que introducimos.

4. De acuerdo con los datos tenemos que en los 20 litros al 30 % hay


30
20 × 100 = 6 litros de ácido puro.
70 7
La segunda solución, de x litros, contendrá x × 100 = 10 x litros de
ácido puro.
La solución final, que se obtendrá de adicionar los 20 litros de la pri-
mera y los x litros de la segunda, contendrá en total 20 + x litros y de
60
ellos contendrá (20 + x) × 100 litros de ácido puro.
Así, tenemos dos expresiones para la cantidad de ácido puro que con-
7
tendrá la mezcla final. Por una parte, 6 + 10 x litros que corresponde
al aporte de ácido puro de la dos soluciones que se mezclan. Por otra
60
parte, (20 + x)× 100 = 53 (20 + x) litros. Entonces tenemos la siguiente
7
igualdad 6 + 10 x = 35 (20 + x).

5. Resolvemos la ecuación:
7 3
6+ x = (20 + x)
10 5
7 3
6+ x = 12 + x
10 5
7 3
x− x = 12 − 6
10 5
7 3
 
− x =6
10 5
7−6
x =6
10
1
x =6
10
x = 60

6. 60 es el número de litros requerido de la solución al 70 %.

Comprobamos: la cantidad de ácido puro de la solución al 70 % es


70
60× 100 = 42 litros. La cantidad de mezcla final es de 20+60 = 80 litros los
cuales contendrán ácido puro que aportan respectivamente las soluciones al
30 % y al 70 %. En total 48 litros. Este número corresponde efectivamente
al 60 % de los 80 litros de la mezcla final.
Fundamentos de álgebra · 95

Ejemplo 2.68. En tres evaluaciones de una asignatura, un estudiante ha


obtenido estas notas sobre 5.0: 4.0, 3.8 y 3.2. Si él desea obtener un pro-
medio de, por lo menos, 3.6/5.0 ¿cuál es la menor nota que puede obtener
en la cuarta y última evaluación?
1. Determinar la menor nota admisible en la cuarta evaluación.

2. En este caso no elaboramos tabla o esquema alguno.

3. Usemos x para denotar la nota de la cuarta evaluación.

4. El promedio después de la cuarta evaluación será 4.0+3.8+3.2+x


4 . Ese
promedio debe ser, por lo menos, de 3.6, es decir, se debe tener
4.0+3.8+3.2+x
4 ≥ 3.6.

5. Al resolver esta inecuación tenemos


4.0 + 3.8 + 3.2 + x
≥ 3.6
4
11.0 + x ≥ 14.4
x ≥ 14.4 − 11.0
x ≥ 3.4

6. La nota de la cuarta evaluación debe ser, por lo menos, de 3.4 sobre


5.0.
Al verificar, el promedio con esta nota será 4.0+3.8+3.2+3.4
4 = 14.4
4 = 3.6.
Si la nota de la cuarta evaluación fuera mayor, el promedio
será mayor.

Taller 1
1. Determinar si cada uno de los siguientes enunciados es verdadero o
falso. En cada caso justificar su respuesta.

a) Si x es un número real diferente de cero y n es un entero posi-


tivo, entonces
4  2
12x 2n−2 1

= 4x
6x n−2 2x 2n
b) Si a y b son números reales diferentes de cero, entonces
 −2  −1
a − b −2 ab
= .
−1
a −b −1 a+b
96 · Fundamentos de álgebra

c) Si p y q son números reales diferentes de cero, entonces


 −2
p −1 q −1 p2 q 2

= .
p −1 − q −1 p2 − q 2

d) Para todo número real x, se tiene que


2 2
e x + e −x e x − e −x
 
− = 1.
2 2
 1 2
e) Para todo número real a, se tiene que a 2 = a.
f ) Para todo número real a, y todo r y s números racionales posi-
tivos, se tiene que (ar )s = a rs .
g) Si x, y y z son números reales distintos de cero entonces

642/3 x −2/5 y −1/3 z1/2 y 2/3 z


= .
324/5 x 3/5 y −1 z−1/2 x

h) Para todo x, y y z números reales distintos de cero, se tiene que


s
−96x 25 y 12 2x 5 y 2
q
5 5
= − 3y 2 z 4 .
z6 z2

i) Si a y b son números reales positivos, entonces


√ √
56a 6 b −1 108a−3 b 3 √
√ = 12a3 2z.
21ab −5

j) Para todo a y b reales, se tiene que


q
(a − 1)2 + (b + 1)2 = a + b.

k) Para todo número real z , 0, se tiene que


 53
  35 z5 − 1
z −5
−z −10
= .
z6

l) Para todo x y y números reales, se tiene que


√3 √ √3
x + y + 3 x − y = 2x.
Fundamentos de álgebra · 97

Taller 2
1. En cada caso dividir f (x) por p (x)

a) f (x) = 27x 4 − 36x 2 + x + 9, p (x) = 3x 2 + x + 2


b) f (x) = 7x + 6, p (x) = 2x 2 − 3
c) f (x) = x 2 + x + 1, p (x) = x 2 + 1

2. Usar división sintética para determinar el cociente y el residuo de di-


vidir f (x) por p (x) en cada uno de los siguientes casos:
1
a) f (x) = x 5 − 3x 2 + 4x + 5, p (x) = x − 4
b) f (x) = −4x 6 − 21x 5 + 26x 3 − 27x, p (x) = x + 5

3. Usar el teorema del residuo para determinar el residuo de dividir f (x)


por p (x) en cada uno de los siguientes casos:

a) f (x) = 2x 7 − 3x 5 + 4x − 2, p (x) = x + 2
x4 3
b) f (x) = 27
− x9 + x + 1, p (x) = x − 3
c) f (x) = 6x 100 + 10x 85 − x 38 + 4x 17 − 12, p (x) = x − 1.

4. En cada caso, usar el teorema del factor para demostrar que p (x) es
factor de f (x):

a) f (x) = 6x 100 + 10x 85 − 8x 38 + 4x 17 − 12, p (x) = x − 1


b) f (x) = 4x 3 + 4x 2 − x − 1, p (x) = x + 1
c) f (x) = 5x 12 − 20 480, p (x) = x − 2
d) f (x) = x 49 + 349 , p (x) = x + 3
1
e) f (x) = 6x 3 − 7x 2 + 1, p (x) = x − 2

5. Responder. ¿Para qué valores de k, f (x) es divisible por el polinomio


lineal p (x)?

a) f (x) = x 3 − k 2 x 2 − 8kx − 16, p (x) = x − 4


b) f (x) = kx 3 − 17x 2 − 4kx + 5, p (x) = x − 5

6. Hallar todos los valores de k para los cuales el residuo de dividir


f (x) = 3x 2 + 4kx 2 + 6, por x + 2 sea −2.

7. Responder. Si se divide f (x) = x 2 − 5x + 5, por x − c y se obtiene


como residuo r = −1 ¿a qué es igual c?
98 · Fundamentos de álgebra

8. Hallar el polinomio f (x) de coeficientes reales y coeficiente principal


1, que tiene el grado y las raíces que se indican:

a) grado 4, raíces − 21 , 1, 3, −3
b) grado 4, raíces − 14 − 3i , 0, −3
c) grado 5, raíces −3i , 1 + i , 2
9. Determinar el polinomio f (x) de grado 3 y coeficientes reales que
tenga los ceros indicados y satisfaga la condición dada:

a) −1, 2, 3, f (−2) = 80
b) −3, −2, 0, f (−4) = 16
c) −2i , 2i , 3, f (1) = 20

10. Hallar el polinomio f (x) de grado 7 para el cual −2 y 2 son raíces de


multiplicidad 2, 0 es raíz de multiplicidad 3 y f (−1) = 27.

11. Para cada uno de los siguientes polinomios hallar todas sus raíces y
escribirlo como producto de factores lineales:

a) x 3 − x 2 + x − 1
b) 2x 4 + x 3 − 3x 2 − x + 1
c) 8x 6 + 7x 3 − 1
d) x 6 − 64

Taller 3
1. Determinar si cada uno de los siguientes enunciados es verdadero o
falso. En cada caso justificar su respuesta.

a) Para todos x y y números reales se tiene que (2x + 3y)2 = 4x 2 + 9y 2 .


p √ p √ 2
b) 3 − 5 + 3 + 5 = 10.
c) Para todo número real a se tiene que a2 −2a−8 = (a − 2) (a + 4).
d) Para todos x y y números reales se tiene que
16x 2 − 9y 2 = (4x − 3y)2 .
e) Para todos z y y números reales se tiene que
z3 − y 3 = (z − y) z2 + y 2 .


f ) Para todo número real x se tiene que


27x 3 − 64 = (3x − 4) 9x 2 + 12x + 16 .

Fundamentos de álgebra · 99

g) Para todos t y s números reales se tiene que


t 8 − 9t 2 s 2 = t 2 t 4 − 9s 2 = t 2 t 2 − 3s t 2 + 3s .
  

h) Para todo número real b se tiene que b 3 + 64 = (b + 4) b 2 + 16 .




i) Para todos x y y números reales se tiene que


4x 2 − 2xy − 6y 2 = (x + y) (4x − 6y).
j) Para todos m y n números reales se tiene que
6m 2 − 26m − 20 = (2m − 10) (3m + 2).
k) Para todos x y y números reales se tiene que
(3x − 2y + 5)2 = 9x 2 − 12xy + 4y 2 + 25.
l) Para todo número real z se tiene que
z4 + 2z2 + 9 = z2 − 2z + 3 z2 + 2z + 3 .
 

m) Para todos x y y números reales se tiene que


x 4 y 4 − 8xy = x 2 y 2 − 2 x 2 y 2 + 2xy + 4 .
 

n) Si los denominadores son distintos de cero, se tiene que


y+4 1
(2y+9)y+4 = 2y+1 .
1
ñ) Si los cocientes están definidos, se tiene que x−2
(3x−5)x−2 = 3x−5 .
o) Para todo número real x , 0 se tiene que
5x−1 3 5x+2
x+x 2
+ x−x 2 = 2x .

p) Suponiendo√que las fracciones están definidas, se tiene que


3 √
1 x+h+ 3 x

3 √ = .
x+h− 3 x h

q) Al dividir el polinomio 2x 4 − x 3 y + 2xy 3 − y 4 por el polinomio


x 2 − xy + y 2 el residuo es 0.

2. En cada caso efectuar las operaciones y simplificar hasta donde sea


posible.
2n+3 −2n +7
a) 2n+1 −2n +1
.
4x 2 −15x−4
b) 8x 2 −10x−3
.
15s 2 +2st−8t 2 2s 2 +st−t 2
  
c) 3s 2 +st−2t 2 5s 2 −st−4t 2
.
x 2 +2x−8 2
d) x 2 −6x+8
÷ x x+10x+24
2 −2x−8 .
y
(x−y)(x−z) + (y−x)(y−z) + (z−x)(z−y) .
x z
e)
2x−1 2x−3
f) 2x 2 −x−6
+ x+3
6x 2 +x−12
− 3x 2 −10x+8
.
1 1
1+x + 1−x
g) x3
.
x+ 2
1−x
100 · Fundamentos de álgebra

3. a) En cada caso racionalizar el numerador.


√ √
x+h− x
1)
√ h√
2 x− y
2) 16x 2 −y 2
√ √
x 2 −3+ x−4
3) x

3 √
x+h− 3 x
4) h
b) En cada caso racionalizar el denominador.

x
1) √ √
x+3− x+2
2) √ √5 √
5+ 3− 2
2
3) √ x
2
x +9−3
y
4) √
y+ 3 x

Taller 4
1. Resolver cada una de las siguientes ecuaciones.
2 y+3 1
a) y+5 − (y+4)(y+5) = 4(y−8)

b) y 4 − 10y 2 + 21 = 0
c) 4z2/3 − 8z1/3 + 3 = 0
2 1
d) x 5 − x 5 − 2 = 0

e) 6x − 7 x + 2 = 0
√ √
f) x − 6 4x + 9 = 0
p √
g) 2x + 6 + x = 3
√ √
h) 1 − 5x + 1 − x = 0
√ √
i) x − 5 + x − 2 = 1
√ √
j) 2x + 3 − x − 2 − 2 = 0
√ √ √
k) 4x − 3x + 3x − 9 = 3x − 14

2. Resolver cada una de las siguientes inecuaciones.

a) 5x − 4 ≤ 8x + 3
b) 6x 2 + 10x − 4 > 0
c) 2x 2 + 3x − 3 ≤ 0
d) −2x 2 + x − 1 < 0
Fundamentos de álgebra · 101

e) (3 − x) (x + 2) (4x − 11) > 0


2x+3
f) 4x−1 ≤ 2
3 5
g) 1−x > 3x−6
1 20
h) x−2 − x 2 −4 < 2

i) 2
x−3
x −4x−5
≤0
j) 2x 3 − 5x 2 − x + 6<0

3. Resolver cada una de las siguientes inecuaciones.


3x+4
a) 2 ≤1
b) |6 − 2x| > 8
c) 3 ≤ |2x − 3| ≤ 7
d) x+2
3x−1 ≤4
e) x+6
2x+1 >2
f ) |x| > |x − 1|
g) |2 − |x + 1|| < 1
h) |x − 3| + |x + 3| < 18
i) |7x + 3| + |3 − x| ≥ 6 |x + 1|

4. Responder. Para qué valores de k la desigualdad


k 2 − 1 x 2 + 2 (k − 1) x + 2 > 0 es verdadera para todo x ∈ R.


Taller 5
1. Se desea enchapar el corredor de ingreso de un apartamento de 60 cm
de ancho por 4, 8 m de largo, utilizando solamente baldosas comple-
tas. En el mercado se encuentran tres clases de baldosas de las siguien-
tes características:

a) Baldosas de 30 × 30 cm, empacadas en cajas de 11 unidades a


precio de $35 800 por caja, y admite devolución hasta de dos
baldosas a $3000 cada una.
b) Baldosas de 20 × 20 cm, empacadas en cajas de 25 unidades a
precio de $36 000 por caja, y admite devolución hasta de cua-
tro baldosas a $1200 cada una.
102 · Fundamentos de álgebra

c) Baldosas de 25 × 20 cm, empacadas en cajas de 20 unidades a


precio de $30 000 por caja, y admite devolución hasta de dos
baldosas a $2000 cada una.

¿Cuántas baldosas de cada tamaño se necesitan para hacer el enchape?


¿Cuál es el enchape más económico y cuánto cuesta?
3
2. En un examen aplicado a 200 estudiantes, 10 obtuvieron como califi-
5
cación más de 4 (sobre 5), y 7 de los restantes obtuvieron calificación
entre 3 y 4. ¿Cuántos estudiantes perdieron la prueba?

3. Un empleado recibe un aumento del 10 % en un mes y al siguien-


te mes le reducen el salario en un 10 % ¿Cuál era el salario original
mensual si después del aumento y la reducción recibió $198000?

4. Juan vende su bicicleta y su calculadora en $120 000 cada una. Si en


la bicicleta perdió el 20 % del costo y en la calculadora ganó el 20 %
del costo, ¿Cuánto ganó o perdió en total?

5. Individualmente, Jairo puede realizar un trabajo en 3 horas y Pedro


puede realizarlo en 4 horas. ¿En cuánto tiempo lo realizarán si traba-
jan juntos?

6. La administración de un parque natural estimó el número total de


individuos de cierta especie usando la técnica de captura-marca-
recaptura. Inicialmente marcó y liberó 100 individuos. Tres meses
después cuando los individuos estaban suficientemente mezclados,
capturó 100 individuos y entre ellos encontró 4 marcados. Si supo-
nemos que la proporción de individuos marcados en la segunda
muestra es igual a la proporción de individuos marcados en la po-
blación total, ¿cuál es la población total de dicha especie?

7. Un ganadero vendió parte de un lote de ganado en 35 millones y el


resto en 16 millones. Si en el primer grupo había el doble de reses
que en el segundo, y vendió cada res del primer grupo en $75 000
más que cada res del segundo, ¿cuántas reses había en cada grupo?

8. Luis empieza a jugar con cierta cantidad de dinero. Primero, gana


una cantidad igual a la que tenía al comenzar el juego; después, pierde
$80, más tarde pierde los 23 de lo que le queda y, finalmente, pierde el
13
resto que le queda que es igual a los 15 de la cantidad con que empezó
a jugar. ¿Con cuánto dinero empezó Luis el juego?
Fundamentos de álgebra · 103

9. Si el mayor de dos enteros cuya suma es 88 se divide por el más pe-


queño, el cociente es 5 y el residuo es 10, ¿cuáles son los números?

10. Las notas de un estudiante son 28, 32, 40 y 20. Si el examen final
vale el 30 %, ¿qué nota debe obtener el estudiante en el examen
para que su nota definitiva sea 35?

11. Una lámina metálica de 16 cm de anchura se dobla para hacer una


artesa abierta de sección transversal rectangular de 30 cm2 de área.
Hallar la profundidad y anchura de la artesa. ¿Cuántas soluciones hay?

12. Un triángulo rectángulo de 210 m2 de área tiene un perímetro de


70 m. Hallar los lados del triángulo.

13. Se puede llenar una piscina mediante dos mangueras en 4 horas. Si se


usan las dos mangueras separadamente, la más pequeña gasta 6 horas
más que la más grande en llenar la piscina. ¿En cuánto tiempo se llena
la piscina si se usa solo la más pequeña de las mangueras?

14. Una barra metálica contiene un 20 % plata y una segunda barra un


12 %. ¿Cuántos kilos de cada una deben tomarse para fabricar una
barra de 40 kilos que contenga un 14, 5 % de plata?

15. Dos ciudades A y B están separadas por 360 km. A la 1 p. m. parte un


carro de A hacia B viajando con velocidad uniforme. Una hora más
tarde parte un carro de B hacia A y viaja con una velocidad mayor
en 15 km/h que la del primero. Si los dos carros se encuentran en
la mitad del camino entre las dos ciudades, ¿cuál es la velocidad del
primer carro?

16. Un grupo de estudiantes alquila por $8000 un aparato para realizar


un experimento, pagando el costo en partes iguales entre ellos. Una
semana más tarde el grupo alquila nuevamente el aparato pero falta-
ron 10 estudiantes y los restantes tuvieron que pagar $40 adicionales
por el alquiler. ¿Cuántos estudiantes formaban el grupo?

17. Dos hombres trabajando juntos hacen un trabajo en 6 32 horas. Los


hombres empiezan a trabajar juntos, uno de ellos se enferma 3 ho-
ras después y el otro termina el trabajo laborando 8 41 horas más. ¿En
cuánto tiempo hace cada hombre el trabajo si laborara solo?

18. Una persona pone a rentar $110 000, parte a cierta tasa de interés y
parte a otra tasa, y cada parte le produce el mismo rendimiento. Si la
104 · Fundamentos de álgebra

primera parte se coloca a la tasa de la segunda y la segunda a la tasa de


la primera rentan $2800 y $2000, respectivamente. Hallar el valor
de las dos partes y de las dos tasas.
Problemas que implican desigualdades

19. Una agencia de alquiler de autos cobra $200 000 semanalmente, más
$50 por cada km de recorrido. Describir mediante una desigualdad
el costo semanal para una persona que planea recorrer entre 1800 y
2300 km en su semana de vacaciones.

20. Un inversionista tiene $10 000 dólares invertidos al 8 %, y tiene la


oportunidad de invertir más dinero al 15 %. Hallar la cantidad adicio-
nal que debe invertir para que su rendimiento total sea mayor del 12 %.

21. Si el perímetro de un lote rectangular es menor que 300 m, y su lon-


gitud es de 80 m, ¿cuál es es ancho del lote?

22. Un platero desea obtener una aleación que contenga entre el 72 % y


el 75 % de plata. Determinar las cantidades mínima y máxima de una
aleación de plata al 80 % que deban combinarse con una aleación de
plata al 65 % con el fin de tener 30 gramos de la aleación requerida.

23. Responder. ¿Cuál es la cantidad mínima de alcohol puro que debe


agregarse a 24 litros de una solución de alcohol al 20 % para obtener
una mezcla que tenga al menos 30 % de alcohol?

24. El interior de una pista de carreras de longitud 500 m, consta de un


rectángulo con semicírculos en dos lados opuestos. Hallar las dimen-
siones que hacen máxima el área del rectángulo.

25. Un fabricante de cuadernos calcula que puede vender 4800 al mes a


$2800 cada uno y que si rebajase el precio podría vender 400 más
mensualmente por cada rebaja de $100. Si cada cuaderno le cuesta
al fabricante $1200, ¿a qué precio debe vender cada cuaderno para
obtener la máxima ganancia?

26. El propietario de un huerto de manzanas calcula que si siembra 24 ár-


boles por acre, entonces cada árbol adulto dará 600 manzanas al año.
Por cada 3 árboles más que se planten por acre el número de manza-
nas que produce cada árbol disminuye en 12 al año. ¿Cuántos árboles
se deben plantar por acre para obtener el mayor número posible de
manzanas al año?
Capítulo
tres
Geometría
Geometría · 107

3.1. Introducción histórica


Desde sus orígenes como una herramienta para describir y medir figuras,
la geometría ha desarrollado un gran número de teorías y métodos con
los cuales se pueden construir y estudiar modelos tanto del mundo físico,
como de otros fenómenos del mundo real. El estudio de las magnitudes,
por ejemplo, constituye parte fundamental de la vida cotidiana y es básico
en las ciencias naturales. Continuamente nos encontramos, además, con re-
presentaciones planas de objetos espaciales que aparecen en los dibujos y en
las imágenes y estas deben ser analizadas y usadas para construir objetos. La
geometría es una valiosa herramienta tanto para construir representaciones
visuales de conceptos y procedimientos de otros dominios de las matemáti-
cas y de otras ciencias, como para desarrollar pensamiento y comprensión.
La geometría es un punto de encuentro de la matemática como teoría y la
matemática como fuente de modelos. Es en la actualidad una
herramienta con aplicaciones en estudios tradicionales como en campos in-
novadores: gráficos computarizados, procesamiento de imágenes, patrones
de reconocimiento, robótica e investigación de operaciones. Es pues una
herramienta manipulativa, intuitiva, deductiva y analítica.
Pero, ¿cómo fueron realmente los inicios de esta importante rama de la
matemática? Reseñaremos a continuación algunos apartes de las primeras
fases de su desarrollo.
La historia nos enseña que el desarrollo de cualquier rama de la mate-
mática se ha llevado a cabo de una manera gradual. Frecuentemente han
sido necesarias varias décadas y aún cientos de años de esfuerzos antes de
conseguir un avance importante y, en muchas ocasiones, lo que se consi-
gue es simplemente un punto de partida para desarrollos más completos
y avanzados. Esto sucedió, desde luego, con el desarrollo de la geometría.
En sus inicios, aproximadamente 3000 años a. C., en las culturas egipcia y
babilónica se encuentran los primeros rasgos de su desarrollo.
En Babilonia no se constituyó realmente como una rama independiente
de la matemática. Se estudió en conexión con problemas prácticos, pero aún
algunos de estos problemas, como los de reparto de terrenos o
construcción (que en nuestros días se relacionan con la geometría y la medi-
ción), se transformaban usualmente en problemas aritméticos o algebraicos.
Calcularon áreas de figuras planas sencillas y volúmenes de sólidos simples
usando algunas reglas o fórmulas, que en la actualidad no se consideran
del todo correctas, pero que posiblemente les proporcionaban aproxima-
ciones que les permitieron resolver interesantes problemas de aplicación. Es
108 · Geometría

importante destacar que conocían la relación pitagórica, usaban la semejan-


za de triángulos y la proporcionalidad y utilizaron una muy buena
aproximación del número irracional π para determinar el área del círculo.
Los egipcios no establecieron separación entre aritmética y geometría.
En los papiros se encuentran problemas en los que integran los dos
dominios. Ellos, como los babilonios, consideraron la geometría como una
herramienta práctica. Un historiador muy importante de la antigüedad,
Heródoto, nos dice que la geometría egipcia tuvo su origen en un problema
práctico que le interesaba resolver al pueblo egipcio: las cosechas se perdían
cuando se crecía el río Nilo. La solución estaba entonces en trazar los lin-
deros de los terrenos cultivados para que no se perdiera la cosecha. Tenían,
como los babilonios, algunas fórmulas para calcular áreas de rectángulos,
de triángulos, de trapezoides y de círculos, y fórmulas para determinar vo-
lúmenes de cubos, cilindros y otros sólidos sencillos. Las reglas planteadas
no aparecen expuestas en símbolos: enunciaban los problemas verbalmen-
te pero su procedimiento para resolverlos era esencialmente el mismo que
usamos nosotros cuando calculamos siguiendo una fórmula. A pesar de que
algunas de ellas no resulten hoy correctas, les proporcionaron importan-
tes elementos. Las pirámides representan en esta cultura una sorprendente
aplicación de la geometría. En la construcción de cada una de ellas se puso
especial cuidado en seleccionar forma y dimensión de las bases y en escoger
las dimensiones relativas adecuadas. Es importante destacar, además, que
los egipcios combinaron sus conocimientos de astronomía y de geometría
para construir sus templos y pirámides.
En la historia de las civilizaciones los griegos alcanzaron una posición
destacada y en la historia de la matemática su época fue una de las más
brillantes. La contribución griega a la geometría plana y del espacio, a la
trigonometría, a la teoría de números, la ampliación del álgebra y la aritmé-
tica de los babilonios y egipcios es enorme. A pesar de que la civilización
griega se remonta al 2800 a. C. y duró aproximadamente hasta el 600 en la
historia de la matemática griega solo se distinguen dos períodos: el clásico,
del 600 al 300 a. C., y el helenístico, del 300 a. C. al 600. Precisamente,
entre finales del período clásico e inicios del helenístico se ubican dos de las
contribuciones más importantes de los griegos: Elementos de Euclides y Có-
nicas de Apolonio, allí está la fuente original de gran parte de los conceptos
de geometría que hoy estudiamos en las aulas.
Euclides vivió y enseño en Alejandría alrededor del año 300 a. C.,
Elementos es sin duda su obra más famosa, es considerada la primera fuen-
te de conocimiento matemático y ha influido como ningún otro libro en el
derrotero de las matemáticas. Estudiándola se aprendió el concepto mis-
Geometría · 109

mo de matemática, la noción de demostración y la ordenación lógica de


los teoremas. Su contenido determinó realmente el curso del pensamien-
to matemático posterior. Elementos consta de trece libros. Los libros del i
al iv tratan sobre las propiedades básicas de las figuras (triángulos, cuadra-
dos, pentágonos, hexágonos regulares), los teoremas sobre congruencia y
paralelismo y el teorema de Pitágoras. En el i Euclides incluye definiciones
iniciales, básicas para el trabajo en geometría, entre las que se destacan las
de recta, círculo, paralelas y paralelogramo, y presenta además cinco postu-
lados considerados como verdades incuestionables, que sirven de base para
la construcción de la llamada geometría euclidiana, rama que usualmente
trabajamos en las aulas. En el libro v trabaja la teoría de proporciones entre
magnitudes. En el vi las figuras semejantes y, además, presenta lo que hoy
podríamos entender como una generalización del teorema de Pitágoras. En
los libros vii, viii y ix se dedica a trabajar en términos geométricos lo que
hoy conocemos como teoría de los números (clasificación de irracionales) y
en los libros xi, xii y xiii plantea la geometría de los sólidos y sus volúmenes.
Apolonio (287 - 212 a. C.), en su obra maestra el tratado sobre las cóni-
cas, desarrolla elementos fundamentales que hoy retomamos en los cursos
de geometría analítica. Basta decir aquí que fue conocido en su época, co-
mo: “el gran geómetra”.
Del 287 al 212 a. C. vivió en Alejandría el considerado como el mayor
matemático de la antigüedad: Arquímedes. Sus trabajos en matemáticas in-
cluyen el cálculo de áreas y volúmenes y, por el método de aproximaciones
sucesivas y el cálculo del número π. Sus trabajos geométricos representan
el punto más alto de la matemática greco alejandrina. En sus razonamientos
usa teoremas de Euclides y sus demostraciones están perfectamente argu-
mentadas.

3.2. Geometría plana


3.2.1. Puntos, rectas, rayos y segmentos
Siguiendo la tradición de la geometría euclidiana, consideraremos en este
escrito el punto, la recta y el plano como términos indefinidos.
Los objetos físicos sugieren las ideas de puntos, rectas y planos. Por ejem-
plo, la marca que deja la punta de un lápiz en una hoja de papel nos da la
idea intuitiva de punto. Una hoja de papel, pensando que se extiende infini-
tamente, nos da la idea de plano. A su vez, los bordes de una hoja de papel
extendidos infinitamente nos sugieren la idea de recta. Las nociones intui-
110 · Geometría

tivas de punto, recta y plano y sus posibles descripciones nos permitirán


usarlos en la reconstrucción de algunos elementos de la geometría euclidia-
na, que muy seguramente ya han sido trabajados en la educación básica.
Así, tomando estos términos como puntos de partida, podemos recordar
unas primeras nociones importantes:

Una figura es un conjunto de puntos.

El espacio es el conjunto de todos los puntos.

Tres o más puntos son colineales si, y solo si, ellos están sobre la mis-
ma recta.

Cuatro o más puntos son coplanares si, y solo si, ellos están en un
mismo plano.

Las figuras que están en un plano tales como cuadrados, círculos y trián-
gulos son bidimensionales (tienen dos dimensiones, figura 3.1). Las esferas,
cajas, cubos y los objetos reales son figuras tridimensionales (tienen tres di-
mensiones, figura 3.2).

Figura 3.1.

Figura 3.2.

Diferentes maneras de describir los puntos y las rectas han dado origen a
distintas geometrías. En la geometría euclidiana, por ejemplo, un punto se
describe como una localización y en la geometría analítica un punto es un
par ordenado de números. Para hacer más clara la descripción de los puntos
y las rectas se plantean los postulados, que además de servir para explicar
los términos indefinidos sirven de punto de partida para deducir y probar
otros enunciados. Los postulados en la geometría euclidiana, que como lo
comentamos en la sección anterior planteó Euclides en los Elementos pueden
ser resumidos de la siguiente manera:
Geometría · 111

Postulados:
Dos puntos determinan una recta. A través de cualesquiera dos puntos,
pasa exactamente una recta.

Una recta contiene infinitos puntos.

Dada una recta en un plano, existe por lo menos un punto en el plano que no
está en la recta.

Dos rectas diferentes se intersectan a lo más en un punto.

Todo plano contiene al menos tres puntos que no están alineados.

Si dos puntos de una recta están en un plano, entonces la recta está contenida
en el mismo plano.

Tres puntos cualesquiera están al menos en el mismo plano y tres puntos cua-
lesquiera no alineados están exactamente en un mismo plano.

Dado un plano en el espacio, existe al menos un punto en el espacio que no


está en el plano.

De los postulados anteriores se derivan definiciones, teoremas y carac-


terizaciones que permitirán posteriormente solucionar problemas.
Definición 3.2.1. Dos rectas que están en un mismo plano son paralelas,
si, y solo si, ellas no tienen puntos en común.
Señalamos los puntos con letras mayúsculas A,B,C , . . . (figura 3.3). La


recta que contiene a los puntos A y B se nota AB y algunas veces con letras
←→ ← →
minúsculas, como por ejemplo l. Si AB y CD son rectas paralelas, escribi-
←→ ← →
mos ABk CD.

A B
• • l
Figura 3.3.

Postulado:
En un plano, por un punto exterior a una recta pasa una única recta paralela.
Ya tenemos alguna familiaridad con los números reales y su represen-
tación en una recta numérica (sección 1.5). La distancia entre dos puntos
podemos medirla por medio de una regla ordinaria, para esto basta esta-
blecer una unidad de medida. Si convenimos en elegir una unidad, para
cualquier par de puntos A y B, habrá un número que nos diga cuanto dista
112 · Geometría

A de B. Expondremos esto en forma más precisa, enunciando enseguida un


postulado.
Postulado:
A cada par de puntos diferentes le corresponde un único número positivo llamado
la distancia.
Si los puntos son A y B, entonces, indicaremos la distancia por AB. Ad-
mitimos la posibilidad de que A = B, es decir, de que A y B sean el mismo
punto; en tal caso, AB = 0. Es necesario anotar que la distancia no depen-
de del orden en el que se consideren los puntos. En consecuencia, siempre
tenemos que AB = BA.
Teniendo en cuenta las discusiones dadas en capítulos anteriores, po-
demos establecer una correspondencia entre los puntos de una recta y los
números reales de tal manera que a cada punto de la recta corresponde exac-
tamente un número real y reciprocamente, a cada número real corresponde
exactamente un punto de la recta. La distancia entre dos puntos cualesquie-
ra es el valor absoluto de la diferencia de los números correspondientes.
Una correspondencia como la descrita en el postulado anterior se lla-
ma un sistema de coordenadas y el número correspondiente a un punto se
llama la coordenada del punto.
Es evidente el significado de la palabra entre. Sin embargo esta admite
una definición precisa, la cual se enuncia a continuación.
Definición 3.2.2. Dados los puntos A, B y C, se dice que B está entre A
y C, si A, B y C son puntos distintos de una misma recta y AB + BC = AC
(figura 3.4).

• • •
A B C
Figura 3.4.

Definición 3.2.3. El segmento (o segmento de recta) con puntos ex-


tremos A y B, notado AB, es el conjunto formado por los puntos A y B y
por todos los puntos ubicados entre ellos dos. La longitud del segmento AB
(notada AB) se define como la distancia entre A y B (figura 3.5).

A B
• •
Figura 3.5.

Definición 3.2.4. Un punto B se llama punto medio de un segmento


AC, si B está entre A y C y AB = BC.
Geometría · 113

Naturalmente, todo segmento tiene un punto medio y decimos que este


biseca al segmento. Dos segmentos con la misma medida se llaman seg-
mentos congruentes. Así, AB y DE son congruentes si AB = DE y, en tal
caso, se escribe AB  DE.
Definición 3.2.5. El rayo con punto extremo o punto inicial A y que
−−→
contiene un punto B, que notaremos AB, consiste en todos los puntos sobre
el segmento AB y todos los puntos que cumplen que B está entre ellos y A
(figura 3.6).

B

A Puntos para los que B se
(


ubica entre ellos y A

Figura 3.6

−−→ −−→
Si A está entre B y C, entonces AB y AC se llaman rayos opuestos.

3.2.2. Ángulos
Definición 3.2.6. Un ángulo es la unión de dos rayos que tienen el mismo
punto inicial. Los dos rayos se llaman los lados del ángulo y el extremo
−−→ −−→
común se llama vértice. Si los rayos son AB y AC, entonces el ángulo se
denota ∠BAC o ∠C AB (figura 3.7).
Se dice que un punto D está en el interior de ∠BAC, si D y B están del
← → ←→
mismo lado de la recta AC y D y C están del mismo lado de la recta AB. Se
dice que un punto E está en el exterior de ∠BAC si no está en dicho ángulo
ni en su interior. En la figura 3.7 D es un punto del interior de ∠BAC y E
es un punto exterior.

B

A •D

•E C

Figura 3.7

• Medida y clasificación
La medida de un ángulo indica la abertura del interior del ángulo. Para
medirlo, inicialmente, la unidad de medida que se toma es el grado. Para
indicar que se hace referencia a la medida se acostumbra a escribir m∠BAC.
114 · Geometría

90◦

1◦
180◦ • •


270◦
Figura 3.8.

Aunque en la subsección 3.2.5. estudiaremos la circunferencia, supone-


mos que se tiene algún conocimiento de ella. Un ángulo de un grado (1◦ )
está determinado por la división de una circunferencia en 360 partes iguales
y dos radios que unen el centro con dos puntos consecutivos de la división.
Entonces la circunferencia completa tiene 360◦ (figura 3.8).
Recordemos que, así como medimos segmentos con una regla, medimos
los ángulos con un transportador. El número de grados de un ángulo es su
medida. Si hay x grados en el ∠BAC, entonces escribimos m∠BAC = x ◦ .
En general, para el estudio de la geometría, solo se consideran ángulos
cuyas medidas estén entre 0 y 180 grados. Para el estudio de la trigonome-
tría se consideraran ángulos de medidas mayores. En este punto, es nece-
sario advertir, que cuando no haya lugar a confusión, en algunos apartes se
omite el símbolo usado para notar los grados.
Todo ángulo tiene una única medida, que nos permite clasificarlo. Si se
considera como unidad el grado, en el rango entre 0◦ y 180◦ , la clasificación
usual es la siguiente:
Si m es la medida de un ángulo, el ángulo es agudo si, y solo si,
0 < m < 90; el ángulo es recto si, y solo si, m = 90; es obtuso si, y so-
lo si, 90 < m < 180 y es llano si, y solo si m = 180 (figura 3.9).

