Musicaculturaypensamiento 01 J
Musicaculturaypensamiento 01 J
net/publication/354154055
CITATIONS READS
2 48
1 author:
Humberto Galindo
Mundo Sonoro Museum
5 PUBLICATIONS 3 CITATIONS
SEE PROFILE
All content following this page was uploaded by Humberto Galindo on 27 August 2021.
Resumen. Los instrumentos musicales son las evidencias más tangibles de identidad sonora colectiva que
puedan hallarse en cualquier cultura, sea como referencia de su pasado, presente o futuro, y desde su morfo-
logía y funcionalidad, revelan elementos cohesionadores de la música de una sociedad particular con respec-
to a otras. La organología, como rama especializada de la musicología sistemática y de la etnomusicología,
se ha consolidado en una de las herramientas metodológicas más pertinentes del siglo XXI para estudiar
las culturas musicales tradicionales, en busca de una mejor comprensión de una praxis colectiva desde sus
instrumentos musicales.
El coleccionismo de instrumentos musicales de diversas culturas para su estudio, actividad que ha dado
lugar a la creación de los museos especializados en música en todo el mundo, se vislumbran para el siglo
XXI como los más importantes escenarios de preservación, estudio y difusión de la organología musical
de todas las culturas en las sociedades modernas. El presente artículo reflexiona sobre las perspectivas y sus
horizontes de la organología musical en un contexto histórico global y su relación con el desarrollo de la
etnomusicología en Colombia.
Abstract. Musical instruments are the most tangible evidences of collective sonorous identity that could be
in any culture. It is like a reference of its past, present or future, and from its morphology and functionality
they reveal the cohesion elements of music in a particular society respect to other cultures. The organology,
as a specialized branch of systematical musicology and ethnomusicology, has been consolidated as one of the
most pertinent methodological tools of the Twenty First Century to study the traditional musical cultures,
looking for a better understanding of a collective praxis from the view point of their musical instruments.
Collecting musical instruments from diverse cultures for their study, is an activity that has given place to
the creation of specialized music museums all over the world. They are foreseen as the most important sce-
neries for preservation, study and diffusion of the musical organology for the Twenty First century in all the
cultures of the modern societies. The present article reflects on the perspectives and horizons of the musical
* Texto elaborado a partir de la ponencia del mismo nombre presentada en el IV Congreso Nacional de la música junio de 2008 en el Conservatorio
del Tolima.
** Licenciado en música de la Universidad de Caldas. Especialista en Comunicación para la Docencia Universidad de Ibagué. Investigador, director
del Proyecto Colección Alfonso Viña & Mundo Sonoro. museo de instrumentos musicales de Colombia y el Mundo. Docente del Conservatorio del
Tolima. Correo electrónico: [email protected]
Instrumentarium: Las culturas tradicionales vistas desde el patrimonio instrumental musical
organology in a global historical context and its relation with the development of the ethnomusicology in
Colombia.
Key words: ethnomusicology and musical organology – colombian musical instrumental patrimony - tra-
ditional musical cultures – musical museums
Se ha elegido como punto discusión de dero horizonte sonoro de la aldea humana del
este texto, el patrimonio organológico univer- futuro.
sal, es decir, el conjunto de instrumentos mu-
sicales representativos de las culturas humanas, Perspectiva histórica sobre tratados
tanto en su pasado como en su presente, visto de organología en occidente
como referente temático de la etnomusicolo- La cultura occidental, tan arraigada y extendida
gía, interesada en investigar su significado, uso en mundo actual y aceptada como referente de
y evolución en los entornos culturales que le la denominada música universal, sentó desde el
son propios, así como también, representando siglo XVI las bases teóricas para documentar y
101
el diletantismo de los tratados que le precedie- jeros y antiguos, más que por su interés musi-
ron y sentó las bases para el estudio sistemático cal, como representación de antigüedad o de
con la publicación del Catalogue Descriptif et “objetos raros”. Importantes colecciones priva-
Analytique du Musèe Instrumental du Conserva- das a las que se sumarían manuscritos antiguos
toire Royal de Musique de Brusellles. Museo del de música, que constituirían la base para con-
cual fue fundador y curador contando con una figurar las importantes colecciones de instru-
colección de más de 2000 instrumentos, entre mentos con carácter museológico de entidades
europeos y ejemplares de África, Asia e India. públicas , entre las que la Colección del Museo
Mahillón partió de un concepto simple y lógi- de Bruselas en posiblemente una de las mejores
co para establecer su clasificación organológica: referencias del mundo desde el siglo XIX.
