COLOMBIA: Briefing Departamental
La Guajira, Enero a Junio de 2024
DATOS DEPARTAMENTALES
DATOS DEMOGRÁFICOS
Total Población: 1.057.252 (2024)1
Cabecera: 540.264 (51%);
Rural: 516.988 (49%)
POBLACIÓN Hombres: 519.276 (49%);
Mujeres: 537.976 (51%)
Indígena: (37,8%);2
Negro (a), Mulato, Afrocolombiano: (10,5 %)3
Desplazamiento N° de desplazados histórico: 154.730 (1985 – 2020)
Forzado – N° de desplazados en eventos masivos: 1.078 (2009
(Expulsión) - 2018), 956 (2023); 1.356 (2024)4.
Histórico (1990–2020): 60 víctimas (45% civiles /
El departamento de La Guajira con capital Riohacha, Sobrevivientes de
55% fuerza pública; 90% hombres / 5% niños / 3%
está ubicado en el norte de Colombia, en la región accidentes: Minas mujeres / 2% mayor de edad sin información; 15%
Caribe. Limita al norte y occidente con el mar Caribe, al Antipersonal (MAP), indígena / 85% otros)
oriente con Venezuela, al sur con el departamento del Municiones Sin
Cesar, y el suroccidente con el departamento del Explosionar (MSE) (No se han registrado víctimas por MAP/MSE/TE
Magdalena. y Trampas desde el año 2016)
Explosivas /TE)
Tiene una extensión de 20.848 km2, distribuidos en 15
municipios y 44 corregimientos. Además, posee 249
DATOS HUMANITARIOS
kilómetros de frontera con el estado de Zulia en
Venezuela. El principal paso fronterizo es el ubicado en Restricciones de
el corregimiento de Paraguachón, en Maicao. Allí se Acceso y
Afectados por restricciones a la movilidad: 144
encuentra el Puesto de Control Migratorio terrestre de Limitaciones a la
(2012 – 2018); 613 (2023); 15.951 (2024)6.
la Regional Guajira de Migración Colombia. movilidad por
violencia armada
El 37,8% de la población pertenece a cinco pueblos
indígenas (Wayuu, Wiwa, Kogui, Arhuaco y Kankuamo) N° afectados: 870.600 (2012 – 2018);
ubicados en el departamento. El pueblo Wayuu 108.184 (2016); 8.245 (2017), 30.076
Desastres de origen
representa el 94% de la población indígena y el 35,7% (2018); 78.137 (2019) , 77.174 (2020);
natural
de la población departamental. 10.518 (2021); 132.732 (2022); 132.816
(2023)5; 14.839 (2024)5.
Subregión Alta Guajira: Uribia • Maicao • Manaure. Media Guajira:
Dibulla • Riohacha. Baja Guajira: Albania • Barrancas • Distracción • N° eventos: 23 (2012 – 2018); 1 (2016); 4 (2017); 13
Fonseca • Hatonuevo • San Juan del Cesar • El Molino • Urumita • Homicidios contra
(2018) ;9 (2019); 5 (2020); 43 (2021); 41 (2022); 19
Villanueva • La Jagua del Pilar. civiles
(2023)4; 44 (2024)7.
N° eventos: 110 eventos (2012 – 2018); 25 (2016);
Amenazas 19 (2017); 16 (2018)); 23 (2019); 36 (2020); 46
(2021); 52 (2022); 175 (2023)4.
N° eventos: 258 (2012 – 2018); 34 (2016); 32
Ataques contra la
(2017); 46 (2018); 42 (2019) ; 30 (2020); 8 (2021);
población civil
10 (2022); 37 (2023); 26 (2024)6.
N° eventos: 54 (2012 – 2018); 3 (2016); 4 (2017); 8
Acciones Armadas
(2018); 2 (2019) ; 2 (2020); 8 (2021); 11 (2022); 5
(2023); 8 (2024)6.
1 DANE – Proyección Población por área, sexo y edad 2018 – 2050; 2 DANE – Grupos étnicos – Información técnica. 3 DANE - Población Negra, Afrodescendiente, Raizal y Palenquera, por departamentos; 4 UARIV
- Reporte víctimas por hechos victimizante. Fecha de corte: junio 2024; 5 UDGRD: Cifras afectados. Fecha de corte mayo 2024; 6 OCHA: Cifras Monitor. Fecha de corte junio; 7 Policía Nacional – Homicidios.