Ángulo agudo Ángulo recto Ángulo obtuso Ángulo llano

Figura 3.9.
Geometría · 115

Si D está en el interior de ∠BAC, entonces m∠BAC = m∠BAD+ m∠DAC


(figura 3.10).


B

D
• •
A C
Figura 3.10.

Ejemplo 3.1. En la figura 3.11, determinar: m∠CPD

•C B•

80◦ ◦ A
45 •
P ◦
90

D•

Figura 3.11.

Pensando a P como centro de un círculo, podemos afirmar que:


m∠CPD = 360◦ − (90◦ + 45◦ + 80◦ ) = 145◦ .
Definición 3.2.7. Si la suma de las medidas de dos ángulos es 180◦ ,
entonces decimos que los ángulos son suplementarios y que cada uno es el
suplemento del otro.
Ejemplo 3.2. Sabiendo que la medida m de cierto ángulo es un cuarto
de la medida de su suplemento, determine m. Si m es la medida del ángulo,
su suplemento tendrá medida 180 − m. Teniendo en cuenta la relación:

1
m= (180 − m)
4
4m = 180 − m
5m = 180
m = 36.

Definición 3.2.8. Si la suma de las medidas de dos ángulos es 90◦ , deci-


mos que los ángulos son complementarios y que cada uno es el
complemento del otro.
−−→ −−→ −−→
Si AB y AC forman un ángulo recto, entonces se dice que AB es per-
−−→ −−→ −−→
pendicular a AC y se denota AB ⊥ AC. Además, se dice que dos rectas son
116 · Geometría

perpendiculares si forman un ángulo recto. Empleamos la misma notación


anterior para indicar que dos rectas son perpendiculares.
−−→ −−→
En la figura 3.12, el ∠ABC es recto, r ⊥ s y BA ⊥ BC. Notemos el
símbolo usado en la figura para indicar un ángulo recto.

s
>
A C•

>

B
>
< r

Figura 3.12.

Si dos rectas coplanares r y s son perpendiculares a la misma recta, en-


tonces son paralelas (figura 3.13).

Figura 3.13.

En un plano, si una recta es perpendicular a una de dos rectas paralelas,


entonces es perpendicular a la otra.
Se dice que dos ángulos son congruentes si tienen la misma medida.
Así, ∠ABC y ∠DEF son congruentes si m∠ABC = m∠DEF y en tal caso lo
notamos ∠ABC  ∠DEF .
Dos ángulos rectos cualesquiera son congruentes. Si dos ángulos son a la
vez congruentes y suplementarios, entonces cada uno de ellos es un ángulo
recto. Notemos que los suplementos de ángulos congruentes son congruen-
tes y que los complementos de ángulos congruentes son congruentes.
Definición 3.2.9. Dado ∠ABC y un punto interior D de ∠ABC, se dice
−−→
que AD es la bisectriz del ∠ABC, si m∠ABD = m∠DBC.
−−→
Ejemplo 3.3. Si en la figura 3.14, BD biseca el ángulo ∠ABC y si
m∠DBC = 5x − 11 y m∠ABD = 2x + 25, encontrar m∠ABC.
Geometría · 117

B

A 49 49◦
◦ C
• • >
<

•D

Figura 3.14.

m∠DBC = m∠ABD
5x − 11 = 2x + 25
3x = 36
x = 12.

Sustituyendo x, se tiene que:

m∠DBC = 5(12) − 11 = 49
m∠ABD = 2(12) + 25 = 49

De donde m∠ABC = 98.


Dependiendo de sus posiciones, los ángulos también tienen nombres
especiales:
−−→ −−→ −−→
Definición 3.2.10. Si AB y AC son rayos opuestos y AD es otro ra-
yo cualquiera, entonces, se dice que ∠BAD y ∠DAC forman un par lineal
(figura 3.15).

>

D
• • •
B A C
Figura 3.15.

En la figura 3.15, ∠BAD y ∠DAC forman un par lineal.


Si dos ángulos forman un par lineal, entonces son suplementarios. No-
temos que dos ángulos pueden ser suplementarios sin que formen un par
lineal.
Definición 3.2.11. Dos ángulos no nulos y no llanos se dicen ángulos
adyacentes, si tienen un lado común y no tienen puntos interiores comunes.
118 · Geometría

•C B•

<

>

O A
Figura 3.16. Los ángulos ∠COB y ∠BOA son adyacentes.

Cuando dos rectas se intersectan determinan 4 ángulos. Cada par de án-


gulos no adyacentes, se dice opuesto por el vértice, lo cual se expresa en la
siguiente definición:
Definición 3.2.12. Dos ángulos no llanos se dicen opuestos por el
vértice, si al unir sus lados se determinan dos rectas. En otras palabras, dos
ángulos son opuestos por el vértice, si sus lados forman dos pares de rayos
opuestos. >
<

4
3 5
6
>
<

Figura 3.17.

En la figura 3.17, los ángulos 3 y 5 son opuestos por el vértice y cada uno
de ellos forma un par lineal con el ángulo 6. Entonces podemos afirmar que:
m∠3 + m∠6 = 180◦ y m∠5 + m∠6 = 180◦ , entonces
m∠3 + m∠6 = m∠5 + m∠6. De esto se concluye que m∠3 = m∠5 y es-
to muestra un resultado importante: si dos ángulos son opuestos por el
vértice entonces tienen la misma medida y por tanto son congruentes.
Ejemplo 3.4. Determinar la medida de los ángulos 1, 2 y 3 en la figura
3.18, sabiendo que la medida de ∠AEB = 62◦ .
<

•A
>

B•

62◦
3 •E 1
2

D
• •C
<

>

Figura 3.18.
Geometría · 119

Puesto que ∠DEC y ∠AEB son opuestos por el vértice, se tiene que
m∠2 = 62◦ . Ahora, dado que ∠AEB y ∠BEC forman un par lineal, ellos
son suplementarios, por tanto m∠1 = 180◦ − 62◦ = 118◦ . Como además
los ángulos 1 y 3 son opuestos por el vértice entonces m∠3 = 118◦ .

Rectas paralelas, ángulos correspondientes y ángulos alternos


internos

Consideremos los ángulos que se forman cuando dos rectas, m y n, son cor-
tadas por una tercera recta l llamada una transversal. Se determinan 8 án-
gulos, cuatro determinados por m y l y cuatro determinados por n y l. Cual-
quier par de ángulos en posiciones similares con respecto a la transversal y
a cada recta, es llamado par de ángulos correspondientes.

>l
<
1 2
4 3
> m

5 6 n
8 7
<

Figura 3.19.

En la figura 3.19, pares de ángulos correspondientes son 1 y 5, 2 y 6, 3 y


7, 4 y 8. Los ángulos 3 y 5, y 4 y 6 reciben el nombre de alternos internos.
Si m y n son rectas paralelas cortadas por una transversal l, entonces las
parejas de ángulos correspondientes resultan congruentes y, por lo tanto, las
pareja de ángulos alternos internos resultan congruentes.
Por ejemplo, en la figura 3.20, asumiendo que m y n son paralelas, los
ángulos 2 y 6 son congruentes y también lo son los ángulos 3 y 5.

l
>

1 2 m
4 3
5 6 n
8 7
<

Figura 3.20.
120 · Geometría

Es necesario anotar que el recíproco de la afirmación anterior es cier-


to. Es decir, si dos rectas cortadas por una transversal determinan ángulos
correspondientes congruentes o ángulos alternos internos congruentes, en-
tonces dichas rectas resultan paralelas.
En este punto es conveniente aclarar algunos aspectos relacionados con
las gráficas y algunas cuestiones de notación, que serán consignados en las
siguientes notas.
Nota: existen límites para la información que podemos suponer cuando
se presenta un dibujo. Por ejemplo, dada la figura 3.21, podemos asumir:

Colinealidad de los puntos que aparecen marcados sobre la recta. E,


D, B y C están todos sobre la recta m y D está entre B y E.

Intersección de las rectas en un punto dado. m y l se intercectan en


el punto B.

Puntos en el interior de un ángulo, sobre un lado, o en el exterior


del ángulo. Por ejemplo, F está en el interior del ∠ABC, G está en el
exterior y A está sobre el lado.
<

<

•E
•D

< G B A
• > l

•C •F
>
<

<

n m
Figura 3.21.

No se puede asumir:

Colinealidad de tres o más puntos que no están dibujados sobre la


recta. Por ejemplo, no se puede asumir que F está entre A y C.

Paralelismo entre rectas. No se puede asumir, por ejemplo, que


m k n, si no se dice explícitamente en el enunciado del problema.

Medida de ángulos y longitud de segmentos. Por ejemplo, no se pue-


−−→
de asumir que BF bisecte a ∠ABC o que DE = DB.
Geometría · 121

Para asumir información como ésta, acerca de una figura, debe ser espe-
cificada en el enunciado del problema.
Notas:

1. Al comparar dos figuras, es usual usar algunas marcas para indicar


lados o ángulos congruentes. Por ejemplo, en el par de gráficas que se
muestra en la figura 3.22, se tiene que:

F T
B•  • M•  • •S

•E
C• 
 • N• 
 •
D R
Figura 3.22.

BF  MT .
CD  NR.
∠F BC  ∠T M N .
∠BCD  ∠M NR.

2. En algunos casos, si no hay lugar a confusión, se omiten las unidades


de medida.

3.2.3. Triángulos: congruencia y semejanza


• Conceptos básicos
Definición 3.2.13. Si A, B y C son tres puntos cualesquiera no ali-
neados, entonces la reunión de los segmentos AB, AC y BC se llama un
triángulo, y se simboliza 4ABC.

A B
Figura 3.23.

Los puntos A, B y C (figura 3.23) se llaman vértices y los segmentos AB,


AC y BC se llaman lados. Los ángulos ∠BAC, ∠ABC y ∠ACB se llaman los
122 · Geometría

ángulos del triángulo; en ocasiones designaremos a dichos ángulos como


∠A, ∠B y ∠C.
Se dice que un lado de un triángulo está comprendido entre dos ángulos
si sus extremos son los vértices de dichos ángulos. Se dice que un ángulo de
un triángulo está comprendido entre dos lados si su vértice es el extremo
común de dichos lados.
Por ejemplo, en el triángulo ABC de la figura 3.23, el lado AC está com-
prendido entre los ángulos ∠A y ∠C; por su parte, el ángulo B está compren-
dido entre los lados AB y BC.
Definición 3.2.14. El perímetro de un triángulo corresponde a la suma
de las medidas de sus lados.
Considerando algunas relaciones entre los lados de un triángulo surgen
las siguientes definiciones:
Definición 3.2.15. Un triángulo equilátero es aquel que tiene sus tres
lados congruentes. Un triángulo isósceles es aquel que tiene al menos dos
de sus lados congruentes. Un triángulo escaleno es aquel que no tiene un
par de lados congruentes.

Equilátero Isósceles Escaleno

Figura 3.24.

De las definiciones anteriores, se puede deducir que un triángulo es isós-


celes si, y solo si, tiene al menos dos ángulos congruentes. Por lo tanto, un
triángulo es equilátero si, y solo si, sus tres ángulos son congruentes.
Teniendo en cuenta las medidas de los ángulos en un triángulo, aparece
la siguiente definición:
Definición 3.2.16. Un triángulo es llamado rectángulo, si tiene un án-
gulo recto; el lado opuesto al ángulo recto se llama hipotenusa y los otros
dos lados son llamados catetos. Un triángulo acutángulo es aquel que tie-
ne los tres ángulos agudos. Un triángulo obtusángulo es aquel que tiene un
ángulo obtuso.
Definición 3.2.17. Un triángulo equiángulo es aquel que tiene sus tres
ángulos congruentes.
Así, un triángulo es equilátero si, y solo si, es equiángulo.
Nota: algunos aspectos de las líneas notables en un triángulo, como las
medianas, bisectrices y mediatrices serán estudiadas en los talleres propues-
Geometría · 123

tos: las medianas se consideran en el taller 3, ejercicio 9, y las bisectrices y


mediatrices se presentan en el taller 6, ejercicios 10 y 12 respectivamente.
Teorema 3.2.1. La suma de las medidas de los ángulos de un triángulo
es 180◦ .
Demostración. Dado el triángulo ABC (figura 3.25), debemos probar
←→ ← →
que m∠A + m∠B + m∠C = 180. Dibujamos BD, con BD|| AC. Existe sola-
mente una recta que cumple esta condición. Se tiene por adición de ángulos
que: m∠1 + m∠2 + m∠3 = 180◦ . Dado que las rectas son paralelas, por pro-
piedad de ángulos alternos internos entonces m∠1 = m∠A y m∠3 = m∠C y,
además, ∠2 = ∠B. Sustituyendo se obtiene que m∠A + m∠B + m∠C = 180◦ .

B D B
<• >
123

A
A C s C

Figura 3.25.

Ejemplo 3.5. Si en el triángulo ABC de la figura 3.26, las medidas de


los ángulos están en razón 1 : 2 : 3. Determinar las medidas de los ángulos.

C

(3x)◦

x◦ (2x)◦
A• •B

Figura 3.26.

Que las medidas de los ángulos están en razón 1 : 2 : 3 significa que para
algún número real x, si x ◦ es la medida de uno de los ángulos en grados, las
otras medidas son 2x ◦ y 3x ◦ . Si aplicamos el teorema anterior tenemos:
m∠A + m∠B + m∠C = 180◦ entonces, x ◦ + 2x ◦ + 3x ◦ = 180◦ De donde
6x ◦ = 180◦ , x ◦ = 30◦ . Los ángulos del triángulo tienen en consecuencia
medidas 30, 60 y 90 grados.
• Desigualdades en un triángulo
En un triángulo, la suma de las medidas de dos de sus lados es mayor que
la medida del tercer lado. Esta se conoce como la desigualdad triangular.
En un triángulo, a mayor ángulo, se opone mayor lado y recíprocamente
a mayor lado se opone mayor ángulo.
124 · Geometría

En un triángulo, un ángulo exterior es un ángulo formado por uno de


sus lados y la prolongación de otro de sus lados. Por ejemplo, en la figura
3.27, el ángulo CBD es exterior al triángulo ABC.

A • >
B D
Figura 3.27.

Puesto que la suma de las medidas de los ángulos de un triángulo es 180,


se tiene que la medida de un ángulo exterior de un triángulo es igual a la
suma de las medidas de los ángulos interiores no adyacentes. Por ejemplo,
en la figura 3.27, m∠CBD = m∠C AB + m∠BC A.
• Congruencia de triángulos
Intuitivamente dos figuras geométricas son congruentes si tienen la mis-
ma forma y el mismo tamaño. Esta observación referida al caso de los
triángulos, estaría diciendo que dos triángulos son congruentes si uno de
ellos puede superponerse en el otro, de tal manera que sus lados y ángulos
coincidan.
Si 4ABC es congruente con 4DEF , escribimos 4ABC  4DEF . Puesto
que un triángulo se puede notar de seis formas distintas, existen 36 maneras
de expresar que dos triángulos son congruentes. Ahora, al adoptar la escri-
tura 4ABC  4DEF estaremos significando que se verifican las siguientes
relaciones (figura 3.28):

∠A  ∠D, ∠B  ∠E y ∠C  ∠F .

AB  DE, BC  EF y AC  DF .

C F
• •

   

 
A• D•
 
•B •E

Figura 3.28.
Geometría · 125

Postulados de congruencias de triángulos


En esta sección se enuncian criterios que permitirán decidir cuando dos
triángulos son congruentes.
En la figura 3.29, en cada caso, el par de figuras tiene las mismas medidas
de sus lados y las mismas medidas de sus ángulos. Notemos que una figura
se puede superponer a la otra si la trasladamos, la rotamos o la reflejamos o
si efectuamos consecutivamente más de una de estas transformaciones. Se
dice que estos pares de figuras son congruentes.

• C•

G H •F
• • D• •
E
J•
I•

(1)
E

D
• •C
A D• •E A• •B
• P•
C O N
B• • • •

F L• •M
(2) (3)

Figura 3.29.

En síntesis, se dice que dos figuras, F y G, son congruentes, lo cual se


nota F  G, si cualquiera de ellas resulta de trasladar, rotar o reflejar la otra.
En la figura 3.30, se dicen correspondientes las parejas de lados AB y
A0B0, AC y A0C0, BC y B0C0. De manera similar, la parejas de ángulos A y
A0, B y B0, C y C0 son correspondientes.
Recordemos que dos segmentos son congruentes si, y solo si, tienen
la misma longitud y que dos ángulos son congruentes, si, y solo si,
tienen la misma medida. Así que, si dos figuras son congruentes, cualquier
par de lados o de ángulos correspondientes son congruentes.
126 · Geometría

B

•C
C•0
•B0

A

A0

Figura 3.30.

Usando las propiedades anteriores es posible presentar algunos criterios


que nos permiten decidir cuando dos triángulos son congruentes.

1) Postulado LLL: dos triángulos son congruentes si tienen sus tres lados res-
pectivamente congruentes.
Si en los triángulos ABC y DEF de la figura 3.31, se tiene que
AB  DE, AC  DF y BC  EF , entonces 4ABC  4DEF .

C F
• •
 




B •  •A D •  •E
Figura 3.31. Congruencian LLL

2) Postulado LAL: dos triángulos son congruentes si tienen dos lados res-
pectivamente congruentes y el ángulo comprendido entre ellos también es
congruente.
Si en los triángulos ABC y DEF de la figura 3.32, se tiene que
AB  DE, AC  DF y ∠A  ∠D, entonces 4ABC  4DEF .

C F
• •
 

B•  • A D•  •E
Figura 3.32. Congruencia LAL
Geometría · 127

3) Postulado ALA: dos triángulos son congruentes si tienen dos ángulos con-
gruentes y el lado comprendido entre ellos también congruente.
Si en los triángulos ABC y DEF de la figura 3.33, se tiene que
AB  DE, ∠A  ∠D y ∠B  ∠E, entonces 4ABC  4DEF .

C F
• •

B•  • A D•  •E
Figura 3.33. Congruencia ALA

Ejemplo 3.6. Usando solamente la información señalada en la figura


3.34, seleccionar pares de triángulos que sean congruentes. Justificar cada
escogencia con los postulados anteriores.

B Y• O
• D •
•C •  
 Z T 
  • • 
E• • •P
 •F X

A (1) (2)
O

I• 

A• •S

 •C
•
D
(3)

Figura 3.34.

1. 4ABC  4F ED porque tienen un par de lados correspondientes con-


gruentes comprendidos entre dos pares de ángulos correspondientes
congruentes. En otras palabras,4ABC  4F ED, por el postulado ALA.

2. No se puede concluir que el triángulo XY Z sea congruente con el


triángulo TQP, porque el ángulo congruente no está comprendido
entre el par de lados congruentes.
128 · Geometría

3. 4C AD  4ISO porque dos pares de lados y el ángulo que ellos de-


terminan son congruentes. En otras palabras, 4C AD  4ISO por el
postulado LAL.

• Semejanza de triángulos
Informalmente se dice que dos figuras son semejantes cuando tienen “la
misma forma”y diferente tamaño. Una ampliación y una reducción nos da
la idea de figuras semejantes. De manera más precisa, se dice que dos figuras
son semejantes si los ángulos correspondientes tienen la misma medida y la
razón entre lados correspondientes se mantiene constante. Así, con la idea
intuitiva de semejanza, vemos que para su estudio debemos tener presentes
las nociones de razón y proporción.
Dados dos números reales positivos a y b, la razón entre a y b es el co-
ciente ba . Por ejemplo, la razón entre 2 y 4 se puede escribir 42 , 12 , 0, 5. Una
proporción es una igualdad entre dos razones. Por ejemplo, 21 = 24 .
Volviendo al tema que nos ocupa, por ahora nos dedicaremos a la seme-
janza de triángulos, noción que se puede extender a otro tipo de figuras. De
las gráficas de la figura 3.35, son semejantes 1 y 2, no son semejantes 3 y 4,
son semejantes 5 y 6, son semejantes 7 y 8 y no son semejantes 9 y 10.

F •J •I P
• O T
• •
S•
B •

• F•
E • •H • •
C• • G
D M N • •
Q R
(1) (2) (3) (4)
P T S
A• •B • • •
F•
•G
J•
E• •C • •H • • •
Q
I R U

D
(5) (6) (7) (8)

H G
D C • •
• •

• • • •
A B E F
(9) (10)

Figura 3.35.
Geometría · 129

Habría varias formas de notar que dos triángulos son semejantes; sin
embargo, adoptaremos una escritura la cual está considerada en la siguiente
definición.

Definición 3.2.18. Dados los triángulos ABC y DEF , se dice que 4ABC
es semejante a 4DEF , lo cual se denota 4ABC ∼ 4DEF , si se verifican las
siguientes condiciones:

∠A  ∠D, ∠B  ∠E y ∠C  ∠F .

AB
DE = CB
FE = FD .
CA

El cociente AB
DE es llamado la razón de semejanza.

Criterios de congruencias de triángulos


En la misma forma como se establecieron criterios para determinar cuan-
do dos triángulos son congruentes, se establecen criterios para determinar
cuando dos triángulos son semejantes.
1) Los triángulos ABC y QRS de la figura 3.36, son semejantes.

4 Q
1.5 3
5 R
A S
3.75
2
B
Figura 3.36.

Comparando las dimensiones de sus lados correspondientes, observa-


2
mos que: 1,5 = 43 = 3,75
5
, es decir, sus tres lados son proporcionales.
El resultado anterior es válido, en general, y se conoce como criterio de
semejanza LLL (lado-lado-lado).
Criterio LLL: si los tres lados de un triángulo son proporcionales a los tres
lados de un segundo triángulo, entonces los triángulos son semejantes.
130 · Geometría

X

A

Y•
B• •Z
•C

Figura 3.37.

Si los tres lados del 4XY Z son proporcionales a los tres lados del 4ABC
se cumple que:
XY Y Z XZ
= = =k
AB BC AC
Los lados del triángulo XY Z son respectivamente XY = kAB, Y Z = kBC
y XZ = kAC. En ese caso, el triángulo XY Z puede considerarse como una
ampliación o una reducción del triángulo ABC, dependiendo del valor de
k, pero en cualquier caso los triángulos resultan ser semejantes.
Ejemplo 3.7. Determine si 4LEA es semejante a 4YUO en la figu-
ra 3.38.

O

A

6 8 12
4
• • • •
L 3 E Y 6 U
Figura 3.38.

Para aplicar el criterio anterior y determinar si dos triángulos son seme-


jantes, basta ordenar las longitudes de los lados de cada triángulo y comparar
las razones formadas por longitudes correspondientes. En este caso, las lon-
gitudes del triángulo mayor son, en orden de menor a mayor, 6, 8 y 12, y
las del triángulo menor son en el mismo orden 3, 4 y 6. Las razones corres-
pondientes son entonces: 36 , 84 y 12 6 . Dado que estas razones son iguales,
los triángulos son semejantes. Podemos decir que el triángulo YUO es una
ampliación del triángulo LEA o, de otra forma, que el triángulo LEA es una
reducción del triángulo YUO.
Veamos ahora otro criterio de semejanza:
2) En la figura 3.39, los dos triángulos son semejantes. Notemos que ellos
tienen dos ángulos congruentes.
Geometría · 131

40◦
21◦
40◦ 14 21◦
22

Figura 3.39.

La afirmación anterior corresponde a un segundo criterio de semejanza


AA (ángulo-ángulo), que se expresa en general de la siguiente manera:
Criterio AA: si dos ángulos de un triángulo son congruentes con dos ángulos
de otro, entonces los triángulos son semejantes.
Sean ABC y XY Z los triángulos de la figura 3.40 que satisfacen que
∠A  ∠X y ∠B  ∠Y .

Y
B

A
C X Z
Figura 3.40.

Los ángulos congruentes determinan los vértices correspondientes y a


su vez los vértices correspondientes determinan los lados correspondientes.
Se tiene entonces que X y A, Y y B son vértices correspondientes. Por lo
tanto, los lados XY y AB son correspondientes. Sea k = XY AB . En la figura
3.41, se puede observar la transformación que se aplica al triángulo ABC,
que conserva la medida de los ángulos.

B0 Y
B

• kAB
A A0 Z
C C0 X

Figura 3.41.

Se tiene entonces que A0B0 = kAB = XY


AB AB = XY .
132 · Geometría

Como la transformación conserva la medida de los ángulos,


m∠A0 = m∠X y m∠B0 = m∠Y , los triángulos A0B0C0 y XY Z son congruen-
tes, y, entonces, el triángulo ABC puede ser transformado en XY Z al aplicar
dos transformaciones sucesivas, una ampliación y una reflexión. Lo anterior
permite concluir que 4ABC ∼ 4XY Z.
Ejemplo 3.8. Si en un determinado instante del día una estaca de un
metro produce una sombra de 70 cm de longitud (figura 3.42), ¿cuál será
la altura de un árbol que en ese mismo instante produce una sombra de
3, 4 m de longitud?

1.0 m

70 cm 3.4 m
Figura 3.42.

Asumiendo que los rayos del sol pueden ser considerados como parale-
los, se determinan triángulos rectángulos con ángulos agudos congruentes
(figura 3.43).

1.0 m

70 cm 3.4 m
Figura 3.43.

Por el criterio anterior, estos triángulos son semejantes, de donde se con-


cluye que sus lados correspondientes son proporcionales, 701 m cm
= 3,4h m .
Realizando conversión de unidades se tiene: 100 cm
70 cm
= 340h cm , de donde
70h = 34000 y h = 486 cm. El árbol tiene, entonces, una altura aproximada
de 4, 9 m.
Geometría · 133

3) Un tercer criterio para determinar la semejanza de triángulos es el


llamado lado-ángulo-lado (LAL).
Criterio LAL: si en dos triángulos, las razones de dos pares de lados corres-
pondientes son iguales y los ángulos que estos lados determinan son congruentes,
entonces los triángulos son semejantes.
Específicamente, si en los triángulos ABC y XY Z de la figura 3.44 se
tiene que ∠B  ∠Y y XAYB = YBCZ , entonces 4ABC ∼ 4XY Z. (El argumento de la
demostración es similar al ilustrado en el criterio anterior).

Y
B

kAB kBC

A C X Z

Figura 3.44.

Ejemplo 3.9. En la figura 3.45, T es el punto medio de PS y Q es el


punto medio de PR. Se afirma que 4PTQ ∼ 4PSR. ¿Por qué?

S R
• •

T• •Q


P

Figura 3.45.

= PR = 12 y el ángulo P, comprendido por estos lados es común a los


PT PQ
PS
dos triángulos. Por lo tanto, por el criterio LAL, se tiene 4PTQ ∼ 4PSR.

3.2.4. Polígonos
• Conceptos básicos
Las figuras geométricas tienen ciertas características que las diferencian.
Si nos preguntaran, por ejemplo, ¿cuáles de las formas de la figura 3.46 son
rectángulos?, ¿qué responderíamos?, ¿cómo explicamos la escogencia de una
de ellas?
134 · Geometría

Figura 3.46.

Si nos pidieran definir de manera precisa los términos con los que se
nombran formas como las de la figura 3.47, ¿qué responderíamos?

Triángulo Paralelogramo Cuadrilátero

Trapecio Rombo Cuadrado

Figura 3.47.

Definir adecuadamente una figura no es simple en geometría. Si deci-


mos, por ejemplo, que “un triángulo es la unión de tres segmentos”, podrían
aparecer formas como las de la figura 3.48.

• • • • •
••
• • • •
• • •
• • •• • • • •

Figura 3.48.

Todas ellas son la unión de tres segmentos, pero no son triángulos, esto
significa que nuestra definición no es buena, pues cada segmento debe in-
tersectar a los otros y las intersecciones deben ser puntos extremos de los
segmentos. Este criterio nos puede ayudar a dar una buena definición de
triángulo y nos permite, además, presentar una definición general del tér-
mino polígono, teniendo en cuenta que aparte de los polígonos muy fami-
liares que se presentaban en las figuras 3.46 y 3.47, también son polígonos
los de la figura 3.49.

• • • • •
• •
• •
• •
• • • • • •

Figura 3.49.
Geometría · 135

Definición 3.2.19. Un polígono es la unión de segmentos en un mismo


plano tales que cada segmento intersecta exactamente a otros dos, a cada
uno de ellos en uno de sus puntos extremos o, en otras palabras, una figura
plana limitada por rectas que forman una línea cerrada. Los segmentos con
los que se determina un polígono son sus lados, los puntos extremos de los
lados son los vértices del polígono.
Un polígono puede ser nombrado dando en orden sus vértices.

B C H I
• • • •
F
• •G K
J• •
A• •D
• •P
Q
M• •
• • • • L
F E O N
(1) (2)

Figura 3.50.

Dos vértices son consecutivos o adyacentes si son puntos extremos de un


lado. Por ejemplo, en la figura 3.50, G y H son vértices adyacentes del po-
lígono 2. Una diagonal es un segmento que conecta vértices no adyacentes.
Por ejemplo, NY y PG son diagonales del polígono de la figura 3.51.

P• O

•L
N•
• •
G Y
Figura 3.51.

Atendiendo al número de lados los polígonos se clasifican en triángulos


(3 lados), cuadriláteros (4 lados), pentágonos (5 lados), hexágonos (6 lados),
heptágonos (7), octágonos (8), nonágonos (9) y decágonos (10). En general,
se hace referencia a ellos como n-ágonos.
De la definición de polígono podemos concluir que todo polígono está
contenido completamente en un plano. Dado un polígono se distinguen
entonces dos conjuntos en el plano: el interior del polígono y el exterior.
La unión de un polígono con su interior es una región poligonal (figura
3.52).
136 · Geometría

•D
Exterior •D A E
• •
A
• E

I nterior •

B •C B •C

Figura 3.52.

Un polígono se dice convexo si, y solo si, su correspondiente región po-


ligonal es convexa; es decir, si dados dos puntos cualesquiera en la región, el
segmento de recta que determinan, está completamente contenido en ella.
Muchos de los polígonos con los que trabajamos frecuentemente son con-
vexos (figura 3.53).

• •• ••
• •• • ••• • •
• ••• • •••
• • ••
• • •
Convexo N o convexo
Figura 3.53.
Un polígono se dice regular si es convexo y tiene todos sus lados con-
gruentes y todos sus ángulos congruentes.

3.2.4.1. Los ángulos en un polígono


Conociendo la suma de las medidas de los ángulos internos de un triángulo,
podemos determinar la suma de las medidas de los ángulos de cualquier
polígono convexo. Observemos el cuadrilátero de la figura 3.54

A

12
U•

•D
34

Q

Figura 3.54.
Geometría · 137

La suma de las medidas de los ángulos del cuadrilátero QUAD es:

S = m∠U + m∠A + m∠D + m∠Q.

Si dibujamos el segmento AQ se determinan dos triángulos y entonces

S =m∠U + (m∠1 + m∠2) + m∠D + (m∠3 + m∠4) =


(m∠U + m∠1 + m∠3) + (mD + m∠2 + m∠4) = 180o + 180o = 360o

En conclusión, la suma de las medidas de los ángulos internos de un cuadri-


látero convexo es 360◦ .

3.2.4.2. Cuadriláteros
Los triángulos, como lo comentamos anteriormente, son usualmente clasifi-
cados por la medida de sus lados o por el tipo de ángulos que se determinan
en ellos, pero los cuadriláteros tienen una clasificación más diversa y más
compleja. Se habla, entre otros, de paralelogramos, rombos, rectángulos,
cuadrados y trapezoides. Recordemos algunas definiciones al respecto.
Definición 3.2.20. Un paralelogramo es un cuadrilátero que tiene sus
pares de lados opuestos paralelos.

D C
• •

• •
A B
Figura 3.55.

En la figura 3.55, se ilustra el paralelogramo ABCD, con AD k BC y


AB k DC.
Notemos que cada diagonal de un paralelogramo determina dos trián-
gulos congruentes. Ahora, si en un cuadrilátero cada diagonal determina un
par de triángulos congruentes, entonces el cuadrilátero es un paralelogra-
mo. Así que un paralelogramo se puede definir como un cuadrilátero que
tiene cada par de lados opuestos congruentes.
138 · Geometría

Definición 3.2.21. Un rombo es un paralelogramo que tienen sus cuatro


lados de igual longitud (figura 3.56).

E

H \ / F
• •
/ \

G

Figura 3.56.

En la figura 3.56, EF  FG  GH  H E.
Definición 3.2.22. Un rectángulo es un cuadrilátero que tiene sus cua-
tro ángulos rectos (figura 3.57).

•J

I•
•K

L

Figura 3.57.

En la figura 3.57, los ángulos I, J , K y L son rectos.


Definición 3.2.23. Un cuadrado es un cuadrilátero que tiene sus cuatro
lados iguales y cuatro ángulos rectos (figura 3.58).

N

M• •O


P
Figura 3.58.

En la figura 3.58, MN=NO=OP=PM y los ángulos M, N , O y P son


rectos.
Geometría · 139

Definición 3.2.24. Un trapecio es un cuadrilátero donde al menos un


par de lados son paralelos (figura 3.59).

T
• R
• •I Z

• • •
P A D •Q

Figura 3.59.

En la figura 3.59, T R k P A e IZ k DQ.

3.2.4.3. Perímetro de un polígono


Definición 3.2.25. El perímetro de un polígono es la suma de las longitu-
des de sus lados.
Si todos los lados de un polígono tienen diferentes longitudes no existe
una fórmula especial para determinar su perímetro. Por ejemplo, el perí-
metro de un triángulo con lados x, y, z es P = x + y + z (figura 3.60)

z y
• •
x
Figura 3.60.

Cuando un polígono tiene lados de igual longitud, como es el caso del


rectángulo, la expresión puede ser simplificada. El perímetro de un rectán-
gulo de lados a, b es
P = 2a + 2b = 2(a + b).

a
• •

b b

• •
a
Figura 3.61.

El perímetro de un n–ágono regular de lado s es P = ns.


140 · Geometría

3.2.4.4. Área de un polígono


El área se puede interpretar como la medida del espacio ocupado por una
región bidimensional. Si recubrimos una región con una unidad y contamos
el número de copias de la unidad que se necesitan para recubrir la región,
decimos que este número es el área de la región en estas unidades. Usual-
mente la unidad es un cuadrado cuyo lado es una unidad lineal y, por eso,
se afirma que el área está medida en las mismas unidades cuadradas (figura
3.62).

11 und

8 und

U nidad de longitud
U nidad cuadr ada

Figura 3.62.

Es posible usar el razonamiento anterior para concluir que: el área A de


un rectángulo con dimensiones a y b es A = a · b y, utilizando la fórmula
anterior, es posible deducir que el área de un cuadrado de lado l es l 2 .
Es fácil encontrar el área de un triángulo rectángulo.

B C

A D
Figura 3.63.

En la figura 3.63 los triángulos ABC y CDA son congruentes, ABCD es


un rectángulo y su área es (AB) · (BC), de donde el área del triángulo ABC
es:

1
(AB) · (BC).
2
Geometría · 141

Ejemplo 3.10. El triángulo PQR que muestra la figura 3.64 es rectán-


gulo y el ángulo Q es recto. Determinar el área del 4PQR.

Q
12
5
P R
Figura 3.64.

