1.
Generalidades
Definición y función
El tronco encefálico es la estructura que conecta la médula espinal con el
cerebro superior y es una de las partes del sistema nervioso central más
esenciales para la vida. Es responsable de funciones vitales, incluyendo el control
de la respiración, el ritmo cardíaco, la presión arterial, la conciencia, el sueño, el
estado de alerta, y la coordinación de movimientos y reflejos.
Componentes principales
El tronco encefálico está compuesto por:
Mesencéfalo (o cerebro medio)
Protuberancia o puente de Varolio
Bulbo raquídeo (o médula oblonga)
Estas estructuras están organizadas en un eje vertical y contienen numerosos
núcleos relacionados con nervios craneales, vías nerviosas (tractos), y centros
autónomos.
Características anatómicas
Es un tubo cortado en segmentos, que en su interior alberga diversos
núcleos y tractos de fibras.
Tiene un papel central en la integración sensorial y motora.
Es la zona donde cruzan muchas vías nerviosas (decusación de las
pirámides en el bulbo, por ejemplo).
Importancia clínica
Muchas patologías neurodegenerativas, traumatismos o tumores afectan al
tronco, dado su papel en funciones vitales.
Las alteraciones en el tronco encefálico pueden resultar en síntomas como
coma, pérdida de funciones motoras o sensoriales, o incluso la muerte.
2. Embriología
Desarrollo del sistema nervioso central
El tronco encefálico se desarrolla a partir del tubo neural, específicamente
del rombencéfalo durante la embriogénesis.
Formación del tubo neural
La neuralización inicia en la tercera semana de gestación.
La expansión del tubo en la región del caudal da origen a el prosencéfalo,
mesencéfalo y rombencéfalo.
La parte caudal del tubo neural se ensancha formando el rombencéfalo,
que luego se diferencia en puente y bulbo.
Diferenciación específica
Mesencéfalo: se forma de la parte posterior del mesencéfalo, que da
origen a estructuras como los colículos, sustancia negra, etc.
Puente de Varolio: proviene del metencéfalo, que surge del alargamiento
del rombencéfalo.
Bulbo raquídeo: proviene del mielencéfalo, la parte más caudal que
conecta con la médula espinal.
Procesos de diferenciación
La secreción de factores de crecimiento y la formación de láminas y
neuroblastos permiten la diferenciación en núcleos, fibras y conexiones.
La formación de los núcleos de los nervios craneales se produce en esta
etapa.
Relevancia clínica
Malformaciones del tronco, como la arquea o la disgenesia del puente, se
originan en fallos en estos procesos embriológicos.
La comprensión de su desarrollo ayuda en el diagnóstico de patologías
congénitas y en el pronóstico.
3. Anatomía y situación anatómica
Ubicación exacta
El tronco encefálico se ubica en la fosa craneal posterior, desde la parte inferior
del mesencéfalo hasta la médula espinal.
Límites
Superior: se continúa con el mesencéfalo.
Inferior: se continúa con la médula espinal en el agujero magno.
Lateralmente: con las cavidades ventriculares y tejidos cerebelosos.
Relaciones anatómicas importantes
Cerebelo: situado dorsal y lateralmente.
Ponte: ventral y anterior con respecto al cerebelo.
Médula espinal: por debajo del bulbo.
Vasos sanguíneos: arteria basilar, arterias vertebrales, arterias
cerebelosas y cerebrales posteriores.
Estructuras internas
Mesencéfalo
Sección en el techo: tectum (colículos superior e inferior).
Techo: tegmento mesencefálico, que contiene los núcleos de los nervios
III y IV.
Formación reticular del mesencéfalo: implicada en la vigilia y el ciclo sueño-
vigilia.
Puente de Varolio
Consta de fibras transversales y longitudinales.
Alberga núcleos de nervios craneales VI, VII y parte del V.
Bulbo raquídeo
Contiene los núcleos de los nervios IX, X, XI, y XII.
Núcleos de centros vitales: control cardiovascular, respiratorio y reflejos
vegetativos.
Decusaciones: las pirámides en la línea media, donde las fibras motoras
cruzan (decusación de las pirámides).
Nervios craneales asociados
Mesencéfalo: III (Oculomotor), IV (Troclear)
Puente: V (Trigémino), VI (Abducens), VII (Facial)
Bulbo: VIII (Vestibulococlear), IX (Glosofaríngeo), X ( Vago), XI (Accesorio),
XII (Hipogloso)
4. Fisiología
Funciones vitales controladas
El tronco encefálico regula funciones imprescindibles para la vida:
Respiración
o Centro respiratorio en el bulbo y puente.
o Controla el ritmo, profundidad y patrón respiratorio basado en niveles
de CO₂ y O₂ en sangre.
Circulación
o Centro cardioinhibitorio y acelerador en el bulbo.
o Regula la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
Vigilancia y conciencia
o La formación reticular es esencial para mantener el estado de
alerta y la atención.
o Participa en ciclos de sueño y vigilia.
Funciones sensoriales y motoras
Conserva la transmisión de impulsos sensoriales y motores.
Los nervios craneales que emergen del tronco se encargan de funciones
específicas:
o Ojo y visión: III, IV
o Facial y auditiva: V, VII, VIII
o Deglución, laringe, músculos faciales: IX, X, XI, XII
Tronco como vía
Es la vía principal para vías largas que conducen información sensorial
desde la periferia hacia el cerebro y órdenes motoras desde el cerebro a la
médula.
Muchas fibras cruzan en niveles diferentes (decusaciones), lo que explica la
lateralización de funciones.
Formación reticular
Compuesta por fibras dispersas en toda la región.
