CÁNCER
CÁNCER
Cáncer
Especialidad oncología
El cáncer se menciona en documentos históricos muy antiguos, como el Papiro Edwin Smith del
Antiguo Egipto en el año 1600 a. C. los cuales hacen una descripción de la enfermedad. Se cree
que el médico Hipócrates fue el primero en utilizar el término carcinos.[7] El uso por Hipócrates
del término carcinos (‘relativo al cangrejo’) se debe a que relacionó la forma del crecimiento
anormal con el cuerpo del cangrejo. El término cáncer proviene de la palabra griega karkinos,
equivalente al latino cáncer.[8] El cáncer es el resultado de dos procesos sucesivos, la
proliferación de un grupo de células, denominado tumor o neoplasia, y la capacidad invasiva
que les permite colonizar y proliferar en otros tejidos u órganos, proceso conocido como
metástasis.[9]
La malignidad del cáncer es muy variable, según la agresividad de sus células y demás
características biológicas de cada tipo tumoral. En general, el comportamiento de las células
cancerosas se caracteriza por carecer del control reproductivo que requiere su función original,
perdiendo sus características primitivas y adquiriendo otras que no les corresponden, como la
capacidad de invadir de forma progresiva y por distintas vías a órganos próximos (metástasis),
con crecimiento y división más allá de los límites normales del órgano, diseminándose por el
organismo fundamentalmente a través del sistema linfático o el sistema circulatorio, y
ocasionando el crecimiento de nuevos tumores en otras partes del cuerpo alejadas de la
localización original.[10]
Las diferencias entre tumores benignos y malignos consisten en que los primeros son de
crecimiento lento, no se propagan a otros tejidos y rara vez recidivan tras ser extirpados,
mientras que los segundos son de crecimiento rápido, se propagan a otros tejidos, recidivan
con frecuencia tras ser extirpados y provocan la muerte en un periodo variable de tiempo, si no
se realiza tratamiento.[11] Los tumores malignos tienen repercusiones graves, puesto que estas
células consumen los nutrientes que necesitan otros órganos. Estas masas cancerosas cada vez
mayores consumen nutrientes y energía. Mientras crece un tumor, este crea vasos sanguíneos
(angiogénesis) para alimentarse, ya que requiere energía, de modo que "mata de hambre" a
los órganos que lo rodean.[12] Los tumores benignos pueden recurrir localmente en ciertos
casos, pero no suelen dar metástasis a distancia ni matar al portador, con algunas excepciones.
Las células normales al entrar en contacto con las células vecinas inhiben su multiplicación,
pero las células malignas no tienen este freno. La mayoría de los cánceres forman tumores
sólidos, pero algunos no, por ejemplo la leucemia.[13]
El cáncer puede afectar a personas de todas las edades, incluso a fetos, pero el riesgo de sufrir
los más comunes se incrementa con la edad. El cáncer causa cerca del 13% de todas las
muertes. De acuerdo con la Sociedad Americana Contra el Cáncer, 7,6 millones de personas
murieron por esta enfermedad en el mundo durante el año 2007.[14]
Medidas para prevenir muchos tipos de cáncer incluyen no fumar, mantener un peso
saludable, no excederse en el consumo de alcohol, una alimentación equilibrada (abundantes
verduras y frutas, granos integrales en lugar de refinados, baja cantidad de carnes procesadas y
rojas), vacunar contra determinadas enfermedades infecciosas y evitar exposiciones excesivas a
la luz solar.[17][18] La inflamación crónica y ciertas enfermedades autoinmunes se asocian con la
aparición de malignidad.[19] Entre ellas, la enfermedad celíaca no diagnosticada o no tratada es
la que tiene las asociaciones más fuertes y más extensas; se relaciona con un aumento del
riesgo de desarrollar todo tipo de cánceres, siendo la probabilidad de desarrollar cánceres
gastrointestinales un 60% superior a la de la población general.[19][20] La dieta sin gluten estricta
tiene un papel protector y es la única opción para prevenir contra ciertos raros tipos de cáncer
en celíacos, muy agresivos.[19][20][21]
El tratamiento del cáncer debe ser multidisciplinario, pues exige la cooperación entre distintos
profesionales. Se fundamenta principalmente en tres pilares: cirugía, quimioterapia y
radioterapia. Otras posibilidades de tratamiento incluyen la hormonoterapia, inmunoterapia,
nuevas dianas terapéuticas no citotóxicas y el trasplante de médula.