Los catetos del 4PQR tienen 5 y 12 cm. Puesto que


4PQR = 12 · 5 · 12 = 30, el área del triángulo PQR es 30 cm2 .
Del área de un triángulo rectángulo se puede derivar una fórmula
para el área de cualquier triángulo, se requiere para ello recordar la idea de
altura. En un triángulo una altura es el segmento que tiene uno de sus extre-
mos en un vértice del triángulo, y es perpendicular a la recta que contiene
el lado opuesto a ese vértice. En la figura 3.65, en cada caso, el segmento
AD es altura del lado CB del triángulo ABC.
Notemos que la altura puede ser interior o exterior al triángulo o puede
coincidir con uno de los lados de este.
La longitud de una altura es llamada la altura del triángulo relativa a una
base. Como base de un triángulo puede ser tomado cualquiera de sus lados,
pero a cada base corresponde una altura distinta que es la perpendicular a
dicha base o a su prolongación.

A A
h h
C D B DC B
Altur a AD interior al 4ABC Altur a AD exterior al 4ABC
A
h
D=C B
Altur a AD del4ABC con AD = AC

Figura 3.65.
142 · Geometría

Teorema 3.2.2. El área de un triángulo es la mitad del producto de un


lado (la base) por la altura correspondiente a ese lado.

1
A= bh
2

Demostración. Cuando la altura está sobre el triángulo, se tiene el caso


de un triángulo rectángulo (ver tercer triángulo de la figura 3.65). Analice-
mos los otros casos.
Caso 1: altura interior al triángulo (figura 3.66).

A
h

B xD y C
< b >

Figura 3.66.

La altura divide el triángulo en dos triángulos. Sea BD = x y DC = y.


Entonces b = x + y.

Área(4ABC) = Área(4ABD) + Área(4ADC)


1 1
= hx + hy
2 2
1
= h(x + y)
2
1
= hb
2

Caso 2: altura exterior al triángulo (figura 3.67).


El área del triángulo puede ser determinada restando las áreas de dos
triángulos rectángulos.

D x B< b >
C
Figura 3.67.
Geometría · 143

Sea DB = x. Entonces:

Área(4ABC) = Área(4ADC) − Área(4ADB)


1 1
= h (x + b) − hx
2 2
1 1 1
= hx + hb − hx
2 2 2
1
= hb
2

3.2.4.5. El teorema de Pitágoras

Como una aplicación de estos resultados acerca del área se puede desarrollar
una demostración del importante teorema de Pitágoras el cual relaciona las
longitudes de los tres lados de cualquier triángulo rectángulo.
Este teorema recibe su nombre, porque el matemático griego Pitágoras,
o uno de sus estudiantes, lo demostró 600 años antes de Cristo. Todavía hoy
siguen apareciendo variadas demostraciones de este teorema, provenien-
tes de culturas diversas a través del mundo. No es claro realmente dónde
se enunció por primera vez y dónde se presentó la primera demostración.
Como lo comentamos en la reseña inicial, este teorema era conocido ya por
los babilonios por el 1650 a. C. y, posiblemente, se conoció también en la
India hacia el 800 a. C. Una colección de 370 diferentes demostraciones de
este teorema fue compilada en 1940 por Elisa Loomis. Incluye allí demos-
traciones del matemático indú Bhaskara (siglo xii), de Leonardo Da Vinci
(siglo xv) y hasta del presidente de los Estados Unidos, James A. Garfield
(siglo xix). No en vano, este teorema es llamado por algunos historiadores
“el primer gran teorema en matemáticas”.
El teorema se puede enunciar también en la siguiente forma:

Teorema 3.2.3. (Teorema de Pitágoras). En cualquier triángulo rectán-


gulo, la suma de las áreas de los cuadrados construidos sobre los catetos es
igual al área del cuadrado construido sobre la hipotenusa.
Demostración. Dado un triángulo rectángulo con catetos a y b e hipote-
nusa c, debemos demostrar que a 2 + b 2 = c 2 . El triángulo rectángulo y sus
“copias”congruentes se muestran en la figura 3.68.
144 · Geometría

D b G a C
c
a
c
b
H
c2
F
b c
c a

A a E b B
Figura 3.68.

El cuadrilátero exterior es un cuadrado porque cada uno de sus lados


tiene longitud a +b y tiene cuatro ángulos rectos. El cuadrilátero sombreado
también es un cuadrado porque cada lado tiene longitud c y cada uno de sus
ángulos es recto. Dejamos al lector la tarea de hallar una justificación, a esta
afirmación. Notemos que los cuatro triángulos son congruentes y, por lo
tanto, tienen igual área.
Determinemos ahora el área del cuadrado sombreado.

Área (EFGH ) = Área (ABCD) − 4Área (4EBF ).

Dado que el lado del cuadrado mayor es a + b, su área es (a + b)2 . Cada uno
de los cuatro triángulos tiene área 21 ab, de donde se tiene que el área del
cuadrado sombreado es:
1
 
(a + b) − 4 ab = (a 2 + 2ab + b 2 ) − 2ab = a 2 + b 2 .
2
2

Pero, de otra parte, el cuadrado sombreado tiene lado c y, por lo tanto, su


área es c 2 . Concluimos entonces que:

c 2 = a2 + b 2 .

Nota: si un triángulo con lados de longitudes a, b y c satisface que


a 2 + b 2 = c 2 , entonces el triángulo es un triángulo rectángulo.
Geometría · 145

Ejemplo 3.11. Aplicaciones del teorema de Pitágoras.


1. Hallar la hipotenusa de cada triángulo que aparece en la figura 3.69.

40

9
3 3

Figura 3.69.

Para el primer triángulo se tiene que a = b = 3, de donde

a 2 + b 2 = a 2 + a 2 = 2a 2 = 2(3)2 = 18.

Como √ √
c 2 = a2 + b 2 = 18, c 2 = 18, c = 18 = 3 2.
Para el segundo se tiene que a = 40, b = 9, de donde

c 2 = a 2 + b 2 = (40)2 + (9)2 = 1681



y de aquí c = 1681.
2. Hallar el cateto a del triángulo de la figura 3.70.

40 a

Figura 3.70.

Aplicando el teorema de Pitágoras tenemos que:

(40)2 − 1 = a 2
1599 = a 2

1599 = a.
146 · Geometría

3.2.5. La circunferencia y el círculo

Definición 3.2.26. Una circunferencia es el conjunto de todos los puntos


de un plano que se encuentran a una distancia fija, su radio, desde un cierto
punto, su centro.
La circunferencia con centro en O y radio r es el conjunto de todos los
puntos P en el plano con PO = r (figura 3.71).

r
r
• •P
O

Figura 3.71.

El radio es pues la distancia, o el segmento, del centro a un punto sobre


la circunferencia y el diámetro es la longitud del segmento, o el segmento
mismo, que une dos puntos sobre la circunferencia y contiene al centro, la
longitud de este segmento es entonces el doble del radio (2r).
Un círculo es la superficie plana limitada por una circunferencia. Incluye
los puntos que están sobre esta y los puntos que están en su interior, es decir
todos los puntos cuya distancia al centro es menor o igual que el radio. En
la figura 3.72 aparece sombreado el interior de la circunferencia.
El centro y el radio del círculo son, respectivamente, el centro y el radio
de la circunferencia que lo limita.


O

Figura 3.72.

Un segmento que conecta dos puntos sobre la circunferencia es llamado


una cuerda. En la figura 3.73, AB es una cuerda. Desde luego, el diámetro
es una cuerda, pero no toda cuerda pasa por el centro.
Geometría · 147

<
>
B

A• • •

<
>
Secante T angente

Figura 3.73.
Una tangente es una recta que tiene un solo punto en común con la
circunferencia; el punto común es el punto de tangencia y la tangente es
perpendicular al radio en su punto de tangencia. Una secante es una recta
que corta la circunferencia en dos puntos (figura 3.73).
Un sector circular es la parte del círculo comprendida entre dos radios
y el arco intersectado por ellos. En la figura 3.74 se ha sombreado el sector
circular ORS.

R

•S

O

Figura 3.74.

Una porción de la circunferencia, como la determinada por los puntos


R y S se llama un arco. En realidad, dos puntos determinan dos arcos; sin
embargo, en una discusión será fácil entender a cual arco nos referimos.
Un ángulo central es el ángulo que tiene su vértice en el centro de la
circunferencia y lados que son radios. En la circunferencia de centro O que
muestra la figura 3.75, se ha dibujado el ángulo central ∠BOR.

B• •R

O

Figura 3.75.
148 · Geometría

3.2.5.1. El perímetro de la circunferencia y el área del círculo


Pensemos en una actividad como la siguiente:

Construir circunferencias de diferentes radios, como 3, 4, 5, 6, . . . , 10.

Medir con una cuerda la longitud de cada una de estas circunferencias


que llamaremos C.

Calcular la razón
Longitud de la circunferencia C
= .
diámetro d

En esta actividad podemos observar que esta razón, en todos los casos, es
muy próxima a 3.14. Esta observación se puso ya de manifiesto en culturas
muy antiguas como la egipcia y la babilónica a las que nos referimos en la
introducción de este capítulo. Realmente la razón es constante, es el número
irracional π, que tiene un expresión decimal infinita no periódica. Como
curiosidad, las primeras 50 cifras decimales de este número son:

3.14159265358979323846264338327950288419716939937510 . . .

Una buena aproximación la usaban ya los babilonios, la fracción 22 7


. En
muchas de las aplicaciones que trabajamos basta tomar 3.14.
De la mencionada razón Cd es posible obtener una expresión para el pe-
rímetro o longitud C de la circunferencia de radio r o diámetro d = 2r, la
cual corresponde a:

C = πd o C = 2πr

La longitud de un arco
La longitud de un arco determinado en una circunferencia de radio r,
por un ángulo central de n grados es:

n
l= 2πr
360
n
= πr
180
Note que la expresión 360n
, indica intuitivamente la parte de la longitud de
la circunferencia que se está considerando.
Ejemplo 3.12. En la circunferencia de la figura 3.76, OB = 1, 3 cm y
a
m∠AOB = 80◦ . Encontrar la longitud del arco AB.
Geometría · 149

A• •B


O

Figura 3.76.

80◦
l= (2π)(1, 3)
360◦
a
Por lo tanto, la longitud del arco AB es aproximadamente 1, 8 cm.
Área del círculo
La circunferencia no es un polígono pero puede ser aproximada por polí-
gonos tanto como uno lo desee. Para determinar el área de la región interior
podemos intentar recubrirla con cuadrados de una unidad de área como lo
hacíamos con los polígonos (figura 3.62), pero resulta más fácil usar sectores
circulares.
En la figura 3.77, uniendo los sectores circulares según se indica en la
parte derecha, se determina una figura similar a un rectángulo de lados πr
y r. Al calcular el área del rectángulo se obtiene el área del círculo. Desde
esta idea se puede concluir que el área A del círculo de radio r es: A = πr 2 .

Base = 12 (2πr) = πr

Altur a = r

Figura 3.77.

Área de un sector circular


El área de un sector circular determinado por un ángulo central de n
grados en un círculo de radio r está dada por:
n
A= πr 2 .
360
La expresión n
360 indica la parte del círculo que se está considerando.
150 · Geometría

Ejemplo 3.13. Encontrar el área del sector circular sombreado en la


figura 3.78.

A

15 •B
30◦


O

Figura 3.78.
30
m∠AOB = 30◦, por lo tanto el sector sombreado es 360 del área del círcu-
lo. Así:
30
A= (π)(15)2
360
De esta manera, tenemos que el área del sector circular sombreado es 58, 9,
tomando 3, 1416 como aproximación de π.
Polígonos inscritos en una circunferencia
Teóricamente, para construir un polígono regular de n lados, se parte de
una circunferencia y se construyen en ella ángulos centrales de 360

n . Así que
un polígono regular puede considerarse inscrito en una circunferencia, es
decir, sus vértices son puntos de ella.
Por ejemplo, para construir un hexágono regular, se parte de una circun-
ferencia y se construyen ángulos centrales de 60◦ como lo ilustra la figura
3.79. Puesto que los triángulos involucrados en la figura resultan equiláte-
ros, el lado del hexágono resulta igual al radio de la circunferencia.

• •

• 60◦ •

• •
Figura 3.79.

Teorema 3.2.4. Si un diámetro de una circunferencia es un lado de un


triángulo inscrito en ella, entonces el triángulo es rectángulo.
Geometría · 151

Demostración. Sean A, B y C puntos de la circunferencia de centro O y


radio r y AB es un diámetro de dicha circunferencia como en la figura 3.80.
El ángulo C es recto y, por lo tanto, el triángulo ABC es rectángulo.

r
A r r B
O

Figura 3.80.

En efecto, puesto que AO = OC = r, 4AOC es isósceles, de donde


m∠C AO = m∠ACO. Análogamente, OC = OB = r, luego, 4OBC es isósce-
les y, por lo tanto, m∠OCB = m∠OBC.
Entonces, como la suma de las medidas de los ángulos interiores de un
triángulo es 180◦ , si se nota con x = m∠C AO y y = m∠OCB, se tiene que
4ABC se tiene que 2x + 2y = 180◦ ; de donde x + y = 90◦ . Por lo tanto, ∠C
es recto, y, en consecuencia, 4ABC es rectángulo.

3.3. Algunos sólidos y sus volúmenes


El estudio de las figuras tridimensionales es llamado geometría de los só-
lidos. Cuando hablamos de los polígonos, insistimos en diferenciar entre
el polígono y la región poligonal. Un polígono es la frontera de una región
poligonal y la región es la unión de la frontera con su interior.
Una distinción similar se hace con las figuras tridimensionales, una su-
perficie es la frontera de una región tridimensional. Un sólido es la unión de
la frontera y la región del espacio encerrada por la superficie. Por ejemplo
una caja de cartón es una superficie y un bloque de ladrillo es un sólido.
Definición 3.3.1. Un poliedro es un cuerpo o sólido geométrico li-
mitado por planos. Las intersecciones de estos planos forman polígonos
llamados caras del poliedro; los lados de las caras se llaman aristas y las
intersecciones de las aristas se llaman vértices (figura 3.81).
152 · Geometría

V>értice
E F
A
>
Arista AB H G Arista
A D
C ar a >
4ABC >
C ar a
B C B C

Figura 3.81.

Una diagonal de un poliedro es una recta que une dos vértices no situa-
dos en una misma cara.
Definición 3.3.2. Un poliedro regular es aquel cuyas caras son polígo-
nos regulares iguales (figura 3.82).

Figura 3.82.

De acuerdo al número de caras los poliedros se clasifican en tetraedros,


pentaedros, hexaedros, etc., según tengan cuatro, cinco, seis o más caras.
El poliedro que tiene dos caras iguales y paralelas, y cuyas otras caras son
paralelogramos, recibe el nombre de prisma (figura 3.83).
Geometría · 153

S
R
−−−−−→ Base
T
N
M

Caras ←−−−−−
E
D
−−−−−→ Base
A
C
B

Figura 3.83.

Las caras iguales y paralelas se denominan bases y las demás, caras late-
rales. Si las bases son triángulos, cuadriláteros, pentágonos, etc., se habla de
prismas triangulares, cuadrangulares o pentagonales y si las caras laterales
son perpendiculares se habla de prisma recto.
Un paralelepípedo es un prisma cuyas bases son paralelogramos, es de-
cir, sus seis caras son paralelogramos. Si sus bases son rectángulos se habla
de paralelepípedo rectángulo, si sus caras laterales son perpendiculares a
las bases se habla de paralelepípedo recto (figura 3.84). El cubo es el para-
lelepípedo rectángulo cuyas seis caras son cuadrados.

E H

D F G
A

B C
Figura 3.84.

Volumen
El volumen de un cuerpo es la medida del espacio que el cuerpo ocupa.
Si cada uno de los lados de las caras de un cubo tiene una unidad de lon-
gitud, podemos afirmar que cada cara tiene una unidad cuadrada de área.
Como el cubo tiene seis caras podemos decir además que el área de la su-
perficie de este cubo es de 6 unidades cuadradas y que este cubo tiene una
154 · Geometría

unidad cúbica de volumen (1u 3 ). Por esta razón, es llamado cubo unidad.
Usualmente el volumen es medido en unidades cúbicas.
Ejemplo 3.14. ¿Cuál será entonces el volumen del sólido que se cons-
truye como se ilustra en la figura 3.85 con cubos unidad? Las dimensiones
de la base son, respectivamente, 12 y 7 unidades lineales y tiene 17 unidades
de altura.
En la capa de la base se han colocado 12 × 7 cubos unidad y hay 17
de estas capas. Es decir, el volumen total se puede hallar determinando el
producto 12 × 7 × 17. Hay pues en total 1428 cubos unidad, así el volumen
es de 1428 unidades cúbicas.
Como en el caso del área de un rectángulo la idea anterior nos permite
intuir que el volumen de un paralelepípedo rectángulo (una caja) es igual al
producto de sus tres dimensiones (figura 3.86).

17
12

Figura 3.85.

b
a

Figura 3.86.
Geometría · 155

Si las dimensiones de este paralelepípedo rectángulo son a, b y c su vo-


lumen V es
V = a·b·c

Esta expresión es equivalente a afirmar que si el área de la base del parale-


lepípedo es A y la altura es c, el volumen V es

V = A·c

Como caso especial, el volumen de un cubo es el cubo del arista, pues sus
tres dimensiones son iguales. Si el arista es a, el volumen V es

V = a3

La idea anterior se puede generalizar al volumen de un paralelepípedo cual-


quiera (o de un prisma cualquiera). En otras, palabras, el volumen de un
paralelepípedo es V = Ah, donde h es la altura y A el área de la base.
Ejemplo 3.15.

1. Si un cubo tiene 64 cm3 de volumen, ¿cuál es la longitud de un lado?


Si s es la longitud de un lado, como V = s3 = 64, entonces el lado del
cubo es 4 cm.

2. Si un cubo tiene de lado a cm y otro tiene de lado 4a cm, ¿cuál es la


razón entre los volúmenes de los dos cubos?
El volumenV del primer cubo es a3 y el volumenV1 del segundo cubo
a3 1
es (4a)3 y la razón entre el volumen V y el volumen V1 es 64a 3 = 64 .

3. Si las dimensiones de una caja se incrementan en 2, 3 y 4 unidades,


¿qué sucede con el volumen de la caja?
Si las dimensiones de la caja original son x, y y z (figura 3.87), su
volumen es xyz. Si llamamos las nuevas dimensiones h, w y l, tene-
mos que:
h = x + 2, w = y + 3 y l = z + 4.

De donde el volumen V de la nueva caja es:

V = lwh = (z + 4)(y + 3)(x + 2).


156 · Geometría

z
y

w
v u

Figura 3.87.

Efectuando la multiplicación obtenemos que:

V = xyz + 3xz + 4xy + 12x + 2yz + 6z + 8y + 24.

El volumen se incrementa entonces en: 3xz + 4xy + 12x + 2yz + 6z + 8y + 24


unidades de volumen.
Por ejemplo, si las dimensiones de la caja original son x = 6, y = 8, z = 10,
el volumen de la caja sería 480 y el de la nueva caja sería
(6 + 2)· (8 + 3)· (10 + 4) = 1232. En ese caso se incrementaría en 752
unidades cúbicas.
Nota: otros sólidos y sus volúmenes, como por ejemplo, el cilindro, el
cono y la esfera se presentan en el taller 7.

Taller 1
1. (a) ¿Cuántas rectas pasan por un punto dado?
(b) ¿Cuántos planos pueden contener una recta dada?

2. (a) Dados tres puntos no colineales, ¿cuántas rectas pueden dibu-


jarse, de tal manera que cada una de las rectas pase por dos de
dichos puntos?
(b) Dados cuatro puntos no coplanarios tales que tres cualesquiera
de ellos no sea colineales, ¿cuántas rectas pueden dibujarse de tal
manera que cada una de las rectas pase por dos de dichos puntos?

3. La medida de un ángulo es 30 menos que el doble de la medida de su


complemento. Hallar la medida del ángulo.
Geometría · 157

4. El triple de la medida de un ángulo es la tercera parte de su suple-


mento. Hallar la medida del ángulo.

5. En la recta numérica que muestra la figura 3.88, C es el punto medio


de AB. Si la coordenada de A es 1, 7 y la coordenada de C es 3, 21,
hallar la coordenada de B.

A C B
• • •
Figura 3.88.

6. Determinar las medidas de los ángulos 1, 2, 4, 5, 6, 7, 8 en la figura


3.89, sabiendo que la recta s es paralela a la recta t, y l es una recta
transversal.

1 2 s
4 105◦

5 6
t
8 7

Figura 3.89.

Taller 2
1. (a) Si dos lados de un triángulo miden respectivamente 11 cm y 16
cm, ¿cuáles son las posibles medidas del tercer lado?
(b) Si un lado de un triángulo mide 57 cm y otro lado mide 58 cm,
¿cuáles son las posibles medidas del otro lado?
(c) ¿Pueden ser las medidas de los lados de un triángulo números
enteros consecutivos (n, n + 1, n + 2)?

2. En 4ABC, AB = 10, BC = 7 y AC = 8. ¿Cuál es el ángulo mayor?,


¿cuál es el ángulo menor?

3. Recordemos que un triángulo es llamado rectángulo si tiene un án-


gulo recto, acutángulo si tiene los tres ángulos agudos y obtusángulo
si tiene un ángulo obtuso.
158 · Geometría

(a) Construir un triángulo rectángulo, uno obtusángulo y uno


acutángulo.
(b) Responder, ¿se puede construir un triángulo rectángulo que sea
isósceles?

4. Si el triángulo 4ABC de la figura 3.90, es isósceles, (AB  AC), ex-


plicar por qué es correcto afirmar que ∠ABC  ∠ACB.

 

B C

Figura 3.90.

5. Si en la figura 3.91, m∠ABC = 105◦ , m∠A = 6t y m∠C = 9t, encon-


trar el valor de t.

6t

105◦ 6t
B C

Figura 3.91.

6. Construir dos triángulos ABC y DEF que cumplan que m∠A = m∠D,
m∠B = m∠E. ¿Qué se puede afirmar acerca de las medidas de los
ángulos C y F ?

7. Usando ejemplos, ilustrar que el siguiente criterio que es válido para


triángulos rectángulos: si en dos triángulos rectángulos la hipotenusa
y un cateto de uno son congruentes a la hipotenusa y un cateto del
otro, entonces los dos triángulos son congruentes.
Geometría · 159

Taller 3
1. En cada caso, hallar la razón entre cada par de números reales.

(a) 12 y 15.
(b) 21 y 7.
√ √
(c) 2 y 8

2. En cada proporción, hallar el valor de x.

3
(a) x = 27
x

(b) 4 = 3
x+1 x

3. Sean a, b, c y d números reales positivos. Considere la proporción


b = d . En cada caso completar la proporción:
a c

(a) a
c =
(b) d
b =

4. Los triángulos OM N y QMP de la figura 3.92 son semejantes.

O
4
3
M 2 N 4 P

Figura 3.92.

(a) Determinar la razón de semejanza.


(b) Hallar la longitud de QP
(c) Comparar ángulos correspondientes de los dos triángulos.

5. ¿Son semejantes los pares de triángulos que se muestran en la figura


3.93? Explique por qué sí o por qué no.
160 · Geometría

P
11
R 33 27
9 6

Q
U 18 V
Figura 3.93.

6. (a) Explicar por qué la parejas de triángulos que aparecen en la fi-


gura 3.94 son semejantes.

Z
C

60 45
40
A
Y
27 X
B
Figura 3.94.

(b) Hallar razón de semejanza entre los lados de los triángulos corres-
pondientes.
(c) Determinar las longitudes de los lados desconocidos.

7. En la figura 3.95, DE k AB, AB = 10, DE = 5, CD = 4 y CE = 6.

D E

A B
Figura 3.95.

(a) Hallar C A y CB.


(b) Hallar el perímetro de 4ABC.
Geometría · 161

8. La altura CD del triángulo ABC divide la hipotenusa en dos segmen-


tos de longitudes 6 y 9 unidades. Hallar CD y los dos catetos del trián-
gulo ABC (figura 3.96).

9
b
D
6
C a B

Figura 3.96.

9. Una mediana de un triángulo es un segmento que une un vértice con


el punto medio del lado opuesto. Verificar que las medianas de un
triángulo son concurrentes, es decir, se intersectan en un mismo pun-
to, siguiendo estos pasos: considerar el enunciado y la figura que si-
guen, y responder las preguntas planteadas en los literales a, b, c y
d.
En el 4ABC que muestra la figura 3.97, AE y BD son medianas. Sea
O el punto de intersección de AE y BD.

D E
O

A B

Figura 3.97.

(a) 4ABO ∼ 4EDO, ¿por qué?


(b) AB
ED = AO
EO = 2, ¿por qué?
(c) AO = 2EO y BO = 2DO, ¿por qué?
(d) En forma análoga si CF es una mediana, al considerar otra me-
diana, por ejemplo AE, y suponer que estas se intersectan en un
punto P se concluye que CP = 2P F y que AP = 2P E; de lo
cual se sigue que O = P. ¿Por qué?
162 · Geometría

Por lo tanto las medianas de un triángulo son concurrentes. El


punto de intersección de las medianas se llama baricentro y dista
de cada vértice 32 de la longitud de la mediana respectiva.

Taller 4
1. Sabemos que una diagonal de un polígono es un segmento que une
dos vértices no consecutivos. ¿Cuál es el número de diagonales de un
cuadrilátero?, ¿de un pentágono?, ¿de un hexágono?, ¿de un n-ágono?

2. En los polígonos que aparecen en la figura 3.98 se han determinado


algunos triángulos. Observar cada una de las construcciones para res-
ponder las preguntas.

Pentágono Hexágono Heptágono

Figura 3.98.

(a) ¿Cuál es la suma de los ángulos interiores de un pentágono?, ¿de


un hexágono?, ¿de un heptágono?, ¿de un decágono? En cada ca-
so considere que el polígono es convexo. Encontrar una expre-
sión general que le permita determinar la suma de los ángulos
interiores de un polígono convexo.
(b) Recordemos que un polígono regular es un polígono convexo
cuyos ángulos son todos congruentes y cuyos lados son todos
congruentes. El triángulo equilátero, el cuadrado, el pentágono
regular y el hexágono regular son ejemplos de este tipo de po-
lígonos. Construir estos polígonos y determinar las medidas de
sus ángulos interiores en cada caso.

3. En forma similar a la definición de ángulo externo de un triángulo,


se tiene la definición de ángulo externo de un polígono regular. Nue-
vamente, se puede observar que en cada vértice se determinan dos
ángulos externos, los cuales resultan congruentes. Así, para este ejer-
cicio consideraremos solamente un ángulo externo en cada vértice.
Geometría · 163

¿Cuál es la suma de las medidas de los ángulos exteriores de un trián-


gulo? ¿Cuál es la suma de las medidas de los ángulos exteriores de un
cuadrado, pentágono regular, hexágono regular, n-ágono regular? En
cada caso, considere que el polígono es convexo.

4. Determine si las siguientes afirmaciones son verdaderas o falsas. En


cada caso, justifique su respuesta.

(a) Todo cuadrado es un rombo.


(b) Todo rombo es un cuadrado.
(c) Todo cuadrado es un rectángulo.
(d) Todo rectángulo es un cuadrado.
(e) Todo rectángulo es un paralelogramo.
(f) Algunos rectángulos son rombos.
(g) Algunos trapecios son paralelogramos.

Taller 5
1. Si el perímetro de un rectángulo es de 48 cm, ¿cuáles son las posibles
dimensiones de los lados?

2. Si el perímetro de un triángulo es de 30 cm, ¿cuáles son las posibles


dimensiones de sus lados?

3. (a) Usando la cuadrícula que se presenta a continuación, dibujar


tres polígonos diferentes que tengan 12 unidades de períme-
tro. Los vértices de los polígonos deben estar sobre puntos de la
cuadrícula.

(b) ¿Es posible construir un triángulo que tenga 12 unidades de


perímetro?
164 · Geometría

(c) ¿Cuál de las figuras construidas tiene mayor área?

4. Encontrar el área del paralelogramo que se presenta en la figura 3.99.

W 18 X

17
15

Z 8 H 10 B

Figura 3.99.

5. En la figura 3.100, ABCD y AM EN son cuadrados, M es el punto


medio de AB y BC = 16. Determinar el área del polígono BCDN EM.

D C

N E

A M B

Figura 3.100.
Geometría · 165

6. En la figura 3.101, DCBA es un cuadrado y los cuatro triángulos que


aparecen son congruentes.

A E B

D G C

Figura 3.101.

Si AB = 7 y H E = 5, ¿cuál es el área de la región sombreada?

7. En la figura 3.102, determinar las áreas de los triángulos EF H , FGH


y EGH .

E 6 F 15 G

8
10
17

Figura 3.102.

8. Hallar el área del 4XY Z en cada uno de los siguientes casos (figura
3.103).

X X

4, 2 8
2

Y 12 Z Y Z

Figura 3.103.
166 · Geometría

9. Determinar el área, en unidades cuadradas, del cuadrilátero ABCD


de la figura 3.104.

D
B

Figura 3.104.

10. Trazar un triángulo ABC cualquiera, dibujar sus tres alturas. Deter-
minar el área del triángulo en cm2 , midiendo la longitud de cada uno
de sus lados y la altura correspondiente a ese lado. ¿Qué valor tiene
el área, en cada caso?

11. En el triángulo ABC de la figura 3.105, se han trazado las alturas AW


y CF . Si AB = 8, CF = 6 y AW = 7. Determinar CB.

A
F B

Figura 3.105.

12. Si se sabe que un cateto de un triángulo rectángulo es el doble del


otro, determinar su hipotenusa. ¿Cuál es la razón entre la hipotenusa
y el cateto menor?

13. (a) Construir un sistema de coordenadas y localizar en él los puntos


A : (0, 0), B : (3, 0) y C : (3, 2).
Geometría · 167

(b) Trazar el triángulo con vértices en los puntos A, B, C. Deter-


minar las longitudes de sus lados y las medidas de sus ángulos.
¿Qué tipo de triángulo es?
(c) ¿Cuántos puntos de coordenadas enteras quedan en el interior
del triángulo?
(d) ¿Cuántos puntos de coordenadas enteras quedan sobre cada uno
de los lados?

Taller 6
1. En la figura 3.106, PR y SQ son diámetros de la circunferencia C y
O es el punto de intersección de PR y SQ.

P
S
O

Q
R

Figura 3.106.

Discutir la validez de las siguientes afirmaciones:

(a) OP  OQ.
(b) OR  OS.
(c) ∠POQ  ∠ROS.

2. (a) Trazar un segmento AB.


(b) Construir una circunferencia con radio AB.
(c) Construir una circunferencia con diámetro AB.
(d) Hallar la razón entre las longitudes de las circunferencias cons-
truidas en b y c.
(e) Hallar la razón entre las áreas de las circunferencias construidas
en b y c.
168 · Geometría

3. Las dos circunferencias que aparecen en la figura 3.107 son concén-


tricas, es decir, tienen el mismo centro

A
x 4x
B

Figura 3.107.

Si el radio de la circunferencia mayor es cuatro veces el radio de la


circunferencia menor, ¿cuál es el área de la región sombreada?, ¿cuál
es la razón entre las áreas del círculo menor y el mayor?, ¿cuál es la
razón entre las longitudes de la circunferencia menor y la mayor?

4. En la figura 3.108, se han cortado 8 discos circulares de metal de una


lámina rectangular de 12 cm por 24 cm. La lámina restante no se usa.
12 cm

24 cm
Figura 3.108.

¿Cuál es el área del metal que no se usa?

5. Una circunferencia de diámetro 12 unidades se ha inscrito en el cua-


drado EFGH como se muestra en la figura 3.109.

E F

A

H G
Figura 3.109.
Geometría · 169

¿Cuál es el área de la región sombreada?

6. En la circunferencia de la figura 3.110, BD es un diámetro, OD = 15


y m∠AOD = 20◦ .

A
O
D • B

Figura 3.110.

Hallar el área del sector circular determinado por A, O y D.

7. Hallar el área de un cuadrado inscrito en una circunferencia de


radio 5.

8. Hallar el área y el perímetro de un hexágono regular inscrito en una


circunferencia de radio 6.

9. El radio de la circunferencia de centro O que muestra la figura 3.111


es 4. El 4ABC es isósceles y AB es un diámetro de la circunferencia.

A 4 B
O

Figura 3.111.

(a) Hallar las medidas de los ángulos del 4ABC.


(b) Hallar el área del 4ABC.
(c) Hallar el perímetro del 4ABC.

10. Una bisectriz de un triángulo es una bisectriz de uno de sus ángulos.

(a) Dibujar un triángulo y sus bisectrices.


170 · Geometría

(b) Como puede observarse las tres bisectrices se intersectan en un


mismo punto. Sea O el punto de intersección de las bisectrices.
Verificar que O equidista de los tres lados del triángulo.
(c) Tomar la distancia r de O a uno de los lados del triángulo. Luego
dibujar la circunferencia de centro O y radio r.
Entonces, como puede observarse el punto de intersección de
las bisectrices de un triángulo es el centro de la circunferen-
cia inscrita en dicho triángulo. Es necesario anotar que el pun-
to de intersección de las bisectrices es llamado el incentro del
triángulo.

11. En una circunferencia de radio r, un radián (1 rad) es la medida de


un ángulo central que subtiende un arco de longitud r. En la circunfe-
rencia de centro O y radio r, el ángulo AOB mide un radián. Cuando
la medida de un ángulo está dada en radianes se acostumbra omitir el
símbolo rad o el término radianes (figura 3.112).

r r
1 rad
r A
O

Figura 3.112.

Puesto que la longitud de una circunferencia de radio r es 2πr, al-


rededor de la circunferencia caben 2π radios. Entonces, un ángulo
central de un giro completo mide 2π radianes. Por lo tanto, 360◦ co-
rresponden a 2π radianes.

(a) Hallar la medida en radianes de cada uno de los siguientes


ángulos:
i. 30◦ .
ii. 45◦ .
iii. 60◦ .
iv. 90◦ .
v. 180◦ .
Geometría · 171

vi. 210◦ .
vii. 270◦ .
(b) Cada uno de los siguientes ángulos está expresado en radianes.
Hallar la medida en grados de cada ángulo.

i. 3 .

ii. 6 .

iii. 4 .
(c) Hallar una fórmula para calcular la longitud de un arco en una
circunferencia de radio r, cuando el ángulo central que lo sub-
tiende está medido en radianes.
(d) Hallar una fórmula para calcular el área de un sector circular en
una circunferencia de radio r, cuando el ángulo central que lo
subtiende está medido en radianes.

(e) Hallar la longitud de un arco que subtiende un ángulo de 3 en
una circunferencia de 6 cm de radio.
(f) Hallar el área de un sector circular que subtiende un ángulo de

6 en una circunferencia de 8 cm de radio.

12. Una mediatriz de un segmento es una recta perpendicular al segmen-


to en su punto medio.

(a) Todo punto de la mediatriz de un segmento equidista de sus


extremos. ¿Por qué?
(b) Si un punto equidista de los extremos de un segmento, entonces
el punto está en la mediatriz del segmento. ¿Por qué? Es nece-
sario tener en cuenta que las mediatrices de un triángulo corres-
ponden a las mediatrices de sus lados.
(c) Dibujar un triángulo y sus mediatrices.
(d) Como puede observarse las tres mediatrices se intersectan en un
mismo punto. Sea O el punto de intersección de las mediatrices.
Este punto se llama circuncentro. Verificar que O equidista de
los tres vértices del triángulo.
(e) Tomar la distancia r de O a uno de los vértices del triángulo.
Dibujar la circunferencia de centro O y radio r. Entonces, como
puede observarse el punto de intersección de las mediatrices de
un triángulo es el centro de la circunferencia circunscrita a dicho
triángulo.
172 · Geometría

Taller 7

1. La longitud de la diagonal de un cubo es 8 3. Hallar el área de su
superficie total y su volumen.

2. Analizar cómo varía el volumen de una caja de dimensiones l, w y h


cuando se realizan los siguientes cambios sobre ellas:

(a) Una de las dimensiones se multiplica por cinco y las otras no se


cambian.
(b) Todas las dimensiones se cuadruplican.
(c) Una de las dimensiones se incrementa en seis unidades y las otras
no se cambian.
(d) Las tres dimensiones se incrementan en una unidad.