La Guajira – Briefing Departamental | 2
MENSAJES CLAVE
• Desde el 2023, la violencia armada en La Guajira se ha intensificado debido a la disputa territorial entre dos
Grupos Armados No Estatales. Esta dinámica ha incrementado en un 42% los desplazamientos individuales y
masivos, así como los confinamientos, restricciones a la movilidad, masacres, homicidios selectivos, y
amenazas a líderes sociales y defensores de derechos humanos, dificultando directamente el acceso a derechos
fundamentales de la población civil, mayoritariamente de la zona rural de municipios que tienen jurisdicción en la Sierra
Nevada de Santa Marta (SNSM), incluyendo Riohacha, Dibulla y San Juan del Cesar. La Defensoría del Pueblo
mediante la Alerta Temprana de Inminencia 025-2023 advirtió los riesgos de los impactos humanitarios, que se han
materializado por el recrudecimiento de esta disputa territorial entre los dos Grupos Armados no Estatales.
• Durante el primer semestre de 2024, se han identificado 1.386 casos de desnutrición infantil aguda severa en
menores de cinco años, esto es un aumento del 17% en comparación al 2023. Como consecuencia, se registraron
11 casos de muertes por desnutrición1. Según el DANE, en el 2023 La Guajira fue el departamento con mayor
prevalencia de inseguridad alimentaria moderada y grave en hogares, con un 50,12%.
• Durante el primer semestre del 2024 se registró el primer escenario del régimen de lluvias bimodal3, sumado
al desarrollo del Fenómeno de El Niño, lo que resultó en sequías, aumento de temperaturas, incendios
forestales y el deterioro de los medios de vida. Además, se identificaron condiciones de calidad del agua deficientes
en fuentes superficiales y/o subterráneas disponibles, disminución del caudal captable para el consumo humano y
otras actividades (domésticas y económicas). Esto ha obligado a la población, mayoritariamente de la zona rural
dispersa de los municipios de la Media y Alta Guajira, a recorrer largas distancias para obtener agua, sin determinar
su calidad.
CONTEXTO HUMANITARIO
1. Desplazamiento Forzado
Durante el primer semestre de 2024 se reportó un aumento del 42% en el número de personas desplazadas en
comparación con todo el año 2023. Este incremento obedece al desplazamiento masivo en la zona rural de Riohacha
desde finales de febrero, que afectó a los corregimientos de Las Palmas y Juan y Medio, impactando a poblaciones
afrocolombianas e indígenas del Pueblo Wiwa. Las principales causas de estos desplazamientos forzosos incluyen los
enfrentamientos entre Grupos Armados No Estatales, el temor de quedar atrapados en el fuego cruzado, las amenazas
hacia líderes sociales y las diferentes acciones armadas ejercidas por los mismos.
Según la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV), aproximadamente 1.356 personas
se desplazaron -individual y masivamente- durante el primer semestre del 2024. De las cuales, 772 personas fueron
indígenas (57%) y 351 afrodescendientes (26%); entre las víctimas, se registraron 684 mujeres (50%), 670 hombres (49%),
400 niños, niñas y adolescentes (29%) y 1 persona con orientación sexual e identidad de género diversas (LGTBIQ+). El
municipio de Riohacha ha sido el que mayor impacto de personas desplazadas ha presentado, con 1.178 personas, lo que
representa un 87%. Seguido por San Juan del Cesar con 67 personas y Dibulla con 54 personas desplazadas. Esto
evidencia que los municipios con jurisdicción en la SNSM están siendo impactados por eventos de desplazamiento masivo.
Sin embargo, se estima que hay un subregistro en el número de personas desplazadas, además de que una parte de la
población opta por no declarar y activar las rutas de protección. En línea con las afectaciones causadas por la disputa
entre Grupos Armados No Estatales, se destaca cómo estos impactos agravan las condiciones de vida y el acceso a
derechos debido a las condiciones estructurales del territorio.