Por término medio, los cánceres afectan a personas cada vez más jóvenes desde hace décadas.
Los expertos achacan este fenómeno a factores de riesgo en alza, como la mala alimentación,
la obesidad y el sedentarismo.[22]
Etimología
La palabra «cáncer» proviene del griego καρκίνος, cangrejo. Los médicos griegos Hipócrates y
Galeno, entre otros, explicaron esto por similitudes que notaron entre los tumores cancerosos
y los cangrejos.[23]
Clasificación
El cáncer se clasifica según el tejido a partir del cual las células cancerosas se originan. El
diagnóstico está, en gran medida, influenciado por el tipo de tumor y la extensión de la
enfermedad. Frecuentemente, en estados iniciales, los síntomas pueden ser interpretados
como procedentes de otras patologías. Aunque las primeras manifestaciones de la enfermedad
provienen de síntomas, análisis de sangre o radiografías. El diagnóstico definitivo requiere un
examen histológico con microscopio. La clasificación histológica tras la biopsia de la lesión,
sirve para determinar el tratamiento más adecuado.[24]
Nomenclatura
Tejido Benigno Maligno (cáncer)
Carcinoma espinocelular
Piel Papiloma
Carcinoma basocelular
Todos los
Adenoma Adenocarcinoma
tumores, Tejido glandular
Cistoadenoma Cistoadenocarcinoma
benignos y
malignos, tienen Melanocitos Nevus Melanoma
dos componentes
básicos en su Tejido fibroso Fibroma Fibrosarcoma
estructura: Las
Tejido adiposo Lipoma Liposarcoma
células
proliferantes que Cartílago Condroma Condrosarcoma
forman el tumor
propiamente Hueso Osteoma Osteosarcoma
dicho y Músculo liso Leiomioma Leiomiosarcoma
constituyen el
parénquima, y su Músculo estriado Rabdomioma Rabdomiosarcoma
estroma de
sostén, Endotelio vasos sanguíneos Hemangioma Hemangiosarcoma
constituido por Endotelio vasos linfáticos Linfangioma Linfangiosarcoma
tejido conectivo y
vasos sanguíneos, Células precursoras de la sangre Leucemia, Linfoma
este último está y afines Mieloma múltiple
formado por
tejidos no
tumorales cuya formación ha sido inducida por el propio tumor. La nomenclatura oncológica se
basa en el componente parenquimatoso. Se usan dos criterios de clasificación: el tejido del que
derivan y su carácter benigno o maligno.
El 90 % de los tumores son generados por células epiteliales, denominándose carcinomas. Los
sarcomas derivados de células del tejido conectivo o muscular. Las leucemias, linfomas, y
mielomas, originados por células de la sangre, y los neuroblastomas y gliomas, que derivan de
células del sistema nervioso.[9]
Tumores benignos: su nombre acaba en el sufijo oma. Dependiendo del tejido del que
procedan, pueden ser: fibroma (tejido conjuntivo fibroso), mixoma (tejido conjuntivo
laxo), lipoma (tejido adiposo), condroma (tejido cartilaginoso), etc. Algunos de los
tumores benignos derivados de tejido epitelial terminan con el sufijo "adenoma"
porque el tejido epitelial de origen forma glándulas.
