El tabaco de la planta del mismo nombre Nicotiana originaria de América en la
actualidad formado por hojas de varias plantas del género , en concreto Nicotiana
tabacum. Se consume de varias formas, siendo la principal por combustión produciendo
humo. Su particular contenido en nicotina la hace muy adictiva. Se comercializa
legalmente en todo el mundo, aunque en muchos países tiene numerosas restricciones
de consumo, por sus efectos adversos para la salud pública
El tabaquismo es una enfermedad adictiva crónica. La nicotina es una sustancia que
tiene similares características a las de una droga, es decir, tolerancia, dependencia física
y psicológica con la aparición de síntomas de síndrome de abstinencia cuando no se
consume.
El tabaco es la principal causa evitable de muerte y enfermedad en España. Se relaciona
con 25 enfermedades, como infarto, cáncer de pulmón, EPOC, osteoporosis, etc.
¿Cuáles son los síntomas de la adicción al tabaco?
Se pueden distinguir diferentes etapas en la evolución que sigue una persona no
fumadora hasta convertirse en fumadora:
Preparación/Iniciación: se produce al probar el primer cigarrillo; el acto repetido hace
adquirir el hábito.
Habituación: el consumo de tabaco produce sensaciones positivas y placenteras, tanto
físicas como psíquicas.
Mantenimiento y Adicción: se desarrolla la dependencia a la nicotina.
Abandono: se produce cuando el fumador se plantea abandonar el tabaco.
Un cigarrillo contiene más de 3000 sustancias nocivas además de la nicotina,
responsable de la adicción.
El hábito de fumar es responsable de numerosos perjuicios para la salud de los
fumadores, como son entre otros la caída del cabello, las cataratas, las arrugas, el cáncer
(de piel, de pulmón, de páncreas, etc). Además, los no fumadores que respiran el aire
contaminado con humo de tabaco también están expuestos al mismo riesgo.
¿Cuáles son las causas de la adicción al tabaco?
Intervienen factores sociales, personales, psicológicos, y físicos. Hay que destacar que
el hábito de fumar se asocia con múltiples actividades cotidianas (tomar un café, salir,
etc.).
El tabaquismo presenta características propias de una drogadicción:
Tolerancia: necesidad de fumar y consumir dosis de nicotina cada vez más altas para
producir el efecto placentero asociado al tabaco.
Dependencia: el organismo se acostumbra a la presencia de nicotina y se altera de tal
modo que la necesita para funcionar con normalidad.
Abstinencia: sensación de malestar físico que experimenta el fumador cuando se
interrumpe la entrada de nicotina en el organismo.
El consumo de cigarrillos se refuerza mediante procesos tanto positivos como negativos.
El refuerzo positivo proviene de la estimulación de los receptores de nicotina del
cerebro y la activación del sistema de recompensa. El fumador siente placer.
El refuerzo negativo proviene de los síntomas de abstinencia que el fumador
experimenta a las pocas horas de haber fumado el último cigarrillo. Para aliviar esos
síntomas, el fumador enciende otro cigarrillo, perpetuando de esta forma su adicción.
¿Cómo prevenir el tabaquismo?
El tabaquismo es fundamentalmente un problema social y su solución exige intervenir
en distintos ámbitos para proteger tanto al fumador como al no fumador:
Información y Educación Sanitaria
Profesionales de la Salud
Población General jóvenes y niños)
Medidas legislativas:
Restricciones en el etiquetado e inclusión de mensajes sobre sus efectos nocivos.
Prohibición de su uso en lugares públicos y centros de trabajo.
Restricciones en la publicidad.
Restricciones en la venta a menores.
Incremento del precio del tabaco.