Capítulo I
CONCEPTO Y OBJETO DE LA CARTOGRAFÍA
1. Representación de la superficie terrestre
La descripción de un territorio se realiza de la forma más natural y expresiva, los mapas,
que se han mantenido a lo largo de la historia. El hombre ha necesitado dar forma gráfica
al espacio, como en los primeros dibujos o esquemas elementales de las formas más
destacables del terreno que describen cualquier lugar de la superficie terrestre.
Se entiende mapa como la expresión visual de un modelo reducido del terreno a una
escala determinada que recrea el territorio que representa, evoca su paisaje, a través de
sus códigos de representación un conocimiento preciso de su geografía física, de sus
poblaciones, del trazado de sus vías de comunicación, de los ríos o usos del suelo.
La representación del territorio en mapas ha sido y es una necesidad de cualquier pueblo
en cualquier punto del mundo. Ya se a la extensión geográfica que consideremos,
planetaria, continental, nacional, regional o local, o una complejidad de datos como
relieve, clima, vegetación, población, actividades sectoriales. El mapa es una expresión de
la realidad del territorio en un momento determinado y también es el reflejo de su
evolución histórica.
El conocimiento del territorio está unido a la existencia de sus mapas. A lo largo de la
historia y en sus primeras versiones, los mapas desvelan rasgos esenciales de nuevas
tierras o expresaban anteriores descripciones geográficas. Con el tiempo, las tecnologías
han permitido avanzar en la calidad y precisión de los mapas y en la capacidad de obtener
más y mejor información.
Representar mapas es hacer presente y mostrar de una manera concreta el territorio y lo
que sucede en él. El valor del mapa como el “escenario” sobre el que tiene lugar y se hace
posible la “representación” de la historia, la actividad socioeconómica y la geopolítica.
Así la cartografía ha jugado un papel esencial como instrumento de poder en los
diferentes estados. Los mapas han sido un documento indispensable para dirigir las
operaciones militares, así como un instrumento en la formación de los Estados, en el
trazado de las fronteras y en el seguimiento de sus conflictos territoriales. O documentos
para conocer las nuevas tierras descubiertas.
Los mapas han tenido valor como expresión del conocimiento geográfico, también
constituyen un soporte para la comunicación y la transmisión de los acontecimientos
sobre el territorio. Hacen comprensibles los diferentes hechos sobre cualquier punto de la
tierra.
El análisis de series de mapas de distintas épocas ayuda a comprender su evolución
geográfica, la transformación de ese territorio causada por la actividad humana, los
cambios de los desastres naturales, la evolución de sus asentamientos de población, de su
red viaria o de sus recursos hidrográficos, así como la evolución de las distintas facetas
sociales y económicas. Contienen las claves y registros para comprender su historia.
2. Información y comunicación sobre el territorio
Actualmente se entiende globalización como todo lo que sucede sobre el mundo y define
nuevas relaciones entre las personas y los pueblos, donde las economías son
interdependientes, así como los medios de comunicación. Aquello que sucede en lugares
lejanos tiene hoy interés para las personas de cualquier punto. La representación
cartográfica supone un complemento indispensable de la propia información. Del mismo
modo, el seguimiento de problemas de impacto ambiental, catástrofes naturales y de su
evolución, el reparto geográfico de resultados electorales, las alternativas al trazado de
grandes vías de comunicación, las áreas por inundaciones o por accidentes podrá hacerse
de una forma más clara y precisa apoyándose en mapas.
La cartografía cumple una función esencial para dar información de cómo son aquellos
territorios que nunca hemos visitado (mapas nacionales, continentales o mundiales). En
ellos podemos obtener datos globales y de situación de sus grandes unidades geográficas.
Son de utilidad para conocer los asentamientos de la población, en su dispersión
territorial, la distribución de las tierras por unidades morfológica de relieve, los tramos
altimétricos en su valor y posición o los cursos fluviales.
La utilización de mapas en los sistemas educativos ha permitido formar a los estudiantes
en el conocimiento de la geografía. La cartografía histórica ha servido para dar la
expresión gráfica de las culturas y las civilizaciones, descubrimientos geográficos y
grandes guerras. Los mapas transmiten el conocimiento de la geografía universal.
La amplitud del conocimiento geográfico ha tenido una importante transformación en los
últimos años a consecuencia de los cambios económicos y sociales. La modernización de
las infraestructuras ha posibilitado a capa de la población las posibilidades de viajar a
otros países y otros continentes, y poder conocer los paisajes urbanos y rurales, culturas y
formas de vida.
Fue importante en la divulgación geográfica la influencia diaria de los medios de
comunicación, la televisión e Internet. Los mapas son cada vez más familiares para la
población. La amplia información internacional nos lleva a demandar la localización
geográfica de la noticia. Mapas que en los medios de comunicación son cada vez más
necesarios.
Este proceso de modernización social también el interés por los mapas ha crecido
de manera muy significativa, son indispensables para movernos.
3. Delimitación del espacio geográfico
Los mapas topográficos son una representación de detalle del territorio, en los que figura
toda la información de carácter geográfico y la generada por actuaciones individuales o
públicas (construcciones, edificaciones y obras públicas); son indispensables para la
gestión y seguimiento de cualquier actividad que se desarrolle sobre el propio territorio.
La utilización de mapas es indispensable para llevar a cabo la planificación y gestión
urbanística. No solo representa la información urbanística esencial sino que interrelaciona
edificaciones, urbanizaciones, red viaria y el parcelario catastral.
La valoración de la propiedad inmobiliaria encuentra en el mapa un soporte natural para
analizar y estimar las tasaciones de las distintas propiedades en función de parámetros
territoriales, los cuales pueden relacionarse en su ámbito geográfico próximo, su facilidad
de comunicación y desplazamiento, las condiciones medioambientales de la zona, las
facilidades de tipo social, educativo, ocio y tiempo libre existentes y cualquier otra que se
determine y pueda situarse sobre el mapa.
La cartografía catastral tiene un papel más importante. La gestión urbanística no puede
entenderse sin la referencia al parcelario. El plano parcelario tiene que ser de naturaleza
topográfica y la determinación de las parcelas debe realizarse y mostrarse en su forma
real. La formación de la cartografía catastral debe realizarse con el mismo rigor que la
topográfica.
Un mapa topográfico parcelario es condición para que pueda desarrollarse el entramado
catastral de un país. No existe alternativa a la representación cartográfica del parcelario,
ya que en él se identifican las fincas con sus linderos y propiedades, se sitúan
territorialmente por sus coordenadas geográficas y se relacionan con las colindantes. Es la
representación topográfica de las fincas la que aporta la máxima seguridad a su
identificación sin que exista ninguna duda respecto a su localización.
Si solo contamos con la descripción literal de una finca en una zona rural, será imposible
conocer donde está situada, sus lindes o su forma. Es preciso recurrir a una persona
conocedora de la zona para que aporte información.
El valor del mapa es enorme para clarificar y dar la seguridad a la gestión de la propiedad
inmobiliaria. Cualquier finca situada en un mapa topográfico parcelario está
perfectamente localizada para cualquier persona. En el caso de desaparición de los
mojones o marcos podrían ser reubicados a partir de coordenadas del mapa topográfico.
Los mapas contribuyen a evitar incertidumbres de la falta de conocimiento preciso de las
líneas de delimitación jurisdiccional de los términos municipales. Estas líneas determinan
el ámbito de responsabilidad territorial. La falta del amojonamiento lleva a conflictos que
podrían evitarse con la representación de las líneas límite en la cartografía municipal.
Los deslindes municipales realizados con detalle en la identificación de sus marcos, deben
trasladarse a la cartografía de escalas grandes, urbanística o catastral, para evitar los
conflictos propios de las consecuencias de una urbanización o instalación industrial en una
zona límite.
4. Descripción geográfica
Un mapa debe entenderse como una abstracción de la información que refleja la realidad
territorial, que separa distintas cualidades y considera para su representación las que
quiere conservar para el conocimiento general. El mapa no permite reconocerlo en la
misma forma en que es percibido por el ojo humano. Para ello se ha de recurrir a los
códigos de representación y a la técnica de lectura de mapas.
Una fotografía aérea o una imagen de satélite digital transmite la identificación de ese
territorio ya que se hace reconocible por similitud. No permite la visualización de detalles
(ríos o carreteras) que puedan quedar ocultos en zonas de sombra o vegetación.
La representación de un mapa de los contenidos territoriales: carreteras, ríos, núcleos de
población, mapas forestales y cultivos, orografía; se hace a través de los correspondientes
códigos de representación, como símbolos y colores. La lectura de estos códigos debe
hacerse con facilidad. Se precisa recurrir a estudios semiológicos que aporten
expresividad al mapa.
Los trabajos de creación cartográfica se apoyan en procesos técnicos y artísticos. Ambos
aspectos deben conjugarse para que el mapa contenga la máxima información del
territorio, compatible con su precisión y exactitud, además con valor estético. Los
cartógrafos pretendieron y consiguieron dar una representación geográfica equilibrada de
valor artístico.
Las colecciones de cartografía histórica de los siglos XVI y XVII están formadas en su
mayor parte por mapas de países o de grandes regiones, con gran número de planisferios.
Hasta el siglo XVIII no se generalizan los levantamientos de naturaleza geométrica, en
superficies de extensión reducida. A partir de ese momento, la teoría y aplicación de la
técnica cartográfica se ha desarrollado que los levantamientos que se efectúen por
medidas directas sirvan para la redacción de mapas regionales o nacionales. Los
levantamientos de los primeros mapas topográficos han sido realizados como proyectos
personales, con esfuerzo individual de personalidades geográficas que se adelantaron a la
cartografía oficial, como proyecto de estado u organizaciones.
Es con la creación de organismos de cartografía oficial cuando se planifican los trabajos de
levantamiento de mapas topográficos para cubrir la geografía de los países con suficiente
detalle. Se eligió la escala 1:50.000 para la serie cartográfica, con lo que impulsaron y
desarrollaron los trabajos geodésicos. Una vez dispuestos una cartografía base, la
obtención de mapas regionales re realizó por proceso fotografiado.
Este esquema lógico permite definir la secuencia natural de los procesos de producción
cartográfica. Cartografía de base es la que se realiza llevando a cabo medidas directas de
la superficie terrestre. El mapa resultante se convierte en la referencia cartográfica
fundamental a partir de la que se construyen los mapas regionales a escalas menores.
La cartografía derivada es la que se forma por procesos de generalización del mapa de
base del territorio. En distintos países se considera a escala 1:25000, derivándose
1:50000. En algunos casos 1:10000. Se configura la representación del territorio a través
de dos tipos de mapas diferenciados:
- Los mapas topográficos facilitan el conocimiento detallado y preciso del territorio,
referido a su visión en hojas, de superficie.
- La cartografía derivada su valor se debe asocial a criterios informativos sobre los
grandes rasgos territoriales.
Una aplicación destacable de la cartografía es la que se refiere a la medición y
cuantificación de los elementos territoriales. Al ser los mapas topográficos
representaciones directas del terreno se pueden medir sobre ellos y a través de la relación
de escala. Se levanta por procesos de medición en el terreno de puntos de referencia. En
los mapas topográficos se pueden realizar medidas de longitudes, superficies o cálculo de
posiciones y coordenadas. Las modernas técnicas de representación y la disponibilidad de
los datos en soporte digital facilitan estas tareas pudiendo efectuar cualquier
determinación.
5. Soporte para la localización geográfica
Todas las actividades humanas tienen lugar en algún punto del territorio y se relacionan
con su geografía. Los datos o la información relativa es a lo que sucede sobre ese
territorio, se engloba como “información geográfica”. Las coordenadas de un punto
facilitan su localización en el mapa, el “donde”. Mientras la información geográfica es el
“qué” sucede en el territorio. Mostrar a través de la cartografía como se extiende una
epidemia o un foco de contaminación puede ser decisivo para tomar decisiones o informar
sobre el desarrollo. La información geográfica tiene un significado más amplio que se
deriva de la cartografía. La información relativa a lo que sucede sobre el territorio se
referencia sobre la cartografía. Un mapa no solo expresa la situación y localización de
núcleos de población, carreteras, ferrocarriles o ríos. Lleva implícitos los lazos que
vinculan las relaciones entre los objetivos representados, entre la información geográfica
y su distribución o localización sobre del territorio. En este sentido se considera el valor
potencial del mapa. Es el caso de su aplicación en la determinación de riesgos de la
población por inundaciones o riadas o planificar medidas de prevención y protección para
paliar los efectos.
La información territorial precede de dos fuentes:
- Los datos topográficos, representados en los mapas
- Los datos temáticos o espaciales, recogidos en imágenes de teledetección o
estadísticas socioeconómicas.
Los mapas topográficos se elaboran por las diferentes organizaciones, Institutos o
Agencias Geográficas. Aunque en el pasado esta información se producía en forma de
mapas, se almacenan y gestionan en soporte digital Con ello surge la posibilidad de usar
sistemas de información geográfica que hacen posible manejar datos cartográficos como
soporte de manipulación.
Así, la información geográfica constituye un instrumento que facilita la gestión de aquellos
sectores que desarrollan su actividad en relación con el territorio. La cartografía digital
introduce planteamientos innovadores, pone a nuestra disposición mapas precisos y
actualizados, como consecuencia de la incorporación de los nuevos procesos tecnológicos
y permite el tratamiento informático.
La cartografía constituye un nuevo y eficaz instrumento de apoyo para los distintos
sectores que desarrollan su actividad con referencia al territorio. Facilita y hace posible la
gestión empresarial, completando las informaciones específicas y temáticas. Son las
nuevas tecnologías la que permiten atractivas estéticas representaciones, así como el
soporte de la realidad territorial.
La cartografía es el soporte más adecuado para explicar lo que acontece en un territorio,
permite integrar informaciones de cualquier naturaleza. Un mapa es el instrumento
óptimo para relacionar cualquier información con su entorno. Permite obtener respuestas
concretas, dónde, qué situación, cómo es el territorio, cómo influyen las características
geográficas…
El desarrollo de las nuevas tecnologías ha tenido un gran impacto en el cambio de la
cartografía. Los procesos de producción cartográfica permitieron acortar los plazos de
tiempo necesarios para la elaboración de mapas y han permitido disponer de esos mismos
mapas digitales.
Los mapas han constituido la primera fuente de información del territorio. Existe limitación
a consecuencia de la carencia de cartografía en muchos países. La cartografía ha estado
disponible en las naciones desarrolladas, siendo difícil en el tercer mundo.
Hoy esta situación ha cambiado: existe información geográfica, cartográfica o imágenes
espaciales, de la totalidad de nuestro planeta. Los países desarrollados han dedicado
importantes recursos al levantamiento topográfico.
También los países menos desarrollados han visto cubiertas sus necesidades de
información geográficas con imágenes de satélites artificiales, que son tratadas por
técnicas de teledetección para convertirlas en nuevas formas de expresión cartográfica.
La globalización alcanza a la información geográfica. Ya no existen los límites impuestos
por las fronteras para la toma de datos geográficos. Los satélites artificiales desde el
espacio toman de manera continua imágenes de cualquier punto del globo. Esta
información está abierta a su uso civil.
A nivel internacional se desarrollan proyectos de recubrimiento cartográfico global que se
precisan para conocer el estado del medioambiente y su evolución en el tiempo o la
evaluación de recursos naturales. Está asegurada la existencia de información geográfica
de cualquier lugar del mundo y el acceso (internet) a estos datos.
6. Percepción territorial en la Sociedad de la Información
En la última década hemos vivido un proceso de transformación y cambio tecnológico que
ha llevado a sustituir el concepto de “sociedad industrial” por el de “sociedad de la
información”. Son muy frecuentes las afirmaciones que nos sitúan ante una nueva era de
la humanidad en la que las tecnologías de la información juegan un papel relevante como
impulsoras de los profundos cambios en los comportamientos sociales.
Hasta los años noventa las nuevas tecnologías se utilizaron en la automatización de tareas
y procesos de producción sin que llegasen a suponer un gran cambio en los modelos
sociales y económicos. En los años recientes surgen tres nuevas fuerzas con el efecto de
transformación social:
1- Se introduce y generaliza el uso de productos multimedia, que hacen desaparecer
las barreras entre las formas de comunicación.
2- Se dispone de terminales móviles que permiten recibir comunicación en
cualquier lugar.
3- La utilización de internet que hace posible el intercambio de información y de
conocimiento.
Estos cambios tecnológicos han propiciado nuevos servicios y aplicaciones como la
telefonía móvil, la transmisión de datos e imágenes o las emisiones de audio digitales. Sus
efectos son significativos. La creatividad y la difusión de la cultura y el conocimiento se
beneficiarán de estos nuevos recursos.
Se internacionaliza cualquier actividad cualquier actividad en lo que se refiere a flujos de
intercambio de información: comercio electrónico, utilización del espacio, telemedicina,
teletrabajo o acceso a fondos bibliográficos, científicos o de información financiera y
meteorológica.
La aplicación de las tecnologías de la información y de la comunicación al estudio de la
tierra han cambiado los equipamientos y la capacidad de obtención de datos geográficos,
reduciendo los plazos para cartografiar grandes regiones. Este cambio es muy significativo
para todas las actividades que tienen relación con las ciencias de la tierra, alcanza todos
sus ámbitos, en el mundo profesional, industrial, institucional, de la investigación y
educativo.
Los desarrollos tecnológicos en estos campos son profundos. Las nuevas generaciones de
constelaciones de satélites para la observación de la tierra y la navegación mejorarán las
prestaciones actuales en cuanto a la precisión, disponibilidad y calidad de los datos. Las
posibilidades de la Teledetección y los Sistemas Globales de Navegación por satélite los
sitúan en la vanguardia de la información territorial.
La descripción y transformación de la geografía terrestre basados en imágenes de gran de
talle podrá ser incorporada y servir de soporte de referencia a bases de datos gestionadas
por Sistemas de Información Geográfica. Se han alcanzado progresos considerables en
cuanto al desarrollo y aprovechamiento de la tecnología. En el nuevo milenio se presentan
desafíos a su desarrollo sostenible. Los beneficios de la sociedad de la información se
extienden a toda la población mundial. La globalización será un éxito si beneficia a todos
los pueblos del mundo.
Este proceso se ve empañado por realidades cotidianas que exigen a la comunidad
científica respuestas claras a los problemas actuales. El crecimiento demográfico y las
pautas de producción y consumo imponen exigencias cada vez más mayores al medio
ambiente y a sus escasos recursos. Los desastres naturales causan grandes daños.
Se debe al reciente riesgo de cambios ambientales rápidos como el calentamiento del
clima y sus consecuencias, la deforestación, la desertización y la degradación del suelo, el
agotamiento de la capa de ozono, la lluvia ácida y la reducción de la diversidad biológica.
Todos afecta a la calidad de vida.
La ciencia geográfica da respuesta a estos problemas para los que persisten
interrogantes. Estos retos definen el desarrollo y el desafío para las nuevas tecnologías. La
información geográfica se constituye en el pilar básico para conocer la realidad de lo
acontecido sobre la superficie de nuestro planeta. Para ello la teledetección constituye
una herramienta fundamental.
La explotación de la información a través de la observación de la tierra desde satélites
sobre recursos naturales, agricultura, masas forestales, minería, masas de agua y bancos
pesqueros, y el seguimiento y prevención de desastres naturales, permitirá a los
responsables de la gestión publicar las decisiones adecuadas basadas en el conocimiento
de la realidad existente de cada uno de los sectores. Las aplicaciones de la tecnología
espacial han transformado el camino del hombre para llegar a posicionarse sobre la
Tierra. Desde el cálculo de la latitud a partir del siglo XV y de la longitud geográfica en el
XVIII, que dan paso a la navegación astronómica y los recientes sistemas de
radionavegación LORAN y OMEGA, se llega a los sistemas de determinación de la posición
a través de satélites artificiales, que facilitan la obtención de coordenadas geográficas de
cualquier observador.
En este horizonte si sitúa la obtención de información territorial. Proyectos concretos en el
campo de la teledetección y de la navegación por satélite. Así se recogerán enormes
volúmenes de datos digitales en cuanto a la superficie.
Al Gore sobre “la Tierra Digital” expresa esta preocupación haciendo referencia al
programa Landsat que han permitido la toma de imágenes de la tierra cada dos semanas
en los últimos 20 años.
Esta situación solo podrá ser superada haciendo un uso generalizado de sistemas de
información geográfica, que se convertirán en soporte de almacenamiento y gestión de
datos georreferenciados y en el instrumento de representación en la forma requerida para
los usuarios de los múltiples sectores.
7. Infraestructuras globales de información geográfica
Las infraestructuras de información de han convertido en un elemento esencial del
desarrollo de los países. A nivel supranacional, el concepto de infraestructura mundial de
información se está planteando sobre la base real de posibilidades de conexión abierta y
acceso al público. Los distintos gobiernos nacionales y organizaciones internacionales
están tomando conciencia del cambio conceptual que se está produciendo con la
implantación de la sociedad de la información.
La Administración pública produce información para desarrollar sus competencias. Estos
datos cubren las áreas de la actividad. Estos datos cubren las áreas de actividad, datos
estadísticos socioeconómicos y de la industria, demográficos, geográficos, geológicos,
hidrográficos, catastrales, de la propiedad inmobiliaria. Hoy estas informaciones son
también necesarias para la gestión empresarial.
El 80% de las bases de datos hoy disponibles son susceptibles de referenciación
geográfica. El número de bases de datos geográficas digitales está creciendo, con nuevas
formas de expresión en las que los datos vectoriales y raster se complementan se
complementan con informaciones video y audio. Los avances en las tecnologías aplicadas
permiten obtener representaciones dinámicas que muestran los cambios en la geografía.
Surge así un mercado emergente de información. Cuestiones como el derecho de acceso a
los datos, la creación de productos de valor añadido y el respeto y protección a los
derechos de autor.
En la Unión Europea se ha tomado una iniciativa al lazar un debate que define un
documento que determine las condiciones en las que los ciudadanos puedan acceder a los
datos e información producida por el sector público.
En cuanto a la forma de presentación y visualización de los datos se abren líneas de
investigación que facilitarán su comprensión para los distintos usuarios. La investigación y
desarrollo de nuevos conceptos de representaciones geográficas se apoyan en nuevas
teorías para dar la expresión gráfica. Son dos los ámbitos que pueden considerarse, el de
los campos continuos, derivados de los modelos matemáticos aplicados a la meteorología
y oceanografía.
Se realizan ejercicios para situar a las infraestructuras globales de información y a los
sistemas de información geográfica. Para conseguir su implantación generalizada será
preciso profundizar en aspectos relativos a su suporte intelectual o conceptual, a las líneas
de investigación que deben seguirse, su relación y vinculación con otras disciplinas.
Se debe tener prioridad en la definición de políticas públicas que contribuyan a desarrollar
la ciencia geográfica para que pueda dar respuesta a las necesidades sociales. La
formación de especialistas en esta materia será un requisito para el desarrollo de
aplicaciones de sistemas de información geográfica. Los organismos públicos de
investigación deben incluir en sus programas de trabajo líneas de investigación en torno a
la información geográfica básica. Son dos áreas que deben ser integradas para promover
el conocimiento científico.
Con este enfoque podrán abordarse trabajos de investigación para la integración de
software, aspectos de escala y resolución que definen las escalas finales de presentación
de los productos, calidad de datos y actualización. La búsqueda a través de aplicaciones
geográficas de soluciones que definan con precisión las características y condiciones del
planeta.
Una idea de los usuarios de información geográfica es la de llegar a disponer a corto plazo
de una infraestructura de información que combine los recursos de datos geo-
referenciados de los diferentes centros públicos y del sector privado.
Los sistemas de información geográfica se constituyen en instrumentos fundamentales
para la integración de datos a través de diversas fuentes. Un importante valor en el futuro
de la utilización de SIG es su capacidad para manejar datos de diversas procedencias,
permitiendo gran flexibilidad en su tratamiento, integrándolos y mostrándolos con
alternativas ajustadas. Se producirá un crecimiento progresivo de productos de valor
añadido.
En el ámbito de la gestión territorial se pueden identificar 10 categorías de datos básicos
que permitan su explotación para abordar problemas del desarrollo sostenible: topografía,
los usos del suelo, la calidad del aire, la calidad del agua superficial y subterránea, la
climatología, demografía, hidrología, infraestructura, producción económica y geología.
El reto para crear la “Tierra Digital”, entendida como su representación digital y continúa
en tres dimensiones, con resoluciones que van desde las que permiten plasmar la
globalidad del Planeta hasta la que lo materializan con precisiones métricas. Este proyecto
no podría ser abordado por ninguna organización académica o industrial. Se convirtió en
una realidad la World Wide Web, puede llegar a constituirse como un objetivo de la
humanidad. En este ejercicio imaginativo, cualquier persona con equipamientos
informáticos podrá visualizar la tierra desde el espacio, acercarse con gran resolución.
Tendrá la posibilidad de hacer viajes virtuales en tres dimensiones e integrar otras bases
de datos de usos del suelo, datos de población o estado del tiempo.
De la realidad geográfica y de los datos demográficos actuales se deduce que los grandes
retos de las ciencias geográficas se plantean en hacer compatible el crecimiento
sostenible con las necesidades de la humanidad, evitando el desequilibrio que se produce
en las condiciones medioambientales por la presión del hombre.
Las nuevas generaciones de los equipamientos harán posible superar las limitaciones de
las ciencias teóricas y experimentales. La predicción de efectos causados por fenómenos
naturales será un objetivo permanente del desarrollo científico, al que contribuirán los
ordenadores y las técnicas de simulación.
En el siglo XX se ha completado la exploración de la superficie del planeta. Ya no hay
territorios ni continentes por descubrir, el hombre conoce los lugares apartados. Es ahora
cuando las modernas tecnologías actúan, y se abre una nueva etapa en la que no basta
con conocer rasgos esenciales de la tierra.
La ciencia geográfica abre un nuevo reto del siglo XXI: llegar al conocimiento de la tierra.
Durante generaciones el esfuerzo humano se ha dirigido a conocer las tierras habitadas y
los lugares más apartados.
Capítulo II
HISTORIA DE LA CARTOGRAFÍA
Todos los pueblos se han esforzado en la representación de su territorio en mapas:
importantes colecciones de mapas históricos. El objetivo de la representación del
territorio ha proporcionado el desarrollo científico y tecnológico en cada época. Los
logros de este proceso son: las primeras descripciones de Ptolomeo del siglo II, los
grandes viajes de los descubrimientos geográficos, el desarrollo de las técnicas de
navegación marítima a partir del siglo XIII, las expediciones científicas del siglo XVIII
para determinar la forma y dimensiones de la tierra por medio de la medida de
arcos de meridiano en latitudes próximas al Ecuador, la aparición de la fotografía
aérea y técnicas fotogramétrica del siglo XX y ya actualmente la utilización de
imágenes terrestres a través de la teledetección y la implantación de sistemas
globales posicionamiento y navegación por satélite.
1. Primeras representaciones
El momento en el que el hombre dibuja su primer mapa son los albores de la
civilización: placas de arcilla, madera, tela o papiros. Mapas o croquis de lugar que
habitaban o del itinerario que seguían para llegar a otro punto.
Posiblemente los primeros dibujos esquemáticos se encuentren en placas de arcilla
de la antigua Mesopotamia (2500 a. C.). También petroglifos de Santa Tecla (Sur de
Galicia), o Valle de Camonica (norte de Italia), figuras geométricas e itinerarios
grabados que simbolizan asentamientos humanos. Existen evidencias de los
trabajos egipcios, para la parcelación y regadío del Valle del Nilo.
Un rasgo característico de las civilizaciones viene definido por la forma de
interpretar su visión del Universo. Cultura y religión han modelado teorías
explicativas. Muestran su evolución del pensamiento humano en busca de la
verdadera figura de la Tierra.
La motivación para expresar la forma del territorio es consecuencia de conocimiento
alcanzado. El hombre primero tuvo que delimitar y señalar sus fronteras, marcar los
límites de lo propio. A medida que fue capaz de ampliar su área de influencia y
llegar a otro lugar. Los pueblos primitivos tenían que desplazarse por el territorio
para encontrar y localizar agua, alimentos, caza y pesca. Del conocimiento del
entorno cerno pasó a explorar nuevas zonas y así surgió la necesidad de dibujar los
lugares que recorría y los descubrimientos.
Han sido importantes los esfuerzos humanos para descubrir la totalidad de las
tierras y mares. El desarrollo del conocimiento geográfico a lo largo de la historia es
paralelo al desarrollo de las técnicas cartográficas. Los primeros viajeros se
formularon preguntas elementales. Los pueblos más emprendedores se aventuraron
en viajes y exploraciones marítimas y terrestres.
Se considera que los célebres itinerarios constituyeron la base descriptiva a los
primeros mapas: Piteas, griego del s. IV a. C. describe las costas atlánticas llegando
a las Islas Británicas y Mar del Norte; Avieno, poeta latino del siglo IV, en su “Ora
Marítima”, relata con detalle las costas peninsulares así como accidentes
geográficos.
2. La Cartografía en Grecia y Roma
Los geógrafos y filósofos griegos realizaron una aportación esencial. Sus estudios
geográficos y astronómicos se encaminaron a obtener una visión global del Universo
y a desvelar la figura y las dimensiones de la tierra.
El camino recorrido desde el planteamiento inicial de Homero imaginó un mundo
como un disco plano situado entre una bóveda celeste y el infierno, hasta llegar a
deducir la forma esférica de la tierra, caracteriza los esfuerzos del pensamiento
griego, que progresó y evolucionó gradualmente, no superado hasta el siglo XV.
Una de las primeras evidencias de la redondez se produjo al ver cómo desaparecían
los barcos al alejarse, si la tierra fuera plana lo harían como pequeños puntos en el
horizonte. Tales de Mileto, s. VI a. C., encontró la solución a este problema
apoyándose en la observación de la sombra circular.
2.1. Determinación de las dimensiones de la Tierra
Identificada la Tierra con un globo, el nuevo reto quedaba establecido en la
determinación de sus dimensiones. Eratóstenes (astrónomo, matemático y geógrafo
250 a. C.) ideó un procedimiento para realizar la primera estimación y medida de la
longitud del meridiano. Efectuó la observación simultánea del sol el día del solsticio
de verano, a medio día del 21 de junio, en las ciudades egipcias de Siena, donde
caía el sol verticalmente, en ese momento en Alejandría y a la misma hora mide el
ángulo que forma la visual al Sol con la vertical, obteniendo un valor de 7º12’. Esta
cantidad es la cincuentava parte de los 360º de la circunferencia terrestre. Con
estos datos deduce que la medida de la circunferencia del meridiano será 50 veces
la distancia entre Alejandría y Siena. De esta forma sería suficiente conocer la
distancia entre las dos ciudades para tener la medida del meridiano. Efectúa el
cálculo de esa distancia en el tiempo que tardan los mercaderes en desplazarse
entre ambas ciudades.
Con esta solución estima y fija la dimensión del meridiano en 250.000 estadios, lo
que viene a representar 39.500 km. La aproximación de Erastótenes fue
sorprendente. La compensación de los errores cometidos en las estimaciones y
valoraciones, y también las imprecisiones se han mantenido hasta el siglo XVIII.
La visión de Eratótenes llegó a plasmarse en un primer mapa o sistema geográfico
universal. Se daba representación al mundo conocido llevándolo sobre una
cuadrícula formada por una red de meridianos y paralelos. Utiliza las latitudes, que
reconocía en Siena, Alejandría, Rodas y Bizancio para trazas sus paralelos. Este
mapa se ha denominado Eratóstenes, aporta una visión esquemática de las tierras
conocidas, Mediterráneo y todas sus vertientes que completa con los relatos y
descripciones efectuadas por los viajeros.
Hiparco (Escuela de Rodas) perfeccionó la idea de Eratóstenes al dividir el globo
terrestre en 360º y trazar una red de paralelos y meridianos equidistantes. Así creó
el sistema de coordenadas geográficas, latitud y longitud. Utiliza la proyección
estereográfica, lo que supuso la creación de una primera proyección cartográfica.
2.2. Definición geográfica de Ptolomeo
Astrónomo y geógrafo griego (90-168) transmite una concepción y representación
del mundo, en la que resume los conocimientos geográficos alcanzados hasta ese
momento. Sus ideas se mantienen en vigencia hasta el siglo XVIII.
Recoge e integra los trabajos anteriores de Eratóstenes, Hiparco y Marín de Tiro.
Aporta un avance en los procedimientos de posiciones de distintos lugares en el
territorio. Llega a perfeccionar el cálculo de coordenadas por observaciones
astronómicas. Estudia un método para transformar las descripciones e itinerarios
geográficos en relación de coordenadas de latitud y longitud aborda la tarea de
situarlos sobre una red de meridianos y paralelos, lo que le permite dibujar su mapa.
Destacan dos de sus obras:
• Almagesto: compendio de observaciones astronómicas existentes.
• Geographia o Atlas del Mundo: primera exposición de instrucciones teóricas
para los trabajos cartográficos, en una segunda parte cataloga con sus
coordenadas alrededor de 8000 puntos y aporta mapas del mundo conocidas
en ese momento.
Aunque el mapa de Ptolomeo contiene grandes errores e indeterminaciones en las
posiciones geográficas, muy abultados en el caso de la estimación de longitudes, y
en el trazado de los perímetros costeros, se admite que el Mediterráneo y las tierras
colindantes tienen mayor aproximación a su forma real. No es así en lo que se
refiere al continente africano y a la extensión de Asia.
La exagerada deformación del mundo, que realiza Ptolomeo en el Este-Oeste,
dibujándolo y dimensionándolo con más de 50º grados de error; unido a la
prolongación de la costa china hacia el sudeste y su interpretación de una fachada
atlántica abierta y próxima a las Indias. La acumulación de estos errores
cartográficos jugó a favor de las estimaciones que realizaron prácticos y
navegantes, que infravaloraron las distancias a recorrer en las rutas a occidente.
Era un adelantado de las ciencias geográficas cuyos planteamientos no han de
superarse hasta el siglo XV. Utiliza conceptos esenciales en la formulación de
coordenadas geográficas por observaciones astronómicas, diseño de un sistema de
coordenadas, estimación de los valores de la esfericidad y la necesidad de un
sistema de proyección.
Otra de las aportaciones es la recolección de conocimientos de los geógrafos y
astrónomos anteriores que estaba dispersos. El modelo universal de Ptolomeo da
una clara idea de la visión del mundo conocido en los años finales del s. II. En
aquellos momentos existían interrogantes sobre la distribución y situación de mares
y continente.
Su vocación de búsqueda de la dimensión universal y de explicación a los problemas
que se planteaban para descubrir las tierras desconocidas pero cuya existencia ya
intuían, le llevaron a recoger en su mapa la referencia clara a un hemisferio austral,
a una frontera costera que marcaba el límite de Europa occidental.
Ptolomeo, con ello, sugiere y anima la aventura de la navegación hacia el oeste,
para encontrar y llegar el continente chino. Son propuestas al conocimiento del
globo. En el siglo XV será cuando el mapa de este geógrafo sirva como documento
de consulta y reflexión a navegantes y viajeros, de apoyo a razonamientos y
discusiones que tratan de desvelar la ruta al oeste.
2.3. Itinerarios romanos
La búsqueda del conocimiento geográfico de Grecia no tuvo continuidad. En el
imperio romano, que sigue a la civilización griega, los esfuerzos por dar
representación se limitan a realizar el trazado o croquis de los itinerarios de las
legiones romanas. Representaciones instrumentales que cubren esta finalidad,
abandonando el concepto geográfico más general. En el itinerario de Antonio (s.III)
se da una guía o lista de poblaciones situadas a lo largo de las vías romanas.
Se conserva una copia de estos itinerarios, conocida como la Tabla de Peuttinger,
montada y pintada sobre doce hojas de pergamino, que es la muestra clara de la
esquematización de la información de la red de caminos y vías. Contiene el itinerario
y recorrido desde Roma a otros lugares.
3. Mapas de la Edad Media
La caída del Imperio Romano y las invasiones de los pueblos bárbaros, unidas a
otros factores como el debilitamiento del tráfico y comercio marítimo abre un
periodo de decadencia para la región europea y mediterránea entre 400-1400. Sus
efectos son muy negativos para el progreso de la geografía y para los logros que se
habían alcanzado en la cartografía.
Se abandona el pensamiento científico, se olvidan los logros geográficos,
desaparece la obra de Ptolomeo y se pasa a representaciones de visión regresiva.
Fue una etapa estéril para el trazado de mapas.
La cartografía del período medieval es afín a su tiempo. La organización social y
política impusieron un modelo de aislamiento, de rechazo a lo innovador, unas
formas de vida influidas por la religión que afectaron a la visión del Universo y del
planeta, empobreciendo la imagen del mundo.
3.1. Mapas de los Beatos
Los mapas del medievo, explicados a través de su concepción teológica en las
Etimologías de San Isidoro (s.VII) tenía forma circular conocida como “T-O”. La O
representaba en el mundo, el territorio de Europa, África y Asia y su centro Jerusalén
y sobre Asia el Paraíso Terrenal, rodeado por la masa de agua del océano. La T daba
idea al curso del Río Nilo y el Mar Mediterráneo.
Los mapas de los Beatos pasan a dibujarse con forma ovalada, son lo que pueden
verse en diversos códices con versiones del Beato de Liébana, Beato de Gerona,
Burgo de Osma, Saint-Sever o de Turín entre otros. Aunque no puede considerarse
como mapas, tienen el valor de hacer llegar la concepción del mundo de aquella
época y desde luego si destacar el gran valor estético de sus ilustraciones.
En la mitad del siglo XII los conocimientos geográficos de los árabes habían
avanzado mucho. En 1154, el cartógrafo y viajero Al Idrisi reúne los conocimientos
geográficos alcanzados en un mapamundi que abarcaba Europa, África, Sahariana,
Asia y China.
4. Los grandes descubrimientos geográficos
La obra maestra de la cartografía del siglo XIV pertenece a la escuela catalana-
mallorquina. Se trata del Atlas Catalán realizado en el año 1375, por Abraham
Cresques, judío de Palma de Mallorca y cartógrafo del Rey de Aragón, que dibuja en
un pergamino de doce folios el mundo conocido en esa época. Aparece ya reseñado
en el inventario realizado en el año 1380.