o Gliomas. Los tumores que proceden del tejido nervioso son los gliomas,
realmente no se trata de un tumor derivado de células nerviosas, sino de uno
de los tipos celulares encargados de su sostén, las células gliales. Algunas de
las variedades de gliomas son el glioblastoma, oligodendroglioma y
ependimoma.[13]
Conceptos semejantes
Cáncer. La palabra cáncer deriva del latín y, como la derivada del griego karkinos
(καρκίνος), significa 'cangrejo'. El nombre proviene de que algunas formas de cáncer
avanzan adoptando una forma abigarrada, con ramificaciones que se adhieren al tejido
sano, con la obstinación y forma similar a la de un cangrejo marino. Se considera a
veces sinónimo de los términos neoplasia y tumor; sin embargo, el cáncer siempre es
una neoplasia o tumor maligno.[27]
Epidemiología
Cánceres en mujeres de Estados Unidos[29] Cánceres en varones de Estados Unidos[29]
Frecuencia: el cáncer es la segunda causa de muerte. Las muertes por cáncer están
aumentando. Se estima que a lo largo del siglo XXI el cáncer será la principal causa de
muerte en los países desarrollados. A pesar de esto, se ha producido un aumento en la
supervivencia media de los pacientes diagnosticados de cáncer.[30]
Tipo: la frecuencia relativa de cada tipo de cáncer varía según el sexo y la región
geográfica. El cáncer de pulmón es el más frecuente en el mundo para el total de los
dos sexos especialmente en los varones, mientras que en las mujeres es el de mama.[31]
En Estados Unidos, excluyendo el cáncer de piel, los más frecuentes en varones son el
de pulmón, próstata y colorrectal, mientras que en mujeres el primero es el de
pulmón, seguido por el cáncer de mama y el colorrectal.[29] En Europa, en varones, el
cáncer de próstata es el más frecuente, seguido del cáncer de pulmón y el de colon y
recto. En mujeres, el más frecuente es el cáncer de mama, seguido del colorrectal y el
de pulmón.[32]
Para conocer los casos nuevos de cáncer que se diagnostican en una población a lo
largo de un periodo de tiempo, se utilizan los denominados registros poblacionales de
cáncer, los cuales se ocupan de recoger de una forma sistemática, continuada y
estandarizada la información necesaria para obtener datos de incidencia de cáncer y
estudiar su distribución por edad, sexo, características tumorales, así como su
evolución a lo largo del tiempo.[33]
Etiología
No se debe pensar en el cáncer como una enfermedad de causa única, sino más bien como el
resultado final de una interacción de múltiples factores de riesgo. La gran mayoría de los
cánceres, aproximadamente el 90-95 % de los casos, tiene como causa factores ambientales. El
5-10 % restante se debe a factores genéticos.[34]
Con excepción de las transmisiones raras que ocurren en los embarazos y solo unos casos
marginales en donantes de órganos, el cáncer en general no es una enfermedad transmisible.
[37]
Productos químicos
Ciertos factores dietéticos, la inactividad física y la obesidad están relacionados con hasta 30-
35 % de las muertes por cáncer.[34][45] Se cree que la inactividad puede contribuir al riesgo de
desarrollar cáncer, no solo a través de su efecto sobre el peso corporal, sino también por los
efectos negativos sobre el sistema endocrino y el sistema inmunológico.[45]
Infección
En todo el mundo, aproximadamente el 18 % de las muertes por cáncer están relacionadas con
enfermedades infecciosas. Esta proporción varía en diferentes regiones del mundo, con el
máximo en África (25 %) y menos del 10 % en el mundo desarrollado.[34]
Los virus que pueden causar cáncer se denominan oncovirus. Estos incluyen el virus del
papiloma humano (cáncer cervical), el virus de Epstein-Barr (enfermedad linfoproliferativa de
tipo B y carcinoma de nasofaringe o cavum), el human herpesvirus 8 (sarcoma de Kaposi), los
virus de la hepatitis B y la hepatitis C (carcinoma hepatocelular) y el virus linfotrópico de células
T humanas (leucemias de células T). Ciertas infecciones bacterianas también pueden aumentar
el riesgo de cáncer, como se ve en el cáncer de estómago inducido por Helicobacter pylori.[46]
Las infecciones parasitarias fuertemente asociados con el cáncer incluyen Schistosoma
haematobium (cáncer de vejiga) y los trematodos hepáticos Opisthorchis viverrini y Clonorchis
sinensis (cáncer de las vías biliares).[47]
Radiación
La exposición prolongada a la radiación ultravioleta del sol puede provocar melanomas y otros
tumores malignos de piel. Las evidencias demuestran que la radiación ultravioleta,
especialmente UVB, es la causa de la mayoría de los cánceres de piel no melanoma, que son las
formas más comunes de cáncer en el mundo.[50]
Genética
Las alteraciones genéticas que provocan el cáncer consisten en mutaciones que inactivan genes
cuya función es limitar la división celular y eliminar células muertas o defectuosas. En otras
