FICHA DE TRABAJO
Comprensión de lectura
Los dueños de los animales, espíritus invisibles
Los animales no viven al aire, los animales tienen su dueño, tienen quien los cuida
y también en la profundidad hay animales que dominan a todos los peces y a todos
los demás animales.
Para nosotros, Tsomiri es el que domina a todos los seres vivientes del agua. Su
cabeza parece hacha, también tiene ojos negros y su cuerpo es negro y medio ama-
rillento. Vive dentro del agua. En la visión podemos hacerle salir un poquito, pero
es un animal grande. Para que no digan que no existe, él tiene que salir, tiene que
manifestarse diciendo: «A ver, véanme». Este animal es invisible, no lo podemos
mirar, solo los ayahuasqueros, los tabaqueros pueden conversarle para que les dé
más peces o para que les cure. El asháninka común lo ve como una mujer simpática,
seguramente es lo que se dice sirena en castellano. Tiene su teta, tiene su pelo lar-
go. Puede sentarse en medio del agua donde hay roca, donde hay un pozo profundo.
Puede manifestarse pero su pie no se ve. El asháninka lo ve como una linda mujer,
entonces puede quererla mucho, puede enamorarse de ella y seguir a ese espíritu de
la mujer sirena. Si Tsomiri sabe que está enamorado, puede manifestarse y el hom-
bre se acerca, entonces Tsomiri lo chapa y lo lleva al pozo, a la profundidad, y nunca
más va a regresar. Para regresar a este hombre, los parientes quieren comunicarse
con el espíritu; entonces buscan un tabaquero para que se comunique con Tsomiri y
ella pueda soltar a este hombre.
Los animales que pasan por encima de la tierra seca también tienen sus dueños en
diferentes lugares, como en los cerros, en las cochas. Hay seres innumerables. Pue-
do mencionar los seres de grandes cerros donde están los seres más poderosos. Si
alguien pasa a su alrededor, el cerro manda rayos, truenos, relámpagos y es capaz
de destruir a los que pasan por allí. Solamente los tabaqueros y ayahuasqueros tie-
nen capacidad de conversar con esos seres. Posiblemente las personas comunes se
pueden también comunicar espiritualmente. Con la mente podemos hablar, aunque
no nos comunicamos visiblemente.
Para que los seres vivientes de la naturaleza no nos molesten debemos primero
darles alguna cosa, dejarles el machete, o dejar un racimo de plátanos o dejar coca
o algunas cositas más antes de agarrar aves del monte o cualquier animal. Hay que
darle algo al dueño de estos animales para que suelte sus animales para nosotros.
Así antiguamente hacían nuestros abuelos y hasta ahora lo practicamos. Cuando
uno quiere ir a anzuelear, tiene que llevar un racimo de plátano y coca, y comunicar-
se con el dueño de los peces tratándole como si fuera su hermana. Le dice: Chooki,
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pimpena pipira (“Hermana, dame tus crías”). Uno mismo tiene que empezar a donar,
así también el dueño de los animales nos dona a nosotros. Lo que se dice en cas-
tellano la reciprocidad: cuando primero nos dan, nosotros tenemos que dar. Igual-
mente a los espíritus primero se les tiene que dar, entonces ellos nos dan a nosotros
según lo que hemos pedido.
Ahora hablaremos acerca de dónde viven estos seres, dónde se les puede ubicar
para no transitar por donde ellos viven. En las cochas grandes se puede ver a Tsomiri
o a Kiatsi, que también es un animal grande, posiblemente una culebra grande, pero
su espíritu es como una mujer simpática. A la vista de una persona material como
nosotros es como una boa grande, pero los ayahuasqueros la ven como una mujer
bonita. Otros seres que se encuentran en los pozos son pequeñas culebras, pero no
se pueden ver porque el que mantiene el pozo es un espíritu invisible. Cuando pasa
una señorita por ese pozo, pueden molestarse. ¿Por qué se molestan? Porque la se-
ñorita está floja de sangre para tener ya la pubertad. Esto puede molestar porque la
sangre de la mujer es como un fuego que quema a los hijos de estos seres invisibles.
Viendo que sus hijos están muriendo, se molestan y sienten que tienen que quitarle
su espíritu a la señorita. Para que reemplace a sus hijos muertos, ella tiene que estar
viviendo en el pozo.
Las mujeres tampoco pueden transitar cuando recién nacen sus hijos porque no es-
tán purificadas y ese mal olor que tienen es dañino para el ser invisible que esta en
los pozos. Por eso, una mujer asháninka no debe transitar en pleno flujo de sangre
ni cuando recién tiene sus hijos.
