CAMBIOS INFLAMATORIOS – ENFERMEDADES DE LA CORTEZA Y MÉDULA
ADRENAL
Diapositiva 1
Las glándulas adrenales se componen por dos zonas principales: la corteza y la médula. Cada una
posee funciones endocrinas diferentes y responden distinto a los cambios inflamatorios. La
corteza adrenal produce hormonas como los andrógenos, el cortisol y la aldosterona, en tanto que
la médula produce catecolaminas como la noradrenalina y la adrenalina. Cuando se produce una
actividad inflamatoria inducida por infecciones, neoplasias o enfermedades autoinmunes,
(Bechmann et al., 2021)
ocasionando alteraciones en la estructura y sus funciones .
Diapositiva 2
La corteza suprarrenal se encuentra formada por la zona glomerulosa que produce
mineralocorticoides (como la aldosterona) que regula el equilibrio de sal y agua; la zona
fasciculada que produce glucocorticoides (como el cortisol), la cual regula el metabolismo, la
respuesta al estrés y la función inmunológica; la zona reticular produce principalmente
andrógenos, proporcionando el desarrollo y la regulación sexual. Cuando una patología ataca las
distintas zonas de la corteza y la médula adrenal, se pueden tomar en cuenta los signos clínicos
que tendrá el paciente por su alteración en la estructura anatómica de dicha zona.
Diapositiva 3
Dentro de la corteza adrenal, uno de los procesos inflamatorios más comunes es la adrenalitis
linfoplasmocitaria, donde se observa infiltración de linfocitos y células plasmáticas. Esta
patología se ha observado en enfermedades autoinmunes o idiopáticas. Se produce una
destrucción progresiva del tejido cortical que ocasiona una deficiencia en la producción de
mineralocorticoides y glucocorticoides, dando como resultado insuficiencia adrenal primaria o
enfermedad de Addison.
Por otro lado, se ha observado infecciones sistémicas que provoquen cambios inflamatorios en la
corteza adrenal, microorganismos como Mycobacterium bovis o Blastomyces dermatitidis,
teniendo una inflamación con la presencia de macrófagos epiteloides, necrosis en el centro y
células gigantes multinucleadas. A continuación, veremos algunos cortes histológicos en
pacientes con patologías relacionadas a la corteza y la médula adrenal.
Diapositiva 4
Se puede observar la proliferación de células pequeñas en la corteza suprarrenal en una vista
400x.
Diapositiva 5
Se puede observar la infiltración difusa del tejido suprarrenal por linfocitos en una vista 100x
Diapositiva 6
Se puede observar un corte histológico de una glándula suprarrenal, donde las flechas negras
indican la presencia de infiltrados de células inflamatorias en el parénquima, compuestos
predominantemente por linfocitos pequeños con menor número de células plasmáticas en una
vista 100x.
Diapositiva 7
Los cambios en la médula adrenal no son tan comunes, pudiendo observarse en pacientes con
sepsis, traumas o intoxicaciones. Cuando se presenta hemorragias secundarias a septicemias
(causadas por E. coli o Salmonella spp.) se puede ver necrosis, trombos en vasos suprarrenales,
signos de inflamación, provocando alteraciones en la secreción de catecolaminas. A su vez,
cuando se presentan enfermedades inmunomediadas sistémicas como el Lupus Eritematoso se ha
observado infiltraciones inflamatorias en la médula adrenal, necrosis focal o difusa, atrofia en las
células y fibrosis intersticial.
Diapositiva 8
En esta imagen se observa una masa en la glándula suprarrenal, teniendo en el corte histológico
tejido fibroso, tejido adiposo, fibras musculares, necrosis y calcificación
Diapositiva 9
Se observa lesión en la médula suprarrenal con dilatación sunidoidal
Diapositiva 10
Se puede observar hemorragia en la médula con pigmentos similares a la hemosiderina y edema
en la zona. Las alteraciones en la corteza tienden a producirse mayormente por procesos
autoinmunes o infecciosos, en tanto que la médula puede alterarse en procesos de tipo agudo
como la sepsis