ocasiones, las mutaciones potencian la acción de genes que favorecen el movimiento y la
multiplicación de las células afectadas.[29]
Una única mutación en el material genético celular no es capaz de transformar una célula sana
en cancerosa; por el contrario, se requieren múltiples mutaciones, las cuales pueden
producirse por la acción de agentes cancerígenos externos como la radiactividad, o ser debidas
a errores internos en la replicación y corrección del ADN. Estas mutaciones deben provocar
alguna alteración en la secuencia de protooncogenes y genes supresores de tumores, los
cuales son los encargados de regular el ciclo celular y la muerte celular programada
(apoptosis).[29] Una pequeña subpoblación de las células que componen el tumor está formada
por las células madre del cáncer, las cuales juegan un papel crucial en la iniciación, persistencia
y diseminación de la enfermedad, así como en la resistencia a la acción de los fármacos que se
emplean como tratamiento. Las células madres del cáncer son clave para entender la génesis
de un tumor maligno.[53]
La gran mayoría de los cánceres no son hereditarios. Sin embargo, algunas personas tienen un
riesgo muy alto de padecer cáncer a lo largo de su vida, por presentar en su material genético
ciertos genes heredados que hacen más probable la aparición de la enfermedad, por ejemplo
familias que presentan mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2, tienen alta probabilidad de
desarrollar cáncer de mama.[54] Por otra parte, algunas enfermedades hereditarias predisponen
a la aparición de diferentes tipos de cáncer:[55]
Menos del 0,3 % de la población es portadora de una mutación genética que tenga un gran
efecto sobre el riesgo de cáncer y estos causan menos del 3-10 % de todos los cánceres.[52]
Agentes físicos
Las hormonas son agentes importantes en los cánceres relacionados con el sexo, como el
cáncer de mama, de endometrio, de próstata, de ovario y de testículo, y también en el cáncer
de tiroides y el cáncer de hueso. Por ejemplo, las hijas de mujeres con cáncer de mama tienen
niveles significativamente más altos de estrógenos y progesterona en comparación a las hijas
de las mujeres sin cáncer de mama. Estos niveles hormonales más altos pueden explicar por
qué estas mujeres tienen mayor riesgo de desarrollar un cáncer de mama, incluso en ausencia
de factores genéticos. Del mismo modo, los hombres de ascendencia africana tienen niveles
significativamente más altos de testosterona que los hombres de ascendencia europea, con un
nivel correspondientemente mucho más alto de cáncer de próstata. Los hombres de
ascendencia asiática, que presentan los niveles más bajos de testosterona, tienen los niveles
más bajos de cáncer de próstata.[62]
Las personas obesas tienen mayores niveles de algunas hormonas asociadas con el cáncer y
una mayor tasa de esos tipos de cáncer. Las mujeres que toman terapia de reemplazo
hormonal tienen un mayor riesgo de desarrollar cánceres relacionados con las hormonas. Por
otro lado, las personas que hacen más ejercicio que la media tienen menores niveles de estas
hormonas, y menor riesgo de cáncer. El osteosarcoma puede ser provocado por la hormona del
crecimiento.[62]
Autoinmunidad e inflamación
De estas relaciones observadas, la enfermedad celíaca tiene las asociaciones más fuertes y más
extensas, y se relaciona con un aumento del riesgo de desarrollar todo tipo de cánceres.[19][20]
Los más frecuentes son los relacionadas con linfomas no Hodgkin de células B o T, bien sean
intestinales o de otros órganos. La probabilidad de desarrollar cánceres gastrointestinales es un
60 % superior al de la población general.[20] El riesgo es mayor en las personas con enfermedad
celíaca sin diagnosticar y disminuye tiempo después del diagnóstico,[20] probablemente debido
a la adopción de la dieta sin gluten estricta, que parece tener un papel protector contra el
desarrollo de cánceres en los celíacos,[19][20] y es la única opción para prevenir contra ciertos
raros tipos de cáncer, muy agresivos.[21] No obstante, el frecuente retraso en el diagnóstico de
la enfermedad celíaca aumenta la probabilidad de desarrollar malignidad.[20] El efecto protector
de la dieta sin gluten es especialmente eficaz cuando se inicia durante el primer año de vida.[21]
Los dos factores más potentes que desencadenan la liberación de zonulina y provocan
aumento de la permeabilidad intestinal son ciertas bacterias intestinales y la gliadina (proteína
que forma parte del gluten),[64] independientemente de la predisposición genética, es decir,
tanto en celíacos como en no celíacos.[65][68] Otras posibles causas son la prematuridad, la
exposición a la radiación y la quimioterapia.[64]
Los principales cánceres cuya relación con la zonulina ha sido probada o se sospecha, son:[66]
Glioma (cáncer de cerebro o de médula espinal).
