I.
Generalidades de Osteología
La osteología es la rama de la morfología que estudia la forma y estructura de los huesos. El sistema esquelético está
compuesto por tejido conectivo especializado, como el tejido óseo y el tejido cartilaginoso. Desde un punto de vista
esquemático, podemos dividir este sistema en dos categorías:
o Esqueleto axial: este se encontrará en el eje longitudinal del cuerpo y comprende:
▪ Cabeza ósea-incluyendo cráneo y huesos de la cara,
▪ Columna vertebral-en sus porciones cervical, torácica, lumbar, sacra y coccígea
▪ Huesos del tórax-esternón, costillas y cartílagos costales
▪ Hueso hioides.
o Esqueleto apendicular: este se constituye a partir de los huesos de los miembros superiores e inferiores,
con sus respectivas cinturas escapular y pélvica, con las cuales se unen al esqueleto axial.
Desde el punto de vista estructural se pueden observar dos tipos de tejido óseo:
o Hueso compacto o cortical: que se constituye por unidades laminillares u osteonas que están densamente
organizadas, dando un aspecto macizo al hueso.
o Hueso esponjoso: este tipo de hueso se ubica hacia el centro del hueso y está compuesto por laminillas menos
densas y más desorganizadas, que dejan espacios o cavidades donde se ubica la médula ósea.
De las funciones que cumple el sistema esquelético se encuentran: brindar soporte y protección, entregar una
base mecánica para el movimiento, almacenamiento de sales y minerales y reposición de las células sanguíneas.
(Drake, R., 2015; Rouvière, H.; Delmas, A. 2005).
En relación a la forma que presentan, los huesos se pueden clasificar: huesos largos, planos, irregulares, cortos y de
otros tipos.
▪ Los huesos largos se encuentran en su mayoría en el esqueleto apendicular, donde se distinguen tres zonas
características: 1) diáfisis o cuerpo del hueso, corresponde a la parte más larga, 2) los extremos llamados
epífisis ( proximal y distal) y 3) la metáfisis correspondiente a un área intermedia que está presente durante
el crecimiento del cuerpo humano, aquí se encuentra el cartílago de crecimiento ( cartílago hialino)
responsable del desarrollo del hueso en longitud, se osifica según edad del hueso y se encuentra entre la
epífisis y la diáfisis en ambos extremos. En el interior del hueso se presenta un espacio que se extiende a
través del eje longitudinal de la diáfisis denominado canal medular, este canal y los espacios
intertrabeculares del hueso esponjoso son ocupados por médula ósea, tejido conectivo de función
hematopoyética, presente en todos los tipos de hueso pero en diferentes proporciones. Dada su función
de producción de células sanguíneas es que el aspecto de este tejido es rojizo. La médula ósea sufre
modificaciones fisiológicas a través de la vida, disminuyendo progresivamente su función hematopoyética,
siendo reemplazada con los años por tejido adiposo.
▪ Los huesos planos como su nombre lo dicen, son básicamente planos y delgados con una apariencia
rectangular o cuadrangular, se constituyen a partir de tejido óseo compacto donde entre ellas se encuentra
tejido óseo esponjoso (en la calvaria de denomina díploe). Ejemplos de huesos planos: huesos del cráneo
(parietal, frontal, etc.), escápula, coxal, etc.
▪ Los huesos irregulares, estos no presentan ninguna forma estandarizada, no respondiendo a ningún patrón,
como por ejemplo los huesos a nivel de la columna, en donde las vértebras presentan diversos accidentes
óseos; los huesos de la cara: esfenoides, maxilar, etc.
▪ Los huesos cortos o breves, se caracterizan porque ninguna dimensión predomina sobre la otra, ofrecen un
aspecto poliédrico y macizo. Este tipo de hueso está conformado casi en su totalidad por tejido esponjoso
recubierto por una muy delgada lámina de tejido compacto, de manera que su aspecto macizo contrasta con
su peso liviano. Por ejemplo, están presentes en la región de la mano (huesos del carpo) y en el pie (huesos
del tarso).