3. Recuerde que el volumen V de un cilindro circular recto, de radio r


y altura h es V = πr 2 h. Puesto que el área de la base del cilindro es
B = πr 2 , se deduce que el volumen del cilindro es V = Bh (área de la
base por la altura) (figura 3.113).

Figura 3.113.

(a) Si un tanque cilíndrico tiene 100 pies de diámetro y 70 pies de


alto, ¿cuál es el volumen del tanque?
(b) Comparar los volúmenes de dos cilindros que tengan la misma
altura, pero el radio del segundo sea la tercera parte del radio del
primero.
(c) En la figura 3.114, se muestran un cilindro cicular recto de radio
10 y un cubo de lado 10. Ambos sólidos tienen la misma altura.
¿Tienen ellos el mismo volumen? Si no lo tienen, ¿cuál de los
dos tiene mayor volumen?
Geometría · 173

10
10
10

Figura 3.114.

4. Sabemos que el volumen V de un cono circular recto de radio r y


altura h es V = 13 πr 2 h (figura 3.115). Puesto que el área de la base del
cono es B = πr 2 , se deduce que el volumen del cono es V = 31 Bh.

r
O
Figura 3.115.

(a) Si un cono tiene un volumen de 40 cm3 y su altura es 5 cm, ¿cuál


es el radio de su base?
(b) Si un cono y un cilindro tienen bases y alturas iguales y el volu-
men del cilindro es V, ¿cuál es el volumen del cono?

5. En el prisma que se muestra en la figura 3.116, se tiene que BC = 4,


AB = 12 y CG = 3.

E H
D
A

12
F
G
3
B 4 C

Figura 3.116.
174 · Geometría

(a) Calcular las áreas de los cuadriláteros ABCD, AEH D y AEF B.


(b) Determinar la longitud de BG y la longitud de BH .
(c) Determinar el área del triángulo BGH .

6. Arquímedes (287 - 212 a. C.) demostró que el volumen de una esfera


es dos tercios del volumen del cilindro circular recto más pequeño que
puede contenerla. Verificar el resultado de Arquímenes recordando
que el volumen de la esfera es 43 πr 3 y siguiendo los pasos señalados
en los siguientes literales:

(a) Notar que el cilindro más pequeño que puede contener una esfe-
ra de radio r tiene de base un círculo de radio r y una altura igual
a 2r. Ilustrar con un dibujo la esfera contenida en el cilindro.
(b) Hallar el volumen del cilindro.
(c) Hallar la razón entre el volumen de la esfera y el volumen del
cilindro.
Capítulo
cuatro
Funciones
Funciones · 177

4.1. Introducción histórica

Estamos acostumbrados a usar la idea de “función” para expresar una re-


lación de dependencia entre varias magnitudes; por ejemplo, decimos que
“los precios están en función de los costos de producción”. El de función
es un concepto unificador. Es un concepto básico y general que comprende
las distintas interpretaciones como una tabla de valores, como una curva o
como una fórmula. A pesar de ello, se puede decir que su significado actual
es reciente, de 1837 y es debido al matemático alemán Johann Peter Gustav
Lejeune Dirichlet (1805 - 1859).
La evolución del concepto es de gran interés, se desarrolló con el pa-
so del tiempo, su significado fue cambiando y precisando a través de los
años. La versión más rudimentaria del concepto de función está presente
en tablillas de arcilla de los babilonios y en papiros de los egipcios. Unos y
otros elaboraron tablas que contenían mediciones de fenómenos observados
tales como la variación de la luminosidad de la luna en intervalos iguales de
tiempo, o períodos de visibilidad de un planeta respecto a su posición re-
lativa al sol. Ello tiene un sentido de funcionalidad. Además, los babilonios
escribieron múltiples tablas de cálculo. Dos de ellas datan de 2000 a. C. y
corresponden a los cuadrados de los números del 1 al 59, y los cubos de los
números del 1 al 32. Existe evidencia de que los egipcios y los babilonios
manejaron las progresiones geométricas.
La noción de dependencia entre cantidades aparece entre los griegos con
Arquímedes (287 - 212 a. C.) y las leyes de la mecánica: la primera ley de la
hidrostática, descubierta por él, establece que cada cuerpo sólido sumergido
en un fluido es empujado en dirección ascendente por una fuerza igual al
peso del volumen del líquido desplazado por ese cuerpo. Otros ejemplos de
dependencia entre cantidades se encuentran en su trabajo sobre las espirales.
En ellos se dice, por ejemplo, que el área barrida por el radio en la segunda
vuelta es 6 veces el área de la primera vuelta. En sus trabajos en geometría,
en el tratado sobre la esfera y el cilindro, destaca la relación entre el área y
el volumen de una esfera y un cilindro circunscrito con la misma altura y
diámetro. Arquímedes descubrió que la esfera tiene un área y un volumen
equivalentes a dos tercios de los del cilindro.
Otro ejemplo de que entre los griegos se usó el concepto de función
lo encontramos en las ideas de Ptolomeo (100 - 160), quien calculó cuer-
das de una circunferencia, lo que esencialmente quiere decir que calcu-
ló funciones trigonométricas. Pensando una función como una relación que
178 · Funciones

asocia elementos de un conjunto con los elementos de otro conjunto, en el


Almagesto de Ptolomeo, podemos decir, abundan las funciones.
Los logaritmos y, por ende, las potencias también aparecieron entre grie-
gos como una herramienta de cálculo. En el libro Elementos de Euclides
aparece la igualdad am+n = am a n , para enteros positivos n y m. Arquímedes
utilizó la idea de reducir la multiplicación de dos potencias de un número
por medio de la suma de sus logaritmos (exponentes).
Entre los siglos vii y xiii, los árabes mostraron conocimiento de las llama-
das razones trigonométricas. Ya en esa época, ellos tenían tablas de senos y
cosenos, y tablas para la secante, cosecante, tangente y cotangente. Su inte-
rés en la trigonometría se vio potenciado cuando conocieron las tablas ela-
boradas en la India, lo que les permitió sentar las bases de la trigonometría,
como también las del álgebra y el aritmética. Así, se puso en evidencia una
concepción primaria del concepto de función: la tabla de valores. Pasarían
otros 600 años antes de que apareciera la actual noción de función.
Durante la Edad Media, el concepto de función tuvo muy poco desarro-
llo. Sin embargo, es necesario anotar que en el siglo xiv, en Oxford, Tho-
mas Bradwardine (1300 - 1349) utilizó un “álgebra de palabras” para ex-
presar relaciones de tipo funcional. Su idea era utilizar letras del alfabeto
en lugar de números para sustituir cantidades variables y representar con
palabras, las operaciones de suma, resta, etc. Además, en París, alrededor
de 1361, Nicholas Oresme (1325 - 1382) diseñó una versión primitiva de
representación gráfica para modelar la forma en la que varían algunos fenó-
menos naturales. Utilizó segmentos verticales de diferentes longitudes, para
representar diferentes variaciones en una cualidad o un aspecto de un mis-
mo objeto observado, apoyados sobre un segmento horizontal que no tenía
referencia a escala o a posiciones relativas, con la idea de formar una figura
geométrica. Su idea era que las propiedades de la figura geométrica, re-
presentaban propiedades de la cualidad o el aspecto en cuestión. El mismo
Nicholas Oresme halló la regla am+n = am a n , para exponentes racionales,
1 1 1 p 1
y estableció otras identidades como (ab) n = a n b n , (a m ) q = a mp q . Un si-
glo después, en 1484 Nicolás Choquet (1644 - 1722) utilizó las potencias
con exponentes negativos. En esta época se consolidó la función exponen-
cial entre los números reales y los reales positivos, aunque ninguno de los
términos eran conocidos como tales. En el siglo xvi, en 1544 el matemáti-
co alemán Michael Stifel (1487 - 1567) utilizó por primera vez el término
exponente, construyó la noción de exponente cero y exponente negativo y
completó el trabajo, introduciendo exponentes racionales arbitrarios.
En el Renacimiento, el desarrollo del concepto de función fue impulsa-
do por el uso de símbolos para representar objetos matemáticos, como lo
Funciones · 179

hizo François Viète (1540 - 1603) en 1570. Viète, considerado uno de los
precursores del álgebra, fue el primero en representar los parámetros de una
ecuación mediante letras. Después lo haría René Descartes
(1596 - 1650) en 1637. Especialmente en el siglo xvi, los científicos se plan-
tearon problemas desde el punto de vista experimental y físico. El estudio
de variables requería entonces relacionarlas, expresarlas mediante números
y representarlas adecuadamente. Todo esto conllevaba relaciones nuevas,
que se podía verificar de manera experimental. Al estudiar fenómenos na-
turales desde una nueva perspectiva matemática, se descubrieron nuevas
interrelaciones y ello implicó un notable progreso de la ciencia.
En los siglos xvii y xviii, matemáticos como Isaac Newton
(1642 - 1726/27), Gottfried Wilhelm von Leibniz (1646 - 1716), los
hermanos Bernoulli, Jacob (1654- 1705) y Johann (1667 - 1748), y otros
muchos, se expresaban en términos de curvas, superficies, áreas y líneas tan-
gentes. De hecho, en el primer libro de cálculo titulado Analyse des infiniment
petits, pour l’intelligence des lignes courbes (Análisis de los infinitamente pequeños
para el entendimiento de las líneas curvas) y publicado en 1696 por Guillaume
François Antoine, marqués de l’Hôpital (1661 - 1704), como ya se indica
en su propio título, lo que se estudia son curvas, no funciones. Esto no es ex-
traño pues los métodos del cálculo infinitesimal eran todavía muy recientes
y, con frecuencia, sus razonamientos eran confusos. Entonces los matemá-
ticos preferían fundamentar sus resultados geométricamente pues, desde
Euclides, se consideraba la geometría como el paradigma de la claridad y la
perfección en la deducción.
El rápido desarrollo de las matemáticas en esos siglos y en los siglos
siguientes y muy particularmente el desarrollo del concepto de función,
se inicia con la publicación de los trabajos de Galileo Galilei
(1564 - 1642), Descartes, Pierre de Fermat (1601 - 1665), Newton y
Leibniz a partir del año 1600.
En sus estudios sobre el movimiento, Galileo mostró relacionamiento
entre variables. Es por ello que algunos autores atribuyen a Galileo la intro-
ducción en matemáticas, de manera formal, del concepto de función como
una relación entre variables. También Galileo mostró una correspondencia
entre conjuntos. En 1638 consideró dos circunferencias concéntricas con
centro O, la más grande, A, con diámetro del doble del diámetro de la más
pequeña, B. Para cualquier punto P sobre A, el segmento OP corta B en un
punto Q. Así Galileo construyó una función que aplicaba cada punto de A
sobre un punto de B. De modo similar, para un punto Q sobre B, la semi-
rrecta de extremo O que contine el segmento OQ, corta A en exactamente
un punto P. De nuevo obtuvo una función, esta vez de los puntos en B ha-
180 · Funciones

cia los puntos en A. Aunque la longitud de la circunferencia A sea el doble


de la longitud de la circunferencia B, ambas tienen el mismo número de
puntos. También estableció la correspondencia uno-a-uno estándar entre
los enteros positivos y sus cuadrados, la cual en términos modernos daba
una biyección entre N y un subconjunto propio.
Casi al mismo tiempo que Galileo llegaba a estas ideas, Descartes intro-
ducía el álgebra a la geometría en “La géométrie” (“La geometría”), uno de
los apéndices del Discours de la méthode (Discurso del Método, 1637). Afirmó
que se puede dibujar una curva al permitir que una línea tome sucesivamen-
te un número infinito de valores distintos. Esto de nuevo llevó el concepto
de función a la construcción de una curva. También en el Discours de la mét-
hode, Descartes introdujo el sistema de coordenadas, que, si bien no incluía
números negativos, si sentó las bases del “sistema cartesiano de coordena-
das”, llamado así en su nombre. Descartes distinguía el concepto de depen-
dencia entre cantidades, el papel de la variable independiente y la variable
dependiente, la dependencia entre las variables expresadas mediante fór-
mulas, cantidades que permanecen constantes, entre otros. Aunque tenía
ecuaciones para representar ciertas curvas, nunca dio una definición explí-
cita de función. En este período Fermat usó ecuaciones para representar
ciertas curvas. En el año 1629 encontró las ecuaciones de la recta, la cir-
cunferencia con centro en el origen, la elipse, la parábola y la hipérbola.
Estos hechos, además de favorecer la formalización del concepto de fun-
ción, marcaron el nacimiento de la geometría analítica.
El primer gran aporte de esta época a la formalización del concepto de
función surgió en la teoría de fluxiones de Newton en la que las magnitudes
están descritas como movimientos continuos, de manera tal que la variable
dependiente se va generando en forma continua a partir de la variable inde-
pendiente. Newton utilizó la palabra genita, que en latín significa “generada”
o “nacida”, para referirse a expresiones de la forma Ax n . Para varios autores,
genitum surge como la primera expresión usada para referirse al concepto
de función.
Como otros términos en matemáticas, inicialmente la palabra función
fue empleada con su significado usual (no matemático). En 1692, en su ar-
tículo De Linea Ex Lineis Numero Infinitis Ordinatim Ductis, Leibniz usó por
primera vez las palabras cálculo diferencial.
En este período se realiza el paso a exponentes reales y la consolidación
de los logaritmos con John Napier, barón de Merchiston, llamado también
Neper o Nepair (1550 - 1617). Como Arquímedes, él buscaba una forma
rápida de hacer multiplicaciones. Introdujo el número e como base de expo-
nenciales y logaritmos. El relojero y matemático suizo Joost Bürgi o Jobst
Funciones · 181

Bürgi (también conocido por su forma latinizada Byrgius) (1552 - 1632)


en ocasiones es considerado como el inventor de los logaritmos porque ha-
cia 1600 elaboró una tabla en que caculó potencias de la misma base, tabla
que solo publicó en 1620. Habitualmente, el crédito del descubrimiento
de los logaritmos se otorga al británico John Napier, quien fue el prime-
ro en publicar su trabajo, lo que hizo en 1614. El reverendo Henry Briggs
(1561 - 1630) contribuyó a difundir los logaritmos de Napier e impulsó la
utilización de los logaritmos en base 10 o Briggs, muy apreciados por su
menor complejidad de cálculo. Él elaboró las primeras tablas de logaritmos
en esa base, como también calculó diversas tablas trigonométricas.
En 1748 el concepto de “función” tomó relevancia en matemáticas cuan-
do el matemático, físico y filósofo suizo Leonhard Paul Euler
(1707 - 1783) en su libro Introductio in Analysis Infinitorum, en el capítu-
lo sobre las funciones, se centró en el concepto de función de una cantidad
variable como cualquier expresión analítica formada a partir de esa canti-
dad variable y constantes. Se entendía que expresión analítica significaba
expresión formada por las operaciones de suma, multiplicación, potencias,
raíces, etc., que incluían series, fracciones, productos infinitos y primiti-
vas. Euler distinguió entre varios tipos de funciones según que puedan o
no representarse por medio de una sola expresión analítica. Fue él quien
introdujo la notación f (x) para indicar el valor de una función f en un
valor x de la variable. Introductio in Analysis Infinitorum cambiaría la ma-
nera en la que los matemáticos pensaban sobre conceptos como el seno,
el coseno, la tangente, etc. Antes de Euler se consideraban como líneas
relacionadas con el círculo. Fue él quien introdujo el acercamiento funcio-
nal. Para Euler el análisis matemático es la ciencia general de las variables y
sus funciones.
Entre los años 1750 y 1801, el concepto de “función”, en el sentido en-
tendido por Euler generó polémica y ocupó a muchos matemáticos de Eu-
ropa. La discusión se centraba en si una función debía o no ser expresada
mediante una sola fórmula. La necesidad de precisar el concepto de función
surgió al tratar de determinar el comportamiento al vibrar, de una cuerda
elástica tensa, sujeta por sus extremos, y en el estudio de la propagación del
calor. Se destacaron los estudios de Daniel Bernoulli (1700 - 1782), Jean-
Baptiste le Rond d’Alembert (1717 - 1783) y Jean-Baptiste Joseph Fourier
(1768 - 1830). En 1801, el trabajo de este último permitió concluir que
lo más importante es precisar los valores que toma la función y que no es
esencial si esos valores se pueden expresar de una o de varias maneras. Ello
corresponde a la idea de Gustav Dirichlet (1805 - 1859), quien fue el pri-
mer matemático en dar una definición satisfactoria, la que se maneja en la
182 · Funciones

actualidad, es decir que una cantidad variable y es función de la cantidad


variable x si a cada valor de x le corresponde un solo y determinado valor
de y. En este caso, x es la variable independiente.
El mismo Dirichlet inició, casi de inmediato, la siguiente etapa en el
desarrollo del concepto de función al sugerir que una función podía ser ex-
presada, incluso, solamente con palabras. La intención era desligar el con-
cepto de función de fenómenos físicos o de fórmulas concretas.
En el siglo xx el concepto de función se desligó del uso de variables nu-
méricas, ya no era necesario que la variable independiente fuera un número
real o complejo, o que los valores de la función lo fueran. El concepto al-
canzó los altos grados de generalidad con los que se le conoce hoy en día,
cuando se consideran funciones definidas sobre conjuntos arbitrarios con
valores en conjuntos arbitrarios.

4.2. El plano cartesiano


Como vimos en la sección 1.5, escogido un punto de la recta para repre-
sentar el número 0 y otro punto, a la derecha de ese, para representar el 1, a
cada número real podemos asignar un punto de la recta y, recíprocamente,
a cada punto de la recta podemos asignar un número real. También a cada
pareja ordenada (a, b) de números reales hacemos corresponder un punto
del plano y a cada punto del plano una pareja ordenada, de la manera que
veremos enseguida: establecemos un sistemadecoordenadas rectangulares
o cartesianas en un plano, dibujando dos rectas coordenadas, perpendicu-
lares entre sí, una horizontal y una vertical, llamadas ejes coordenados. Su
punto de corte, llamado origen del sistema, se nota 0. La recta horizon-
tal es el eje X o eje de las x o abscisas y la vertical es el eje Y, eje de las y
u ordenadas. La mitad positiva del eje X se extiende hacia la derecha y la
mitad positiva del eje Y se extiende hacia arriba. Los ejes dividen el plano
en cuatro partes llamadas cuadrantes primero, segundo, tercero y cuarto
usualmente señalados con i, ii, iii y iv. Los puntos de los ejes no están en
ninguno de los cuadrantes.
Ya establecido un sistema de coordenadas, si dado un punto P del plano
trazamos una recta vertical que pase por P, ella corta el eje X en un punto
cuya coordenada llamamos a y trazamos una recta horizontal que pase por
P, ella corta el eje Y en un punto cuya coordenada llamamos b. Al punto
P le asociamos la pareja ordenada (a, b). a es llamada la coordenada x o
abscisa de P y b la coordenada y u ordenada de P. Decimos que P tiene
coordenadas (a, b) y escribimos P(a, b) (figura 4.1). Recíprocamente, si para
Funciones · 183

una pareja ordenada (a, b) de números reales cualesquiera, trazamos una


recta vertical que corte el eje X en el punto de coordenada a y trazamos una
recta horizontal que corte el eje Y en el punto de coordenada b, esas rectas se
intersectan en un punto P. Este punto se asocia a la pareja. Las coordenadas
de P son (a, b) (figura 4.2).

y
ii i
P(a,b)
b •

• a x

iii iv

Figura 4.1.

(−4,3) 4 (4,3)
• 3 •
2
1

−4 −3 −2 −1 1 2 3 4
−1
−2 •
(2,−2)
√ • −3
(− 3,3)
−4

Figura 4.2.

Usualmente nos referimos al punto correspondiente a una pareja orde-


nada (a, b) como el punto de coordenadas (a, b). El plano dotado de un
sistema de coordenadas cartesianas es el plano cartesiano.

4.2.1. Fórmula de la distancia


En el plano cartesiano, mediante la aplicación del teorema de Pitágoras, po-
demos hallar la distancia entre dos puntos, sean estos P(x1 , y1 ) y Q(x2 , y2 ).
La distancia entre ellos es la hipotenusa del triángulo rectángulo cuyos vérti-
ces están en los puntos P(x1 , y1 ), Q(x2 , y2 ) y R(x2 , y1 ) (figura 4.3). El vértice
R corresponde al ángulo recto.
184 · Funciones

Q(x2 , y2 )

<
P(x1 , y1 ) R(x2 , y1 )
< >

< Figura 4.3.

La distancia entre P y Q es entonces


q
d(P , Q) = (x2 − x1 )2 + (y2 − y1 )2
Notemos que, por tratarse de cuadrados de números reales,
(x2 − x1 )2 = (x1 − x2 )2 y (y2 − y1 )2 = (y1 − y2 )2
así que d(P , Q) = d(Q , P).
Otras propiedades de la distancia son las siguientes:
1. d(P , Q) ≥ 0 y d(P , Q) = 0 si, y solo si, P = Q
2. Si R es cualquier otro punto del plano d(P , Q) ≤ d(P , R) + d(R, Q).
Esta es la desigualdad triangular. La igualdad se presenta cuando los
puntos están alineados.
<

Q(x2 , y2 )
• • •
P(x1 , y1 ) R(x2 , y1 )
< >
<

Figura 4.4.

Ejemplo 4.1.
1. (a) Si P(−1, 3) y Q(2, −1) entonces
q
d(P , Q) = (2 − (−1))2 + (−1 − 3)2

= 9 + 16

= 25
= 5.
Funciones · 185

√ √   √ √ 
(b) Si P 2, 3 y Q − 3, 2 , entonces
r
 √ √  2 √ √ 2
d(P , Q) = − 3− 2 + 2− 3
√ √
q
= 3+2 6+2+2−2 6+3

= 10.

2. Los puntos P(6, −3), Q(1, −5) y R(−3, 5) son los vértices de un trián-
gulo rectángulo. En efecto,
d(P , Q)2 = (1 − 6)2 + (−5 + 3)2 = 25 + 4 = 29
d(Q , R)2 = (−3 − 1)2 + (5 + 5)2 = 16 + 100 = 116
d(P , R)2 = (−3 − 6)2 + (5 + 3)2 = 81 + 64 = 145
Así
d(P , R)2 = d(P , Q)2 + d(Q , R)2 .
P, Q y R son los vértices de un triángulo rectángulo cuyos catetos
son el segmento que une los puntos P y Q y el segmento que une los
puntos Q y R y cuya hipotenusa es el segmento que une los puntos P
y R.
El punto medio (ver definición 3.2.4) del segmento que une dos pun-
tos, es el punto del segmento que equidista de los puntos dados. Si es-
tos son P(x1 , y1 ) y Q(x2 , y2 ) y R es el punto medio, entonces
d(P , R) = d(R, Q). Supongamos que x1 < x2 (figura 4.5).
<

Q(x2 , y2 )
y2 •
y1 +y2

P(x1 , y1 ) 2
• y
1
< x1 +x2 >
x1 x2
2
<

Figura 4.5.

Sobre el eje X, el punto medio entre los puntos de coordenadas x1 y x2


tiene coordenada dada así:
x2 − x1 x1 + x2
x1 + = .
2 2
186 · Funciones

De manera de similar, sobre el eje Y , el punto medio entre los puntos de


coodenadas y1 y y2 tiene coordenada y1 +y
2 .
2

2 y1 +y2
Veamos que el punto R de coordenadas x1 +x 2 , 2 equidista de P y


Q. Veremos después que R pertenece al segmento PQ, es el punto medio


entre P y Q:
r r
x + x 2 y + y 2  x − x 2  y − y 2
1 2 1 2 2 1 2 1
d(P , R) = − x1 + − y1 = +
2 2 2 2
r r
 x1 + x2  2  y1 + y2  2  x − x 2
2 1
 y − y 2
2 1
d(R, Q) = x2 − + y2 − = +
2 2 2 2
Como d(P , R) = d(R, Q), R es el punto medio entre P y Q.
Notemos que una aplicación de la fórmula de la distancia permite de-
ducir la ecuación de la circunferencia y la descripción del círculo. Si el
centro de la circunferencia es el punto C (h, k) y llamamos r > 0, la dis-
tancia fija que debe haber entre el centro y los puntos de la circunferencia,
entonces cuaquier punto p P (x, y) que pertenezca a esta cumple la condi-
ción d(P , C) = r, esto es (x − h)2 + (y − k)2 = r, la cual es equivalente a
(x − h)2 + (y − k)2 = r 2 .
Esta es la ecuación de la circunferencia de centro (h, k) y radio r. En par-
ticular, si el centro es el origen (0, 0) del sistema de coordenadas, la ecuación
toma la forma x 2 + y 2 = r 2 .
Ahora bien, un punto P(x, p y) pertenece al círculo de centro C(h, k) y
radio r si d(P , C) ≤ r, esto es, (x − h)2 + (y − k)2 ≤ r o (x−h)2 +(y−k)2 ≤ r 2 .
Si el centro es el origen (0, 0) del sistema de coordenadas, la inecuación
toma la forma x 2 + y 2 ≤ r 2 .

(x, y)
r

(h, k)

Figura 4.6.
Funciones · 187

Ejemplo 4.2.

1. La ecuación de la circunferencia de centro C (−3, 1) que tiene radio


4 es

(x − (−3))2 + (y − 1)2 = 42
(x + 3)2 + (y − 1)2 = 16

esto es,
x 2 + 6x + 9 + y 2 − 2y + 1 = 16
de donde tenemos que

x 2 + y 2 + 6x − 2y − 6 = 0.

2. La ecuación x 2 + y 2 − 8x + 7y = 0 corresponde a una circunferen-


cia. Vamos a determinar su centro y su radio. Para ello, completamos
cuadrados:

x 2 + y 2 − 8x + 7y = 0
x 2 − 8x + y 2 + 7y = 0
 2  2
2 2 2 7 2 7
x − 8x + 4 + y + 7y + =4 +
2 2
2
7 49 113

(x − 4)2 + y + = 16 + =
2 4 4

113
Así, se trata de la circunferencia de centro C(4, − 27 ) y radio 2

4.3. Funciones y sus gráficas


En la vida diaria oímos afirmaciones como las siguientes: el precio del trans-
porte depende del precio de la gasolina, el consumo de energía en una per-
sona que hace ejercicio, depende de la intensidad de este, la temperatura
de un lugar situado en el trópico depende de su altura sobre el nivel del
mar, la oferta de un producto determina el precio del mismo, el número de
individuos de una población varía con el tiempo. Esa idea de que un dato
depende, está en función o varía con otro aparece frecuentemente en física
(el espacio, por ejemplo, recorrido por un móvil en una unidad de tiempo
depende de la velocidad) y naturalmente, en matemáticas (el área del círcu-
lo es función del radio, el volumen de un cono de base fija depende de la
188 · Funciones

altura). Con respecto a estos dos últimos ejemplos, si A denota el área y r


el radio del círculo, para indicar que A depende de r, se escribe A(r). Si V
denota el volumen del cono y h su altura, para indicar que V depende de h,
se escribe V (h). Específicamente se tiene

1
A(r) = πr 2 y V (h) = Bh
3
donde B es el área de la base del cono. Así
2
A(3) = 9π , V (2) = B.
3
Definición 4.3.1. Sea D un subconjunto no vacío de R, el conjunto de
los números reales. Definir una función f de D en R es asociar a cada núme-
ro real x de D un único número real notado f (x) (leído f de x). El conjunto
D es el dominio de f . Se dice también que f está definida sobre D. El nú-
mero real f (x) es la imagen de x por f . El rango de f es el conjunto de la
imágenes f (x) con x en D, x es la variable independiente y, si y = f (x), y
es la variable dependiente. Dos funciones f y g son iguales si sus dominios
son iguales y f (x) = g (x) para todo x del dominio.
Ejemplo 4.3.

1. a) Consideremos el siguiente conjunto: {(1, 2), (2, 4), (4, 8)}. Si a


la primera componente de cada una de las parejas asociamos co-
mo imagen la segunda componente, obtenemos una función cu-
yo dominio es {1, 2, 4} y cuyo rango es {2, 4, 8}.
b) Si procedemos de la misma manera con el conjunto de parejas
{(1, 1), (1, 2), (1, 3)} no obtenemos una función puesto que al
único elemento del dominio estaríamos asociando más de una
imagen.

2. Como en la primera parte del ejemplo anterior, el conjunto de parejas


{(n, n + 1) : n ∈ Z} define una función cuyo dominio es el conjunto Z
de los números enteros. La imagen de un entero n es el siguiente
entero n + 1, es decir, s(n) = n + 1. El rango es también el conjunto
Z. s(n) = n + 1 se llama el sucesor de n.

3. Sea D = R. Si a cada elemento x ∈ D asociamos como imagen


g (x) = x 2 obtenemos una función cuyo dominio es, según lo hemos
escogido, R. Su rango es el conjunto de los números reales no ne-
gativos. Una función como esta usualmente se expresa simplemente
mediante la ecuación y = x 2 .
Funciones · 189

4. Las funciones constantes son de la forma f (x) = c, para todo x, don-


de c es una constante fija. Las funciones lineales: son de la forma
f (x) = mx + b, con m , 0. Entre estas se halla la función identi-
dad I, tal que I(x) = x. Las funciones cuadráticas: son de la forma
f (x) = ax 2 + bx + c con a , 0. De estas funciones nos ocuparemos
más ampliamente en secciones posteriores.

5. Sean D = R y f (x) = x 2 + 3x + 1 para x ∈ D. El rango de f es


R f = { f (x) : x ∈ D} = {y ∈ R : y = f (x), para algún x ∈ D}.
Vamos a precisarlo. Si suponemos que un número real y pertenece a
ese conjunto, entonces existe algún número real x tal que

y = f (x) = x 2 + 3x + 1

es decir, tal que


x 2 + 3x = y − 1
Para hallar el valor de x, completamos el cuadrado en el miembro
izquierdo de la igualdad y tenemos
 2  2
3 3
x 2 + 3x + = y−1+
2 2
2
3 5

x+ =y+
2 4
 2
Como x + 32 ≥ 0, de esta última igualdad tenemos que y+ 45 ≥ 0, es
decir, y ≥ − 45 . Esta es una
 condición necesaria para que y pertenezca
 5
a R f . Así R f ⊆ − 4 , ∞ .
De la última igualdad deducimos que
r
3 5
x+ =± +y
2 4
r
3 5 + 4y
x=− ±
2 4
5 + 4y
p
3
=− ±
2 p 2
−3 ± 5 + 4y
=
2

−3± 5+4y
Quiere decir que cada número real y ≥ − 54 , es imagen de x =  2 ,
con lo cual y ∈ R f . En consecuencia, el rango de f es − 45 , ∞ .

190 · Funciones

6. Estas son algunas funciones de dominio D = [−1, 1]:



a) f (x) = 1 − x 2 para todo x ∈ D. Su rango es el intervalo [0, 1].

b) g (x) = − 1 − x 2 para todo x ∈ D. Su rango es el intervalo
[−1, 0].
( √
1 − x 2 , para x tal que −1 ≤ x ≤ 0
c) h(x) = √
− 1 − x 2 , para x tal que 0 < x ≤ 1
Su rango es el intervalo [−1, 1].

7. Si una circunferencia tiene longitud L, el área del círculo limitado por


ella, expresada como función de L, es
 2
L
A(L) = π

8. Para elaborar una caja de base cuadrada sin tapa se emplea un cartón
cuadrado que tiene 20 cm de lado. En cada una de las cuatro esqui-
nas se corta un cuadrado cuyo lado tiene longitud x, de acuerdo con
la figura 4.7. Luego se unen los bordes adyacentes de longitud x de-
terminados sobre el cartón. El volumen de la caja, expresado como
función de x es V (x) = x(20 − 2x)2 .

x
x

20 − 2x

x x
20 − 2x

Figura 4.7.

Frecuentemente el dominio de una función f no está indicado. Se toma en-


tonces como dominio el conjunto de los números reales para los cuales f (x)
representa un número real. Ese conjunto es llamado el dominio natural
de f . Lo notamos D f .
Ejemplo 4.4.

1. El dominio natural de la función f (x) = x 2 − 1 es
n p o
D f = {x ∈ R : f (x) ∈ R} = x ∈ R : x 2 − 1 ∈ R
Funciones · 191

para que esta raíz cuadrada dé como resultado un número real, se


requiere que el radicando x 2 −1 no sea negativo, con lo cual x 2 −1 ≥ 0.
Así,
n p o
D f = {x ∈ R : f (x) ∈ R} = x ∈ R : x 2 − 1 ∈ R
= x ∈ R : x2 − 1 ≥ 0


= {x ∈ R : (x − 1) (x + 1) ≥ 0}
= (−∞, −1] ∪ [1, ∞).

1
2. Si f (x) = x 3 −1
el dominio natural de f es

D f = {x ∈ R : f (x) ∈ R} = x ∈ R : x 3 − 1 , 0


Puesto que 1 es el único valor real de x para el cual x 3 − 1 = 0, este


conjunto es
D f = {x ∈ R : x , 1} = R\{1}.
En adelante nos referiremos al dominio natural de una función como
el dominio de la función, simplemente.
Dada una función f , hacer la evaluación de f en un valor (número)
a de su dominio consiste en calcular f (a), la imagen de a por f . Para
ello basta reemplazar la variable independiente por a en la expresión
de f (x) y realizar las operaciones que quedan indicadas.

Ejemplo 4.5.

1. Si f (x) = x 3 + x + 1, al evaluar la función en 2, 0 y −1 obtenemos,


respectivamente:

f (2) = 23 + 2 + 1 = 11
f (0) = 03 + 0 + 1 = 1
f (−1) = (−1)3 − 1 + 1 = −1

2. Sea f (x) = 2x 2 + 1 al evaluar esta función en 2, 3 y 5 obtenemos

f (2) = 2 · 22 + 1 = 9
f (3) = 2 · 32 + 1 = 19
f (5) = 2 · 52 + 1 = 51

Si comparamos estas imágenes vemos que f (2) + f (3) , f (2 + 3).


192 · Funciones

Para a y b números reales cualesquiera,

f (a) = 2a 2 + 1
f (b) = 2b 2 + 1
f (a + b) = 2(a + b)2 + 1
= 2(a 2 + 2ab + b 2 ) + 1
= 2a 2 + 4ab + 2b 2 + 1.

Así, f (a +b) = f (a)+ f (b) solo si 2a 2 +4ab +2b 2 +1 = 2a 2 +1+2b 2 +1


1
solo si 4ab = 1, caso en el cual a , 0, b , 0 y, b = 4a . De modo que
en general, f (a + b) , f (a) + f (b).