Cáncer de mama.
Adenocarcinoma de pulmón.
Cáncer de ovario.
Cáncer de páncreas.
En general, se acepta que la interacción entre los factores ambientales y los genes de
susceptibilidad específicos es la responsable de la aparición de enfermedades autoinmunes,
cánceres, infecciones y alergias. Menos del 10 % de aquellas personas con una mayor
susceptibilidad genética desarrollan la enfermedad, lo que sugiere la participación de un fuerte
desencadenante ambiental, que afecta también al progreso y pronóstico de la enfermedad. En
la mayoría de los casos, el aumento de la permeabilidad intestinal aparece antes que la
enfermedad y desencadena el proceso multiorgánico que provoca el desarrollo de
enfermedades sistémicas, como el cáncer.[64]
Patogenia
La reparación del ADN. Es un conjunto de procesos mediante los cuales una célula
identifica y corrige los daños producidos en las moléculas de ADN que codifican el
genoma, evitando la aparición de mutaciones.[71]
Una causa de fallo en la función supresora de tumores es la formación de aductos en el ADN,
uniones entre el material genético y alguno de los componentes químicos presentes en el
tabaco y otras sustancias o carcinógenos, lo cual implica errores en el proceso de replicación y
transcripción, que concluirá con la formación de mutaciones en genes supresores de tumores
como P53.[72]
Pérdida de adherencia celular: las células tumorales para poder diseminarse deben ser
capaces de romper su unión con la estructura del tejido en el que se originan. En el
cáncer la adhesión entre células se reduce por la pérdida de las moléculas de adhesión
celular (MAC), las cuales son proteínas localizadas en la superficie de la membrana
celular, que están implicadas en la unión con otras células o con la matriz extracelular.
[75]
Genética
El cáncer es una enfermedad genética producida por la mutación en determinados genes que
pueden ser de tres tipos:
Marcadores genéticos
HNPCC, MLH1, MSH2, MSH6, PMS1, Colon, útero, intestino delgado, estómago, tracto
PMS2 urinario
Diagnóstico
Para el diagnóstico del cáncer, el primer paso es una historia clínica realizada por el médico,
para determinar si existe algún síntoma sospechoso en el paciente. Los síntomas pueden ser
muy variados, dependiendo del órgano afectado, por ejemplo esputos con sangre en el cáncer
de pulmón, hemorragia en las heces en el cáncer de colon, dificultad para orinar en el cáncer
de próstata o la aparición de un nódulo palpable en el cáncer de mama. El segundo paso
consiste generalmente en realizar una prueba complementaria, para confirmar la sospecha,
puede consistir en radiografía de pulmón, de mama (mamografía), endoscopia u otros estudios
como análisis de sangre, ecografías, resonancia magnética nuclear o tomografía axial
computerizada. Para llegar al diagnóstico de certeza, suele ser necesario tomar una muestra
del tumor (biopsia), para realizar un estudio histológico del tejido. También se realizan algunos
estudios especiales moleculares o genéticos, algunos de los cuales se citan a continuación.[10][81]
Biomarcadores
HER2: es un gen que codifica una proteína llamada receptor 2 del factor de crecimiento
epidérmico humano. Esta proteína es un receptor esencial para el crecimiento y
división de las células normales, pero se sobreexpresa en diversos tumores, por
ejemplo el 25 % de los cánceres de mama son de tipo HER2 positivo, por lo que
producen un exceso de la proteína HER2 y tienden a ser más agresivos y presentan
tasas más altas de recaídas.[84][85]
Genes Ras: codifican para proteínas que forman parte de la cascada de fosforilación
desde la tirosina kinasa hasta la kinasa mitogénica. Las mutaciones en K-Ras (12p12)
son las más comunes en los cánceres humanos. Se encuentran en los codones 12, 13,
22 y 61 del gen y codifican la región que se une a GTP, dejando la proteína activa
permanentemente (se activan con la unión de GTP). Dichas mutaciones se pueden