la fuente sonora de los instrumentos. Así defi- Por otra parte, la organología, como rama
nió los cuatro grupos de Autófonos, Membranó- que estudia los instrumentos musicales ha esta-
fonos, Aerófonos y Cordófonos. Sería ésta la base do presente desde los mismos tratados de Prae-
que abordarían en Erich von hornbostel (Viena), torius, que la denominó organografía o descrip-
graduado phd como químico quien posterior- ción de los instrumentos, aunque la definición
mente se trasladó a Berlín y Curt Sachs (Berlín) registrada en diccionarios de principios del si-
historiador y músico, quienes basados en músi- glo XX, se remita literalmente al estudio de los
cas no occidentales, principalmente asiáticas y órganos tubulares (Hellwig, Montagu & Oler,
africanas, desarrollaron y publicaron Systematik 1970)1. Delimitada como disciplina de la mu-
der Musikinstrumente (1919), sistema aceptado sicología histórica, la organología acoge lo me-
hasta nuestros días, marcando la diferencia más nos tres focos de interés con respecto al estudio
significativa entre sus antecesores los organolo- de los instrumentos (Tranchefort, 1991:15):
gistas y etnomusicologistas actuales. a) Orígenes y filiaciones , para ello se basa en
la etnología y antropología y busca rastrear la
Colecciones de instrumentos para su evolución y nexos de los instrumentos en las
estudio sociedades desde sus antepasados; el segundo
Como se mencionó inicialmente, el coleccio- se refiere a la b) Descripción material, luthería
nismo de instrumentos en Europa, como fuen- y técnicas de interpretación, foco más interesa-
102 te de estudio, tuvo referencias desde el mismo do en conocer los elementos estructurales, sus
Música, cultura y pensamiento | Vol. 1 | Nº 1
Renacimiento. De acuerdo con Haine (1988) formas construcción y práctica social; c) la cla-
las colecciones privadas de instrumentos musi- sificación o taxonomía, que desde la teoría y la
cales no fueron una exclusividad del siglo XIX. práctica establece normas universales para la
En las cortes reales, principados, así como entre catalogación de los instrumentos. Este último
mercaderes ricos, se conformaban colecciones punto sin duda el más polémico, si se toma en
de instrumentos a la par que se coleccionaban cuenta que para diferentes culturas como los
obras de arte, como muestra de status social.
Pasada la Revolución Francesa el coleccionismo 1 Para ampliar este concepto ver Friedemann Hellwig, Jeremy P. S.
Montagu y Oler, Wesley M. (1970) Definition of Organology . The
de instrumentos tomó entre la burguesía un Galpin Society Journal, Vol. 23, (Aug., 1970), pp. 170-174 . Galpin
Society . consultado en http://www.jstor.org/stable/842101 consulta-
interés renovado por los instrumentos extran- do octubre 2009.
103
antiguos griegos o los chinos dicha clasificación americanos), en tanto que para sus propios ins-
se basaba en principios filosóficos o religiosos. trumentos se acogen criterios como períodos
La aceptación de un sistema lógico y co- históricos (Antigüedad, Renacimiento, Barro-
herente de clasificación para los instrumentos co) y una sección para instrumentos mecánicos
musicales que resultara satisfactoria para el del siglo XX. En las colecciones en América la-
conjunto de piezas históricas y actuales en el tina, específicamente en Colombia el compo-
contexto occidental, plantearía no obstante di- nente pluriétnico (indígena, africano, hispano)
ficultades al propio Mahillón, al enfrentarse a y etnográfico (instrumentos precolombinos,
analizar instrumentos no europeos, en los que indígenas vigentes, mestizos, foráneos) han
su compleja morfología y funcionalidad exce- marcado criterios distintos de referencia para
dían creativamente los principios hasta ahora su estudio.
identificados de producir sonidos musicales.
