Buenos días, compañeras, compañeros, profesor.
El día de hoy, quiero abordar una problemática social que presentamos
en la actualidad, y es que recientemente, hace unas semanas, el
presidente electo de los Estados Unidos de América, Donald Trump,
amenazó a nuestro gobierno con imponer aranceles del 25% a todos los
productos que sean importados desde México, Canadá y China,
propuesta la cual considero que no es solo injusta, sino también
profundamente dañina para la economía de ambas naciones, y que por
otra parte, no resolverá los problemas que pretende atacar.
Primeramente, comencemos por explicar qué es un arancel, esto se
traduce como los impuestos que se le aplican a los productos que vienen
de otros países, su objetivo principal es que los productos importados se
vuelvan más caros con el objetivo de obligar a la población a hacer que
compren productos locales, y también son utilizadas para imponer
sanciones comerciales internacionales.
Pensemos en el ejemplo de la exportación del aguacate desde nuestro
país, si una empresa mexicana exporta aguacates a los Estados Unidos,
tendría que pagar, considerando el arancel propuesto, el 25% por el
100% de su valor, entonces, si a día de hoy, sin arancel, el aguacate
cuesta cinco dólares el kilo, con el aumento del 25% propuesto, costará
alrededor de 6.25 dólares.
Según el Fondo Monetario Internacional, los aranceles pueden perjudicar
más de lo que ayudan, pues perjudica a la economía a la cual se le
impondrá, pero también a los consumidores finales, en este caso los
propios estadounidenses.
La propuesta de Trump es imponer este arancel a los países antes
mencionados con la excusa de disminuir el tráfico de sustancias ilegales,
específicamente el fentanilo, sin embargo, creo que esta medida no
beneficiará a ningún país.
Es importante mencionar que México y Estados Unidos mantienen una
relación comercial de gran importancia. El año pasado, el comercio
bilateral alcanzó los 850 mil millones de dólares, consolidando a México
como el principal socio comercial de los Estados Unidos.
Este cambio no es unidireccional, pues más del 30% de las
exportaciones agrícolas de Estados Unidos, tienen como destino nuestro
país, y más de seis millones de empleos estadounidenses dependen del
comercio con México.
Imponer el arancel propuesto, generaría un gran encarecimiento en
bienes, y afectaría las cadenas de suministro de ambos países. Además,
se debe considerar el impacto en la inflación, que ya ha sido un desafío
global.
En Estados Unidos, los costos más altos derivados de los aranceles
recaerían directamente sobre sus consumidores, mientras que, en
nuestro país, la industria automotriz, manufacturera y agrícola, que son
pilares de nuestra economía y de nuestras exportaciones, sufrirían
fuertes repercusiones; empresas como Ford, que son las más antiguas
dentro de nuestro país, tendrían un gran declive en sus finanzas.
Este tipo de medidas también violarían los compromisos adquiridos en el
TMEC, pues precisamente, dicho acuerdo, se firmó con el objetivo de
garantizar la estabilidad y crecimiento económico compartido. Según la
Secretaría de Economía, dicho tratado representa más del 65% de
nuestras exportaciones, lo que subraya la importancia de mantener las
relaciones pacíficas que a día de hoy siguen vigentes entre ambas
naciones.
Esta situación no se debe atacar de esa forma, pues creo firmemente
que el problema del fentanilo no es problema de México, o Canadá, sino
de los mismos estadounidenses y su gobierno, que no han sabido actuar
con medidas efectivas que contrarresten la demanda interna y controlar
la entrada de drogas desde Asia.
Asimismo, y con fundamentos, por lógica nuestro gobierno pudo haber
actuado contraatacando por la importación de armas de forma ilegal
desde Estados Unidos hacia el norte de México, lo que ha fortalecido al
narcotráfico y, por ende, menos control del gobierno federal en los
estados del norte, sin embargo, se ha mantenido neutral y vigilante de
los movimientos y causas de la aplicación de medidas estratégicas, así
como tratar de controlar su objetivo.
Con esto se vuelve a demostrar que no es tanto nuestro problema la
crisis que hoy presenta ese país debido a las drogas, sino a la falta de
medidas preventivas de su gobierno para bajar sus tasas de
drogadicción.
Es importante recordar que una guerra comercial como la que plantea
iniciar Trump, no beneficia a nadie.
