1.
Situación presentada por la accionante
(vulneración/problema)
La señora Laura, contratista desde 2019 de la Agencia Nacional de
Seguridad Vial, interpuso acción de tutela tras no haberle sido
renovado su contrato de prestación de servicios. Lo hizo argumentando
una grave vulneración a sus derechos fundamentales:
Derecho a la salud
Derecho al trabajo
Derecho a la seguridad social
Derecho a la dignidad humana
Derecho a la estabilidad laboral reforzada
Esto ocurre luego de que se le negara la renovación del contrato a pesar
de que la entidad tenía conocimiento de que Laura padece una
enfermedad catastrófica (cáncer gástrico) y que se encontraba en un
estado de debilidad manifiesta por razones de salud. Además, es
madre cabeza de familia, responsable única de una hija menor de
edad.
2. Resumen de los hechos que dieron lugar a la tutela
Desde 2019, Laura trabajó como contratista con contratos anuales
inicialmente, cumpliendo funciones como líder del grupo de
atención a víctimas de siniestros viales.
En 2022 fue diagnosticada con cáncer. Fue sometida a
múltiples cirugías (incluyendo extirpación total del estómago) y
recibe tratamiento continuo.
A pesar de su estado de salud, siguió cumpliendo sus labores de
forma responsable.
La Agencia no renovó su contrato en agosto de 2023, pese a
conocer su estado y sin tramitar el permiso ante el Ministerio del
Trabajo.
La entidad alegó que las funciones ejercidas ahora eran
permanentes y debían ser asumidas por personal de planta.
Laura solicitó tutela pidiendo:
o Renovación del contrato
o Pago de honorarios dejados de percibir
o Indemnización conforme a la Ley 361 de 1997
o Protección frente a represalias o acoso laboral
3. Análisis del caso por parte del Alto Tribunal (Corte
Constitucional)
La Corte revisó el caso y concluyó que la acción de tutela
era procedente de manera transitoria, debido a las
condiciones de vulnerabilidad de Laura. Se identificaron tres
puntos esenciales:
a) La accionante es titular del derecho a la estabilidad
laboral reforzada, ya que:
Tiene una enfermedad grave y degenerativa (cáncer gástrico).
Su estado le impide o dificulta el trabajo en condiciones normales.
La Agencia conocía su estado de salud.
b) La desvinculación fue discriminatoria, dado que:
No se solicitó autorización al Ministerio del Trabajo, como lo exige
la ley.
El contrato fue finalizado justo cuando se agravó su estado de
salud.
La forma en que se dio la no renovación configura una
presunción de despido por razones de salud, lo cual está
prohibido.
c) La accionante es además madre cabeza de familia,
lo que implica:
Tiene derecho a protección constitucional reforzada.
Su hija depende totalmente de ella (económica y
emocionalmente).
No cuenta con apoyo económico real ni ingresos suficientes por
pensión o propiedades.
4. Consideraciones para el caso en concreto
La Corte desarrolló varias líneas de análisis jurídico:
Procedencia de la tutela:
Aunque existen mecanismos ordinarios (como el proceso laboral),
la tutela procede de forma transitoria al presentarse un
perjuicio irremediable.
La Corte flexibilizó los requisitos por tratarse de una persona en
situación de debilidad manifiesta y madre cabeza de
familia.
Protección laboral reforzada:
Aplica también para contratos de prestación de servicios,
no solo para contratos laborales formales.
Las personas con enfermedades graves no pueden ser
desvinculadas sin autorización previa del inspector de
trabajo.
Injustificada la no renovación del contrato:
El vencimiento del contrato no es causal objetiva suficiente si
existe estabilidad laboral reforzada.
La entidad no probó una justa causa ni tramitó la autorización
correspondiente.
5. Decisión del caso
La Sala Novena de Revisión de la Corte Constitucional
resolvió:
Revocar el fallo de segunda instancia que había negado la
tutela.
Confirmar parcialmente el fallo de primera instancia, que
concedía el amparo de forma transitoria.
Ordenar a la Agencia:
o Renovar el contrato de Laura bajo condiciones similares
a las que tenía antes.
o Verificar si puede ser ubicada en un cargo de planta,
acorde con sus funciones anteriores y su estado de salud.
o Evitar cualquier represalia por el uso de la tutela.
Análisis del caso por parte del alto tribunal:
La Corte Constitucional analizó el caso y determinó que la Agencia
vulneró los derechos fundamentales de la accionante. Se consideró que
la accionante tenía derecho a la estabilidad ocupacional reforzada
debido a su estado de debilidad manifiesta por razones de salud. La
Corte observó que el estado de salud de la accionante podría dificultar el
desempeño de sus actividades, que la Agencia conocía su situación de
debilidad manifiesta y que no se obtuvo la autorización del Ministerio del
Trabajo para no renovar el contrato.
Consideraciones para el caso en concreto:
La Corte consideró la especial protección constitucional de las personas
en estado de debilidad manifiesta por razones de salud y la importancia
de la estabilidad laboral reforzada en estos casos. Se analizó la
procedencia de la acción de tutela y se determinó que, en este caso, era
el mecanismo adecuado para proteger los derechos de la accionante.
Decisión del caso:
La Corte Constitucional decidió revocar el fallo de segunda instancia y
confirmó parcialmente la sentencia de primera instancia, concediendo el
amparo transitorio. Se ordenó a la Agencia renovar el contrato de
prestación de servicios de la accionante y verificar la posibilidad de
otorgarle una vacante en un puesto de planta, acorde a su estado de
salud.