QUINTO RODAJE
LECTURAS: MATEO 25 – 14/30
REFLEXION: El Señor nos ha dado distintos dones y talentos, no para competir, sino
para complementarnos y servir juntos. En este equipo, todos somos distintos, pero
todos somos necesarios. Cada uno aporta su carisma, su historia, su mirada.
Formamos comunidad, y eso implica caminar juntos en la misión, con humildad,
alegría y amor. El Cursillo no es solo para los cursillistas: también nos llama a nosotros
a convertirnos, a crecer en santidad, a dar un nuevo “Sí” al Señor.
Debemos evitar toda autosuficiencia, envidia o murmuración. Aceptarnos como somos,
comprendernos cuando alguien no va al mismo ritmo, y alegrarnos cuando un
hermano hace lo que yo no puedo.
El equipo debe vivir en un espíritu de:
Unidad en la fe,
Diversidad en la personalidad,
Y caridad en el trato.
Si hay conflictos que no se pueden resolver con amor cristiano, es mejor dar un paso al
costado. Solo una comunidad que ama, puede evangelizar.
Ofrezcamos nuestras pequeñas mortificaciones por amor a Dios, y trabajemos para que
nuestras diferencias no nos dividan, sino que nos unan como mosaicos de un mismo
piso, que reflejan la belleza del Evangelio.
Nosotros vamos a vivir el Cursillo nuevamente. El Señor, en su infinita misericordia, nos
regala una nueva oportunidad. No solo para servir, sino para volver a vivirlo… con ojos
nuevos, con el corazón más abierto, con mayor docilidad a su Palabra.
Esta vez no como cursillistas, pero sí como discípulos. Cada uno con su historia, con
sus talentos y también con sus límites. No venimos perfectos, pero sí dispuestos a
dejar que el Señor nos siga moldeando.
JUAN 15 – 1/8
¿QUE ES UN CURSILLO?
Es el anuncio vivo, alegre y cercano de que Dios en Cristo nos ama. Es un encuentro
con uno mismo, con los hermanos y con Dios:
¿QUÉ COMUNICAMOS?
1. Se proclama una DOCTRINA (doctrina):
En el Cursillo, hablamos de teología, que significa conocer a Dios. No se trata de
estudiar libros complicados, sino de entender quién es Dios y qué quiere para nuestra
vida.
Durante los tres días, se nos presenta una enseñanza corta pero muy profunda, que
nos ayuda a ver que:
La Iglesia es el cuerpo de Cristo,
Cristo es la cabeza,
Y su vida corre en nosotros a través de la Gracia, que recibimos sobre todo en
los Sacramentos.
Pero el Cursillo no empieza hablando de los Sacramentos, ni busca formar “activistas”
o gente que haga muchas cosas. Apunta primero a la persona:
A ese hombre concreto que viene con su historia, sus heridas, sus búsquedas.
¿Qué busca el Cursillo?
Busca que cada uno se encuentre con Dios y con su propia verdad. Que se haga
preguntas como:
¿Quién soy?
¿Qué quiere Dios de mí?
¿Cómo estoy viviendo y cómo podría vivir mejor?
¿Qué sueños tengo yo… y qué sueños tiene Dios conmigo?
¿Qué doy al mundo… y qué necesita el mundo de mí como cristiano/a?
Y a todo eso, la respuesta es clara: DIOS TE AMA. DIOS NOS AMA.
El Padre te creó, el Hijo te salvó, el Espíritu Santo te acompaña cada día.
El Cursillo te presenta una comunidad viva, una Iglesia en camino, que te invita a
caminar juntos, con amor, ayudándonos, haciendo presente el Reino de Dios desde
ahora.
Un cristianismo real, con los pies en la tierra, No se trata de ideas lindas o frases para
emocionar. Es un cristianismo que se puede vivir todos los días, en lo simple, en lo
cotidiano. Un cristianismo que da sentido a tu vida.
La conversión lleva tiempo. La conversión (es decir, cambiar el corazón) no pasa de un
día para el otro. No se trata solo de hacer una confesión y ya. El Cursillo quiere
ayudarte a descubrir una nueva forma de mirar tu vida, más profunda, más sincera.
Dios no tiene apuro. Él sabe esperar. Los que nos apuramos a veces somos nosotros.
Por eso, aunque los tres días están pensados para ayudar a convertirnos, el cambio
verdadero empieza ahí… pero sigue después, en la vida.
2 - La Psicología en el Cursillo – En palabras simples
¿Para qué sirve?
La psicología es el conocimiento del ser humano. En el Cursillo no hacemos “lavado de
cerebro”, simplemente entendemos que, si queremos anunciar el amor de Dios,
primero tenemos que conocer a las personas a las que se lo vamos a anunciar.
¿Por qué es importante?
Porque cada cursillista es distinto. Cada uno piensa y actúa de manera diferente. Como
equipo, nuestra tarea es ayudarles a encontrarse con la verdad, con ellos mismos y con
el amor de Dios, respetando siempre su libertad.
¿Cómo se logra?
Conociendo a los cursillistas:
En qué ambientes viven
Qué problemas tienen
Cómo viven su fe
Cómo reciben el mensaje
Y para poder ayudarlos, tenemos que estar bien ubicados:
Tener a Cristo en el centro de nuestra vida, vivir en gracia, preguntarnos
constantemente: “Señor, ¿qué queréis de mí?”