analizar mediante polimorfismo de conformación de cadena simple (SSCP),
secuenciación directa, pirosecuenciación, biochips.[86]
Fusión EWS/FLI: la fusión de estos dos genes está presente en el 85 % de los casos de
Sarcoma de Ewing. Este tumor es un cáncer agresivo que afecta principalmente al
hueso y está causado por una translocación entre los cromosomas 11 y 22, la cual
fusiona el gen EWS del cromosoma 22 con el gen FLI1 del cromosoma 11. La proteína
de fusión resultante se puede detectar por inmunohistoquímica, también se puede
estudiar la mutación mediante RT-PCR.[87]
TP53: el gen supresor de tumores TP53, conocido como el guardián del genoma, está
situado en el cromosoma 17 humano. Se encuentra mutado en más del 50 % de todos
los tipos de cáncer y codifica una proteína cuya deficiencia provoca inestabilidad
genómica y la acumulación de mutaciones que ocasionan la aceleración en el
desarrollo de los tumores malignos.[88]
Gen ATM (11q22): codifica para una fosfatidil inositol quinasa implicada en la
reparación de daños en el ADN y control del ciclo celular. Mutaciones en este gen
causan la Ataxia-Telangiectasia y predisponen a sufrir cáncer. También provoca
inmunodeficiencias: leucemias y linfomas. Las mutaciones se pueden detectar
mediante secuenciación completa del gen, SSCP o mediante un test funcional (se
irradia un cultivo celular, se añade colchicina y se analizan los cariotipos para calcular
las anomalías por célula).[89]
Gradación y estadificación
La gradación es un sistema que emplea para clasificar las células cancerosas en cuanto a su
diferencia de las células normales observadas al microscopio. El grado histológico, también
llamado grado de diferenciación, se refiere a la semejanza que tengan las células del tumor con
las células normales del mismo tipo de tejido. Las células bien diferenciadas o de grado 1 se
parecen a las células normales, por ello tienden a multiplicarse lentamente y el cáncer es
menos agresivo, en cambio las células indiferenciadas o de grado 4, tienden a multiplicarse y
extenderse con más rapidez, por lo que se encuentran en cánceres que se comportan con más
agresividad.[92]
Grado:
La estadificación se utiliza para describir la gravedad del cáncer basándose en la extensión del
tumor original y si el cáncer se ha diseminado en el cuerpo. El sistema más empleado es el
TNM (Tumor, Node (nódulo, ganglio) y Metástasis) que valora la enfermedad local (tamaño
tumoral), regional (número de ganglios afectados) y diseminación a distancia (presencia de
metástasis).[93]
Metástasis
Tipo de célula y grado del tumor (qué tanto se parecen las células cancerosas al tejido
normal).
Tratamiento
Los cuatro pilares del tratamiento del cáncer.
La elección del tratamiento más adecuado puede consultarse con el médico si es que existe
más de una opción disponible. Si las decisiones sobre el tratamiento son complejas, el paciente
podrá solicitar una segunda opinión, y en algunas ocasiones puede participar en un estudio o
investigación que se esté realizando en el hospital o sector sanitario donde recibe atención,
tales estudios, llamados ensayos clínicos, se diseñan para mejorar las terapias contra cáncer. La
respuesta al tratamiento puede ser completa, si se ha producido la desaparición de todos los
signos y síntomas de la enfermedad, o parcial, si existe una disminución significativa de todas
las lesiones mensurables. En el plan de tratamiento hay que definir si la intención es curativa o
paliativa. Dada la incapacidad actual de la ciencia para curar los tipos de cáncer más agresivos
en estados avanzados de evolución, en algunas ocasiones es preferible renunciar a la intención
curativa y aplicar un tratamiento paliativo que proporcione el menor grado posible de malestar
y conduzca a una muerte digna. En todo momento el apoyo emocional cobra una importancia
primordial.