▪ En otros tipos de huesos, que pueden pertenecer a otras categorías también, se pueden encontrar los huesos
sesamoideos (que están al interior de un tendón) por ejemplo la patela que está inserto dentro del tendón
del cuádriceps. (Drake, R., 2015; Universidad de Chile, 2020; Rouvière, H.; Delmas, A. 2005).
II. Generalidades de artrología
La artrología es el estudio de las articulaciones, las cuales están constituidas por un conjunto de formaciones
anatómicas que unen dos o más huesos o cartílagos. En base a su conformación y naturaleza, están se pueden
clasificar en: Articulaciones fibrosas, cartilaginosas y sinoviales, las cuales van de menor a mayor movimiento.
2.1 Articulaciones fibrosas, están unidas por tejido fibroso y poseen poco o nulo movimiento. Dentro de esta
categoría de distinguen tres subtipos:
o Gónfosis
o Suturas
o Sindesmosis.
o Las subtipo suturas, están presentes principalmente en el cráneo, prácticamente fijas, y se distinguen
variedades como plana, dentada y escamosa.
o En tanto que las subtipo gonfosis sólo se sitúan entre los dientes y el hueso adyacente; en estas articulaciones
existen fibras cortas de tejido colágeno en el ligamento periodontal que discurren entre la raíz dentaria y la
cavidad ósea.
o Por último, las subtipo sindesmosis, las superficies óseas están separadas pero relacionadas por tejido
conjuntivo denso que forma una membrana interósea, por ejemplo, la articulación radio ulnar media, la cual
presenta una membrana interósea entre ambas diáfisis de los huesos ulnar y radial. Estas articulaciones
también pueden estar unidas por un ligamento, por ejemplo, el ligamento amarillo que conecta las láminas
de vertebrales adyacentes o el ligamento intertransverso que une los procesos transversos de las vértebras
adyacentes. (Drake, R., 2015; Universidad de Chile, 2020 ; Rouvière,H.; Delmas, A. 2005).
2.2 Articulaciones cartilaginosas, la unión de las superficies articulares se unen por tejido fibrocartilaginoso o
cartílago hialino, presentando cierto grado de movimiento, son semimóviles. Se categorizan en dos subtipos:
primarias y secundarias.
o Las primarias o sincondrosis, como característica presentan que los huesos están unidos por cartílago
hialino como unión temporal, que con el tiempo se calcifica y luego se osifican. Presentan de movimientos
limitados, con ligamento de refuerzos y carecen de cavidad articular. Están presentes en la
infancia. Se encuentran por ejemplo en el cuerpo del esternón (manubrio esternal con cuerpo del esternón
y proceso xifoídeo). También se puede observar entre el hueso occipital y el hueso esfenoides (en el
clivus), además de la unión entre las vértebras Sacras y en la metáfisis de los huesos largos (unión epífisis
y diáfisis) entre otros ejemplos.
o Las secundarias o sťnfisis, como característica principal los huesos están unidos por fibrocartílago, son
poco móviles y permanecen en el tiempo, aunque sufren desgaste del tejido. Se encuentran
principalmente en el eje axial del cuerpo o línea media del cuerpo, por ejemplo, sínfisis mentoniana,
sínfisis púbica y entre los cuerpos vertebrales (entre el cuerpo vertebral, el disco intervertebral y el otro
cuerpo vertebral adyacente), denominada articulación intervertebral, por lo cual, es cartilaginosa subtipo
sínfisis. (Drake, R., 2015; Universidad de Chile, 2020 ; Rouvière,H.; Delmas, A. 2005).