En el s. XV se vive un momento de progreso cartográfico. El resurgimiento del tráfico
marítimo genera la demanda y producción de la cartografía náutica en forma de
portulanos. Los trazados de costas, apoyados en mediciones con brújula, se
actualizan y mejoran. En 1454 Gutemberg inventa la imprenta, abriendo la
posibilidad de editar cartas, mapas y atlas. También aparecen mapas en los códices
de la Geographia de Ptolomeo. Se redescubre a Ptolomeo, se traduce al latín su obra
y se difunde por Europa.
Se mantiene en los años posteriores el erróneo criterio de Ptolomeo de considerar
muy corta la distancia de las costas atlánticas europeas a las indias, así se hace en
el planisferio de Toscanelli de 1457 en el Globo de Martín Behaim de 1490. Es muy
probable que sin ese error cartográfico Colón no hubiese emprendido su aventura
atlántica. La primera edición de la Geographia de Ptolomeo se realizó en 1477 y
tuvo una tirada de 500 ejemplares. Hasta final de ese siglo se realizaron 10
ediciones más.
Cuando en 1492 Cristóbal Colón descubre América se abre el camino a los grandes
descubrimientos geográfico. Los mapas se convierten en indispensables soportes
para mostrar los descubrimientos. Viajeros y cartógrafos están unidos en el futuro.
De sus descripciones geográficas y representaciones saldrá la imagen de los nuevos
continentes y de los océanos que hoy conocemos.
4.1. La Carta de Juan de la Cosa
La primera carta dibujada en el año 1500 en pergamino, que presenta los territorios
descubiertos por Colón pertenece a Juan de la Cosa. Este famoso marino y
cartógrafo cántabro, de Santoña aunque afincado en El Puerto de Santa María
(Cádiz) fue el piloto que acompañó a Cristóbal Colón en sus primeros viajes. Realizó
los trabajos de elaboración de esa carta, uno de los mapas más célebres del mundo,
para mostrar los descubrimientos.
La Carta de Juan de la Cosa da la visión del Nuevo Mundo, que sitúa dentro del
marco geográfico del mundo conocido, aportando su dimensión y descripción
atlántica global. Se incluyen ambas costas, la europea y la americana. Se destaca la
importancia del descubrimiento en cuanto a la nueva dimensión atlántica que une a
través del mar los continentes europeos y americano.
La Carta está datada con el texto siguiente: “Juan de la Cosa lo fizo en el Puerto de
santa María en el año 1500”. Mantiene el estilo del as cartas marinas anteriores con
roda de los vientos y línea de rumbos. Figuran las líneas del Trópico de Cáncer y el
Ecuador así como la demarcación hispano-portuguesa del Tratado de Tordesillas,
que delimita las zonas de expansión de ambos países. Aparece el trazado de los
perfiles del Golfo de México, las Antillas y la costa firme desde Panamá al Amazonas,
África y una débil línea de indicación de Asia.
4.2. Navegación marítima y conocimiento geográfico
Al cruzar el Atlántico se culmina un proceso en el que la aplicación de las técnicas
basadas en la brújula, la determinación astronómica de la latitud y la evolución de
las cartas de marear llegan a demostrar su validez para abordar los grandes retos
de la navegación oceánica. Es por una parte el final del período de especulaciones
geográficas y por otra el punto de partida de la aventura marítima de los
descubrimientos, que estarán apoyados en el conocimiento teórico.
La vinculación de pilotos y cosmógrafos supone una clave para abordar el
descubrimiento y la cartografía. Les correspondió una tarea de gran responsabilidad,
tanto para garantizar la seguridad de los buques de la navegación, como para llevar
las misiones encomendadas a las expediciones, conocer y representar las nuevas
tierras.
A bordo de los buques, debían llevar a cabo la práctica cotidiana de calcular la
situación geográfica y planificar las derrotas óptimas a seguir, tomando decisiones
comprometidas por las incertidumbres creadas al navegar en mares y costas nunca
visitadas. Al aproximarse a la tierra tenían la responsabilidad de efectuar la recalada
en puntos desconocidos, hacer la maniobra de aproximación y de navegación
costera sin conocer los fondos marinos. Finalmente debían cartografiar los nuevos
territorios, dar forma y dibujar la franja costera y tierras anteriores.
4.3. La Casa de Contratación de Indias
Una de las iniciativas que más influyó en la consolidación del proyecto de
cartografiar el Nuevo Mundo fue la fundación en el año 1503 de la Casa de
Contratación de Indias por los Reyes Católicos. Sus atribuciones eran comerciales,
náuticas y judiciales.
Su función era dirigir, controlar y supervisar el comercio y la navegación con las
Indias, lo que llevaba el seguimiento de los recursos, actividad y condiciones de los
navíos, tripulaciones, pasaje y mercancías. En lo relativo a las atribuciones náuticas
se dirigieron a la formación y práctica en la navegación costera y oceánica y a la
confección de cartas y mapas, donde destacaron Juan de la Cosa, Américo Vespucio
y Vicente Yánez Pinzón.
En 1508 se nombra a Américo Vespucio su primer piloto mayor, naciendo una
importante escuela de navegantes y un taller hidrográfico, que desarrollaría una
gran actividad en la recogida de información procedente de la navegación por aguas
americanas, dirigida a la redacción y actualización de la cartografía que debían
llevar los buques.
Fueron acertadas las misiones y las líneas de métodos de trabajo establecidos,
abiertos a la colaboración y asesoramiento de marinos expertos, que definían los
procesos para dibujar, corregir y actualizar las cartas de marear y redactar los
derroteros de las costas conocidas. Así, el contenido de las cartas y derroteros se
recogía a partir de las descripciones de los viajes realizados con anterioridad.
En las primeras cartas náuticas de la Casa de Contratación se incluyeron datos para
mejorar la seguridad y exactitud de la navegación que pudieron actualizarse y
completarse en el transcurso del tiempo con las informaciones de marinos que
rendían viaje en Sevilla. Se daba representación a las profundidades y calidad de los
fondos marinos, necesarios para la navegación costera y en aguas poco profundas,
la elección de fondeaderos en bahías y ensenadas de abrigo, así como la entrada y
salida de puerto. Se incluían datos de las corrientes marinas, las derrotas más
usadas y variación de la aguja magnética.
Se apreciaron deficiencias en las cartas, derivadas de la falta de homogeneidad e
incluso con diferencias apreciables entre distintos datos tomados por diferentes
marinos. Para dar una solución se propuso la confección de un patrón real a partir
de 1512, al que se debían incorporar las tierras descubiertas. Este patrón constituyó
el resumen más actualizado de todos los descubrimientos geográficos.
Se dieron instrucciones y se reglamentó la forma en la que los pilotos tenían que
colaborar en la confección del patrón real estableciéndose la obligación de informar
de variaciones o diferencias respecto a los contenidos de las cartas y a las
informaciones. Así el piloto mayor, y los cosmógrafos valoraban los datos aportados
y su fiabilidad, los estudiaban en relación con los ya existentes y los incorporaban al
patrón con criterios que asegurasen la coherencia y homogeneidad.
Los frutos cartográficos de la Casa de Contratación fueron extraordinarios, de allí
salieron los datos de la cartografía publicada sobre América. La carta de Juan de la
Cosa marcó el arranque y comienzo del cartografiado de América.
También destacó Alonso de Santa Cruz, autor del “Islario general de todas las islas
del mundo”, que se compone de cuatro partes:
1. Las islas del Atlántico Norte.
2. Las islas del Mediterráneo.
3. Las islas del Atlántico Sur.
4. Pacífico e islas del continente americano
4.4. Expediciones Marítimas y exploración universal
Las expediciones promovidas por España a partir del descubrimiento aportan
información náutica y cartográfica.
• Entre 1495 y 1502, se recorre la costa septentrional de América y parte de la
oriental de Brasil, por parte de Alonso de Ojea, Pedro Alonso Niño y Vicente
Yánez Pinzón.
• Entre 1503 y 1513, las expediciones de Diego de Nicuesa, Alonso de Ojea y
Juan Díaz de Solís que recorren el Caribe y Golfo de México.
Se alcanza un nuevo hito geográfico con Magallanes en 1519, primer viaje de
circunvalación a la tierra. Se inició con 5 buques y 285 hombres, que en 1522,
después de una horrible travesía llena de calamidades culmina tan solo Elcano con
18 hombres.
5. El resurgimiento cartográfico
Las ideas de Ptolomeo vuelven a iluminar a los creadores de mapas, Wadseemuller
dibuja un mapa por husos, pero es Mercator en 1569 quien representa la Tierra en
una nueva proyección: la Proyección Mercator, con la que logra resolver el problema
de la navegación marítima desde el mismo momento y hasta nuestros días su
utilización en los levantamientos. En ella, debido al aumento de la separación entre
paralelos, las rutas seguidas por los barcos con un rumbo constante se representan
por líneas rectas o loxodrómicas.
5.1. Los mapas de la escuela holandesa
El mapa de Mercator es el punto de partida para la modernidad y renovación
cartográfica. Se utilizó de referencia para conocer la amplitud y extensión de los
descubrimientos geográficos. Las masas de tierra recogidas por Mercator son India
Nova (América); el continente europeo; África y el imaginado continente austral, al
que señala unos límites y extensión ajustados a los reales.
Los mapas elaborados en los Países Bajos a finales del XVI y a lo largo del XVII
marca la Edad de Oro de la cartografía. En ese momento se entremezclan el saber
científico y la sensibilidad artísticas. La exactitud de contenidos y la ornamentación
de la presentación son rasgos de la escuela holandesa.
El principal centro editor de mapas (primera mitad s. XVII) se localizó en Amberes.
Fue relevante la gran influencia de los intereses del comercio marítimo con América,
con la demanda de descripciones geográficas, mapas y cartas náuticas, que
facilitasen los intercambios comerciales e hiciesen más segura la navegación de los
buques.
El atlas de Ortelius titulado Theatrum Orbis Terrárum se publicó en Amberes en
1570 en la imprenta Plantiniana. Ortelius es el primer cartógrafo flamenco que
dibujo un mapa de la Península Ibérica. En su primera edición contenía 70 mapas
grabados en 53 horas. Tuvo aceptación hasta el 1612, 41 ediciones, 21 de ellas en
latín, 6 en francés, 5 en alemán, 4 en español, 2 en holandés, 2 en italiano y 1 en
inglés.
En 1583 se publicó el primer atlas de cartas náuticas de Lucas J. Waghenaer “De
Spieghel der Zeevaerdt”. En el que se dibuja los perfiles costeros, especialmente
representando ensenadas, bahías y puertos. Destaca la orientación del mapa:
modifica la situación tradicional del norte en el marco superior de la carta para
conseguir que el navegante tuviese la costa dibujada en la misma forma y sentido
con la que veía la realidad.
En los primeros años del siglo XVII desarrolla una intensa labor editora Guillermo
Blaeu. En 1605 publica uno de los primeros mapas de la P. I. El crecimiento de la
oferta cartográfica generó una gran competencia editorial, provocando que a veces
la orientación comercial se apartara del rigor de los mapas, como el de Hondius
Iansonius, que publicaron retocando mapas anteriores.
6. Modernización de la cartografía española
A principios del XVIII se crearon en España centros de enseñanza geográfica y
cosmográfica, de carácter militar : Real Academia de Guardiamarinas de Cádiz
(1717) o la Real Academia de Matemáticas de Barcelona (1736), en la que se debían
formar los aspirantes al Cuerpo de ingenieros militares, influenció para el desarrollo
de la cartografía española.
6.1. Medición del meridiano
La iniciativa de la Academia de Ciencias de París para promover la medición de dos
arcos de meridiano en las proximidades del polo y del ecuador, para determinar la
verdadera figura de la Tierra y aportar una opinión concluyente al debato sobre el
achatamiento de los polos.
En los primeros años del XVIII, partidarios de Cassini (director del Observatorio de
París desde 1672) y de Newton que había publicado en 1687 su “Principia
matemática philosophiae naturales”, exponen sus argumentos científicos y
opiniones, a veces en polémica con Voltaire, que apoyaba las ideas de Newton.
Para efectuar las mediciones se enviaron en 1735 dos expediciones científicas:
1. Al Virreinato de Perú para medir un arco meridiano de un grado en la latitud
próxima a Ecuador. Al mando del francés La Condamine, se incorporaron
guardias marinas españoles Jorge Juan y Antonio de Ulloa.
2. A Laponia para hacer la misma medida en latitud polar. Dirigida por
Maupertuis hizo los trabajos de medición a lo largo del Río Tornea en Laponia.
El resultado de la medida de un grado de arco meridiano Laponia fue 57438 toesas,
el correspondiente a Perú de 56768 toesas, con lo que demostraba el achatamiento
polar. A esta conclusión también llega Maclaurin (Academia de Ciencias de París)
con el trabajo de 1742 que demostraba que el elipsoide de revolución es la figura de
equilibrio de un fluido homogéneo en rotación. En 1743, Clairaut profundiza en esta
línea de investigación con su “Teoría de la Forma de la Tierra”.
Durante los siete años que duró la expedición se realizaron observaciones
astronómicas de latitud y longitud, trabajos de triangulación, medición de bases y
cálculo geodésico y topográfico. Los marinos españoles participaron activamente
adquiriendo experiencia, participando Jorge Juan en la construcción de un telescopio.
6.2. Influencia de Jorge Juan y Ulloa
Finalizados los trabajos, después de un accidentado viaje, publicaron en 1748 la
“Relación histórica de la América meridional”. A Ulloa le correspondió efectuar una
memoria, la formación de mapas y descripción de países visitados: Chile, Perú y
Ecuador. Jorge Juan se ocupó de la relación de los trabajos astronómicos y físicos.
Los conocimientos adquiridos, la formación en la ciencia geodésica y la experiencia
práctica de los trabajos habrían de ser de gran valor para la preparación del
proyecto presentado en 1751 por Jorge Juan, que había alcanzado en aquel
momento el grado militar de Capitán de Navío llamado “Método de levantar y dirigir
el mapa o plano general de España con reflexiones a las dificultades que puede
ofrecerse”.
La propuesta de levantamiento del mapa de España (donde se detalla aspectos
ténicos, proyección, simbología, instrumentos de medida…) constituye el primer
intento formal de triangulación y cartografiado general español, que no llegó a
fructificar por la caída de su primer promotor el Marqués de la Ensenada tres años
más tarde. La influencia de la cartografía francesa era muy importante.
6.3. El mapa de Francia y la escuela de Cassini
En Francia hacia 1747 se encarga a Cassini el levantamiento topográfico del mapa
de Francia en 180 hojas, pero después de 6 años de trabajo se interrumpe la
financiación. Ante esto Cassini crea en agosto de 1756 una sociedad privada, con 7
primeros accionistas, que recibe el concepto de donación real el material elaborado
anteriormente, continuándolo.
Con la Revolución Francesa, Cassini es encarcelado, con los trabajos del mapa muy
avanzados: 165 hojas, 11 de grabación y las 4 últimas en formación. En 1793 se
nacionaliza la sociedad de Cassini, haciéndose cargo el Depósito de la Guerra de las
planchas y de los mapas impresos. Así el trabajo de Cassini se convierte en materia
militar y la cartografía francesa pasa del ámbito civil a integrarse en la organización
militar.
Siglo y medio después retornan los trabajos de formación de la cartografía oficial de
Francia a su naturaleza civil. El Mariscal Pétain creó en 1940 el Instituto Geográfico
Nacional de Francia, como organismo de la Administración Civil del Estado. También
en España la fundación del Instituto Geográfico, en 1870, fue promovida por una
parte militar, el General Ibáñez de Ibero le otorgó carácter civil.
Francia fue elegida para formar a cartógrafos españoles, se tomó la decisión de
formar a especialistas en técnicas cartográficas que pudiese participar en el
proyecto de formación del mapa de España. Jorge Juan y Ulloa propusieron al
Marqués de Ensenada que Tomás López y Juan de la Cruz, se trasladasen a París
para que adquiriesen la formación de mapas en los cursos del Colegio de Mazarin y
el taller del cartógrafo Bourgignon D’Anville.
Permanecieron en París de 1752 a 1760. A su regreso a Madrid el proyecto de Jorge
Juan había desaparecido, Tomás López, ya formado, se planteó un nuevo proyecto
cartográfico, siguiendo las pautas de París, recopiló datos geográficos a través de
encuestas sin trabajos de campo.
6.4. Mapas de Tomás López
Su producción de mapas fue muy amplia, más de 200, que sus hijos Juan y Tomas
recopilaron y publicaron en el Atlas Geográfico de España de 1810, después de su
muerte en 1802. Las fuentes principales de la información cartográfica utilizada en
sus mapas, sin medidas topográficas, proceden de los encuestados (obispos,
párrocos, administrativos, maestros…), se pedía que dibujase los alrededores del
pueblo que serviría de base informativa.
A partir de ahí se redactaron mapas, que aunque carecen de rigor, a portan visiones
globales de los asentamientos de población, vías de comunicación e hidrografía, con
un dibujo claro, simple y de fácil interpretación. La morfología del territorio se
representa mediante dibujo de perfiles abatidos, sin cotas, altimetría por figuras
elementales, sugieren montañas de mayor o menor tamaño según sea su altitud
real.
Estos mapas de medidas topográficas, triangulación o cualquier soporte y de trabajo
de campo aportan una información territorial muy válida.
7. Levantamientos hidrográficos en España y Ultramar
En 1783 Vicente Tofiño San Miguel, Director de la Escuela de Guardiamarinas, se
hace cargo del levantamiento de un atlas marítimo hasta 1798. Esta obra no
desapareció con su autor. Se acordó y estableció dar continuidad a este proyecto.
En 1797 se crea el Depósito Hidrográfico, que asume la responsabilidad de elaborar,
editar y actualizar las cartas náuticas de las costas españolas. En enero 1800 se
definen los fines de la Dirección de trabajos hidrográficos, que desarrollaría su
actividad durante un periodo superior a un siglo, iniciándose en 1851 la publicación
de las hojas de avisos.
7.1. Cartas náuticas de Tofiño
Su levantamiento topográfico se considera el primer trabajo de cartografía
matemática española. Las cartas náuticas realizadas en este proyecto se
denominaron cartas esféricas y quedaron recogidas en el Atlas Marítimo de España.
Este Atlas que agrupaba los trabajos hidrográficos realizados en la franja litoral, se
completaba con el Derrotero que describía las características geográficas de las
costas, haciendo referencia a las condiciones meteorológicas y de las corrientes en
fondeaderos y puertos de abrigo, se publicó en dos partes:
1. El Derrotero de las costas de España en el Mediterráneo y su correspondiente
de África.
2. El Derrotero de las costas de España en el océano Atlántico y de las islas
Azores o Terceras.
El método para el cartografiado, cartas esféricas, se apoyaba en una triangulación
costera a partir de un punto con coordenadas medidas por observación astronómica
y de una base o distancia medida con gran precisión para determinar la escala. La
cadena de triángulos suministraba las coordenadas geográficas de los puntos
costeros desde los que situaba el buque hidrográfico al efectuar la medición de las
sondas.
Los trabajos comenzaron por la costa Mediterránea hasta la frontera francesa, Islas
Baleares y costa septentrional de África, entre 1783 y 1785. Siguieron por la costa
del Mar Cantábrico, desde Fuenterrabía a Fisterra y el litoral atlántico hasta el Cabo
de Trafalgar, en 1786 y 1787. Se finalizaron los trabajos con el levantamiento
hidrográfico de las Islas Canarias y de la costa occidental de África en 1788,
terminando el Atlas en 1789.
La toma de sondas se realizaba recorriéndola zona a lo largo de un trazado de
parelelas y perpendiculares. Dependiendo de las características del perfil submarino
que la zona de trabajo se efectuaba una determinación de profundidad, a la que se
unía la calidad del fondo, como arena, fango o piedra, tomando intervalo de tiempo
o distancia.
Las campañas dirigidas por Tofiño fueron una escuela de formación para
hidrógrafos. Los conocimientos matemáticos y astrónomo que habían adquirido en
la Escuela de Guardiamarinas se completaron con los de carácter hidrográfico
práctico.
7.2. La Armada española de hidrografía universal
La experiencia adquirida por estos oficiales de la Armada (Alcalá Galiano, Valdés,
Bauzá y Espinosa) y su participación sería valiosa para los primeros trabajos
cartográficos náuticos, que se promovieron en la segunda mitad del XVIII en el
Atlántico occidental y el Pacífico.
Las expediciones enviadas a tierras americanas entre 1754 y 1777 para delimitar las
posesiones de España y Portugal en la cuenca del Orinoco y Río de la Plata, no
sirvieron para cumplir el objetivo
que se les había marcado ya que los comisionados portugueses y españoles tenían
que efectuar las operaciones cartográficas, no llegaron a reunirse, si permitieron el
estudio geográfico de la Cuenca del Orinoco por parte de Francisco Solano y la
explotación geográfica de Buenos Aires y Paraguay por parte de Félix de Azara.
Inglaterra y Francia interesadas por el Estrecho de Magallanes promovieron las
expediciones del inglés Cook y del francés Boungainville en 1766, para estudiar
tierras y navegación por los canales patagónicos. En España se dispuso el envío en
1785 de una expedición al mando de Antonio de Córdoba. Se le encomendó el
levantamiento de la cartografía de detalle del Estrecho y de sus bahías y ensenadas.
De las dificultades en la navegación da muestra la toponimia.
El singular paisaje del estrecho de Magallanes y de los canales, la estrechez de los
pasos abiertos entre un laberinto de bajos, islas y escollos, los glaciares existentes
en las laderas de los canales más australes y los restos de naufragios a ambos lados
de las derrotas, son el escenario que reflejan los nombres de cabos, bahías,
ensenadas y puertos. Puerto del Hambre, Bahía de los Muertos o Golfo de las Penas
evocan las circunstancias vividas.
7.3. Expedición de Malaspina
En estos años se vivió un esplendor para la hidrografía española. Como la
expedición de Alejandro Malaspina, que llegó a ser una de las más importantes del
siglo XVIII para llevar a cabo el estudio y el cartografiado de las costas de América y
Filipinas. Esta expedición de naturaleza científica se realizó de 1789 a 1795,
después de una preparación de su equipamiento y dotación técnica. Facilitándole los
instrumentos geodésicos, astronómicos y de navegación. Se quiso asegurar que los
levantamientos hidrográficos en esas costas fueran técnicamente similares.
Se cuidaron con esmero todos los detalles (adquisición de los equipos de medición,
la preparación de buques…). La preparación del viaje y su planificación fueran
factores a la hora de valorar los resultados obtenidos en la investigación y estudios
cartográficos que se prolongaron durante 6 años.
Malaspina al mando de esta expedición, que estuvo formada por corbetas
Descubierta y Atrevida, preparadas para un viaje de circunnavegación, recorrió y
cartografió las costas de Chile, Perú, Ecuador, Panamá, Costa Noroeste del Pacífico,
Islas Malvinas, Marianas, Filipinas y parte de la costa de Australia. Los trabajos de
levantamiento hidrográfico se ampliaron y completaron en los territorios interiores
con estudios botánicos, geológicos y antropológicos. Destaca el levantamiento
(escala 1:800000) de la Carta Esférica de la zona interior de la América Meridional
desde Valparaíso a Buenos Aires realizada por José de Espinosa y Felipe Bauzá.
Las costas del Golfo de México se cartografiaron por Sánchez Barcaiztegui y
Churruca en 1792 y 1793, llevó a cabo el levantamiento hidrográfico en el litoral de
Luisiana, Florida e Islas Trinidad hasta Cuba.
7.4. La cartografía matemática
El siglo XIX comienza con inquietudes académicas científicas de la Tierra, como
puede verse el Plan razonado de la enseñanza de la escuela de ingeniero civiles o de
caminos y canales del año 1820, que en el programa del tercer curso hace la
explicación de su contenido y objetivos: “Geodesia y topografía: proyectos y
construcción de caminos puentes, canales y obras de ríos y puertos”.
En la geodesia y topografía, después presentar algunas consideraciones sobre la
formación, ejecución y construcción de señales, se dará la descripción y uso de los
instrumentos para medir los ángulos. Se darán fórmulas o medios para las
correcciones, o porque provenga de la construcción y disposición particular o las que
provienen de observar los ángulos en diferente plano, e igualmente para reducir los
ángulos observados según sean más sensibles o accesibles. Después de
manifestarán
la atención para la medida de las bases y se darán las fórmulas para reducirlas al
horizonte al nivel del mar.
Se dará una descripción y uso de las reglas de platina que se han usado en las
operaciones de la meridiana de Francia, como los medios y aparatos y precauciones
que se han empleado en la medición de bases y se concluirá exponiendo los medios
más sencillos y más usados pero que tienen la exactitud necesaria en las pequeñas
y medianas operaciones que se ejecutan en el terreno. Se expondrán los diferentes
métodos de calcular los triángulos y el modo de trazarlos.
Se expondrán diferentes métodos de cálculo, los triángulos y el modo de trazarlos y
orientar sus planos.
Esta parte de la geodesia abraza a la superficie del terreno: ahora falta determinar
su relieve, para lo que se darán los métodos trigonométricos y barométricos para
determinar las diferencias del nivel en la descripción, uso y correcciones. Se darán
algunos conocimientos sobre la determinación de las longitudes y latitudes
terrestres sobre la figura de la tierra. Se expondrán consideraciones generales sobre
el modo de redactar las topográficas y estadísticas, clasificándolas en tres grandes
secciones:
Físicas: relativo a la atmósfera y sus meteoros, a las aguas, bien sean corrientes o
no, y a la configuración, situación, extensión y calidad del terreno.
Estadísticas: contendrá lo relativo a las producciones naturales de los
establecimientos industriales, obras públicas y comercio de importación y
exportación.
Históricas: el origen, progresos y transformaciones de los pueblos, considerados
políticas y moralmente, la descripción de los monumentos o restos que hayan
quedado de su antigua civilización y que acrediten el estado actual de ella.
Aparece reflejada esta inquietud cartográfica de la mano de Javier de Burgos en el
Real Decreto de 30 de noviembre de 1833, que establece el territorio español en la
Península e islas se dividirá en 49 provincias.
7.5. Domingo Fontán y la Carta Geométrica de Galicia
En realidad, la primera iniciativa con motivación fue la adoptada por el matemático
y político gallego Domingo Fontán, Catedrático de Matemáticas, se planteó la idea
de plasmar la geografía de Galicia en un mapa métrico, realizado y apoyado en la
triangulación del territorio y cuya escala estuviese fijada por la medida de una base.
Llevar a la práctica este planteamiento no resultó fácil, se tardó 18 años, de 1817 a
1835.
Carta Geométrica de Galicia, primer mapa con soporte geométrico realizado en
Galicia y en España. Su escala fue de 1:100000, con altitudes referidas a una regla
de mareas instalada en la localidad costera de Noia. Se componía de 16 hojas
delineadas y rotuladas. El mapa original se representó a la reina Regente María
Cristina en 1835. Posteriormente se tomó la decisión de que se grabase sobre piedra
litográfica. La edición realizada a partir de las piedras litográficas contenía
información complementaria que complementaba el documento original. El mapa no
solo tiene una importancia para el conocimiento geográfico de Galicia, sino que
destaca en la cartografía española. Primer trabajo geodésico en España y la
introducción de una carta matemática.
Se considera el primer mapa que sigue un proceso cartográfico riguroso en sus
fases: construye y observa una red geodésica, lleva a cabo la triangulación, mide
dos bases y efectúa la observación astronómica de un punto fundamental, la Torre
del Reloj de la Catedra de Santiago, realiza operaciones altimétricas relacionándolas
con el nivel medio del mar.
El resultado de estos trabajos constituye la base y el armazón en el que se apoya el
trazado del mapa, la representación de las formas que configuran la geografía
gallega.
7.6. Francisco Coello y el Mapa de España
En 1840, Pascual Madoz preparaba la edición de su destallado inventario territorial
“Diccionario Geográfico, Estadístico e Histórico”, para el que precisaba mapas.
Madoz planteó esta inquietud a Coello, el que planteaba la realización de un mapa
de España.
Coello llevaría a cabo el proyecto con carácter privado, para lo que necesitaría
financiación. En 1848 se publica una Real Orden el 3 de septiembre que “dispone
que los ayuntamientos que quieran suscribirse a la publicación del Atlas
correspondiente al Diccionario, les será abonado como gasto voluntario del
presupuesto municipal”.
Este proyecto de Coello supone una tarea de renovación de la cartografía española.
Se impone como requisito una cartografía métrica apoyada en la geodesia y
triangulación, bien ejecutados, a partir de las triangulaciones de Tofiño a lo largo de
la franja costera peninsular o de las mediciones geodésicas de Domingo Fontán en
Galicia.
Coello planifica el Atlas de España y de sus posesiones de Ultramar para publicar
cada provincia en una hoja independiente, con objeto de facilitar la utilización de
cada conjunto provincial en forma de hojas sueltas. Este criterio determina que la
escala adecuada es 1:200.000. Criterio que se mantendrá en el tiempo. Cada uno de
los mapas provinciales de Coello lleva en sus márgenes notas estadísticas e
históricas de Madoz, así como planos de poblaciones destacadas de la provincia.
La tirada es de 2000 ejemplares, publicados en intervalos de tiempo, el último
conjunto se publicó en 1876. Propone alternativas para la adquisición de los mapas,
formas de suscripción, comercialización en:
1. Hojas estiradas sin plegar, resultando mapas de distintos tamaños, varía el
formato en función de los valores de las diferentes superficies de cada
provincia.
2. La versión plegada se vendió cada conjunto provincial en un estuche.
3. Mapa entelado, cortado en rectángulos, plegado sobre una tela y plegado en
un estuche de cartón.
El dibujo de los mapas de Coello es la gran perfección que se consigue mediante
grabado sobre planchas. Destaca el diseño cartográfico con gran valor estético y
armonía. Además del progreso de la técnica como por su contenido. Se mantienen
hasta 1905, cuando se publican los primeros mapas provinciales del Instituto
Geográfico.
7.7. Proyectos cartográficos europeos antes el siglo XX
La situación cartográfica en Europa durante los últimos años del XVIII y XIX:
En Gran Bretaña se creó 1791 el Ordenance Survey, que realiza la primera
edición de su mapa a escala 1:63 360 (una pulgada=una milla) entre 1801 y
1870.
En Francia, siguiendo con la labor de Cassini, se inicia en 1808 el mapa de
Estado Mayor a escala 1:80000 que se finaliza en 1882, con 273 hojas.
En Italia, entre 1878 y 1903 se completaron el mapa nacional a escala
1:100000.
En Suiza se efectuó el levantamiento del mapa a escala 1:100000 entre los
años 1836 y 1865.
En Rusia entre 1821 y 1839 se formó el mapa nacional del Imperio Ruso a
escala 1:400000.
En Alemania se inició el mapa a escala 1:100000 en 1841 hasta 1909.
8. Los inicios de la cartografía oficial española
En 1810 se creó el Depósito de la Guerra, dependiente del Estado Mayor del Ejército.
Su misión cartográfica: recopilar y elaborar documentos históricos, geográficos y
topográficos que precisases el mando militar. En 1842 se creó la Escuela de Estado
Mayor, en la que se forman oficiales del ejército con preparación científica.
8.1. Dirección de la Carta Geográfica
La tarea de cartografiar la geografía española se plantea como responsabilidad al
Estado, en el Real Decreto de 11 de enero de 1853, que crea bajo la dependencia
del ministro de Fomento la Dirección de la Carta geográfica de España, compuesta
de una junta permanente de la que forman parte 5 vocales:
1. Del Cuerpo de ingenieros del ejército.
2. Del cuerpo de oficiales de la armada naval.
3. Del estado mayor del ejército.
4. Del de ingenieros de caminos, canales y puertos.
5. Del de ingenieros de minas.
El presidente de la junta era el director de las operaciones a la Carta geográfica de
España. En el Real Orden de Octubre de 1853, se nombra una comisión con
dedicación exclusiva a estos trabajos, con necesidad de formar y terminar una carta
itineraria a cargo de un ingeniero de caminos, canales y puertos. El 14 de octubre se
decreta que la Dirección del Mapa pase al Ministerio de la Guerra.
La Dirección de la Carta Geográfica de España había permanecido bajo la
dependencia del Ministerio de Fomento nueve meses, cuando pasa a depender del
Ministerio de la Guerra. Se explican las circunstancias de esta decisión en la
exposición de motivos dirigidos a la Reina por el Ministro de la Guerra:
“La formación del mapa de España es obra de urgente importancia. La época de paz
estable es la propicia para emprender trabajos de grandeza. Se cree conveniente
someter a la soberana aprobación el pensamiento de que la dirección del mapa pase
bajo la dependencia del Ministerio a su cargo.
Esta empresa más laboriosa que difícil exige perseverancia como garantía de éxito
en el punto de ejecución, disciplina y exactitud. Además de la educación científica y
los estudios de los cuerpos facultativos, y el empuje que con la milicia se hacen
converger las voluntades en bastos trabajos científicos.
El mapa será de provecho para el servicio civil en la parte administrativa y de Obras
públicas, tan atendidas en los Estados, el servicio militar lo necesita para dar asiento
y ensanche a todos los elementos defensivos y para familiarizar a los Oficiales
estudiosos con el conocimiento del terreno verdadera base de la ciencia militar:
considerando el conocimiento es ventajoso a los que entiende que fomentar los
recursos y la prosperidad del país viene a ser punto indispensable.
La identidad de operaciones en ambos casos; el número de Oficiales idóneos para
emprender los trabajos, la ventaja de ofrecer a aquellos, campo abierto al ejercicio
de la geodesia y topografía, utilizando sus talentos en la paz de una manera
provechosa para la guerra; y los datos que encierran el depósito de la guerra y el
topográfico de Ingenieros puede ofrecer razones que justifiquen su traslación”.
En noviembre 1856, se crea una “comisión de la estadística general del reino,
abrazando los ramos
de la administración pública de Estado”. Se da un nuevo alcance en la definición de
una política geográfica, ampliando el marco descriptivo de los diversos campos de
gestión. Se incluía así en la primera sección de la comisión “la carta geográfica de
España, los planos topográficos para el catastro, las cartas forestal y geológica y la
descripción de costas y fronteras”, y dentro de la tercera sección “el catastro de la
riqueza territorial, rústica y urbana”.
En 1859 se publica la Ley de 5 de junio: “que los trabajos geográficos que se
ejecutan hoy por los diferentes Ministerios se continuarán con rapidez, bajo la
dirección y dependencia de la Presidencia del Consejo y de la Junta General de
Estadística, formando un plan genera para tener en breve plazo una representación
y descripción de la Península, islas y provincias de Ultramar, bajo sus relaciones
geodésica, marítima, geología, forestal, itineraria y parcelaria”.
Así se establecen los objetivos para el levantamiento de planos y la formación de las
memorias. Se encomienda a los oficiales de Artillería, Ingenieros y de Estado Mayor,
la realización de las triangulaciones geodésicas de primero y segundo orden, y los
planos de las plazas fuertes y sus zonas militares y de las regiones fronterizas. Las
cartas hidrográficas y los planos de puertos se encargan a los oficiales de Armada.
En el Real Decreto de 20 de agosto de 1859 se impulsan “las operaciones
geodésicas en la triangulación de primer orden para el mapa geográfico, se elegirán
y señalarán los triángulos de primer orden que faltasen para cerrar el perímetro de
las costas. Para las triangulaciones de segundo y tercer orden se empezará por las
provincias de Madrid, Gerona y Baleares seguidas de Barcelona, Tarragona,
Castellón y Valencia. Se operarán iguales términos en las provincias de Guipúzcoa,
Vizcaya y costa del Océano.
Se da en la exposición de motivos de este Real Decreto sobre la medición del
territorio un argumento al referirse a que el inventario de un país ha de comenzar
por el conocimiento del suelo y sus fuerzas productoras, concibiendo un proyecto
que abarca las operaciones astronómicas, geodésicas hasta el trazado de linderos
de fincas. Se cuidan en el desarrollo de este Real Decreto hasta detalles, menores
relativos, al señalamiento de términos municipales por hitos, postes o mojones.
Además de la delimitación de los términos municipales.
Los levantamientos de los planos de los puertos determinan que los trabajos
comenzarán por el levantamiento del plano de bahía de Cádiz y de los puertos de
Gerona y Baleares, Cartagena y El Ferrol. En 1861 la comisión de estadística pasa a
denominarse Junta general de Estadística, su presidente es el del Consejo de
Ministros. Iniciativa con impulso a las operaciones geográficas de medición y
descripción. En abril 1866 se acuerda por Real Decreto que la Junta y Dirección de
Estadística pasen a depender del Ministerio de fomento, naturaleza civil.
Destacan las hojas kilométricas “Topografía Catastral de España”, constituyen
planos parcelarios de suelo urbano y rústico, escala 1:2000, levantadas entre 1860 y
1870, y definieron el plano parcelario de Madrid. Puede consultarse la producción
realizada por el Instituto Geográfico Nacional.
A los cuatro meses se produce un cambio de orientación. En agosto se encarga la
formación del mapa de España al Depósito de la Guerra bajo la dependencia del
Cuerpo de Estado Mayor.
El Decreto de 4 de enero de 1870 dispone que los trabajos del Mapa se reintegren a
la Dirección de Estadística, apoyándose en un motivo: “La conveniencia de reunir los
trabajos geográficos en un solo centro, como dispone la Ley de 5 de junio de 1859,
no es dudosa hoy para todos cuantos se dedican a las ciencias exactas y reconocen
los progresos de la ciencia moderna; y los adelantos de los geodésicos y el impulso
que recibieron los topográficos-parcelarios mientras corrieron a cargo de la Junta
General de Estadística”.
8.2. El General Ibáñez de Ibero
El Decreto de 12 de septiembre de 1870 establece que el servicio de la Estadística
general el reino esté a cargo del Ministerio de Fomento, comprendiendo los trabajos
censales y estadísticos, y los geográficos y metrológicos. La Dirección general de
Estadística ejercía la alta dirección, administración e inspección de los trabajos
geográficos y metrológicos. Contaba con Negociados generales, uno de operaciones
geográficas y otro de operaciones censales y estadísticas.