Cirugía
La extirpación del tumor en el quirófano por un cirujano, continúa siendo la base fundamental
del tratamiento del cáncer. La cirugía puede ser curativa, cuando se extirpa el tumor en su
totalidad, o paliativa, cuando su objetivo es evitar complicaciones inmediatas, intentando por
ejemplo evitar el efecto compresivo del tumor maligno sobre un órgano cercano.[24]
Radioterapia
Consiste en la utilización de radiaciones ionizantes para destruir las células malignas y hacer
desaparecer el tumor o disminuir su tamaño. Aunque el efecto de la radiación provoca también
daño en las células normales, estas tienden a recuperarse y continuar con su función.[24] Una
alternativa es el uso de protones o protonterapia.[94] Otra variante es la braquiterapia que
utiliza isótopos radioactivos que se colocan dentro o cerca de la zona que requiere tratamiento.
Quimioterapia
Hormonoterapia
Utiliza virus para introducir genes al ADN de las células cancerosas para convertirlas en células
no cancerosas. La terapia génica aún se encuentra en fase de experimentación, y uno de los
grandes problemas de la terapia génica radica en la ausencia de sistemas portadores
adecuados que lleven los genes exactamente a las células diana.[101]
Dieta
Se recomienda que las pautas de nutrición en el tratamiento del cáncer sean individualizadas.
También hay que tener en cuenta que el cáncer no se soluciona siguiendo una mera dieta, así
que la alimentación iría orientada a mantener nutrido al paciente y favorecer la curación en la
medida de lo posible.[102]
Aspectos psicológicos
Una vez establecido el diagnóstico, es importante tener en cuenta los aspectos psicológicos.
Algunas reacciones al estrés, como el consumo de alcohol, tabaco u otras sustancias adictivas o
unas estrategias psicológicas deficientes para afrontar los problemas, pueden perjudicar
considerablemente la evolución de la enfermedad. Las líneas de tratamiento psicológico en los
pacientes con cáncer se basan en la información al paciente, preparación a la hospitalización y
a los efectos secundarios del tratamiento. Es importante asimismo tener en cuenta las
relaciones familiares y la adaptación del individuo a los hándicaps que le provoca la
enfermedad.[103] Para ello se puede utilizar la Escala de Apoyo Social Percibido (E.A.S.P.
Rodrigllez-Marín et al., 1989) para pacientes oncológicos.[104] También sería conveniente valorar
el afrontamiento y las creencias de control sobre todo en la etapa de seguimiento.[105] El cáncer
puede provocar reacciones psicológicas negativas. No obstante, la lucha al abordar los
problemas oncológicos también puede dar lugar a cambios psicológicos positivos que
demuestran la fortaleza del ser humano, siendo una de ellas el crecimiento postraumático.[106]
Cuidados paliativos
Es la atención que se les da a los pacientes con objeto de mejorar su calidad de vida. La meta
no es la curación, sino tratar los síntomas de la enfermedad, los efectos secundarios del
tratamiento y los problemas psicológicos, derivados. Uno de los aspectos más importantes,
aunque no el único, consiste en el tratamiento del dolor.[107]
Tratamiento personalizado
Sin embargo, para muchos este enfoque no es realista. Hacen falta años de investigación sobre
los distintos tipos de cáncer, para desarrollar distintos fármacos más específicos y para
optimizar las distintas etapas del proceso de manera que la información obtenida por los
laboratorios sea fiable y reproducible. Además, el coste que tendría realizar estos estudios
todos los pacientes es desorbitado, a pesar Supervivencia media a los 5 años (UE)[113]
de la tendencia descendente que presenta
el "coste por genoma".[111] Las Cáncer de colon y recto[113] 53 %
investigaciones en curso pretenden
optimizar, perfeccionar y consensuar la Cáncer de pulmón[113] 10 %
práctica para que en el día de mañana la Melanoma[113] 85 %
medicina personalizada pueda ser una
realidad.[112] Cáncer de mama[113] 79 %
La extensión de la enfermedad.[115]
La edad del paciente.[115]
Profilaxis
Existen diferentes medidas preventivas relacionadas con los hábitos de vida, alimentación y
otros factores, que son capaces de disminuir la probabilidad de aparición de cáncer. Las
principales son:[116]
Dejar de fumar: El consumo de tabaco en todas sus formas (cigarrillo, puro, tabaco de