2.3 Articulaciones sinoviales, estas poseen el mayor rango de movimiento y son las más complejas de los tres
tipos de articulaciones del cuerpo humano, una de las razones por la cual se observan en estas una mayor
prevalencia de patologías laborales. Uno de los elementos característicos que la distingue del resto, es la
presencia de un tejido conectivo especializado denominado sinovial y la formación de un espacio entre las
superficies articulares denominado cavidad articular o cavidad sinovial, que es lo que le da la característica
morfológica a este tipo articular
Además, este tipo de articulaciones presenta el denominado “cartílago articular” en los extremos articulares
de los huesos, el cual reviste estas superficies a través de una capa de cartílago hialino, que cubre estos
extremos, no dejándolos desnudos como en los otros tipos de articulaciones El cartílago articular tiene un
aspecto característico, con una superficie lisa, brillante y de color nacarado o celeste. Su espesor fluctúa entre
2 a 5 mm, no posee vasos sanguíneos ni nervios, por lo cual, se nutre a partir del líquido sinovial y pequeños
vasos epifisiarios adyacentes. Tiene resistencia y elasticidad, escasa capacidad de regeneración, protege las
superficies óseas e impide su desgaste.
La presencia de una “cápsula articular” es otro de los distintivos de este tipo articular, esta cápsula posee 2
porciones: una externa denominada “cápsula fibrosa”, y una interna denominada “cápsula sinovial o
membrana sinovial”, que recubren la articulación completa y delimitarán la cavidad articular, que en su
interior contiene líquido sinovial, que es secretado por la membrana sinovial. El líquido sinovial es de gran
viscosidad, cumpliendo la función de lubricante de la articulación y además nutrición del cartílago articular.
(Drake, R., 2015; Rouvière,H.; Delmas, A. 2005).
Por último, estas articulaciones pueden presentar ciertas estructuras anexas que permitirán aumentar la
superficie articular, mejorar congruencias entre superficies articulares y/o amortiguar y transmitir fuerzas.
Estas estructuras especiales pueden corresponder a:
▪ Discos articulares: conformado por tejido fibro-cartilaginoso, por ejemplo articulación esternocostal.
▪ Labros o Labrum: también corresponde a tejido fibro-cartilaginoso especializado, por ejemplo en la
articulación glenohumeral o en la articulación coxofemoral.
▪ Meniscos: al igual que las anteriores estructuras anexas articulares se conforma a partir de tejido fibro-
cartilaginoso especializado, por ejemplo presente en la articulación femorotibial de la rodilla.
▪ Ligamentos: corresponden a bandas de tejido fibroso, componente pasivo de la articulación.
▪ Bursas o bolsas sinoviales: corresponden a sacos de tejido conectivo, que contienen un líquido viscoso
como el sinovial. Se ubican en zonas entre tendones y huesos, ligamentos y tendones o entre tendones;
facilitando el deslizamiento y disminuyendo la fricción entre estas estructuras. Son foco de infecciones
y/o inflamaciones. (Drake, R., 2015; Rouvière,H.; Delmas, A. 2005).
Esquema de una articulación sinovial tipo y sus componentes caracterťsticos. (Elsevier Connect, 2018).
Según la forma de sus superficies articulares, las articulaciones sinoviales presentan subtipos de
categorías, en base a la siguiente clasificación:
▪ Plana: presentan superficies planas, permitiendo sólo movimientos de desplazamientos entre sí en un
solo plano (uniaxiales), por ejemplo en los procesos articulares vertebrales: articulación cigoapofisiaria.
La amplitud de sus movimientos es reducida, son en general pequeñas y presentan una cápsula articular
rígida.
▪ Gťnglimo (en bisagra o troclear): el movimiento de sus superficies articulares se produce perpendicular
al eje de la articulación en un solo plano (uniaxiales). Una de las superficies tiene forma de polea, en cuya
garganta se aloja la saliente de la superficie articular opuesta, por ejemplo la articulación húmero-ulnar
en el codo, que tiene un eje de movimiento y puede realizar flexo-extensión, otro ejemplo, es la
articulación femorotibial en la rodilla. En general presentan una cápsula laxa y ligamentos de refuerzos.