3. Sea g (x) = 2x. Para a y b números reales cualesquiera,

g(a + b) = 2(a + b) = 2a + 2b = g(a) + g(b)

4. Sea f (x) = x 2 − 2x + 2.

f (4) = 42 − 2 · 4 + 2 = 10
f (4 + h) = (4 + h)2 − 2(4 + h) + 2 = h2 + 6h + 10

y si h representa un número real distinto de cero, entonces

f (4 + h) − f (4) h2 + 6h h(h + 6)
= = =h+6
h h h

1
5. Si f (x) = x y h representa un número real distinto de cero, entonces

1 1 a−(a+h) a−a−h
f (a + h) − f (a) a+h − a (a+h)a (a+h)a −h 1
= = = = =− 2
h h h h h (a + h) a a + ha

6. Al evaluar en 3 la función V (r) = 43 πr 3 , el volumen de una esfera


como función del radio, obtenemos
4 3
V (3) = π3 = 36π.
3

Nota: como en los ejemplos anteriores, las funciones pueden ser denotadas
con letras distintas de f y la variable independiente puede ser denotada con
letras distintas de x.
Funciones · 193

Definición 4.3.2. La representación gráfica, o simplemente, la gráfica


de una función f de dominio D, es el conjunto de los puntos (x, y) del plano
cartesiano tales que x ∈ D y y = f (x). Se dice que la gráfica representa f o
que la gráfica tiene ecuación cartesiana y = f (x).
Notemos que la gráfica de una función no puede contener dos puntos
que coincidan en la abscisa (primera coordenada) y difieran en la ordenada
(segunda coordenada), puesto que para cada elemento x del dominio de la
función existe solamente un real y que es su imagen. Luego, en la gráfica de
una función no vamos a encontrar dos o más puntos que estén en la misma
recta vertical, es decir, ninguna recta vertical puede intersectar la gráfica de
la función en dos o más puntos. Este es el criterio de la recta vertical.
Así, una circunferencia que tiene su centro en el origen del sistema, no
es la representación gráfica de una función puesto que, por ejemplo, la recta
vertical que pasa por el origen, contiene dos puntos de la circunferencia. En
general, si el centro de esta es el punto C (h, k) y el radio es r, el segmento
que une los puntos (h − r , k) y (h + r , k) es un diámetro de la circunferencia
y toda vertical que lo corte en un punto que no sea un extremo, intersecta
la circunferencia en dos puntos (figura 4.8).
La situación cambia si consideramos solamente la semicircunferencia su-
perior o solamente la semicircunferencia inferior. En la circunferencia de
centro (0, 0) y radio r ¿qué valores de y corresponden a cada x? Dado que
la ecuación de esa circunferencia√es x 2 + y 2 = r 2 entonces
√ y 2 = r 2 − x 2 . Así
que a cada x corresponden y = r 2 − x 2 y y = − r 2 − x 2 que son iguales
si, y solo si, x 2 = r 2 , si, y solo si, x = ±r. Con esto, a todo x en el inter-
valo abierto (−r , r) corresponden dos valores √ distintos de y. Al asignar a
x solamente
√ la raíz cuadrada positiva, y = r 2 − x 2 , tenemos una función
f (x) = r 2 − x 2 cuya gráfica es la semicircunferencia
√ superior. Al asignar a
x solamente la raíz cuadrada negativa, y = − r 2 − x 2 , tenemos una función

g (x) = − r 2 − x 2 cuya gráfica es la semicircunferencia inferior. El dominio
de cada una de ellas es el intervalo cerrado [−r , r] (figura 4.8).
194 · Funciones

y
y
4 ∗

2 ∗ (x, y)
r

(h, k)
−4 −2 2 4x x

−2 ∗

−4

x 2 + y 2 = 32 (x − h)2 + (y − k)2 = r 2
y y
4 4

2 2

−4 −2 2 4x −4 −2 2 4x

−2 −2

−4 −4
√ √
y = 9 − x2 y = − 9 − x2

Figura 4.8.

Transformaciones de funciones y de gráficas


Un método para estudiar algunas funciones y para trazar sus gráficas es
compararlas con otras conocidas o simples. Consideremos, por ejemplo,
la función f (x) = x 2 y comparemos las gráficas de las funciones f , g tal
que g (x) = f (x − 2) y h tal que h (x) = f (x + 2); esto es, las gráficas de
las ecuaciones y = f (x), y = f (x − 2), y = f (x + 2) todas de dominio R
(figura 4.9).
Funciones · 195

<

<
8 8
7 7
6 6
5 5
4 4
3 3
2 2
1 1
< > < >
−3 −2 −1 1 2 3 −1 1 2 3 4
<

<
y = x2 y = (x − 2)2
(1) (2)

8 <
7
6
5
4
3
2
1
< >
−4 −3 −2 −1 1
<

y = (x + 2)2
(3)

Figura 4.9.

Las curvas tienen la misma forma pero al reemplazar x por x − 2 en la


ecuación y = f (x), obtenemos la ecuación y = f (x − 2) cuya gráfica es la
gráfica de la ecuación y = f (x) desplazada dos unidades a la derecha. Al
reemplazar x por x + 2, en la ecuación y = f (x), obtenemos la ecuación
y = f (x + 2) cuya gráfica también es la gráfica de la ecuación y = f (x),
desplazada esta vez dos unidades hacia la izquierda.
Este es otro hecho general: si a > 0, podemos hallar la gráfica de la
ecuación y = f (x − a) por una traslación de la gráfica de la ecuación y = f (x)
un número a de unidades hacia la derecha y podemos hallar la gráfica de la
ecuación y = f (x + a) por una traslación de la gráfica de la ecuación y = f (x)
un número a de unidades hacia la izquierda. Expresado de otra manera, si
g (x) = f (x − a) y h (x) = f (x + a), las gráficas de las funciones g y h se
196 · Funciones

pueden obtener por traslación horizontal de la gráfica de la función f , a


unidades hacia la derecha en el caso de g y a unidades hacia la izquierda en
el caso de h.
Hacer una traslación vertical de la gráfica de una función f un número b
de unidades corresponde a aumentar el valor de la segunda coordenada y,
en b unidades, donde b > 0 si la traslación es hacia arriba, y corresponde a
disminuir la segunda coordenada en b unidades si la traslación es hacia aba-
jo. En el primer caso, se tiene la gráfica de la ecuación y = f (x) + b y, en el
segundo caso, la de la ecuación y = f (x)−b (figura 4.10). Notemos que a estas
últimas se llega cuando en la ecuación y = f (x) se reemplaza y por y −b o por
y + b, según sea el caso. En el primero obtenemos la ecuación y − b = f (x),
la cual es equivalente a la ecuación y = f (x) + b. Al reemplazar y por y + b
obtenemos, y + b = f (x) que es equivalente a y = f (x) − b. Expresado de
otra manera, si g(x) = f (x) + b y h(x) = f (x) − b, entonces las gráficas de las
funciones g y h se pueden obtener por traslación vertical de la gráfica de la
función f , b unidades hacia arriba en el caso de g y b unidades hacia abajo
en el caso h.
<

<

<
8 8 5
7 7 4
6 6 3
5 5 2
4 4 1
3 3 < >
2 2 −1 1 2 3
−3−2−1
1 1 −2
< > < > −3
−3−2−1 1 2 3 −3−2−1 1 2 3
<

<

<

y = x2 y = x2 + 3 y = x2 − 3
(1) (2) (3)

Figura 4.10.

Por otra parte, consideremos un número positivo a, a > 0, y el efecto de


multiplicar un valor de la variable independiente x por a. En este análisis
distinguiremos dos casos, a > 1 y 0 < a < 1.
• Caso a > 1.
Si a > 1 y x > 0, entonces ax > x, así que, sobre el eje X, el punto de
coordenada x está más cerca del origen que el punto de coordenada ax. En
consecuencia, para todo valor y, la pareja (x, y) está más cerca del eje Y que
la pareja (ax, y).
Funciones · 197

Si a > 1 y x < 0, entonces ax < x, así que, sobre el eje X, el punto de


coordenada x está más cerca del origen que el punto de coordenada ax. En
consecuencia, para todo valor y, la pareja (x, y) está más cerca del eje Y que
la pareja (ax, y).
Con esto tenemos que si f es una función y g es la función definida
así: g(x) = f (ax), entonces, en este caso (a > 1), g le asocia al valor x de
la variable independiente, el valor g(x) = f (ax), es decir, el valor que f
asocia al valor ax, que sobre el eje X se halla más alejado del origen que x,
como mencionamos antes. Ahora, como g(x) = f (ax), si y es este valor, a la
gráfica de la función g pertenece el punto (x, y) y a la gráfica de la función
f pertenece el punto (ax, y). El primero, (x, y), está más cerca del eje Y que
el segundo.
En consecuencia, la gráfica de la función g, es decir, la gráfica de la ecua-
ción y = f (ax), se puede obtener de la gráfica de la función f , que es la
gráfica de la ecuación y = f (x), mediante una compresión o contracción
horizontal de factor a.
• Caso 0 < a < 1.
En este caso, ax < x para x > 0 y ax > x para x < 0. Así que sobre
el eje X, el punto de coordenada x está más lejos del origen que el pun-
to de coordenada ax. Entonces, si y = f (ax), en el plano cartesiano el
punto de coordenadas (x, y) está más lejos del eje Y que el punto de coor-
denadas (ax, y) = (ax, f (ax)).
En consecuencia, la gráfica de la función g, es decir, la gráfica de la ecua-
ción y = f (ax), se puede obtener de la gráfica de la función f , que es la
gráfica de la ecuación y = f (x), mediante una expansión o dilatación hori-
zontal de factor a.
En resumen, supongamos que, en la ecuación y = f (x), reemplazamos
x por ax, con a una constante positiva. Si a > 1, entonces cada valor de
la variable independiente x tendrá como imagen la de ax, con ax > x. Así
la gráfica de y = f (ax) se obtiene mediante una compresión horizontal de
factor a de la gráfica de f (x). Si 0 < a < 1, la gráfica de la función que
resulta, es decir, de y = f (ax), se puede obtener de la de f (x) mediante una
expansión horizontal de factor a (figura 4.11).
198 · Funciones

y 20
y 20

10
10

−10 −5 5 10
−10 −5 5 10 x
x
−10
−10

−20
−20
y = x 3 − 9x trazo segmentado
y = x 3 − 9x y = (3x)3 − 9(3x) trazo continuo

y 20

10

−10 −5 5 10
x

−10

−20

y= 3
 x  3− 9x trazo
 segmentado
1 1
y = 2 x − 9 2 x trazo continuo

Figura 4.11.

Por otra parte, la gráfica de la ecuación y = a f (x) se puede obtener de


la gráfica de la ecuación y = f (x) mediante una compresión vertical de
factor a si 0 < a < 1 y mediante una expansión vertical de factor a si a > 1
(figura 4.12).
Funciones · 199

y 20
y 20

10
10

−10 −5 5 10
x −10 −5 5 10
x
−10
−10

−20
−20
x3
y = − 9x trazo segmentado
y = x 3 − 9x trazo segmentado
y = 2(x 3 − 9x) trazo continuo
y = 13 x 3 − 9x trazo continuo


Figura 4.12.

Finalmente, la gráfica de y = f (−x) se puede obtener de la gráfica de


la ecuación y = f (x) mediante una reflexión horizontal en el eje Y y la
gráfica de la ecuación y = −f (x) se puede obtener de la gráfica de la ecuación
y = f (x) mediante una reflexión vertical en el eje X (figura 4.13)
200 · Funciones

y
4

−4 −2 2 4
x
−2

−4

y = x 3 − 3x 2 + 2x + 1

y
4

−4 −2 2 4
x
−2

−4

y = x 3 − 3x 2 + 2x + 1 trazo segmentado
y = (−x)3 − 3(−x)2 + 2(−x) + 1 trazo continuo

y
4

−4 −2 2 4
x
−2

−4

y = x 3 − 3x 2 + 2x + 1 trazo segmentado
y = −(x 3 − 3x 2 + 2x + 1) trazo continuo

Figura 4.13.
Funciones · 201

Ejemplo 4.6. Sea h(x) = 4x 2 − 8x + 3. Como h(x) se puede expresar así

h(x) = (2x − 2)2 − 1 = (2(x − 1))2 − 1

entonces la gráfica de h(x) (figura 4.14), se puede obtener a partir de la grá-


fica de la función i(x) = x 2 por una secuencia de transformaciones cada una
de las cuales da lugar a una curva cuya ecuación aparece frente a la trans-
formación en esta lista:

Función dada i(x) = x 2

Compresión horizontal de factor 2: j(x) = i (2x) = (2x)2

Traslación horizontal hacia la derecha de una unidad:


k(x) = j(x − 1) = (2(x − 1))2

Traslación vertical hacia abajo de una unidad:


l(x) = k(x) − 1 = (2 (x − 1))2 − 1

y 10

−3 −2 −1 1 2 3x
−2
y= x2 trazo punteado
y = (2x)2 trazo segmentado
y = (2(x − 1))2 trazo punteado y segmentado
y = (2(x − 1))2 − 1 trazo continuo

Figura 4.14.
202 · Funciones

4.4. Algunas familias de funciones


Estudiamos ahora tres familias de funciones: las funciones lineales, las fun-
ciones cuadráticas y las funciones exponenciales.

4.4.1. Funciones lineales y funciones cuadráticas


• Funciones lineales
Consideremos el siguiente problema: una compañía fabrica lápices y sus
costos fijos (como arriendo) ascienden a la suma de dos millones de pesos.
Si el costo de fabricar un lápiz es de 400 y el precio de venta es de 600
y x representa un número de lápices, entonces el costo de producirlos es
de 400x+2000000 mientras que los ingresos que produce su venta son de
600x. Así, las ganancias de la fábrica están representadas por la función

f (x) = 600x − (400x + 2000000) = 200x − 2000000

Queremos además determinar cuántos lápices debe vender la fábrica para


obtener una ganancia de 6 millones de pesos, esto es, buscamos x tal que

f (x) = 200x − 2000000 = 6000000

es decir, tal que


200x = 8000000
Entonces
x = 40000
Una función como f es una función lineal. En general:
Definición 4.4.1. Una función f es una función lineal si la imagen de la
variable independiente x se expresa en la forma f (x) = mx + b para algunas
constantes m y b.
 Si m , 0, la gráfica de f es una recta que intersecta el eje
 X en el punto
− m , 0 e intersecta el eje Y en el punto (0, b), pues f − m = 0 y f (0) = b.
b b

Si m = 0, es decir, si f (x) = b para todo x ∈ R, f es una función constante


y su gráfica está formada por los puntos (x, y) del plano cartesiano tales que
x ∈ R y y = f (x) = b. La gráfica es entonces una recta horizontal.
Notemos que una recta vertical está formada por los puntos de coordena-
das (a, y) donde a es un número fijo y y recorre el conjunto R. Su ecuación
es x = a y no corresponde a una función.
Funciones · 203

Ejemplo 4.7.

1. La función f (x) = 2x + 3 tiene como gráfica una recta a la cual perte-


necen lo puntos (0, 3) y (1, 5) puesto que f (0) = 3 y f (1) = 5 (figura
4.15 (1)).

<

<
5 5
4 4
3 3
2 2
1 1
< > < >
−3 −2 −1 1 2 3 −3 −2 −1 1 2 3
−1 −1
−2 −2
<

<
y = 2x + 3 y=2
(1) (2)

Figura 4.15.

2. La gráfica de la función f (x) = 2 está formada por los puntos (x, y)


del plano cartesiano tales que x ∈ R y y = 2 (figura 4.15 (2)).

La función f (x) = mx + b está determinada por los números reales m


y b. Este último se llama término independiente. El coeficiente m de x es
la pendiente de la recta y, si la gráfica de la función pasa por los puntos
Q (x1 , y1 ) y P (x2 , y2 ), donde x1 , x2 , entonces y1 = mx1 + b y y2 = mx2 + b,
esto es, b = y1 − mx1 = y2 − mx2 , de donde

y2 − y1
m=
x2 − x1

Ahora, y2 − y1 representa el cambio que se produce en la coordenada y al


pasar de Q a P y x2 − x1 representa el cambio que se produce en la coorde-
nada x al pasar de Q a P. Así, m es la razón entre el cambio en y y el cambio
x. Para puntos cualesquiera que satisfagan la ecuación, esta razón tiene el
mismo valor, es decir, no depende de los puntos considerados.
Si m > 0 la recta asciende (figura 4.16) y si m < 0 la recta desciende
(figura 4.16). A una recta vertical no se le define pendiente.
204 · Funciones

<

<
5 5
4 4
3 3
2 2
1 1
< > < >
−1 1 2 3
−3−2−1 −1 1 2 3
−3−2−1
−2< −2

<
y = 3x − 2 y = −2x + 1
(1) (2)
Figura 4.16.
Dados una constante m y un punto Q (x1 , y1 ), los puntos P (x, y) situados
sobre la recta que contiene el punto Q y tiene pendiente m están caracteri-
zados por la condición
y − y1
m= .
x − x1
Una ecuación y − y1 = m (x − x1 ) es la forma punto-pendiente de esa recta.
Ejemplo 4.8. La recta que pasa por los puntos (4, −3) y (6, 8) tiene
pendiente
8 − (−3) 11
m= =
6−4 2
y dado que pasa por el punto (6, 8), una ecuación punto-pendiente de esa
recta es
11
y−8= (x − 6)
2
Como la recta pasa por el punto (4, −3), también
11
y+3= (x − 4)
2
es ecuación punto-pendiente de esa recta.
Cada una de esas dos ecuaciones se convierte en la ecuación
11
y= x − 25
2
Cualquier recta no vertical corta al eje Y . Si (0, b) es el punto de corte de
una recta no vertical con el eje Y y m es la pendiente, una ecuación de la
recta es
y − b = m (x − 0)
esto es,
y = mx + b
Esta es la forma pendiente–intersección de la ecuación de la recta.
Funciones · 205

Ejemplo 4.9.

1. La pendiente de la recta que tiene ecuación y = −4x + 2 es −4 (figu-


ra 4.17 (1)). La recta intersecta al eje Y en el punto (0, 2).

2. La ecuación de una recta vertical es x = a donde a es la abscisa de cada


uno de sus puntos (figura 4.17 (2)). Una recta vertical no representa
una función.
<

5
4

<
5
3
4
2
3
1 2
< > 1
−3 −2 −1 1 2 3 < >
−1
−3 −2 −1 1 2 3
−1
−2
−2
<

<

y = 4x + 2 x=2
(1) (2)

Figura 4.17.

Cualquiera sea la forma de la ecuación de la recta, es equivalente a una


ecuación de la forma Ax + By + C = 0 donde A, B y C son constantes y A
y B no son simultáneamente iguales a 0.
Recíprocamente, la gráfica de una ecuación de esta forma es una recta.
En efecto, si B = 0 y A , 0, la ecuación es x = −C A cuya gráfica es una
recta vertical. Si B , 0, la ecuación puede llevarse a la forma y = −A B x− B
C

cuya gráfica es una recta no vertical. Si, además, A , 0 la recta tampoco es


horizontal.
La ecuación lineal Ax+By+C = 0, donde A y B no son simultáneamente
nulos, es la ecuación general de la recta. Cuando dos rectas se hallan en el
plano, podemos expresar su posición relativa mediante sus pendientes. Así
tenemos que dos rectas son paralelas si, y solo si, tienen la misma pendiente.
Teorema 4.4.1. Dos rectas de pendientes m1 , 0 y m2 , 0, respectiva-
mente son perpendiculares si, y solo si, m1 m2 = −1. Cualquier recta vertical
es perpendicular a cualquier recta horizontal.
206 · Funciones

Demostración. Consideremos dos rectas que se cortan en un punto. Co-


mo cada una de ellas es paralela a una recta que pasa por el origen O, basta
considerar el caso en el que el punto de corte coincide con O (figura 4.18).

<
Q• m2 x2

m1 x1 •
P
< >
x2 O x1
<

Figura 4.18.

Sean y = m1 x y y = m2 x las ecuaciones de las rectas. Sean además x1 y


x2 reales diferentes de 0. El punto P (x1 , m1 x1 ) pertenece a la primera recta
y el punto Q (x2 , m2 x2 ) pertenece a la segunda. El ángulo QOP (figura 4.18)
es un ángulo recto si, y solo si,

(d (O, P))2 + (d (O, Q))2 = (d (P , Q))2

esto es,

x12 + (m1 x1 )2 + x22 + (m2 x2 )2 = (x2 − x1 )2 + (m2 x2 − m1 x1 )2

0 = −2x1 x2 − 2m1 x1 m2 x2 = −2x1 x2 (1 + m1 m2 )


Puesto que el factor x1 x2 , 0, esto equivale a −1 = m1 m2 .
Funciones · 207

Ejemplo 4.10.

1. La recta que pasa por los puntos (1, 5) y (−2, 3) tiene pendiente

5−3 2
m= =
1 − (−2) 3

Su ecuación es
2
y−5= (x − 1)
3
esto es,
2 13
y= x+
3 3
<

<
13
8 8 3
13 2 x+
7 + 3 7 3
2 x y=
6 3 6
y=

y=
5 5
4 +2 4

−2
2 x

3 x+
3
3 y= 3

17
2 2
1 1 2
< > < >
2 −1 1 2 3 4 5 2 −1 1 2 3 4 5
<

<

Figura 4.19.

La recta paralela a ella que pasa por el punto (3, 4) (figura 4.19 (1))
tiene ecuación
2
y − 4 = (x − 3),
3
esto es,
2 2
x − y = −2 o y = x + 2
3 3
y la recta que es perpendicular a las anteriores y pasa por el punto
(3, 4) (figura 4.19 (2)) tiene pendiente m = − 32 y ecuación

3
y − 4 = − (x − 3),
2
es decir,
3 17 3 17
x+y = o y=− x+ .
2 2 2 2
208 · Funciones

2. Sean P(x1 , y1 ) y Q(x2 , y2 ). La mediatriz del segmento PQ es la recta


perpendicular a él, que pasa por su punto medio. Veamos su ecuación.
Supongamos x1 , x2 y y1 , y2 . La pendiente del segmento es
x1 +x2 y1 +y2 
m = xy22 −y
−x1 y su punto medio tiene coordenadas
1
2 , 2 , enton-
ces la ecuación de la mediatriz es
y2 + y1 x2 − x1  x1 + x2 
y− =− x− .
2 y2 − y1 2

• Funciones cuadráticas
Recordemos que el área de un cuadrado de lado l está dada por

A1 (l) = l 2

y el área de un círculo de radio r está dada por

A2 (r) = πr 2 .

En la expresión de cada una de estas áreas, la variable independiente (l o


r) aparece elevada al cuadrado. Es también el caso, por ejemplo, de la ex-
presión de la altura h que alcanza una pelota lanzada hacia arriba: si v0 es la
velocidad inicial, t segundos después del lanzamiento la altura es

gt 2
h(t) = − + v0 t,
2
donde g es la aceleración debida a la fuerza de gravedad.
Definición 4.4.2. Una función f es una función cuadrática si la imagen
de la variable independiente x se expresa en la forma

f (x) = ax 2 + bx + c,

para algunas constantes a, b y c con a , 0.


La gráfica de toda función cuadrática f (x) = ax 2 + bx + c, con a , 0, es una
parábola que se abre hacia arriba si a > 0 o se abre hacia abajo si a < 0. El vértice
tiene abscisa x = − 2a
b
.
Ejemplo 4.11.

1. Si D = R y g (x) = x 2 para todo x ∈ D, la gráfica de g es una parábola


que pasa por el punto (0, 0) y abre hacia arriba (figura 4.20 (1)).

2. La gráfica de f (x) = x 2 + 3x + 1 es una parábola cuyo vértice tiene


abscisa x = − 23 y ordenada y = f (− 32 ) = (− 32 )2 + 3(− 32 ) + 1 = − 45
(figura 4.20 (2)).
Funciones · 209

<

<
8 7
7 6
6 5
5 4
4 3
3 2
2 1
1 < >
< > −3 −2 −1 1 2 3
−1
−3 −2 −1 1 2 3
<

<
y = x2 y = x 2 + 3x + 1
(1) (2)

Figura 4.20.

3. La gráfica de la ecuación y = −x 2 + 1 es una parábola que abre hacia


abajo (figura 4.21). El vértice tiene abscisa x = − 2a
b
= 0 y ordenada
f (0) = 1. El punto (0, 1) es el punto de corte de la gráfica y el eje
Y . Los puntos de corte con el eje X tienen ordenada 0 y su abscisa
verifica entonces la ecuación 0 = −x 2 + 1. En consecuencia, x = ±1 y
los puntos son (−1, 0) y (1, 0). La gráfica de la ecuación y = −x 2 + 1
se puede obtener reflejando la gráfica de la ecuación y = x 2 y luego
trasladando la gráfica obtenida una unidad hacia arriba.

1
< >
−1 1 2 3
−3−2−1
−2
−3
−4
−5
−6
−7
−8
<

y = −x 2 + 1

Figura 4.21.
210 · Funciones

4. La aceleración debida a la gravedad es de g = 32, 2 pies/s. Una pelota


lanzada a una velocidad v0 alcanza la máxima altura en el vértice, es
decir cuando t = − 2 v−0g = vg0 .
( 2)

4.4.2. Funciones exponenciales y logarítmicas


• Funciones exponenciales
Consideremos la siguiente situación: la población de cierto tipo de bac-
teria se duplica cada hora. Si P0 denota el número de individuos existentes
en cierto instante, transcurrida la primera hora la población es 2P0 , transcu-
rrida la segunda hora la población es 2(2P0 ) = 22 P0 , transcurrida la tercera
hora la población es 2(22 P0 ) = 23 P0 . En general, transcurridas k horas la
población es 2k P0 bacterias.
Ahora bien, supongamos que P es la población existente en un instan-
te t y que la población existente 20 minutos (un tercio de hora) después
se expresa en la forma rP. Entonces transcurridos 40 minutos, dos pe-
ríodos de 20 minutos (dos tercios de hora), la población existente es de
r (rP) = r 2 P individuos. Transcurrido otro período de 20 minutos la po-
blación es r r 2 P = r 3 P. Transcurridos tres períodos de 20 minutos, ha


transcurrido una hora, entonces en ese momento la población es, por una
parte r 3 P y por otra parte 2P. Así tenemos la igualdad r 3 P = 2P, de donde
1
r 3 = 2 y entonces r = 2 3 . Con esto, al final de los 20 primeros minutos el
1
 1 2 2
número de individuos es 2 3 P y a los 40 minutos, 2 3 P = 2 3 P.
En general, si p y q son enteros
  positivos, la hora se divide en q períodos
p 1 p
1
de q horas entonces 2 q = 2 q es el factor por el que queda multiplicada
la población, transcurridos p períodos de 1q horas.
Como el tiempo es continuo y no se restringe solamente a valores racio-
nales, para un número real t > 0, 2t es el factor por el que se multiplica la
población transcurrido un tiempo t.
El significado que tiene 2t cuando t es un número irracional es el valor
p
al cual se acerca 2 q para sucesivas aproximaciones decimales racionales de
t. Así, 1.4, 1.41, 1.414, 1.4142, √ 1.41421, 1.414213,
√ . . ., son aproxima-
2
ciones decimales racionales de 2 entonces 2 es el valor al cual tiende la
secuencia 21.4 , 21.41 , 21.414 , 21.4142 , 21.41421 , 21.414213 , . . ..
El ejemplo permite introducir el tema de las funciones exponenciales de
base a para a un número real positivo. Si a > 0, la función esponencial de
base a asocia a x, un número real a x , f (x) = a x donde x es una variable que
recorre el conjunto R.
Funciones · 211

Anotamos en primer lugar que las leyes de los exponentes son válidas
en este caso, es decir, cualesquiera sean a y b números reales positivos, x y
y números reales (racionales o irracionales) tenemos:

a x a y = a x+y

(a x )y = a xy

(ab)x = a x b x
x 1
a −x = a −1 = (a x )−1 =
ax
a0 = 1

a x > 0 para todo x.

Con el objeto de analizar otras propiedades de la función exponencial dis-


tinguimos entre dos casos: a > 1 y 0 < a < 1. Si a > 1 y z un racional
positivo entonces a z > 1.
Supongamos que y y z son números racionales tales que y < z. Como
0 < z − y entonces 1 < a z−y y, en consecuencia, a y · 1 < a y a z−y , es decir,
a y < a z . Esto es, a un mayor valor del exponente corresponde un mayor
valor de la función en el caso de los exponentes racionales y como para
los irracionales la función se define a partir de aproximaciones decimales
racionales, en general, a mayor valor del exponente corresponde un mayor
valor de la función. Decimos que la función es creciente.
Ahora si 0 < a < 1, sea b = 1a . Como 1 < b, la función g (x) = b x
se comporta como en el caso anterior, es decir,
  si yy z son números reales
y z
1 1
tales que y < z entonces b y < b z , esto es, a < a o, de otra manera,
1
ay < a1z lo cual implica, a z < a y . Así, en este caso, a mayor valor del expo-
nente corresponde un menor valor de la función. Decimos que la función
es decreciente.
En la figura 4.21, aparecen las gráficas de funciones exponenciales de
base a para diferentes valores de a.
212 · Funciones

y5

−8 −6 −4 −2 2 4 6 8
x
  x−1
y = 13 trazo punteado
 x
3
y= trazo segmentado
 x 5
4
y= 5 trazo punteado y segmentado
y = (1)x trazo continuo

y5

−8 −6 −4 −2 2 4 6 8
x
−1
y= trazo punteado
(3)x
 x
5
y= trazo segmentado
 x 3
5
y= 4 trazo punteado y segmentado
y = (1)x trazo continuo

Figura 4.22.

Notemos que para a > 1, dado que la función f (x) = a x es creciente,


si y y z son números reales tales que y , z entonces y < z o z < y. En el
Funciones · 213

primer caso, a y < a z , en particular a y , a z . En el segundo caso, a z < a y y


también a y , a z . El caso 0 < a < 1 es similar. Así, en todos los casos, y , z
implica a y , a z o, de manera equivalente, a y = a z implica y = z.
• Funciones logarítmicas
Si y es un número real positivo y y = a x para algún número real x en-
tonces se dice que x, es el logaritmo en base a de y. Se denota por loga y.
Así, tenemos:

y = a x ⇐⇒ loga y = x

loga (a x ) = x, para todo x ∈ R

a loga y = y, para todo y ∈ R+

Las siguientes son propiedades de los logaritmos, si a, b, x y y son nú-


meros reales positivos:

1. loga x + loga y = loga xy


 
2. loga x − loga y = loga xy

3. loga x y = y loga x
log a x
4. logb x = log a b

Demostración. La relación entre los logaritmos y las exponenciales de base


a permite demostrar estas propiedades de la siguiente  manera:
Sean r = loga x, s = loga y, t = loga xy, u = loga xy y v = loga x y .

1. a r+s = ar a s = xy y a t = xy.
Así, ar+s = a t entonces r + s = t, es decir, loga x + loga y = loga xy.
ar
2. a r−s = ar a −s = as = x
y y au = x
y
 
Así, ar−s = a u entonces, r − s = u, es decir, loga x − loga y = loga x
y .

3. av = x y y a yr = (a r )y = x y .
Así, av = a yr entonces loga x y = y loga x.

Nota: cuando a = 10, loga x se denota simplemente por log x.


214 · Funciones

Ejemplo 4.12.

1. log2 32 = log2 25 = 5.
  2
−1   −2
2 1 1
2. log 1 (4) = log 1 (2) = log 1 2 = log 1 2 = −2.
2 2 2 2

3. Supongamos que 42x = 64, entonces log4 42x = log4 64, esto es,
2x = log4 64 = log4 43 = 3. En consecuencia, x = 32 .

4. Si 2x + 2 > 0 y log6 (2x + 2) = 3 entonces 6log6 (2x+2) = 63 , es decir,


2x + 2 = 216, de donde x = 107.

5. Si log(x − 2) = 1 − log(x + 1), entonces


10
10log(x−2) = 101−log(x+1) =
10log(x+1)
10
así, x −2 = x+1 de donde, (x − 2) (x + 1) = 10, esto es, x 2 − x −12 = 0.
Esta ecuación tiene dos soluciones: x = 4 y x = −3. Pero para x = −3,
log(x − 2) y log(x + 1) no están definidos. Así, la única solución es
x = 4.

6. Es posible expresar la suma de logaritmos


1  
7 loga (x + 1) + loga (3x + 6) − loga x 2 + 3x + 2
2
como un solo logaritmo. En efecto, la expresión dada es igual a
1
 
loga (x + 1)7 + loga (3x + 6) 2 − loga x 2 + 3x + 2
√  
= loga (x + 1)7 + loga 3x + 6 − loga x 2 + 3x + 2

y a su vez esta suma es igual a


√ √ √
(x + 1)7 3x + 6 (x + 1)7 3x + 6 (x + 1)6 3x + 6
loga = loga = loga
x 2 + 3x + 2 (x + 1) (x + 2) x+2

La función logaritmo de base a donde a > 0, notada loga , se define aso-


ciando a cada número real positivo x el número real loga x.
Así como deducimos las propiedades de los logaritmos a partir de las
propiedades de las exponenciales, podemos decir, que si a > 1, a un mayor
valor de x corresponde un mayor valor de loga x y si 0 < a < 1, a un
mayor valor de x corresponde un menor valor de loga x, es decir, que si
a > 1, la función loga es creciente y si 0 < a < 1, la función es decreciente.
Funciones · 215

De otra parte, notamos que si una pareja (r , s) pertenece a la gráfica de


la función exponencial de base a es porque s = a r , luego loga s = r, entonces
la pareja (s, r) pertenece a la gráfica de la función loga . De igual manera, si
una pareja (u, v) pertenece a la gráfica de la función loga , entonces la pareja
(v, u) pertenece a la gráfica de la función exponencial de base a. La pare-
ja (s, r) se puede obtener reflejando la pareja (r , s) en la recta de ecuación
y = x y recíprocamente. Así, la gráfica de la función loga se puede obte-
ner reflejando la gráfica de la función exponencial de base a en la recta de
ecuación y = x (figura 4.23).
<

<
4 4

2 2

< > < >


−4 −2 2 4 −4 −2 2 4
−2 −2

−4 −4

y = 2x y = ( 12 )x
y = log2 x y = log1/2 x
y=x y=x
(1) (2)

Figura 4.23.

En la figura 4.24 aparecen las gráficas de las funciones loga para los va-
lores de a tomados como base de las funciones exponenciales trazadas en la
figura 4.22.
216 · Funciones

10
y

−1 1 2 3 4 5 6 7 8 9
x
−5

−10
y = log 1 x trazo punteado
3
y = log 3 x trazo segmentado
5
y = log 4 x trazo punteado y segmentado
5

10
y

−1 1 2 3 4 5 6 7 8 9
x
−5

−10
y = log3 x trazo punteado
y = log 5 x trazo segmentado
3
y = log 5 x trazo punteado y segmentado
4

Figura 4.24.

• Las funciones exponencial natural y logaritmo natural


Consideremos ahora esta situación: mensualmente se invierte un capi-
tal C. Si la tasa de interés i es anual y se expresa como decimal, la cantidad

acumulada en un mes, capital más interés, es C + C 12 i
= C 1 + 12 i
. Si
esta cantidad acumulada se invierte a su vez durante un mes en las mis-
Funciones · 217

mas condiciones, entonces al final de ese período el capital acumulado será


     2
C 1 + 12 i
+ C 1 + 12i i
12 = C 1 + 12 . Si nuevamente se reinvierte el
i
 k
capital acumulado, al cabo de k meses, la cantidad acumulada es C 1 + 12i
.
En general, si n es el número de períodos de inversión durante el año y el
capital se invierte durante t años, el capital acumulado será
nt
A (t) = C 1 + ni . Esta es la fórmula de interés compuesto y es un ejem-
plo ilustrativo del crecimiento exponencial.
Supongamos que el número n de períodos se incrementa cada vez más.
Para algunos enteros n, aproximando a la octava cifra decimal, el comporta-
 n
miento de la expresión 1 + i
n , tomando i = 1, está descrito en la siguiente
tabla:

 n  n
1 1
n 1+ n n 1+ n
1 2 1000000 2.71828047
10 2.59374246 10000000 2.71828169
100 2.70481383 100000000 2.71828181
1000 2.71692393 1000000000 2.71828183

Tabla 4.1.
 n
El valor de la expresión 1 + 1n tiende a un número irracional denotado
por e, que aparece en matemáticas y en física y que, con 14 cifras decimales
es e ≈ 2.71828182849045. En los cálculos, la aproximación √ racional más
usada
√ de e es 2, 7183 (así como la de π es 3, 1416; la de 2 es 1, 4142 y la
de 3 es 1, 7320). e se llama el número de Euler.
La función exponencial natural es la función exponencial de base e,
f (x) = e x , como toda exponencial solo toma valores positivos y, puesto
que e > 1, es una función creciente (figura 4.25 (1)). La función e −x es
decreciente (figura 4.25 (2)).
218 · Funciones

<

<
15 15

10 10

5 5

< > < >


−9 −6 −3 3 6 9 −9 −6 −3 3 6 9
<

<
y = ex y = e −x
(1) (2)

Figura 4.25.

Si y es un número real que se puede escribir de la forma y = e x , entonces


el exponente x se llama el logaritmo natural de y y se nota ln y.
En este caso, las relaciones entre exponenciales y logaritmos establecidas
anteriormente, toman las formas:
y = e x ⇔ ln y = x
ln (e x ) = x, para todo x ∈ R
e ln y = y, para todo y ∈ R+
También de las observaciones generales tenemos que la gráfica de la función
g (x) = ln x se puede obtener reflejando la gráfica de la función f (x) = e x
en la recta de ecuación y = x. En la figura 4.26 se muestra las gráficas de las
dos funciones y de la recta.
<

< >
−4 −2 2 4
−2

−4
y = ex
y = ln x
y=x

Figura 4.26.
Funciones · 219

La función logaritmo natural es creciente y tiene las siguientes propiedades.

