NEOPOSITIVISMO Y EPISTEMOLOGA: VI ENCUENTRO DE CASTELLANO-LEONESA DE FILOSOFA
por Lorenzo Pea Theoria, N 14-15 (San Sebastin, octubre de 1991) pgs 325-7 ISSN 0495-4548
LA
SOCIEDAD
Del 8 al 10 de noviembre de 1990 se ha celebrado en Salamanca el VI Encuentro de esta Sociedad, que desde 1984 viene celebrando sus reuniones anuales en torno a una amplia gama de temas loscos ([Link].: 1985, Filosofa, lenguaje y comunicacin; 1986, El pensamiento de S. Agustn; 1987, el pensamiento de la poca de Newton, etc.). Cada ao se dan cita en la ciudad del Tormes estudiosos no slo de la regin castellano-leonesa, sino tambin de otros lugares de la Pennsula para debatir cuestiones importantes para la presente reexin losca, lo cual hace de este foro uno de los ms destacados en el actual panorama losco en Espaa. La seleccin de los temas est siempre motivada por un criterio central, cual es el de intercambiar indagaciones y meditaciones acerca de un problema o un pensador que sea decisivo para las tareas del lsofo en la coyuntura y en el momento en que estamos. Abrise el Encuentro con unas palabras del Presidente de la Sociedad, Mariano lvarez Gmez, de la Universidad de Salamanca. Su intervencin estuvo centrada en reexionar acerca del legado del neopositivismo. Todos sabemos que hoy nadie se considera neopositivista, que para muchos, o los ms, o quiz todos, el positivismo lgico y corrientes anes vinieron superadas ya hace muchos aos. Los ms coincidimos en que el neopositivismo incurri en estrecheces, tratando de arrojar por la borda cuantas indagaciones loscas no se ajustaran a patrones demasiado angostos y que ni siquiera permiten que en ellos entren las propias reexiones que justicaran la misma posicin positivista. Sin embargo, a la vez, el neopositivismo brot de una inquietud legtima y no cabe darlo sin ms como muerto, como si nada hubiera que aprender de l ni del gnero de consideraciones que lo motivaron. La preocupacin por hallar un campo delimitado donde pudieran hacerse zanjables los debates y de excluir del mismo todo lo que no cumpliera condiciones de comprobabilidad obedeca a una pauta metodolgica que no cabe desechar sin ms; porque no parece lcito encerrarse en la subjetividad, renunciar a la pretensin de validez objetiva y al ajuste a patrones de racionalidad que permitan la constatacin comn y, por ende, el acuerdo. No podemos creer, pues, que el neopositivismo pertenece simplemente al pasado, porque no podemos encogernos de hombros ante su afn por asentar el edicio de la cultura sobre bases rmes y por garantizar la coherencia de todas las formas de saber, deslindando el conocimiento de los juegos de la imaginacin y de las expresiones emocionales. En su ponencia Epistemologa y moral en el racionalismo crtico, Miguel ngel Quintanilla desarroll en buena parte como debate con las tesis de Javier Muguerza su planteamiento con respecto al paradigma tecnolgico de la razn prctica, en paralelo con el cientco en la razn terica. Apunt las dicultades que encierra tal enfoque y busc respuestas adecuadas, aun reconociendo que subsistan problemas por resolver. Evitando el seuelo de las fundamentaciones ltimas, el planteamiento de Quintanilla lleva a considerar
Lorenzo Pea. Neopositivismo y epistemologa. Theoria, N 14-15. 1991
que la averiguacin de los medios tcnicos nos retrotrae constantemente a un escaln ms alto en nuestra busca de los para-qus. Sin abrazar explcitamente la regresin innita, quiz s sera por ah como ese planteamiento, conocido como defensa de la razn instrumental, podra escapar a las dicultades que se han esgrimido contra l: en lugar de pretender un n ltimo, la razn prctica puede contentarse con una actitud en la que cada n venga o vaya a venir inferido lgicamente de otro n que sea (no forzosamente de suyo, mas s en esa cadena de razonamientos prcticos) superior. No sera, en cambio, menester que hubiera un nico n ltimo, un eslabn terminal de la cadena. Irracional sera no estar dispuesto a seguir buscando los porqus y los para-qus; no el haber interrumpido momentneamente esa busca. Esa estrategia sera paralela a un enfoque gnoseolgico que acepta la potencial regresin innita en las cadenas justicativas dentro de la razn terica. Adela Cortina, en Razn positiva y razn comunicativa en la tica tom la va inversa a la de Quintanilla, con cuyo punto de vista debati expresamente. Deende y reelabora un enfoque apeliano: una razn no sustantiva, sino procedimental, pero que descubra como condicin de posibilidad de su propio ejercicio una pauta sin la cual sera vano el razonamiento prctico, y que se hallara en que de cualquier deseo de establecer un lugar privilegiado resultara una contradiccin. Adela Cortina derroch sus abundantes dotes argumentativas para hacer frente a varias dicultades bien conocidas de ese gnero de enfoques; el debate, muy animado, permiti ahondar en la discusin. Juan Ramn lvarez abord en su ponencia la inuencia que, especialmente de 1950 a 1970, tuvo el neopositivismo en los desarrollos metodolgicos de la geografa humana denominados revolucin cuantitativa. Examina el inujo de la obra de W. Christaller (1933) y el papel jugado por la versin brindada por Gustav Bergmann del enfoque losco neopositivista. A pesar de las distorsiones y confusiones que produjo la inuencia neopositivista, o quiz a causa de ellas, ese proceso es esclarecedor para un replanteamiento de las cuestiones metodolgicas centrales en losofa de la geografa. Jos Delgado Pinto estudi la inuencia de los vieneses en losofa del derecho, centrndose en la evolucin de Alf Ross desde el kelsenismo, pasando por la escuela de Uppsala, hasta el neopositivismo. Aun debatiendo varias de las tesis de Ross, el Prof. Delgado Pinto dej claro su apego al rechazo del jusnaturalismo punto en el cual el autor de estas lneas entr en discusin con l. Jorge Prez de Tudela nos ofreci una excelente ponencia sobre Peirce (Neopositivismo y pragmatismo ante el problema del conocer). Quien esto escribe present una titulada Quine y el intento neopositivista de superacin de la metafsica. Eloy Rada consagr la suya a varios problemas abiertos del positivismo lgico. Alfonso Prez Laborda examin en la suya la imagen de la ciencia en la epistemologa post-neopositivista. Dada la variedad de planteamientos, la riqueza de debates, el rigor de muchas de las discusiones y lo acogedor y distendido del ambiente genuinamente losco que se vive en estas jornadas, invito a todos a hacer un esfuerzo por participar en ellas en aos venideros, contribuyendo as a hacer ms rica nuestra vida losca. Same lcito resaltar aqu el magnco trabajo que est efectuando la Sociedad Castellano-Leonesa de Filosofa.
Lorenzo Pea