Sachs y Hornbostel contribuirían al perfeccio- Músicas e instrumentos no
namiento del sistema, mediante nuevas aper- occidentales
turas taxonómicas, que incluían dichos instru- La necesidad de contextualizar los instrumen-
mentos. Un aspecto importante señalado por tos musicales con las culturas, apoyados en es-
Bermúdez (1985) al referirse a los postulados tudios cada vez más articulados desde la etno-
históricos de dichos autores, señala el marca- logía y la antropología, ha llevado a plantear el
do “evolucionismo social y cultural” y a sus “in- reconocimiento de grandes sistemas musicales
tentos por universalizar los procedimientos de la desde los que serían explicables sus dinámi-
historiografía y la investigación musical europea, cas, una vez superado el eurocentrismo como
siempre –claro está- tratando de explicar fenóme- punto de referencia. Para Malm (1985) se hace
nos culturales extraeuropeos en términos europeos, necesario iniciar estudios que abarquen todas
forzándolos a adquirir significados y aspectos que las culturas musicales a partir de las sociedades
no tenían” (1985: 10) alfabetizadas que evidencian sus principios teó-
Atendiendo a los campos de la organo- ricos tonales y composicionales:
logía citados anteriormente, la posibilidad de “Estos principios se agrupan en torno a tres de los
contar con colecciones de instrumentos musi- cuatro principales sistemas escritos de teoría mu-
cales para su estudio impone la consideración sical del mundo moderno: el árabe-persa; el indio
de criterios suficientemente amplios y flexibles y el chino. El cuarto, que es el europeo, comparte
para permitir su articulación de conjunto. Así, con las tradiciones del cercano oriente ciertas raíces
para las catalogaciones de occidente como la históricas en el mundo greco-romano. Los sistemas
presentada en el Museo de instrumentos de nacionales, como los de Uzbekistán, el Japón, Sri
Bruselas2, la procedencia geográfica global Lanka y los Estados Unidos, pueden considerarse
unifica la organización de ejemplares extra variaciones satélites de “los cuatro Grandes”. Una
europeos (instrumentos africanos, asiáticos, quinta unidad importante puede ser la cultura del
gong abombado del Asia Sudoriental que repre-
2 Ver Musical Instruments Museum. (s.f.).Visitor’s Guide. MALOU,
Haine. Curator- Head of Departament. Editor Pierre Mardaga et senta estilo e instrumentos musicales peculiares.
MIM. Belgique. El museo que desarrolló Mahillón, actualmente uno
de los más representativos museos musicales de Europa.
(Malm, 1985: 223).
Instrumentarium: Las culturas tradicionales vistas desde el patrimonio instrumental musical
La existencia de una gran mayoría de cul- nima entre de un tono de la escala diatónica
turas ágrafas, en las que evidentemente no se occidental, puede incluir nueves partes. Subdi-
registran sistemas musicales teóricos como los visiones que en su contexto, permiten registrar
que propone Malm, planteó a muchos inves- los melismas y ornamentos melódicos presen-
tigadores la adopción de convenciones desde tes en instrumentos como el ud árabe, ancestro
su propio sistema musical para analizar dichas del laúd europeo, que sin trastadura, ofrece la
culturas. Los modelos analíticos determinan el posibilidad de aplicar dichos movimientos mi-
grado de acercamiento e interpretación que se crotonales como rasgo característico de su so-
haga de dichas músicas en su contexto origi- nido, al tiempo que su afinación puede variar
nario. Al respecto, J. Blacking afirma que “ El hasta en siete modos diferentes según la región
análisis formal no tendrá sentido si no comienza a que pertenezca. Dentro de la misma cultu-
por el análisis de la situación social que engendra ra musical, los rababs igualmente ejecutan una
la música” (Pelinsky, 1995: 13) y en este sentido elasticidad tonal, que con frecuencia, sólo le
uno de los primeros escollos del estudio de las es posible categorizar al oído occidental como
músicas tradicionales y sus instrumentos por desafinación, al no reconocer tan mínimas mo-
parte del etnomusicólogo es su referente mu- dificaciones tonales en su ámbito sonoro coti-
sical cultural propio y la manera como lee los diano diatónico o cromático.
