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Historia

El documento describe la evolución histórica de los derechos humanos, comenzando con la Magna Carta de 1215 que limitó el poder del Estado. A lo largo de los siglos, pensadores como Montesquieu y Rousseau, así como eventos clave como la Revolución Francesa y la Segunda Guerra Mundial, contribuyeron al reconocimiento y desarrollo de los derechos individuales y colectivos. Desde 1948, se han establecido múltiples tratados y convenciones internacionales para garantizar y proteger estos derechos fundamentales.

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El documento describe la evolución histórica de los derechos humanos, comenzando con la Magna Carta de 1215 que limitó el poder del Estado. A lo largo de los siglos, pensadores como Montesquieu y Rousseau, así como eventos clave como la Revolución Francesa y la Segunda Guerra Mundial, contribuyeron al reconocimiento y desarrollo de los derechos individuales y colectivos. Desde 1948, se han establecido múltiples tratados y convenciones internacionales para garantizar y proteger estos derechos fundamentales.

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Historia

Aunque existen diversos precedentes en la historia y en la filosofía universal -como el


cristianismo, que proclamaba la igualdad entre los seres humanos, o la Reforma y
Contrarreforma que abogaban por la libertad de credo-, fue en 1215 cuando se consagró
por primera vez y de manera expresa los límites del poder del Estado frente a sus
ciudadanos.

Los barones de Inglaterra lograron que se constituyera la Magna Carta, un documento en


el que se establecían sus derechos básicos ante las decisiones autocráticas del Rey
John.

En 1679, el parlamento inglés decretó la existencia del Habeas Corpus, una herramienta
contra las detenciones ilegales y desapariciones. Diez años más tarde, este cuerpo
legislativo condicionó la subida al trono de los reyes William y María con el compromiso
de respetar varios derechos fundamentales de los súbditos.

Un siglo más tarde, Charles Montesquieu y Jean Jacobe Rousseau criticaron


severamente los abusos de la Iglesia y del Estado. Montesquieu ideó la teoría del
gobierno democrático parlamentario con la separación de los tres poderes (legislativo,
ejecutivo y judicial), como mecanismo de control recíproco entre los mismos. De esta
manera, proponía eliminar los consecuentes abusos que históricamente había producido
el irrestricto poder del monarca en contra de los seres humanos.

Por su parte, Rousseau propugnó la idea de una sociedad basada en la igualdad absoluta
en la que cada miembro, a la par que se somete a las decisiones del colectivo, es al
mismo tiempo parte del pueblo soberano cuya voluntad general constituye la Ley que
ayudará a alcanzar el bienestar para todos.

La Declaración de Independencia de Estados Unidos de 1776 reza que “todos los


hombres nacen iguales, que están dotados por su Creador de ciertos derechos
inalienables, entre los cuales se encuentra el derecho a la vida, a la libertad y a la
búsqueda de la felicidad”.
Pero el desarrollo conceptual de los derechos humanos individuales alcanza su mayor
riqueza en las ideas liberales de la Revolución Francesa en 1789, con la Declaración de
los Derechos del Hombre y del Ciudadano, pues se reconoce el carácter universal de los
derechos humanos y su inherencia a la persona.

Una vez que se reconocieron los derechos individuales, los movimientos sindicales
emprendieron la defensa de los derechos humanos desde una perspectiva colectiva. Las
revoluciones de México (Constitución de Querétaro de 1917) y Rusia (Declaración de los
Derechos del Pueblo Trabajador y Explotado de 1918) así como la posterior constitución
Alemana de Weimar (1919), constituyen hechos históricos determinantes para la
consagración jurídica de estos derechos colectivos, que han sido denominados derechos
culturales, económicos y sociales, en las legislaciones internas.

Otro acontecimiento importante es la Segunda Guerra Mundial, pues los crímenes nazis y
sus secuelas contribuyeron a la sensibilización de la comunidad internacional, lo que
permitió el reconocimiento y supervisión de los derechos fundamentales, más allá del
ámbito interno de cada Estado.

En 1948 se aprobó la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre y la


Declaración Universal de los Derechos del Hombre. Dos años más tarde, se promulgó la
Convención Europea para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades
Fundamentales. En 1966, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó los pactos
internacionales de Derechos Civiles y Políticos y de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales.

Desde entonces, las naciones han suscritos tratados, pactos, acuerdos y convenciones -
de carácter hemisférico o mundial- en los que se comprometen a respetar y garantizar el
respeto y el acceso a los derechos fundamentales, así como a castigar a los posibles
responsables de las violaciones.

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