2. Confinamiento, Restricciones de Movilidad y Acceso Humanitario
Más de 2.800 personas de las comunidades del Pueblo Wiwa y afrodescendientes han sido confinadas -desde
finales de febrero hasta finales de mayo- en la zona rural de Riohacha debido a los enfrentamientos y la disputa
territorial entre dos Grupos Armados No Estatales. Los confinamientos dificultan a la población civil el acceso a
servicios básicos, como lo es la salud, interrupción de ciclos escolares por el cierre de instituciones educativas y la
obtención de alimentos debido al deterioro de sus medios de vida. Las comunidades optan por el confinamiento como
1 Secretaría de Salud Departamental de La Guajira - Boletín Epidemiológico Semanal N° 26. Fecha de corte: junio de 2024.
2 DANE - Estado de la Seguridad Alimentaria en Colombia desde la Encuesta Nacional de Calidad de Vida – ECV 2023
3 Régimen bimodal: dos períodos distintos en el año, temporada seca y temporada de lluvias.
La Guajira – Briefing Departamental | 3
medida de autoprotección, arraigo a su territorio y a las condiciones y características que le brinda su territorio, destacando
su autonomía y autodeterminación como pueblos étnicos y sus derechos colectivos en el territorio. En los últimos 10 años
no se registraban emergencias humanitarias por confinamiento en La Guajira, lo cual es un indicador del
recrudecimiento del impacto del conflicto armado.
Las comunidades indígenas de los pueblos Wiwa, Kogui, Arhuaco y Kankuamo, así como las afrodescendientes que
habitan en la SNSM y sus estribaciones, enfrentan restricciones a la movilidad por los Grupos Armados No Estatales. Estas
restricciones a la movilidad impactan directamente a los pueblos étnicos, dificultando el desarrollo de sus actividades y
prácticas ancestrales, incluidos los diálogos nocturnos alrededor del fuego, dado que han disminuido esta práctica por el
temor que les genera la presencia y tránsito de los Grupos Armados No Estatales. Además, la circulación de panfletos en
la zona rural de Riohacha ha generado temor y estigmatización social, lo cual repercute en la agudización de los riesgos
de protección y de salud física y emocional de las personas, además de vulnerar el derecho a la libre circulación.
En lo que respecta a los eventos de restricción al acceso humanitario, estos se derivan a causa de los bloqueos en las
vías principales del departamento, liderados por las comunidades quienes exigen el cumplimiento de acuerdos y garantía
de derechos humanos, y finalmente obstaculiza el paso de actores humanitarios hacia las poblaciones, lo que dificulta el
desarrollo de las misiones humanitarias en terreno. En los eventos relacionados a las amenazas y violencia contra el
personal y los bienes humanitarios, Maicao es el municipio que mayor eventos ha registrado, identificándose escenarios
de hurtos de pertenencias al personal humanitario y de vehículos de las organizaciones humanitarias.
3. Niños, Niñas, Adolescentes y Jóvenes en el conflicto armado
Ante la intensificación de la violencia armada, es clave señalar que los riesgos de uso, utilización y vinculación de
niños, niñas y adolescentes por parte de los Grupos Armados No Estatales en los diferentes municipios han
aumentado. Uno de los escenarios donde se han identificado riesgos de interacción directa entre los niños, niñas y
adolescentes y los Grupos Armados No Estatales es la minería ilegal, especialmente en la zona rural del municipio de
Dibulla. Esta actividad, una de las fuentes económicas ilícitas de los Grupos Armados No Estatales, expone a los menores
a situaciones de trabajo infantil y aumenta los riesgos de vinculación. Los Grupos Armados No Estatales, a su vez,
aprovechan de las dificultades que afronta la población para gozar plenamente de sus derechos, ofreciendo oportunidades
económicas para persuadir y vincular a los niños, niñas y adolescentes. Uno de los Grupos Armados No Estatales, con la
intención de fortalecer sus estructuras, ha intensificado las acciones de vinculación de niños, niñas y adolescentes, aunque
no se disponen datos oficiales. Sin embargo, desde el Equipo Local de Coordinación (ELC) se tiene información cualitativa
de estos perfiles y escenarios de riesgos.