Participa en el control del estado de conciencia, control cardiovascular,
regulación del ciclo sueño-vigilia, y la modulación del dolor.
Tractos importantes
Corticospinal: control motor voluntario (decusa en la médula).
Sensitivos: lemnisco medial, espinotalámico.
Iso de la vía auditiva y visual: tectum y tegmento del mesencéfalo.
Formación Reticular
1. Definición y núcleos asociados
¿Qué es la formación reticular?
La formación reticular es una red extensa de fibras nerviosas y núcleos
dispersos que ocupan gran parte del tronco encefálico, extendiéndose desde el
bulbo hasta el mesencéfalo y la protuberancia, e incluso alcanzando áreas del
tálamo y la corteza cerebral. Está formada por un sistema de fibras ascendentes,
descendentes y reticulospinales que se distribuyen en toda la longitud del tronco
encefálico.
Núcleos asociados y componentes
La formación reticular no es un núcleo único, sino un conjunto de núcleos y fibras
distribuidos de manera difusa, agrupados en diferentes regiones:
Núcleos del tegmento midbrain (mesencéfalo): incluyen núcleos
colinérgicos, núcleos de serotonina (raphe), núcleos de noradrenalina
(locus coeruleus) y otros.
Núcleos en el puente y bulbo: que contienen neuronas implicadas en
funciones autonómicas y en la regulación de la conciencia.
Principales núcleos:
Núcleos de la formación reticular del bulbo: núcleo dorsal del nervio
vago, núcleo del salivatorio, núcleo del tracto solitario, etc.
Núcleo de Raphé: produce serotonina, modulando el estado de vigilia y el
humor.
Locus coeruleus: núcleo noradrenérgico involucrado en la atención y
respuesta al estrés.
Núcleos colinérgicos: en el mesencéfalo y pons, responsables del
sistema colinérgico basal y en el sistema de regulación del sueño-vigilia.
2. Funciones generales
La formación reticular desempeña funciones muy diversas, algunas de las más
importantes son:
Función en la conciencia y atención
Actúa como un filtro de estímulos sensoriales, promoviendo la alerta y el
estado de vigilia.
Participa en la formación del arousal (estado de alerta) y en los ciclos de
sueño y vigilia.
Regulación del ciclo sueño-vigilia
Controla los diferentes estados de conciencia, pasando del sueño profundo
a la vigilia plena.
Participa en la generación del ritmo circadiano junto con el núcleo
supraquiasmático.
Control de funciones vegetativas
Regula funciones autonómicas como la respiración, circulación, digestión, a
través de conexiones con centros en el bulbo y el hypothalamus.
Participación en la modulación del dolor
Las fibras reticuloespinales modulan la percepción del dolor en la médula
espinal.
Coordinación de movimientos
La formación reticular envía proyecciones a los núcleos motores del aparato
locomotor y participa en la postura, equilibrio y regulación del tono
muscular.
Integración sensorio-motora
Recibe información sensorial y conecta con vías motoras superiores e
inferiores para coordinar respuestas motrices rápidas.
Participación en el control del tono muscular
La formación reticular participa activamente en la regulación del tono muscular a
través de los los centros reticulospinales y su interacción con los núcleos
motores de la médula espinal, ayudando a mantener la postura y el equilibrio.
3. Participación en el control del tono muscular
El tono muscular se refiere a la tensión en los músculos en estado de reposo,
indispensable para mantener la postura, la estabilidad y la preparación para
movimiento.
Mecanismos implicados:
La formación reticular regula el tono a través de las vías
reticuloespinales:
o Vía reticuloespinal lateral: generalmente produce inhibición de los
motoneuronos alfa en la médula espinal, disminuyendo el tono
muscular.
o Vía reticuloespinal medial: favorece la excitación de los
motoneuronas y aumenta el tono muscular, estabilizando la postura.
Estas vías reciben información de los núcleos colinérgicos, serotonérgicos y
noradrenérgicos, que ajustan la actividad motoneuronal en respuesta a
estímulos conscientes o inconscientes.
La formación reticular también modula la actividad de otros centros motores
del cerebro y médula, influyendo en movimientos automáticos, postura y
equilibrio.
Importancia clínica
Alteraciones en la formación reticular o en sus vías pueden causar trastornos del
tono muscular:
Hipertonia: como en la espasticidad.
Hipotonía: en lesiones del bulbo o el puente.
Esto evidencia su papel en el mantenimiento del tono y la postura.
4. El cuarto ventrículo
Definición y ubicación
El cuarto ventrículo es uno de los ventrículos cerebrales, situado en el tronco
encefálico, específicamente en el dorsal del pons y el bulbo, y en la porción
superior del médula oblonga. Tiene forma de diamante o pirámide.
Características morfológicas
Limites:
o Superior: con el acueducto de Sylvius (conexión con el tercer
ventrículo).
o Inferior: termina en el canal central de la médula espinal.
o Pared anterior: formada por la protuberancia y el piso del puente.
o Pared dorsal: formada por el cerebelo, con las cuerdas del cerebelo
que se proyectan en su pared dorsal.
o Pared lateral: formada por los pedúnculos cerebelosos mediales y
laterales.
Tiene varios orificios de salida:
o Apertura lateral: forámenes de Luschka (derecho e izquierdo).
o Apertura media: agujero de Magendie.
Funciones
El cuarto ventrículo contiene líquido cefalorraquídeo (LCR), que circula por
el sistema ventricular y la médula espinal, ayudando en la protección,
nutrimento, y eliminación de residuos del SNC.
Es un paso estructural por donde pasan las fibras del cerebelo y las vías
que conectan diferentes regiones del tronco y el cerebro.