En este decreto destaca la creación de “un establecimiento científico que se
denominará Instituto geográfico”, bajo la dirección del Coronel de Ingenieros, Jefe de
Administración de primera clase, Carlos Ibáñez e Ibáñez de Ibero. Se encomienda a
este Instituto la ejecución, bajo la dependencia de la dirección general, de los
trabajos relativos a la determinación de la forma y dimensiones de la tierra,
triangulaciones geodésicas de diversos órdenes, nivelaciones de precisión,
triangulación topográfica, topografía del mapa y del catastro y determinación y
conservación de los tipos internacionales. Correspondiendo al Observatorio
astronómico de Madrid, de acuerdo con el Instituto geográfico la determinación de
latitudes, longitudes y algunos vértices geodésicos.
Se efectúa una reflexión para el futuro de los trabajos geográficos y estadísticos del
decreto de junio de 1873, del Ministerio de Fomento Eduardo Benot, por el que se
suprime, la Dirección general de Estadística y se crea el Instituto geográfico y
estadístico, siendo Ibáñez de Ibero su primer director en la que dice:
“El decreto orgánico de 12 de septiembre de 1870 reformó las bases del servicio
geográfico y estadístico, estableciendo con independencia lo que bajo el punto de
vista técnico afectaba a los trabajos geodésicos y topográficos.
Tres años no cumplidos hace que el Instituto geográfico disfruta de la
independencia, y que las previsiones han realizado. Los Gobiernos de todas las
naciones de Europa han enviado felicitaciones a este ministerio.
El desenvolvimiento natural de estos principios conduce a la unión del Instituto
geográfico, en un mismo establecimiento de la Estadística general que le sirven de
fundamento y de estadística”.
Nos encontramos en la exposición del Ministro de Fomento Eduardo Benot, ante un
periodo de desarrollo de la geodesia y de la cartografía española, en la que Ibáñez
de Ibero resulta clave. El impulso de la colaboración en los trabajos emprendidos por
el lleva a las afirmaciones en este decreto:
“ No hay necesidad de encarecer la importancia dentro de las instituciones federales
ha de tener el Instituto geográfico y estadístico, como servicio central interesante a
las diversas regiones de la Península, a todas las cuales es preciso juzgar por una
pauta común para que sean comparables en sus circunstancias económicas,
geográficas y sociales.
Tienen establecido este servicio federal Suiza y los Estados Unidos de América, así
también lo aconsejan corporaciones científicas y la Comisión internacional del
Metro”.
En el año 1875 se inicia la publicación del mapa topográfico nacional a escala
1:50.000 con la edición de la hoja de Madrid grabada en piedra a cinco colores. En el
año 1900, por Real Decreto de 9 de abril, se crea el Cuerpo de Ingenieros Geógrafos.
8.3. Mapa Topográfico Nacional a escala 1:50.000
La primera hoja fue la 559 Madrid que se publicó en 1875. Transcurrieron 93 años
hasta que en 1968 se publicó la última hoja 1125 San Nicolás de Tolentino.
La proyección elegida fue la poliédrica. Los trabajos de levantamiento topográfico se
efectuaron a escala 1:25.000 publicándose a escala 1:50.000. La división de
territorios se hizo por hojas de 20’ de base, en el sentido de los paralelos y 10’ de
altura en el de los meridianos.
Loa 10’ de arco de meridiano correspondientes a las hojas más septentrionales tiene
una longitud de 18.518 metros, siendo esta medida en las más meridionales de
18493 m. Los 20’ de longitud situados en la parte norte de España,
correspondientes al paralelo de 36º, al sur es de 30056 m. Se deduce que las
variaciones en la altura de las hojas no son muy considerables, pero por el contrario
si lo son en lo que se refiere a las bases en que pueden llegar las diferencias a los 3
km.
La superficie de cada hoja en las más septentrionales es de 49718 Hectáreas,
mientras en las más meridionales es de 55519 ha. Las hojas se numeran de Oeste a
Este y de Norte a Sur. Se designan con el nombre de la entidad de población de
mayor número de habitantes. La número 1 Cariño, corresponde el extremo noroeste
de la península y la última, número 1130 La Restinga corresponde a la isla de Hierro.
La realización de los trabajos topográficos comprendiendo las fases de triangulación
topográfica, señalamiento de los mojones y líneas de término, representación
planimétrica y del relieve. La triangulación topográfica se proyectó para cubrir la
superficie de cada término municipal, oscilando sus lados entre 2 y 5 km.
La representación planimétrica se efectuaba mediante itinerarios con brújula y
estadía, a lo largo de carreteras, ferrocarriles, caminos, ríos y arroyos, que
constituían las líneas de los itinerarios. La nivelación topográfica, dentro de los
términos municipales determinaba los perfiles necesarios de acuerdo con las
características del terreno para representar las curvas de nivel con equidistancia de
10 m.
Para cada uno de los términos municipales se dibujaban dos minutos, a escala
1:25.000, para la planimetría y altimetría. En la planimétrica se dibujaban los
vértices geodésicos y topográficos, líneas límite, vías de comunicación, hidrografía y
detalles, además de la rotulación. En la altimetría se desarrollaban los perfiles,
trazando curvas de nivel y puntos acotados. Cada uno de las minutas quedaba
dibujada por términos municipales. En los talleres cartográficos se preparaba la
documentación para publicar la hoja a escala 1:50.000.
Los tipos de ediciones:
Edición tipo 1870: Publicadas a cinco colores. Equidistancia de curvas de nivel
20m, proyección poliédrica. Elipsoide de Struve. Origen de longitudes en el
meridiano de Madrid. Se publicaron 973 hojas.
Tipo 1964: 6 colores. Equidistancia de curvas de nivel 20m, efecto de relieve
por sombreado. Elipsoide de Struve. Datum Madrid y proyección poliédrica.
Origen de longitudes el meridiano de Madrid. Se publicaron 133 hojas.
Por Real Decreto-Ley de 3 de abril de 1925 se integran en el Instituto
Geográfico los Servicios catastrales de la riqueza rústica pasando a
denominarse Instituto Geográfico y Catastral, nombre que se mantiene hasta
1977, en el que se impulsó una importante modernización tecnológica
pasando a ser el Instituto Geográfico Nacional.
Capítulo III
CARACTERÍSTICAS Y CONTENIDOS DE LOS MAPAS
1. Aspectos geométricos y gráficos
Un mapa es la expresión matemática del paisaje.
Representación de una región o zona geográfica sobre una superficie plana,
mediante unos parámetros que definen las características de ambas superficies.
Representación gráfica del territorio, en un modelo reducido a escala, que establece
una correspondencia matemática, continua y biunívoca, entre los distintos puntos
de la superficie y los del plano.
Los primeros definidos por sus coordenadas geográficas, latitud, longitud y altitud y
los segundos por sus coordenadas planas de representación.
Corresponde al campo de la Cartografía el estudio de las materias que son precisas
para el desarrollo de los procesos de formación y producción de mapas. Así, la
Cartografía es un conjunto de estudios y operaciones científicas y técnicas que
intervienen en la creación, edificación y análisis de mapas, haciéndose extensiva a
sus diversas formas de expresión, como son la plasmación del territorio en modelos
en relieve, que dan representación a la tierra.
Un mapa es una representación convencional gráfica de fenómenos concretos o
abstractos. Expresa y define una representación visual, reducida, generalizada y
matemáticamente precisa de la superficie terrestre. Muestra la distribución y
relaciones de elementos geométricos descriptivos del terreno y de los diversos
fenómenos naturales y sociales. Puede representar variaciones o dinámica de
transformación de los elementos cartográficos en el transcurso del tiempo.
La geometría del mapa es una de sus características. Los trazados que figuran en el
mapa para representar cualquier detalle en el territorio (carretera, río, núcleo
urbano) se hacen conservando alguna de sus relaciones espaciales, manteniendo
sus relaciones métricas. La representación geométrica de la planimetría del mapa es
el soporte sobre el que localizará la información temática.
Una abstracción de la realidad que percibimos del paisaje, y una aproximación a la
realidad geográfica, representada por medios de códigos y de símbolos
convencionales de tipo puntual, lineal y superficial. La representación en mapas está
vinculado al concepto de escala. La superficie en que se dibuja el mapa es plana
mientras que la tierra no lo es.
2. Concepto de escala
El elemento que define las características y amplitud de contenido de un mapa es su
escala de representación. Los mapas son más pequeños que la zona cartografiada.
La relación o proporción entre las medidas realizadas en el mapa y en el terreno
define la escala del mapa. Escala se entiende como cociente entre la distancia de
dos puntos del mapa dividida por la distancia entre esos dos mismos puntos en el
terreno.
El número que expresa este cociente se escriben en forma de fracción, con el
criterio general de utilizar la fracción la fracción que tenga como numerador la
unidad, es decir 1:50.000 en vez de 3:150.000. De esta forma se facilita el cálculo
de la equivalencia entre una distancia en el terreno y en el mapa.
Al proyectar un mapa se elige una escala bajo la forma 1:N cuyo denominador N sea
múltiplo de 10. Las escalas habituales son 1:500, 1:1.000, 1:2.000, 1:5.000,
1:10.000, 1:25.000, 1:50.000, 1:100.000, 1:200.000, 1:250.000, 1:1500.000 y
1:1.000.000
Se clasifican los mapas según su escala en mapas de “pequeña escala” son menores
de
1:100.000, de “escala media” los comprendidos entre 1:100.000 y 1:10.000 y de
“escala grande” a partir de 1:10.000. La consideración de planos suele hacerse a
partir de la escala 1:2.000.
Es frecuente el error y uso indebido de los conceptos de la pequeña escala y gran
escala. Se tiene en cuenta que la escala es pequeña, cuando denominador es
grande; la escala es grande, cuando el denominador es pequeño. Un mapa a escala
1:100.000 es una escala menor que un mapa a escala 1:50.000.
La escala de gráfica de un mapa es un símbolo lineal que corresponde a los tramos o
distancias medidas en el mapa. Hay que tener en cuenta las características de la
proyección cartográfica empleada.
La escala de un mapa es un parámetro esencial para definir la fidelidad y las
características de representación. La agudeza del ojo humano permite discriminar
detalles superiores a 0,2mm, tenga dimensiones inferiores a esa cantidad no podrá
dibujarse conservando su forma.
En un planteamiento teórico los objetos o elementos del espacio deben
cartografiarse siguiendo sus perfiles exactos y trasladarse al mapa en su verdadera
magnitud, con la reducción de escala. Aunque no siempre puede mantenerse ya que
la relación entre la escala y las dimensiones de los objetos puede llevar consigo una
reducción de los tamaños de los objetos.
Los mapas pueden clasificarse según su utilización en diferentes escalas. La escala
define el tipo de uso a que se puede dedicar un mapa. Las escalas comprendidas
entre 1:500 y 1:5.000 se utilizan en planos urbanísticos y parcelarios. Los mapas
cartográficos (contienen red viaria, relieve, red hidrográfica, población…) utilizan
escalas 1:10.000 y 1:25.000 y 1:50.000. Cartografía derivada es la realizada para
proporcionar visiones del conjunto del territorio, por generalización de mapas
topográficos, siendo frecuentes escalas 1:100.000 o 1:200.000 e inferiores. Los
mapas temáticos contienen aspectos monográficos como industria, demografía o
usos de suelo.
3. Precisión y contenido de la representación
La precisión del mapa define la exactitud con la que se efectúa esta transformación.
El paso de la superficie a un plano lleva consigo transformaciones y alteraciones,
que se evalúan en los estudios teóricos de la geodesia, topografía, fotogrametría,
sistemas de proyección y procesos de impresión.
La transformación de la superficie sobre una superficie plana presenta un problema
debido a la imposibilidad geométrica de desarrollarla en un plano. Una superficie
esférica no es desarrollable sobre un plano sin romperse.
La precisión de un mapa se expresa a través de su error gráfico, considerado como
la separación entre la posición real de un objeto y la dibujada entre el mapa. Es
consecuencia de las restricciones de la escala de representación, la precisión de los
equipos utilizados en la toma de datos territoriales y el proceso cartográfico. Los
objetos lineales y superficiales se representan en el mapa con su magnitud
verdadera. El error gráfico es el procedente de la toma de datos.
Cuando el dibujo de un objeto geográfico, lineal o superficial, no puede realizarse a
escala por tener unas dimensiones inferiores en el mapa al límite gráfico de la
percepción visual de 0,2mm, es preciso recurrir a su representación mediante un
símbolo o dibujo exagerado. El símbolo se utiliza para identificar al objeto
determinado a través de la representación simplificada.
Para la determinación del error gráfico de los elementos representados es preciso
tener en cuenta las siguientes fases:
• Toma de fotografías aéreas
• Apoyo en las señales geodésicas
• Dibujo de sus elementos topográficos por restitución fotogramétrica
• Identificación y actualización de datos en campo
• Operaciones de fotomecánica, obtención de fotolitos y tirada en imprenta.
En cada una de estas fases se generan errores accidentales que deben ser tenidos
en cuenta al efectuar las mediciones.
En este proceso debe estar presente el nivel de información que es susceptible a la
representación manteniendo el equilibrio entre la escala y su contenido. No debe
dibujarse un volumen de información superior al que permite la escala ya que
dificultaría la interpretación y lectura de los detalles del mapa, y ocultaría parte de
los datos al parecer impresos sin la separación que exige el límite de percepción
visual entre unos y otros. En estos casos el efecto es el mapa sobrecargado de
detalles.
Contrariamente pueden producirse disfunciones cuando el volumen de información
del mapa es muy pobre para la escala de representación elegida. La facilidad de
lectura es una cualidad, consecuencia del equilibrio entre contenido y escala.
4. Generalización cartográfica
El proceso de generalización lleva la reelaboración de las formas del objeto a
representar, suavizando el trazado de sus detalles que no pueden conservarse a la
escala de transformación, reforzando los trazados que definen las formas para que
esta forma pueda identificarse con el elemento topográfico real en el territorio.
Escala mapa 0,2mm 0,5 mm 1 mm
1:500 0,1 metro 0,25 metros 0,5 metros
1:2.000 0,4 metros 1 metro 2 metros
1: 5.000 1 metro 2,5 metros 5 metros
1:25.000 5 metros 12,5 metros 25 metros
1:50.000 10 metros 25 metros 50 metros
1:200.000 40 metros 100 metros 200 metros
1:500.000 100 metros 250 metros 500 metros
1:1.000.000 200 metros 500 metros 1000 metros
En este cuadro se indican los límites de la percepción visual que corresponden a 0,2
mm en el mapa. El objeto que en el territorio tenga unas dimensiones inferiores a
las que corresponden a ese límite de percepción en el mapa, no puede tener
representación. La representación de objetos que tengan dimensiones inferiores a
un metro precisa la utilización de escalas superiores a 1:2.000.
Si consideramos la representación de una vía de comunicación de 10 m de ancho a
escala 1:50.000 quedaría reducida en el mapa a una línea de 0,2 mm, la distancia
crítica. Por ello es necesario recurrir a la generalización de estos objetos, que
supone recurrir a la exageración de su tamaño en el mapa mediante la simbología
adecuada, para que puedan visualizarse con claridad. Esto es representar ambos
márgenes de esa vía con una separación mayor a la que le corresponde.
Un caso típico de generalización es de los núcleos urbanos. Las calles que pueden
tener una representación precisa a 1:5000, no podría dibujarse a la escala
1:100.000 sin que confundiesen los márgenes de las calles. Por ello es preciso
recurrir a su generalización. De tal forma que su representación mantenga y evoque
al esquema general del callejero.
Puede ser necesaria la generalización cuando la densidad de destalles del mapa es
tan grande que se produce el “empastado” de la información, que impide su
interpretación. Este fenómeno es perceptible cuando se efectúa una reducción
fotográfica de un original, en el que la separación entre determinados objetos va a
quedar reducida a la distancia crítica de 0,2 mm o inferior. En este caso la
generalización debe efectuarse a partir del documento original.
Se requiere la realización de procesos de generalización, en la mayor parte de los
casos, en escalas menores de 1:5000. La precisión se expresa por su capacidad para
representar las formas del terreno, por ello disminuirán la proporción en que se
reduzca su escala, ya que el proceso de generalización introduce alteraciones en la
exactitud del dibujo que falsean las medidas reales de los objetos representados.
Solo se pueden respetar las formas del terreno cuando se cartografían pequeñas
superficies.
Es frecuente la confusión entre mapa y plano: En un plano no se tiene en cuenta la
esfericidad de la tierra. Esta aproximación solo puede hacerse en extensiones
reducidas de terreno, en las que asumir que la superficie terrestre es plana no causa
un error apreciable. En un plano se representa una superficie geográfica limitada en
extensión para que pueda prescindirse a la curvatura de la tierra.
Un plano urbano a la escala 1:500 permitirá dibujar los menores detalles
topográficos, un objeto de 0,5 m=1mm en el mapa. Las construcciones, calles y el
mobiliario urbano se podrán representar con su forma real. Las poblaciones que han
levantado su plano urbano y mantienen un plan permanente pueden reflejar
cualquier actuación de obras, servicios o gestión.
La representación de núcleos urbanos con el trazado de sus calles a escala exige la
utilización de escalas superiores a 1:5.000. A esta escala la calle con una calzada de
10 metros se representa con una separación entre sus bordes de 2 mm. Para la
escala 1:25.000 e inferiores son necesarios los procesos de generalización, siendo
preciso llegar a distancias de 25 metros.
La escala influye en la precisión de un mapa ya que cuanto menor es la escala
mayor es la necesidad de generalización de información con la consiguiente
alteración de formas reales y el desplazamiento de los objetos. La representación
del núcleo urbano a diversas escalas muestra el proceso de generalización y su
trazado.
Si se trata de la escala 1:50.000, un trazo de 1 mm en el mapa representaría 50 ms
en el terreno. Los detalles de dimensiones inferiores a 25 m no podrán dibujarse en
la escala y tendrán que generalizarse o sustituirse por la utilización de un símbolo.
Los núcleos urbanos como a escalas inferiores a 1:500.000, al quedar representado
un cuadrado de 500 ms de un lado por uno de 1 mm en el mapa, la representación
del núcleo urbano se realiza por medios de símbolos o puntos.
5. Lenguaje cartográfico
La redacción de un mapa se realiza, a partir de una base o soporte geográfico,
representando la información por medio de símbolos y códigos de representación.
Cualquier dato recogido se sitúa en sus coordenadas geográficas. Las coordenadas
horizontales de un punto lo sitúan sobre el territorio y sobre el mapa. Al mismo
tiempo su altitud se representa mediante una cota o curva de nivel. Estos datos
constituyen el armazón del mapa, a partir de ellos se pueden representar
información de cada uno de los puntos o lugares del territorio.
Los conocimientos para la lectura del mapa son de dos tipos:
1. El lenguaje geográfico que permite localizar un punto por coordenadas.
2. El lenguaje cartográfico que se expresa por medio de un símbolo figurativo,
que queda definido por su forma, dimensiones y color.
El lenguaje cartográfico hace uso de mecanismos más eficientes para asegurar la
concordancia y fidelidad de la información, transmitido a través del mapa y su
comprensión inmediata y precisa. Las diferentes culturas pueden contar en el
carácter universal de esos mecanismos de comunicación.
La leyenda de un mapa explica el significado de sus símbolos, su propio lenguaje. La
leyenda debe personalizarse para cada mapa, o para cada serie de mapas, puesto
que da el significado de cada uno de los símbolos referidos a las características del
territorio. Su función es de diccionario que establece las relaciones entre los
símbolos y sus significados. La leyenda muestra los intervalos de clasificación de la
información de acuerdo con el código o color representado.
Los mensajes informativos se redactan por medio de símbolos que establecen la
relación entre los objetos del mundo real y los contenidos del mapa, por ello han de
ser evocadores de las características del territorio. El estudio del lenguaje
cartográfico y de la capacidad de expresión tiene que ser contrastado con los
usuarios de mapas para evaluar su eficacia como producto cartográfico.
La comprensión de la comunicación cartográfica requerirá la colaboración de
expertos semiólogos utilizadores de los productos. Un aspecto destacado es el
establecimiento de metodologías que permita analizar el papel del usuario en los
análisis y desarrollo de los productos cartográficos.
Capítulo IV
LA FORMA DE LA TIERRA
1. El geoide
Según el Diccionario de la L.E. de la geodesia “ciencia matemática que tiene por
objeto determinar la figura y la magnitud de todo el globo terrestre o de una gran
parte de él, y construir los mapas correspondientes”.
La geodesia tiene por objeto calcular la forma y dimensión de la tierra, dándole
expresión matemática y numérica. Comprende la descripción geométrica de la
forma de la tierra, como los estudios de gravedad relacionados con ella. Sus
aplicaciones prácticas, se encuentra en la cartografía como soporte a los
levantamientos de mapas. Desde el punto de vista de ciencia aplicada, su ámbito se
extiende al campo de la metrología, astronomía, geofísica y la geografía. Los
estudios geodésicos han aportado soluciones. En relación con los estudios
geodésicos, la gravedad es el fenómeno físico que rige la forma de la tierra. Bajo la
gravedad una plomada alcanza su equilibrio en posición de reposo. Si consideramos
un conjunto de plomadas entre las que existía continuidad geométrica de tal forma
que una estuviese a continuación de las otras. Su curvatura sería pequeña, de una
fracción de segundo por kilómetro.
La superficie de los líquidos alcanza su equilibrio situándose en un plano
perpendicular a la vertical. Suponiendo a la tierra recubierta por un líquido y
definido de una manera práctica. Esta superficie es perpendicularidad a la vertical.
En consecuencia, el nivel medio de los mares definiría una primera superficie de
nivel de referencia universal.
De esta forma la superficie de nivel que coincide con el nivel medio de mar,
suponiendo que mantiene su continuidad y se prolonga bajo los continentes, se
define como geoide. Esta es la figura cuando se afirma que la tierra es un geoide.
Cuando se dice que la forma de la tierra es una esfera o un elipsoide se asimila que
estas superficies tienen formulación matemática.
Para valorar el orden de magnitud de las diferencias entre las superficies, si se
imagina la Tierra reducida a una esfera de 25 cm de diámetro, el Everest solo
estaría representado por una altura de 0,2 mm, límite de la agudeza visual,
difícilmente perceptible a simple vista.
Si consideramos la tierra en sus dimensiones reales con su geoide asociado, puede
demostrarse un elipsoide de revolución, tal que su eje menor sea paralelo al eje del
mundo y su centro geométrico sea coincidente con el dentro de masas de la tierra.
Dándose estas circunstancias, la separación entre la verdad física en un punto y la
normal al elipsoide se mantiene dentro de magnitudes pequeñas y aleatorias.
La tierra puede considerarse una esfera de 6363 km de radio. Considerando su
achatamiento, su forma se considera como un elipsoide de revolución, con un
semieje próximo a los 6378km en el Ecuador y un semieje polar de 6357 kms. Se
considera que la figura más aproximada a la forma real de la tierra es el geoide que
se ha definido como una superficie equipotencial respecto a la fuerza de la gravedad
coincidente con la superficie media del mar en las partes oceánicas.
Se observa una variación de los arcos de meridiano con la latitud, así en el Ecuador
un grado mide 110,573 kms y en la zona polar 111,697 kms. El achatamiento polar
viene explicado porque la medida de un arco de un grado de meridiano tiene mayor
longitud en las zonas polares que en las ecuatoriales. Un grado de longitud mide
111,32 kms, decreciendo en función de la latitud hasta llegar a valor 0 en los polos.
A modo de ejemplo se utilizan elipsoides de Bessel, Internacional y WG S-84. El
sistema WGS-84 se define de la siguiente forma:
El origen de coordenadas está situado en el centro de las Masas de la Tierra.
El eje Z es paralelo a la dirección del polo medio determinada por el Origen
Convencional Internacional- CIO. Coincidente con la posición del polo medio
en 1903 definido por el Buró Internacional de la Hora de París, en función de
los datos aportados por el Servicio Internacional.
El eje X se define por la intersección del plano meridiano de referencia de
Greenwich y el plano de ecuador.
El eje Y completa y forma con ejes X y Z, un sistema coordenado tridimensional.
El elipsoide definido por WGS84 (World Geodetic System), diseñado para el sistema
GPS, se reconoce como el sistema más adecuado a nivel global, aunque puede no
ser el que mejor se adapte a una parte del territorio.
Las separaciones del geoide y del elipsoide WGS84 pueden analizarse a partir del
trazado de las líneas de igual desviación en metros deducidas de las medidas
gravimétricas. El geoide llega a su punto más alto a 75 metros sobre el elipsoide de
Nueva Guinea, mientras en sentido contrario el punto más bajo está al sur de la
India 104 metros por debajo del elipsoide.
El elipsoide es la superficie de referencia utilizada para la ejecución de los trabajos
cartográficos y cálculos geodésicos y topográficos precisos. El geoide debe
entenderse como la superficie sobre la que efectúan los trabajos de campo
(geodésicos y topográficos) tanto de medidas de coordenadas horizontales y de
altitudes.
Los cálculos de coordenadas latitud, longitud y altitud se facilitan al realizarlos sobre
la superficie geométrica de referencia del elipsoide. Además los trabajos de
nivelación y los cálculos para determinar la altitud están referidos al nivel medio del
mar, materializado por estaciones mareográficas y observaciones de las mareas
durante periodos de tiempo.
2. Red Geodésica
Constituye el sistema geográfico de referencia sobre la que se articula la cartografía
de un país. Cualquier trabajo topográfico o de levantamiento de mapas tiene que
apoyarse en esta red. En la práctica sus señales en las proximidades, en el contorno,
o en el interior, son la fuente de coordenadas geográficas, o bien el origen de datos
de posicionamiento absoluto, de todos los puntos del territorio a cartografiar.
2.1. Triangulación del territorio
La concepción clásica de una red geodésica se plasma en una red de triángulos que
cubre una región. En el sentido general la triangulación de un territorio se calificará
de geodésica cuando se realice con criterios que permitan obtener precisiones en
los ángulos o mediciones de distancias, así como en los procesos matemáticos de
cálculo y compensación de coordenadas geográficas. Las incertidumbres resultantes
se reducen al orden de centímetros. Estas redes se extienden de forma continua,
cubriendo el territorio de manera homogénea y regular.
Una triangulación se realiza a partir de 3 puntos no alineados, que forman un
triángulo en el que ninguno de sus ángulos sea inferior a 20º, siempre que exista
visibilidad desde cada uno de ellos a los demás. Así pueden medirse con un
teodolito los tres ángulos del triángulo, estacionando en cada uno de sus vértices
para llevar a cabo la medida de las direcciones que forman las visuales dirigidas
hacia las señales restantes.
A través de los métodos que facilita la trigonometría se puede resolver el triángulo,
es decir, calcular la longitud de los lados, siempre que conozcamos la de uno de
ellos y la medida de los ángulos.
Una de las operaciones previas a la triangulación geodésica es la medida en el
terreno de la base o lado que fija la escala de la triangulación. El traslado de
coordenadas geográficas a los puntos de la red, que se lleva a cabo con el cálculo
de la triangulación precisa apoyarse en las coordenadas de un primer punto,
denominado fundamental o datum. La determinación de estas coordenadas inicial se
efectuaba por observación astronómica, obteniéndose la orientación de la
triangulación por medio de la medida de un acimut astronómico a un punto de la
red.
Los puntos que definen una red de triguangulación se denominan vértices. Si la
triangulación es de carácter geodésico los vértices se denominan geodésicos y
constituyen las marcas físicas, que definen en el territorio referencias geográficas
materializas con sus coordenadas de precisión.
Las señales geodésicas son construcciones de hormigón, de base cuadrada de un
metro de lado y altura variable, generalmente con 50 cms de altura, aunque pueden
tener 10 ms de altura en las zonas planas. En su cara superior se construye un
cilindro de un metro de altura y un diámetro de unos 25 cms, preparado para
estacionar o referir el teodolito o equipo GPS que se utilice en la medición.
Las observaciones para la medición de una red geodésica eran de tipo angular o de
distancia. Los trabajos de medida de ángulos, realizados con teodolitos, se
denominan trabajos de triangulación. Las medidas de las longitudes de los lados de
la red, que se efectúan con equipos llamados distanciómetros o geodímetros, se
denominan trabajos de trilateración.
Las observaciones angulares consisten en la medida desde cada vértice de las
visuales en la vuelta de horizonte, estacionando para ello el teodolito sobe el pilar
cilíndrico de cada vértice, efectuando en cada uno de los triángulos. Las medidas de
distancias consisten en la medida de las longitudes de cada uno de los lados de los
triángulos y diagonales interiores, estacionando los equipos sobre el pilar de
observación.
Las coordenadas geográficas de las señales que componen la red geodésica se
calculan a partir de los datos obtenidos en las observaciones para la medición de
ángulos y lados. El elipsoide de revolución es la figura geométrica que más se
aproxima al geoide, y por lo tanto la que se ha elegido como referencia para la
realización de los cálculos para transformar las coordenadas geográficas.
El cálculo de las coordenadas se realiza con un número de mediciones superior al
necesario matemáticamente que permitan mejorar la precisión. Los vértices o
señales construidos sobre el terreno materializan los valores numéricos de sus
coordenadas geográficas.
La clasificación tradicional de los vértices de una red geodésica se hace a partir de
tres órdenes fundamentales:
La red de primer orden (fundamental) formada por vértices geodésicos
separados por 30-50 kms, estas distancias definen la longitud de los lados de
la triangulación.
Segundo orden, formada por vértices situados a una distancia de 15 a 30 kms.
Tercer orden, formada por triángulos de lados 5 a 15 kms.
La densificación de la red geodésica a partir de la red de tercer orden, hasta llegar a
triángulos formados por lados de 1 a 5 kms, constituye una red de cuarto orden.
Compuesta por vértices separados a distancia kilométrica, con aplicaciones dirigidas
a trabajos catastrales o de índoles local, cubriendo la necesidad de levantamientos
de mapas a grandes escalas y de trabajos topográficos de detalle como trazado de
redes de distribución y de vías de comunicación.
Los vértices de primer orden que se sitúan en la línea de frontera internacional
forman parte de las redes geodésicas de ambos países y se utilizan para efectuar el
enlace de las redes nacionales y su compensación en el marco continental para
poder darles continuidad transfronteriza y servir de base a la creación de
infraestructuras.
2.2. Apoyo geodésico y precisión geométrica
Los trabajos geodésicos para la construcción y observación de las redes deben
realizarse que la elección y selección de los instrumentos de medida así como el
establecimiento de los métodos de cálculo y compensación aseguren la posición
relativa entre las señales y exactitud de sus coordenadas, se mantienen con
precisión homogénea.
Así la naturaleza de la red geodésica hace posible la homogeneidad de los diferentes
levantamientos topográficos y la coherencia de las series diversas series de mapas
que puedan realizarse para cubrir necesidades geográficas.
Con este planteamiento se puede lograr que los trabajos que se realicen por parte
de distintos profesionales y organizaciones puedan ejecutarse a partir de una única
e idéntica referencia. La función armonizadora de la red geodésica cumple sus
objetivos, asegurando la precisión de las coordenadas iniciales, utilizadas en
actividades de carácter geográfico, va a hacer posible obtener resultados rigurosos
plasmados en cartografía o trazados topográficos que sean un reflejo de la realidad
del terreno.
La comparación de los levantamientos cartográficos siguiendo este criterio permitirá
comprobar la coincidencia de los detalles topográficos de los mapas, asegurar la
continuidad entre detalles lineales o superficiales en hojas o zonas colindantes, lo
que a veces constituye una fuente de errores debido a la falta de apoyo de los
trabajos en la red.
Cuando la red geodésica no ha sido conservada adecuadamente en el tiempo,
produciéndose la desaparición de sus señales, la cartografía se resiente. La falta de
puntos de referencia para apoyar los levantamientos de mapas lleva a toda la
certeza a errores e imprecisiones en su unión, cuando proceden de levantamientos
de distintas zonas.
La conservación de las señales geodésicas es una necesidad para poder realizarse
con normalidad la actividad cartográfica de un país. La geodesia proporciona y
garantiza el posicionamiento absoluto de cada uno de los puntos del mapa en su
dimensión mundial.
2.3. Primeros trabajos geodésicos
En España corresponden al geógrafo y matemático gallego Domingo Fontán, entre
1817 y 1835, que sirvieron de base para el levantamiento de la primera Carta
Geométrica de Galicia. Su realización de abordó sobre los criterios básicos más
avanzados en Europa, siguiendo una metodología teórica en el levantamiento de las
series de mapas.
Esta línea efectuó la determinación de las coordenadas astronómicas de la Torre del
Reloj de la Catedral de Santiago, punto fundamental del mapa. Midió dos bases
geodésicas, para la determinación de la escala, en O Corgo (Lugo) y en las
proximidades de Ordes (A Coruña).
La referencia a la descripción de triangulación se encuentra en el gráfico que dibujó
dentro de la información de los márgenes del mapa.
Con el encargo del mapa de España en 1853, se iniciaron los trabajos de la Red
Geodésica midiendo, el General Ibáñez Ibero en 1858, la Base de Madrilejos, en la
provincia de Toledo, con 14.662 m. En esta medición se consiguió gran exactitud.
La Academia de Ciencias de París calificó (1863) esta medición como memorable
que proporcionó la escala del Mapa Topográfico 1:50.000. Se midieron también 5
bases auxiliares y se observaron 7 acimutes astronómicos. La orientación de partida
de la red se obtuvo a partir del acimut del vértice Observatorio de Madrid al vértice
Hierro, en la Sierra de Guadarrama.
En los motivos por el ministro de Fomento José Echegaray en la propuesta de
Decreto de la creación del Instituto Geográfico, se realiza una brillante disertación
sobre las funciones geográficas y aborda la realización del mapa de España.
“Varias partes comprenden los trabajos bajo la denominación de geográficos, y son
los siguientes:
1. Trabajos geodésicos que tienen por objeto la medida de la tierra, y se hacen
en combinación con las primeras naciones de Europa.
2. Trabajos geodésicos que han de servir de base al mapa de nuestro territorio.
3. Trabajos topográficos para la formación de este tipo de mapa.
4. Catastro.
Para este fin de han de trazar dos grandes sistemas de cadenas compuestas de
triángulos geodésicos, marchando de dos en dos grados a lo largo de los meridianos
las de primer sistema, sobre paralelos a la distancia de dos grados también las del
segundo; y esta doble triangulación lineal, que constituye un importante trabajo de
reconocimiento científico europeo; punto esencial y dato preciso para la solución del
gran problema mencionado. Forma parte de este primer grupo la gran empresa
científica de enlazar África con las islas de Shetland a través de redes de triángulos,
que trazada en Europa quedaran sus eslabones triangulares rotos, formando así una
laguna.
Este primer grupo de trabajos exige escasos sacrificios, casi por completo
terminado, y es punto de partida para todas las triangulaciones.
El segundo constituye el de la formación de tres grandes redes geodésicas que
cubrirán la superficie de España. Forman la primera red, los dos sistemas de
cadenas y grandes masas de triángulos que habrán de rellenar los cuadriláteros por
dichas cadenas, representan un conjunto de triángulo geodésico de 40 km de lado.
Dentro de esta red, y descendiendo en el detalle se trazará otra segunda compuesta
de triángulos de 20km de lado, y fijando nuevos puntos de referencia habrá aún de
trazarse la red de tercer orden de triángulos de 5km de lado. Si a ello se le agregan
nivelaciones generales de precisión se tendrá el cuadro general de todas las
operaciones geodésicas.
Esta gran masa de triángulos forma el esqueleto del sistema que los trabajos han de
cubrir, en él se apoyan, y por él se orientan otras triangulaciones topográficas;
gracias a los puntos y a las líneas que el grupo geodésico define, los errores de las
masas infinitas de detalles que constituyen el mapa, y aún el catastro; quedan
encerrados en estrechos límites, se hacen independientes entre sí, y el orden y la
claridad reinan.
Viene según el orden natural después de las operaciones geodésicas el tercer grupo,
la triangulación topográfica, formada por triángulos de 2 km, apoyándose en las del
último orden de aquel sistema, y sirviendo de referencia para todos los accidentes
de la carta”.
Esta clara explicación de los trabajos geodésicos, tanto en su planteamiento como
en su aplicación, como base y soporte de la cartografía, a modo de introducción y
representación del proyecto geodésico español. Se considera una fecha de
referencia, en la que dieron comienzo de los trabajos geodésicos, la de la medición
de la base de Madrilejos en 1858. El proyecto de red se planteó siguiendo el criterio
de establecer tres órdenes de triangulación, definidos según la dimensión de sus
lados.
Los trabajos de construcción, observación y cálculo se desarrollaron durante 72 años
hasta 1930. La red de primer orden (considerada fundamental) se proyectó con 285
vértices distribuidos en cuatro cadenas de meridianos, tres cadenas de paralelos y 3
cadenas a lo largo de la costa. Una red complementaria formada por 288 vértices se
situó en los 19 cuadriláteros formados por las cadenas.
La red geodésica de las islas Baleares, enlazada con la red peninsular se construyó y
observó entre 1864 y 1868. En las Canarias se realizaron entre 1923 y 1936. Debido
a la imposibilidad material de enlazar las Canarias y la Península se adoptó un
sistema geodésico específico para Canarias. Se eligió el Elipsoide Internacional y
datum la estación astronómica Pico de las Nieves, con acimut al vértice Isleta y
escala fijada a través de la medida de tres bases en Tenerife, Fuerteventura y
Lanzarote.
La red española se enlazó con las redes francesas, portuguesas y argelinas en las
campañas geodésicas establecidas con esa finalidad. La conexión de la red
geodésica de un país con los limítrofes constituye una necesidad como un requisito
para conseguir la continuidad.
2.4. Enlaces geodésicos de Europa y África
En 1879 se realizaron operaciones hispano-francesas de unión geodésica de Europa
con África, que dirigen Ibáñez de Ibero y el francés Perrier, para lo que era necesario
enlazar las triangulaciones de España y Argelia, prolongando el arco de meridiano
desde las islas Shetland al norte de Escocia. Las cuatro cumbres elegidas para
formar el cuadrilátero entre los dos continentes fueron Mulhacén y Tetica de
Bacares en España y Sabiha y Filhaoussen en Argelia. La mayor dificultad fue la gran
distancia entre las cumbres españolas y las argelinas (260 kms). Los trabajos se
realizaron con observaciones nocturnas sobre puntos de luz.
