-Esquizofrenia-
Psicología del apren zaje
De nición
La esquizofrenia es un trastorno psicótico grave que afecta la vida del paciente tanto en lo social
como en lo cognitivo.
Es una enfermedad que aún sigue siendo objeto de investigación y afecta a 24 millones de personas
en el mundo, presentándose en 1 de cada 300 adultos. Las personas con esquizofrenia suelen perder
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di
el sentido compartido de la realidad con los demás y percibir el mundo de una manera diferente o
distorsionada. Aunque no se sabe bien a qué se debe su aparición, se cree que es por una
combinación de factores genéticos, ambientales y neuroquímicos.
Factores:
Factores genéticos
No existe un gen específico que cause esquizofrenia, pero sí hay
varios genes que aumentan el riesgo de padecerla.
Ambos padres pueden transmitir los genes asociados a la
esquizofrenia a sus hijos. Aunque hay casos en donde niños con el
gen no padecen esquizofrenia y otros niños sin el gen, si la
padecen.
Factores ambientales
El consumo excesivo de cannabis se asocia con un riesgo elevado
de padecer la enfermedad.
Las complicaciones obstétricas, determinados virus y situaciones
de estrés pueden desencadenar la esquizofrenia.
Factores neuroquímicos
Los cambios en ciertos químicos cerebrales, como los
neurotransmisores dopamina y glutamato, pueden tener un papel
en el desarrollo de la esquizofrenia.
•
Avance de la enfermedad
El trastorno suele desarrollarse en tres fases conocidas: la fase
prodrómica, en la que aparecen síntomas inespecíficos; la fase
prepsicótica, en la que comienzan los síntomas más definidos; y la
fase psicótica, en la que se produce el brote psicótico.
Síntomas
Los síntomas se dividen en dos partes:
Síntomas de delirios y alucinaciones:
Los síntomas de delirios y alucinaciones afectan la percepción de la realidad en el paciente. Pueden
existir muchos tipos, como el delirio de persecución, que suele ir acompañado de problemas de
ansiedad, y alucinaciones tanto auditivas como visuales, táctiles e incluso gustativas u olfativas. Es
decir que, podría afectar a todo el sistema sensorial.
Cabe aclarar que cada persona afectada por el trastorno es un mundo, y estos síntomas pueden
manifestarse en su totalidad, solo en parte (por ejemplo, dos de ellos) o incluso no presentarse en
absoluto.
Síntomas defectuales:
Los síntomas defectuales comprometen tanto el funcionamiento individual como el social; estos
pueden incluir: habilidades sociales, capacidad para entender las emociones del otro (afectando la
empatía), motivación baja, concentración precaria y dificultades en la capacidad ejecutiva.
Como dijimos anteriormente, hay dos tipos de síntomas que se presentan: uno que afecta el sistema
sensorial del paciente y otro que afecta tanto sus habilidades sociales como individuales.
Los síntomas de delirios y alucinaciones pueden tratarse a través de fármacos como la Risperidona,
Clozapina o Ziprasidona, entre otros. Sin embargo, en el caso de los síntomas negativos o
defectuales, no existe un tratamiento farmacológico adecuado. El único tratamiento disponible son
los talleres, que buscan mejorar o, al menos, evitar la disminución de sus habilidades.
Otro síntoma del cual queríamos hablar, y que suele observarse en la esquizofrenia catatónica, es la
flexibilidad cérea.
Flexibilidad cérea:
Este síntoma es psicomotor y provoca
una disminución de la respuesta a los
estímulos, así como una tendencia a permanecer en una postura inmóvil. El paciente mantiene sus
miembros en posturas forzadas e incómodas, e incluso antigravitatorias. Puede permanecer en estas
posiciones durante minutos u horas, y su regreso a la postura de descanso ocurre de manera lenta.
Se cree que su origen está relacionado con disfunciones en los ganglios basales y el sistema
dopaminérgico, que son áreas del cerebro encargadas del control del movimiento y la respuesta
motora.
Métodos de tratamiento
Edad griega-
En civilizaciones como la mesopotámica, egipcia, griega y romana, se creía que los trastornos
mentales eran causados por espíritus malignos o castigos divinos, por lo que se intentaban curar
mediante exorcismos, plegarias, sacrificios
Renacimiento (siglos XV-XVII)-
Se crearon los primeros manicomios en Europa, pero las condiciones eran precarias y los pacientes
a menudo sufrían aislamiento y maltratos; se creía que eran infecciosos. También se usaban
métodos como las “terapias de agua fría “ con la creencia de que de esa manera se podía calmar a
los pacientes o “reiniciar” su estado mental.
Siglo XVIII – Ilustración-
Apareció el concepto de “tratamiento moral”, promovido por figuras como Philippe Pinel en
Francia y William Tuke en Inglaterra.
Se buscaba un enfoque más humanitario, eliminando las cadenas y promoviendo actividades
ocupacionales.
Año 1935-
Se utilizaban tratamientos de electroshock. El neurólogo portugués Egas Moniz en este mismo año,
desarrolló uno de los procedimientos más controvertido y agresivo: la leucotomía o lobotomía,
diseñado para pacientes con trastornos neuropsiquiátricos.