La actitud del equipo debe ser:
Servicio con humildad
Respeto profundo
Escucha atenta (como María)
Y sobre todo: AMOR
LECTURA JUAN 21 – REFLEXION
CONTINUA JORGE CON SONDEO
El trabajo de pasillo (SONDEO)
Es una herramienta muy importante. No es para “espiar” ni ser curiosos, sino para
acompañar con amor.
Se da en tres momentos:
1. Desde la amistad
2. Desde la Palabra de Dios
3. Desde los Sacramentos
Siempre con discreción. Nunca hablar de lo que dicen las fichas.
Si alguien comparte algo muy íntimo, se lo deriva al sacerdote.
¿A quiénes encontramos en el Cursillo?
Hay muchos tipos de personalidades, por eso el trato no puede ser igual para todos:
a) Los confundidos o superficiales: Viven al día, se quedan con lo externo. No
profundizan. 👉 Hay que acercarse desde sus intereses y poco a poco llevarlos a lo
esencial.
b) Los impulsivos: Cambian de ánimo fácilmente, pasan del entusiasmo a la apatía.
👉 Hay que ayudarlos a descubrir al otro y a vivir en comunidad.
c) Los intelectuales: Saben mucho, pero a veces eso los bloquea para recibir algo
nuevo.
👉 Hay que tocarles el corazón más que la cabeza.
d) Los con heridas emocionales o psicológicas: 👉 Ayudarles con cariño, pero no
exigirles más de lo que puedan dar. Derivar al sacerdote si es necesario.
e) Los convencidos y comprometidos: Tienen fe firme, alegría y ganas de servir.
👉 Hay que animarlos… pero también dejarlos vivir el Cursillo sin sobrecargarlos.
¿Cómo ayudarlos?
Partir de su realidad y su ambiente
Mostrarles con ojos nuevos la vida de todos los días
Llevarlos a descubrir que vivir en Gracia da sentido
Abrir caminos de esperanza
Proponerles un caminar en comunidad
Mostrarles que la Iglesia y el mundo necesitan cristianos auténticos y valientes
Cuidado con el “ESTOQUE”
Cuando damos un mensaje fuerte (ESTOQUEAR), no debe hacerse desde el micrófono
si es algo personal. Puede herir. Si alguien nos compartió algo en confianza, no lo
usemos en un rollo. Siempre prestemos atención a cómo se está recibiendo el
mensaje.
Cada Cursillo es distinto, y hay que ser sensibles a lo que el Espíritu está obrando en
cada uno.
3. PEDAGOGÍA – CÓMO transmitir el mensaje del Cursillo
Ya sabemos:
Qué queremos dar: lo fundamental cristiano vivido.
A quién se lo damos: personas con personalidad propia y situaciones diversas.
Ahora se responde a cómo darlo eficazmente: aquí entra la pedagogía del
Cursillo, que no es académica sino vivencial, comunitaria y espiritual.
a) Visitas al Santísimo
Objetivo: facilitar un encuentro íntimo y personal con Cristo.
Se busca que el cursillista abra el corazón, descubra el amor, perdón y unidad
en Cristo.
Medio, no fin: propician la apertura, el silencio interior, la oración espontánea.
Los dirigentes deben ser testimonio orante: comienzan y terminan los rollos
pidiendo y agradeciendo ante el Sagrario.
La Gracia es lo que transforma, no solo la técnica.
"Solo Cristo cambia los corazones".
b) El Retiro y el Rosario
Espacio de silencio, recogimiento y oración.
El Rosario une al grupo y lleva a Cristo de la mano de María, presente en todo el
Cursillo aunque no tenga rollo propio.
María: modelo de fe, apertura y disponibilidad.
c) El Clima del Cursillo
Se construye progresivamente:
1. Amistad
2. Hermandad (a través de la doctrina)
3. Fraternidad solidaria
El objetivo: crear un espacio donde se respire unidad, apoyo mutuo, oración y
alegría.
La alegría es signo del Resucitado.
"Nos salvamos en racimo."
d) Animación del ambiente
La alegría cristiana nace del carisma del Cursillo, no de la simple técnica.
Debe ser una alegría auténtica, equilibrada, respetuosa.
El humor, los chistes: válidos si edifican, no si ridiculizan.
La alegría no es superficialidad, sino expresión de Fe, Esperanza y Caridad.
e) El canto
El canto es pedagogía emocional y espiritual:
o Graba el mensaje.
o Rompe la rutina.
o Une.
o Facilita la expresión del corazón.
Los cantos quedan como memoria afectiva de la experiencia vivida.
f) Las síntesis
Tiempo de trabajo en grupo que:
o Aclara, rectifica y organiza lo escuchado.
o Fija el mensaje del día.
o Estimula la participación de todos/as.
El/la dirigente debe animar, no dirigir.
) Los murales
Visualización creativa del mensaje recibido.
Revela la tónica interior del grupo.
Medio para sintetizar lo vivido con alegría y arte.
Contribuye a la celebración del final del día.
Conclusión general
La pedagogía del Cursillo es integral:
Afectiva: abre el corazón al mensaje.
Espiritual: provoca encuentro con Dios.
Comunitaria: se camina con otros/as.
Simbólica y creativa: usa todos los lenguajes del ser humano (canto, imagen,
palabra, oración, silencio).
No se trata solo de enseñar, sino de facilitar una experiencia transformadora. Se
busca que el mensaje toque la vida real de cada persona y que cada uno se sienta
amado, llamado y enviado.
DE COLORES¡!!