Teoría formalista en la historia del arte
La teoría formalista se enfoca en los aspectos visuales y estructurales de una
obra de arte. En lugar de centrarse en el contenido o contexto histórico, esta
teoría examina como los elementos visuales se combinan y organizan para
crear una experiencia estética, esta proviene de la percepción directa de los
elementos visuales, como el color, la línea y la forma.
Muchos autores compartían una perspectiva formalista sobre
el arte, cada uno tenía su propio enfoque y contribuciones especificas a la teoría.
Konrad Fiedler, veía el arte como una actividad autónoma que transformaba la
percepción del espectador a través de la forma y la estructural visual.
Hans von Marees, aunque muy conocido como pintos, su obra fue
analizada desde un punto de vista formalista. Se centraba en la estructura y en
como las formas y los colores interactúan para crear una experiencia visual
armónica.
Adolf von hildebrand, se enfocaban en la escultura y a la
percepción del volumen y la forma. Argumentaba que la esencia del arte radicaba
en la forma pura y que debía ser apreciado por sus cualidades
formales y tridimensionales
Heinrich Wolfflin, creía en estos aspectos formales eran
esenciales para la experiencia estética y estilos
Kunstwollen representa la fuerza interna o voluntad que impulsa a
los artistas a crear formas y composiciones específicas. Es una
especie de impulso artístico que no solo determina como se crean las obras de arte,
si no también como deben ser percibidas u apreciadas. Alois Riegl introdujo el
concepto de los Kunstwollen, y desarrolló la teoría de la pura-visibilidad. Creía que
cada periodo histórico tiene su propio kunstwollen, que se refleja en las formas y
estilos de sus obras.
La teoría de la pura-visibilidad
Este concepto está desarrollado principalmente por Alois Riegl y Heinrich Wolfflin. Esta teoría
sostiene que las obras de arte deben ser apreciadas y analizadas exclusivamente por sus cualidades
visuales y formales, sin considerar su contenido narrativo, contexto histórico o significado
simbólico. Esta teoría se centra en la percepción directa de los elementos visuales y como estos
interactúan para crear una experiencia estética
Elementos de la composición.
Líneas: observar como las líneas estructuran la composición, su dirección, grosor y calidad
Color: Examinar la paleta cromática, las relaciones entre los colores, los contrastes y la
armonía
Forma y volumen: considerar la representación de las formas, su tridimensional y como se
perciben visualmente.
Espacio: evaluar disposición espacial, la percepción de profundidad y la organización de los
elementos dentro del espacio pictórico o escultórico.
Textura: observar la calidad táctil de las superficies y como contribuyen a la percepción
visual de la obra la cualidad táctil de las superficies
Composición: analizar la organización y disposición de todos estos elementos dentro e la
obra para entender como interactúan y se equilibran para crear la experiencia estética.
Pongamos de ejemplo la muy famosa pintura “la noche
estrellada” de Vincent van Gogh.
Las líneas curvas y onduladas del cielo crean una sensación de movimiento dinámico. Las líneas
verticales del ciprés añaden contraste y estructura a la composición. Van Gogh utiliza una paleta de
azules oscuros y amarillos brillantes que crean un contraste vibrante, intensificando el impacto
visual. Las formas redondeadas de las estrellas y las ondas del cielo le den una sensación de
tridimensionalidad y volumen. La disposición
espacial equilibra el primer plano con el
fondo, creando una sensación de profundidad
Las pinceladas gruesas y visibles añaden una
cualidad táctil a la pintura, permitiendo al
espectador sentir la energía y emoción del
artista
La composición guía el ojo del espectador a
través de la pintura, desde el primer plano del
ciprés hasta el cielo estrellado en el fondo,
creando una experiencia visual cohesiva.
Esta teoría nos ofrece una manera de aprecia r y analizar las obras de arte basándose en sus méritos
visuales y formales, al enfocase en los elementos visuales, permite una apreciación mas profunda y
directa de la belleza y complejidad de las obras de arte, sin depender de interpretaciones externas o
contextuales.
Estos conceptos y contribuciones proporcionan una base sólida para el análisis formalista
permitiendo una comprensión más profunda y directa de la belleza y complejidad de las obras de
arte al centrarse en los aspectos visuales y estructurales, la teoría formalista ofrece una herramienta
poderosa para explorar y aprecia la riqueza estética de las creaciones artísticas al largo de la
historia.
“el arte no produce lo visible, sino que hace visible”
Heinrich Wölfflin