Los enfrentamientos registrados a finales del mes de febrero en la zona rural de Riohacha entre dos Grupos
Armados No Estatales provocaron la interrupción de actividades académicas debido a las dificultades para el
acceso físico y la falta de rutas escolares para los niños, niñas, adolescentes y jóvenes que residen en veredas
de la zona rural dispersa, lo cual incrementó los riesgos de vinculación. Además, la presencia y tránsito de Grupos
Armados No Estatales en el territorio incrementa los riesgos de que los jóvenes y adolescentes, especialmente hombres,
sean abordados por integrantes de los Grupos Armados No Estatales. Estos utilizan estrategias de persuasión y
compensación económica para que realicen actividades aparentemente inocuas, como transporte y alimentación, que en
realidad funcionan como un mecanismo para incitarlos a vincularse a los Grupos Armados No Estatales.
De acuerdo con los datos reportados por la UARIV, se resalta que durante el primer semestre de 2024 se han registrado
1.480 personas víctimas de diferentes hechos victimizantes en el marco del conflicto armado, del cual el 29% son niños,
niñas y adolescentes. Específicamente de las víctimas del desplazamiento forzoso, 400 niños, niñas y adolescentes fueron
víctimas de este hecho, representando el 29%. Esto refleja la amplia vulnerabilidad de los niños, niñas y adolescentes en
los contextos de la violencia armada, dado que se está impactando de manera desproporcionada, quienes no solo deben
desplazarse forzadamente, sino también su acceso a derechos fundamentales como la educación y la seguridad.
4. Comunidades étnicas
Aproximadamente el 83% de la población que fue desplazada forzosamente durante el primer semestre pertenece
a comunidades étnicas. Dado que las emergencias humanitarias registradas durante 2024 se han concentrado en las
estribaciones y parte alta de la SNSM, especialmente en la zona rural de Riohacha, donde habitan poblaciones
afrodescendientes y del Pueblo Wiwa (ver Alerta 1 y Alerta 2). Mientras algunas comunidades étnicas han optado por
La Guajira – Briefing Departamental | 4
desplazarse individual o masivamente, otras han recurrido al confinamiento como medida de autoprotección y arraigo a su
territorio.
Durante las emergencias humanitarias derivadas de la violencia armada en territorios que tienen jurisdicción en la SNSM,
los socios del ELC La Guajira y el Consorcio MIRE+ han movilizado respuestas complementarias a la de los entes
territoriales para atender las necesidades humanitarias de las comunidades. Sin embargo, en los espacios destinados a
identificar las prioridades comunitarias, la población ha expresado que sus medios de vida y actividades culturales se han
visto afectadas por los desplazamientos, confinamientos y el temor generado ante la presencia y tránsito de los Grupos
Armados No Estatales. En particular, la población indígena Wiwa destaca la necesidad de impulsar fortalecimientos
y asistencia técnica en sus medios de vida y la diversificación de unidades productivas, dado que el territorio con
jurisdicción en la SNSM cuenta con tierras productivas donde la agricultura tiene un óptimo desarrollo y las
artesanías son dinamizadoras de sus economías y del desarrollo de actividades culturales.
Por su parte, las comunidades afrodescendientes de la zona rural de Riohacha, caracterizadas por sus tradiciones
culturales y expresiones artísticas mediante la danza, señalan que las dinámicas de la violencia armada han
interrumpido sus clases de danza y que actualmente carecen de espacio adecuado para desarrollar estas prácticas
culturales. En este contexto, las respuestas humanitarias y de desarrollo se deben impulsar desde la comunidad, dando
prioridad a las voces del territorio.
En términos demográficos, según el DANE, La Guajira es uno de los departamentos con mayor población indígena del
país. El 37,8% de la población pertenece a algún pueblo étnico, siendo el pueblo Wayuu el más numeroso, representando
el 96% de la población indígena y el 37,4% de la población departamental. El pueblo Wiwa, por su parte, representa el
1,24% de la población indígena del departamento, y el 2,25% restante pertenece a los pueblos Kogui, Arhuaco y
Kankuamo, los cuales se asientan principalmente en la SNSM. Por su parte, la población negra, afrodescendiente, raizal
o palenquera (NARP) representa el 10,5% del total departamental4.