Como un dato oscuro, se estima que entre 45.000 y 50.000 lobotomías fueron realizadas, muchas de
ellas en pacientes que no sufrían enfermedades mentales graves e incluso en niños. Un caso
destacado fue el de Rosemary Kennedy, hermana del expresidente de los Estados Unidos John F.
Kennedy, quien fue sometida a este procedimiento debido a su temperamento y a su
comportamiento considerado inapropiado y a su dudosa sexualidad. Muchos familiares de las
víctimas decían que luego de la operación quedaban como “zombies o cáscaras vacías”. Era claro
que la persona que antes conocían se había perdido en absoluto; físicamente se encontraban
presentes, pero emocionalmente desconectados.
Este tratamiento consistía en cortar las fibras del lóbulo frontal del cerebro. Estos procedimientos
muchas veces se hacían sin la higiene adecuada; sin guantes quirúrgicos ni limpieza posterior de las
manos.
Año 1950-
Se descubrieron los primeros antipsicóticos, como la clorpromazina, que revolucionó el
tratamiento.
Se redujo el uso de electroshock y lobotomías, aunque aún se practicaban en algunos casos.
En las últimas décadas, han aparecido antipsicóticos atípicos como la risperidona y la clozapina,
que presentan menos efectos secundarios en comparación con los antipsicóticos tradicionales.
Hoy en día, los tratamientos incluyen tanto medicamentos como terapia electroconvulsiva (TEC),
que no es como se suele pensar. Este tratamiento consiste en enviar una corriente eléctrica a través
del cerebro, lo que provoca un breve aumento de la actividad eléctrica cerebral y la liberación de
neurotransmisores, generando lo que se conoce como una convulsión. Sin embargo, para evitar
molestias y riesgos, se administran relajantes musculares y anestesia al paciente durante el
procedimiento, evitando así las violentas sacudidas.
El cerebro con quizofrenia
Las partes del cerebro afectadas por la esquizofrenia son diversas. Principalmente, incluyen:
• Corteza prefrontal y temporal: Estas áreas están involucradas en la toma de decisiones, el control
de impulsos y la percepción del entorno. Su alteración puede afectar la capacidad para procesar
información y tomar decisiones lógicas.
• Hipocampo: El hipocampo es fundamental para la memoria y el aprendizaje. Las alteraciones en
esta zona pueden contribuir a problemas de memoria y la dificultad para integrar experiencias
nuevas.
es
• Amígdala: Esta estructura está relacionada con las emociones y la regulación de las respuestas
emocionales. Su disfunción puede contribuir a la dificultad para procesar y regular las emociones de
manera adecuada.
• Tálamo: El tálamo actúa como una estación de retransmisión de señales sensoriales hacia otras
áreas del cerebro. Las alteraciones en esta área pueden interferir con la percepción sensorial y la
integración de estímulos, lo que puede llevar a percepciones distorsionadas.
Neuronal
En lo neuronal, la esquizofrenia afecta varias estructuras y funciones del cerebro, como se observa
en los siguientes cambios:
• Reducción de la materia gris: Se observa una disminución en la cantidad de materia gris,
especialmente en áreas relacionadas con el procesamiento cognitivo y emocional, lo que puede
contribuir a las dificultades en la toma de decisiones y en la regulación emocional.
• Disminución de la densidad de neuronas en la corteza prefrontal: La corteza prefrontal, que es
crucial para funciones ejecutivas como la planificación, el juicio y el control de impulsos, muestra
una disminución en la cantidad de neuronas, lo que afecta estas habilidades cognitivas.
• Alargamiento de los ventrículos laterales: Los ventrículos laterales, que son cavidades llenas de
líquido en el cerebro, tienden a agrandarse en individuos con esquizofrenia, lo que refleja una
pérdida de tejido cerebral en áreas cercanas a estos ventrículos.
• Disminución de marcadores sinápticos y del neuropilo en la corteza prefrontal: El neuropilo, que
es una red densa de fibras nerviosas y sinapsis en la corteza cerebral, muestra una reducción en su
densidad, lo que puede afectar la comunicación entre las neuronas y contribuir a los déficits
cognitivos característicos de la esquizofrenia.
Conclusión
La esquizofrenia es un trastorno mental complejo que sigue siendo objeto de investigación. A lo
largo del tiempo, gracias a los avances en la ciencia, la tecnología y la medicina, se ha logrado
mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes, reduciendo la frecuencia e intensidad
de los episodios psicóticos.
Como ejemplo de estos avances, queríamos mostrar el caso de una paciente que, gracias a un
tratamiento adecuado, logró recuperar en gran medida su funcionalidad. A continuación, mostramos
una serie de imágenes que reflejan su evolución a través de una prueba en la que se le pidió que
dibujara un reloj en tres momentos diferentes: antes del tratamiento, a la mitad del proceso y,
finalmente, tras tres meses de seguimiento. Estos dibujos evidencian la mejora en su capacidad
cognitiva y en su percepción de la realidad.