Estudios del 2019 de Fondo Monetario, demostraron que las políticas
arancelarias de Trump generaron pérdidas de hasta tres mil millones de
dólares mensuales para la economía estadounidense, además de
desacelerar sectores clave.
Pienso que nuestra relación con Estados Unidos debe basarse en el
entendimiento mutuo y en el beneficio compartido, por eso, esta
situación también es una oportunidad para que nuestro gobierno
reafirme nuestra independencia económica y fortalecerla.
Además, compañeras y compañeros, otra causa se utiliza de manera
injusta para presionar a nuestro país es la migración. Desde los últimos
años del gobierno del expresidente Obrador y ahora con el inicio del
gobierno de Claudia Sheinbaum, México ha demostrado ser un país
responsable, humanista y comprometido con los grandes desafíos de
nuestro tiempo.
México no ha permanecido de brazos cruzados. Se implementaron
estrategias importantes como el programa "Quédate en México", con el
cual se logró ordenar el flujo migratorio y atender las solicitudes de asilo
hacia los Estados Unidos.
Además, se desplegó la Guardia Nacional para garantizar un tránsito
más seguro en nuestras fronteras y evitar abusos hacia los migrantes.
Esto ha resultado en una reducción significativa de los cruces ilegales,
en beneficio de ambas naciones.
Pero no se trata solo de contener o controlar. Nuestro gobierno creé en
una migración digna y ordenada. Por eso se abrieron programas de
empleo temporal para migrantes en sectores como la agricultura, la
construcción y otros que benefician a nuestra economía y, al mismo
tiempo, ofrecen a nuestros hermanos centroamericanos oportunidades
de vida. Esta visión humanista ha sido reconocida por organismos
internacionales y demuestra que el pueblo de México es solidario y
generoso.
Nosotros estamos haciendo nuestra parte con esfuerzo y dedicación,
porque creemos que el diálogo y la cooperación son las mejores
herramientas para resolver este tipo de problemas.
No podemos permitir que la migración sea usada como excusa para
imponer aranceles o medidas que solo perjudican a los más necesitados.
México siempre ha sido un país respetuoso y solidario, pero también
digno. Lo que queremos es construir puentes, no muros; queremos
avanzar con cooperación, no con amenazas.
Finalmente menciono que la fraternidad es el compromiso activo y
efectivo, pero respetuoso en la búsqueda de soluciones a problemas,
idealmente debe ser la guía de la acción social de los gobiernos con el
fin de superar la carencia y problemas de millones de personas.
Es un deber colectivo de Norteamérica ofrecer a cada uno de sus
habitantes una cuna para nacer, un pupitre para aprender, un techo
para resguardarse, y las herramientas para trabajar, pero
lamentablemente esto ha fallado en los tres países del norte, y por ende
se presentan las problemáticas sociales que tenemos hoy en día.
Finalmente, compañeros, les recuerdo que la política es un asunto de
todos, y aunque no ocupemos en la actualidad un cargo público, no
debemos desatendernos de los asuntos políticos actuales ni descuidar
cosas que son del interés general.
Individuos y sociedades apáticas e ignorantes, son alimento del
autoritarismo, corrupción y opresión.
Mantener una actitud participativa, crítica y vigilante sobre nuestros
gobernantes y gobernantes extranjeros es la esencia de la democracia y
la mejor manera de preservar la libertad, el bienestar y la paz.
Esta situación nos debe recordar que cuando hagamos un acuerdo, este
debe resultar beneficioso para todas las partes, y no solo por intereses o
necesidades propias, los convenios desequilibrados, suculentos para
unos e injustos para otros, no suelen durar mucho, porque no resuelven
los conflictos de fondo, sino que, al contrario, simplemente los ocultan y
postergan, si hacen un negocio que les beneficia, cuiden que no
empobrezca a su contraparte, porque eso. es una forma de injusticia, y
su prestigio terminará por venirse abajo.
Los invito a reflexionar, y a informarse más a fondo de esta problemática
que el mundo enfrenta, como la guerra de Israel y Palestina, la de Rusia
y Ucrania, la de Siria, de Afganistán, el problema en Venezuela, en Cuba,
incluso informarse de sucesos de la comunidad, estudiar las causas y los
orígenes, solamente así podremos tener un mejor futuro, un mundo
donde nuestros hijos e hijas no solo vivan, sino que florezcan, en una
sociedad estable y cada vez más progresista.
Muchas gracias.