5. Mujeres y Niñas ante la discriminación y violencia basada en género (VBG)
En el contexto de La Guajira, existe una continua preocupación debido al recrudecimiento de las VBG y VS como
consecuencia del accionar y la disputa entre los Grupos Armados No Estatales con presencia en La Guajira, teniendo claro
que en diferentes territorios a nivel nacional se registran estos eventos relacionados a VBG cuando los Grupos Armados
No Estatales están disputándose el territorio para ejercer el control social. Frente a este panorama, es clave fortalecer los
servicios de salud, garantizando que sean oportunos, integrales y de calidad durante el embarazo, el parto y el posparto
que garanticen el derecho a información sobre signos de alarma, redes de atención y servicios; así como el acceso a un
control prenatal adecuado, una atención humanizada en el parto, y una respuesta inmediata frente a señales de alarma y
complicaciones.
Según el Observatorio Nacional de Violencias de Género, durante el 2024 en La Guajira se han reportado 988 casos de
violencia basada en género (VBG), lo que representa una tasa de 93,4 por cada 100 mil habitantes. De estos casos, la
mayoría corresponden a violencia física (697 casos) y violencia sexual (257 casos), con tasas de 65,9 y 24,3
respectivamente. Las mujeres son las más afectadas, representando el 81% de los casos notificados, con un impacto
significativo en mujeres adultas (28,24%) y jóvenes (23,18%). La prevalencia de la violencia es notable en diferentes ciclos
de vida, siendo las adolescentes (12 a 17 años) y adultas (29 a 59 años) las más afectadas.
6. Desastres de origen natural
Durante el primer semestre de 2024, el Fenómeno de El Niño generó impactos en La Guajira, exacerbando las
precarias condiciones de vida en el departamento. Según la Unidad Departamental para la Gestión del Riesgo de
Desastres (UDGRD), 17.042 personas (5.560 familias) se vieron afectadas por el desabastecimiento de agua en 6
municipios5. La significativa disminución de precipitaciones y el aumento de temperaturas no solo provocaron incendios
forestales, sino que también deterioraron los medios de vida y la salud de la población, especialmente en zonas rurales,
donde el acceso a servicios de salud es limitado. La escasez de agua impactó directamente la higiene, el consumo humano
y para uso doméstico y agrícola, lo que ha provocado un incremento en las enfermedades transmitidas por vectores,
gastrointestinales, dérmicas, así como desnutrición, especialmente en niños, niñas y adolescentes. Estos escenarios de
4 DANE. Censo Nacional de Población y Vivienda 2018. Visor NARP.
5 Municipios con desabastecimiento: Barrancas, Distracción, El Molino, Fonseca, Hatonuevo y Uribia.
La Guajira – Briefing Departamental | 5
impactos múltiples continúan dejando a La Guajira en una profunda precariedad, intensificando las tensiones por el acceso
a servicios básicos en un departamento marcado por las situaciones de vulnerabilidad de su población, mayoritariamente
en la zona rural.
Debido al régimen bimodal de lluvias en La Guajira y al inicio de la temporada de ciclones tropicales, que se extiende del
1 de junio al 30 de noviembre, se prevé que más de 24 tormentas tropicales transiten por el Océano Atlántico. Esta
situación expone a La Guajira a un mayor riesgo de inundaciones y a barreras en el acceso humanitario debido a su
ubicación geográfica. Durante las temporadas de lluvias en 2022 y 2023, las comunidades rurales dispersas quedaron
incomunicadas por el mal estado de las vías de acceso, lo que dificultó consecutivamente el acceso humanitario y el
suministro de servicios básicos. Estos impactos humanitarios, causados por las continuas e intensas lluvias, han
afectado aproximadamente a 130.000 personas cada año.