▪ Selar (en silla de montar o de encaje recíproco): recibe su nombre debido a que sus superficies
articulares asemejan a un jinete sobre su montura, es una articulación por encaje recíproco, o sea, cada
una de las superficies es cóncava en un sentido y convexas en otro. La concavidad de una corresponde a
la convexidad de la otra y viceversa. Permite el movimiento en 2 planos articulares (biaxial), por
ejemplo articulación calcáneo-cuboídea.
▪ Elipsoťdea o condílea: las superficies de estas articulaciones son dos segmentos elipsoidales dispuestos
en sentido inverso, un cóndilo (superficie articular convexa) con forma de elipse va a articular con una
superficie cóncava, también elíptica. Por ejemplo la articulación metacarpofalángica en la mano. Estas
presentan dos ejes de movimiento (biaxiales).
▪ Trocoide (de Pivote): el movimiento de las superficies articulares se produce paralelo al eje de la
articulación, en un solo eje de movimiento (uniaxial). Las superficies articulares son segmentos como de
un cilindro, uno convexo y otro cóncavo, por ejemplo, la articulación radio-ulnar proximal y distal que
permiten un movimiento de rotación (pronación y supinación).
▪ Esferoťdea: en este subtipo una superficie articular tiene forma casi esférica (cabeza) de forma convexa,
que articular con una superficie ligeramente cóncava. Por ejemplo, la articulación glenohumeral o la
articulación coxofemoral. Presenta tres ejes de movimiento (multiaxial), y se pueden encontrar uno o
más anexos articulares (estructuras especiales). (Universidad de Chile, 2020; Rouvière,H.; Delmas, A.
2005).
Clasificación de articulaciones sinoviales en base a sus superficies articulares. A: Elipsoťdea o Condilar ( articulación radiocarpiana); B:
Plana (articulaciones intercarpianas); C: Gťnglimo (articulación húmero-ulnar en el codo); D: Esferoťdea (articulación coxofemoral);
E: Selar (articulación carpometacarpiana del pulgar); F: Trocoide (articulación atlantoaxial). (Elsevier Connect, 2018).
III. Generalidades de Miología
La miología es el estudio de los músculos y del tejido muscular. Se pueden reconocer dos tipos de tejido muscular:
músculo liso y músculo estriado. Este último a su vez, se divide en dos subtipos: músculo cardíaco y músculo
esquelético.
El tejido muscular liso se encuentra en general en las paredes de órganos y vísceras como también en las paredes
de los vasos sanguíneos. Por su parte, el tejido muscular cardíaco lo encontramos en el corazón, en tanto que, el
tejido muscular esquelético se pueden encontrar en los miembros y tronco del cuerpo. Es en este último tipo de
tejido muscular que se enfocará principalmente este ítem.
El músculo esquelético en general se constituirá en tres zonas características: 1) una porción carnosa que
corresponde al vientre muscular, con fibras musculares ubicadas en la zona más central del músculo, que permite
la contracción de este tejido, 2) una porción tendinosa, correspondiente a tejido conectivo ( fibras colágenas) , de
color blanquecino nacarado, que permiten dar la inserción de este músculo al hueso y 3) la aponeurosis que también
es un tejido conjuntivo que recubre a toda esta unidad muscular.
Otros componentes que se pueden observar son: la fascia, tejido conectivo o conjuntivo que rodea a cada fibra
muscular, fascículo muscular y a cada músculo. La fascia muscular permite estructurar una compartimentalización
muscular. Los retináculos son aquellas estructuras de tejido conjuntivo denso que permiten anclar o mantener en
su lugar a los tendones en su trayecto a través de un área articular, y así, optimizar el deslizamiento de estos.