1. ln x + ln y = ln xy

2. ln x − ln y = ln xy

3. ln x y = y ln x
ln x
4. loga x = ln a

Ejemplo 4.13.

1. Usando logaritmo natural, la igualdad e 2t = 4 + x se puede expresar


en la forma 2t = ln(4 + x) y la igualdad e4 = a en la forma 4 = ln a.
√3 √3 √
3
q q q
2. ln 1 + e − ln e + e 2 = ln √3 1+e2 = ln 3 e+e
1+e
2 = ln
3 1+e
e(1+e) = ln 3 1
e
√3 e+e
− 13 1
= ln e = ln e = − 3 .
−1

4.5. Operaciones entre funciones


Así como los números reales se suman, restan, multiplican y dividen, tam-
bién se pueden realizar operaciones entre funciones.

4.5.1. Álgebra de funciones


Definición 4.5.1. Una operación entre funciones es una regla que asocia a
dos de ellas una tercera función, precisando cuál es la imagen de un número
real x por esta última.
Al operar directamente las imágenes (que representan números reales)
es posible obtener nuevas funciones.
Definición 4.5.2. Dadas las funciones f y g se definen:

f +g la adición de f y g: (f + g)(x) = f (x) + g (x)


f −g la sustracción, la resta o
la diferencia de f y g: (f − g)(x) = f (x) − g (x)
f ·g la multiplicación de f y g:  ( f · g)(x) = f (x) · g (x)
f f f (x)
g el cociente de f por g : g (x) = g(x) si g(x) , 0

Para determinar el dominio (natural) de cada una de ellas notemos que al


definir la imagen de x, deben estar definidas tanto f (x) como g (x) y que en
220 · Funciones

el caso del cociente, g (x) debe ser distinto de 0. Así, si Dh denota el dominio
de la función h entonces:

D f +g = D f −g = D f ·g = D f ∩ Dg
D f = D f ∩ Dg − {x ∈ Dg : g(x) = 0}
g

Ejemplo 4.14. 1. Sean f (x) = 4 − 2x y g (x) = 16 − x 2


 
( f + g)(x) = (4 − 2x) + 16 − x 2 = 20 − 2x − x 2
 
(f − g)(x) = (4 − 2x) − 16 − x 2 = −12 − 2x + x 2
 
(f · g)(x) = (4 − 2x) 16 − x = 64 − 32x − 4x 2 + 2x 3
2

4 − 2x
 
f
(x) =
g 16 − x 2

Ahora bien,
D f = R, Dg = R
En consecuencia

D f +g = D f −g = D f ·g = R ∩ R = R y
D f = R\ x ∈ R : 16 − x 2 = 0 = R\{−4, 4}

g

En la figura 4.27, se muestran las gráficas de f , g y las funciones que acaba-


mos de obtener.
Funciones · 221

y 20 y 20

10 10

−20 −10 10 20 −20 −10 10 20


x x
−10 −10

−20 −20
y = 4 − 2x trazo punteado y = 4 − 2x trazo punteado
y = 16 − x 2 trazo segmentado y = 16 − x 2 trazo segmentado
y = 20 − 2x − x 2 trazo continuo y = −12 − 2x + x 2 trazo continuo

100
y
80

60

40

20

−10 10
x
−20
y = 4 − 2x trazo punteado
y = 16 − x 2 trazo segmentado
y = 64 − 32x − 4x 2 + 2x 3 trazo continuo
y
20

10

−20 −10 10 20
x
−10

−20
y = 4 − 2x trazo punteado
y = 16 − x 2 trazo segmentado
4−2x
y = 16−x 2 trazo continuo

Figura 4.27.
222 · Funciones

2. Como caso particular del producto tenemos ( f · f )(x) = f 2 (x) = (f (x))2


y en general f n (x) = ( f (x))n . Así, para f (x) = 4 − 2x tenemos:

f 2 (x) = (4 − 2x)2 = 16 − 16x + 4x 2 y


  
f 4 (x) = (4 − 2x)4 = 16 − 16x + 4x 2 16 − 16x + 4x 2
= 256 − 512x + 384x 2 − 128x 3 + 16x 4 .

En la figura 4.28, se puede observar las gráficas de f , f 2 y f 4 .


<

f
20 f2
f4

10

< >
−4 −2 2 4 6 8
<

Figura 4.28.

3. Sean f (x) = e x y g (x) = e −x .

1 e x e x + 1 e 2x + 1
(f + g)(x) = e x + e −x = e x + = =
ex ex ex
1 e e −1 e −1
x x 2x
(f − g)(x) = e x − e −x = e x − x = =
e ex ex
0
( f · g)(x) = e e = e
x −x x−x
=e =1
x
 
f e
(x) = −x = e x e x = (e x )2 = e 2x
g e

Ahora bien, D f = R, Dg = R y, en consecuencia D f +g = D f −g = D f ·g


= R ∩ R = R y D f = R\{x ∈ R : e x = 0}. Como e x > 0 para todo x
g
entonces D f = R.
g
En la figura 4.29 se pueden observar las gráficas de f , g y de las funciones
que acabamos de obtener.
Funciones · 223

<

<
10
15
5
10 < >
−10−9 −6 −3 3 6 9 10
5 f
g −5 f
f +g g
< > f −g
−10−9 −6 −3 3 6 9 10 −10
<

<
<

<
15 15

10 10
f f
5 g 5 g
f ·g f /g
< > < >
−10−9 −6 −3 3 6 9 10 −10−9 −6 −3 3 6 9 10
<

<
Figura 4.29.

Las operaciones definidas entre funciones tienen propiedades heredadas


de las propiedades que tienen las operaciones de adición y multiplicación
de números reales. Así tenemos:
1. La asociatividad de la adición pues, dadas f , g y h funciones,

(f + g) + h = f + (g + h)

Para verificar esta igualdad de funciones, de acuerdo con la defini-


ción 4.2.1, debemos ver que sus dominios son iguales y también son
iguales los resultados de calcularlas en un número real x del dominio
común.
El dominio de ( f + g) + h, es

D(f +g)+h = D f +g ∩ Dh = D f ∩ Dg ∩ Dh ,


mientras que el dominio de f + (g + h) es

D f +(g+h) = D f ∩ Dg+h = D f ∩ Dg ∩ Dh .


Como tenemos la igualdad de conjuntos

D f ∩ Dg ∩ Dh = D f ∩ Dg ∩ Dh ,
 
224 · Funciones

entonces
D(f +g)+h = D f +(g+h) .
Además, para todo x ∈ D f ∩ Dg ∩ Dh ,

((f + g) + h)(x) = ( f + g)(x) + h(x) = ( f (x) + g(x)) + h(x).

Puesto que f (x), g(x) y h(x) representan números reales, esta última
suma es igual a

f (x) + (g (x) + h (x)) = f (x) + (g + h) (x) = ( f + (g + h)) (x)

Así:
( f + g) + h = f + (g + h)
De manera similar se prueba la asociatividad del producto.

2. La conmutatividad de la multiplicación, pues


D f ·g = D f ∩ Dg = Dg ∩ D f = Dg · f , además, para todo x ∈ D f ·g

( f · g) (x) = f (x) g (x) ,

como f (x) y g(x) representan números entonces este producto es


igual a:
g (x) f (x) = (g · f ) (x) .
Así f · g = g · f. De manera similar se prueba la conmutatividad de
la suma.

3. Sea 0 la función que a todo número real x asocia el número 0, es decir,


0 (x) = 0 para todo x ∈ R, y sea 1 la función que a cada real x asocia
el número 1. Entonces, por una parte,

D f +0 = D f ∩ D0 = D f ∩ R = D f

y, para todo x ∈ D f ,
 
f + 0 (x) = f (x) + 0 (x) = f (x) + 0 = f (x)

es decir,
f +0= f
Por otra parte,

D f ·1 = D f ∩ D1 = D f ∩ R = D f
Funciones · 225

y, para todo x ∈ D f ,
 
f · 1 (x) = f (x) 1 (x) = f (x) · 1 = f (x)

es decir,
f ·1= f

Así, entre las funciones existen módulos para la adición, la función 0,


y para la multiplicación, la función 1.

4. Se define la función −f así: su dominio es igual al dominio de f ,


D− f = D f , y para x ∈ D f ,

(−f ) (x) = −f (x)

entonces

(f + (−f )) (x) = f (x) + (−f ) (x) = f (x) − f (x) = 0 = 0(x)

es decir,
f + (−f ) = 0.

Por otra parte, para aquellos x ∈ D f para los cuales f (x) , 0, se define
1
f así:
1 1
 
(x) =
f f (x)
Con esto,
D 1 = D f \ x ∈ D f : f (x) = 0

f

y D f · 1 = D f ∩ D 1 = D f ∩ (D f \{x ∈ D f : f (x) = 0}) =


f f
D f \ x ∈ D f : f (x) = 0 , y, para todo x ∈ D f · 1
f

1 1
 
f · (x) = f (x) · = 1 = 1 (x)
f f (x)

es decir,
1
f · =1
f
Así, entre las funciones existen inversos para la adición e inversos parciales
para la multiplicación (figura 4.30).
226 · Funciones

<

<
4 4

2 2

< > < >


−2 2 −2 2
f f
−2 −f −2 1
f
−4 −4
<

<
(1) (2)

Figura 4.30.

4.5.2. Composición de funciones


Existe otra manera de obtener una función a partir de dos funciones dadas.
Definición 4.5.3. Dadas las funciones f y g, se define la función
compuesta de f y g, notada f ◦ g, así:

(f ◦ g) (x) = f (g (x))

Esta función compuesta se puede evaluar en los números reales x para los
cuales están definidas tanto g (x) como f (g (x)), así:

D f ◦g = x ∈ Dg : g (x) ∈ D f


Ejemplo 4.15

1. Sean f (x) = 4 − 2x y g (x) = 16 − x 2 .


   
(f ◦ g)(x) = f (g(x)) = f 16 − x 2 = 4 − 2 16 − x 2 = −28 + 2x 2
D f ◦g = {x ∈ Dg : g(x) ∈ D f } = {x ∈ R : g(x) ∈ R} = R
(g ◦ f )(x) = g( f (x)) = g(4 − 2x) = 16 − (4 − 2x)2 = 16x − 4x 2
Dg◦ f = {x ∈ D f : f (x) ∈ Dg } = {x ∈ R : g(x) ∈ R} = R

En la figura 4.31 aparecen las gráficas de f , g, f ◦ g y g ◦ f . Notemos


que las funciones f ◦ g y g ◦ f son distintas pues, aunque D f ◦g = Dg◦f ,
en general, ( f ◦ g)(x) , (g ◦ f )(x).
Funciones · 227

25.0 25.0

<

<
12.5 12.5
f f
g g
f ◦g g◦f
< > < >
−10 10 −10 10

−12.5 −12.5

−25.0 −25.0
<

<
(1) (2)

Figura 4.31.

3
2. Si f (x) = x+1 , entonces
3
a) f x 2 = , en particular, f 22 = 35 .
 
x 2 +1
 2
3 9
b) f (x)2 = x+1 = (x+1) 2
2 , en particular, f (2) = 1.

= 3 3 = 3(x+1)
 
3
c) ( f ◦ f )(x) = f ( f (x)) = f x+1 x+4 .
x+1 +1

3
También f ( f (x)) = f (x)+1 . En particular, (f ◦ f )(2) = 32 .
En general, f x 2 , f (x)2 , f x 2 , f ( f (x)) y f (x)2 , f (f (x)).
 


3. Se puede expresar la función h(x) = x 2 − 1 en la forma ( f ◦ g)(x)

para g(x) = x 2 − 1 y f (x) = x. Notemos que Dg◦f = Dh .
2
4. Se puede expresar la función k(x) = x2 +2x+3 como una función com-
puesta, de más de una manera. Así, por ejemplo,
1 x 2 +2x+3
Si f1 (x) = x y g1 (x) = 2 , entonces D f1 ◦g1 = Dk y

1 1 2
( f1 ◦ g1 )(x) = f1 (g1 (x)) = = = = k(x)
g1 (x) x 2 +2x+3 x2 + 2x + 3
2

2
Si f2 (x) = x 2 +2
y g2 (x) = x + 1 entonces D f2 ◦g2 = Dk

2 2
( f2 ◦g2 )(x) = f2 (g2 (x)) = f2 (x+1) = 2
= 2 = k(x)
(x + 1) + 2 x + 2x + 3
228 · Funciones

Además, si f3 (x) = 2x , g3 (x) = x + 3 y h(x) = x 2 + 2x, entonces

((f3 ◦ g3 ) ◦ h)(x) = ( f3 ◦ g3 )h(x) = f3 (g3 (h(x)))


    
= f3 g3 x 2 + 2x = f3 x 2 + 2x + 3
2
= .
x 2 + 2x + 3
Además. D(f3 ◦g3 )◦h = Dk . También

(f3 ◦ (g3 ◦ h))(x) = f3 ((g3 ◦ h)(x)) = f3 (g3 (h(x))) = k(x).

5. Sean a > 0 y f (x) = a x y g (x) = loga x

( f ◦ g)(x) = f (g(x)) = f (loga x) = a loga x = x


D f ◦g = {x ∈ Dg : g(x) ∈ D f }
= {x ∈ R, x > 0 : g(x) ∈ R}
= {x ∈ R : x > 0} = R+
(g ◦ f )(x) = g(f (x)) = g(a x ) = loga a x = x
Dg◦f = {x ∈ D f : f (x) ∈ Dg }
= {x ∈ R : f (x) > 0} = R

Examinamos ahora las propiedades de la composición de funciones:

1. La asociatividad se verifica en general pues

D(f ◦g)◦h = x ∈ R : x ∈ Dh y h(x) ∈ D f ◦g




= x ∈ R : x ∈ Dh , h (x) ∈ Dg y g (h (x)) ∈ D f


D f ◦(g◦h) = x ∈ R : x ∈ Dg◦h y (g ◦ h) (x) ∈ D f




= x ∈ R : x ∈ Dh , h (x) ∈ Dg y g (h (x)) ∈ D f


Así D( f ◦g)◦h = D f ◦(g◦h) .


Además,

((f ◦ g) ◦ h) (x) = ( f ◦ g) (h (x)) = f (g (h (x)))


(f ◦ (g ◦ h) (x)) = f (g (h (x)))

Luego,
(f ◦ g) ◦ h = f ◦ (g ◦ h)
Funciones · 229

2. La conmutatividad no se verifica en general como lo vimos


anteriormente.

3. Sea I la función identidad que a cada x ∈ R asocia x, es decir,


I (x) = x. Para toda función f tenemos

D f ◦I = x ∈ R : x ∈ DI y I (x) ∈ D f


= x ∈ R : x ∈ R y x ∈ Df


= x ∈ R : x ∈ Df


= Df

De igual manera, se puede mostrar que DI◦f = D f .


Además,

( f ◦ I) (x) = f (I (x)) = f (x)


(I ◦ f ) (x) = I (f (x)) = f (x)

esto es,
f ◦I = f e I◦f =f

Taller 1
 
1. Situar en el plano cartesiano los siguientes puntos: P (−3, 4), Q 4, − 43 ,
  √ 
R − 57 , 45 , S 23 , π .

2. Hallar la distancia que existe entre los puntos P y Q en cada uno de


los siguientes casos:

a) P (7, 3), Q (2, 5)


 
b) P (−3, 4), Q 53 , 4
   
c) P − 32 , − 52 , Q − 23 , −1
√ √  √ √ 
d) P 2, 2 , Q 3, 3

3. Los vértices de la base de un triángulo isósceles están en los puntos


(1, 2) y (8, 2). Si el triángulo tiene 4 unidades de altura con respecto
a la base, hallar las coordenadas del tercer vértice.

4. Para cada par de puntos P y Q del punto 2, hallar las coordenadas del
punto medio.
230 · Funciones

 
5. Verificar que las siguientes parejas definen una función f : 1, 12 ,
 
− 12 , 2 , (π , −2), (4, 2π), 2π , 2 .


 
a) Hallar f (π), f − 21 .
b) Hallar x tal que f (x) = 5.
 
c) Responder. ¿existe f 12 ?
d) Responder. ¿existe x tal que f (x) = π?
e) Responder. ¿Cuántos elementos distintos posee el dominio de
f ? ¿Cuántos elementos distintos posee el rango de f ?
f ) Responder. ¿Cuántos elementos distintos tienen imágenes
iguales?

6. Determinar si las siguientes parejas definen una función (−1, −1),


(−3, 4), (3, 5), (3, 6), (5, −5). Justificar su respuesta.

7. Verificar que las siguientes parejas definen una función f : (1, 1),
(2, 4), (3, 9), (4, 16), (5, 25).

a) Hallar f (2), f (5).


b) Hallar x tal que f (x) = 9.

Taller 2
1. Hallar el dominio de cada una de las siguientes funciones:
3x+4
a) f (x) = x+1

b) g (x) = 5 − 2x
c) h (x) = x+6
x 2 +1
3
d) k (x) = 3x 2 + 3+ x

2. Sea D = R y f la función definida por f (x) = 3x − 2 para todo x ∈ D.


Hallar f (0), f (2), f (−3), −f (3).

3. Sea D = R y f la función definida por f (x) = x 2 +2x para todo x ∈ D.


  √ 
a) Hallar f 21 , f 8
2 , f (−3), f (2) .
b) Hallar todos los valores de x tales que f (x) = 0.
Funciones · 231

4. Para las funciones de los ejercicios 2 y 3, hallar f (x + h). ¿Es


f (x + h) = f (x) + f (h)? Hallar f (x+h)−
h
f (x)
.

5. Sea f (x) = x 3 + 2x. Hallar f (−x) y comparar el resultado con f (x).


¿Cómo se relacionan f (−x) y f (x)?

6. Sea g (x) = x 2 − 5. Hallar g (−x) y comparar el resultado con g (x).


¿Cómo se relacionan g (−x) y g (x)?

7. a) El área de un cuadrado en términos de la longitud de su lado.


b) El área de un cuadrado en términos de la longitud de una de sus
diagonales.
c) El volumen de un cubo en términos de la longitud de su arista.
d) El volumen de un cubo en términos del área de una de sus caras.
e) El volumen de una esfera en términos del diámetro.
f ) El área de un triángulo equilátero en términos de la longitud de
uno de sus lados.

8. A partir de una pieza rectangular de cartón de 20 × 30 cm, se debe


elaborar una caja, cortando cuadrados idénticos de área x 2 de cada
esquina y volteando hacia arriba los lados. Indicar el volumen V de la
caja en términos de x.

9. Si el lado de un cuadrado mide a unidades y se incrementa en h uni-


dades, hallar el incremento que experimenta el área.

10. Si las aristas de dos cubos miden, respectivamente, a y 2a unidades,


¿qué relación existe entre sus volúmenes?

Taller 3
1. La relación entre las lecturas de las temperaturas Fahrenheit (F ) y
Celcius (C) está dada por C = 59 (F − 32).

a) ¿A qué temperatura las lecturas en las dos escalas son iguales?


b) ¿En qué momento la lectura en Fahrenheit es el doble de la lec-
tura en Celsius?
232 · Funciones

2. En cada caso determinar la ecuación de la recta que cumple las con-


diciones dadas:
 
a) Pasa por el punto P 2, − 23 y tiene pendiente igual a 4.
b) Pasa por el punto P(1, −1) y tiene pendiente igual a −1.
c) Pasa por los puntos P(3, 4) y Q(−2, 5).
d) Pasa por los puntos P(− 32 , 0) y Q(−2, 23 ).

3. Para cada una de las rectas cuyas ecuaciones aparecen a continuación


hallar:
La pendiente.
Las intersecciones con los ejes X y Y .
La ecuación de la recta perpendicular a ella, que pasa por (1, 1).
La ecuación de la recta paralela a ella que pasa por (1, 1).
3
a) 4x + 2y = 1
b) 4x + 3y = 12
c) x
3 + 2y + 3 = 0

4. Dada la recta L de ecuación 3x − 3y + 5 = 0 y el punto P(2, −1), en


cada caso hallar la ecuación de la recta que pasa por P y verifica la
condición:

a) Es paralela a L.
b) Es perpendicular a L.

5. Hallar los puntos de la recta 3x + y = 2 que están a dos unidades del


punto P(1, 2).

6. Hallar la ecuación de la parábola que satisface estas condiciones: tie-


ne un vértice en (0, 0), pasa por el punto (2, −3) y es simétrica con
respecto al eje Y . Dibujar la gráfica.

7. El dominio de cada una de las siguientes funciones es el conjunto R


de los números reales. Trazar su gráfica.

a) f (x) = 3x + 4
b) g (x) = 5 − 2x
c) h (x) = 2x 2 + 1
d) k (x) = −3x 2 + 4
Funciones · 233

8. Sea f (x) = x 2 − 2. En cada caso, dibujar en el mismo sistema de


coordenadas las gráficas de f y de la función dada.

a) e (x) = f (x + 2)
b) g (x) = f (x − 3)
c) h (x) = f (3x)
 
d) k (x) = f 21 x
e) l (x) = f (x) + 2
f ) g (x) = f (x) − 3
g) h (x) = f (−x)
h) k (x) = −f (x)
i) e (x) = f x 2


j) g (x) = f (x)2

Taller 4
1. En cada uno de los siguientes casos, elaborar una tabla de la función
para los valores enteros de x pertenecientes al intervalo [−5, 5]. Di-
bujar la gráfica.

a) f (x) = 3x
b) g(x) = ( 31 )x
c) h(x) = 3x+2 − 6
d) k(x) = 3(2x )

2. Simplificar las siguientes expresiones:

a) 23x−2 24−2x
b) (a 2x )3x
4x+9
c)
47−x
23x
d) 2x
3
3. Teniendo en cuenta que si a es positivo y distinto de 1 y u y v son
números reales entonces au = av si, solo si, u = v, hallar x en cada
uno de los siguientes casos:
234 · Funciones

a) 34x−1 = 37x−2
2 +1
b) 56x−3 = 125x
2
c) 16x = 45x+3

4. Para cada una de las siguientes igualdades, escribir una expresión equi-
valente usando logaritmos.

a) 34 = 81
√3
b) 125 = 5
c) 4−1 = 14 .

5. En cada caso, hallar el valor de x que verifica la igualdad.


1
a) 3 logb 2 + 2 logb 25 − logb 20 = logb x
b) x log x = 100x.

6. A partir de la gráfica de la función f (x) = e x , obtener las gráficas de


las siguientes funciones:

a) g(x) = 3e x
b) h(x) = e x −3
c) j(x) = 2e x − 2
d) k(x) = e 2x
x
e) l (x) = e 2
f ) m (x) = e −x

7. Usar las propiedades del logaritmo para probar las siguientes


afirmaciones:

a) Si ln(x + 8) − ln(x) = 3 ln(2) entonces x = 78 .


b) Cualquiera sea a ∈ R+ \ {1}, si x loga x = a 2 x, entonces x = a2 o
x = a −1 .

Taller 5
1. Se definen
 √las funciones f y g de la siguiente forma: f : (−1, −1),
√ 
(1, 1), 2, 8 , (−2, −4), (3, 9), −3, − 6 ; g : (−1, 3), (1, −4), (2, 5),
(−2, −6), (3, −5),(−3, 4).
Funciones · 235

a) Escribir la función cuyos valores son f (x) + g (x).


b) Escribir la función cuyos valores son f (x) − g (x).
   √ 
2. Se definen las funciones f y g de la siguiente forma: f : 12 , 21 , 1, 2 ,
 √       √ 
2, 8 , (−2, −4), 3, − 12 , (−3, −6) ; g : 21 , 3 , (1, −4), 2, 2 ,
(−2, −6), (3, −4),(−3, 4).

a) Escribir la función cuyos valores son f (x) · g (x).


b) Escribir la función cuyos valores son [f (x)]2 .
f (x)
c) Escribir la función cuyos valores son g(x) .
 
3. Se definen las funciones f y g de la siguiente forma: f : 12 , 12 ,
 √   √     √   
1, 2 , 2, 8 , (−2, −4), 3, − 12 , (4, −6); g : −1, − 2 , − 12 , 1 ,
 √ 
(1, −4), 2, 2 , (−2, −6), (3, −4), (−3, 4).

a) ¿Para qué valores de x se puede definir la función cuyos valores


son f (x) + g (x)? Escribir esa función.
b) ¿Para qué valores de x se puede definir la función cuyos valores
son f (x) − g (x)? Escribir esa función.
 
4. Se definen las funciones f y g de la siguiente forma: f : − 21 , 12 ,
 √   √     
1, 2 , 2, 8 , (−2, −4), 3, − 21 , (−3, −6); g : − 21 , 32 , (0, 1),
   √   
1 5
2 , 3 , (1, 0), 2, 2 , (−2, −6), 2 , −4 , (−3, 4).

a) ¿Para qué valores de x se puede definir la función cuyos valores


son f (x) · g (x)? Escribir esa función.
b) ¿Para qué valores de x se puede definir la función cuyos valores
f (x)
son ? Escribir esa función.
g (x)
5. Sean D = R y f y g funciones definidas por f (x) = 3x − 2 y
g (x) = x 2 + 3x + 2 para todo x ∈ D. En cada caso hallar la función
indicada.

a) f (x) + g (x)
b) f (x) − g (x)
c) f (x) · g (x)
f (x)
d)
g (x)
236 · Funciones

6. Para las funciones del ejercicio anterior hallar

a) f (g (0))
b) g (f (2))
c) f (g (a))
d) g (f (a)).

7. Sea D = R y f y g las funciones definidas por f (x) = 2x + 1 y


g (x) = x 2 + 2 para todo x ∈ D. Hallar:
 
1
a) f 1a − f (a)
√  p
b) g a − g (a)
c) f (a) + g (a)
d) f (a + h)
g(a+h)−g(a)
e) h
f ) f (3) + g (1)
g) f (g (a))
h) g ( f (a))
Capítulo
cinco
Trigonometría
Trigonometría · 239

5.1. Introducción histórica


Los astrónomos y navegantes utilizaron antiguamente la aritmética y la geo-
metría para el análisis de los desplazamientos y de la ubicación de los astros
en el firmamento; pero estas disciplinas no bastaban para hacer mediciones
muy exactas, se requería de más herramientas. Para ello surgió la trigono-
metría, que les permitió encontrar soluciones a estos problemas.
Aunque el término trigonometría (trigon: ‘triángulo’, metria: ‘medida’) apa-
reció por primera vez en el libro Trigonometriae siue. De dimensione triangulo-
rum libri quinque. Item problematorum variorum. . . libri decem, del matemático
y científico alemán Bartholomaeus Pitiscus (1561 - 1613) [7], se cree que
hace más de 3000 años los babilonios utilizaban los concepto de ángulos y
razones trigonométricas para establecer relaciones entre los lados y los án-
gulos de un triángulo. “Una tablilla de barro –escrita por los babilonios–
denominada Plimpton 322 (1800 a. C.), muestra una sucesión de columnas
y filas con números en escritura cuneiforme que, parece, representa una se-
rie de funciones trigonométricas” [7]. También, en Egipto fueron hallados
papiros al respecto. En uno de ellos, el Papiro de Rhind, se presentan rudi-
mentos de trigonometría y teoría de los triángulos semejantes. En la cons-
trucción de las pirámides, debido a que debía mantenerse una pendiente
uniforme en una cara y la misma en las cuatro, se introdujo un concepto
equivalente al de la cotangente de un ángulo: seqt, que representa la sepa-
ración horizontal de una recta oblicua del eje vertical por cada unidad de
variación de altura (es la inversa de la tangente más utilizada actualmente).
Tales de Mileto (c. 624 - c. 546 a. C.), Pitágoras de Samos
(569 - 475 a. C.) y Arquímedes de Siracusa (287 - 212 a. C.) demostraron
teoremas en geometría que fueron básicos para el desarrollo de la trigono-
metría. Mientras que los egipcios y babilonios utilizaron con frecuencia las
relaciones entre los lados y los ángulos de un triángulo; los griegos estu-
diaron la relación entre las rectas y las circunferencias, propiedades que se
aplicaban principalmente en astronomía.
Hiparco de Nicea (c. 190 - c. 120 a. C.) –llamado el padre de la trigo-
nometría– compuso la primera tabla trigonométrica, utilizando una gran
cantidad de ángulos centrales en una circunferencia: la razón entre el ar-
co y su cuerda; también, desarrolló el primer catálogo de estrellas con sus
posiciones mediante coordenadas elípticas, y clasificó las estrellas según la
intensidad de su brillo (método aún vigente). Asimismo, en geografía fue el
primero en dividir el globo terráqueo en paralelos y meridianos, introdu-
ciendo los conceptos longitud y latitud [16], [10].
240 · Trigonometría

Otra obra significativa de la antigüedad es Sintaxis matemática, constitui-


da por trece libros escritos en el siglo ii por Claudio Ptolomeo de Alejandría
(c. 100 - c. 170), y traducida al árabe como Almagesto. En esta obra se dan
ejemplos de cómo calcular los elementos desconocidos de un triángulo a
partir de algunos conocidos utilizando una tabla de cuerdas; y conduce a
muchas de fórmulas trigonométricas, como el seno de la suma de dos án-
gulos y el seno del ángulo medio [10]. De igual forma, Ptolomeo estable-
ció criterios científicos para predecir con cierta exactitud los eclipses; hizo
aportes para el estudio de la música, ya que consideraba que las matemáticas
subyacían en la música y los movimientos estelares; inició la investigación
sobre la óptica; en geografía, mostró técnicas matemáticas para trazar ma-
pas, lo que llevó a que fuera uno de los primeros en realizar mapas con
coordenadas, longitud y latitud; mejoró los métodos de representación de
mapas y la representación de los términos paralelo y meridiano para trazar
las líneas imaginarias de latitud y longitud. Del mismo autor se conservan:
el libro de óptica (Tetrabiblos), el de geografía (Geographia), y el de teoría
musical (Harmonicos) [10]. Además, inventó el astrolabio:

Un instrumento de campo que permite no sólo medir la altu-


ra de un astro sobre el horizonte, sino también determinar in-
mediatamente la posición de la Luna, el Sol y los planetas en
relación con las estrellas. Así como cualquier otra relación de
interés astronómico. Como uso complementario puede servir
para determinar la hora de la noche y también realizar nume-
rosas observaciones geodésicas [15].

Los astrónomos árabes, así como los egipcios, desarrollaron su sistema tri-
gonométrico a partir de la función seno, definida como la longitud del lado
opuesto a un lado de un triángulo cuya longitud se conoce. También, “a
finales del siglo x, ya tenían completas las tablas para las seis funciones tri-
gonométricas conocidas actualmente (. . .), además fueron los árabes quie-
nes sugirieron el uso de un radio igual a uno para encontrar los valores de
las relaciones trigonométricas” [10]. En el siglo xiii, Nassir al-Din al-Tusi
(1201 - 1274), de origen persa, postuló una de sus contribuciones: la crea-
ción de la trigonometría como una disciplina matemática y no como una
simple herramienta para aplicaciones astronómicas. Escribió la obra Kitab
al-Shaki al-qatta, un tratado sobre el cuadrilátero que, en el fondo, es el pri-
mer tratado sistemático de trigonometría en cinco volúmenes. Según SH,
Nasr, al-Tusi hizo la primera exposición del sistema de trigonometría plana
y esférica existente [14].
Trigonometría · 241

En Occidente, la trigonometría se introdujo hacia el siglo xii, a partir de


las traducciones de los libros árabes. El primer trabajo importante fue del
matemático alemán Johhan Müller (1436 - 1476), De triangulis Omnimo-
dis Libri, compuesta por cinco libros en los que se describen proposiciones
que tratan la resolución de triángulos basada en propiedades de los triángu-
los rectángulos; y se enuncia y demuestra el teorema del seno, y presenta
los problemas para su aplicación. En el siglo xviii fueron determinantes los
aportes del matemático suizo Leonhard Euler (1707 - 1783), quien fundó
la trigonometría moderna al definir las funciones trigonométricas con ex-
presiones con exponenciales de números complejos [10]. A finales del siglo
xix, el profesor y físico británico James Thomson (1822 - 1892) usó por
primera vez la palabra radián –una forma contraída de ángulo radial– para
la medida del ángulo cuyo arco subyacente tiene una longitud igual a un
radio.
Aunque la trigonometría se inició, principalmente, para resolver proble-
mas en astronomía, su desarrollo sigue generando aplicaciones en diferentes
ámbitos como la navegación, la geografía, la medicina, la arquitectura y en
todos los campos de la ingeniería. Veamos ejemplos de algunas de ellas [3]:

Arquitectura. En la construcción de edificaciones se requiere preci-


sión en la medición de cada ángulo para evitar desplomes. También,
para la construcción de túneles a través de montañas, y en el cálculo
de la dirección que debe seguir para que sus extremos queden en los
lugares deseados.

Cartografía. Es utilizada en la elaboración de mapas de lugares deter-


minados del que se conocen algunas distancias y algunos ángulos.

Navegación. Es utilizada para la construcción de cartas marinas en las


que se detallan la ubicación de arrecifes, islas, barcos, entre otros. En la
navegación marítima se usó el sextante –inventado por John Hadley
y Thomas Godfray– con el que se podía medir la distancia angular
entre dos objetos (entre dos puntos de una costa, dos barcos, un barco
y la costa); también, para obtener la altura angular de un astro sobre
el horizonte, y con ello poder medir el ángulo de elevación de este en
el horizonte. De igual forma es posible determinar la distancia entre
un observador y un astro.

Topografía. Tiene un importante uso debido a que es una base funda-


mental para conocer distancias, coordenadas, medidas angulares, etc.
Hoy en día, en cualquier lugar del mundo, cualquier posición sobre
242 · Trigonometría

la Tierra, sea la de un objeto, una persona, un vehículo o una nave se


puede determinar usando el sistema de posicionamiento global GPS.
Ese sistema utiliza 24 satélites en órbita terrestre, cada uno con un
reloj atómico que mide el tiempo con una precisión de 8 mil millo-
nésimas partes de segundo por día. Para obtener una ubicación, el
receptor debe recibir señales directas desde cuatro satélites diferentes
al mismo tiempo, así: desde la línea imaginaria de la unidad GPS a
un satélite, y entre cada dos satélites forman los lados de varios trián-
gulos rectángulos que utiliza el receptor en cálculos trigonométricos,
para ello se necesita la longitud de por lo menos uno de los lados de
un triángulo. Un dispositivo GPS obtiene una ubicación calculando el
tiempo que tarda la señal del satélite para llegar a él. Debido a que la
velocidad de las señales de radio es igual a la de la luz, la unidad deter-
mina con precisión la distancia a un satélite, multiplicando el tiempo
de viaje de la señal por la velocidad de la luz. La ley de los cosenos
permite que el receptor GPS calcule su distancia a cada satélite. [20]

Medicina. Se aplica para leer, entre otros, los electrocardiogramas que


registran gráficamente la actividad del corazón en función del tiem-
po. En estos estudios aparecen las funciones seno y coseno. Con ello,
según como vaya apareciendo un latido, se le va otorgando una letra
que le va dando significado a la onda, lo que permite a los médicos
leer y diagnosticar.

Arte. La trigonometría está vinculada al arte desde la antigüedad. Se


aplica en dibujos, pinturas, esculturas y obras arquitectónicas. Esto es
perceptible a través de proporciones y simetrías, luces y las sombras.
En diseño gráfico se ha acentuado su aparición, debido a la comodidad
del uso del computador en el cálculo de fórmulas.