2.5. Compensación geodésica en grandes bloques
Las redes del segundo y tercer orden, quedaron constituida por unos 10.000 vértices
geodésicos. El cálculo de la red se efectuó sobre el elipsoide de Struve (1860), con
datum en el Observatorio de Madrid. No se pudo efectuar una compensación
rigurosa de la red debido a los medios limitados de cálculo. Solo fue posible el
cálculo de las coordenadas de los vértices.
La integración de las redes geodésicas de los diferentes países europeos en una red
común a todos ellos, se abordó por el Army Map Service de EEUU, finalizada la IIGM.
Con esta iniciativa se llevaron a cabo los trabajos necesarios para la creación y
compensación de una red de primer orden que se llamó Sistema Geodésico de
Referencia Europea, Datum 1950 (ED50). ED50 se definió por el Elipsoide
Internacional, Datum Postdam y longitudes referidas al meridiano de Greenwich.
Este sistema fue adoptado en España para la realización de las series cartográficas
nacionales.
En los 70 se tomó la importante decisión de iniciar la reconstrucción de la red
geodésica que por diversos motivos se había perdido. La mayor parte de las señales
de la red geodésica desaparecieron en el transcurso de los años, en parte por el
deterioro natural. El cual se acentuaba debido a la localización de los vértices en las
cumbres de los montes. También el impulso de la actividad económica en los 70 y la
construcción de vías de comunicación y edificaciones supuso la destrucción de
muchas señales.
La reconstrucción se abordó desarrollando un proyecto de nuevo diseño en la
definición de la red.
Se planteó en forma de malla continua sobre el territorio, con 680 vértices de la red
de primer orden y la nueva Red de Orden Inferior integrada por 11.000 vértices. La
observación de esta red se efectuó aplicando métodos de triangulación y
trilateración, calculándose y compensándose sobre el sistema ED50. A partir de
1984 se utilizó en la geodesia española el Sistema de Posicionamiento Globa o GPS.
Los trabajos de construcción de la red y posteriores de observación, cálculo y
compensación se dieron por finalizados en los primeros años de la década pasada,
estando disponibles las nuevas coordenadas a partir de 1995.
En 1987, contando con nuevas observaciones y la aplicación de las modernas
tecnologías disponibles en las tareas de obtención de nuevas mediciones sobre el
territorio y apoyándose en los sistemas informáticos se pudo definir el Sistema
ED87.
2.6. Datum Geodésico Europeo
Las organizaciones geográficas europeas han propuesto el Datum Geodésico
Europeo, denominado Sistema de Referencia Terrestre Europeo (ETRS89), que está
definido con 1 cm de precisión y es consistente con el Sistema Internacional de
Referencia Terrestre (ITRS). La creación de EUREF como red permanente de
estaciones GPS facilita la disponibilidad de ETRS89.
La necesidad de contar con un sistema de referencia europea que garantizase las
precisiones promovió una campaña GPS en los países europeos occidentales, que
permitió definir el sistema de Referencia Europeo EUREF 89. Este proyecto se
ejecutó en 1988 mediante la observación de 36 estaciones europeas al Sistema
Internacional de Referencia Terrestre, llegando de esta forma al establecimiento de
ETRF-89, con una precisión de 1,5 centímetros. Las estaciones utilizadas tienen la
consideración de puntos fiduciales.
La aplicación a los trabajos geodésicos de la tecnología GPS permitió determinar la
posición entre las estaciones separadas por cientos de kilómetros, haciendo cálculo
de coordenadas en el sistema geodésico WGS84, de referencia global y geocéntrico.
En esta línea de trabajo se desarrolla el proyecto REGENTE que permitirá establecer
1200 estaciones, como densificación GPS del sistema ETRF-89, asegurando una
estación por hoja de mapa 1:50.000. De esta forma se implantará una Red
Geodésica Tridimensional de Orden Cero, con la requerida precisión centimétrica.
Permitirá definir parámetros de transformación entre ETRF-89 y ED50, facilitando a
los usuarios de GPS la integración de sus observaciones con los datos de los
sistemas convencionales.
El Servicio Internacional de Rotación de la Tierra (IERS) tiene la función de facilitar
los parámetros de orientación de la Tierra necesarios para fijar, desarrollar y
promover la utilización del Sistema Internacional de Referencia Terrestre (ITRS). Se
deducen observaciones obtenidas en los vértices que integran el sistema IERS, que
la placa continental europea se desplaza 3cm al año.
Por esta razón y para tener coordenadas estables se define un sistema ligado a la
placa europea, el cual se llama ETRS89, idéntico al ITRS de 1989. Desde 1989 las
coordenadas ETRS89 fijas se han desplazado respecto a sus valores expresados en
ITRS. Aunque este desplazamiento que se conoce con gran perfección, se sigue y
evalúa por IERS y por las observaciones del proyecto EUREF.
Una de las aplicaciones prácticas de una red geodésica es la del proyecto de Japón
de 1994 para instalar una red permanente de 900 estaciones GPS con el objetivo:
- Suministrar una red de control para los trabajos de mendición y levantamiento
topográfico.
- Crear una red de vigilancia permanente para efectuar el seguimiento y
evaluación de las deformaciones de la corteza terrestre.
Los cálculos de la red y de sus variaciones se llevan a cabo en el centro de proceso
de datos establecido para ello. Así es posible el cálculo y conocimiento continuo de
la posición de cada estación dentro de la red, con precisión centimétrica. La
evolución de la estructura geométrica de la red y los posibles desplazamientos
permiten detectar cualquier cambio de la corteza terrestre.
3. Sistema de coordenadas
La descripción de la situación (o localización de un punto) sobre la superficie se
realiza mediante coordenadas. Estas se extraen de un sistema de referencia, de tal
forma que sean única y excluyentes para cada punto y expresen su posición. El
sistema de referencia debe ser definido para que reúna las condiciones citadas. Para
establecer un sistema de coordenadas debe tenerse es preciso fijar el datum y el
sistema de referencia.
Se utilizan varios sistemas de referencia en los que una posición geográfica puede
ser descrita matemáticamente por sus coordenadas. Los valores expresados por las
coordenadas de un punto son específicos y propios del sistema de referencia
utilizado. No puede efectuarse la interpretación correcta del significado de las
coordenadas de un punto sin conocer las características su sistema de referencia.
La situación de un punto con respecto un sistema de referencia se hace por medio
de sus coordenadas:
• Latitud: distancia angular entre el paralelo de un lugar y el Ecuador.
Determinada por el arco de meridiano desde el Ecuador al punto considerado.
• Longitud: distancia angular entre el meridiano de un lugar y el meridiano de
Greenwich, considerado como meridiano origen.
Los meridianos dividen en 360º el Ecuador. Cada uno de estos grados se dividen en
60 minutos y cada minuto en sesenta segundos 60’’, quedando asimiladas las
medidas de longitud a las medidas horarias. El movimiento diario de rotación de la
Tierra, de 360º se producen en 24 horas. Por lo que una hora de tiempo equivale a
15º de longitud.
Los diferentes sistemas de referencia utilizados en el posicionamiento geográfico
vienen definidos por su descripción matemática. La posición de un punto concreto
de la tierra viene definida por sus coordenadas, la que atribuye el sistema de
referencia utilizado, y serán diferentes para cada uno de ellos. El paso de
coordenadas de un sistema a otro se efectúa a través de las fórmulas matemáticas
de transformación.
El posicionamiento terrestre está vinculado a las superficies auxiliares utilizadas
para expresar matemáticamente y con aproximación. El problema para el desarrollo
de la teoría geográfica se deriva de la forma de la tierra, en realidad no es un cuerpo
regular ni tiene posibilidad de ser definido a través de una fórmula matemática.
El elipsoide de revolución es la figura geométrica que más se acerca a la forma de la
Tierra. Puede utilizarse como auxiliar en la que definir un sistema de coordenadas
de referencia para el posicionamiento universal o global. Para ello se utilizan las
coordenadas horizontales y de posicionamiento vertical o altitud.
Se utilizan coordenadas sobre la tierra o el plano para localizar un punto, añadiendo
su altitud para fijarlo en sus tres dimensiones. Las coordenadas geográficas
expresan mediante latitud y longitud la posición de un punto sobre la superficie de
la esfera o del elipsoide. Las coordenadas cartesianas dan las posiciones mediante
la distancia. La elevación o latitud expresa la distancia vertical desde el punto
considerado hasta la superficie horizontal de referencia.
Existen múltiples elipsoides que pueden cumplir esta función, el denominado Datum
Geodésico debe precisar cuál es el utilizado dando razón de su forma y tamaño y de
su posición y orientación. La superficie de ese elipsoide es susceptible de expresarse
mediante su fórmula matemática, reúne las condiciones para el establecimiento de
sistemas de coordenadas.
De la proyección de la superficie del elipsoide sobre un cilindro, cono o plano
tangente se va a obtener la representación plana de la superficie terrestre. El plano
de proyección resultante lleva implícito su sistema de coordenadas de referencia.
Las fórmulas de transformación matemática entre los dos sistemas coordenados
determinan la proyección cartográfica utilizada.
La elección de elipsoides para el sistema cartográfico debido a sus características
geográficas ha traído dificultades para relacionar el sistema de coordenadas y el
posicionamiento geográfico. Este hecho tiene dificultades adicionales al considerar
los sistemas de proyección utilizados con objeto de que las deformaciones
producidas en la representación del territorio sean mínimas.
Se conocen 139 elipsoides, las cuales muestran las dificultades para relacionar uno
de ellos con cualquier otro. La búsqueda de sistemas que proporcionen el mejor
ajuste en cada lugar y el elipsoide justifica la existencia de tantos elipsoides de
referencia.
Las diferentes políticas y culturas geográficas nacionales han propiciado variados
sistemas de coordenadas de referencia, que si bien resuelven el problema de
posicionamiento dentro del propio país no es así cuando se precisa la continuidad de
las bases cartográficas o bien se precisan posicionamientos globales extendidos.
Surge de aquí la necesidad de que cualquier dato territorial asociado a sus
coordenadas venga con su identificación del sistema de referencia.
La conversión de coordenadas de un sistema de proyección a otro o de coordenadas
planas a geográficas (y viceversa), se realiza a través de fórmulas matemáticas de
transformación y los procesos de cálculo que puede dar las precisiones que se
requieran. Nos así el caso de transformación de coordenadas un datum a otro, en el
que las fórmulas tienen que obtenerse por aproximación, deducidas en las medidas
realizadas, realizándose la operación con precisiones entre 10cms y 100ms.
La determinación del datum vertical se ha realizado dentro de cada país eligiendo
como origen de altitudes la superficie media del mar en un punto de la costa. Suele
considerarse para la cartografía náutica el cero hidrográfico, que materializa el nivel
mínimo que puede llegar el mar en el punto de la costa elegido. La diferencia entre
ambas referencias puede ser de orden métrico.
4. Sistema WGS-84. Características geométricas
La creciente internacionalización de la información geográfica requiere la utilización
de un único sistema global y común, que pueda ser aceptado por todos los países y
usuarios para facilitar lareferenciación. El sistema WGS (se utiliza de manera
generalizada y por ello debe conocer los parámetros que definen su geometría. Se
consideran las coordenadas geodésicas latitud y longitud.
La latitud geodésica es la latitud medida en la superficie del elipsoide y se define
como el ángulo formado por el ecuador con la perpendicular a la superficie del
elipsoide. Sus valores se sitúan entre los 0º y 90º al Norte y Sur del ecuador. Un
grado meridiano en el elipsoide WGS84 mide en el ecuador 110,57km a 40º de
latitud 111,04 km y a 70º de latitud 111,56km.
Longitud: ángulo que forman el meridiano origen de Greenwich y el meridiano del
punto considerado. Sus valores van de 0 a 180º desde el meridiano origen hacia el
Este o el Oeste. En los primeros mapas el meridiano origen se situó en Alejandría,
más tarde y hasta el s. XVII en las Canarias. Desde 1884 el meridiano origen ha
definido como el del Observatorio de Greenwich.
Una diferencia de longitud, entre dos puntos, de un grado define un arco de paralelo
dependiendo de la latitud. En el elipsoide WGS84, un grado de longitud en el
ecuador mide 111,32 km a 40º.
La distancia más corta entre dos puntos, en un plano, es la línea recta que nos une.
En la superficie terrestre con el plano que pasa por los dos puntos y el centro. La
circunferencia definida por la intersección divide a la tierra en dos mitades o
hemisferios y se denomina círculo máximo. En la red de paralelos y meridianos se
definen como círculos máximos el Ecuador y los meridianos. Los paralelos forman
círculos menores.
Orientación de una línea en el plano es el ángulo que forma con el eje de ordenadas
tomando como origen y contando en el sentido agujas de reloj. Acimut geodésico de
una línea es el ángulo que forma con el meridiano del lugar tomando como origen.
Convergencia de meridianos: ángulo que forma en el punto considerado la dirección
del eje de ordenadas y la transformada del meridiano que pasa por dicho punto.
Las áreas determinadas por dos meridianos y dos paralelos varían según la latitud
geográfica en la que se sitúan. Un área de 10x10º, en las proximidades del ecuador
mide 1.224.480 km², y a latitudes de 70º la medida es de 322.195km².
En lo que se refiere a la determinación de las direcciones, se utiliza la aguja
magnética señalando el meridiano magnético, no es coincidente con el meridiano
geográfico del punto. Los polos del campo magnético no coinciden con los polos del
eje de rotación.
Los polos magnéticos varían en el tiempo y cambia su posición. El polo magnético
Norte está localizado en latitud 78ºN y longitud 103º W, a unos 1300 km al sur del
polo geográfico. Hay una diferencia entre el norte magnético y el verdadero, cuya
magnitud viene definida en las cartas náuticas, y en los mapas topográficos. Los
mapas suelen llevar un gráfico que señala la diferencia angular.
5. Cuadrícula UTM
Al establecer un sistema de referenciación e identificación de puntos válidos en la
proyección UTM se utiliza la cuadrícula universal UTM, que divide la superficie del
globo entre los paralelos 80º de latitud norte y 80º de latitud sur en 60 husos iguales
mediante los meridianos múltiplos de 6º y en 20 fajas entre los paralelos utilizando
los de latitud múltiplo de 8º. Cada uso queda así dividido en 20 zonas de 6º de
longitud por 8º de latitud. Los husos se enumeran correlativamente y en sentido
creciente hacia el este. Las filas con letras mayúsculas de la C a la X empezando por
80º sur. La designación de cada zona se hace leyendo primero el número del huso y
después la letra de la fila.
La superficie cubierta por esta cuadrícula se subdivide en cuadrados de 100km. De
lado y origen en el meridiano central de cada huso (eje YY) y el ecuador (eje XX). La
asignación de letras a cada columna de cuadrados se hace empezando en el
meridiano de 180º avanzando hacia el este desde A a la Z (excepto CH, I, LL, Ñ, O).
Las filas se rotulan desde la A a la V con las mismas exclusiones, comenzando los
husos impares en el ecuador con la letra Ay los pares con la letra F.
En las abscisas y ordenadas que los definen figuran las coordenadas respecto a los
orígenes: ecuador y meridiano central del huso. Para este se adopta la abscisa
500.000 metros para evitar coordenadas negativas en los puntos del oeste. Según
ello la esquina del cuadrado NJ tiene coordenadas X=500.000 metros Y=4.800.000
ms.
Dentro de cada uno de estos cuadrados los puntos se sitúan por sus coordenadas
rectangulares referidas a la esquina suroeste de cada uno de ellos. La identificación
completa de un punto se hace: 1º zona, 2º cuadrado de 100km, y 3º coordenadas
rectangulares referidas a la esquina suroeste de este último. El punto:
29TNJ5828604838357 estará en el uso 29T. Al trabajar dentro de la misma zona
pueden suprimirse las cifras que no tiene variación.
Capítulo V
REPRESENTACIÓN PLANA DE LA SUPERFICIE DE LA TIERRA
1. Sistemas de representación
La forma más natural para representar la tierra es la que permite visualizarla
manteniendo su geometría y sus relaciones espaciales. Esto podría conseguirse
considerando la superficie terrestre como la de una esfera de mismo radio. El globo
obtenido sería identificable con claridad como equivalente a la figura real del
planeta.
En un globo terráqueo no se produciría ninguna distorsión ni deformación en la red
de paralelos y meridianos terrestres, ni alteraciones. La representación gráfica de
los continentes y de los mares, el dibujo de los perfiles costeros y de las
deformaciones geográficas más señaladas les aporta expresividad y estética.
Tienen una gran utilidad didáctica para comprender las relaciones geográficas y
astronómicas. Esto lo muestra la imagen de un globo de la transformación a causa
de la deriva continental y la tectónica de las placas. En definitiva los globos
terráqueos facilitan la comprensión del mundo haciendo uso de la imagen esférica.
Cuando nos apartamos del planteamiento anterior y buscamos la representación
terrestre detallada, los globos se hacen inmanejables por su tamaño y pierden su
valor para estas aplicaciones. Tampoco pueden utilizarse para llevar sobre ellos
mediciones geodésicas o topográficas, ni extraer de ellos datos cuantificados por la
dificultad o imposibilidad de efectuar medidas sobre la superficie esférica.
La necesidad de una solución al problema de la representación ha constituido uno
de los retos esenciales de la historia de la cartografía. La dificultad reside que ni una
superficie esférica, ni la del elipsoide de revolución son desarrollables directamente
sobre un plano sin que se modifique su geometría. Por ello se precisa definir un
sistema que permita la transformación de estas superficies y que identifique las
deformaciones que se introducen en su geometría al aplicarlo. La representación
plana del elipsoide siempre va a producir deformaciones (angular, lineal o
superficial).
Un ángulo “A” sobre el elipsoide, se transforma en dos elementos en el plano
formando un ángulo “B” podremos calcular que la deformación angular será la
diferencia de los valores “A-B” de estos ángulos. Cuando sin iguales y la diferencia
es cero el sistema de representación o proyección se denominará conforme.
En el caso del análisis y determinación de las deformaciones lineales se considera
que la operación de división o cociente de la magnitud de un elemento longitudinal
sobre el elipsoide “ds” y la longitud de ese mismo elemento en el plano “ds”, es el
denominado módulo de deformación lineal “m=ds/ds”. Debe tenerse en cuenta que
su valor varía con la situación del punto y con la dirección que se considere.
Al plantearse la escala del mapa como la relación entre la magnitud lineal y su
homóloga en el elipsoide es preciso tener en cuenta que esa relación solo se
mantendrá sobre las líneas automecoicas, y fuera de ellas la escala local debe venir
corregida por el factor deformación. El módulo de deformación superficial viene
expresado por el cociente de las áreas de un elemento superficial en el elipsoide y el
plano.
2. Proyecciones Cartográficas
El paso de la superficie física de la tierra a su imagen plana, lleva consigo la
operación previa de proyectarla sobre el elipsoide de referencia, para lo que las
medidas geodésicas y topográficas sobre el terreno se deben trasladar al elipsoide.
Posteriormente, por medio de sistema de proyección cartográfica y aplicando las
fórmulas de transformación se efectúa el paso de la superficie del elipsoide al plano.
El paso 1º es competencia de la Geodesia, que determina, determina los cálculos a
realizar para introducir las correcciones a las observaciones realizadas para
reducirlas a la superficie de referencia elegida. El estudio y solución al problema
posterior a la representación del elipsoide sobre el plano pertenece a la Cartografía,
que lo aborda con intención de resolverlo con las menores deformaciones posibles.
Cuando nos referimos un sistema de representación cartográfica solo se tiene en
cuenta las coordenadas planas, no se considera el relieve del territorio. Se completa
la definición de la altimetría por un conjunto de curvas de nivel y de puntos
acotados, que fijan la altitud de los puntos y líneas transformadas. La componente
vertical no está referida al elipsoide, se define respecto al geoide. Por ello, en el
paso de la superficie terrestre al plano, se realiza una transformación previa al
geoide seguida del paso al elipsoide para llegar a la transformación plana.
Si consideramos la red de meridianos y paralelos como coordenadas terrestres de
referencia, y su representación en un plano, se establecería una correspondencia
entre las dos cuadrículas (terrestre y plana) que define la proyección cartográfica.
Los diferentes tipos de proyecciones se clasifican en función del tipo de
deformaciones que producen como consecuencia de la transformación efectuada. Se
puede imaginar maneras de establecer la correspondencia entre las cuadrículas,
pero a grandes rasgos se agruparían según las alteraciones de ángulos, distancias y
superficies.
La utilización del término de proyección se hace evocando a la transformación.
Determinadas proyecciones se ajustan a su significado y sentido geométrico, la
explicación de la transformación en otros casos se hace a través de fórmulas
matemáticas.
Sistema de proyección: sistema que establece una correspondencia analítica,
continua y biunívoca, entre los puntos de la superficie del elipsoide y sus puntos en
el plano.
Si un punto se sitúa sobre el elipsoide por sus coordenadas geográficas, latitud y
longitud y sobre un plano por sus coordenadas existirán funciones matemáticas que
relacionen las coordenadas geográficas y las planas.
Deben tenerse en cuenta que las deformaciones dependen de la extensión
geográfica de la zona a representar. Habrá que saber si se trata de una zona
reducida o una totalidad ya que las deformaciones dependen de la amplitud.
Cuanto mayor sea la extensión más grande será las alteraciones de proyección. En
superficies reducidas no se producen deformaciones. La proyección resultante serla
idéntica a la de cualquier otro sistema de proyección.
Se puede afirmar que la representación plana de la tierra se apoya en la proyección
geométrica. Es imposible desarrollar con precisión una extensión de una superficie
esférica sobre un plano. Esta transformación puede ser sencilla si se hace a partir de
un cilindro o cono. Cuando se trata de un cilindro al efectuar el desarrollo se
mantiene la perpendicularidad de los meridianos y paralelos, mientras que a un
cono, los meridianos se convierten en rectas concurrentes en el polo mientras que
los paralelos son circunferencias concéntricas.
3. Clasificación y tipos de proyecciones
Cilindro o cono pueden considerarse figuras geométricas auxiliares para llevar a
cabo la representación plana de la tierra. En estos casos, un cilindro o cono
tangentes a la tierra, sobre lo que se proyectan los distintos puntos que queremos
representar. Posteriormente el desarrollo sobre un plano nos dará el mapa deseado.
Al hacer esta transformación se introducen deformaciones que alteran las
superficies y las longitudes sobre el plano, manteniendo el valor de los ángulos y la
semejanza de las figuras.
No hay ningún sistema en el que se pueda hacer la proyección desde una esfera al
plano sin introducir deformaciones en las relaciones geométricas de las figuras, que
pueda conservar las variables, longitudes, ángulos o áreas de los cuerpos. Cada
sistema de proyección posee unas características propias, que les permiten
clasificarlos en función de esas alteraciones. Así los que conservan los ángulos se
denominan conformes, los que mantienen las longitudes en determinadas
direcciones se denominan automecoicas y las que no alteran la medida de las áreas
de las superficies se conocen como equivalentes.
Se atribuye la conformidad a una proyección cuando se mantiene la relación de
semejanza entre figuras diferenciales del elipsoide y sus correspondientes en el
plano. Al ser figuras semejantes se conservan los ángulos y al mismo tiempo la
relación entre elementos lineales es constante para cada punto. Una proyección
conforme mantiene la misma escala en todas sus direcciones.
La elección del sistema de proyección debe efectuarse en función de las magnitudes
que interese mantener sin alteraciones. La red de meridianos y paralelos tiene
forma distinta según el sistema de proyección adoptada.
Para una carta de navegación
marítima precisaremos que las líneas
de rumbo constante se represente
como rectas, sin ser compatible con
mapas que requieran la conservación
de las superficies.
Las alteraciones lineales que se
producen en las proyecciones
conformes aumentan en función del
cuadrado de la distancia al círculo de
contacto
de la superficie auxiliar de la
proyección. Puede delimitarse la
franja para que las deformaciones se mantengan dentro del límite. Por ello hay que
tener en cuenta la forma y la extensión del territorio representado.
La proyección cilíndrica es muy apropiada para los sectores del globo definidos por
franjas estrechas y próximas al ecuador, un meridiano o un círculo máximo. Las
proyecciones cónicas tienen aplicación ideal para zonas situadas en la proximidad
de un paralelo. Cuando la zona a representar se sitúa en las proximidades de los
polos, con la forma de un casquete, los mejores resultados se obtendrán con una
proyección acimutal.
Una primera clasificación de los sistemas de proyección se puede hacer en función
de los criterios geométricos.
• Proyecciones acimutales: Si la superficie de proyección es un plano tangente a
la tierra.
• Proyecciones cilíndricas: cilindro tangente a la esfera terrestre a lo largo del
ecuador.
• Proyecciones cónicas: la superficie de proyección es un cono tangente a la
esfera a lo largo de un paralelo.
Estas proyecciones llevan el calificativo de:
• Proyección polar: la superficie
de proyección, un plano, es
tangente en el polo.
• Proyección ecuatorial: la
superficie de proyección es
tangente a lo largo del
ecuador, como es el caso de
un cilindro.
• Proyección transversa: cilindro
tangente a lo largo de un meridiano.
Esta clasificación de las proyecciones atendiendo al sentido geométrico de la
palabra, no abarca el conjunto de sistemas de transformación existentes en la
práctica cartográfica, por el contrario excluye a todos aquellos sistemas de
proyección que tienen como objetivo la representación de la tierra. En las
acimutales y cónicas la limitación está en el propio diseño, viene impuesta por ser
posible la proyección de áreas geográficas limitadas. En la proyección cilíndrica,
quedan excluidas las zonas polares por no ser posible la proyección en ellas. Es
necesario recurrir a otras clasificaciones de los sistemas de proyección para la
representación completa de la superficie terrestre en un solo mapa.
La clasificación se amplía con los siguientes criterios:
1. Deformaciones producidas al efectuar la transformación.
2. Por el paralelismo geométrico que pueda evocar el paso de la superficie
terrestre de una superficie plana.
3. Por la relación de la transformación de la cuadrícula de coordenadas terrestres
y la cuadrícula del sistema de coordenadas plano.
1: Deformaciones producidas por la proyección utilizada, la clasificación se realiza
por las magnitudes que se conservan en el plano. Proyecciones conforme: las que
conservan los ángulos, haciendo que la red de meridianos y paralelos en el plano
mantenga su condición de perpendicularidad.
Las proyecciones equivalentes mantienen sin alteraciones la relación de la superficie
de una forma terrestre y la representada en el plano. Las superficies delimitadas en
el terreno por líneas poligonales o cerradas se transforman sin modificar el valor del
área representada. No existe ningún sistema que pueda ser conforme y equivalente.
2: Los sistemas de proyección por su identificación geométrica, que resultan de la
proyección de una parte de la superficie terrestre sobre un plano, cilindro o cono
tangente.
Proyección acimutal: si la proyección se efectúa sobre un plano tangente a la tierra.
Entre ellas destacan:
La proyección gnómica: el punto de vista se sitúa en el centro de la tierra,
resultando que los círculos
máximos se proyectan en líneas
rectas.
La proyección estereográfica: tiene
su punto de vista o centro de la
proyección en el otro extremo del
diámetro terrestre que define el
punto de tangencia del plano y
Tierra.
La proyección ortográfica: resulta
de la proyección sobre un plano
tangente cuando el punto de vista
se imagina en el infinito.
La proyección escenográfica:
cuando el punto de vista está
fuera de la tierra (no viene en el libro).
Proyecciones cilíndricas: se considera la
proyección de la esfera del elipsoide sobre un cilindro tangente o secante a la
superficie terrestre.
Directas: la tangencia se produce a lo largo del ecuador.
Transversas: la tangencia se realiza a lo largo del meridiano.
Oblicuas: se trata de otro círculo máximo de tangencia cualquiera, que no es ni
el ecuador ni el meridiano.
En el caso de las cilíndricas directas que tienen como referencia de contacto el
ecuador, los meridianos transformados son las generatrices de cilindro y los
paralelos resultantes en la proyección son rectas paralelas, separadas a una
distancia del ecuador que es función de la latitud. En la proyección Mercator, la
separación de los paralelos es creciente de manera progresiva en función de la
latitud.
Proyección de Cassini: La proyección cilíndrica transversa, en la que la cuadrícula en
el plano es cuadrada, de tal manera que la distancia resultante entre los paralelos y
meridianos homólogos es idéntica. Se utilizó en el mapa de Francia, París como
origen de proyección.
Proyecciones cónicas: el cono tangente o secante a la esfera o elipsoide. En todas
sus variantes, aplicadas en la práctica, el eje del cono es coincidente con el eje de
los polos. Los meridianos se transforman en generatrices del cono y los paralelos en
círculos concéntricos cuya distancia al paralelo de contacto es una función de la
latitud. En la cuadrícula transformada en el plano de proyección los meridianos son
rectas concurrentes en el vértice del cono y los paralelos círculos concéntricos
trazados desde el vértice del cono.
Otros sistemas de proyección, como la proyección poliédrica: ofrecen soluciones
alternativas al considerar que la superficie del territorio dividida en pequeños
rectángulos, de unos 20x25km de lado, que se proyectan sobre el plano tangente en
el centro de esa figura. Proyecciones como la de Bonne o la policónica presentan
características específicas y diferenciadas.
Toda proyección puede tener su expresión matemática para efectuar el paso de las
coordenadas geográficas a las coordenadas planas.
4. Proyección Mercator
Mercator diseño esta proyección para encontrar una solución al problema de la
navegación marítima, de tal modo que las líneas recorridas por un boque a rumbo
fijo, denominadas loxodrómicas, se representasen por líneas rectas. Destaca en la
historia de la cartografía, ya que desde hace 5 siglos se utiliza en la navegación.
Se proyecta desde el centro de la Tierra, la superficie terrestre sobre un cilindro
tangente a lo largo del Ecuador. Resulta que los meridianos se transforman en
generatrices de cilindro y los paralelos en secciones circulares sobre el cilindro,
incrementándose su distancia al Ecuador a medida que aumentan las latitudes. Al
proyectar el cilindro sobre el plano se obtiene una representación llamada “latitudes
aumentadas”.
Puede utilizarse como una proyección que mantiene características homogéneas en
la superficie del globo, válida entre los paralelos de 70º Norte y Sur; quedando
excluidas zonas de los casquetes polares, un 6% de la superficie terrestre.
Es la utilizada en todos los países para la construcción y el levantamiento de cartas
náuticas, debido a que las líneas loxodrómicas se convierten en rectas. La escala se
mantiene constante a lo largo de un mismo paralelo, aunque varía de uno a otro y
de manera significativa al aumentar la latitud.
Las deformaciones son mínimas 3º al Norte y Sur de Ecuador. Es una proyección
óptima para representar esta banda de 6º centrada en el círculo máximo de
contacto. Las alteraciones aumentan de manera progresiva con los elementos de
latitud. En las latitudes altas se producen grandes deformaciones (Groenlandia).
5. Proyección Lambert
Se proyecta la superficie sobre un cono
tangente o secante a un paralelo del
tan
globo terrestre, que posteriormente se
desarrolla sobre un plano,
obteniéndose una representación
conforme. Los meridianos aparecen
como rectas concurrentes en el punto
que corresponde en el desarrollo al
vértice del cono, y en los puntos que tienen la misma diferencia de longitud forman
ángulos iguales entre sí. Los paralelos se representan como circunferencias
concéntricas fijándose los radios que aseguren su condición de conformidad.
La escala se conserva a lo largo del paralelo tangente manteniéndose constante a lo
largo de cada paralelo aunque aumenta de manera significativa al alejarse del
círculo. En consecuencia, las deformaciones son mínimas a lo largo del paralelo de
contacto incrementándose al alejarnos de él.
Esta proyección se adapta para representar superficies que se extienden a lo largo
de las franjas del globo de latitud constante en latitudes medias. Se utilizan en estas
zonas para la elaboración de cartas aeronáuticas, mapas topográficos y cartografía
militar. Cuando se va a emplear en mapas de escala grande, la zona a representar
se debe encuadrar entre los paralelos secantes que determina el cono de
proyección.
6. Proyección Poliédrica
Se supone el territorio dividido en pequeñas cuadrículas que se proyectan sobre el
plano tangente en el centro de cada una de ellas. No es una proyección conforme ni
equivalente, reduce deformaciones de ángulos y distancias. Se utilizó hasta 1965 en
el Mapa Topográfico Nacional a escala 1:50.000. La cuadrícula se diseñó dividiendo
el territorio en trapecios curvilíneos limitados por dos paralelos separados entre sí
10’ y dos meridianos separados entre sí 20’. Esta proyección no conserva ni los
ángulos ni las áreas, pero sus deformaciones son mínimas al no separarse mucho
del punto central.
Al unir cuatro hojas con una
esquina común queda un vacío
en el caso de los paralelos, son
que pueda considerarse un
inconveniente para su manejo,
en la práctica de las
deformaciones del papel
hacen imperceptibles estos
vacíos.
7. Proyección UTM
En la Mercator y Lamber las
deformacionesse producen y
aumentan progresivamente a medida
que nos alejamos de la línea de
contacto. Las deformaciones lineales
se mantienen dentro de márgenes
admisibles en una zona comprendida
entre los 3º del norte y al sur de la
citada línea. Se plantea un problema
cuando las dimensiones de la zona a
representar sobrepasan esta frontera, ya que las alteraciones lineales y superficiales
quedarán fuera de los límites admisibles.
La Mercator se utiliza universalmente en la cartografía náutica. La Lambert se
adapta a cartografías regionales o nacionales sin constituir un sistema de referencia
global. La proyección UTM (Universal Transverse Mercator) se diseñó para dar
solución a estos problemas planteándola como una solución cartográfica y de
referencia homogénea a nivel mundial.
Esta proyección se basa en un sistema cilíndrico transverso conforme, que es
tangente al elipsoide a lo largo de un meridiano elegido como origen. Su
inconveniente es que a medida que nos alejamos del citado meridiano de tangencia
las alteraciones introducidas alcanza valores muy considerables.
Esta proyección se utiliza aplicándolo a la zona de deformaciones mínimas, 3º a
cada lado del meridiano de contacto. Para ello divide la superficie terrestre en 60
husos iguales de 6º de amplitud, que vienen a crear un conjunto de 60 proyecciones
iguales, que cubren el globo terrestre, refiriéndose a cada una de ellas al meridiano
central del huso respectivo y al Ecuador.
El campo de aplicación de esta proyección queda fijado entre los paralelos de 80º de
latitud Norte y Sur. Si en la proyección Mercator el eje de cilindro era coincidente
con la línea de los polos, en la UTM el cilindro se sitúa de manera transversal, con su
eje en el plano del Ecuador.
De esta forma se proyecta, un husos de 6º, la superficie terrestre sobre un cilindro
tangente a lo largo de un meridiano central que se eligen como origen este
meridiano será el eje de ordenadas YY en el plano, siendo el Ecuador el de abscisas
XX. Por tanto el meridiano origen como el Ecuador se representan como rectas, no
siéndolo los demás paralelos y meridianos.
Su universalidad se logra empleando distintos cilindros, correspondientes a
determinados meridianos separados entre sí también 6º. Al dividir la superficie
terrestre en 60 husos iguales de 6º de amplitud, cada uno de ellos queda referido al
meridiano central, meridiano 3º, 9º, 15º, etc. Y al Ecuador de huso respectivo. Las
fórmulas de transformación que pueden definirse para cualquier huso serán válidas
para los usos restantes por tratarse de un elipsoide de revolución cuyo eje es
coincidente con el terrestre.
Esta proyección se define para cada huso, así la proyección será conforme y la
transformada del meridiano central automecoica, con un módulo de deformación
lineal al igual a la unidad. En el elipsoide, el meridiano central es el origen de
longitudes. En el plano, la transformada del meridiano central es el eje de ordenadas
y la perpendicular, transformada del Ecuador, es el eje de abscisas.
Para reducir las deformaciones, las cuales aumentan a medida que los puntos se
alejan del meridiano central, se ha elegido un factor de reducción de escala igual a
0,9996, que no altera las condiciones de conformidad ni la naturaleza de la
proyección.
8. Proyección Gnomónica
Se utiliza para llevar a cabo la transformación, un plano tangente a la superficie
terrestre, situando el punto de vista en el centro de la tierra. No es posible
representar con este sistema un hemisferio completo ya que los diámetros paralelos
al plano de proyección tienen su imagen en el infinito. No se utiliza para representar
las zonas polares.
Este sistema de proyección tiene
la propiedad de transformar las
líneas de círculo máximo,
llamadas ortodrómicas, en líneas
rectas con independencia
del lugar que se considere
en la esfera terrestre o elipsoide.
De la misma forma toda recta en
el plano es una ortodrómica en el
globo. Esta es una proyección útil
cuando se desea conocer la
distancia más corta entre dos
puntos de la tierra y cual es el rumbo que debe seguirse
para llegar de uno a otro. La distancia más corta entre dos puntos es el círculo
máximo definido por la intersección del plano, que pasa por puntos citados y el
centro del globo, con la superficie terrestre; representado por la recta que los une
en la carta gnómica.
Esta proyección se utiliza en la navegación marítima oceánica para trazar y
determinar la derrota entre dos puntos, que debe seguir un buque recorriendo la
ortodrómica que pasa por ellos. Por lo contrario la utilización de esta proyección
plantea el problema de que el rumbo que debe seguir un buque para navegar sobre
una ortodrómica tiene que ajustarse y cambiarse de manera continua.
Por ello, en la práctica se utiliza para determinar el rumbo inicial y la derrota a
seguir que se obtiene con una línea recta que los une. Teniendo en cuenta que una
carta Mercator se representa por una línea curva, es preciso trazar los tramos rectos
que se ajustan a esta curva definiendo los rumbos sucesivos que se deben utilizar
para recorrer el círculo máximo, haciendo el recorrido más corto.