referentes que no poseen aquellos elementos re- En el caso de los instrumentos tradiciona-
conocibles de su cultura. La respuesta a este in- les colombianos como las gaitas campesinas del
terrogante fue expuesta por Hood(1960) al in- Caribe o las marimbas del pacífico colombiano,
corporar el concepto de bi-musicalidad , como durante mucho tiempo se especuló intentado
condición del cambio que debería operarse en ajustar las afinaciones originales de estos ins-
el músico occidental, al acercarse a músicas tan trumentos a las escalas temperadas occidenta-
remotas como el gamelán javanés. Esta actitud les, asumiendo que dicho modelo era aplicable
de apertura auditiva y sensorial, a la que debe- a sus músicas. Miñana (1990) en su trabajo
ría someterse el investigador de músicas ajenas inédito sobre la afinación de la marimba del
a su cultura, resulta semejante al aprendizaje pacífico colombiano informa que:
de un nuevo idioma. En este sentido el primer
104 paso para iniciar el estudio de las músicas no
Música, cultura y pensamiento | Vol. 1 | Nº 1
importante el desarrollo musical de dicha co- trumentos musicales en el año de 1938, siendo
munidad. En todos los países con un alto gra- Secretario General del Conservatorio de Mú-
do de aculturación musical como Colombia, es sica. Después de su muerte, la colección fue
significativo el hecho de que los instrumentos donada a la Biblioteca Luis Ángel Arango del
y sus músicas no siempre migran juntos. Así, la Banco de la República, y fue presentada al pú-
presencia del banjo, transculturado en Estados blico por primera vez en el año de 1986, siendo
Unidos pero de origen africano, es recurrente su curador Egberto Bermúdez. En los años 80
entre músicos rurales de la región andina co- Abadía Morales promueve conjuntamente con
lombiana, en sus distintas modalidades de ban- Jesús Bermúdez Silva y Blas Emilio Atehortúa
jo- guitarra, banjo-tiple o banjo-bandola No la creación del Museo Organológico de la Uni-
obstante las músicas originarias del instrumen- versidad de Colombia, adscrito al departamen-
to no llegaron con él y en la actualidad responde to de música de la Facultad de Artes. Dicho
a cantos de merengues, y paseos, que tampoco museo, conformado principalmente por piezas
responden al imaginario geográfico musical de de procedencia indígena, mestiza y afro-colom-
los bambucos y pasillos andinos. biana, mediante donaciones de la colección de
Registrar la vida de un instrumento musi- Abadía, y adquisiciones de trabajos de campo
cal, como parte de una familia de instrumentos posteriores, serviría de fuente documental para
y músicas determinadas, resulta uno de los ca- los trabajos académicos que desarrolla la facul-
minos válidos para comprender la larga trayec- tad de artes. De dicha colección han resultado
toria de la humanidad en sus maneras diversas dos publicaciones que ciertamente presentan
de apropiarse técnicamente del material sonoro dos enfoques controversiales en su momento:
que conjuga, tanto su concepción de lo acústi- Instrumentos musicales Folklore Colombiano
co, así como el dominio de los materiales que le Abadía (1981), y Los instrumentos musicales en
son propios en su entorno. La memoria del lu- Colombia de Bermúdez (1985). Bermúdez, con
tier como testimonio de sus técnicas construc- una construcción documentada (1985: 104)3,
tivas, hace parte de los temas que demandan es quién se encarga de revaluar los criterios me-
estudios pormenorizados para el avance de la todológicos planteados por Abadía, al tiempo
etnomusicología. que ofrece una traducción del Sistema Curt
Sachs y Erick Von Hornbostel con un ensayo
Estudios y colecciones de patrimonio explicativo sobre el mismo.