Música [9]. En el siglo xvi se empezaba a entender que la música


no era una disciplina destinada únicamente a la composición y la in-
terpretación “donde las matemáticas sólo proveían los elementos de
ajuste cuando surgían problemas de consonancia –como pasó con los
epiciclos en el sistema ptolemaico– (sino que) debían además tratar
de explicar las razones técnicas que sustentan la música” [9, p. 32].
A partir del siglo xi, los músicos tuvieron una representación gráfica
semejante a lo que la geometría representaría como función en dos
dimensiones en un sistema de coordenadas cartesianas. En la repre-
sentación musical la abscisa es el tiempo y la ordenada el tono; mien-
tras que una partitura los matemáticos y los físicos observan conceptos
Trigonometría · 243

que usan como las nociones de simetría, periodicidad, proporción, o


lo discreto y lo continuo.
En los siglos xvi y xvii hubo dos corrientes para encontrar los vínculos
entre la música y la matemática: la primera consideraba que la música
no pertenecía ni a las artes ni a las matemáticas aplicadas, sino a un
conjunto de conocimientos que tenían en común el lenguaje de las
matemáticas; la segunda, que se interesaban en resolver problemas
concretos originados al tratar de explicar la mecánica del sonido y la
manera en que es percibido por el cuerpo humano.
Por ejemplo, Vicenzo Galilei (1520 - 1591), musico y padre de Ga-
lileo Galilei, y Gioseffo Zarlino (1517 - 1590), compositor, hicieron
estudios relacionados con la longitud, tensión y grosor de las cuerdas
con el fin de elaborar escalas para composiciones en las que voces e
instrumentos se interpretaban juntos. Galileo Galilei (1564 - 1642)
planteó cómo con una pieza metálica se podría grabar en una lámina
diferentes líneas, cuya cantidad representaría las diferentes escalas, lo
que pareciera ser el principio de una grabación para escuchar en fonó-
grafo. En 1618, René Descartes (1596 - 1650) escribió el Compendium
musicae, en el que explicó por medio de proporciones cómo la músi-
ca provoca que surjan diferentes sensaciones. En esta obra muestra
que la matemática permite descifrar teorías físicas (relacionadas con
el sonido), musicales y fisiológicas.
Durante el siglo xviii hubo grandes avances en diferentes ramas ma-
temáticas, especialmente en el análisis, del que se generaron el cálculo
diferencial, el cálculo integral, las ecuaciones diferenciales y el cálculo
de las variaciones entre otras teorías. La música recibió aportes de esta
última. Desde 1746, Leonhard Euler (1707 - 1783) y Jean le Rond
D’Alembert (1717 - 1783) se propusieron describir matemáticamen-
te el movimiento de una cuerda que vibra. El estudio lo plantearon
en dos variables: el tiempo y la distancia desde un punto de la cuerda
a uno de sus extremos. Euler estudió las propiedades de las cuerdas, y
concluyó que la solución estaba en una ecuación diferencial en deri-
vadas parciales a la que se conoce como ecuación de onda unidimen-
sional. D’Alembert llegó a esta misma conclusión, pero la diferencia
entre los dos fue la característica que debía tener la solución.
Daniel Bernoulli (1700 - 1782) propuso que cualquier función inicial
para la solución podría expresarse en términos de series trigonomé-
tricas, lo cual no fue aceptado por Euler. Posteriormente, en 1759,
Joseph-Louis Lagrange (1736 - 1813) publicó Recherches sur la na-
244 · Trigonometría

ture et propagation du son, obra a la que llegó a la misma ecuación,


aunque utilizando métodos diferentes. Concluyó que las curvas ini-
ciales podrían expresarse en series trigonométricas, con lo que al final
estuvieron de acuerdo. Lagrange, Bernoulli y Euler siguieron publi-
cando investigaciones al respecto, y canalizaron sus estudios de
manera directa para perfeccionar los tonos producidos por algunos
instrumentos musicales como, por ejemplo, los de los cilindros de los
órganos.

Como podemos apreciar, la presencia de la trigonometría está en diferentes


ámbitos, aunque muchas veces no seamos conscientes de ello.

5.2. Razones trigonométricas en triángulos


rectángulos
Definición 5.2.1

B
a es la longitud del cateto opuesto de ∠A,
a c b es la longitud del cateto adyacente de ∠A.

C A
b
Figura 5.1.

Si A es un ángulo agudo de un triángulo rectángulo, las razones trigono-


métricas son seno de A, notado sen A; coseno de A, notado cos A; tangente
de A, notada tan A; cotangente de A notada, cot A; secante de A, notada
sec A, y cosecante de A, notada csc A. Estas se definen por:
Trigonometría · 245

cateto opuesto a
sen A = = ,
hipotenusa c
cateto adyacente b
cos A = = ,
hipotenusa c
cateto opuesto a
tan A = = ,
cateto adyacente b
cateto adyacente b
cot A = = ,
cateto opuesto a
hipotenusa c
sec A = = ,
cateto adyacente b
hipotenusa c
csc A = = .
cateto opuesto a
Observemos que el valor de cada una de estas razones depende única-
mente de la medida del ángulo.

A
A0

C B C0 B0
Figura 5.2.

En los triángulos rectángulos 4ACB y 4A0C0B0, ∠A  ∠A0, entonces


∠B  ∠B0, por el criterio AA los triángulos son semejantes y, por lo tanto,
las razones entre las medidas de los lados correspondientes son iguales:
AC A 0C 0
= 0 0;
AB AB
CB C 0B 0
= ;
AB A0B 0
BC B 0C 0
= 0 0
AC AC
Es decir,

senB = senB 0;
cos B = cos B 0;
tan B = tan B 0 .
246 · Trigonometría

Observación:
En el triángulo rectángulo ACB, los ángulos ∠A y ∠B son complemen-
tarios. De acuerdo con las definiciones de las relaciones trigonométricas
observamos:

senA = cos B y
cos A = sen B.

Concluimos entonces que el seno de un ángulo es igual al coseno de su


complemento.
Razones trigonométricas de los ángulos de 30◦ , 60◦ y 45◦ . Considere-
mos el triángulo equilátero de la figura 5.3 cuyos lados tienen
longitud 1.

A D C

Figura 5.3.

Como el triángulo 4ACB es equilátero, cada uno de sus ángulos mide


60◦ . BD es altura y mediana. La longitud de AD es 12 . El triángulo 4ADB
es rectángulo. Aplicamos el teorema de Pitágoras y tenemos:

1
h2 = 1 − .
r 4
1
h = 1− .
4

3
h= .
2 √ √
cateto opuesto 3/2 3
sen(60 ) =

= = .
hipotenusa 1 2
cateto adyacente 1/2 1
cos(60◦ ) = = = .
hipotenusa 1 2
cateto opuesto √
tan(60 ) =

= 3
cateto adyacente
Trigonometría · 247

Para hallar el valor de las razones de un ángulo cuya medida es 30◦ ,


utilizamos las propiedades de las relaciones de un ángulo con las de su
complemento.
1
sen(30◦ ) = cos(60◦ ) = .
2

3
cos(30 ) = sen(60 ) =
◦ ◦
.
2 √
1 3
tan(30 ) = cot(60 ) =
◦ ◦
= .
tan(60 )
◦ 3
Veremos las razones trigonométricas del ángulo de medida 45◦ utilizando,
también, las definiciones dadas para triángulos rectángulos. Consideremos
el triángulo de la figura 5.4, cuyos ángulos basales miden 45◦ y en el que l
es la longitud de sus lados congruentes.

l l

A h C

Figura 5.4.

Como la suma de las medidas de los ángulos interiores de un triángulo


es 180◦ , y la suma de las medidas de los ángulos ∠A y ∠C es 90◦ , el ángulo
∠B debe medir 90◦ .
El triángulo 4ABC es rectángulo y su hipotenusa es AC.
h2 = l 2 + l 2
h2 = 2(l 2 )

h=l 2
Utilizamos las definiciones correspondientes:

l 1 2
sen(45 ) = √ = √ =

;
l 2 2 2

2
cos(45 ) = sen(45 ) =
◦ ◦
;
2
tan(45◦ ) = 1.
248 · Trigonometría

A continuación veremos algunos ejemplos de problemas que pueden ser


resueltos utilizando las definiciones anteriores. Para resolver problemas en
trigonometría es conveniente trazar gráficos que ilustren las hipótesis.
Ejemplo 5.1.
Los matemáticos griegos y el ingeniero Heron mostraron cómo se puede
construir un túnel bajo una montaña trabajando en los dos lados simultánea-
mente. Eligieron un punto A en un lado, un punto B en el otro y, finalmente,
un punto C tal que la medida del ángulo ∠ACB fuera de 90◦ .

C
A
Figura 5.5.

Después, midieron AC y BC y encontraron que sus longitudes eran 100


pies y 75 pies respectivamente.
Ahora, dijo Heron, es posible encontrar la medida de los ángulos ∠A
y ∠B. Entonces instruyó al trabajador ubicado en A para que siguiera una
línea recta que conservara el ángulo calculado con AC y dio instrucciones
análogas al trabajador en B. ¿Cómo calculó estos dos ángulos?
Solución. Encontrando la tangente del ángulo en A:

75
tan A =
100

Y calculando la tangente del ángulo en B:

100
tan B = .
75

Ejemplo 5.2.
Sara está volando una cometa y tiene sus manos a 5 pies por encima del
piso. Si la cometa está a 200 pies arriba del suelo y la cuerda de la cometa
forma un ángulo de 32, 4◦ con la horizontal, ¿ Cuántos pies de cuerda está
utilizando?
Solución. Para encontrar la longitud de la cuerda utilizamos el esquema
de la figura 5.3:
Trigonometría · 249

b
200 pies
32.4◦
5 pies

Figura 5.6.

Debemos hallar el valor de b. Podemos hacer uso de la definición de seno


de un ángulo en un triángulo rectángulo:

195 195
sen(32, 4◦ ) = , entonces : b = ≈ 363 pies.
b sen(32, 4◦ )

Ejemplo 5.3.
Una trayectoria recta que sube una colina se eleva 26 pies por cada 100
pies horizontales. ¿Qué ángulo forma con la horizontal?
Solución. En la figura 5.7 mostramos la información dada, la elevación
de la colina a los primeros 100 pies horizontales.

26

α
100
Figura 5.7.

Como el valor de las razones trigonométricas no depende de la longitud


de los lados que consideramos, basta con utilizar la información que nos
han dado: a los 100 pies horizontales la altura es de 26 pies verticales.

26
tan α = ; tan α = 0, 26; α = 14, 57◦
100
Ejemplo 5.4.
Un automovilista que circula por una carretera a una velocidad de 60
km/h va directamente hacia una montaña. Observa que entre la 1:00 p.m.
y la 1:10 p.m., el ángulo de elevación de la montaña cambia de 10◦ a 70◦ .
Calcular la altura de la montaña.
250 · Trigonometría

Solución.

10◦ 70◦
x y
Figura 5.8.
h
tan 10◦ =
x+y
h
x+y =
tan10◦
x es la distancia que el automovilista ha recorrido en 10 minutos.
Como recorre 60 km en una hora, se habrá desplazado 10 km en 10
minutos. Así x = 10.
y = tanh10◦ − 10, al despejar de la ecuación 5.2.
Ahora, por definición de tangente, tan 70◦ = . hy
Por tanto,
h h
− 10 =
tan 10◦ tan 70◦
h h
− = 10
tan 10◦ tan 70◦
2, 74h − 0, 176h = 10(2.74)(0.176)
2.569h = 4.82
h = 1.9 km

La altura de la montaña es 1.9 km.

5.3. Generalización del concepto de ángulo


En geometría se define un ángulo como la unión de dos semirrectas con ori-
gen común y solo se consideran ángulos cuya medida no es mayor a 180◦ .
En trigonometría trabajamos con ángulos generalizados. Estos se obtienen a
partir de dos rayos coincidentes. Uno permanece fijo y el otro gira en torno
al origen de ellos. El rayo que permanece fijo recibe el nombre de lado ini-
cial, el que gira va a constituirse en el lado final y el origen de los rayos es
el vértice del ángulo.
Trigonometría · 251

Para formar el ángulo, el rayo que gira puede pasar más de una vez por
su posición original, al hacerlo se genera una circunferencia. Como la cir-
cunferencia tiene 360◦ , encontramos ángulos con todas las medidas com-
prendidas entre 0◦ y 360◦ .
Debido a que el número de giros es ilimitado obtenemos ángulos con
medidas mayores que 360◦ . Un ángulo que mide más de 360◦ recibe el
nombre de ángulo de más de una vuelta.
Ejemplo 5.5.

El ángulo que mide 400◦ es un á de más de una vuelta.

Si la medida de α es 840◦ , α es un ángulo de más de dos vueltas.


Observamos que 840 = 2(360) + 120.

Existe la opción de que la rotación se haga en diferentes direcciones.


Un ángulo está orientado positivamente, o es positivo, si el rayo gira en
sentido contrario de las manecillas del reloj, en caso contrario está orientado
negativamente o es negativo.
Ejemplo 5.6.

Si α = 230◦ , α es un ángulo que mide 230◦ y está orientado


positivamente.

Si β = −100◦ , β es un ángulo que mide 100◦ , orientado


negativamente.

Si φ = −390◦ , φ es de más de una vuelta, mide 390◦ , orientado


negativamente.

Trabajaremos con ángulos cuyo vértice es el origen de un sistema de


coordenadas cartesianas y su lado inicial coincide con el semieje positivo
X. Estos se denominan ángulos en posición normal (canónica o estádar).
Según la posición del lado final, los ángulos reciben el nombre de án-
gulos de primero, segundo, tercero o cuarto cuadrante de acuerdo con el
cuadrante que lo contenga o cuadrantales si está en uno de los ejes.
Ejemplo 5.7.

Los ángulos de 45◦ y de 380◦ son ángulos de primer cuadrante.

El ángulo de 150◦ es de segundo cuadrante.

Si α = −120◦ , α es de tercer cuadrante.

Si β = −30◦ , β es de cuarto cuadrante.


252 · Trigonometría

Los ángulos de 0◦ , 90◦ , 180◦ , 270◦ son cuadrantales.


Como el número de giros del lado final así como su sentido no tienen
restricción, el lado final de dos ángulos diferentes puede coincidir. Estos
ángulos reciben el nombre de ángulos coterminales.
Ejemplo 5.8.
1. En la figura 5.9 se muestran ángulos α y β que son coterminales.

l. f
<

<
β
α β

>
< >

>
α < >
>

>
<

l. f
<

l. f
<

<

< > > α


>
>

α > β < >


β
<

l. f
<

Figura 5.9.

2. Los ángulos cuyas medidas son 0◦ y 360◦ son coterminales.

3. α es coterminal con α + 360◦ .

5.4. Razones trigonométricas de ángulos en


posición canónica
Vamos a extender la definición de las razones trigonométricas dadas a án-
gulos en posición normal. Consideremos un ángulo en posición canónica θ
de primer cuadrante (figura 5.10)
Trigonometría · 253

<
P(x, y)
y
r
> θ Q
>
0 x

Figura 5.10.

P(x, y) un punto que pertenece al lado final de θ.


El triángulo 4OQP es rectángulo. A partir de las definiciones dadas para
las razones trigonométricas en triángulos rectángulos se puede afirmar que
y x y
senθ = cos θ = tan θ =
r r x
r r x
csc θ = sec θ = cotθ =
y x y

Este lado final, como lo hemos mencionado, puede pertenecer a ángulos de


medidas diferentes a la de θ e incluso tener distinta orientación.
Estas relaciones se definen de manera similar para todos los ángulos no
cuadrantales. Si el ángulo es cuadrantal, se debe observar que los denomi-
nadores sean diferentes de cero.
Definición 5.4.1. Si θ es un ángulo
p en posición canónica y P(x, y) es un
punto del lado final de θ, con r = x 2 + y 2 , se define:
y
seno de θ = .
r
x
coseno de θ = .
r
y
tangente de θ = , si x , 0.
x
Se tienen además las siguientes relaciones:
r
cosecante de θ = , si y , 0.
y
r
secante de θ = , si x , 0.
x
x
cotangente de θ = , si y , 0.
y
254 · Trigonometría

Observemos que, salvo las funciones seno y coseno, todas tienen


restricciones para su definición. También que los valores de las razones
trigonométricas solo dependen de la ubicación del lado final del ángulo.
Así, para ángulos coterminales, las relaciones trigonométricas son respecti-
vamente iguales.
En general, si α y β son coterminales,

senα = sen β ,
cos α = cos β ,
tan α = tan β .

Lo mismo sucede con las otras tres relaciones.


Como consecuencia de estas definiciones, las funciones son positivas o
negativas, según el cuadrante que contenga el lado final.
<

ii i
>
iii iv

Figura 5.11.

Cuadrante Funciones positivas Funciones negativas


i todas ninguna
ii sen, csc cos, tan, sec, cot
iii tan, cot sen, cos, csc, sec
iv cos, sec sen, tan, csc, cot
Trigonometría · 255

5.4.1. Funciones trigonométricas de ángulos


negativos
Observe las figuras:

<
y •(x, y)

> θ
> >
−θ X

−y •(x, −y)
<

Figura 5.12.

Sabemos que θ y −θ son ángulos con la misma medida pero que difieren
en la orientación. Si P(x, y) pertenece al lado final de θ, entonces Q(x, −y)
pertenecerá al lado final de −θ.
<

(x, y)• y
> θ
>
>
−θ X

(x, −y)• −y

Figura 5.13.

Como x 2 + y 2 = x 2 + (−y)2 , la distancia del origen al punto P es igual


p p

a la distancia del origen al punto Q. Si llamamos r a esta distancia, tenemos:


y y
senθ = ; sen(−θ) = −
r r
x x
cos θ = ; cos(−θ) =
r r
y y
tan θ = ; tan(−θ) = −
x x
256 · Trigonometría

Concluimos:

sen (−θ) = −sen(θ)


cos(−θ) = cos θ
tan (−θ) = − tan(θ)

Ejemplo 5.9.
Encuentre los valores de las seis funciones trigonométricas del ángulo
cuyo lado final contiene al punto (−1, −3).
Solución.
√ √
r = 1 + 9 = 10
3 1
senθ = − √ ; cos θ = − √
10 10

−3 10
tan θ = = 3; csc θ = −
−1 3
√ 1
sec θ = − 10; cot θ =
3
Ejemplo 5.10.
Encuentre los valores exactos de las seis funciones trigonométricas de θ
si θ es un ángulo de segundo cuadrante y el lado final de θ está en la recta
y = −4x.
Solución. Como θ es un ángulo de segundo cuadrante, cualquier punto
del lado final debe tener la abscisa negativa. Para x = −1, y = 4. El punto
(−1, 4) pertenece al lado final del ángulo.
√ √
r = 1 + 16 = 17
4 1
sen θ = √ ; cos θ = − √
17 17

17
tan θ = −4; csc θ =
4
√ 1
sec θ = − 17; cot θ = −
4
Ejemplo 5.11.
Encuentre las seis funciones trigonométricas del ángulo cuyo lado final
biseca el tercer cuadrante.
Trigonometría · 257

Solución. Tomamos un punto en el tercer cuadrante, por ejemplo (−2, −2).

<
2

−2 2
>

−2

Figura 5.14.


r=2 2
√ √
2 2 2 2
senθ = − √ = − ; cos θ = − √ = −
2 2 2 2 2 2

tan θ = 1; csc θ = − 2

sec θ = − 2; cot θ = 1

5.5. Funciones trigonométricas de números


reales
Las relaciones que se definieron inicialmente como razones entre los lados
de un triángulo rectángulo, han sido base de generalizaciones que permiten
describir con lenguaje matemático muchos comportamientos en el mundo
físico.
Veremos cómo se extiende la definición de estas razones, a funciones que
tienen como dominio subconjuntos de números reales.
Definición 5.5.1.
Tomemos un número real t. Si t es positivo y f es una función trigo-
nométrica que está definida en t, f (t) es la misma imagen por f del ángulo
orientado positivamente que mide t radianes.
258 · Trigonometría

Si t es negativo y f es una función trigonométrica definida en t, f (t) es la


imagen por f del ángulo que mide −t radianes y está orientado
negativamente.
Por ejemplo:
Si t es un número real positivo, cos t es el coseno del ángulo cuya medida
es t radianes, orientado positivamente.
Si t es un real negativo, sen t es el seno del ángulo que mide −t radianes
y está orientado negativamente.
Si el lado final de t no está en el eje Y y t es real, tan t se define de la
misma forma como se definieron seno y coseno teniendo en cuenta si t es
positivo o es negativo.

Ejemplo 5.12.
Tan 30 es la tangente del ángulo que mide 30 radianes y está orientado
positivamente. Observe que tan 30 , tan 30◦ .
Sen (−3) es el seno del ángulo orientado negativamente que mide 3
radianes.
Cos − 4π es el coseno del ángulo que mide 4π radianes y que está orien-


tado negativamente.

Dominio de las funciones trigonométricas


Hemos visto anteriormente que no importa cual sea la medida u orien-
tación del ángulo, es posible encontrar los valores de su seno y coseno. Así
estas funciones pueden ser definidas para cualquier número real, lo que per-
mite afirmar que el dominio de las funciones seno y coseno es el conjunto
de números reales.
No sucede lo mismo con la función tangente. Se puede calcular tan t
solo si el lado final del ángulo t no está sobre el eje Y , esto implica que en el
dominio de la función tangente no están:
π 3π 5π π 3π 5π
, , , ...− ,− ,− , ...
2 2 2 2 2 2
Concluimos entonces que el odominio de la función tangente es:
n π
R \ (2n + 1) : n es entero
2
El dominio de las funciones secante, cosecante y cotangente tampoco
es el conjunto de todos los números reales. En efecto, de acuerdo con sus
definiciones:

El dominio de la secante es:


n π o
R \ (2n + 1) : n es entero
2
Trigonometría · 259

El dominio de la cosecante es:

R \ {nπ : n es entero}

El dominio de la cotangente es:

R \ {nπ : n es entero}

Gráficas y propiedades
Función seno
Consideremos un círculo de radio 1 y centro (0, 0) llamado círculo
trigonométrico (figura 5.15), un punto (x, y) en su circunferencia satisfa-
ce la ecuación. x 2 + y 2 = 1.
Teniendo en cuenta la definición de las relaciones de seno y coseno para
los ángulos en posición normal, el valor de la ordenadda y representa el del
seno y el de la abscisa x el del coseno. Si empezamos a generar los ángulos
positivos cuya medida en radianes aumente progresivamente de 0 hasta el
π
valor , observamos que la ordenada va aumentando de 0 a 1.
2
Como la ordenada es el valor del seno, este va aumentando de 0 a 1.
<

<
−1 1

−1

Figura 5.15.

π
Si se toman ángulos de medida mayor que pero menor que π, la or-
2
denada disminuye hasta tomar el valor 0.

Para los ángulos cuya medida está entre π y , la ordenada es negativa
2

y va de 0 hasta −1. Y para ángulos entre y 2π, la ordenada sigue sien-
2
do negativa y va tomando valores entre −1 y 0. Si se continúa con el giro,
260 · Trigonometría

notamos que la situación descrita anteriormente se repite. De estas obser-


vaciones se derivan las siguientes conclusiones:

1. El mayor valor que toma el seno de un número real es 1.

2. El menor valor que toma el seno de un número real es −1.

3. Los números t, t + 2π, t + 4π , . . ., tienen el mismo valor del seno.

Esto es, sen t = sen (t + 2π) = sen (t + 4π) = . . .


Si el movimiento se realiza en sentido contrario a las manecillas del reloj,
concluimos:
Sen t = sen (t − 2π) = sen (t − 4π) = sen (t − 6π) = . . .
Función coseno
Si además durante el recorrido descrito tenemos en cuenta la variación
de la abscisa, que es el valor del coseno, concluimos que

1. El mayor valor de coseno es 1.

2. El menor valor de coseno es −1.

3. Cos t = cos (t + 2π) = cos (t + 4π) = . . . = cos (t − 2π) = cos (t − 4π).

Funciones periódicas
Definición 5.5.2. Una función f es una función periódica si existe un
real positivo p, tal que para cualquier t en el dominio de f , t + p pertenece
al dominio y f (t + p) = f (t). El menor número real positivo p que cumple
esta condición recibe el nombre de período.
Una característica importante de la gráfica de una función con período p
es que la gráfica se repite en intervalos de longitud p. Como

sen t = sen (t + 2nπ) , n = . . . − 2, −1, 0, 1, 2, . . .


cos t = cos (t + 2nπ) , n = . . . − 2, −1, 0, 1, 2, . . .

Las funciones seno y coseno son periódicas, con período 2π. En las figuras
5.16 y 5.17 aparecen sus respectivas gráficas.
Trigonometría · 261

Función seno

sen x

<
− 2π
>
−π π 3π x
2 π 2 2π

Figura 5.16.

Función coseno

cos x
<

−π π
>
− 2π π 3π x
2 2 2π

Figura 5.17.

Ejemplo 5.13.
   
Sen 14 3π = sen 2π + 4π = sen 2π

3 3

Cos 25 4π = cos 6π + 4π = cos 4π


  

Sen −13 6π = −sen 13 6π = −sen 2π + 6π = −sen π


   
6

Cos (−390◦ ) = cos (390◦ ) = cos (360◦ + 30◦ ) = cos (30◦ )

Función tangente
Para analizar el comportamiento de la función tangente, usaremos nue-
vamente el círculo trigonométrico.
262 · Trigonometría

<
P
1

t0
>
t >
−2 O Q
−1 1

>
−1
P0

Figura 5.18.

El lado final del ángulo t intersecta la recta vertical, tangente la circunfe-


rencia unitaria en el punto (1, 0). El punto de corte P tiene como coorde-
nadas (1, y); por lo tanto,
y
tan t =
1

Si tomamos el ángulo t 0 = π + t. El punto P 0 del lado final de t 0 tiene como


coordenadas (−1, −y).

−y
tan (t 0) = = y;
−1
tan (t 0) = tan t.
tan (t + π) = tan t.

Concluimos que la función tangente tiene período π. Si t es un ángulo de


primer cuadrante, t + π es un ángulo de tercer cuadrante, cuya tangente es
igual a la de t. Igualmente, si t es un ángulo de segundo cuadrante, t + π
es un ángulo de cuarto cuadrante y sus tangentes son iguales. Para hacer
un esbozo de la gráfica, basta con ver la variación de la ordenada, en los
cuadrantes i y iv.
π π
Veamos cómo varía el valor de la tangente
 π  en el intervalo (− 2 , 2 ). Con-
sideremos un ángulo t en el intervalo 0, 2 . Si la medida del ángulo va-
ría continuamente de 0 a 2π , observamos que la ordenada va aumentando.
Cuando el ángulo mide 2π , el lado final del ángulo no intersecta a dicha tan-
gente y, como lo hemos observado anteriormente, tan 2π no está definida.
Como tan −t = − tan t, la función tangente es impar y, por lo tanto, su
gráfica es simétrica con respecto al origen. En la figura 5.19, vemos la gráfica
de la función tangente en el intervalo (− 2π , 2π )
Trigonometría · 263

tan x

<
>
− 2π π
2

Figura 5.19.

Para representar gráficamente la función tangente repetimos la que he-


mos trazado en el intervalo (− 2π , 2π ), teniendo en cuenta que el período de
esta función es π. La gráfica en el intervalo (− 3π 3π
2 , 2 ) es la que se muestra en
la figura 5.20.

tan x
<

−3π 3π >x
2 − 2π π
2
2

Figura 5.20.

De estas observaciones se obtienen las siguientes conclusiones:


1. Al dominio de la función tangente no pertenecen los números reales
π
que sean múltiplos impares de .
2
2. La tangente de un número puede tomar cualquier valor real.
3. El período de la función tangente es π.
Ejemplo 5.14. tan 5π π 5π π
4 = tan π + 4 , entonces tan 4 = tan 4 .


tan 7π
2 no está definida.
tan (−205◦ ) = − tan (205◦ ), entonces:
tan (−205◦ ) = − tan (205◦ − 180◦ ) = − tan(25◦ ).
 
tan − 11π π
10 = − tan 10 .
264 · Trigonometría

5.6. Ángulos de referencia

Para el cálculo de los valores de las funciones trigonométricas de cualquier


número (o ángulo), basta conconocer los que corresponden a un número
π
que esté en el intervalo 0, , esto es, los que corresponden a los ángulos
2
agudos. Para realizar este proceso se utiliza un ángulo llamado ángulo de
referencia.

Definición 5.6.1. Un ángulo de referencia θ r para θ, es el ángulo agudo


que forman el lado final de θ y el eje X.
<

<

θ > θr >
θ
> >
θ = θr
<

<

θ θ
> >
θr θr = θ − π > θr
>

θ r = 2π − θ

Figura 5.21.

Para calcular los valores de las funciones de un ángulo no cuadrantal θ,


usando los ángulos de referencia, se hallan los que corresponden al ángulo
de referencia y se hace la relación teniendo en cuenta el cuadrante al cual
pertenece el ángulo dado.

Ejemplo 5.15. Si θ = 135◦ ,


θ r = 180◦ − 135◦ = 45◦ .
Sen 135◦ = sen 45◦ , cos 135◦ = − cos 45◦ , tan 135◦ = − tan 45◦ .
Trigonometría · 265

<
θ
>

>

Figura 5.22.

Ejemplo 5.16. Si θ = 7π 6 ,
θ r = 7π
6 − π = π
6 .
Sen 7π6 = −sen π 7π π 7π π
6 , cos 6 = − cos 6 , tan 6 = tan 6 .
<

θ
>
>

Figura 5.23.

Ejemplo 5.17. Si t = 3, 5, y como π < 3, 5 < 3π 2 ,


θ r = 3, 5 − π.
Sen t = −sen (3, 5 − π), cos t = − cos (3, 5 − π), tan t = tan (3, 5 − π).
<

t
>
>

Figura 5.24.

Ejemplo 5.18. Si t = 5π 3 ,
θ r = 2π − 5 3π = 3π .
Sen t = −sen 3π , cos t = cos 3π , tan t = − tan 3π .
266 · Trigonometría

<
t
>

>
Figura 5.25.

5.7. Expresiones con seno y coseno


Las funciones trigonométricas permitieron la real incursión del hombre en
la naturaleza de los sonidos y lograron que su conocimiento fuera utilizado
en el diseño de aparatos como el teléfono, el fonógrafo, la radio, etc. Inicial-
mente, el estudio matemático de los sonidos, no se realizó con la aplicación
de las funciones trigonométricas.
Los pitagóricos descubrieron que la longitud de dos cuerdas igualmente
tensionadas y pulsadas levemente, cuyos sonidos armonizaban, están rela-
cionadas por una simple razón aritmética. La nota más baja es originada por
las cuerdas de mayor longitud. Además diseñaron escalas musicales cuyas
notas fueron medidas cuantitativamente por las longitudes de las cuerdas
vibrantes porque poseían valores numéricos precisos.
Fueron los matemáticos del siglo xvii quienes iniciaron otras investiga-
ciones e hicieron importantes descubrimientos. Merssene, por ejemplo, es-
tudió el efecto de cambiar la tensión y la masa de la cuerda y encontró que
un aumento en la masa y una disminución en la tensión producen notas
bajas en una cuerda de longitud dada. Este descubrimiento fue muy impor-
tante para instrumentos con cuerdas, tales como el violín y el piano. Galileo
y Hooke demostraron, experimentalmente, que cada sonido musical está
caracterizado por un número determinado de vibraciones del aire por se-
gundo.
Grandes matemáticos del siglo xvii, estudiaron cuerdas vibrantes. En-
contraron que las funciones trigonométricas eran adecuadas para represen-
tar estas vibraciones. A pesar de que estos sonidos provengan de diferen-
tes instrumentos y de distintos medios, son descritos por las mismas leyes.
Todos los sonidos musicales son periódicos. Esto es, un sonido musical es
un movimiento de moléculas de aire que es repetido muchas veces en un
Trigonometría · 267

segundo. Estos movimientos periódicos pueden describirse usando las fun-


ciones seno o coseno.
Recordemos que la función seno tiene como período 2π, esto significa
que la función repite su comportamiento en cada intervalo de longitud 2π
a lo largo del eje horizontal.
Si t representa el tiempo en segundos, tomamos t como variable inde-
pendiente. La frecuencia con la cual se repite la gráfica es 1 en 2π segundos.
La función y = sen 2t tiene las siguientes características: repite su com-
portamiento dos veces en cada intervalo de longitud 2π o una vez en uno
de longitud π. La frecuencia es 2 en cada 2π segundos o 1 en π segundos.
1
Si y = sen ((256) (2πt)), y tiene un período de 256 , y una frecuencia de
256 por segundo. Esta función representa un sonido puro o simple que se
repite 256 veces en un segundo. Tal sonido es dado por un diapasón, que
está diseñado para vibrar a esta frecuencia.
Los valores de y representan la variación de los desplazamientos de una
molécula de aire desde su reposo hasta su posición no perturbada. Pero los
sonidos musicales no son simples. Cada sonido musical es una combinación
de sonidos simples. Joseph Fourier, estableció que todo sonido musical pue-
de ser representado como la suma de funciones trigonométricas simples.
Una forma sería:

y = a1 sen b1 x + a2 sen b2 x + .... + an sen bn x

5.7.1. Gráficas sinusoidales


En general, funciones que se pueden representar por:

y = A sen (Bx + C) , y = A cos (Bx + C)

o una combinación de estas pueden ser usadas para obtener conocimientos


de los fenómenos físicos, la economía, la política, el arte y seguramente en
muchos otros. Veamos matemáticamente cómo se interpreta una de estas
funciones.
Características de la función. y = A sen (Bx + C) con A, B, C números
reales, B > 0

1
1. La amplitud de una función f es 2 (valor máximo de f - valor mínimo
de f ).
Veamos que para este caso es el máximo valor que toma la función.
268 · Trigonometría

−1 ≤ sen (Bx + C) ≤ 1.

Si A ≥ 0 , −A ≤ Asen (Bx + C) ≤ A.
La amplitud es 12 (A + A) = A

Si A ≤ 0, −A ≥ Asen (Bx + C) ≥ A. La amplitud es 12 (−A − A)


= −A.

De la definición de valor absoluto obtenemos la amplitud de la fun-


ción es |A|.


2. La función es periódica y el período es .
B

C
3. La gráfica, con respecto a la de la función seno, está desplazada −
B
unidades a la derecha o a la izquierda, según si C es negativo o posi-
tivo, respectivamente. − CB es el desfase o corrimiento de fase.

Ejemplo 5.19. Si y = 2 sen 3x, concluimos:



Amplitud: 2. Período: 3 .
<

− 2π π 2π
>
2π −π − 2π π
2

2

2sen 3x
sen x
Figura 5.26.

Ejemplo 5.20.
π
Si y = −3sen 2x − , concluímos:

3
−π

Amplitud: | − 3|, período: 2 = π, desfase: − 2
3
= 6π .
Trigonometría · 269

x − π ))
<

3
(2
−3(sen
− 3π
2

>
2π −π − 2π π π 3π
2 2

senx

Figura 5.27.

Ejemplo 5.21.
Un tsunami es una ola de marea ocasionada por un terremoto bajo el
mar. Estas olas pueden medir más de 100 pies de altura y pueden viajar a
grandes velocidades. A veces los ingenieros representan estas olas por ex-
presiones trigonométricas de la forma y = a cos (bt) y utilizan estas repre-
sentaciones para calcular la efectividad de los muros rompeolas. Suponga-
mos que una ola en el instante t = 0 tiene una altura de y = 25 pies, viaja
a razón de 180 pies por segundo con un período de 30 min. La expresión
del movimiento de las olas es:

y = a cos (bt)

Como para t = 0, y = 25 pies, entonces:

25 = a cos (b0), así a = 25 pies.

El período es 30 min, por lo tanto, 2π


b = 30 min.
π
De donde se obtiene que b = 15 .
π
La ecuación es y = 25 cos 15 t.
Podemos, ahora, calcular la distancia entre dos crestas consecutivas:
Como recorre 180 pies en un segundo, recorrerá 10 800 pies en un
minuto. La longitud de onda es la distancia entre dos crestas consecutivas,
como el período es 30 min, en 30 minutos recorrerá:

(10 800)(30) = 324 000 pies.