9. Proyección Mollweide
Se emplea en la representación de planisferios. Mantiene el perfil más natural de la
imagen de los continentes en el caso de que la representación se extienda desde
altas latitudes del hemisferio Norte al hemisferio Sur. El Ecuador tiene doble longitud
que el meridiano central y está dividido en tramos iguales por una red de
meridianos.
La cuadrícula plana transforma el
meridiano central en una recta
perpendicular en su centro al Ecuador,
que también está representado por
una recta. Los meridianos se
convierten en elipses, y los paralelos
en líneas rectas paralelas al Ecuador,
con la separación ajustada para
mantener la condición de equivalencia.
10. Proyección de Peters
Proyección cilíndrica, de uso frecuente en los
últimos años, tiene la particularidad de
reducir las grandes deformaciones de las
áreas de la superficie terrestre en latitudes
altas, en ambos hemisferios. Tiene la
apariencia de alargar y estilizar las formas en
sentido norte-sur.
11. Proyección de Bonne
Proyección cónica de carácter
equivalente, utilizada en
determinados mapas
militares, aunque al no ser
conforme ha sido sustituida
por la de Lambert. Se
proyecta la superficie
terrestre sobre un cono
tangente a lo largo del
paralelo de origen, pero a
diferencia de a Lambert, en
la que la separación de los
paralelos asegura la condición de conformidad, su trazado
se realiza tomando el mismo arco y distancia definida, entre
los paralelos, por la elipse meridiana entre ellos.
Esta proyección es automecoica, conservando las líneas de
su longitud en la transformación en todos los paralelos y en
el meridiano de origen.
12. Proyecciones cartográficas utilizadas en Europa
(Este punto no aparece en la guía) La información de “Proyecciones cartográficas en
Europa”, realizada en 2003 por el Institute for Environment and Sustainability, el
“Joint Research Centre” y “EuroGeographics”. Utilizando fuentes de los institutos
geográficos nacionales las proyecciones utilizadas en los distintos países.
Proyección Cartográfica País
Transversa Mercator Albania, Austria, Bulgaria, Finlandia, Gran
Bretaña,
Grecia, Irlanda, Italia, Lituania, Luxemburgo,
Noruega, Polonia, Portugal, Rumanía, Rusia,
Suecia, Turquía y Ucrania.
Universal Transversa Chipre, Dinamarca, Islandia, Italia, Malta,
Mercator Noruega, Portugal, España y Turquía.
Transversa Mercator Alemania, Bulgaria, Croacia, Eslovenia.
(Sistema alemán Gauss-
Kruger)
Cónica Conforme de Bélgica, Estonia, Francia
Lambert
Cónica Conforme Oblicua República Checa y Eslovaca
Cilíndrica Conforme Hungría y Suiza
Oblicua
Estereográfica Oblícua Holanda, Polonia y Rumanía
Bonne Portugal
Capítulo VI
LA FORMACIÓN DE MAPAS TOPOGRÁFICOS
1. Fotogrametría
Técnica cuyo objeto es estudiar y describir con precisión la forma, dimensiones y
posición en el espacio de un objeto, utilizando medidas hechas sobre varias
fotografías tomadas desde diferentes puntos de vista.
Una fotografía registrada por medio de una cámara métrica un haz perspectivo de
rayos por la zona objeto de la toma. En el caso de una fotografía aérea se considera
esta imagen como una proyección cónica. Si el eje de la cámara estuviera vertical
en el momento de la toma y el terreno fuera llano y horizontal.
En la realidad estas condiciones no se cumplen, el terreno presenta ondulaciones y
el eje de la cámara no coincide con la vertical con la mayoría de los casos, en
consecuencia la imagen fotográfica nunca es un plano. Es preciso llevar a cabo un
proceso posterior denominado restitución fotogramétrica, que corrija las
desviaciones antes citadas, transformando la proyección cónica en ortogonal.
Los equipos de restitución se basan en la visión estereoscópica, que permite la
percepción en relieve de un objeto a partir de dos fotografías de dos puntos de vista
diferentes. El aparato más simple que permite esta visión es el estereóscopo,
compuesto por dos lentes situadas en un plano horizontal, con sus centros a la
distancia interpupilar. Al observar las dos fotos se produce la transformación de la
imagen fotográfica plana que pasa a visualizarse en relieve, efecto 3d.
La formación de mapas topográficos se apoya desde los 70 en la aplicación de la
fotogrametría. La realización del proceso del levantamiento fotogramétrico
comienza por la toma de fotografías aéreas. La cobertura fotográfica se realiza
siguiendo líneas de vuelo paralelas, llamadas “pasadas”, que cubren la superficie a
cartografiar. Entre las fotografías consecutivas tiene que existir una zona de
recubrimiento común entre el 60% y el 90%.
En las zonas de solape o recubrimiento entre dos fotogramas sucesivas es posible
formar un modelo estereoscópico virtual del terreno, modelo tridimensional que
recrea el territorio a escala y hace posible la información cartográfica.
La escala de este modelo es función de la distancia de las fotografías en el equipo
restituidor, relacionada a través de la escala con el espacio recorrido.
El equipo de restitución permite colocar los pares de fotos en la misma posición que
tenía la cámara fotográfica. Así se reproduce un modelo óptico semejante al terreno
fotografiado. En un proceso posterior de orientación de rotación y traslación se sitúa
en el plano de proyección en la posición con la del propio terreno.
Así se crea un modelo en relieve a escala del terreno sobre el que es posible
reconstruir y restituir sus características geométricas y topográficas, determinando
el trazado de sus elementos lineales, puntuales o superficiales.
Para introducir un modelo en un equipo de restitución es necesario conocer los
parámetros de orientación interna de la cámara y su calibración, distancia focal del
objetivo, posición del punto principal y de las marcas fiduciales.
Estos parámetros se determinan por la casa fabircante y deben ser comprobados en
laboratorios especializados y habilitados para la emisión de estos certificados.
El inicio del trabajo de restitución de un modelo estereoscópico precisa que se
realice la operación de orientación externa, para lo que es preciso conocer los seis
parámetros que definen la situación de la cámara fotográfica.
Estas son las coordenadas de centro de proyección de la cámara y su orientación
angular respecto a los ejes de sistema de referencia. Los giros necesarios para
conseguir la orientación angular son pequeñas cantidades ya que las cámaras se
montan en el avión sobre soportes giroscópicos que mantienen el eje vertical.
Estas operaciones se realizan a través de las coordenadas geográficas de puntos de
apoyo en el terreno, cuya imagen fotográfica sea un punto, identificados en las
fotografías que servirán para establecer la relación espacial.
Los equipos de restitución utilizados en la actualidad son digitales, utilizan imágenes
escaneadas con alta resolución de la generación anterior, de tipo analógico o
analítico, en lo que se visualizaban físicamente los modelos estereoscópicos.
La percepción del relieve puede obtenerse mediante el empleo de los denominados
“anáglifos”. En ellos se proyectan las dos imágenes del par estereoscópico a través
de dos filtros de colores idénticos. El relieve surge al observar el modelo con gafas.
La restitución efectuada de forma gráfica llevaba una escala de trabajo, que no
podía modificarse sin procesos de manipulación fotográfica. Al contrario, la
restitución numérica permite obtener salidas gráficas a distintas escalas.
Otra posibilidad de las fotografías aéreas está en la utilización de ortoproyectores,
que permiten obtener ortofotos, con características métricas y escalas uniforme
coincidentes geométricamente con el trazado de un mapa topográfico. Estos
equipos transforman los elementos diferenciales en que se divide la imagen
fotográfica en función del modelo digital del terreno, corrigiendo las deformaciones
por el relieve, para obtener una nueva imagen con las características métricas
citadas.
La captura de información se hace de forma digital, registrando las coordenadas de
los detalles planimétricos de cultivos o altimétrica, es decir vías de comunicación
(ríos, edificaciones, límites) cultivos o curvas de nivel.
2. Representación del relieve
2.1. Curvas de nivel
El dibujo de las formas del terreno en la cartografía impresa se realiza por medio de
curvas de nivel y puntos acotados. Las curvas de nivel son líneas que unen los
puntos del terreno que tienen una misma altura en relación con un plano de
referencia.
La separación vertical entre dos curvas de nivel (equidistancia) depende de la escala
del mapa, de las características del terreno y de la precisión del mapa. En los mapas
a escala 1:50.000 la equidistancia es de 20 m y a escala 1:25.000 de 10 m. Las
curvas se rotulan con la cifra indicativa
de su altitud. Para facilitar su interpretación cada 5 curvas se traza una línea más
gruesa (maestra). En los puntos característicos del terreno (cumbres o cruces de
caminos) se rotula su altitud sobre el nivel de referencia, de denominan puntos
acotados.
2.2. Modelo Digital del Terreno
En los procesos de tratamiento y utilización cartográficos en soporte digital la
representación de la altimetría se realiza mediante un Modelo Digital del Terreno
(MDT), constituido por una malla cuadrada, superpuesta sobre el territorio, con un
punto de altitud en cada uno de sus vértices. La fidelidad de la representación del
terreno depende de la calidad de los datos de partida y del ancho de malla. El
modelo de un país tiene un ancho de malla de 25 m, cuyos datos proceden de
vuelos aéreos, radas o mapas topográficos.
Los MDT pueden realizarse con programas informáticos para la visualización del
terreno a través de perspectiva y permiten cualquier cálculo de pendientes o
volúmenes. Son interesantes las aplicaciones realizadas en países con territorios de
difícil acceso, para delimitar zonas fronterizas, a partir de la utilización de modelos
altimétricos obtenidos con sensores radar que proporcionan simulaciones en 3D.
Los archivos de los modelos digitales de elevación del terreno tienen formato raster,
consisten en un punto de elevación en cada nudo de la matrícula, con puntos
separados en intervalos regulares. La mayor parte de los modelos digitales del
terreno proceden de fuentes cartográficas y fotográficas. En el caso de las fuentes
cartográficas, los modelos se forman a través de las curvas de nivel y puntos
acotados que se digitalizan para llevarlos a la cuadrícula.
Cuando los datos proceden de fuentes fotográficas se utilizan técnicas de
correlación automática. Los archivos de los modelos digitales deben contener
información del proceso de generalización y asociada a los datos.
Los modelos digitales del terreno pueden clasificarse en tres niveles diferentes
según las características y elaboración de la información almacenada.
1. En una primera aproximación, los datos de la altitud generan un modelo
básico susceptible de utilización en determinadas aplicaciones.
2. El segundo grupo se incluyen datos del modelo elaborados, procesados, para
eliminar errores sistemáticos y para suavizar sus variaciones.
3. En el tercer grupo los datos ya depurados del modelo se complementan
incorporando información sobre curvas de nivel, puntos acotados, lagos o
líneas de costa y vaguadas, que proporcionan una interpretación clara.
La precisión de un modelo digital del terreno depende de la naturaleza de la fuente
de datos, de la resolución espacial y del ancho de malla.
2.3. Interferometría radar
Es la técnica que permite generar la representación altimétrica del territorio a partir
de la emisión de señales radar desde un equipo instalado a bordo de un satélite
artificial.
Las imágenes obtenidas pueden ser generadas desde dos antenas situadas en la
misma plataforma, que aunque no tienen la suficiente separacón para trabajar como
un estereoscópico, puede mostrar diferencias niveles de variación.
Las diferencias de fase con que se reciben las señales se producen debido a las
diferencias de altitud de los puntos de la superficie terrestre. La amplitud de las
diferencias de fase crece a medida que aumenta la altitud del relieve. Al combinar
las dos series de datos recibidas en las antenas se producen un interferograma que
refleja las interferencias producidas por las diferencias citadas. Las variaciones en el
tiempo de viaje de la seña entre dos puntos producen la interferencia y muestra las
pequeñas diferencias en altura.
El cálculo y determinación precisa de las altitudes de la superficie terrestre se
efectúa precisa de las altitudes de la superficie terrestre se efectúa a partir de la
distancia que separa a las dos antenas y de las diferencias de fase de las señales
reflejada en la tierra que se reciben en las antenas. La separación entre las antenas
que define la línea base, debe mantenerse constante durante el período de
observación y conocerse con precisión.
3. Trabajos de campo
La reducción de los plazos de tiempo empleados en la ejecución de trabajos de
campo para la realización de las diversas fases de los levantamientos cartográficos
ha constituido un objetivo para todas las organizaciones de la producción de mapas.
Los grandes levantamientos tuvieron una duración próxima a los cien años para las
escalas 1:25.000 o 1:150.000. Las operaciones geodésicas, topográficas, de
clasificación y actualización de datos, hechas fechas muy recientes, principio de los
70, han exigido la presencia en el campo de equipo de personas para la medición y
recogida de datos.
Respecto a la obtención de información planimétrica y altimétrica podemos afirmar
que hasta la aparición de los vuelos fotogramétricos el levantamiento del mapa
exigía recorrer cada uno de los caminos de la zona a cartografiar y de las
poligonales interiores, efectuando medidas por topografía clásica con un teodolito o
brújula. Estas campañas de campo han sido muy costosas por su importe
económico, esfuerzo físico y personal de los equipos de trabajo y de difícil ejecución
en zonas de acceso complicado.
La realización de los trabajos de campo se desarrollaba en campañas coincidentes
con las estaciones de climatología más suave a lo largo del año. El enorme volumen
de datos topográficos tenía que ser procesado y calculado en gabinete. Para el
dibujo del mapa 1:50.000 se
efectuaba el levantamiento
topográfico y dibujo de
minutas a escala 1:25.000. Las
tecnologías de la cartografía
obligaban a la planificación de
los levantamientos de mapas
con periodos de ejecución muy
prolongados, y por la propia
naturaleza de los trabajos era
prácticamente imposible su actualización en cortos períodos de tiempo. Planteado el
problema cartográfico la valoración de las tierras catografiadas es negativa ya que
enorme superficies del planeta no estuvieron cartografiadas a escala 1:50.000 hasta
los 90.
Ortofoto Sevilla
La posibilidad de obtener fotografías aéreas tomadas en vuelos fotogramétricos que
podían realizarse de manera radical, la metodología de los levantamientos de
mapas. Haciendo uso de técnicas de restitución fotogramétrica fue posible obtener
la información para elaborar un mapa.
De hecho, la utilización de dos fotografías aéreas para genera un modelo
estereóscopico suponía traer a gabinete la réplica del terreno con la posibilidad de
efectuar las medidas y obtención de información cartográfica registrada en las
fotografías podían ser trasladada a los documentos y soportes cartográficos. Este es
el ahorro sustantivo en esfuerzo personal y coste económico que permite acortar los
plazos de la formación de mapas y abordar el cartografiado de amplias superficies
territoriales, con la posibilidad de actualización de los mapas en cortos periodos de
tiempo.
La realización de trabajos de campo podía reducirse con las facilidades de la
fotogrametría; limitándose a efectuar el recorrido de campo de la zona para recoger
la información que no aparece registrada en las fotografías aéreas y debe ser
obtenida directamente en el campo. Se trata de la toponimia del territorio, de los
detalles topográficos que aparecen ocultos en las fotografías o de aquellos
elementos que no tienen representación fotográfica a escala elegida.
Un aspecto esencial es la incorporación al mapa de los nombres geográficos de sus
entidades de población y los topónimos de las grandes formaciones geográficas y de
los pequeños accidentes territoriales. Los topónimos están vinculados a la cultura
local y a la lengua de los pueblos que se ubican en este territorio. Un buen número
de informaciones relativas al territorio se transmite de generación en generación por
vía oral.
Por ello, el levantamiento de un territorio a escalas cartográficas medidas o de
detalle debe servir para recuperar ese tesoro cultural que está constituido por los
nombres geográficos, que en la práctica tan solo conocen en las zonas rurales de
edad avanzada, únicas que pueden aportar información sobre la toponimia local.
Este problema se ha producido y acentuado al desplazarse una gran parte de la
población rural hacia las áreas urbanas, llevando consigo la ruptura del proceso de
transmisión de la información de mayores a jóvenes.
La organización de estos trabajos debe realizarse para recorrer la red viaria
verificando la información recogida en la restitución del vuelo fotogramétrico. Para
ello se hace uso de una salida gráfica de las minutas de restitución y de manera
complementaria de las fotografías aéreas utilizadas. La comprobación de las
minutas para asegurar que la realidad del territorio se corresponde con la restitución
debe ir acompañada de los trabajos de clasificación y corrección de los datos de
campo.
De esta forma los datos que se incorporan en la clasificación de campo son
correspondientes a las categorías de las vías de comunicación (caminos y sendas)
orden de la red hidrográfica, redes de transmisión de energía y rotulación que
identifica entidades de población y toponimia menor.
La exactitud métrica de un levantamiento topográfico debe estar complementada
por la información precisa para definir la naturaleza de esos mismos elementos
topográficos. Los trabajos de campo siempre tienen que apoyarse en personas
conocedoras de cada lugar, estudiosos de la cultura local, que puedan contribuir a
aportar la adecuada información para la redacción final del mapa.
La calidad de un mapa no está vinculada al rigor del procedimiento técnico seguido
en el proceso de apoyo decampo y aerotriangulación, restitución fotogramétrica y
procesos de codificación y carga de la base de datos. Los trabajos de campo para
completar, clasificar, actualizar la información topográfica y recoger la toponimia
son una muestra del cuidado y rigor del contenido recogido en el mapa.
Una de las informaciones que debe tener la mayor precisión en un mapa topográfico
es la relativa al trazado y clasificación de carreteras y caminos. En una fotografía
aérea aparecen recogidos caminos, sendas pistas, carreteras y autopistas. Su
clasificación de acuerdo con los códigos del mapa no puede efectuarse directamente
de la foto con las características del firme de las vías de comunicación, humedad del
terreno y condiciones de iluminación, que pueden dificultar la distinción entre
algunos grupos, produciendo confusiones entre pistas no asfaltadas y carreteras.
Por ello es necesario recorrer la totalidad de las vías de comunicación y caminos de
una zona para asegurar la precisión y concordancia de la información del mapa de
acuerdo con la simbología de la leyenda. En el caso de que la escala del mapa
permita incluir los puntos kilométricos de la red viaria, información de gran interés
en determinadas aplicaciones para llevarlos y situarlos en el mapa.
En cuanto a la red hidrográfica, el curso de cada uno de los ríos debe clasificarse de
acuerdo con el código de representación establecido por la leyenda del mapa. Debe
prestarse atención aquellos cursos de agua de carácter intermitente, con trazos
intermitentes.
Es preciso identificar las aguas superficiales de embalses o lagunas. En el caso de
los embalses no es suficiente, en el verano de altura del agua puede ser menor que
en el invierno. Los límites de embalse deben ser los que coincidan con la cota
máxima de aliviadero.
En las zonas de litoral se debe efectuar un trabajo de campo de revisión de la línea
de costa que aparece representada en el mapa. Teóricamente debe coincidir con el
nivel medio del mar, aunque en el mar Mediterráneo el efecto de las áreas no tiene
una oscilación perceptible, dependiendo de la hora a la que se ha tomado la
fotografía. Por ello se debe efectuar la comprobación para ajustar el trazado de esta
línea.
Existe discrepancia ente la línea costera identificada con el nivel medio del mar y la
línea costera dibujada en las cartas náuticas, que corresponde al cero hidrográfico y
está identificada por la línea de baja mar más pronunciada, denominada bajarmar
escorada, que se pueda producir en el lugar. En zonas atlánticas del norte europeo
puede llegar a tener una amplitud de varios kilómetros, por lo que la escala
cartográfica 1:25.000 aparecen representadas ambas líneas.
La representación de los diferentes tipos de cultivos exige la adecuada revisión de
campo, el blanco y negro puede inducir a confusiones. La consulta a los mapas
temáticos de cultivos y aprovechamientos en muchos casos no permite hacer esta
clasificación. Por ello el operador de campo debe comprobar y corregir la
clasificación en la restitución fotogramétrica, con frecuentes dudas en la
interpretación.
Debe prestarse atención a la rotulación del mapa, según la clasificación de
entidades de población, por su número de habitantes y capitalidad administrativa.
Es importante el idioma utilizado en el mapa. La toponimia según criterio aceptado
debe estar redactada en el idioma local. Para ello los trabajos de campo deben
priorizar la recogida de la toponimia menor. La recogida de los nombres, debe
hacerse con un equilibrio respecto a la escala utilizada en el mapa.
El ordenador debe recoger los topónimos apoyándolos en un criterio topográfico. En
las zonas con lengua vernácula se debe efectuar una revisión decampo,
competencia de un filólogo conocedor de la lengua vernácula. Las diferentes
naciones han creado comisiones de toponimia que elaboran normas sobre su
correcta escritura.
Los trabajos de campo de recogida de toponimia deben efectuarse recorriendo los
lugares que puedan ser identificados con un nombre geográfico, de tal modo que el
operador de campo esté acompañado en cada lugar por una persona conocedora
del terreno y de su toponimia. Este es un trabajo complejo de dificultad.
Los grandes núcleos de población pueden estar identificados por trabajos previos.
Cuestión diferente se plantea en la identificación de las pequeñas entidades de
población, debe efectuarse de manera individual.
La documentación de partida debe incluir los mapas o trabajos toponímicos que
pueden haberse efectuado en la zona objeto de estudio. Debe documentarse la
preparación de la salida al campo con toda la documentación posible a recopilar. En
esta preparación pueden identificarse topónimos que puedan presentar dificultades
en cuanto a su aceptación correcta. En ciertas ocasiones estudiosos de la toponimia
observan como el mismo paraje puede tener acepciones diferentes acepciones,
como en los topónimos de la franja costera.
La denominación de una pareja tiene su origen alguna de sus características
geográficas o en la visión de la población. Por ello un mismo accidente geográfico
costero tenga una acepción para los hombres de mar. Un análisis de las acepciones
debe ser tenido en cuenta para dar el mayor rigor posible.
Un objetivo en los trabajos de campo debe ser que la lista de entidades de población
tenga su referenciación geográfica por medio de su representación cartográfica. En
España, la escala (60.000 entiendades de población) la escala es de 1:50.000.
Galicia con 30.000 entidades casi la mitad de la geografía española.
4. Toponimia
Estudia el origen y significado del os nombres de lugar. La denominación de una
entidad de población, un accidente geográfico o un paraje se engloba y clasifica
dentro del conjunto de nombres geográficos. Existe una relación directa entre la
toponimia y la cartografía ya que los nombres del lugar encuentran su asiento
natural localizados sobre un mapa.
Un listado de topónimos da una información sobre la toponimia de una región o país.
Este listado tiene un importante valor añadido puesto que permite su lectura sobre
el modelo geográfico que expresa el mapa. En realidad permite conocer los
topónimos situados sobre el territorio.
Las denominaciones geográficas conservan el significado pleno y explicativo de la
realidad que designan. Ha de tenerse presente que un topónimo es el resultado de
alguna circunstancia histórica, de las características topográficas del lugar en el que
se encuentra.
La toponimia tiene el sentido afectivo que le aporta la vinculación del hombre con el
territorio. El nombre puede tener origen en la definición de sus habitantes de cómo
lo han visto y sentido (Riofrío o Villahermosa).
La toponimia se considera como la descripción del escenario geográfico
(Montenegro).
Además es el archivo de la historia del lugar, como la procedente de la romanización
(Emerita Augusta).
También los nombres aluden a las características morfológicas del lugar situado ( ej
Cumbres). Ejemplos a la posición del Sol como La Umbría o La Solana.
Los países europeos mantienen referencias toponímicas consecuencia de las
invasiones y dominaciones de otros pueblos. En España se conservan como muestra
de:
- Invasiones (Suevos, Puerto del Alano o Godos
- Toponimia de procedencia árabe (Almazán, Almenara o Medina del Campo).
- Toponimia cristiana de la reconquista y repoblación (Salvatierra, Arcos de la
Frontera, Jerez de la Frontera).
- Topónimos de los estados cristianos medievales (Puebla, Pobladura del Valle).
- Toponimia de las órdenes militares (Campo de Calatrava o Jerez de los
Caballeros).
- Nombres considerados como auténticos monumentos históricos, restos
arqueológicos (Castro de Borneiro) o construcciones dolménicas (Mámoa o
Arca).
También topónimos que se perpetúan como fósiles del lenguaje. Se trata de
topónimos de parajes apartados de las zonas habitadas pero que no han tenido
evolución alguna en el tiempo por no utilizarse en el habla de las gentes.
La toponimia tiene el significado del a visión e interpretación humana de la
geografía loca. Y lleva impresa la historia. Expresa la relación del hombre con su
paisaje. Su conocimiento es de gran valor para apoyar los estudios de carácter
filológico, histórico o arqueológico, ya que cada uno de los topónimos contiene en su
acepción una explicación del pasado del lugar.
La toponimia lleva grabada en cada una de sus acepciones la lengua en la que se
han expresado un pueblo históricamente. Una consecuencia de ello es la posibilidad
de delimitar las fronteras lingüísticas a partir de los estudios toponímicos.
La recopilación de los topónimos tiene para los filólogos un interés relacionado con
la etimología y su evolución. Cuando el nombre de un lugar se encuentra
referenciado sobre un mapa, a escala 1:10.000 o 1:50.000 es posible identificar las
características topográficas del terreno. Puede relacionarse el topónimo con el
territorio y sus circunstancias morfológicas, de vegetación, de tipo de suelo o de su
relación con la meteorología.
Está vinculada la toponimia menor o microtoponimia, constituida por los nombres de
pequeñas entidades, aldeas, formas del territorio, vaguadas y parajes, cuyo
conocimiento se mantiene por tradición oral. Estos nombres son de gran valor para
la historia local.
Si la toponimia en un sentido general aparece vinculada a la cartografía como forma
natural de expresión, en el caso de los nombres de pequeños parejas, de la
toponimia menor, tan solo es posible recoger y referenciar el volumen de datos. Un
momento idóneo para realizar este trabajo es el de los levantamientos catastrales,
en las zonas rurales puede apoyarse su localización aportando el nombre del paraje
en el que se sitúa.
Una buena parte de los topónimos está en peligro de desaparición, por tratarse de
nombres de tradición oral, frecuente en la microtoponimia. Este proceso puede
verse truncado al estar basado en la comunicación de las personas de avanzada
edad con las jóvenes. La tendencia de los últimos años puede significar una
dificultad en este proceso tradicional.
También destaca la toponimia que puede encontrarse en la lengua española en
otros continentes, que es una muestra de la presencia de nuestros navegantes y
exploradores, y de sus grandes gestas en la época de los descubrimientos,
recogidas en cartas náuticas , localizada en América y las islas del Pacífico, en el
curso de las expediciones científicas de los siglos XVIII y XIX.
La época de los descubrimientos llevó la determinación de los nombres de gran
número de lugares, que se llevaron a la cartografía de nuevas tierras y costas. En
muchos casos se respetaron nombres vernáculos, en otros se atribuyó el nombre del
salto del día sin relación con las características topográficas.
Son muy expresivos de las difíciles circunstancias vividas por las tripulaciones de los
buques enviados con la misión de efectuar exploraciones geográficas en el cono Sur
americano (Golfo de Penas, Puerto del Hambre, Bahía Desolación…).
5. Líneas límite de división administrativa
La ley del catastro parcelario de 1906 ordenaba a los ayuntamientos el deslinde y
amojonamiento de sus términos municipales, siguiendo del criterio de colocar los
hitos o mojones atendiendo a la posesión en que se llevase a cabo la operación.
Esta línea de posesión tenía el carácter provisional, no prejuzgaba los derechos que
podían corresponder a cada ayuntamiento procediéndose a realizar los
amojonamientos administrativos.
En el caso de los términos municipales fronterizos con Francia y Portugal no se
amojona por parte de los ayuntamientos, siendo competencia exclusiva de las
Comisiones internacionales de límites.
La obtención de información existente relativa a las líneas límite de términos
municipales y provinciales, se encuentra en la documentación correspondiente a los
trabajos de delimitación de las líneas jurisdiccionales realizados del Mapa
Topográfico Nacional a escala 1:50.000 entre 1920 y 1960.
El levantamiento de cada una de las líneas límite se realizó con la elaboración de un
acta del deslinde que describe los mojones y tramos de la línea. Formalizada el acta
con la firma de las comisiones, se llevó a cabo el levantamiento topográfico de estas
líneas.
El trazado de las líneas límite reflejadas en el Mapa Topográfico Nacional a escala
1:25.000 se realiza a partir del desarrollo de estos cuadernos de campo y actas de
deslinde. Este mapa refleja la situación de la delimitación administrativa. Cuando se
requiere la determinación de la situación de los mojones debe realizarse en el
campo a partir de estas actas y cuadernos. Son frecuentes las iniciativas
municipales en relación con la gestión urbanística donde se precisa la operación de
replanteo en el campo.
6. Producción de mapas topográficos
Fases del levantamiento de un mapa topográfico, en el caso que se apoye en
técnicas fotogramétricas:
1) Elección de la zona a representar, escala de representación, escala
cartográfica y definición del proyecto de vuelo.
2) Realización del vuelo fotogramétrico en función de las condiciones
meteorológicas.
3) Determinación de los puntos de apoyo y cálculo de sus coordenadas
geográficas.
4) Restitución fotogramétrica del vuelo, por partes de fotos con recubrimiento
estereoscópico. Obtención de planimetría y altimetría.
5) Trabajo de campo de obtención de la información complementaria que no
aparece en las fotografías, toponimia, clasificación de la red viaria e
hidrográfica, puntos kilométricos y ajustes de la división administrativa.
6) Formación del mapa en gabinete con clasificación de la información, definición
de símbolos y destalles de representación.
7) Incorporación de toponimia y líneas de división administrativa.
8) Actualización de datos de fecha del vuelo.
9) Revisión de contenidos y control de calidad.
10) Obtención de fotolitos de impresión, proceso de separación de colores y
tirada en imprenta.
Capítulo VII
IMÁGENES DEL TERRITORIO
1. Fotografías aéreas
Constituyen un recurso informativo del territorio a partir del cual se puede deducir e
interpretar la naturaleza de su paisaje. El recubrimiento fotográfico de una región
muestra un inventario gráfico de la ocupación general y de las características
geográficas de los elementos puntuales, lineales o superficiales que configuran la
cobertura de la superficie terrestre. Este es el primer valor de recubrimientos
fotográficos pero ofrecen también un valor añadido como soporte de las técnicas de
fotogrametría.
La capacidad de visión estereoscópica del hombre ha posibilitado el desarrollo de las
técnicas fotogramétricas. Estas características de la visión humana permiten
percibir en 3D la imagen de un objeto, a partir de dos fotos del mismo tomadas
desde dos puntos de vista. Si tenemos dos fotografías aéreas del mismo terreno, se
puede ver el terreno en relieve visualizándola con un estereóscopo.
Con ello es posible analizar una región geográfica en gabinete. Si el estereóscopo se
sustituye por un equipo de restitución fotogramétrica y controlamos determinados
puntos en las fotos mediante mediciones topográficas, estaremos en condiciones de
medir y cartografiar el territorio.
La doble utilizada de un vuelo fotográfico es:
• La posibilidad de extraer información mediante la identificación e
interpretación del contenido de los detalles de las imágenes, y de la
estimación de calidad, sin llegar a obtener datos geométricos.
• El valor de las fotografías aéreas para el desarrollo de los levantamientos de
mapas por medios fotogramétricos. Los vuelos se utilizan en estos trabajos
para efectuar determinaciones métricas de la superficie terrestre.
Las primeras cámaras aéreas se utilizaron en operaciones militares de obtención de
información territorial en el transcurso de la IGM, usándose en trabajos de carácter
civil. Estas cámaras manejan negativos 23x23. En ellas las lentes construidas con
procesos industriales que aseguran su alta precisión para reducir las deformaciones.
Sus distancias focales suelen estar comprendidas entre 300x70. Las cámaras van
montadas en los aviones para que se asegure la verticalidad de su eje, y se puede
efectuar el recubrimiento fotográfico.
La fidelidad de las fotografías aéreas depende de la calidad de la cámara como de
las lentes. La resolución es función de la calidad. La película está constituida por un
soporte plástico.
La perspectiva que proporcionan las fotografías aéreas se consideran un inventario
de los elementos que dan forma. Tienen gran valor como documento gráfico para
los estudios y análisis territoriales. A pesar de las limitaciones que se plantean en la
utilización de fotografía, a causa de las deformaciones de la imagen, se convierten
en un recurso cuando no se dispone de cartografía de detalle. Las cámaras aéreas
hacen la toma de fotografías en la banda visible del espectro, aunque también
pueden usarse películas con emulsiones pancromáticas, color e infrarrojo color.
2. Reproducciones fotográficas
La película pancromática es la usada para la obtención de fotografías en blanco y
negro. Aunque en los últimos se vienen realizando vuelos en color, aunque las
fototecas de las organizaciones públicas están en blanco y negro. Los soportes
disponibles para la explotación de material fotográfico son ampliaciones en película
o papel.
Se utilizan el soporte película en los trabajos en que es necesaria la estabilidad
geométrica de la copia fotográfica, evitando las deformaciones que se producen en
el papel. Las copias en la película de los negativos se llaman diapositivas, son
réplicas fotográficas de los negativos del vuelo, se obtienen en máquinas de
contacto en el mismo formato 23x23cm. Puede obtenerse la copia en papel
manteniendo el mismo formato.
Las diapositivas se utilizan en los equipos de restitución fotogramétrica como
soporte básico a partir de las cuales se extrae la información planimétrica,
compuesta por la red viaria, edificaciones, construcciones, hidrografía y cultivos o
usos del suelo, y por otra parte los datos que se integran en la información
altimétrica, las curvas de nivel y los puntos acotados o singulares. Este conjunto de
datos forman el volumen principal del contenido del mapa.
Las copias positivas en papel de los negativos se emplean como documento de
apoyo en los trabajos topográficos de campo para la identificación de detalles
topográficos de campo, para la identificación de detalles topográficos puntuales, la
determinación de las zonas ocultas por vegetación o sombras como puede ser el
caso de hitos kilométricos o mojones.
Otra aplicación es la de los trabajos de fotointerpretación que pueda visualizarse en
relieve a través de un sencillo estereóscopo. El análisis del par estereoscópico
permite deducir informaciones relativas a la naturaleza y significado de los
objetivos. Siempre es necesario contrastar los datos percibidos en la imagen con los
del terreno para establecer las pautas.
Un estereóscopo está formado por dos lentes situadas sobre un soporte horizontal,
separadas a la distancia interpupilar de observador, de tal manera que permite la
observación de dos fotografías al mismo tiempo. Se puede utilizar dos tipos de
estereóscopos:
Estereóscopo de lentes: más simple, adecuado para trabajos de campo por su
pequeño tamaño.
Estereóscopo de espejos: se usa en estudio de fotografías en gabinete,
proporciona un campo visual amplio.
Es frecuente la utilización de ampliaciones fotográficas de los negativos del vuelo se
utilizan formatos que van desde 50x60cm hasta el formato límite de 1x1m. Las
ampliaciones fotográficas tienen aplicaciones cuando se trata de hacer
determinaciones sobre las imágenes de zonas concretas de extensión reducida.
Hasta los 70 se utilizaron las ampliaciones fotográficas para identificación parcelaria
en trabajos catastrales limitando la zona útil de las fotos.
3. Vuelos fotogramétricos
La cobertura fotográfica de un país constituye una fuente de información
indispensable para poder conocer el estado de los suelos. Si se programan vuelos
periódicos podrá efectuarse un seguimiento de la evolución del territorio, cambios
de usos del suelo, tipos de cultivos, aprovechamientos forestales… Hasta el final de
los 70, se generalizó el uso de las imágenes de satélite artificial en grandes
superficies y en un periodo corto de tiempo. Las primeras tomas de fotografías
aéreas se realizaron por parte del Air Map Service (AMS) de los EEUU a 1:30.000 y
1:45.000, posteriormente a la IIGM.
A partir de esa fecha, diversas organizaciones en cada país han llevado a cabo
vuelos fotogramétricos para cubrir sus propias necesidades de gestión en el campo
geográfico, militar o agrario que fueron recubriendo la superficie.
La mayor parte de los vuelos realizados en los últimos 30 años, se han realizado a
escalas 1:30.000. La elección de esta escala viene condicionada porque estos
recubrimientos fotográficos se utilizaron para efectuar levantamientos cartográficos
a escala 1:25.000. Los proyectos de vuelo con esta finalidad se planificación sobre la
cuadrícula.
Son numerosas las colecciones de fotografías aéreas procedentes de los proyectos
de trabajos catastrales. En ellos la unidad de referencia es el término municipal en
el que se ha realizado el levantamiento del catastro. La escala puede oscilar entre
1:4.000 y 1:18.000 dependiendo del grado de parcelación en la zona, puesto que las
parcelas mínimas deben quedar representadas con claridad. Las fototecas
catastrales dan una imagen territorial de detalle municipal. Son de aplicación
urbanística.
En las primeras coberturas fotográficas se puede encontrar la información recogida
en el campo para la ejecución de los trabajos catastrales. Carecen de rigor, sirviendo
solo de croquis parcelario. Al finalizar los 70, se llevaron a cabo procesos de
ortoproyección, con características métricas.
La imagen fotográfica no es un plano, es una perspectiva cónica que tiene como
centro el objetivo del aparato. Su escala viene determinada por el cociente de la
distancia focal de la cámara fotográfica y la altura de vuelo en el momento de la
toma. Los objetos del terreno aparecen en la fotografía con una alteración
denominada paraje lineal. El relieve del terreno produce deformaciones y
variaciones muy significativas en la escala fotográfica.
Los vuelos fotogramétricos que se realizaron con finalidades cartográficas o
catastrales constituyen una referencia esencial para el conocimiento del estado de
la cobertura terrestre. La evaluación de cultivos, masas forestales, aguas
superficiales, en definitiva el conocimiento de la evolución del paisaje.
La imagen del territorio plasmada en fotografía aéreas hechas con una periocidad
determinada, cada año o número de años pueda convertir con las características de
la zona y de su población, son un registro de cómo era el territorio en el momento
de los vuelos.
4. Fotointerpretación
Es necesario diferencia la utilidad de una fotografía aérea como fuente de
información cualitativa, del suelo y de su entorno físico. Las deformaciones
intrínsecas a una fotografía que no permiten cuantificar su contenido, no es posible
su utilización para efectuar mediciones directas de los elementos recogidos. Una
fotografía permite efectuar la determinación de los diferentes contenidos y
clasificación de elementos.