organológico en Colombia En 1991, el Museo del Oro del Banco de
En Colombia, los antecedentes en las inicia- la República en Bogotá, adelantó la exposición
tivas de recolectar instrumentos musicales y “La música de la Vida – instrumentos Rituales”
registrarlos con un interés científico, estuvie- bajo la dirección de William Duica, con la co-
ron históricamente a cargo de religiosos mi- laboración del Instituto Colombiano de Antro-
sioneros, o de coleccionistas particulares, de pología, La Universidad Nacional de Colombia
los cuales, la Colección del Padre José Ignacio
3 En: Bermúdez, Egberto. (1985) Revista colombiana de Investigación
Perdomo Escobar es una referencia obligada. Musical. Vol I No 1. Sección de Musicología. Instituto de investigacio-
nes Estéticas. Facultad de Educación y Artes. Universidad Nacional.
Perdomo Escobar, inició su recolección de ins- Enero Junio. Reseñas 104.
Instrumentarium: Las culturas tradicionales vistas desde el patrimonio instrumental musical
En Ibagué por su parte, se inicia en 1994 e institucionales, en los que no solo músicos
el proyecto de las Colecciones Alfonso Viña académicos, “amantes del folclor”, sino antro-
Calderón y Mundo Sonoro (Galindo, 2003), pólogos y lingüistas acogen los temas propios
proyecto institucional para la creación de un de la música y la cultura para sus investigacio-
museo organológico, a partir de ejemplares que nes. Particularmente se hace notar el hecho
incluyen instrumentos tradicionales de Colom- de que los más importantes trabajos de refe-
bia (mestizos, indígenas, históricos) a la par con rencia hayan sido elaborados por musicólogos
extranjeros, o por etnomusicólogos nacionales académicos, como por la difusión entre músi-
formados en universidades norteamericanas o cas tradicionales de diferentes contextos. (Mú-
europeas, con lo que se recalca un vacío acadé- sicas andino- llaneras, o mezclas entre músicas
mico en la creación de maestrías con énfasis en del Caribe y el pacífico). El acercamiento de los
etnomusicología en Colombia, una alternativa músicos formados a las tradiciones autóctonas,
por demás justificada en nuestras ricas tradicio- ha incidido en la evolución de los instrumen-
nes musicales. El tema no es nuevo, y aparece tos mismos y su interpretación y en trabajos de
enunciado desde la primera Tribuna de Música recuperación a partir de patrimonios organo-
Latinoamericana, TRIMALCA, recomendan- lógicos indígenas en Colombia, existen por lo
do la necesidad de ofrecer una especialización menos dos experiencias significativas, con los
en etnomusicología por Universidades o Cen- grupos Yaki Kandru en Bogotá y Quiramani en
tros de Docencia superior, incluyéndose beca- Medellín en los que se muestran de una parte
rios en el exterior (Cadavid,1981: 9)6 el reto del músico occidental para producir una
Una característica en la producción de música “exóticamente” ajena a su formación, y
publicaciones en torno a la etnomusicología su interés por acercar a los públicos oyentes a
de los últimos 20 años, es la diversidad de tra- estas sonoridades.
bajos focalizados en problemáticas regionales En otro contexto, una significativa apertu-
musicales alusivos a músicas y danzas locales, o ra al conocimiento musical del mundo, impo-
en otros casos referentes a músicas indígenas y ne el encuentro de culturas musicales aparente-
archivos musicales antiguos. Este cambio, con mente distantes geográficamente, pero cercanas
respecto a los tratados o compendios anterio- históricamente, como una de las iniciativas más
res que pretendían reunir toda la Colombia necesarias para reconfigurar un nuevo corpus
folklórica en un solo volumen, hace posible sonoro musical para la sociedad del siglo XXI.