Para el segundo semestre, se pronostica el desarrollo del Fenómeno de La Niña, que traerá consigo lluvias continuas e
intensas. Este aumento en las precipitaciones coloca a La Guajira en una situación de alto riesgo, dado que las
características de sus suelos y condiciones de drenaje son propensas a inundaciones. Las afectaciones humanitarias
podrían ser graves, incluyendo la pérdida de viviendas, la interrupción de servicios básicos como agua potable y
electricidad, y la posible propagación de enfermedades transmitidas por el agua. Las comunidades en alta situación de
vulnerabilidad, como las poblaciones indígenas, mayoritariamente rurales, podrían enfrentar graves dificultades para
acceder a alimentos y atención médica, lo que incrementa las necesidades de las familias por cuenta de las fallas
estructurales en el territorio.
7. Movimientos Migratorios Mixtos6
Los riesgos de protección a los que se enfrenta la población refugiada y migrante proveniente de Venezuela siguen
relacionados con la seguridad del territorio. Los refugiados están en situación de vulnerabilidad ante doble y triple
afectación por acciones de los grupos armados no estatales y por los impactos de los desastres de origen natural y de la
variabilidad climática.
Según cifras de Migración Colombia con corte al 31 de marzo de 2024, se tiene que, de un total de 2.839.150 personas
refugiadas y migrantes venezolanos en Colombia, de ellos, 161.577 están en el Departamento de La Guajira (5,69%) del
nivel nacional, lo que representa una disminución del -0,16% con respecto al último informe presentado con corte a febrero
2024. Las razones de la disminución están asociadas a diferentes lecturas como: dificultades para la integración local,
retorno al país de origen, movimientos a Centro América, entre otros. La Guajira continúa siendo el sexto departamento
de Colombia con mayor presencia de población refugiada y migrante. En sus municipios, los dos con mayor presencia de
población son: Maicao (68.472) y Riohacha (47.333)7
De enero a mayo la población refugiada y migrante proveniente de Venezuela tuvo un pico más alto de ingresos y tránsito,
en enero fue superior a 5.000, número que desciende paulatinamente entre febrero y mayo, donde se tuvo el punto más
bajo con ingreso de 2900 personas. Las salidas se encuentran por debajo un 15%, en comparación de los ingresos; lo
que demuestra que persiste la vocación de permanencia de los refugiados y migrantes en el territorio.
CONTEXTO SOBRE DESARROLLO SOSTENIBLE Y CONSTRUCCIÓN DE PAZ
Desarrollo sostenible
Según el DANE, para el año 2022, el Índice de Pobreza Multidimensional del departamento es del 42.6%, notablemente
superior al promedio nacional que se ubica en 12.1%. Así mismo, el Índice de pobreza monetaria para el año 2022 fue del
65.4%, siendo casi el doble del promedio nacional, que es un 36.6%. Estos resultados sugieren que gran parte de la
población del departamento enfrenta múltiples carencias, tales como: dificultades en el acceso a educación, servicios de
salud, empleo digno, fuentes de agua mejorada: afectando su capacidad para satisfacer necesidades básicas y limitando
sus oportunidades de mejorar su calidad de vida. En este contexto, aunque el departamento en el 2023 participa en la
conformación del Producto Interno Bruto (PIB) con un 1.25%, requiriendo una inserción más efectiva en los flujos
socioeconómicos y socioambientales, los cuales deben presentar un enfoque sostenible, debido a qué más del 50% de la
composición del PIB del departamento de La Guajira, corresponde a recursos minero-energéticos.
Este enfoque requiere intervenciones integradas que aborden una transformación productiva, la transición energética y la
protección de las diversas cosmovisiones culturales, buscando cambios profundos hacia la prosperidad económica, la
sostenibilidad ecológica y la equidad social. En este sentido, teniendo en cuenta que el departamento es un escenario
6 GIFMM Local La Guajira
7 Migración Colombia: Distribución de Venezolanos en Colombia: Fecha de corte: 31 de marzo de 2024.
La Guajira – Briefing Departamental | 6
clave para esta transición (energética) con proyectos que incluyen la descarbonización de la matriz energética, la minería
sustentable, la instalación de parques eólicos y proyectos de energía solar fotovoltaica, desde el Ministerio de Ambiente y
la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), otorgaron los permisos para el avance del proyecto Colectora
500kV, proyecto que busca viabilizar la inserción de nuevas fuentes de generación renovable no convencional (eólica y
solar) al sistema eléctrico colombiano localizado en los municipios de Uribia, Manaure Albania y Maicao, en el
departamento de La Guajira. Sin embargo, si bien dentro de la planeación del gobierno, deberían estar en funcionamiento
12 proyectos relacionados con energía eólica, muchos de estos se encuentran retrasados o en pausa debido a dificultades
en los procesos de negociación con las comunidades.