El músculo esquelético se puede clasificar según: 1) número de cabezas o número de orígenes, por ejemplo, el bíceps
femoral o bíceps braquial, “bi” debido a sus dos orígenes o dos cabezas con distinta inserción, 2) según número de
vientres musculares, por ejemplo, el músculo digástrico, que tiene dos vientres musculares que están separados por
un tendón intermedio, 3) según su ubicación, por ejemplo, el recto abdominal o el cuadrado lumbar, 4) por su
acción, por ejemplo, el flexor radial del carpo, hace una flexión a nivel radial de la región del carpo y 5) según sus
inserciones, por ejemplo, el esternocleidomastoideo, que tiene inserción en el esternón, en la clavícula, proceso
mastoides incluso algunos autores observan una inserción en el hueso occipital, entonces lo llamarían esterno-
occipito-cleidomastoídeo. (Drake, R., 2015; Universidad de Chile, 2020 ; Rouvière,H.; Delmas, A. 2005).
Por otra parte, y en relación a los tendones, estos pueden ser largos y acintados como se observa en músculos del
miembro superior; cortos y cuadriláteros como se presenta en el músculo masetero o aplanado y ancho como en
músculos de la pared abdominal, en este caso reciben el nombre de aponeurosis.
Cada fibra muscular está rodeada por tejido conectivo denominado endomisio, a su vez un conjunto de fibras
musculares con su endomisio está rodeado también por un tejido conectivo un poco más denso conocido como
perimisio que constituirán un fascículo muscular. Finalmente varios fascículos musculares son envueltos por otra
cubierta fibrosa denominada epimisio, el cual forma una cubierta para el músculo.
La inervación del músculo esquelético está mediado por el sistema nervioso somático, mientras que la del músculo
liso y cardíaco está dada por el sistema nervios autónomo.
La inervación del músculo esquelético es motora y sensitiva, la cual está dada por uno o varios nervios que ingresan
al músculo, a este sector por donde ingresa se le conoce como punto motor. En el espesor del músculo el nervio se
ramifica de manera que cada fibra nerviosa inerva a varias fibras musculares. En tanto que, a la neurona y las fibras
musculares que tiene a su cargo (inerva) se le denomina unidad motora.
Además, dentro de las funciones de los músculos esqueléticos, estos poseen receptores sensitivos (nociceptores)
con capacidad para diferenciar entre estímulos inocuos y estímulos nocivos como el dolor, y receptores
propioceptivos con capacidad de detectar el grado de tensión y/o estiramiento muscular, y enviar esta información
a la médula espinal y al cerebro para que la procese. El grado de contracción fisiológica basal que presenta el
músculo esquelético se conoce como tono muscular, el cual puede variar en algunas patologías (hipotonía,
hipertonía u atonía).
El músculo esquelético como fin último permitirá el movimiento corporal voluntario, entregando funciones como
la locomoción, expresión, estabilidad, postura, calor, forma y protección entre otras. Según la función esto músculos
se clasifican en: agonistas (se contrae para generar un movimiento), antagonistas (con una función opuesta al
anterior, se contrae para controlar la velocidad del movimiento), de fijación (fijan una de las inserciones), y por
último, sinérgicos (grupo de músculos de todo el cuerpo que conjuntamente a los anteriores van a llevar a una acción
final). (Drake, R., 2015; Universidad de Chile, 2020 ; Rouvière,H.; Delmas, A. 2005).
Referencias
▪ Drake, R. (2015) Gray Anatomťa para estudiantes, Elsevier. 31° Edición.
▪ Elsevier Connect (2018). Apuntes de Anatomťa: Tipos de articulaciones: sinoviales y sólidas.
▪ Rouvière,H.; Delmas, A. (2005).”Anatomťa Humana.” 11ª Edición en español Vol.I Editorial Masson, Barcelona, España.
▪ Universidad de Chile (2020). [Link]. Departamento de Anatomťa y Medicina Legal. Facultad de Medicina. Universidad de
Chile