que se conozcan, desde una mayor autonomía Un buen ejemplo de ello es la producción so-
y profundidad, las múltiples realidades musi- nora Mozart in Egypt de Hughes de Courson
cales que conforman el complejo entre-tejido (1997)7, que en una propuesta estética trans-
de la identidad colombiana. Pero la dinámica cultural, reúne los instrumentos y sonidos de
de las músicas tradicionales es altamente sen- Oriente y Occidente, y permite anticipar que
sible a los cambios de escenarios sociales, y en este tipo de acercamientos transformarán sig-
ese sentido hay que reiterar, como ya se dijo nificativamente las fronteras universales de la
al comienzo de este texto, que la globalización música hasta ahora vigentes. En este mismo
ha tenido como principal referente la música, sentido, las trayectorias sobre coleccionismo y
y Colombia se ha visto transformada en sus patrimonios musicales del siglo XXI, reunidas
prácticas musicales de base, tanto por las inte- desde el CIMCIM8, o en el naciente proyecto
rinfluencias foráneas de movimientos urbanos
7 Huges, de Courson & Ahmed al Maghreby. (1997) Mozart in
Egypt. Virgin Clasics. Holland. CD Esta producción sin duda marca
6 Cadavid, Luz Mercedes. (1981) Proyección Pedagógica, Artística y un hito en la integración de culturas occidentales y orientales al pre-
Documental: Marco de referencia: Sobre las conclusiones y propuestas sentar una idónea conjugación entre la obra de Mozart y los cantos e
de los Seminarios del TRIMALCA. Proyecto PNUD Unesco 1979 y instrumentos tradicionales egipcios.
Seminario de Etnomusicología Proyecto PNUD Unesco 1979. Revista 8 CIMCIM . Es el Comité Internacional de Museos y Colecciones de
de Folclor Emberá Nº 1 septiembre- noviembre, Medellín. Instrumentos Musicales un comité del ICOM, el Consejo Internacio-
Instrumentarium: Las culturas tradicionales vistas desde el patrimonio instrumental musical
MIM concebido como el primer Museo Global miento a partir del descubrimiento de nuevos
de instrumentos Musicales del Mundo9, que en valores hallados en sociedades remotas.
su concepto recuerda a la Citè de la Musique10
de París obligan a reflexionar acerca de las po- Bibliografía
sibilidades educativas que tienen los Museos Abadía Morales, G. (1991) Instrumentos musicales Fo-
especializados en instrumentos musicales para lklore Colombiano. Fondo Editorial Banco Popu-
las nuevas generaciones. Una experiencia mun- lar. Bogotá.
dial de la que Colombia no puede sustraerse, Bermúdez, E. (1985) Las Clasificaciones de instrumen-
en razón de la vitalidad étnica que representa tos musicales y su uso en Colombia: un ensayo
su histórico patrimonio instrumental musical explicativo. Revista colombiana de Investigación
y la necesidad de afianzar anclajes entre su me- Musical. Vol I No 1. Sección de Musicología.
moria colectiva e identidad cultural de cara al Instituto de investigaciones Estéticas. Facultad de
mundo. Educación y Artes . Universidad Nacional. Enero
Al plantear cual debería ser el universo au- Junio. Bogotá
ditivo de un músico del presente siglo, cuando _____, Reseñas p.104.
se han roto las fronteras de la comunicación, _____, Colección de instrumentos Musicales. Catalogo
que nos colocan en cualquier lugar del mun- conmemorativo con ocasión de la inauguración el
do para conocer de primera mano su cultura, día cinco de marzo de 1986. Banco de la Repúbli-
se advierte que el músico del siglo XXI está ca. Biblioteca Luis Ángel Arango. Bogotá
permeado por una compleja red de influencias _____, Los instrumentos musicales en Colombia. Uni-
musicales, que empiezan por las de su propio versidad Nacional de Colombia. 1985 Bogotá.
entorno (folclor regional y nacional), que se Cadavid, L. M. (1981) Proyección Pedagógica, Artísti-
nutren y transforman con las herencias étni- ca y Documental: Marco de referencia: Sobre las
cas de diversos países que a diario se mezclan conclusiones y propuestas de los Seminarios del
en los medios de comunicación. La tendencia TRIMALCA. Proyecto PNUD Unesco 1979 y
nacionalista de defensa de valores culturales, es Seminario de Etnomusicología Proyecto PNUD
enriquecida ahora por una búsqueda de creci- Unesco 1979. Revista de Folclor Emberá Nº 1,
Medellín.