pipa) constituye el principal factor de riesgo en la aparición de cáncer de pulmón y
hace más probable que surjan otros tumores malignos, entre ellos el cáncer de laringe,
cáncer de lengua, cáncer de vejiga y cáncer de riñón. El efecto perjudicial del tabaco
afecta no solo a los fumadores activos, sino también a aquellos que se exponen al
humo —fumadores pasivos—.[10]
Dieta saludable: en tal sentido se recomienda que sea variada, con la suficiente
cantidad de nutrientes y rica en fruta fresca, verduras y productos confeccionados con
harina integral, como pan integral.[117]
- Fibra. El escaso consumo de fibras vegetales favorece la aparición de cáncer de colon, por ello
es recomendable una dieta que contenga fibras naturales comestibles, como la celulosa
presente en la fruta fresca y la celulosa presente en los panes y harinas integrales, o en el arroz
integral.[10]
- Micotoxinas. Resultan nocivos los alimentos contaminados por micotoxinas (por ejemplo
aflatoxinas), por favorecer la aparición de cáncer de hígado.[119]
Las prácticas sexuales deben ser seguras, algunas enfermedades de transmisión sexual
pueden aumentar la probabilidad de que aparezcan ciertos tipos de cáncer, por
ejemplo la hepatitis C y la hepatitis B, el virus de papiloma genital, o el VIH, los
enfermos con sida tiene predisposición al sarcoma de Kaposi, linfoma y cáncer de
cuello de útero.[124]
Vacunación: Las vacunas para algunos virus, pueden prevenir determinados tipos de
cáncer. Por ejemplo la vacunación universal contra la hepatitis B, puede reducir la
incidencia de hepatocarcinoma. Existe una vacuna recientemente aprobada contra el
virus del papiloma humano para evitar la aparición del cáncer de cuello de útero.[125]
Screening
Los animales pueden desarrollar cáncer de la misma forma que los humanos, si bien en cada
especie se presenta la enfermedad con unas características propias. La base del tratamiento
veterinario es similar a la que se realiza en humanos: cirugía, quimioterapia y radioterapia. No
es infrecuente que se plantee la posibilidad de amputación de una extremidad para salvar la
vida del animal, en los linfomas, sin embargo, la única opción terapéutica es la quimioterapia.
Gato. En el gato, los tumores malignos más frecuentes son las leucemias y linfomas, los
cánceres de piel y los tumores mamarios, estos últimos son más habituales en razas de
pelo corto y gato siamés. Las gatas que han sido castradas tienen una probabilidad muy
baja de desarrollar cáncer mamario si se las compara con los animales intactos. Los
gatos de color blanco son más propensos al cáncer de piel por lo que se recomienda a
sus amos que los protejan contra luz del sol. La alta incidencia de linfomas en el gato
está en gran parte facilitada por la infección por el virus de la leucemia felina y el virus
de la inmunodeficiencia felina, que son virus oncogénicos. Las manifestaciones de los
linfomas son muy variadas, pero frecuentemente se producen linfomas intestinales
que provocan náuseas, vómitos, heces con sangre y pérdida de peso progresiva en el
animal.[133] En estudios rigurosos se ha demostrado que la incidencia de cáncer de boca
en gatos que viven en ambientes contaminados por humo de tabaco es más alta que la
que presentan los animales que viven en hogares donde no se fuma.[134]
Perro. En el perro el cáncer más frecuente es el de mama, seguido por el de piel. Otros
tipos habituales son los de aparato digestivo y aparato genital en machos. La edad
media de aparición son los nueve años, aunque pueden ocurrir a cualquier edad. En
general los animales de razas puras son más propensos que los mestizos, determinadas
razas están predispuestas a la aparición de ciertos tumores por motivos genéticos, el
bóxer por ejemplo es afectado frecuentemente por cáncer de piel, el fox terrier por
tumores testiculares, mientras que el dogo, rottweiler, mastín y otros perros de gran
tamaño por tumores óseos.[135] Un tipo de cáncer específico de los perros es el tumor
venéreo transmisible que afecta al área genital y es transmisible durante la cópula.[136]
Véase también
Anexo:Tipos de cáncer
Terminología
v
t
e
Cáncer
Anticuerpos
Bevacizumab • Cetuximab • Trastuzumab
monoclonales
Bibliografía
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Véase también
Tumor y neoplasia
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Enlaces externos