270 · Trigonometría

5.8. Identidades trigonométricas


Cuando una expresión contiene términos con funciones trigonométricas, se
dice que es una expresión trigonométrica. Muchas veces dichas expresiones
presentan formas complicadas que pueden reemplazarse por expresiones
equivalentes más sencillas.
El dominio de una expresión trigonométrica es el conjunto de los va-
lores que pueden tomar las variables independientes para que la expresión
represente un número real.
Una identidad trigonométrica es una igualdad entre expresiones trigono-
métricas, que es verdadera para todos los valores para los cuales dicha expre-
sión tiene sentido. Esto es, si f (t) y g (t) son expresiones trigonométricas,
entonces
f (t) = g (t) es una identidad trigonométrica, si la igualdad se cumple para
todo t que esté en los dos dominios.

5.8.1. Identidades fundamentales


1. Recíprocas: a partir de las definiciones de las funciones trigonomé-
1
tricas de ángulos en posición canónica, deducimos csc(θ) = ,
senθ
1 1 senθ cos θ
sec(θ) = , cot(θ) = , tan(θ) = , cot(θ) = .
cos θ tan θ cos θ senθ
2. Identidades pitagóricas:

a) Sen2 t +cos2 t = 1. Recordemos que si (x, y) es un puntopque está


en el lado final de un ángulo en posición canónica y r = x 2 + y 2
y x
Sen t = , cos t = . Entonces:
r r

y2 x2
sen2 t + cos2 t = +
r2 r2
y2 + x2
=
r2
r 2
= 2 =1
r
Trigonometría · 271

<
P(x, y)
y •

r
>
t •Q >
0 x

Figura 5.28.

b) 1 + tan2 t = sec2 t. Se obtiene dividiendo sen2 t + cos2 t = 1 , por


cos2 t
c) 1 + cot2 θ = csc2 θ. Si se divide la igualdad: sen2 θ + cos2 θ = 1,
por sen2 θ

cos2 θ 1
1+ 2
=
sen θ sen2 θ
1 + cot θ = csc2 θ
2

A partir de estas identidades es posible obtener otras más complejas.


Realmente no hay un método especial para demostrar que una igualdad
es una identidad, pero en general se aconseja iniciar con el lado en el que
aparezcan más operaciones para realizar y hacer las transformaciones que
se considere adecuadas, para obtener la expresión del otro lado de la igual-
dad. No conviene transformar los dos miembros simultáneamente porque
se estaría suponiendo que la igualdad es verdadera.
Ejemplo 5.22.
Haciendo uso de las identidades fundamentales encuentre los valores de
las funciones trigonométricas del ángulo θ, si tan θ = − 34 y sen θ > 0.
Solución.

1 4
cot θ = =−
tan θ 3
sec2 θ = 1 + tan2 θ
9 25
sec2 θ = 1 + =
r 16 16
25
sec θ = ± .
16
272 · Trigonometría

Como la tangente es negativa y el seno positivo, θ está en el segundo cua-


drante, por lo tanto la secante es negativa.

5
sec θ = − .
4
Esto nos permite concluir que:
4
cos θ = − .
5
Haciendo uso de la identidad 1 + cot2 θ = csc2 θ, tenemos que:
16 25
csc2 θ = 1 + =
r 9 9
25
csc θ = ±
9
Como sen θ > 0,
5
csc θ =
3
Entonces:
3
sen θ =
5
En los siguientes ejemplos vamos a demostrar algunas identidades
trigonométricas:
Ejemplo 5.23.
Csc θ − senθ = cot θ cos θ.
Solución.
1 1 − sen2 θ
csc θ − sen θ = − sen θ =
sen θ sen θ
cos2 θ cos θ
= = cos θ = cot θ cos θ
sen θ sen θ
Trigonometría · 273

Ejemplo 5.24.
Tan t + 2 cos t csc t = sec t csc t + cot t.
Solución.

sen t 1
tan t + 2 cos t csc t = + (2 cos t) .
cos t sen t
sen2 t + 2 cos2 t
=
cos t sen t
sen2 t + cos2 t + cos2 t
=
(cos t) (sen t)
1 cos2 t
= +
(cos t)(sen t) (cos t)(sen t)
cos t
= (sec t)(csc t) +
sen t
= (sec t)(csc t) + cot t.

Ejemplo 5.25.
(Sec u − tan u)(csc u + 1) = cot u.
Solución.
1 sen u 1
  
(sec u − tan u) (csc u + 1) = − +1
cos u cos u sen u
1 − sen u 1 + sen u
  
=
cos u sen u
1 − sen2 u
=
(cos u)(sen u)
cos2 u
=
(cos u)(sen u)
cos u
=
sen u
= cot u.

Ejemplo 5.26.
Sen4 r − cos4 r = sen2 r − cos2 r.
Solución.
  
sen4 r − cos4 r = sen2 r − cos2 r sen2 r + cos2 r
 
= sen2 r − cos2 r 1
 
= sen2 r − cos2 r
274 · Trigonometría

Ejemplo 5.27.
1 1
+ = 2 csc2 v.
1 − cos v 1 + cos v
Solución.
1 1 (1 + cos v) + (1 − cos v)
+ =
1 − cos v 1 + cos v (1 − cos v)(1 + cos v)
2
=
1 − cos2 v
2
=
sen2v
= 2 csc2 v.

Observe que en cada una de las demostraciones anteriores:

Se inició en el lado más complejo.

Se efectuaron las operaciones básicas.

Se hizo uso de la factorización.

Se emplearon identidades fundamentales.

5.8.2. Fórmulas de suma y resta


En ocasiones se encuentran expresiones de la forma: cos (α + β ),
sen (α − β ), etc., y es importante poder escribirlas directamente en térmi-
nos de sen α , sen β , cos α, cos β .
Mediante construcciones geométricas, la definición de distancia y el uso
de la identidades fundamentales se puede demostrar que:

cos (α − β ) = cos α cos β + sen α sen β ,

y, a partir de ella, determinar el valor del coseno de la suma. Así, la fórmula


para determinar el coseno de la suma se encuentra a partir de la anterior,
expresando s + t como s − (−t):

cos (s + t) = cos (s − (−t)) = cos s cos (−t) + sen s sen (−t)

Teniendo en cuenta que cos (−t) = cos t y que sen (−t) = −sen t:

cos (s + t) = cos s cos t − sen s sen t


Trigonometría · 275

Las igualdades son válidas para cualquier tipo de ángulos y su medida puede
estar dada en grados sexagesimales o en radianes.
π  π π
cos − α = cos cos α + sen sen α = 0 cos α + 1 sen α = senα.
2 2 2

Se utiliza la identidad para el coseno de la diferencia:


π  π 
sen (α + β ) = cos − α cos β + sen − α sen β
2 2

sen (α + β ) = sen α cos β + cos α sen β

Mediante un razonamiento similar al que se hizo para el caso del coseno se


puede hallar el seno de la diferencia:

sen (α − β ) = sen (α + (− β ))
= sen α cos (− β ) + cos α sen (− β )
sen (α − β ) = sen α cos β − sen β cos α

sent
tan (α ± β ) se obtiene haciendo uso de la identidad tan t =
cos t
tan α + tan β
tan (α + β ) =
1 − tan α tan β
tan α − tan β
tan (α − β ) =
1 + tan α tan β

Ejemplo 5.28.
Como 11π 2π π
12 = 3 + 4 , a partir de los valores de seno y coseno de

3 y π
4
se puede hallar, sen 11π 11π 11π
12 , cos 12 y tan 12

11π 2π π 2π π 2π π
 
sen = sen + = sen cos + cos sen
12 3 4 3 4 3 4
√ √   √ !
3 2 1 2
= + −
2 2 2 2
√ √ √
3 2 2
= −
√ 4 4
2 √ 
= 3−1
4
276 · Trigonometría

11π 2π π 2π π 2π π
 
cos = cos + = cos cos − sen sen
12 3 4 3 4 3 4
  √ ! √ ! √ !
1 2 3 2
= − −
2 2 2 2
√ ! √ √ !
2 3 2
= − −
4 4
√ 
2 √ 
=− 1+ 3
4
11π 2π π tan 2π
3 + tan 4
π
 
tan = tan + =
12 3 4 1 − tan 2π π
3 tan 4

− 3+1
= √
1+ 3

1− 3
= √
1+ 3

Ejemplo 5.29.
Si α es un ángulo en el primer cuadrante con cos α = 45 y β es un ángulo
en el segundo cuadrante con sen β = 12 13 . Evalúe sen(α + β ), cos(α + β ) y
tan(α + β ). Determine el cuadrante de (α + β ).
q
Solución. Sen α = ± 1 − 16 25 . Como es un ángulo de primer cuadrante:

r
16 3
senα = 1− =
25 5
3
5 3
tan α = =
4 4
5
144 25
cos2 β = 1 − =
r 169 169
25 5
cos β = ± =±
169 13

Como β es un ángulo de segundo cuadrante,

5
cos β = −
13
12
13 12
tan β = =−
5
− 13 5
Trigonometría · 277

Entonces:

sen(α + β ) = sen α cos β + sen β cos α


3 5 12 4 33
     
= − + =
5 13 13 5 65
cos(α + β ) = cos α cos β − sen α sen β
4 5 3 12 56
     
= − − =−
5 13 5 13 65
3 12
tan α + tan β 4 − 5 33
tan(α + β ) = =  =−
1 − tan α tan β 56
 
3 12
1− 4 − 5

Como sen (α + β ) es positivo y cos (α + β ) es negativo, α + β es un ángulo


de segundo cuadrante.
Ejemplo 5.30.
Si α es un ángulo de segundo cuadrante y β es un ángulo de tercer cua-
drante, con cos α = cos β = − 37 , calcule sen(α − β ) y cos(α − β ) y determine
el cuadrante para α − β .
q
9
Solución. sen α = ± 1− 49 , como α es un ángulo de segundo cuadrante:
r
40 2 √
sen α = = 10.
49 7
Como β es un ángulo de tercer cuadrante:
2√
sen β = − 10.
7
Entonces:

sen(α − β ) = sen α cos β − sen β cos α


2√ 3 2√ 3
     
= 10 − − − 10 −
7 7 7 7
12 √
=− 10
49
cos(α − β ) = cos α cos β + senαsen β
3 3 2√ 2√
     
= − − + 10 − 10
7 7 7 7
9 4 1
= − 10 = (9 − 4(10))
49 49 49
31
=−
49
278 · Trigonometría

Como sen(α − β ) y cos(α − β ) son negativos, α − β es un ángulo de tercer


cuadrante.

5.8.3. Ángulos múltiples


A partir de las fórmulas del seno y coseno para la suma de dos ángulos se
pueden encontrar fórmulas para calcular los valores de seno y coseno del
doble de un ángulo:

sen 2t = 2sen t cos t


cos 2t = cos2 t − sen2 t
2 tan t
tan 2t =
1 − tan2 t

Para demostrar estas afirmaciones, se toma 2t = t + t, y se aplican las fór-


mulas respectivas:

sen 2t = sen (t + t) = sen t cos t + cos t sen t = 2 sen t cos t


cos 2t = cos (t + t) = cos t cos t − sen t sen t = cos2 t − sen2 t
tan t + tan t 2 tan t
tan 2t = tan (t + t) = =
1 − tan t tan t 1 − tan2 t

En cada uno de los siguientes ejemplos hallaremos sen 2θ, cos 2θ, tan 2θ,
haciendo uso de la información dada.
Ejemplo 5.31.
Sen θ = − 45 ; 270◦ ≤ θ ≤ 360◦ .
Solución. Como pertenece al cuarto cuadrante, cos θ es positivo. Usando
la identidad fundamental, tenemos que:
2
4 9

2
cos θ = 1 − − =
5 25
r
9
cos θ = ±
25
3
cos θ =
5
4 3 24

 
sen 2θ = 2 sen θ cos θ = 2 − =−
5 5 25
9 16 7
cos 2θ = cos2 θ − sen2 θ = − =−
25 25 25
Trigonometría · 279

sen2θ
Se puede hallar tan 2θ calculando directamente cos 2θ :

24
tan 2θ = .
7
Ejemplo 5.32.
Sec θ = −3; 180◦ < θ < 270◦ .
Solución. Cos θ = sec1 θ = − 13 .
Por las identidades pitagóricas podemos afirmar:
r
1
sen θ = ± 1 − .
9
Como θ está en el tercer cuadrante:
r √
8 2 2
sen θ = − =− .
9 3
√ ! 
2 2 1 4√
sen 2θ = 2 sen θ cos θ = 2 − − = 2
3 3 9
1 8 7
cos 2θ = cos2 θ − sen2 θ = − =−
9 9 9
4√
tan 2θ = − 2.
7

5.9. Ecuaciones trigonométricas


Cuando se propone una igualdad de expresiones trigonométricas que no
es una identidad, el objetivo es determinar valores que la hacen verdade-
ra. Para ello se requiere resolver una ecuación. La ecuación puede no tener
solución y, si la tiene, no necesariamente es la única. Puede haber infini-
tas soluciones en un intervalo, por esto es muy importante tener en cuenta
el conjunto en el cual se va a encontrar dicha solución. En los siguientes
ejemplos resolveremos algunas ecuaciones.
Ejemplo 5.33.
2 cos θ + 1 = 0.
Solución. Si 2 cos θ + 1 = 0, entonces:
1
cos θ = − .
2
Para encontrar la solución general se buscan primero los ángulos tales que
0 ≤ θ ≤ 2π, que satisfacen la igualdad. Como la función coseno es negativa
280 · Trigonometría

en los cuadrantes segundo y tercero, buscamos qué ángulos tienen como


valor de coseno − 12 en dichos cuadrantes. Los ángulos que satisfacen esta
condición son 2π 4π
3 y 3 .
Teniendo en cuenta que se debe encontrar la solución general, y que la
función coseno tiene como período 2π, la solución general es:

2π 4π
   
+ 2nπ : n es entero ∪ + 2nπ : n es un entero
3 3

Ejemplo 5.34.
(Csc θ)(sen θ) = 1.
1
Solución. Si sen θ , 0, csc θ = sen θ , por lo tanto:

1
 
(csc θ)(sen θ) = (sen θ) = 1.
sen θ

Lo anterior indica que los únicos valores que no satisfacen la ecuación son
aquellos para los cuales el seno es igual a cero, o sea los múltiplos enteros
de π. Así, la solución es el conjunto de reales θ tales que θ , nπ, donde n
es un número entero. El conjunto de soluciones es:

R − {nπ : n ∈ Z}

Ejemplo 5.35.
Cot2 θ − cot θ = 0.
Solución. cot2 θ − cot θ = cot θ(cot θ − 1) (factorizando).
Entonces:
cot θ(cot θ − 1) = 0 (hipótesis).
Por lo tanto:
cot θ = 0 o cot θ − 1 = 0.
Si cot θ = 0, entonces θ = (2n + 1) 2π , donde n es un entero.
Si cot θ = 1, entonces θ = 4π + 2nπ o θ = 5π 4 + 2n, donde n es un entero.
Así:
= (2n + 1) 2π : n es entero ∪ 4π + 2nπ : n es entero ∪
 
 5πS
4 + 2nπ : n es entero
En los siguientes ejemplos encontraremos las soluciones de la ecuación
que estén en el intervalo [0, 2π].
Ejemplo 5.36.
2 cos2 γ + cos γ = 0.
Trigonometría · 281

Solución. 2 cos2 γ + cos γ = cos γ (2 cos γ + 1)


Cos γ (2 cos γ + 1) = 0, por lo tanto:

cos γ = 0 o 2 cos γ + 1 = 0.

Si cos γ = 0, entonces γ = 2π o γ = 3π 2 . No se toman más valores debido a


que nos interesan solo los que están en el intervalo [0, 2π].
Si 2 cos γ + 1 = 0, cos γ = − 12 , los valores en [0, 2π] que satisfacen la
ecuación son: 2π 4π
3 y 3 . El conjunto solución es:

π 3π 2π 4π
 
S= , , ,
2 2 3 3

Ejemplo 5.37.
2 tan t − sec2 t = 0.
Solución. Expresamos todo en términos de una sola función. Observa-
mos que es más conveniente hacer uso de la identidad: sec2 t = 1 + tan2 t.
Haciendo el reemplazo tenemos:
 
2 tan t − sec2 t = 2 tan t − 1 + tan2 t = 0

O sea:

− tan2 t + 2 tan t − 1 = 0
tan2 t − 2 tan t + 1 = 0 (multiplicando por -1).

Esta es una ecuación cuadrática. Si hacemos x = tan t, la ecuación se con-


vierte en:

x 2 − 2x + 1 = 0
(x − 1)2 = 0, (factorizando).

Así, x = 1. Entonces:
tan t = 1.
π 5π
Los valores en el intervalo [0, 2π], que satisfacen la igualdad son: 4 y 4 .
Ejemplo 5.38.
Cos θ − sen θ = 1.
Solución. Para facilitar los cálculos, despejamos cos θ y, después, expre-
samos todo en términos de una sola función:

cos θ = 1 + sen θ .
282 · Trigonometría

Elevamos al cuadrado:

cos2 θ = 1 + 2 sen θ + sen2 θ .

Se debe tener cuidado porque al elevar al cuadrado podrían introducirse


soluciones extrañas.

sen2 θ + 2 sen θ + 1 − cos2 θ = 0.

Como 1 − cos2 x = sen2 x,

2 sen2 θ + 2 sen θ = 0
sen θ(sen θ + 1) = 0 (simplificando y factorizando).
sen θ = 0 o sen θ + 1 = 0

Si sen θ = 0, entonces θ puede tomar como valores 0, π, 2π.



Si sen θ + 1 = 0, entonces sen θ = −1, luego θ = 2 .
Como es posible que haya soluciones extrañas, debemos verificar si todas
las encontradas satisfacen la ecuación.
cos 0 − sen0 = 1 − 0 = 1 (0 sí satisface la ecuación)
cos π − senπ = −1 − 0 = −1 (π no satisface la ecuación)
cos 2π − sen2π = 1 − 0 = 1 (2π sí satisface la ecuación)
cos 3π 3π
2 − sen 2 = 0 − (−1) = 1 ( 3π
2 sí satisface la ecuación)
De lo anterior:

 
S = 0, 2π ,
2

5.10. Aplicaciones de la trigonometría


Hemos visto aplicaciones en problemas que pueden resolverse utilizando
las funciones trigonométricas en triángulos rectángulos. Hay casos en los
que se requiere el uso de triángulos que no son rectángulos y, sin embargo,
es posible encontrar sus elementos (lados, ángulos), mediante los teoremas
del seno y del coseno, que establecen relaciones entre los lados y los ángulos
de un triángulo que no contiene un ángulo recto.
Trigonometría · 283

5.10.1. Teorema del seno


C•

a
b

• •
A c B
Figura 5.29.

Si en el triángulo 4ABC, a, b, c son las longitudes de los lados opuestos a


los ángulos A, B, C, respectivamente, entonces:

sen ∠A sen ∠B sen ∠C


= =
a b c
Para encontrar todos los elementos de un triángulo mediante el teorema del
seno, se debe utilizar cualquiera de los siguientes grupos de información:
1. Dos lados y el ángulo opuesto a uno de ellos.

2. Dos ángulos y cualquier lado.

Ejemplo 5.39.
Encuentre la medida de los ángulos y de los lados desconocidos del 4ABC
de la siguiente figura, si se sabe que ∠α = 115◦ , a = 46, b = 40.

C
β 46

α γ
40 B
A
Figura 5.30.

sen α sen β sen 115◦ sen β


Solución. Si a = b , entonces 46 = 40 .
Despejando:

40 sen 115◦ 40(0, 906)


sen β = ≈ .
46 46
284 · Trigonometría

Si sen β ≈ 0, 787, entonces β ≈ 51, 9◦ .


Como la suma de los ángulos interiores de un triángulo es 180◦ ,
entonces:
γ = 180◦ − (51, 9 + 115)◦ ≈ 13, 1◦ .
sen γ sen 13,1◦
Si c = sena α , entonces c = sen 115◦
46 .
Despejando:
46 sen 13,1◦ (46(0,226))
Si c = sen 115◦ , entonces c ≈ 0,906 ≈ 11, 5.

Ejemplo 5.40.
Dos observadores situados a 110 m de separación, en puntos A y B de
la orilla de un río, están mirando una torre en la orilla opuesta en el punto
C (figura 5.31). Si los ángulos ∠C AB y ∠CBA, miden 43◦ y 57◦ respectiva-
mente. ¿A qué distancia está el primer observador de la torre?
Solución. A partir del triángulo de la figura

γ = 180◦ − (57◦ + 43◦ ) = 80◦


b 110
=
sen 57 ◦ sen γ

Despejando:
110 sen 57◦ 92, 25
b= = ≈ 94, 13 m.
sen 80◦ 0, 98
El primer observador está aproximadamente a 94,13 m de la torre.

C
γ

b a

43 57
A 110 B
Figura 5.31.

Ejemplo 5.41.
Un poste vertical de 60 pies de longitud está colocado en la cima de una
colina y proyecta una sombra de 138 pies de largo, colina abajo, a lo largo
del camino, cuando el ángulo de elevación del sol es de 58◦ (figura 5.32).
Encuentre el ángulo de inclinación del camino.
Trigonometría · 285

Solución. El triángulo 4ABC es rectángulo. Si se conoce γ, se puede


calcular θ, teniendo en cuenta que 58◦ = θ + γ.

α
60

γ
58◦
%
θ
B C
Figura 5.32.

En el triángulo 4ABC, α + 58◦ + 90◦ = 180◦ . Entonces α = 32◦ .


sen γ
Por el teorema del seno, sen α
138 = 60 .
Despejando, tenemos que: sen γ = (60)(0,53)
138 = 0, 23; γ ≈ 13, 29◦ .

θ = 58◦ − 13, 29◦ = 44, 71◦ .

El ángulo de inclinación es de 44, 71◦ .

5.10.2. Teorema del coseno


En algunos problemas no es posible aplicar solamente el teorema del seno,
como en aquellos en los que se conocen solamente dos lados y el ángulo
comprendido entre ellos. Si se tienen estos elementos y se quiere calcular
los que hacen falta, se aplica el teorema del coseno y ya conocido el lado
restante puede utilizarse el teorema del seno.
286 · Trigonometría

C•

a
b

α
β
• •
A c B
Figura 5.33.

Si en el triángulo 4ABC de la figura 5.33, a, b y c, son los lados opuestos


a los ángulos α, β y γ, respectivamente, entonces:

1. a2 = b 2 + c 2 − 2bc cos α

2. b 2 = a 2 + c 2 − 2ac cos β

3. c 2 = a2 + b 2 − 2ab cos γ

Ejemplo 5.42.
En una esquina de un campo triangular el ángulo mide 52, 4◦ , los lados
que se encuentran en esa esquina miden 100 m y 120 m de largo. ¿Cuánto
mide el tercer lado?
Solución.

l 2 = 1002 + 1202 − 2(120)(100) cos (52, 4◦ )


l 2 = 10 000 + 14 400 − 24 000(0, 61) = 9760 m2

l = 9760 ≈ 98, 9 m.

120
l

52.4
100
Figura 5.34.
Trigonometría · 287

Ejemplo 5.43.
Dos corredores A y C parten del mismo punto B a las 12:00 m. Uno
de ellos se dirige hacia el norte a 6 millas por hora y el otro se dirige a 68◦
al este del norte a 8 millas por hora. ¿Cuál es la distancia entre ellos a las
3:00 p.m.
Solución.

<
b
> C
c
> 68 a

B
Figura 5.35.

Debemos encontrar la longitud de b, entonces encontramos las longitu-


des de a y c. Como parten a las 12:00 m., a las 3:00 p. m. cada uno ha
corrido durante tres horas. Así:

c = (6mph)3h = 18 millas
a = (8mph)3h = 24 millas

Por el teorema del coseno: b 2 = a2 + c 2 − 2ac cos(68◦ ).

b 2 = 182 + 242 − 2(18)(24)(0, 37)


b 2 = 580, 32
b ≈ 24 millas.

Taller 1
1. La rueda delantera del triciclo de Pedro tiene un diámetro de 10 pul-
gadas. ¿Qué tan lejos llegará pedaleando 60 revoluciones?

2. Un reloj tiene el minutero y el horario del mismo tamaño, miden 6


pulgadas y llegan hasta la orilla de la carátula del reloj. Encontrar el
área de la región angular entre las dos manecillas a las 5:40 a. m.

3. Indicar en grados y en radianes el ángulo central θ, en una circunfe-


rencia de radio 4 cm., subtendido por el arco S de longitud 7 cm.
288 · Trigonometría

4. Hallar el área del sector determinado por un ángulo central de medida


50◦ en un círculo de diámetro 16 m.

5. Encontrar el área de la región sombreada de la figura 5.36.

200

0
10

100
Figura 5.36.

6. Se utiliza una gran polea de 3 pies de diámetro para levantar cargas.


Hallar la distancia que la carga es levantada si la polea gira un ángulo
π
de 7 radianes.
4
7. Un guarda bosques que está a 200 pies de la base de un árbol, observa
que el ángulo de elevación entre el suelo y la parte superior del árbol
es de 60◦ . Calcular la altura del árbol.

8. Se desea construir una rampa de 24 pies de largo que se levante a una


altura de 5 pies sobre el nivel del suelo. Calcular el ángulo de la rampa
con la horizontal.

9. Una escalera que mide 20 pies se apoya en un edificio y el ángulo


entre ambos es de 22◦ .

a) Calcular la distancia del pie de la escalera al piso.


b) Si la distancia del pie de la escalera al edificio aumenta 3 pies,
¿aproximadamente cuánto bajará del edificio la parte alta de la
escalera?

10. En cada caso hallar los valores exactos de las 6 funciones


trigonométricas:
 
a) El punto de coordenadas − 53 , − 54 pertenece al lado final del
ángulo.
b) (30, −40) es un punto del lado final del ángulo.
c) El lado final está en el tercer cuadrante y sobre la recta 3y−4x = 0.
Trigonometría · 289

11. Encontrar los valores de las 6 funciones trigonométricas del ángulo θ,


3 π
si sen θ = , 0 < θ < .
5 2
π
12. Si tan α = 2, π < α < 3 , encontrar los valores de sen α, cos α.
2

Taller 2
1. Usando los ángulos de referencia encuentrar el valor exacto de:

a) cos 150◦

 
b) cot −
3
c) tan (−225◦ )

 
d) csc
4

2. En cada caso encontrar: amplitud, periodo y corrimiento de fase.

1
a) y = 2 sen 4x
b) y = sen (−4x)
√ π 
c) y = − 2 sen x + 4π
2
d) y = −2 sen (2x − π) + 1

3. Para las gráficas 5.37 y 5.38 encontrar: amplitud y período. Expre-


sarlas en la forma y = a sen bx, o y = a cos bx.
<

2π − 3π
2
−π − 2π π
2 π 3π
2 2π
>

−2

Figura 5.37.
290 · Trigonometría

<
3

>
3π − π π
− 5π
4 − 4 4 4

2

4

−3

Figura 5.38.

4. El bombeo cardíaco consta de una fase sistólica, en la cual la sangre


sale del ventrículo izquierdo hacia la aorta, y de una fase diastólica
durante la que el corazón se relaja. En ocasiones, la función cuya grá-
fica se muestra a continuación sirve para hacer un modelo del ciclo
completo de este proceso. Para un individuo en particular, la fase sis-
tólica dura 14 de segundo y tiene un volumen máximo de 8 litros por
minuto. Encontrar a y b, en la ecuación que muestra la figura 5.39.
<

9
8
y = a sen b
7
6
5
4
Diastole
Sístole

3
2
1
0 >
0 0.25 0.50 0.75
Figura 5.39.

5. La onda portadora de la onda de cierta estación de FM tiene la forma


y = Asen 2π108 t , donde t está medido en segundos. ¿Cuál es la


frecuencia de esa onda?


Trigonometría · 291

6. En un ecosistema de presa-depredador, el número de depredadores y


de presas tiende a variar periódicamente. En cierta región con lobos
como depredadores y conejos como presa, la población de conejos
varía con la fórmula:

R = 15 000 + 1500 sen 2t,

donde t está medido en años después del 1.◦ de enero de 2000.

a) ¿Cuál es la máxima población de conejos?


b) ¿Cuándo se alcanzó por primera vez?
c) ¿Cuál fue la población el 1.◦ de enero de 2003?

7. Un peso atado a un resorte suspendido en un techo, se está moviendo


hacia arriba y hacia abajo. Su movimiento está descrito por la ecua-
ción: π π
y = 8 + 4 cos t + ,
2 4
y está medido en pies y t en segundos. ¿Cuál es la distancia mínima
del peso al techo y cuándo se alcanza por primera vez?

8. Encontrar el valor exacto de:


 π
a) cos −3
4
b) sen (−225◦ )
c) tan (−5π)

9. Escribir en términos de las funciones trigonométricas de sus respec-


tivos ángulos de referencia:

a) cos (510◦ )
 π
b) cot 19
6
c) csc (5)
d) sen (−235◦ )
e) tan (13)
π 5
10. Si π < t < 3 , y cos t = − , encontrar sen 2t, cos 2t, tan 2t.
2 13
11. Si α y β son ángulos de primero y tercer cuadrante respectivamente,
1
con sen α = , cos β = − 35 :
5
292 · Trigonometría

a) Encontrar: sen (α + β ), cos (α − β ), cos 2α, sen 2 β .


b) ¿En qué cuadrantes están α + β y α − β ?

12. Simplifique cada una de las siguientes expresiones:

sen2 ϕ (1 + csc ϕ)
a)
1 + csc ϕ sen2 ϕ
sen3 x + cos3 x
b)
senx + cos x
cot2 θ − 4
c)
cot2 θ − cot θ − 6

Taller 3
1. Encontrar la solución de cada ecuación en el intervalo [0, π]:

1
a) sen t = 2

b) sec β = 2
c) sec2 α − 4 = 0
d) 2sen2 u = 1 − sen u
e) 2 cos2 t + 3 cos t + 1 = 0

2. Encontrar la solución de cada ecuación en el intervalo [0, 2π]:

a) sen x − cos x = 0
b) sen2 θ − senθ − 6 = 0
c) 2 tan t − sec2 t = 0

3. En un día despejado con D horas de iluminación, la intensidad de la


luz solar I (en calorías/cm2 ) se puede calcular mediante:
πt 
I = Im sen3 , 0 ≤ t ≤ D, donde Im es la intensidad máxima.
D
Un dermatólogo recomienda protegerse del sol cuando la intensidad
I revase el 75 % de la máxima. Si D = 12 horas, calcular el número
de horas para las que se requiere protección en un día despejado.

4. Un jardín triangular tiene lados que miden 42, 50 y 63 m. Encontrar


la medida del ángulo menor.
Trigonometría · 293

5. Dos automóviles parten de la intersección de 2 carreteras rectas, y


viajan a lo largo de ellas a una velocidad de 55 millas por hora y 65
millas por hora, respectivamente. Si el ángulo de intersección de las
carreteras mide 72◦ , ¿qué tan separados están los automóviles después
de 36 minutos?

6. Las boyas A, B y C, marcan los vértices de una pista triangular de


carreras en un lago. Las boyas A y B, distan 4200 pies, las boyas A y C
distan 3800 pies y el ángulo ∠C AB mide 100◦ . Si la lancha ganadora
de la carrera recorrió la pista en 6,4 segundos, ¿cuál fue su promedio
en millas por hora?

7. Un camino recto hace un ángulo de 15◦ con la horizontal. Cuando


el ángulo de elevación del sol es de 57◦ , un poste vertical que está a
un lado del camino, proyecta una sombra de 75 pies de largo, cuesta
abajo. Calcular la longitud del poste.

8. Un trotador corre a una velocidad constante de una milla cada 8 mi-


nutos en dirección S40◦ E durante 20 minutos y luego en dirección
N20◦ E durante los siguientes 16 minutos. Calcular la distancia desde
el punto final al punto de partida.

Taller 4
1. Completar el enunciado, seleccionado la opción correcta.

a) sen 90 = 1
π
b) tan(x + ) = tan x
2
 π π
c) cos 11 = cos
5 5
d) tan (x + 5π) = tan x
Son verdaderas:
a. 1y4
b. 2y3
c. 1y2
d. 3y4
294 · Trigonometría

2. Si 0 ≤ x ≤ 3π , entonces:
a) sen 3x = 0 no tiene solución.
b) cos 3x = 0 tiene una única solución.
c) tan 3x = 0, tiene infinitas soluciones.
d) sen 3x = cos 3x, no tiene solución.
3. Seleccionar la afirmación verdadera:
π 
a) El período de cos x + 3 es π.
2
b) La amplitud de sen (πx + 1) + 2 es 2.
 π π
c) Sen x − , está desfasado, con respecto a sen x, unidades a
2 2
la derecha.
d) La amplitud de −2 cos (2x + 1) es 2.
4. Seleccionar la opción que complete el enunciado. Vientos dominantes
han ocasionado la inclinación de 11◦ de un viejo árbol hacia el este
desde la vertical.
a) El sol en el oeste está a 32◦ arriba de la horizontal.
b) El árbol mide 114 pies de la corona al suelo.
Si se quiere hallar la longitud de la sombra:
a. la información a es suficiente pero b no lo es.
b. la información b es suficiente pero a no lo es.
c. se necesitan las dos informaciones.
d. cualquiera de las dos informaciones es suficiente.
5. Seleccionar la opción que complete el enunciado.
a) cos (t + π) = − cos t

 
b) sen t + = −sen t
2
 π
c) sen t − = − cos t
2
 π
d) cos t + = sen t
2
De las afirmaciones anteriores son verdaderas:
a. 1 y 3.
b. 2 y 4.
c. 3 y 4.
d. 1 y 2.
Referencias

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[6] Equipo editorial, (2022, ene. 6). Claudio Ptolomeo. [Internet]. Dispo-
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Ciencias 100, octubre-diciembre, 32-41, 2010 [En línea]. Disponible
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[11] Moise, E. Geometría Elemental desde un Punto de Vista Avanzado.


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296 · Referencias

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tercera edición. 1994.

[14] Nasir al-Tusi: Eminente erudito musulmán del siglo xiii y fun-
dador de la trigonometría (s.f). [Internet]. Disponible en
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Barcelona, España: Critica. 2008.

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Cálculo. Internacional Thomson editores, tercera edición, 2001.

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Internacional Thomson editores, novena edición, 1998.

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involucrado-en-gps.html#

[21] www.lifeder.com/aplicaciones trigonométricas.


Referencias · 297

Índice analítico

Algoritmo de la divisiíon 21, 61 Identidades fundamentales 272


Amplitud 268 Intervalos 20
Ángulo en posición canónica 252, 270
Ángulos correspondientes 119 Leyes de los exponentes 52, 211
Ángulos coterminales 252, 254 Logaritmo natural 218
Ángulos múltiples 278
Ángulos suplementarios 117 Máximo común divisor 24
Mínimo común denominador 76
Círculo trigonométrico 259
Cociente y residuo 21, 33, 62 Perímetro 122, 139, 148
Compresión 197 Poliedro regular 152
Conjunto solución 77 Polígono inscrito 150
Criterio de la recta vertical 193 Principio de buena ordenación 21
Cuadrante 182 Propiedades cancelativas 13
Puntos de separación 85
Decimal periódico 27
Desigualdad triangular 90, 123, 184 Radio 146
Diagonal 137, 152 Raíz n-ésima 51
Discriminante 80 Raíz o cero 66
Distancia 186 Rango 188
División sintética 63 Razones trigonométricas 247, 253
Dominio de una expresión 47, 270 Recta real 17
Representación gráfica 193, 242
Forma punto pendiente 204
Función compuesta 227 Sistema de coordenadas 19, 112
Función creciente 217
Función periódica 260 Teorema de Pitágoras 43, 143
Teorema fundamental del
Grado 56 Aritmética 23
Gráficas sinusoidales 267 Traslación 195

Valor absoluto 19, 89


Curso libre juvenil de matemáticas fue editado
por el Centro Editorial de la Facultad de
Ciencias, Universidad Nacional de Colombia,
sede Bogotá. Se utilizaron como
fuentes principales Baskerllive y Fira Sans.
Bogotá D.C.

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