110 CIMCIM., Comité Internacional de Museos y Colec-
Música, cultura y pensamiento | Vol. 1 | Nº 1
del IV Congreso Nacional de la Música –Etnomu- Journal, Vol. 23, pp. 170-174 . Galpin Society .
sicología - ciencia y patrimonio. Conservatorio del disponible en: http://www.jstor.org/stable/842101
Tolima. Ibagué. (consulta, septiembre 2009)
Girón, I. &,Melfi, M. T. (1986) Instrumentos musicales Otaola, P. (2000) Tradición y modernidad en los escritos
de América Latina y el Caribe. Consejo Nacional musicales de Juan Bermudo: Del “Libro primero”
de la Cultura (CONAC), Centro para las Cultu- (1549) a la “Declaración de instrumentos musica-
ras Populares y Tradicionales (CCPYT) y Centro les” (1555) Kassel : Edition Reichenberger, prime-
Interamericano de Etnomusicología y Folklore ra Edición, España. disponible en: http://books.
(CIDEF), Programa Regional de Desarrollo Cul- google.com.co/books?id=PVkI8L-KGlsC&pg=PA
tural de la Organización de Estados Americanos 291&dq=sebastian+virdung+1511#v=onepage&q
(OEA)] Caracas. Venezuela. =sebastian%20virdung%201511&f=false (consul-
Haine, M. (1988) Expositions d’instruments anciens ta, septiembre 2009)
dans la seconde moitie du XIXe siecle Revue belge Tranchefort, F.R.. Los instrumentos musicales en el
de Musicologie / Belgisch Tijdschrift voor Muzie- mundo. Versión de Carmen Hernández Molero.
kwetenschap, Vol. 42, pp. 223-240. Societe Belge 1991. Alianza Editorial Madrid.
de Musicologie. disponible en: http://www.jstor. Pelinsky, R. (1995) Relaciones entre teoría y Método en
org/stable/3687110 (consulta, septiembre 2009) etnomusicología: los modelos de J. Blacking y S.
Hood, M. (1960), The Challenge of “Bi-Musicality”: Arom. Trans. Revista Transcultural de Música. p.6
Ethnomusicology, Vol. 4, No. 2, pp. 55-59: Uni- disponible en: http//www.sibetrans.com/trans1/
versity of Illinois Press on behalf of Society for pelinski.htm. (consultado, septiembre 2007)
Ethnomusicology disponible en: http://www.jstor. The World’s First Global Musical Instrument Museum.
org/stable/924263 (consultado, octubre 2009) Proyecto en construcción. Anuncia su apertura al
Malm, W. P. (1985) Culturas Musicales del Pacífico, el público el 24 de abril de 2010 en Phenix Arizona.
Cercano Oriente y Asia. Trad. Miren Rahm. Alian- disponible en: http://www.themim.org/ (Consul-
za Música. España tado, septiembre 2009)
Miñana B., C. (1990). Afinación de las Marimbas en la
costa pacífica colombiana; un ejemplo de la me- Discografía
moria interválica africana en Colombia.34pag. Huges, de C. & Ahmed al M. (1997) Mo-
inédito zart in Egypt. Virgin Clasics. Holland. CD
Musical instruments museum. Visitor’s guide. (s.f ). Edi- Quiramani. (1980). Música indoamerica-
tor Pierre Mardaga e MIM. Belgique na. Medellín. Acetato.
Moens, K. al. Western Art music. Totolincho. (2008). Los pueblos Origina-
Haine, M. Curator – Head of Departament rios de América Cantan y Bailan. Bogotá. CD
Oler, W. M. & Montagu J. P. S. & Hellwig, F. (1970), Yayi Kandru (1981). Bogotá. Acetato
Definition of Organology . The Galpin Society