En un mapa la información está ordenada de manera selectiva. Los diferentes
símbolos y colores transmiten códigos con significados concretos. Cualquier punto o
línea representado en el mapa se encuentra en un criterio de clasificación. La
fotografía contiene datos brutos. La posibilidad de visualizar las fotografías aéreas
hace que sean muy numerosas sus aplicaciones derivadas de los procedimientos de
fotointerpretación. Se pueden obtener informaciones para las estructuras
geológicas, estudios geomorfológicos, unidades de cultivo para el levantamiento de
mapas de ocupación de suelo.
El objetivo de la fotointerpretación es la identificación de elementos o zonas
homogéneas y su interpretación y determinación cualitativa que permita extraer la
imagen original los datos e información de interpretación. Para ello es preciso que
los objetos fotográficos tengan dimensiones mínimas.
La toma de fotografías aéreas debe efectuarse en condiciones de luz favorables. La
posición del sol y altura condiciona la toma. En los primeros y últimos meses del año
la altura del sol es muy baja produciéndose sombras muy alargadas. En los meses
de verano las altas temperaturas del suelo favorecen fenómenos de refracción que
hacen difusa la imagen. Deben evitarse las primeras y últimas horas del día por
estar el sol muy bajo.
5. Fotografías desde satélites artificiales
Otra fuente de información obtenida desde naves espaciales. Se realizaron en la
fase previa al lanzamiento de misiones específicas de observación, equipadas con
sensores multiespectrales instalados en naves espaciales. Desde 1962 se iniciaron
los programas espaciales de EEUU con el lanzamiento de naves tripuladas,
astronautas con el encargo de tomar fotografías.
Las primeras fotos se obtuvieron dentro del programa Mercurio, con cámaras
comerciales Hasselblad. Algunas fotografías fueron divulgadas (Himalaya).
En 1965-1966 se lazó el programa Gemini, 1000 fotografías a color, con negativos
70mm, sobre diversas zonas de la geografía mundial. En ellas se recogían amplias
superficies de extensión continental, en las que se enmarcaba la imagen con el
fondo de la curvatura del horizonte terrestre.
El interés que despertaron estos novedosos documentos facilitó el desarrollo de
programas de información territorial desde el espacio, lo que llevó a la puesta en
órbita de los satélites Landsat, aplicando técnicas de teledetección.
Un gran volumen de fotografías desde 1960 hasta 1972, procede del proyecto
Corona de los Estados Unidos. Se lanzaron 145 misiones espaciales con el objetivo
de fotografiar zonas de interés militar. Se llegaron a fotografiar distintas regiones de
la geografía mundial obteniéndose 800.000 imágenes. Información fotográfica no
clasificada por la Casa Blanca hasta 1995
En 1968 más de 500 fotografías se tomaron en el programa Apolo VII, usando
películas en color y cámaras Hasselblad. Más tarde en el Apolo IX se efectuó una
primera prueba de lo que sería el programa Landsat, llevando a cabo la toma de
fotografías multiestpectrales del terreno. En 1972 se lazó el satélite ERTS-1, para el
estudio de los recursos naturales, más tarde bautizado como proyecto Landsat. En
1975 se lanzó la misión Landsat 2 y en 1978 el Landsat 3, que habían que constituir
la más importante fuente de datos de la superficie.
Las tripulaciones del laboratorio espacial americano Skylab tomaron numerosas
fotografías de la Tierra. En la última misión Apolo lanzada en 1975 se generó un
notable volumen de datos científicos y de fotografía terrestre denominado ASTP-
Programa Apolo-Soyuz con más de 2000 fotografías.
En 1981 se avanzó en la obtención de imágenes terrestre a partir de los trabajos
fotográficos realizados desde el transbordador espacial. Las tripulaciones habían
recibido una formación adecuada dentro de los campos de la geografía, geología y
ciencias.
6. Técnicas de Teledetección
También denominada teleobservación, tiene por objeto identificar, observar y definir
geométricamente un cuerpo sin entrar en contacto con él. Se define como la técnica
que permite obtener información de la superficie terrestre, a partir de sensores
situados a bordo de naves espaciales, que reciben la energía electromagnética
emitida por los objetos.
Estos sensores capturan la información digital a partir de la radiación
electromagnética emitida por los cuerpos. Mediante procesos de tratamiento
informático, análisis e interpretación de datos, la transforman e imágenes numéricas
del territorio.
Los sensores pueden realizar este proceso sobre la base de dos diferentes diseños.
Los “pasivos” captan la radiación electromagnética reflejada o emitida por los
objetos situados en el territorio, mientras los “activos” o de tecnología radar, emiten
su propia fuente de radiación, que recogen reflejada por el terreno.
Los datos recogidos por teledetección sirven para identificar los diferentes tipos de
suelo y localizarlos geométricamente. Se llevan a cabo procedimientos informáticos
para ordenar y clasificar la información recibida, en forma de imágenes espaciales o
en series de ortoimágenes.
Estas imágenes constituyen una fuente esencial de datos para la elaboración de
mapas temáticos, usos de suelo, geomorfológico, recursos forestales, masa de agua
o cobertura vegetal o mineral.
6.1. Espectro electromagnético
Está formado por el conjunto de todas las ondas electromagnéticas. Se extiende
desde los rayos gamma hasta las ondas radio de mayor longitud de onda. Se
extiende desde los rayos gamma, de menor longitud de onda, hasta las ondas radio
de mayor longitud de onda. Las unidades de medida del espectro son el micrómetro
(um, unidad de longitud equivalente a una millonésima parte de un metro) y el
nanómetro (nm, equivalente a una milmillonésima parte de un metro).
La región del espectro visible ocupa el intervalo desde 0,4 a 0,7 micrómetro. La
región infrarroja se extiende desde los 0,7 um hasta un 1mm. La banda del espectro
va desde longitudes de onda un milímetro hasta longitudes de onda de un metro,
corresponde a las microondas, que se utilizan en los sistemas radar, y las longitudes
de onda superiores al metro.
La radiación electromagnética que se transmite desde un objeto es la fuente natural
de datos de teledetección. La parte del espectro utilizada en los sistemas pasivos de
teledetección es la banda visible e infrarroja. La primera se extiende desde
longitudes de onda 0,38 a 0,72 um, la segunda ocupa la región al infrarrojo desde
los 0,72 a 1,3 um, el infrarrojo medio de 1,3 a 3um, y el infrarrojo térmico 7 a 15
um.
Parte de la energía electromagnética es absorbida y transmitida. Las diferencias
entre la energía recibida y reflejada, permite distinguir esos mismos cuerpos. La
longitud de onda de la energía que es reflejada, absorbida o transmitida depende
del tipo y situación de los cuerpos citados.
La materia emite o absorbe radiación electromagnética dependiendo de sus
características espectrales. Cada cuerpo se comporta de manera diferente en
relación a las frecuencias de la radiación. La radiación electromagnética se
transmite a través de la atmósfera. El tránsito desde el suelo hacia el sensor resulta
perturbado por:
La absorción: produce el efecto de disminución de la energía disponible en
longitudes de onda determinada.
La dispersión: afecta a la radiación produciendo cambios en la dirección del
flujo de las ondas y el desvío de su línea de programación, como
consecuencia de los choques producidos entre las ondas y las partículas de
suspensión en la atmósfera. Responsable del color azul del cielo o los tonos
rojizos de las puestas de sol.
6.2. Perturbaciones atmosféricas de las radiaciones
Las condiciones en que se produce el paso de las radiaciones electromagnéticas a
través de las atmósferas dependen de la capacidad de las distintas capas
atmosféricas para permitir el paso de las ondas.
Ciertos elementos de la atmósfera (vapor de agua, dióxido de carbono u ozono)
afectan a las distintas bandas del espectro absorbiendo parte de la radiación en
determinadas longitudes de onda. Otras bandas del espectro no se ven afectadas.
Existen perturbaciones que se producen a causa del fenómeno de la absorción
atmosférica. Se define como el efecto que se produce cuando un cuerpo recibe una
radiación electromagnética, absorbiendo parte de la energía de diversas bandas del
espectro, dependiendo de su composición química. De esta forma, y por efecto del
fenómeno de la absorción, la radiación incidente y reflejada contienen longitudes de
onda diferentes.
En realidad la atmósfera como un filtro que absorbe longitudes de onda, han llegado
en alguna banda a la absorción total, mientras que en algunas zonas del espectro es
transparente.
Ventanas: las regiones del espectro en las que la absorción es muy reducida, en
esas longitudes de onda es posible la aplicación de las técnicas de teledetección.
Los sensores instalados a bordo de los satélites trabajan en las longitudes de onda
de las ventanas. La menor absorción se produce en la banda visible que resulta
transparente y en el infrarrojo cercano.
6.3. Firma espectral
La radiación incidente sobre un cuerpo resulta en parte absorbida por el propio
cuerpo, otra parte de la energía recibida se refleja en su superficie y en una tercera
parte del flujo incidente se transmite en otras formas de energía. La reflectancia se
define como la relación entre el flujo de energía reflejado y el de la energía
incidente. Cada cuerpo se comporta de una manera diferente respecto a la radiación
incidente, y de su respuesta en las diferentes frecuencias de esa radiación.
Existe una relación de diversas bandas del espectro y su capacidad para identificar
los diferentes tipos de objetos, suelos o vegetación. La banda 1 del espectro con
longitud de onda entre 0,45 y 0,42um es sensible para la determinación de
diferentes tipos de vegetación y discriminación de tipos de bosque de coníferas y
hoja caduca. La banda 2 de 0,52 a 0,59 para la discriminación de distintos tipos de
suelos. La banda 3 de 0,62 a 0,68 para discriminación de diferentes tipos de plantas
y límites geológicos. La banda 4 de 0,77 a 0,86 para determinar contraste de zonas
húmedas y secas.
Todos los cuerpos reflejan, absorben y emiten energía, si no se encuentra a la
temperatura de cero absoluto que se conoce como radiación electromagnética. La
cantidad de radiación emitida depende de su temperatura. La unidad del fenómeno
electromagnético es el fotón (partícula elemental de energía electromagnética de
una longitud de onda). La luz se emite en forma de fotones. La emisión de un fotón
tiene lugar cada vez que en un átomo de una fuente luminosa, uno de los electrones
salta de su órbita actual a otra inferior, más próxima al núcleo. Los fotones se
mueven a la velocidad de luz (300.000 km/sg).
Los diferentes materiales y tipos de vegetación de la superficie terrestre pueden
identificarse y distinguirse unos de otros en función de su reflectancia. Cuando se
usan más de dos longitudes de onda que corresponden al rojo, verde, azul e
infrarrojo.
6.4. Tratamiento de imágenes
El tratamiento digital de imágenes consiste en aplicar determinados procesos
informáticos de transformación numérica de la matriz original de la imagen que
permiten la extracción de información de las características que definen el territorio
y su tratamiento cartográfico.
Los sensores de los satélites registran la radiancia recibida en una franja de
longitudes de onda del espectro. El registro de esta información es digital. La
imagen se recoge como un conjunto de valores numéricos, correspondientes a la
radiancia recibida en el sensor. Estos valores se organizan en la imagen de forma
matricial, en filas y columnas por cada banda del espectro. La estructura de una
imagen de teledetección es de tipo matricial, constituida por una malla de datos,
denominada formato raster. La posición de un punto viene definida por una celda
dentro de la malla. Cada punto de la imagen, dentro de la malla, tiene una
correspondencia con la información existente en la zona observada, que queda
caracterizada por el contenido del registro espectral. El registro, almacenado de
forma digital, que corresponde al tamaño de la mínima unidad de información se
define “pixel”. Cada imagen de satélite está formada por un conjunto de “píxeles” y
los correspondientes a un mismo tipo de cobertura.
La radiación emitida por la superficie del territorio se vincula al punto imagen o
“píxel”. Los detectores de los sensores situados en el satélite generan una corriente
eléctrica de intensidad proporcional a la radiancia registrada en la banda del
espectro limitada por las longitudes de ondas que se establezcan. La imagen queda
formada de esta forma por un conjunto de valores, cuyo margen oscila entre 0 y
255. Cuanto menor sea el tamaño del píxel mayor es la resolución y el número de
datos. Un píxel representa una zona cuadrada de terreno, que es el primer indicador
de capacidad de resolución del sensor para poder llegar a la definición.
La determinación de las diferentes clases de información en una imagen se efectúa
mediante un proceso de clasificación automática, en el que se asigna a cada pixel
su identificación espectral, resultante de la escala de color. Los trabajos de estudio y
análisis de una imagen digital comienzan por la elaboración de su histograma de la
distribución de frecuencias de los valores digitales registrados en sus píxeles.
6.5. Ortoimágenes especiales
Pueden citarse las operaciones de realce para facilitar la interpretación visual de la
imagen; las operaciones de filtrado para extraer información de los datos digitales
que definen la imagen; y de corrección geométrica para hacerla coincidente y
superponible con una misma representación cartográfica.
Aplicadas a la imagen las citadas operaciones y correcciones, se obtiene la
ortoigamen espacial, que constituye una moderna expresión gráfica de información
territorial. Eligiendo las diferentes bandas en función de su sensibilidad a los
fenómenos que queremos representar. Las combinaciones de bandas pueden ser de
“falso color“ o “color natural”.
En las primeras, los colores que aparecen son arbitrarios. En el caso de “color
natural” las combinaciones de bandas se efectúan que los colores resultantes. La
aplicación de las técnicas de tratamiento de imágenes y de corrección geométrica a
las fotografías aéreas digitalizadas permite obtener ortofotos digitales que son
superponibles a un mapa.
7. Observación de la Tierra desde el espacio
Las imágenes de teledetección tienen ventajas mediante la toma de fotografías
aéreas. Las imágenes de satélite proporcionan información de amplias superficies
territoriales, de carácter global, obtenidas en cortos intervalos de días, que permite
analizar y evaluar su transformación.
Con la toma de imágenes se asegura la homogeneidad de los datos, con
independencia de la extensión de terreno. Utilizados en estudios reales, permiten
análisis comparativos sobre los continentes y obtener informaciones homogéneas de
las características y circunstancias territoriales, de sus recursos naturales y del
estado del medio ambiente.
Los satélites de observación constituyen una importante fuente de información para
el estudio terrestre. Existe un despliegue de 45 satélites de observación de la tierra,
que proporcionan datos a los distintos campos de estudio que se apoya en la
tecnología espacial. En los próximo 15 años están previstas 70 nuevas misiones que
pondrán en el espacio 230 instrumentos de análisis y vigilancia.
Los satélites en órbita han sido desarrollados como proyectos de los gobiernos de
Norteamérica, Francia, India y Canadá, con el objetivo de obtener datos de
resolución media entre 10 y 100 metros, válidos para la gestión de recursos
naturales.
La toma de datos con sistemas pasivos se inició en los 60 con el satélite
norteamericano TIROS-1, el proyecto Apolo, y el proyecto Corona. La constante
evolución tecnológica aplicada a las misiones espaciales ha permitido alcanzar
resoluciones más pequeñas en los últimos 30 años.
En 1972, con el lanzamiento del satélite Landsat 1 se llegó a una resolución de 80m.
En 1982 al incorporarse al sensor Thematic Mapper en Landsat 4 se llegó a
resoluciones de 29 metros. Más tarde en 1986 con el lanzamiento del satélite
francés Sport se consiguió llegar a resoluciones de 10 metros en pancromático. El
satélite indio IRS ofrece desde 1988 resolución de 6 metros. Actualmente las
resoluciones están en torno al metro.
El proyecto Landsat se mantuvo operativo desde 1972, en el que se efectuó el
lanzamiento de satélite Landsat-1. La puesta en órbita del último satélite de esta
familia, denominado Landsat-7, realizado el 15 de abril de 1999.Los tres primeros
satélites Landsat estaban situados en órbitas de una altitud de 923 km, mientras
que el Landsat-4 y 5 estuvieron a 705 km de altitud. Las órbitas son polares y
síncronas. La iniciación de la órbita es de 98º respecto al Ecuador, 103 minutos para
completar cada una de las órbitas.
El barrido terrestre se realiza de modo que el satélite recorre órbitas sucesivas
situadas a 2875 km hacia el Oeste, respecto de la anterior. Los satélites Landsat-1 y
3 repetían las mismas órbitas cada 18 días mientras que los 4 y 5 lo hacían cada 16.
Los 4 y 5 llevaban un equipo MSS y un sensor conocido como Thematic Mapper.
7.1. Proyecto Landsat 7
Se puso en órbita con el objetivo de asegurar la captura de imágenes de la
superficie, asegurar que su calidad es la más elevada de acuerdo con las
disponibilidades tecnológicas. Está equipado con un sensor temático de nueva
generación llamado “Enhanced Thematic Mapper + (ETM+) que además de las siete
bandas temáticas, se le añade una nueva banda pancromática que proporcionará
una resolución de 15 m.
7.2. Sistemas radar
El desarrollo de sistemas radar se aplicó a partir de 1995, con el lanzamiento del
satélite canadiense Radarsat, con resolución de 25 metros, tanto en recubrimientos
terrestres como oceánicos, en cualquier condicione meteorológica, día y noche. El
lanzamiento de la “Shuttle Radar Topography Mission”, Endeavour, ha confirmado
las expectativas.
Un radar de apertura sintética es un aparato utilizado para generar imágenes de alta
resolución de la superficie terrestre utilizando la energía de la banda del espectro
correspondiente a las microondas. En un radar de apertura sintética las ondas se
transmiten desde la antena del equipo de microondas situado en el espacio. La
energía de las ondas reflejadas en el suelo se registra en la nave espacial, haciendo
uso del principio radar. Mide el tiempo de recorrido de la señal formando la imagen
de la morfología. La resolución de las imágenes depende del a magnitud y
dimensiones del cono de emisión de la antena del equipo de microondas. Cuando
más estrecho es este haz mayor será la discriminación de detalles. Cuanto más
larga sea la antena mayor será la capacidad de resolución del sistema. La capacidad
de la banda de microondas que les permite pasar a través de las nubes sin
distorsión, hace posible la adquisición de imágenes de resolución óptima.
7.3. Constelaciones de satélites de alta resolución
En los próximos años una nueva generación de satélites de alta resolución, entre 0,8
y 5 metros en la banda pancromática y de 3,3 a 20 metros en otras bandas
multiespeciales, y de 3 metros en el caso del nuevo Radarsat 2 van a convertirse en
una nueva fuente de datos, sobre la base de proyectos comerciales. Grandes
compañías e inversores privados (Matra-Marconi, Lockheed, Mitsubishi,
Telespazzio…) se están posicionando en este mercado de datos georreferenciados
de gran precisión.
A partir de la información facilitada por estos satélites se podrá obtener un gran
volumen de datos de la cubierta terrestre, la delimitación de las distintas unidades
que configuran el paisaje, la interpretación precisa de su naturaleza y contenido así
como las coordenadas de su posición geográfica. Esta información tendrá un gran
valor en sí misma, como poderosa fuente de conocimiento agrícola y forestal.
Se multiplica su interés como documento o soporte de trabajo para los estudios e
investigaciones relacionados con la ciencia geográfica. El conocimiento de la
atmósfera, de los océanos y de los recursos naturales terrestres se profundizará con
niveles de detalle y precisión superiores.
7.4. Misión Topográfica Radar
La misión realizada por una lanzadera Endeavour, denominada “Shuttle Radar
Topography Mission” SRTM, entre el 11 y 22 de febrero del 2000, es uno de los
proyectos más ambiciosos cartográficos. El proyecto se inició en 1995, por el
Departamento de Defensa de EEUU, con el objetivo de tomar los datos topográficos
necesarios para elaborar un Modelo Digital del Terreno (MDT) de todo el mundo con
una precisión horizontal de 20 metros y vertical de 10 m.
El gran volumen de datos recogidos por el Endeavour será procesaro durante 3
años. Se ha efectuado la toma de datos sobre una superficie total de 119 millones
de kms ², sobre los paralelos de altitud 60º Norte y 56º que cubre el 80% de la
geografía mundial, abarcando al 95% de su población.
La instalación radar utilizó un sistema con dos frecuencias diferentes. La banda C
americana de 5,6 cm de longitud de onda, cuya precisión vertical esperada era de
10 m, a la que se añadió la banda radar X, con longitud de onda de 3 cm, como
colaboración de las agencias del espacio de Alemania e Italia, con objeto de mejorar
la precisión vertical del sistema, ya que la banda X permite precisiones en torno a
los 6 metros. Por otra parte y con objeto de asegurar la mayor de posicionamiento
se utilizó el sistema GPS.
El equipamiento instalado en la lanzadera permitía capturar simultáneamente 2
imágenes radar, utilizando 2 antenas separadas una distancia de 60 m. La antena
principal de 12 metros, instalada en la lanzadera, emitía y recibía impulsos radar de
microondas. La segunda, montada sobre un mástil extensible de 60 metros, que se
desplegaba en el espacio desde la nave, estaba diseñada para recibir señales sin
cortar con una función de trasmisora. El método para la obtención de datos
topográfico se apoyaba en las técnicas de medición.
Los datos se recogieron en las 159 órbitas realizadas por la lanzadera espacial a una
altitud de 233 km, con un campo de barrido de imagen de 225 km. El producto
cartográfico objeto de este proyecto es la obtención de un modelo digital del
terreno. Otro producto derivado son los mosaicos de imágenes rectificadas,
procedentes del radar de apertura sintética con una resolución de 30 m.
El MDT resultante estará formado por una malla regular con celdas de un segundo
de arco en latitud y longitud, que a latitudes geográficas medias se corresponde con
ancho de malla regular con celdas de un segundo de arco en latitud y longitud, que
a latitudes geográficas medias se corresponde con ancho de malla de 30 m.
La misión topográfica radar es un proyecto dirigido por la NIMA, organización militar
de EEUU responsable de la cartografía, con la colaboración de la NASA y otras
organizaciones como el laboratorio de tecnología espacial JPL. Las operaciones de
procesado y cálculo de los datos obtenidos por los sensores van a realizarse con la
colaboración y contratación por parte de NIMA por el laboratorio JPL.
Los datos finales permitirán visualizar el terreno en tres dimensiones y obtener
modelos de la orografía con sombreado. Se trata de una exploración de la
morfología y relieve altimétrico universal, que proporciona un modelo tridimensional
continuo de características homogéneas.
Capítulo VIII
CARTOGRAFÍA CATASTRAL
Según el Diccionario de la Lengua Española significa censo y padrón estadístico de
las fincas rústicas y urbanas. El catastro constituye un registro de la propiedad
inmobiliaria, realizado y representado sobre un mapa o plano topográfico. La
información contenida en un catastro es:
De tipo literal: se recogen datos de propiedad, dedicación o cultivo y
descripción de las fincas.
De tipo gráfico: información gráfica está formada por los planos topográficos de
los polígonos catastrales y dentro de ellos el parcelario con la representación
de las fincas y su número de referencia.
La base cartográfica del catastro urbano está formada por los planos de detalle de
las entidades de población a escala 1:500 o 1:1.000, y recoge el trazado de las
calles, manzanas, edificaciones, vivienda y locales y mobiliario urbano. En el
catastro rústico la base cartográfica se denomina Mapa Topográfico Parcelario. Está
constituido por planos a escalas comprendidas entre 1:500 y 1:5000, en los que
sobre la planimetría del territorio se representan los linderos de las fincas rústicas.
1. Visión histórica
Los antecedentes de trabajos relacionados con la toma de datos de la distribución
de la propiedad territorial se atribuyen a Pedro Esquivel, que por encargo de Felipe II
en 1575 hizo un primer relato de los pueblos y tierra de España. Se considera que
las primeras iniciativas para llegar a tener un catastro, de aplicación fiscal, se
tomaron a comienzos del s. XVIII, con Felipe V. Se introducen en 1716, los primeros
criterios que se pueden considerar orientados a la aplicación de los sistemas de
contribuición directa sobre la riqueza, siguiendo el catastro de Cataluña. Para ello se
consideraba la valoración sobre las fincas urbanas y rústicas denominada
“contribución real” y por la otra valoración sobre los beneficios del comercio
“contribución personal”.
El Marqué de la Ensenada, en el reinado de Fernando VI, ordenó el levantamiento de
un catastro que se realizó entre 1749 y 1756, el Catastro de Ensenada, documento
fiscal que implantaba la “Única Contribución” con la estadística de la riqueza rústica
y urbana y de la población, planteándose a través de la evaluación de la riqueza de
las 22 provincias de la corona de Castilla. La información obtenida permite analizar
la composición social de la población así como la estructura y riqueza económica de
la corona de Castilla.
En 1845 se promulga la reforma tributaria de Mon, que quiere restituir el anticuado
sistema tributario, introduciendo un nuevo concepto de contribución territorial
consistente en la valoración de las propiedades. Así se crea el sistema de
Contribución de Inmuebles, Cultivos y Ganadería, refundiendo la serie de tributos
que estaban dispersos en todo el territorio nacional. Surge así la contribución
territorial directa en todo el Estado a través del gravamen sobre el producto líquido
de los bienes inmuebles, cultivos y ganadería.
Se ponen en marcha los primeros trabajos de amillaramiento que consistían en la
determinación de las masas de cultivo sin descender a los detalles de delimitación
geométrica de las parcelas. Se hace de esta forma una primera aproximación al
conocimiento de la propiedad territorial, aunque de forma limitada. El sistema de
amillaramientos facilitaba la ocultación de las superficies parcelarias produciéndose
errores generalizados de valoración.
Más tarde, en 1870, se suspenden los trabajos de catastro, el objeto de modificar el
programa hasta entonces para su formación y levantamiento gráfico. De esta forma
de planteaba la necesidad de que la triangulación de base para el catastro fuese
anterior a los propios trabajos catastrales. Se afirmaba en el texto el decreto que
aún terminado vendría a ser una obra inexacta.
2. Desarrollo de catastro topográfico
El punto de referencia catastral en España se encuentra en la Ley de 1906 y
posterior de 1913, que definen con acierto y visión de futuro un modelo catastral de
base geométrica, que hoy se ve implantado en países más avanzados, que cuentan
con catastros efectivos en su relación y coordinación con el registro de la propiedad,
la normativa urbanística, la aplicación fiscal y la gestión de los servicios técnicos.
La Ley del 23 de marzo de 1906 establece el Catastro Parcelario de España, en ella
se refunde el texto del sistema catastral desarrollado desde la segunda mitad del s.
XIX, como requisito para que el catastro pudiera reflejar el parcelario geométrico. En
este sentido recoge el reglamento de operaciones topográfico-catastrales de 1865,
perfeccionando el sistema de 1865 y 1901.
Según lo dispuesto en el texto de esta Ley, el catastro tendrá carácter parcelario y
contendrá la relación numerada y descripción literal y gráfica de los predios rústicos
y forestales, pertenencias mineras, edificios, salinas…con expresión de superficies,
situación, linderos, cultivos o aprovechamientos, calidades, valores y beneficios. Se
plantea de esta forma un objetivo ambicioso y novedoso que suponía llegar a la
medición topográfica de las parcelas. Se abría así la posibilidad teórica de replantear
linderos y mojones. Esta medida incrementaba la seguridad en la definición de la
propiedad inmobiliaria. La finalidad de esta medida era llegar a establecer un
catastro de carácter jurídico definiendo la parcela con la consideración de unidad
catastral mínima.
El catastro parcelario tenía por objeto la determinación y representación de la
propiedad territorial en sus aspectos, con el fin de lograr para las “aplicaciones
económicas, sociales y jurídicas, con especialidad para el reparto del impuesto
territorial”. Los trabajos catastrales tenían que apoyarse en los geodésicos y
topográficos, en la estadística agrícola y en las declaraciones de los propietarios.
La formación del catastro se programó en dos periodos de tiempo consecutivos. El
primero se llevaría a cabo los trabajos para un avance catastral. En el segundo
periodo se obtendría un catastro parcelario, que trasladaría la información de las
parcelas y los datos correspondientes a los propietarios sobre un Mapa Topográfico
Parcelario Nacional.
A partir de ahí la parcela catastral quedaría definida como la proporción de terreno,
cerrada por una línea poligonal, perteneciente a uno o varios propietarios. Se definió
como masas de cultivo, la parte de un término municipal cuyo sistema de
explotación sea uniforme, ya se aplique a la misma especie vegetal o a especies
asociadas. Los trabajos topográficos que se deberían abordar para la elaboración del
avance catastral consistían en extender las triangulaciones hasta el entorno de cada
término municipal asegurando la continuidad, homogeneidad y precisión uniforme.
Estos trabajos incluían el levantamiento del plano perimetral de cada término
municipal y el trazado interior de la división de la superficie municipal en polígonos
topográficos. Llegaban al levantamiento topográfico del os planos de población. El
segundo periodo, catastro parcelario se abordarían las triangulaciones
topográficasparcelarias interiores de cada uno de los términos municipales y los
trabajos de subdivisión de los polígonos catastrales. A partir de estos trabajos
previos era ya posible realizar el trabajo de formación de planos parcelarios.
El levantamiento del parcelario se hacía midiendo cada una de las parcelas
mediante itinerarios topográficos con brújula, en presencia de los propietarios de las
fincas colindantes y prácticos conocedores del terreno, designados por los
ayuntamientos. Simultáneamente se debe efectuar, cuando era precisa la
comprobación de la titularidad de las fincas, la revisión de los documentos
catastrales presentados por los ayuntamientos.
3. Orientaciones del catastro en Europa
Dos concepciones diferentes sobre los sistemas catastrales han imperado en
Europa:
- El modelo francés: se producía una visión del catastro como instrumento
fiscal, que no planteaba ninguna relación con la definición jurídica de la
propiedad ni con la coordinación de los Registros de la Propiedad. No
precisaba la definición de fincas, requería linderos aproximados.
- El modelo germánico: planteaba un catastro riguroso bajo el punto de vista
geométrico, que garantizase la representación de los linderos de las fincas y la
precisión de las coordenadas geográficas que localizaban los marcos de las
fincas. Este catastro tenía una finalidad que hacía posible su coordinación con
el Registro de la Propiedad, dándole validez a sus aplicaciones con fines
económicos, fiscales y estadísticos.
A pesar de la definición del proyecto catastral de 1906, se mantuvo la orientación de
los trabajos con la finalidad de avance catastral hasta 1925, en marcha un
levantamiento topográfico de mayor precisión. En 1932 se vuelve al avance
catastral, decretándose en 1934 la vuelta a un catastro por masas de cultivos, lo
que supuso un retroceso conceptual. Esta situación se mantiene hasta 1941, fecha
que se retoma un criterio de formar un catastro topográfico parcelario hasta 1959.
En la primera mitad del XX, los avatares del Catastro español han sido de todo tipo,
con cambios profundos de los criterios políticos y del contenido y planificación de
diferentes proyectos. La orientación de los proyectos catastrales evolucionó desde
los primeros sistemas, pasando por imperfectos avances catastrales, hasta llegar a
plantear un ambicioso proyecto parcelario de rústica y urbana.
Hay que entender las lamentaciones del profesor Edwar Malefakis (U. de Michigan)
en su obra “Reforma agraria y revolución campesina en la España del siglo XX”,
cuando afirma que el Catastro Topográfico Parcelario se vio recortado en
presupuesto en 1925. Se llegó a los 60 con el 80% de la información catastral
disponible sin soporte topográfico, en su mayor parte obtenida a partir de
fotografías aéreas, sin proceso de restitución fotogramétrica, carente de rigor
geométrico. Puede afirmarse que el catastro español se ha planteado de manera
exclusiva con una finalidad fiscal. Solo en determinados momentos se formularon
las bases y metodología de trabajo para darle una orientación de catastro
topográfico parcelario, sin contar con la financiación adecuada.
Por el contrario, en los países más avanzados ha primado el rigor en el
establecimiento de una base topográfica, que es condición para su naturaleza
jurídica. Esta base complementa las descripciones literales de las fincas. En este
sentido, la célula catastral es el documento que certifica su existencia, identificada
por sus linderos. Este documento figura el plano individualizado de la misma.
4. Características del Catastro Topográfico Parcelario
En los 60 la utilización la utilización de fotografías aéreas permitió acortar los plazos
de identificación parcelaria en campo, haciendo uso de ampliaciones fotográficas de
vuelos fotogramétricos. Estas ampliaciones retintadas o dibujadas, siguiendo las
lindes reales de las parcelas de documento auxiliar para que el operador de
restitución pudiera seguir las líneas del terreno.
En algún caso se han empleado la parte central de las ampliaciones fotográficas
para copiar el parcelario retintado en campo, dibujando un plano catastral que se
utilizó en trabajos fiscales de 1965 a 1976. Con esta operación se pretendía evitar la
parte del trabajo de restitución fotogramétrica, copiando la delimitación de las fincas
en la zona central de las ampliaciones fotográficas en la que las deformaciones y
alteraciones eran menores.
Al comienzo de los 70 se implantó y generalizó la utilización de equipos de
ortoproyección de carácter analógico que mediante la rectificación de elementos
transformaban la fotografía aérea en la ortofoto, con características métricas que
hacían superponible y coincidente sobre un mapa topográfico. En una ortofoto, el
retintado de los linderos representa su forma real a escala, proporcionando la
información básica.
Los levantamientos catastrales se realizan a partir de ortofotos del terreno. La
apariencia de una ortofoto es idéntica a la de una fotografía aérea, puede
identificarse con diversos detalles de su contenido. A diferencia de una fotografía,
mantiene las características geométricas del terreno, manteniendo las mismas
propiedades que un plano.
La documentación de base con sus detalles topográficos y parcelario, son los
ortofotos que cubren el término municipal en que se van a realizar el trabajo de
levantamiento catastral. El operador encargado de los trabajos debe dibujar o
digitalizar la información a los trabajos debe dibujar o digitalizar la información a la
planimetría: edificaciones, carreteras y caminos, ríos, laguas, vías férreas, cultivos,
zonas de bosque, líneas de transmisión de energía. Este conjunto de elementos
forma la cartografía catastral a la representación del parcelario.
Una fase esencial de los trabajos catastrales la constituyen los trabajos de campo en
los que se determinan los linderos de las distintas parcelas. Las mediciones de las
parcelas deben efectuarse directamente con respecto a puntos definidos en los
ortofotos. La meticulosidad y precisión con que se realice la toma de estos datos
condiciona la calidad del levantamiento y su carga en una Base de datos catastral.
El parcelario se dibuja sobre las ortofotos completando la información procedente de
construcciones, obras públicas y detalles naturales.
Los trabajos catastrales se realizan por términos municipales, divididos en polígonos
delimitados por detalles permanentes (vías de comunicación o cursos de ríos). En
cada uno de los polígonos se lleva a cabo la identificación parcelaria asignando un
número.
La documentación final que compone el catastro de un ayuntamiento consta del
conjunto de planos parcelario, relación de parcelas e índice de propietarios a cada
uno de los polígonos catastrales. En cada uno de los planos aparece reflejado el
parcelario, con la delimitación de las fincas. La relación de parcelas en cada
polígono, ordenadas de acuerdo a su numeración correlativa, figura como expresión
del propietario y la definición de su dedicación, cultivo o uso de suelo. Se elabora
dentro de cada término municipal. En lo que se refiere al catastro urbano los
trabajos de formación se encuentran ultimados. Contiene datos a cada una de sus
unidades urbanas, definiendo el carácter de viviendas de locales susceptibles de
utilización independiente, que se utilizan para la elaboración
de los padrones municipales dedicados la gestión del impuesto.
5. Impuestos de Bienes Inmuebles
Con la publicación de la Ley 39/1988, Reguladora de las Haciendas Locales, se crea
el
Impuestos sobre Bienes Inmuebles (IBI) suprimiéndose la Contribución Territorial
Rústica y Pecuaria, la Contribución Territorial Urbana y el Impuesto Municipal sobre
Solares. El IBI se define como un tributo directo de carácter real cuyo hecho
imponible está constituido por la propiedad de los bienes inmuebles de naturaleza
rústica y urbana. Se consideran bienes inmuebles de naturaleza urbana el suelo
urbano y las construcciones de naturaleza urbana. Suelo urbano: el declarado apto
para urbanizar por la normativa urbanística y el urbanizable que cuente con esa
calificación de acuerdo con la legislación. Construcciones: edificios, sean elementos
de que estén construidos, y las instalaciones comerciales o industriales asimilables.
Tendrán la consideración de bienes inmuebles de naturaleza rústica los terrenos que
no figuren como urbanos, y las construcciones de naturaleza rústica, indispensables
para el desarrollo de las explotaciones agrícolas, ganaderas o forestales.
En la Ley 39/1988 se dice que los Catastros Inmobiliarios Rústico y Urbano están
constituidos sobre datos y descripciones de los bienes inmuebles rústicos y urbanos,
con expresión de superficies, situación, linderos, cultivos o aprovechamientos,
calidades, valores y circunstancias físicas, económicas y jurídicas que den a conocer
la propiedad territorial.
La formación, conservación, renovación, revisión y funciones inherentes a los
catastros inmobiliarios son competencia del Estado y se ejercen por la Dirección
General del Catastro o a través de Ayuntamientos, o Diputaciones. La notificación de
los valores se realiza por parte del Centro de Gestión Catastral y Cooperación
Tributaria a través de entidades locales, llegándose a realizar la gestión de estos
tributos.
El valor catastral de los bienes inmuebles está integrado por el valor del suelo y de
las construcciones. En el caso del suelo la valoración se debe efectuar a partir de
circunstancias urbanísticas. La valoración de las construcciones se efectúa en
función de las condiciones urbanísticas, edificación, carácter histórico, uso o destino,
calidad y antigüedad.
En el valor catastral de los bienes de naturaleza rústica se considera que está
integrado por el valor de terreno y el de las construcciones. El valor de los terrenos
se calcula capitalizando el interés que se establezca, las rentas reales o potenciales,
los cultivos, aprovechamientos o mejoras. Se tendrá en cuenta la edad de
plantación.
Este impuesto se gestiona a partir del Padrón de censos de bienes inmuebles,
sujetos pasivos o valores catastrales. En el caso del padrón de bienes de naturaleza
urbana se incluyen la referencia catastral.