Mis padres y los padres de mis padres también llegaron a comunicarse con los espí-
ritus invisibles por medio de las raíces de la naturaleza. Actualmente, no conozco la
realidad de esas raíces, conozco solamente tabaco, conozco solamente ayahuasca;
de los demás, nada. De las raíces curativas sí conozco más o menos, pero ahora
no se ve dónde están las raíces antiguas para convertir a las personas como seres
vivientes de la naturaleza y poder comunicarse con ellos. Solamente me dicen que
esas raíces se encuentran en los cerros, en las montañas altas. Puedo mencionar las
raíces que pueden curar o tomarse sagradamente: raíz de ayahuasca, el tabaco, im-
pokiropari, raíz de estrella que se manifiesta como estrella en la noche; menkoripari,
raíz de nubes; shekatsipari, raíz de comer gente o cualquier otro animal; tsooripari,
raíz que se asemeja a la oropéndola que vuela en la noche. Los antepasados toma-
ron estas raíces y se convertían como una estrella o como una oropéndola o como
una nube y muchas variedades de formas diferentes porque conocían raíces fuertes.
Quiero contar para qué sirve la raíz de nube: si el tabaquero o ayahuasquero quiere
comer o destruir o tragar carne de gente, toma raíz de nube para convertirse en aire.
Viene suavemente, entra en la casa, aunque la persona visible la haya cerrado toda;
como no es cosa material entra en cualquier huequito y ahí, cuando entra toda la
nube, puede convertirse en un tigre grande. Fácilmente va a terminar comiendo a los
niños y a la mujer de la casa y nuevamente vuela, sale convirtiéndose en nube. La
persona que se convierte en estrella, no es la estrella que vemos, sino una estrella
que vuela en el espacio para ir de cerro en cerro, para no ir caminando. Así transita
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más fácil por las cochas, el río, las correntadas. Los verdaderos hechiceros que aman
a su pueblo, que aman a su vecino, entonces tienen que salir de acá, allí pueden
comer gente, porque quien ama a su vecino no come a los niños hijos de los vecinos,
parientes. Por eso digo, quien ama a su vecino tiene que convertirse en una estrella
fugaz que puede ir más lejos para comer un niño, una mujer,un hombre. Después
regresa, vive tranquilo en su casa y no puede dañar a sus vecinos.
Uno que no quiere, no ama a su familia, puede convertirse más cerca en tigre y tra-
gar más cerca. El que toma raíz de tsirotzi (paucar) silba en la noche corno tsirotzi.
Toda persona que escucha el sonido de esta oropéndola (paucar) a media noche
tiene que estar en silencio, tiene que estar calladito y no hacer bulla pues está pa-
sando. Me contaron mis padres que antes, cuando nuestros antepasados vivieron,
ellos se comunicaban con toda facilidad y conocían y adivinaban cuáles eran sus
enemigos, cuándo llegaban, a qué hora, cuántos eran. Y sabían exactamente, aun-
que no tenía —como se dice ahora— vidrio por vidrio, que aumenta el poder de los
ojos de los hombres (telescopio). El asháninka, para saber si el enemigo está más
cerca, tenía que mascar su coca con su chamairo (liana cuya cascarilla endulza la
coca) y cal. Y además tenía que ser tabaquero fuerte, firme, poderoso, capaz de
comunicarse con los seres. Ahora nadie lo practica; seguramente más allá, al fondo,
donde no hay escuelas secundarias ni primarias, ellos practican. Es necesario ir, pero
hay que tener guía para ir más al fondo para conversar. Por medio de la conversación
podemos adquirir más conocimientos de nuestros antepasados.
Eusebio Laos nació en Chanchamayo (Junín). Pertenece a la gran nación asháninka. Su nombre as-
háninka es Oshipiyo Ararooshi Iriooshi, que significa ‘canción del pariente del sol conocido’.
Responde:
1. ¿Cuál es el tema principal del relato?
2. Describe, según el relato, cómo es Tsomiri.
3. ¿Por qué crees que el que domina a todos los seres vivientes es invisible y solo
los ayahuasqueros y tabaqueros pueden mirarle y conversarle?
4. ¿Por qué para los asháninkas Tsomiri es una mujer y para los ayahuasqueros y
tabaqueros es un animal grande?
5. ¿Cuál es el pago, tributo o respeto que hay que mostrar, según el texto, a los
seres vivientes de la naturaleza?
6. ¿Por qué creen que Tsomiri se molesta con algunas mujeres? ¿Crees que este ser
divino es machista? Fundamenta tu respuesta.
7. ¿Cuáles son las raíces que pueden tomarse sagradamente o curar? ¿Conoces
algunas hierbas o raíces que tengan el mismo efecto? Menciónalas.
8. ¿Qué tipo de narradores reconoces?
9. Escribe algún mito o leyenda de tu comunidad.
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