COORDINACIÓN: EQUIPO LOCAL DE COORDINACIÓN (ELC)
El ELC La Guajira está conformado por 10 agencias, fondos y programas del Sistema de Naciones Unidas (ACNUR,
OACNUDH, OIM, ONU Mujeres, OPS/OMS, PNUD, UNDSS, UNFPA, UNICEF, WFP), 3 observadores (CICR, MAPP –
OEA y UNMVC), 13 ONG internacionales (3iSolution, ACH, Aldeas Infantiles, DRC, FUPAD, GOAL, Humanity & Inclusión,
Malteser International, NRC, Save the Children, War Child, World Vision, ZOA), y 5 ONG Nacionales (ABIUDEA, Fundación
Halü Bienestar Humano, Fundalianza, Movimiento de la Cruz Roja Colombiana y Pastoral Social).
El ELC La Guajira coordina y complementa acciones de respuesta humanitaria con la institucionalidad,
autoridades locales, la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV), la Unidad Nacional
para la Gestión de Riesgo de Desastres (UNGRD), Defensoría del Pueblo, la academia, Universidad de La Guajira,
y el sector privado. Trabaja para fortalecer el vínculo entre los temas humanitarios, de desarrollo y construcción de paz,
con actores locales con el fin de facilitar una respuesta humanitaria efectiva, bajo el principio de la complementariedad y
con enfoque de derechos humanos. De igual forma, el ELC acompaña a las instituciones locales para complementar la
respuesta y atender las brechas críticas que sean provocadas por desastres de eventos de origen natural, en especial
inundaciones y sequías, conflicto/violencia armada y la histórica crisis generada por barreras socioeconómicas que afronta
gran parte de la población. Así mismo, tiene como objetivo impulsar la paz y el desarrollo en las diferentes comunidades
del territorio.
El ELC brinda un espacio de diálogo con el fin de articular acciones complementarias a la institucionalidad, evitando la
duplicidad de acciones y la acción con daño. El liderazgo humanitario está a cargo de WFP y el liderazgo de desarrollo y
construcción de paz está a cargo de UNICEF, con el apoyo del gestor de información de WFP para el abordaje de diferentes
temáticas.
Presencia operativa del ELC La Guajira
Agua, Seguridad
Saneamiento e Alimentaria y Recuperación
Albergue Higiene Nutrición Salud Protección Educación temprana
HUMANITARIO
ACH, CRC, Fundación
ABIUDEA, ACH, ACNUR, NRC, OIM,
ACH, FAO, Fundación Baylor, Fundación Halü,
Cadena, CRC, OACNUDH, Aldeas Infantiles
ACNUR, Baylor, Fundación Halü, Humanity & Inclusion, FAO, FUPAD,
Fundación Halü, ONU Mujeres, SOS, NRC,
OIM, Save the Malteser International, Malteser OIM, PNUD, WFP,
HelpAge, Pastoral Pastoral Social, Save Save the
Children, Pastoral Social, Save International, OIM, World Vision
Social, WFP, Save the Children, Children,
Pastoral the Children, UNICEF, OPS/OMS, Save the
the Children UNFPA, UNICEF, UNICEF, World
Social. WFP, World Vision, Children, UNICEF,
UNICEF, World War Child, WFP, Vision.
ZOA. UNFPA, WFP, World
Vision, ZOA. World Vision.
Vision.
PAZ DESARROLLO
ACNUR, OACNUDH, Pastoral Social, WFP, Pastoral Social, PNUD, UNICEF, UNMVC. FUPAD, GOAL, Pastoral Social, PNUD, UNICEF, WFP.
Para más información sobre este producto, contacte a:
Líder Humanitario: [Link]@[Link] - WFP
Líder Paz y Desarrollo: facardenas@[Link] - UNICEF
Gestor de Información: [Link]@[Link] – WFP
Visite: [Link]/colombia - [Link] - [Link]