6. Catastro Polivalente
La base cartográfica en forma de mapa topográfico parcelario, constituye un soporte
para la gestión urbanística de los ayuntamientos, que son los destinatarios de esta
documentación y sin ellos cualquier esfuerzo quedará limitado de información.
Progresivamente, el Catastro evoluciona hacia una concepción polivalente, que
contempla su utilización con finalidad urbanística, fiscal, jurídica de gestión de
servicios técnicos municipales y de estadísticas básicas. De manera especial, la
planificación y gestión urbanística encuentra en la cartografía la información para
los proyectos urbanísticos. Las aplicaciones tienen una unidad elemental la
dedicación de cada una de las parcelas o propiedades a un uso de suelo
determinado.
En este catastro no aparecen diferenciados los diferentes conceptos cartográficos y
de la propiedad, antes al contrario los primeros son el soporte de referenciación del
parcelario. La representación gráfica simultánea de datos topográficos y de trazado
de las parcelas, permite su aplicación a la gestión de los proyectos técnicos que se
refieran al territorio: urbanístico, viarios, reforma agraria, obras de construcción e
infraestructuras, redes de servicios, electricidad, saneamiento, conducciones de gas
y cable y de la distribución de la propiedad en las parcelas.
7. Estadísticas catastrales
La obtención de información geográfica y catastral constituye una tarea esencial
cuando se tienen que realizar estudios territoriales urbanísticos o inmobiliarios. El
conocimiento urbanístico e inmobiliario de una zona puede alcanzarse con la
información que facilita la cartografía de los planes de urbanismo.
Una primera aproximación se consigue con la información recopilada y publicada por
la Dirección General del Catastro, en la Base de Datos de los Catastros Inmobiliarios,
desde 1990, series estadísticas, del Catastro Inmobiliario Urbano y Rústico y del
Impuesto sobre Bienes Inmuebles.
El acceso público a los datos catastrales se facilita en estas series a través de la
acumulación o agregación de la información de propietarios y parcelas en la unidad
de referencia donde se localizan. Las cifras de estas series estadísticas aportan la
importancia de la información para analizar el mercado inmobiliario y su evolución.
Se contabilizan 26 millones de inmuebles urbanos y 43 millones de inmuebles
rústicos. Descritos por su titularidad, identificación, localización, superficie, uso y
dedicación. Las series estadísticas proporcionan información anual. Los datos
existentes facilitan una visión global de la actividad inmobiliaria.
7.1. Catastro urbano
Las series Estadísticas Básicas por Municipios del Catastro Inmobiliario Urbano, se
publican desde 1990, serie completa desde 1994. En su elaboración se han incluido
los datos de todos los municipios españoles excepto Navarra y País Vasco, que se
publican de manera separada.
Se incluyen en esta estadística los bienes inmuebles de naturaleza urbana. A efectos
de consulta de los datos publicados por la Dirección General de Catastro, se define
como unidad urbana todo inmueble con una relación de propiedad delimitada a
efectos fiscales. La unidad básica de información utilizada en esta estadística es la
parcela catastral urbana, considerada como la unidad diferenciada de suelo con o
sin construcción.
El Catastro Inmobiliario Urbano da información esencial sobre el suelo disponible a
efectos de edificación y sobre las características básicas de las edificaciones
existentes. En esta estadística se diferencia el concepto catastral de suelo del
concepto urbanístico de solar, en el sentido de considerar a este último como un
suelo urbano que cumple los requisitos urbanísticos para que se pueda otorgar una
licencia de construcción. El concepto catastral de parcela de suelo se incluye todas
las parcelas no edificadas. El número de parcelas catastrales es de 11,5 millones.
Aparece reseñada de distribución por comunidades autónomas destacando el
número de parcelas de Andalucía que cuenta con una cifra superior de 2 millones,
Castilla y León, Cataluña, Galicia y la Comunidad Valenciana que supera el millón de
parcelas. En el otro extremo
La Rioja y Cantabria. El número de solares alcanza 2 millones, superan los 320.000
Castilla y León, y Cataluña. Andalucía 298000 y lo superan la cifra de 200.000
CastillaLa Mancha, Galicia y Valencia. No llegan a 25000 Cantabria y La Rioja.
Dentro de la información: el número de unidades urbanas, valor catastral, valores
anteriores medios por unidad urbana, parcelas de suelo, parcelas construidas,
superficies de parcelas catastrales y fecha de revisión.
La referencia catastral se compone de 20 caracteres, los 14 primeros se refieren a la
identificación de la parcela catastral, los cuatro siguientes definen la unidad urbana
dentro de cada parcela catastral y los dos últimos son dígitos de control. Esta
referencia tiene la consideración formal de identificador oficial y obligatorio, así cada
uno tiene una única referencia.
Una visión global de la distribución de valor catastral permite afirmar que los
municipios de mayor tamaño, el 10,3% del total acumulan el 86% del citado valor
catastral del total. Por el contrario el 77% de los municipios solo alcanza el 5,2% del
valor catastral.
La evolución de las grandes cifras se definen el valor inmobiliario, a partir de 1990,
en el que se contabilizaron 20,7 millones de unidades urbanas, con un valor
catastral de 50,5 billones de pts. Señalaron un crecimiento absoluto hasta 1995 de
2,7 millones de unidades urbanas y 26,3 billones de pesetas, llegando a situarse en
1999 en los 25,9 millones de unidades urbanas.
En este estudio se manejan cifras globales un número de parcelas urbanas de 11,5
millones de unidades, y la correspondiente superficie de suelo 827440 ha. En
relación con las grandes cifras es de destacar que el número de unidades urbanas
situadas en los municipios se estiman de 7,8 millones con valor catastral de 43,4
billones de pesetas. También se deduce que el máximo valor catastral medio por
unidad urbana se da en La Coruña.
7.2. Catastro de rústica
La serie Estadística Básica por Municipios de Catastro Inmobiliario Rústico, aporta
una información de gran utilidad para la realización de trabajos de valoración
inmobiliaria que se refieran a las actuaciones en terrenos no vinculados a los
asentamientos. Como se ha señalado, la existencia de una base topográfica del
catastro es indispensable para que pueda considerarse su validez en aplicaciones
jurídicas. Por ello es interesante citar la naturaleza de la documentación gráfica. Los
datos globales indican 61 municipios, el anterior catastro fotográfico de 2483 planos
parcelarios con 3045 ortofotos y 583 planos de concentración.
La información estadística recogida se refiere a los datos: tipo de cartografía o
soporte fotográfico utilizado en la delimitación parcelaria, año de realización de los
trabajos de renovación catastral, superficie en la que se realizaron trabajos
catastrales, número de parcelas y subparcelas y su valor catastral.
Agregando los datos de los 7579 municipios se contabilizan 8.087.215 titulares
catastrales, con 43 millones de parcelas y 56 millones de subparcelas. Una parcela
rústica se define por el terreno delimitado por una línea poligonal. Dentro de una
parcela quedan definidas las subparcelas por cada uno de los diferentes tipos de
cultivos. La valoración de los bienes inmuebles rústica se realiza por cada una de
sus subparcelas teniendo en cuenta la superficie. Se ha renovado la información con
datos actualizados en 5.769 municipios del total de 7.579. Por su utilidad en la
realización de estudios de valoración inmobiliaria se debe tener en cuenta la
información en soporte digital en 2612 municipios.
Presentan cifras próximas al 50% de los municipios con información del parcelario
en soporte digital las Comunidades Autónomas del Principado de Asturias, Canarias,
Cantabria, Cataluña, Baleares y Madrid. El conocimiento del soporte gráfico con el
que se realizaron los trabajos, cartografía de gran escala u ortofotos, permite
determinar la calidad de estos documentos y su aplicación. Se considera que la
consulta a los datos de esta serie del catastro es muy recomendable para las
personas relacionadas con tareas y proyectos urbanísticos y de valoración
inmobiliaria.
La superficie media por parcela es de 1,11 hectáreas, es preciso tener en cuenta las
divergencias de esta cifra con las deducidas para cada una de las Comunidades
Autónomas. En el caso particular de Canarias, Galicia, Asturias, La Rioja y Valencia
el 70% de las parcelas son inferiores a esa cifra, están por debajo de una hectárea.
Mientras en Andalucía, Baleares, Cataluña, Extremadura y Madrid el 75% de las
parcelas son superiores a 1 ha.
8. Catastro y Registro de la Propiedad
La definición cartográfica de parcelario, delimitando con precisión y exactitud la
forma y situación de las fincas rústicas y urbanas. Para profundizar en las
condiciones de seguridad con que se efectúan las transmisiones inmobiliarias, se
requiere la utilización de un mapa topográfico parcelario que sea el soporte y
referencia de la identificación y delimitación territorial de la propiedad inmobiliaria
rústica y urbana. La identificación gráfica de una finca o parcela puede ser una
ayuda muy estimable. En una descripción escrita, los parajes se mencionan por sus
topónimos, y los linderos por su descripción respecto a detalles geográficos. Con
esos datos puedes resultar una tarea muy complicada identificar la finca. Lleva el
contenido de estos documentos a su realidad territorial exige contar con una
persona que conozca la zona en que está clavada la final.
Por el contrario, la identificación de una finca que esté representada en un plano
topográfico o en un orotofoto presenta una gran facilidad. Una base cartográfica que
asegure su referenciación geodésica, permite dar fe de la situación de la finca,
marcos, sus linderos y superficie. Por otra parte, permite el replanteo topográfico de
las fincas en el caso hipotético de que hubieran desaparecido sus marcos,
inundaciones o circunstancia de destrucción.
La utilización de ortofotos en los trabajos catastrales, con la identificación y dibujo
del parcelario sobre una imagen visual reconocible por su relación con el paisaje,
permite avanzar en la utilización de las representaciones cartográficas entre las
personas relacionadas con esta actividad. La facilidad y simplificación de los
equipamientos informáticos nos sitúa ante una posibilidad de vinculación del
catastro y los registros de la propiedad. En este sentido destaca la iniciativa de la
Dirección General de los Registros y del Notariado. A estos efectos han suscrito un
Convenio de cooperación para la realización de cartografía informatizada con la
Dirección General del Catastro y el Colegio de Registradores de la Propiedad y
Mercantiles.
Capítulo IX
CARTOGRAFÍA PARA EL ANÁLISIS Y DIRECCIÓN
INMOBILIARIA
1. Ordenación del territorio
Este concepto engloba las actividades que tienen por objeto la planificación de un
espacio geográfico. Estas actividades tienen que estar basadas en el conocimiento
de los distintos factores que definen el territorio en sus aspectos físicos, económicos
y sociales. El inicio de cualquier estudio territorial, comienza por la toma y recogida
de información, para dar paso a su análisis y propuesta de pautas a la ordenación
territorial. Están encaminadas a la planificación territorial basadas en la existencia y
disponibilidad de cartografía como instrumento que facilita el conocimiento físico del
territorio y como soporte del os datos estadísticos, económicos y sociales, que son
referenciables y lo definen en sus vertientes y realidad. El análisis del territorio en
sus vertientes se ha de apoyar en la información que ha servido en las áreas de
planificación y datos sectoriales elaborados.
Los mapas contemplados son testigos de la evolución de la actividad transformada
del hombre sobre el territorio, indicadores de los desequilibrios y muestran cambios
que la sociedad produce sobre la naturaleza. Es indudable que la actividad humana
va a dejar su impacto en el medio ambiente. El hombre requiere una mayor
ocupación del espacio para sus actividades, para el desarrollo de sus funciones
vitales y colectivas. El crecimiento de las ciudades, las necesidades de
asentamientos industrial o vías de comunicación, presionan sobre el territorio,
poniendo en peligro la naturaleza.
Las decisiones en la planificación del territorio tienen que apoyarse en una
comprensión de la realidad geográfica espacial, en el conocimiento de las variables
temáticas y de factores que lo configuran, que deben considerarse desde la
multidisciplina. Son precisos los datos que definen el paisaje y la morfología de la
superficie terrestre, también la información descriptiva de las actividades que tienen
lugar sobre él, las características de los asentamientos, los diversos usos y
ocupaciones del suelo, y los datos responsables del proyecto de ordenación.
Sobre la base de los estudios previos y análisis se plantea el estudio de las
alternativas que pueden llevarse a cabo y la evaluación de los efectos e impactos
que produciría cada una de ellas sobre el territorio y su población. La cartografía es
indispensable en las conclusiones y propuestas de normas de planificación. Se debe
valorar la capacidad de utilización de los mapas como instrumento de comunicación.
La información geográfica es importante para los responsables políticos y para los
gestores de las Administraciones Públicas. Cada vez con mayor intensidad, las
decisiones de los poderes públicos, encaminadas a la planificación y gestión de los
intereses ciudadanos. Existe una preocupación creciente en todos los países sobre la
utilización, sobre el mantenimiento de las condiciones medio ambientales y sobre la
calidad de vida de la población.
La cartografía y la información geográfica constituyen una ayuda para gestionar y
analizar los datos territoriales que representan las formas del relieve de la superficie
terrestre, los elementos geográficos que determinan sus características naturales y
paisajísticas y la información temática que facilita el conocimiento de la actividad
humana. Los soportes cartográficos permiten plasmar los resultados y propuestas
de planificación y facilitar la comunicación y la transmisión.
2. Competencias administrativas y territorio
Al considerar las necesidades de cartografía para la ordenación y planificación
territorial, se debe plantear el ámbito territorial al que se refiere la ordenación. Los
municipios, provincias y comunidades autónomas gozan de autonomía para la
gestión de sus intereses, requieren cartografía a escalas adecuadas a su extensión
territorial. Las áreas de responsabilidad de las organizaciones administrativas
territoriales pueden deducirse de las competencias que atribuye la Constitución
española a la Administración General del Estado, a sus Comunidades Autónomas y
sus Ayuntamientos.
La Administración del Estado tiene atribuidas en la Constitución competencias
exclusivas sobre las siguientes materias:
Coordinación de la planificación general de la actividad económica.
Protección del litoral y señalización de costas.
Puertos y aeropuertos de interés general, control de espacio aéreo y servicio
meteorológico.
Correos, telecomunicaciones y radiocomunicación.
Ordenación de recursos y aprovechamientos hidráulicos, instalaciones
eléctricas y transporte de energía.
Legislación básica sobre protección del medio ambiente, montes,
aprovechamientos forestales y vías pecuarias.
Obras públicas de interés general. Estadística para
fines estatales.
Las comunidades autónomas han asumido competencias relacionadas con el ámbito
territorial en las siguientes materias:
Ordenación del territorio, urbanismo y vivienda.
Alteraciones de los términos municipales comprendidos en su territorio.
Ferrocarriles y carreteras cuyo itinerario se desarrolle íntegramente en el
territorio de la comunidad autónoma.
Puertos de refugio, puertos y aeropuertos deportivos. Agricultura.
Montes y aprovechamientos forestales
Gestión de materia de protección del medio ambiente.
Proyectos, construcción y explotación de los aprovechamientos hidráulicos,
canales y regadíos.
3. Servicios y actividades territoriales
Planteada la necesidad de información geográfica sectorialmente y del desarrollo de
aplicaciones en los distintos campos de la prestación de servicios y actividades de
interés general o ámbito económico y social. Se puede hacer una relación
explicativa de las aplicaciones actuales de la cartografía:
• Desempeño de las funciones que corresponden a distintos centros y
organismos de las Administraciones Públicas: Protección Civil,
Telecomunicaciones, Medio Ambiente, Obras Hidráulicas, Planificación
Territorial y Urbanismo, Tráfico, Planificación del Transporte, Infraestructuras
Territoriales, Parques Naturales, Conservación de la Naturaleza, Control y
Evaluación de Desastres naturales.
• Empresas de servicios de energía eléctrica, transporte de gas, compañías de
aguas y otras redes de servicios.
• Gestión de transporte y de flotas, optimización de rutas, seguimiento de
mercancías peligrosas por parte de organizaciones públicas y privadas.
• Regionalización de recursos por parte de las empresas económico-financieras
y de marketing.
• Evaluación y gestión de recursos naturales.
• Gestión del espectro radioeléctrico, telefonía móvil y comunicaciones.
• Navegación de vehículos por técnicas GPS.
• Conocimiento, seguimiento y delimitación de áreas afectadas por los estados
de conservación medioambiental o sanitaria por los ciudadanos,
organizaciones públicas o privadas.
• Seguimiento de los impactos de las políticas generadas o sectoriales.
• Actividades de ocio y tiempo libre. Contribución al mejor conocimiento del
territorio y de la geografía de los países.
4. Cartografía para el análisis territorial
En los 70 se desarrolla un interés creciente por la ordenación y planificación
territorial en la política municipal, provincial, autonómica y nacional. Como
consecuencia se adoptan iniciativas y estudios conducentes a la aplicación de
planes directores y normativa urbanísticas con objetivo de ordenar las actividades
económicas territoriales y creación de infraestructuras.
De manera inmediata surge la demanda de cartografía, a escalas de detalle, para
abordar estos trabajos. Este es un requerimiento de los servicios de planificación
territorial y urbanística, ya que sin la adecuada cartografía no es posible abordar
ningún tipo de análisis ni elaboración de normativa con relación al territorio. Los
servicios y actividades territoriales precisan cartografía e información geográfica sin
la cual no sería posible el desarrollo tecnológico. Los requerimientos cartográficos
surgen de la planificación y de los servicios territoriales.
El concepto de ordenación del territorio se vincula al conocimiento del espacio
geográfico. Este conocimiento solo puede obtenerse a través de la representación
cartográfica del territorio. Para definir y conocer sus características topográficas y
para referenciar los datos temáticos de carácter socioeconómico, estadístico, de
población, sanitario, sistema viario, transportes, asentamiento, distribución
comercial, características geológicas, hidrológicas, agrícolas, forestales y el estado
del suelo, agua y aire.
Se debe tener en cuenta el nivel territorial que se va a desarrollar la actividad de
análisis y planificación, tanto en el ámbito competencial como de extensión
territorial.
Cada uno de ellos precisará mapas a escalas adecuadas.
4.1. Escala municipal
El análisis y valoración inmobiliaria debe plantearse bajo el punto de vista
cartográfico, en su referencia municipal. La cartografía debe tener el suficiente nivel
de detalle que proporcionan las denominadas escalas grandes, 1:500 y 1:5.000. Es
imprescindible que estos mapas recojan el parcelario real, por lo que la cartografía
tiene una gran importancia como instrumento y soporte. Solo los planos parcelarios
facilitarán los trazados de delimitaciones y alineaciones al definir la estructura de la
propiedad.
Esta cartografía se convierte en el documento idóneo de trabajo urbanístico y de
análisis inmobiliario, así como en un soporte necesario para transmitir la información
que se debe plantear a los vecinos con las propuestas y proyectos a desarrollar. La
utilización de aplicaciones que muestren imágenes del terreno en 3D puede hacer la
interpretación sencilla.
Las tradicionales maquetas a partir de mapas tienen en las simulaciones
informáticas una referencia. Así se puede aclarar las propuestas e iniciativas
públicas de la programación urbanística y de suelo, facilitando las negociaciones con
las asociaciones vecinales. En los casos en que se dispone de un catastro de
carácter polivalente se le atribuye la consideración de referencia única y obligatoria
para los trabajos urbanísticos, ya que la integrar la topografía con la propiedad
inmobiliaria rústica y urbana, pone a disposición de los gestores técnicos y políticos
la información que precisan.
Esta formulación del catastro permite apoyar y realizar las tareas de gestión técnica
que recoge a escalas entre 1:1000 y 1:5000, tanto la estructura de la propiedad
como la descripción geométrica. La elaboración de una cartografía municipal de
detalle que contenga información territorial, daría respuesta a las necesidades de la
gestión inmobiliaria.
La representación de la información topográfica y del parcelario aporta un valor de
utilidad en su utilización en proyectos técnicos y de valoración inmobiliaria. El
catastro polivalente es un inventario de los recursos existentes sobre el suelo
urbano y el suelo rústico. Citar el contenido detallado de estos catastros es hacer
una relación de la superficie. Además de los elementos planimétricos (datos
descriptivos de la red viaria o de la edificación) se presta actualmente a la
representación de las infraestructuras de servicios, agua y alcantarillado,
distribución de electricidad, gas, redes y transmisión de datos. Estos datos son
precisos para la realización de proyectos técnicos y la ejecución de obras. Tiene un
especial interés en el desarrollo de proyectos inmobiliarios ya que permiten conocer
los trazados y servicios.
4.2. Escala provincial y autonómica
En el ámbito provincial y autonómico se requiere catografiar a escalas entre 1:5.000
y 1:50.000. Estas escalas pueden apoyarse con la utilización de fotografía aérea e
imágenes espaciales, tratadas geométricamente para su manipulación como
ortofotos y ortoimágenes para ampliar y enriquecer la información básica.
Los mapas a estas escalas representan el territorio con detalle y su utilización se
ajusta a las necesidades geográficas. Esta dimensión del mapa no oculta la
necesidad de asegurar la continuidad de la información más allá de los límites
municipales, provinciales o autonómicos. Cualquier actuación urbanística, viaria, de
servicios, tiene su reflejo en la representación cartográfica y son estos mapas los
que permiten analizar alternativas e impactos de las obras en el territorio. En el caso
de los mapas de planteamiento urbanístico y de los usos del suelo a escala 1:50.000
que dan información sobre el territorio autonómico. En aquellos territorios en que la
estructura de la propiedad y sus características específicas lo permiten se suelen
integrar los levantamientos parcelarios 1:5000 y 1:10.000, enriqueciendo estos
mapas que tiene características topográficas con la realidad territorial de
distribución de la propiedad. Por otra parte informaciones sobe aspectos territoriales
de usos, costumbres y servidumbres que se transmiten por vía oral, pueden
recogerse en los mapas.
El tratamiento informatizado de la cartografía permitirá su actuación permanente, y
servir de base para la gestión diaria de servicios públicos. Por otra parte, se podrá
utilizar para desarrollar actividades profesionales o empresariales en relación con la
actividad pública, para conocer y seguir los proyectos urbanísticos.
Para las empresas de servicios la cartografía es la descripción de los lugares en los
que tiene que efectuar su actividad, previniendo cualquier eventualidad que pudiera
surgir, como sucede con las redes de servicios, agua, gas, electricidad, pueden
verse dañadas por el desconocimiento.
Los mapas en un ámbito territorial representan la posibilidad de reflejar lo que
ocurre en un territorio y aquello que se encuentra situado en el subsuelo fuera de la
vista de las personas pero que su inventario cartográfico permite conservarlo y
transmitirlo. La cartografía puede ser el soporte de información o inventario del
patrimonio histórico y cultural disperso en zonas rurales. Así puede relacionarse en
cada una de las construcciones o monumentos con las características geográficas
del territorio en el que está enclavado.
4.3. Escala nacional
Estas escalas van desde 1:25.000 hasta el mapa 1:1.000.000. La primera 1:25.000,
permite un equilibrio entre la visión de detalle y la percepción del conjunto. Este
mapa identifica edificaciones aisladas y caminos con entidades de población. El
segundo mapa 1:1.000.000 siendo un mapa que proporciona una visión global que
integra los hechos y características del territorio, sirve como soporte de
referenciación de las grandes cifras estadísticas y de la actividad social y
económica.
Además de estas escalas la utilización de mapas es precisa a escalas 1:50.000 y
1:200.000 por el interés derivado de dar una mayor visión de conjunto o por la
necesidad de contemplar mayores extensiones territoriales. El mapa 1:50.000 cubre
en amplias zonas de la naturaleza rural las necesidades generales de representación
a escalas medias. Por el contrario el mapa 1:200.000, aplicando la representación
de conjuntos provinciales, es un mapa que representa entidades de población, red
viaria y red hidrográfica puede considerarse una visión aproximada del territorio.
5. Cartografía para el planeamiento urbanístico
5.1. Clasificación del suelo
La Ley 6/1998 sobre régimen del suelo y valoraciones ha sido elaborada en el marco
de las competencias del Estado claramente delimitadas en la sentencia de 20 de
marzo de 1997 del Tribunal Constitucional, no coincidiendo en los aspectos relativos
al planeamiento, a la gestión urbanística y a su control.
Su objetivo es definir el contenido del derecho de propiedad del suelo de acuerdo
con su función social, reculando las condiciones que aseguren la igualdad esencial
de su ejercicio. A los efectos de esta Ley del suelo se clasifica en urbano,
urbanizable y no urbanizable o clases equivalentes reguladas por la legislación
urbanística.
Tiene la condición de suelo urbano según su artículo 8 “el suelo ya transformado por
contar, como mínimo, con acceso rodado, abastecimiento de agua, evacuación de
aguas y suministro de energía eléctrica o por estar consolidados por la edificación
en la forma y con las características que establezca la legislación urbanística”.
La condición del suelo no urbanizable se atribuye a los terrenos en los que concurra
alguna de las siguientes circunstancias:
Estar sometidos a algún régimen especial de protección incompatible con su
transformación en razón sus valores paisajísticos, históricos, arqueológicos,
científicos, ambientales o culturales, de riesgos naturales acreditados en el
planeamiento sectorial, o en función de su sujeción.
Cuando el planeamiento considere necesario preservar por su valor agrícola,
forestal, ganadero o por sus riquezas naturales.
Por otra parte el suelo que no tenga la condición de urbano o de no urbanizable,
tendrá la consideración de suelo urbanizable, y podrá ser objeto de transformación
en términos establecidos
en la legislación urbanística.
5.2. Gestión del planeamiento
La gestión integrada de las actuaciones urbanísticas es posible si se apoyan en
sistemas de información desarrollados sobre la base cartográfica municipal que
integre el mapa topográfico parcelario. A partir de la “Encuesta sobre la aplicación
municipal de sistemas de información geográfica en el urbanismo español”
publicada en Ciudad y Territorio, el 40% de los municipios españoles de más de
20.000 habitantes carece de aplicaciones informáticas para gestionar los proyectos
urbanísticos.
Una tercera parte de los ayuntamientos disponen de parcelario integrado en la
cartografía digital para el planeamiento urbanístico. Es preciso aclarar que el 49%
de ellos la información del parcelario procede de la documentación catastral,
mientras que el 41% disponen de una base parcelaria llamada parcelario aparente,
en la que el plano topográfico además de la información planimétrica incorpora los
linderos de las fincas que se perciben en el terreno, no coincidentes con los linderos
que delimitan la propiedad inmobiliaria territorial.
El Real Decreto Legislativo 1/1992 por el que se aprueba el texto refundido de la Ley
sobre Régimen del Suelo y Ordenación Urbana, derogado por el Tribunal
Constitucional, establece que la ordenación urbanística de los municipios se
realizará a través de Planes Generales Municipales, Normas Complementarias y
Subsidiarias de Planeamiento. A su vez Planes Generales Municipales se
desarrollarán en Planes Parciales, Planes Especiales, Programas de Actuación
Urbanística y Estudios de Detalle.
La cartografía utilizada en la ordenación urbanística se ha desarrollado para servir
de apoyo a la gestión urbanística cuya finalidad es la delimitación territorial de las
diferentes clases del suelo. Los trabajos de análisis y estudios para efectuar la
propuesta de la normativa tienen que realizarse sobre mapas de escalas y
contenidos adecuados a sus características topográficas. Es evidente que la
realización de proyectos de análisis y dirección tiene que referirse a la cartografía
elaborada en la ordenación urbanística con claves de los usos del suelo.
La utilización de sistemas municipales de información geográfica que integren los
planes y programas urbanísticos sobre una única base cartográfica municipal
facilitará la elaboración de la normativa legal a través de los soportes informáticos
disponibles.
Se hace una referencia a la última normativa urbanística estatal sobre régimen del
suelo, a modo de referencia de los instrumentos urbanísticos utilizados y de los
correspondientes requerimientos de cartografía, ya que sobre ellos se han elaborado
los planes en vigor.
5.3. Planes Generales de Ordenación Urbana
Los Planes Generales Municipales de Ordenación tienen como objeto la regulación
detallada del uso de los terrenos y de la edificación. En el caso de la regulación del
suelo urbanizable debe definir los elementos de la estructura general de la
ordenación urbanística del territorio, de los diferentes usos globales y niveles de
intensidad y fijar los programas de desarrollo a corto y medio plazo. Deben
especificarlas condiciones con que podrán incorporarse al desarrollo urbano
actuaciones no programadas mediante Programas de Actuación Urbanísticas para la
realización de las Unidades integradas que se establezcan. Los Planes Generales
deben proteger el suelo no urbanizable del desarrollo urbano mediante medidas de
protección del territorio y paisaje. Las determinaciones de carácter específico de los
Planes Generales serán las siguientes:
1. En el suelo Urbano:
Delimitación del perímetro de cada uno de los núcleos urbanos existentes.
Señalamiento de las zonas en que esté previsto realizar operaciones de
reforma interior, que requieran la formulación de un Plan Especial.
Asignación de usos pormenorizados correspondientes a las diferentes zonas.
Delimitaciones de espacios libres y zonas verdes destinados a parques y
jardines públicos.
Emplazamiento reservado para templos, centros docentes, públicos o privados,
asistenciales y sanitarios y demás servicios de interés público y social.
Trazado y características de la red viaria y señalamiento de alineaciones y
rasantes.
Previsión de aparcamientos públicos en relación con la planificación del
transporte.
Reglamentación pormenorizada del uso del terreno y construcciones.
Características y trazado de las redes de abastecimiento de agua,
alcantarillado, energía eléctrica y redes de servicios y cable de transmisión de
datos.
2. En el suelo urbanizable programado:
Desarrollo de los sistemas de la estructura general de la ordenación
urbanística.
Asignación de usos globales a las diferentes zonas, fijando las intensidades
correspondientes a dichos usos.
Emplazamiento de centros de servicio y trazado de las redes fundamentales de
abastecimiento de agua, alcantarillado, energía eléctrica, alumbrado público,
telefonía y redes de servicios.
División del territorio en sectores para el desarrollo de Planes Parciales.
3. En suelo urbanizable no programado
Delimitación de esta categoría de suelo, con expresión de los usos de carácter
excluyente, alternativo o compatible.
Señalamiento de los usos que sean incompatibles dentro de cada área con el
modelo territorial propuesto.
Características técnicas que han de reunir las actuaciones, delimitación de los
terrenos, extensión superficial máxima y mínima de las actuaciones,
dotaciones, servicios y equipamientos, conexión con la red viaria y de
transporte del Plan y redes de servicios.
Definición y establecimiento de los requisitos para que pueda constituirse un
núcleo de población.
4. En el suelo no urbanizable
Delimitación de las áreas que deben ser objeto de protección, señalando las
medidas de protección de suelo, flora, fauna, paisaje, cursos de agua, del
medio ambiente natural, de los yacimientos arqueológicos, construcciones o
restos de carácter histórico-artístico y destinadas a determinados cultivos o
explotaciones.
Definición del concepto de núcleo de población, con base a las características
propias a cada uno de los municipios.
Características de los edificios y construcciones permitidas en función de los
usos a que se destinen, medidas que impidan la posibilidad de formación de
núcleos de población.
Estas determinaciones del Plan General se desarrollarán en los documentos:
Memoria y estudios complementarios, Planos de información y de ordenación
urbanística del territorio, Normas urbanísticas, Programas de actuación y Estudio
económico y financiero. El contenido de estos documentos tiene una fuerte relación
y dependencia de los mapas utilizados sobre esta base topográfica, utilizada en su
elaboración para construir la cartografía urbanística.
En la Memoria del Plan Genera se debe incluir información cartográfica a las
características naturales del territorio: topográficas, geológicas, climáticas,
agrícolas, forestales, ganaderas, cinegéticas y mineras. Por otra parte la Memoria se
tiene que referir a los usos del terreno, edificaciones e infraestructuras existentes y
sus valores paisajísticos, ecológicos, urbanos, históricos y artísticos.
Según el Reglamento de Planeamiento, los planos de información del Plan General
“se redactarán a escala adecuada y reflejarán la situación del territorio a que se
refieran en orden a sus características naturales y usos del suelo con mención de los
aprovechamientos agrícolas, forestales, ganaderos, cinegéticos; infraestructura y
servicios existentes, con indicación de su estado, capacidad y grado de utilización;
expresión del suelo ocupado por la edificación. Así mismo habrán de formularse, los
planos que sean precisos para expresar el estado actual del suelo urbano”.
Los planos o mapas de ordenación del Plan General contendrán con expresión
gráfica de la delimitación de las superficies asignadas a cada uno de los tipos, un
plano de estructura orgánica del territorio, en el que están señalados los sistemas
generales y de usos globales previstos para las diferentes categorías. En las zonas
calificadas como suelo urbano la escala de la cartografía debe ser a escala 1:2000.
En ella debe figurar la información topográfica que recoge un mapa a esta escala,
como determinaciones relativas a la delimitación de perímetro de núcleos urbanos,
usos de los terrenos, trazado de la red viaria y redes de servicios.
La superficie definida como suelo urbanizable programado debe tener mapas de
situaciones a escala comprendida entre 1:5.000 y 1:25.000, con mapas a escala
1:2.000 y un límite de escala de 1:5.000. En el caso de suelo urbanizable no
programado son de aplicación estas mismas escalas.
5.4. Planes Parciales
Los Planes Parciales de Ordenación tienen por objeto desarrollar: el Plan General en
las zonas clasificadas como suelo urbanizable programado, los Programas de
Actuación Urbanística en las zonas de suelo calificado como urbanizable no
programado, las Normas Complementarias y Subsidiarias de Planeamiento.
Las determinaciones de los Planes Parciales, que han de apoyarse y redactarse a
partir de mapas topográficos a escalas grandes:
1) Delimitación del área de planeamiento, abarcando un sector o áreas definidas
en el Plan, Programas o Normas a desarrollar.
2) Asignación de usos pormenorizados y delimitación de zonas.
3) Señalamiento de reservas del terreno para parques y jardines públicos, zonas
deportivas públicas y de recreo.
4) Fijación de reservas de terrenos para centros culturales y docentes públicos y
privados.
5) Emplazamientos reservados para tempos, centros asistenciales y sanitarios y
demás servicios de interés público y social.
6) Trazado y características de la red de comunicaciones y su enlace con el
sistema general de comunicaciones, con señalamiento de alineaciones y
rasantes y zona de protección.
7) Trazado y características de las redes de abastecimiento de agua, riego,
contra incendios, alcantarillado, energía eléctrica, alumbrado público, y otras
sedes de servicios de gas, telefonía, datos y servicios de transmisión por
cable.
Las determinaciones de los Planes Parciales se desarrollarán en los documentos:
Memoria justificativa de la ordenación, Planos de información, Planos de proyecto,
Ordenanzas reguladoras, Plan de etapas y Estudio económico financiero.
En su aspecto cartográfico la Memoria debe recoger información urbanística, de
base cartográfica, relativa a las características naturales del territorio y
especialmente de tipo topográfico, geológico y geotécnico, y el estudio de la
estructura de la propiedad. La información de carácter gráfico en un Plan Parcial
debe ser:
• Cartografía a escala 1:2.000, con expresión del estado de los terrenos, a
través de un mapa topográfico, con equidistancia de curvas de nivel de un
metro, con infraestructuras, usos del suelo, vegetación, edificaciones y plano
parcelario catastral.
• Los planos de proyecto de Plan Parcial, con cartografía a escalas 1:2.000 y
1:5.000, incluirán la delimitación de zonas y usos del suelo, red viaria con sus
perfiles, redes de abastecimiento de aguas, riego, contra incendios,
alcantarillado, energía eléctrica, alumbrado, distribución de gas y servicios, y
delimitación de polígonos.
5.5. Estudios de Detalle
Se formulan con la finalidad de establecer alineaciones y rasantes, completando las
señaladas en el suelo urbano, para adaptar las alineaciones y rasantes señaladas en
los Planes Parciales o para ordenar los volúmenes con especificaciones del Plan
General de las Normas Subsidiarias o de los Planes Parciales. La escala mínima se
fija en 1:500.
5.6. Proyectos de Urbanización
Son proyectos de obras cuya finalidad es llevar a la práctica las determinaciones
correspondientes de los Planes Generales y de las Normas Complementarias y
Subsidiarias del Planeamiento en el suelo urbanizable, relativas a los Planes
Parciales. Los documentos que integran los Proyectos de urbanización son los
siguientes: Memoria descriptiva, Plano de información y situación, Planos de
proyecto y detalle, Pliego de condiciones técnicas y de condiciones económico-
administrativas, Mediciones, Cuadros de precios y Presupuestos.
Las obras de urbanización que se desarrollen dentro de estos Proyectos se
redactarán con la documentación. Los planos precisos para estos trabajos de
información han de estar levantados a escala grande entre 1:100 y 1:500, se han de
trazar las siguientes actuaciones:
Pavimentación de calzadas, aparcamientos, aceras, red peatona y espacios
libres.
Redes de distribución de agua potable, de riego y de hidratantes contra
incendios.
Red de alcantarillado para evacuación de aguas pluviales y residuales.
Red de distribución de energía eléctrica.
Red de alumbrado público.
Jardinería en el sistema de espacios libres.
5.7. Programas de Actuación Urbanística
Tienen como objeto la realización de unidades urbanísticas integradas, para la
ordenación y urbanización de terrenos clasificados como suelo urbanizable no
programado de conformidad con el Plan General Municipal. A estos efectos se
consideran unidades urbanísticas integradas aquellas actuaciones que cuenten con
la dotación de servicios y equipamiento en correspondencia con la estructura
general y orgánica en el Plan General, así como las obras de infraestructura para
garantizar su inserción.
Las determinaciones de los Programas de Actuación Urbanística serán:
• Desarrollo de los sistemas de estructura general de la ordenación urbanística
del territorio.
• Señalamiento de usos y niveles de intensidad, con expresión del
aprovechamiento en su ámbito.
• Trazado de las redes de abastecimiento de agua, alcantarillado, teléfonos,
energía eléctrica, comunicaciones y otros servicios.
• División de territorio en sectores para el desarrollo en etapas.
En consecuencia, los documentos, con referencia cartográfica, que forman parte de
los Programas de Actuación Urbanística serán:
1) Planos de información urbanísticas a los terrenos objeto de actuación que
permita reflejar con precisión las características naturales y usos del suelo,
referidos al territorio.
2) Los Platos de ordenación constituidos por:
Plano de situación en relación con el Plan General.
Planos de ordenación a mínima escala 1:5.000.
Plano de relación de la ordenación propuesta con las especificaciones del
Plan General.
Normas urbanísticas para el desarrollo en Planes Parciales.
En caso de redactarse el Avance de Planeamiento debe acompañarse de planos de
información urbanísticas, correspondiente a los terrenos objetos del concurso, y de
avance de la ordenación de expresión de los sistemas generales y asignación de
usos globales de suelo e intensidades.
5.8. Planes Especiales
Planes Especiales: se formulan y aprobarán, para desarrollar previsiones efectuadas
en los Planes Directores Territoriales de Coordinación, sin que se requiera la
aprobación del Plan General de Ordenación, con finalidades:
Desarrollo de infraestructuras básicas relativas a las comunicaciones terrestres,
marítimas y aéreas, al abastecimiento de aguas, saneamiento, suministro de
energía y otras análogas.
Protección, mejora y conservación del paisaje, de las vías de comunicación, del
suelo, del medio urbano, rural y natural.
Estos Planes se formularán para desarrollo previsiones contenidas en los Planes
Generales Municipales de Ordenación y de las Normas Complementarias y
Subsidiarias del Planeamiento, que se pueden llevar a cabo sin necesidad de
aprobación del Plan Parcial, con las finalidades:
Desarrollo del sistema general de comunicación y sus zonas de protección, del
sistema de espacios libes y de equipamiento comunitario.
Reforma interior en el suelo urbano.
Ordenación de recintos y conjuntos arquitectónicos, históricos y artísticos.
Saneamiento de poblaciones.
Mejora de medio urbano, rural y natural.
Los Planes Especiales contendrán las determinaciones para el desarrollo del Plan
Director Territorial de Coordinación del Plan General de Ordenación de las Normas
Complementarias y Subsidiarias, y en lo que se refiere a documentación cartográfica
los planos de información y ordenación a escalas para la realización de trabajos.
5.9. Normas Complementarias y Subsidiarias de Planeamiento
Contendrán las siguientes determinaciones:
Fines y objetivos de su promulgación, expresando su carácter complementario de
los Planes Generales.
Determinación del ámbito de aplicación.
Relaciones e incidencias con el Plan General
Disposiciones que completen las determinaciones a la edificación y a las obras
de urbanización.
Tendrán por objeto clasificar el suelo urbano, urbanizable y no urbanizable,
delimitado del ámbito territorial de cada uno de ellos estableciendo la ordenación
del calificado como urbano y de las áreas urbanizables, y fijando las normas de
protección del no urbanizable.
Tiene que apoyarse las determinaciones:
Delimitación de los terrenos de suelo urbano, áreas urbanizables y no
urbanizables.
Definición del concepto de núcleo de población sobre la base de las
características del municipio.
Asignación de usos pormenorizados para el suelo urbano y de usos globales
para las áreas aptas para la urbanización.
Trazado y características de la red viaria del suelo urbano, con determinación
de alineaciones y rasantes.
Señalamiento y delimitación de zonas objeto de protección especial en el suelo
no urbanizable.
Todas las delimitaciones del planeamiento urbanístico tienen un gran componente
cartográfico, precisan en el caso de Normas Complementarias de planos de
información y de ordenación a escalas grandes. En el caso de las Normas
Subsidiarias de ámbito municipal deben incluirse planos de información de la
totalidad de su ámbito territorial y de ordenación para cada una de las
determinaciones formuladas.
5.10. Delimitación de Suelo Urbano
La delimitación de los terrenos calificados como suelo urbano deberá contar con
acceso rodado, abastecimiento de agua, evacuación de aguas y suministro de
energía eléctrica. El Proyecto de Delimitación señalará el perímetro de los terrenos
comprendidos dentro de esta calificación, considerando el resto como suelo no
urbanizable. Se requiere la utilización de cartografía cuando se represente el
parcelario catastral sobre una base precisa de naturaleza topográfica. Se exigen los
siguientes mapas y planos:
a. Planos de información a escalas 1:50.000, como mínimo, con equidistancias
de curvas de nivel de 5 m.
b. Plano a escala 1:2.000 de la delimitación del suelo urbano. También se
utilizará esta misma escala para el trazado alineaciones y rasantes del
sistema viario.
GLOSARIO
Aberración cromática: Imperfección de las imágenes producidas por una lente,
debido a que las distancias focales son distintas para las diferentes longitudes de
onda.
Abscisa: Coordenada cartesiana de un punto del plano, medida sobre el eje
horizontal.
Absorción: Eliminación y transformación de la energía radiante en formas de
energía a su paso de la atmósfera, producida por sus componentes de ozono,
oxígeno y vapor de agua.
Achatamiento: Diferencia relativa entre los radios polar y ecuatorial de un
elipsoide. Se expresa como 1/f siendo f= (a-b)/a, “a” es el semieje ecuatorial y “b” el
semieje polar.
Acimut: Ángulo formado por el Norte del lugar con la visual dirigida a un punto. Se
denomina acimut magnético cuando se mide respecto al Norte magnético.
Acomodación: Capacidad del ojo humano para reproducir una imagen en relieve a
partir de dos fotografías de un mismo objeto. Se refiere a la visión estereoscópica.
Aeronáutica: Ciencia que trata de la navegación aérea y se refiere al diseño,
fabricación y operación de las aeronaves.
Afelio: punto más alejado del Sol alcanzado por un cuerpo en su trayectoria
alrededor de aquel.
Agudeza visual: Capacidad del ojo humano para separar objetos próximos.
Aguja magnética: Imán móvil que oscila libremente alrededor de un eje vertical,
orientándose hacia el Polo Norte del campo magnético terrestre.
Ajuste: Compensación de errores entre dos hojas o dos líneas de un mapa o de una
fotografía.
Albedo: Es la fracción o porcentaje de una radiación de energía electromagnética
reflejada y la recibida por una superficie.
Alfanumérico: Conjunto de letras, números y signos de puntuación que se utilizan
en una expresión.
Algoritmo: Método y notación en las distintas formas de cálculo. Conjunto de
instrucciones que ejecuta un ordenador.
Altimetría: Representación topográfica del terreno a través de las cotas o altitudes
de cada uno de sus puntos. Representación del relieve.
Altitud: Distancia vertical desde un punto a la superficie terrestre con relación al
nivel del mar. En España las altitudes se refieren al nivel medio del mar en Alicante.
Altitud ortométrica: Es la altitud de un punto medida sobre el geoide, a lo largo de
la vertical.
Altitud elipsoidal: Distancia de un punto sobre un elipsoide de referencia a lo largo
de la normal al elipsoide.
Amillaramiento: Operación catastral para la determinación mediante una
descripción literal de cada una de las parcelas con un cultivo homogéneo que
pertenece a uno o varios propietarios.
Analógico: Información expresada de manera gráfica en mapas o imágenes
fotográficas
Anamorfosis: Deformación producida en los elementos de la superficie terrestre al
proyectarlos cartográficamente en una superficie plana.
Antena: Dispositivo que emite o recibe radiación electromagnética.
ARC/INFO: Software para la gestión de información geográfica desarrollado por
ESRI.
Archivo: Fichero. Se denomina archivo digital al registro de datos codificados y
almacenados en un ordenador.
Arrumbamiento: Dirección o rumbo con relación a la división de la rosa de los
vientos.
ASCII: Código americano estándar para caracteres alfanuméricos.
Astrolabio: Instrumento utilizado en la antigüedad para medir la altura de las
estrellas sobre el horizonte. Estaba constituido por un círculo metálico, con una
alidada centrada con aquel.
Atributo: Dato alfanumérico explicativo, de las características de una entidad
geográfica representada por un punto, una línea o un polígono.
Avance catastral: Levantamiento parcelario aproximado sin delimitación precisa
de los límites de las fincas.
Banco de datos: En cartografía información almacenada en un ordenador en forma
de puntos, líneas y polígonos. Base de datos.
Banda: Intervalo entre dos longitudes de onda dentro del espectro
electromagnético. Las longitudes de onda o frecuencia extremas definen el ancho
de banda.
Banda de absorción: Es el intervalo del espectro electromagnético definido por
dos longitudes de onda, dentro del cual la energía es absorbida a su paso por la
atmósfera.
Base de datos: Conjunto de ficheros almacenados en soporte informático. Banco
de datos.
Base de datos geográficos: Almacenamiento en un soporte informático de un
modelo que representa el territorio o alguna de sus características.
Base de datos relacional: Es la utilizada en los sistemas vectoriales para
almacenar los elementos territoriales. Está constituida por un conjunto de tabas en
las que se definen los registros a través de las filas y los campos por medio de
columnas.
Batimetría: Definición del relieve submarino determinado la profundidad existente
en cada punto.
Bit: Es la unidad mínima de información que puede ser almacenada y procesada en
un ordenador. Sus únicos valores pueden ser 0 o 1. Responde a la abreviatura
“binary bit”.
Brújula: Instrumentos constituido por una aguja magnética que se orienta
señalando el polo norte magnético.
Brújula taquimétrica: Aparato topográfico constituido por una aguja magnética
con un anteojo que lleva marcados hilos paralelos, que le permiten determinar la
distancia a una mira vertical u horizontal.
Byte: Conjunto de 8 bits que representa un carácter empleado para la codificación
de elementos en un ordenador. En el campo de la teledetección que se usa para
asignar el valor digital que le corresponde, entre 0 y 225, a una celda.
CAD: Diseño asistido por ordenador.
Calibración: ES la comparación de las medidas realizadas por un instrumento con
las de otro utilizado como referencia.
Cámara fotogramétrica: Cámara fotográfica para la obtención de fotografía aérea
o terrestre utilizada en la fotogrametría. El formato usual de los negativos es de
23x23cm
Cámara multiespectral: Es la equipada con dos o más lentes y diferentes filtros
para obtener imágenes en diferentes bandas del espectro electromagnético de una
misma zona del territorio.
Carta: Mapa especial elaborado para la navegación marítima o aérea. En el primer
caso se denomina carta náutica o marina y en el segundo carta aeronáutica.
Carta aeronáutica: Es la carta elaborada para cubrir las necesidades de la
navegación aérea que contiene la información adecuada para realizar vuelos
visuales o instrumentales.
Carta náutica: Es la representación de las zonas costeras y aguas navegables que
contiene la información necesaria para la navegación marítima. En ellas se dibuja la
morfología de los fondos, profundidades de agua, calidad del fondo, identificación de
bajos fondos, configuración y características de la costa, fondeaderos y zonas de
abrigo, línea costera y de la bajamar escorada o cero hidrográfico.
Cartografía: Ciencia y arte que tiene por objeto el estudio y trazado de mapas y
cartas. Abarca todas las operaciones de campo y gabinete necesarias para la
elaboración de un mapa o carta.
Cartografía básica: Es la realizada por medidas efectuadas directamente sobre el
territorio. Constituye la referencia cartográfica a mayor escala a partir de la cual se
levantan los mapas derivados de un país.
Cartografía derivada: ES la que se forma por procesos de adición o generalización
de la información topográfica contenida en la cartografía básica.
Cartografía temática: Es la que representa aspectos concretos de la información
espacial existente en el territorio.
Catastro: Censo y padrón estadístico de las fincas rústicas y urbanas.
Catastro polivalente: Es el catastro elaborado para cubrir las necesidades y
aplicaciones económicas, sociales, fiscales, urbanísticas y jurídicas.
Catastro topográfico parcelario: ES el elaborado a partir de una base formada
por un mapa topográfico realizado a partir de una red geodésica y que contiene la
representación geométrica de las fincas.
Celda: Cuadrícula individual de una malla utilizada en la representación raster.
También se denomina celdilla o célula.
Cenit: Punto de la esfera celeste situado en la vertical del observador.
Centroide: centro geométrico o de gravedad de una superficie cerrada. En un
sistema de información geográfica es el punto situado dentro de un polígono al que
se asocia atributos que lo definen.
Centro hidrográfico: Plano de referencia utilizado en cartografía náutica para
señalar el nivel más bajo al que puede llegar el agua, a partir del cual se dan las
profundidades representadas en una carta náutica.
Ciclo metódico: Periodo de 235 meses, equivalente a 19 años y 11 días en el que
las fases de la luna se repiten en los mismos días que en el ciclo precedente.
Círculo máximo: es el producido por la intersección de la superficie de una esfera
con un plano que pase por su centro.
Círculo menor: es el producido por la intersección de una esfera por un plano que
no pase por su centro.
Cobertura: Toma de fotografías aéreas sobre una zona de territorio con la finalidad
de levantar un mapa.
Código: Conjunto de símbolos y reglas para representar los datos de tal forma que
puedan ser comprensibles por un ordenador.
Código C/A: Código abierto a todos los usuarios en el sistema GPS, modulado sobre
la banda portadora L1.
Código P: Código de precisión empleado en GPS.
Color primario: El definido por uno de los tres colores rojo, amarillo y azul, a partir
de los cuales se consigue la gama de colores utilizado en las representaciones
gráficas.
Color complementario: Son respectivamente el amarillo, magenta o cyan
complementarios de los anteriores.
Convergencia de meridianos: Falta de paralelismo entre los distintos meridianos
geográficos. Angulo formado en un punto del globo entre el meridiano del lugar con
cualquier otro meridiano.
Coordenadas geocéntricas: Coordenadas que se refieren a un sistema cuyo
origen es el centro de la gravedad de la tierra.
Coordenadas geodésicas: Sistema de referencia definido sobre el elipsoide, que
define la posición de un punto por su longitud y latitud.
Coordenadas geográficas: Sistema de referencia que sitúa un punto sobre la
superficie de la tierra por su latitud y longitud.
Corrección geométrica: Es la transformación que se realiza en una imagen
mediante el desplazamiento de las celdas desde su posición inicial con objeto de
reducir las distorsiones que pudieran existir para darle valor métrico y cartográfico.
Cola: Número que indica la altitud de un punto en relación a una superficie de
referencia determinada.
Cuadrícula UTM: Es la resultante al trazar en su proyección UTM, entre los 80º de
latitud Norte y los 80º de latitud Sur, una cuadrícula que divide el elipsoide de 60
husos, cada huso de 20 áreas denominadas zonas. Subdividida a su vez en
cuadrados de 100km, de lado que se apoyan en el meridiano central de cada huso
(YY) y en el Ecuador (XX). Estos cuadrados se subdividen en cuadrículas
kilométricas.
Datum: Punto fundamental del terreno cuyas coordenadas se determinan por
observación astronómica y constituye el origen de las coordenadas geográficas de
una red geodésica. Se denomina datum geodésico cuando define los parámetros
que fijan la forma y dimensiones del elipsoide de referencia.
Declinación magnética: Ángulo formado entre el norte verdadero y norte
magnético. Su valor no es constante sino que cambia en el transcurso de tiempo. En
los mapas topográficos se señala su variación anual, que permite su cálculo en
fechas posteriores a la edición del mapa.
Desviación de la vertical: Ángulo formado en un punto por la dirección de la
vertical y la perpendicular a la superficie del elipsoide de referencia considerado.
DGN: Denominación de ficheros gráficos en sistemas INTERGRAPH.
Digitalización: Conversión de datos de un mapa de forma analógica a digital.
Pueden estructurarse en modelos raster o vectorial.
Disponibilidad selectiva: Reducción voluntaria de la precisión del sistema GPS
que se introducía por degradación de la señal.
Distanciómetro: Equipo electromagnético diseñado para la medición de distancias.
DXF: Formato ASCII de intercambio de datos gráficos generados en AUTOCAD.
Elipse: Oscurecimiento total o parcial de un astro por la acción de otro de lo que
oculta o impide que sea iluminado.
Eclipse de Luna: Eclipse producido al interponerse la Tierra entre el Sol y la Luna.
Puede ser parcial o total.
Eclipse de Sol: Eclipse producido al ser ocultado el sol por la Luna. Puede ser total,
anular o parcial.
Eclíptica: Círculo máximo de intersección de la esfera celeste con el plano de la
órbita terrestre.
Efecto Doppler: Variación percibida por un observador en la frecuencia de las
ondas emitidas con un foco, debida al movimiento relativo entre el foco y el
observador.
EGNOS: Sistema de aumentación europeo de señales GPS y GLONASS para la
navegación
Elipsoide: Figura matemática que se aproxima a la forma del geoide y que se utiliza
como superficie de referencia en los trabajos geodésicos y cartográficos. Está
generado por la rotación de una elipse alrededor de su eje más corto.
Emulsión: Suspensión de sales de plata sensibles a la luz que se usa en fotografía
para cubrir los soportes de película o papel.
ERDAS: Programa de análisis de imágenes espaciales. Responde a “Earth Resources
Data Analysis System”.
ESA: Agencia Europea del espacio. Siglas de “European Space Agency”.
Escala: Relación entre una distancia en el mapa y la distancia correspondiente en el
terreno.
Escáner: Equipo óptico electrónico que realiza la conversión de una imagen a
formato digital o numérico de forma automática.
Escena: Superficie de terreno cubierta por una imagen tomada desde un satélite
artifical.
ETRF: Marco de referencia terrestre europeo formado por una red de puntos
geodésicos de alta precisión.
Falso color: Asignación de un color arbitrario a los valores de los píxeles de una
banda de una imagen multiespectral.
Filtrado: Operación matemática, también denominada realce, utilizada para
suavizar o realzar las variaciones que presenta un componente espacial en formato
raster.
Firma espectral: Ver signatura espectral.
Formato: Disposición con la que los datos se sitúan dentro de los archivos de un
ordenador.
Formato raster: Es el resultante de una estructura de tipo malla, en la que cada
una de las celdas contiene valores numéricos de la información espacial que
representa.
Formato vectorial: Es el que utiliza los elementos geométricos: puntos, líneas y
polígonos, definidos por las coordenadas de los puntos que los caracterizan y las
relaciones existentes entre ellos por medio de su topología.
Fotogrametría: Técnica de formación de mapas topográficos a partir de fotografías
aéreas. Permite obtener medidas del terreno y de sus características geométricas
mediante la creación de modelos estereoscópicos.
Fotogrametría analítica: Técnica fotogramétrica que reconstruye el modelo
espacial mediante un sistema óptico o mecánico.
Fotogrametría digital: Es la técnica fotogramétrica que utiliza las fotografías
aéreas transformadas a formato digital y reconstruye el modelo especial de forma
numérica o digital.
GALILEO: Proyecto europeo de sistema de posicionamiento y navegación por
satélite.
Generalización: Simplificación, y en su caso exageración, de los detalles de los
trazados en un mapa para facilitar la realización de un proceso de reducción de
escala.
Geocodificación: Asignación de la localización geográfica a un elemento
cartográfico.
Geodesia: Ciencia que tiene por objeto el estudio y la determinación de la forma y
dimensiones de la tierra. Es también la base de referencia o apoyo para el
levantamiento de mapas.
Geodímetro: Equipo que determina la distancia entre dos puntos a través de la
medición de la diferencia de fase de una señal luminosa monocromática modulada
emitida en un punto y reflejada en el otro.
Geoide: Es la figura que determina la forma de la tierra. Se visualiza como la
superficie del nivel medio del mar extendido por debajo de los continentes. Se
define como la superficie equipotencial, perpendicular en cada punto a la dirección
de la gravedad, que coincide con el nivel medio del mar.
GLONASS: Sistema global de navegación por satélite desarrollado por Rusia.
Geoestacionario: Satélite cuya velocidad angular es su recorrido orbital es
coincidente con la de la Tierra.
Georreferenciación: Proceso mediante el cual se corrigen geométricamente y se
asignan coordenadas, en un sistema determinado, a las celdas que componen una
imagen digital para darles dimensión cartográfica. Proceso por el que se dan
coordenadas geográficas a datos temáticos o sectoriales.
GNSS: Sistema global de navegación por satélite.
GPS: Sistema de posicionamiento global utilizado para la obtención de coordenadas
a partir de la posición de los satélites de la constelación NAVSTAR.
Hipsometría: Representación del relieve por medio de diferentes intervalos de
altitud, limitados por curvas de nivel, que se corresponden con una gama de color
(tintas hipsométricas) que los identifica con el mapa.
Histograma: Representación gráfica de un conjunto de datos en forma de diagrama
de barras. Se aplica a la función de densidad de probabilidad de la luminancia de
una imagen digital.
Holografía: Técnica que permite la reproducción de imágenes de un objeto en tres
dimensiones mediante un haz de luz láser.
Holograma: Placa fotográfica especial que permite producir una imagen en tres
dimensiones en el espacio cuando se ilumina por un haz paralelo coherente láser.
Hora civil: Escala de tiempo medio a partir del paso del sol medio por el meridiano
del lugar. La referencia universal adoptada como hora civil es la que corresponde al
meridiano de Greenwich.
Hora legal: Tiempo oficial adoptado en un país, que suele diferir del tiempo
universal en un número exacto de horas, y variar en verano e invierno.
Hora oficial: Hora civil del meridiano central del uso correspondiente, resultante de
dividir la Tierra en usos de 15º de amplitud.
Imagen satélite: Imagen obtenida desde un satélite artificial mediante un sensor
multiespectral.
Imagen estereoscópica: Reproducción de un objeto en tres dimensiones que se
produce al observar dos fotografías del mismo tomadas desde dos puntos de vista
diferentes.
Imagen radar: Reproducción del territorio obtenida a partir de técnicas radar.
Integridad: Característica de los datos de un sistema de posicionamiento que
permite alertar al usuario sobre cualquier anomalía y la fiabilidad de los datos
transmitidos para el posicionamiento.
Interferencia: Fenómeno por la superposición local de ondas de distinta fase, que
da lugar a variaciones en la amplitud del proceso resultante.
Interferometría: Estudio de los fenómenos que se producen en las interferencias
de las ondas.
Ionosfera: Capa de la alta atmósfera terrestre, caracterizada por una alta
concentración de iones y electrones libres.
ITRF-90: Marco de referencia terrestre internacional fijado por el IERS (Servicio
Internacional de Rotación de la Tierra).
L1: Señal emitida por los satélites de la constelación NAVSTAR sobre la que se
modulan los códigos C/A.
L2: Señal emitida por los satélites de la constelación NAVSTAR sobre la que se
modula el código P.
Láser: es un haz de radiación coherente con una única longitud de onda. Responde
a las iniciales de “Light artificially stimulated electromagnetic radiation”.
Latitud: Distancia angular entre un punto de la superficie terrestre y el Ecuador,
medida sobre el arco de meridian, en grados minutos y segundos.
Levantamiento fotogramétrico: elaboración de mapas topográficos a partir de
fotografías aéreas. Se utilizan equipos de restitución en los que a partir de un
modelo estereoscópico se efectúa la medición y toma de datos del terreno.
Levantamiento hidrográfico: Trabajos de levantamiento de una carta náutica
para la representación costera, las profundidades marinas y la calidad de fondo. Se
representa como referencia de sondas el cero hidrográfico o bajamar escorada,
determinada con respecto a una regla de mareas instalada en la zona durante los
trabajos de obtención de sondas.
Leyenda: zona de un mapa o de un plano en la que se da el significado de los
símbolos y colores empleados en la representación cartográfica.
Límite de percepción angular: es la capacidad del ojo humano para percibir la
alineación entre dos trazados, fijada en 30 segundos.
Límite de percepción visual: Es la capacidad del ojo humano para poder
discriminar trazos con una separación mayor de 0,2 mm.
Límite de resolución espectral: capacidad de un sensor para discriminar entre
dos longitudes de onda próximas.
Límite de resolución radiométrica: capacidad de un sensor para detectar la
diferencia mínima de intensidad entre dos señales radiométricas.
Línea automecoica: es la que se conserva la distancia sin alteraciones en una
proyección cartográfica.
Línea geodésica: es la distancia más corta entre dos puntos trazada sobre el
elipsoide.
Longitud: Distancia angular que hay entre un punto de la superficie terrestre y el
meridiano origen de Greenwich, medida sobre el Ecuador, en grados, minutos y
segundos.
Loran: Sistema de navegación radio que mide la diferencia de tiempo a dos o más
estaciones y sitúa al móvil por la intersección de las hipérbolas correspondientes.
Loxodrómica: línea de la superficie terrestre recorrida con rumbo fijo que se
representa con una recta en la proyección Mercator.
Luminancia: se refiere a la intensidad luminosa de una imagen señalada por el
valor digital de cada una de sus celdas.
Mapa: Representación gráfica de las formas del terreno de la superficie de la Tierra
o de una parte de ella por medio de símbolos y códigos, a una escala determinada y
con un sistema de proyección específico. Modelo de terreno que establece una
correspondencia matemática entre los puntos de terreno y sus homólogos en el
plano.
Mapa básico: Mapa realizado por medidas directas en el terreno, también
denominado mapa topográfico, que sirve de base para la elaboración de mapas
derivados a escalas menores.
Mapa batimétrico: Es el que dibuja las formas de fondo marino mediante la
determinación de las profundidades en cada punto.
Mapa catastral: Mapa en el que se representan los linderos de la propiedad
inmobiliaria, rústica y urbana, junto con las formas topográficas del terreno.
Mapa corográfico: Mapa que representa una zona del terreno que constituye una
unidad geográfica o geopolítica.
Mapa derivado: es el que se forma por procesos de generalización de la
información contenida en un mapa básico.
Mapa geológico: mapa que contiene el dibujo de la estructura y composición de las
formas exterior e interior del globo terráqueo, así como de la naturaleza de las
materias que lo componen, de su formación y de su alteración en el transcurso del
tiempo.
Mapa de usos del suelo: mapa que contienen los perímetros y códigos de
representación de las diferentes clases de utilización del suelo y de su cubierta
vegetal.
Mapa técnico: mapa que representa información de un aspecto concreto del
territorio o de sus características espaciales.
MDT: Modelo digital de terreno.
Meridiana: Relativa o perteneciente a la hora del mediodía.
Meridiano: Círculo máximo de la tierra o de la esfera celeste que pasa por los
polos. Se considera meridiano origen el meridiano de Greenwich, al que se asigna
longitud 0º. Todos los puntos de un meridiano determinado tienen la misma
longitud.
Modelo digital del terreno: Representación del relieve mediante una cuadrícula
que cubre el territorio con un ancho de malla determinado y contienen un punto de
altitud por cada uno de las esquinas de la malla.
Modelo estereoscópio: observación en tres dimensiones del terreno a partir de
dos fotografías con una zona de recubrimiento en común.
Movimiento del polo: Es el producido por el eje de rotación de la tierra, que tiene
que carácter irregular, y debe ser tenido en cuenta en sistemas de referencia de
precisión.
MSS: Sensor multiespectral instalado en los satélites Landsat. Responde a
“Multispectral Scanner”.
Nadir: Punto de la esfera celeste situado en la vertical y por debajo de observador.
Punto opuesto al cenit.
NAVSTAR: Constelación de satélites de navegación empleados en el sistema GPS
(Navigation Satellite Timing and Ranging).
Norte magnético: es el señalado por el polo norte magnético.
Ortodrómica: es la línea de círculo máximo que define la distancia más corta entre
dos puntos sobre la superficie terrestre. Se representa por una línea recta en la
proyección gnómica.
Ortofoto: Rectificación diferencial de una fotografía aérea que permite su
transformación en una imagen coincidente con un mapa de la misma zona.
Ortoimagen: Imagen de satélite corregida geométricamente, que coincide con un
mapa de la misma zona.
Pancromático: Película sensibilizada por la luz del espectro visible.
Píxel: cada uno de los elementos que forman una imagen con referencia a una
matriz o malla que los localiza por filas y columnas. Unidad mínima de información
identificable en una imagen raster.
Planimetría: representación gráfica del terreno sin tener en cuenta su relieve.
Contiene todos los elementos topográficos de un mapa con excepción del dibujo de
curvas de nivel, puntos acotados, sombreado y simbología altimétrica.
Plano: representación de la superficie terrestre de pequeña tensión en la que se
prescinde de la curvatura de la tierra.
Plano parcelario: representación topográfica que se realiza midiendo los tramos
que unen puntos sucesivos y el ángulo que forman sus ejes. Se considera una
poligonal cerrada cuando en el itinerario coinciden el punto inicial y el punto final.
Polígono: Elemento superficial en una base cartográfica numérica, delimitado por
una línea cerrada.
Polígono catastral: división de un término municipal siguiendo líneas topográficas
de carácter permanente, como vías de comunicación e hidrografía, utilizado para la
identificación parcelaria en el levantamiento catastral.
Portulano: Antigua carta de navegación con identificación de puertos y rumbos.
Carta portulano se refiere a la carta náutica de un puerto.
Postdam: Población alemana adoptadas como datum del sistema geodésico
europeo ED-50, en el punto definido por la torre de Helmert.
Potencia radiante: es la energía emitida por una fuente electromagnética por
unidad de tiempo.
Proyección cartográfica: Sistema de presentación de la superficie de la tierra
sobre una superficie plana.
Proyección cilíndrica: proyección que proyecta la tierra, sobre un cilindro tangente
o secante.
Proyección conforme: es la que transforma figuras infinitesimales sobre el
elipsoide en otras que son semejantes sobre el plano. Conserva los ángulos y la
relación entre los elementos lineales en cada punto, en cualquier dirección.
Proyección cónica: Sistema de transformación que proyecta la tierra sobre el cono
de revolución tangente o secante.
Proyección equivalente: es la que conserva las superficies modificando en la
transformación la forma de las figuras.
Proyección estereográfica: se proyecta la superficie terrestre sobre un plano
tangente, desde un punto situado en el extremo opuesto del diámetro.
Proyección gnómonica: Proyección realizada desde el centro de la tierra sobre un
plano tangente.
Proyección de Lambert: proyección cónica conforme en la que la superficie de la
tierra se proyecta sobre un cono tangente a lo largo que un paralelo.
Proyección Mercator: proyección cilíndrica conforme que proyecta la superficie de
la tierra sobre un cilíndro tangente al Ecuador.
Proyección Mollweide: Proyección equivalente cuyo meridiano central es
perpendicular al Ecuador y los meridianos semielipses que dividen al ecuador en
partes iguales. Los paralelos son líneas rectas paralelas al Ecuador y separadas de
manera que se cumpla la condición de equivalencia.
Proyección ortográfica: Se proyecta la superficie terrestre sobre un plano
tangente, desde un punto situado en el extremo opuesto y en el infinito.
Proyección policéntrica: la superficie terrestre se proyecta un poliedro tangente
en el centro de cada una de las hojas en que se divide el terreno. También se
conoce como proyección poliédrica.
Proyección UTM: se denomina proyección Universal Transversa de Mercator por
tratarse de un sistema cilíndrico conformen en el que el cilindro es tangente al
elipsoide a lo largo de un meridiano tomado como origen. En esta proyección se
divide el globo de 60 husos de 6º de longitud cada uno.
Pseudodistancia: Distancia obtenida multiplicando la velocidad de la luz por el
tiempo transcurrido desde la emisión de la señal por el satélite hasta su recepción
en el equipo GPS, que debe ser corregido por el error de reloj y los retrasos
troposféricos e ionosféricos.
Punto acotado: Determinación de la cota o coordenada altimétrica de un punto en
un sistema de coordenadas determinado.
Puntos de apoyo: puntos del terreno cuyas coordenadas se determinan por
métodos topográficos y son la referencia para la orientación absoluta de un modelo
fotogramétrico o para efectuar el tratamiento de corrección geométrica de datos de
teledetección.
Radar: sistema activo de microondas que emite un haz energético sobre la
superficie terrestre o cualquier objeto detectando y registrando la radiación
reflejada.
Radiación electromagnética: emisión y propagación de la energía
electromagnética a través del espacio. Radiación cuya energía es debida a la
existencia de un campo eléctrico y otro magnético perpendiculares entre sí, y a la
dirección de propagación.
Radiómetrico: Equipo de medición en campo de la radiación de distintos objetos,
generalmente clases de suelo y cultivos, con objeto de establecer parámetros de
relación con los registros efectuados por sensores situados a bordo de naves
espaciales.
Raster: Estructura de datos en un conjunto de celdas referenciadas en una malla
por filas y columnas. Ver formato raster.
Rasterización: transformación y codificación de una imagen o información
geográfica en una estructura de datos raster.
Realce de imágenes: Proceso digital que tiene por objeto incrementar el contraste
entre áreas contiguas para mejorar la calidad visual de una imagen.
Red geodésica: es la estructura básica en la que se apoyan los elementos
cartográficos de un territorio. Se materializa por señales o hitos construidos en
puntos característicos que puede identificarse con facilidad y tiene buena visibilidad
entre ellas. Las señales geodésicas, cuyas coordenadas geográficas se determinan
con gran precisión, cubren el territorio formando una red de triangulación.
Reflectancia: relación entre la energía radiante reflejado por un cuerpo y la energía
incidente. Expresa la capacidad de una superficie para refleja energía
electromagnética en una longitud de onda determinada.
Replanteo: Operación inversa al levantamiento topográfico. Se efectúa al replanteo
de una línea límite o de las lindes de una parcela, partir de los datos topográficos de
su levantamiento de campo, para determinar su posición y trazado en el terreno.
Resolución: capacidad de un sistema para discriminar elementos de tamaño
mínimo dentro de la imagen de un objeto.
Resolución espacial: capacidad de un sensor para distinguir en el terreno objeto
de dimensiones mínimas, o distinguir dos objetos separados por una distancia
mínima.
Restitución: transformación de los puntos situados sobre una fotografía para situar
en su localización correcta, eliminando la distorsión fotográfica.
Restitución fotogramétrica: elaboración de un mapa a partir de pares de
fotografías aéreas, con una zona de recubrimiento en común, que permite
establecer modelos estereoscópicos referenciados territorialmente, y extraer de
ellos los datos topográficos precisos para la representación de su altimetría y
planimetría.
Restituidor analítico: equipo que efectúa la transformación de coordenadas
medidas en la imagen fotográfica en coordenadas de los mismos puntos en el
terreno, utilizando procesos de cálculo.
Restituidor analógico: Equipo que permite el dibujo de todos los elementos
planimétricos y altimétricos de un mapa, a partir de un proceso de orientación
interna, relativa y absoluta del modelo estereoscópico.
SAR: radar de apertura sintética. Responde a las siglas “synthetic apertura radar”.
Sensor: equipo diseñado para registrar emisiones de energía electromagnética.
Sensor activo: equipo utilizado en teledetección que emite su fuente propia de
energía y registra la energía reflejo en el terreno.
Sensor pasivo: sistema utilizado para la detección y registro de la energía emitida
por la superficie de los objetos, o bien de la radiación procedente del sol, que refleja
la superficie terrestre.
Señal geodésica: construcción sobre un punto del terreno de un hilo al que se le
determinan coordenadas de gran precisión.
Serie cartográfica: hojas de un mapa con escala uniforme que recubren un
territorio de manera homogénea.
Signatura espectral: es la forma característica del espectro emitido o reflejado por
un objeto en función de su composición física o química, y de su respuesta
específica a la energía electromagnética incidente en distintas longitudes de onda.
El espectro electromagnético detectado
por medio de un sensor identifica de manera inequívoca a los objetos situados sobre
la superficie terrestre.
Signos convencionales: son los utilizados en la representación del mapa para
identificar y facilitar la interpretación de los distintos elementos del terreno.
Sistemas de Información Geográfica o SIG: equipamiento informático diseñado
para capturar, manejar, analizar, representar y actualizar datos referenciados
geográficamente en su dimensión cartográfica.
SPOT: Satélite francés para la observación de la tierra.
Teledetección: técnica que permite obtener información sobre la composición
química o propiedades física de un objeto mediante el análisis de la radiación
electromagnética procedente del mismo.
Teodolito: equipo óptico de precisión para la medición de ángulos horizontales y
verticales.
Thematic Mapper (TM): sensor de barrido multiespectral, de alta resolución,
instalado en los sistemas Landsat.
Tiempo atómico: Determinación del tiempo efectuada por un reloj atómico que
está basada en la oscilación electromagnética producida por la transición cuántica
de un átomo. Suelen ser de rubidio o de cesio y sus características son la elevada
precisión, gran estabilidad y larga vida en el tiempo. La oficina internacional de la
hora BIH establece la escala del tiempo.
Topología: relaciones espaciales entre los objetos de un mapa en formato digital
que se mantienen invariables al cambiar el sistema de proyección.
Toponimia: estudio del origen y del significado de los nombres del lugar.
Topónimo: nombre de la entidad de población o de un paraje.
Tratamiento digital de imágenes: procesos matemáticos y estadísticos que se
aplican a una imagen digital para obtener información cualitativa y cuantitativa.
Triangulación: Disposición sobre el territorio de unos puntos de referencia en
forma de triángulos, a los que se les determinan sus coordenadas geográficas
midiendo los ángulos en cada uno de los vértices y los lados de los triángulos.
Triangulación geodésica: establecimiento de una red de triángulos de grandes
dimensiones que cubren un país o un continente materializado por señales a las que
se calculan sus coordenadas geográficas de manera muy precisa.
Triángulo de posición: se denomina en astronomía el triángulo esférico cuyos
vértices son el polo, el cenit del observador y astro observado.
Trilateración: medición de los lados de un triángulo para determinar la posición de
sus vértices.
Trópico: paralelo cuya distancia angular al Ecuador es igual a la oblicuidad de la
eclíptica. Trópico de Cáncer es el trópico correspondiente al hemisferio Norte cuya
latitud geográfica es igual a 23º27’ y Trópico de Capricornio es el Trópico
correspondiente al hemisferio Sur con la misma latitud.
Vectorización: proceso que permite convertir datos espaciales en una estructura
de datos vectorial.
Ventana: banda del espectro electromagnético que ofrece un máximo de
transmisión y un mínimo de atenuación.
Vertical: Línea normal a la superficie terrestre de referencia.
Vertical astronómica: Dirección de la vertical en un punto de superficie terrestre
que define la dirección de la plomada. Se define como desviación de la vertical el
ángulo formado en un punto entre la normal al elipsoide de referencia y la vertical al
geoide.
Vértices: señal topográfica o geodésica construida sobre el terreno.
Vértice geodésico: señal permanente que materializa un punto de la red
geodésica.
WGS-84: sistema geodésico mundial de referencia, utilizando en GPS.