0% encontró este documento útil (0 votos)
41 vistas5 páginas

Niño Interior

El niño interior representa la esencia emocional de cada persona, que necesita amor y aceptación para sanar y crecer. Este documento detalla cómo reconocer y cuidar a nuestro niño interior, sugiriendo ejercicios y afirmaciones para fomentar la conexión y el autocuidado. Además, se propone una carta de liberación para sanar relaciones familiares y asumir la responsabilidad de nuestras propias necesidades emocionales.

Cargado por

lina
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
41 vistas5 páginas

Niño Interior

El niño interior representa la esencia emocional de cada persona, que necesita amor y aceptación para sanar y crecer. Este documento detalla cómo reconocer y cuidar a nuestro niño interior, sugiriendo ejercicios y afirmaciones para fomentar la conexión y el autocuidado. Además, se propone una carta de liberación para sanar relaciones familiares y asumir la responsabilidad de nuestras propias necesidades emocionales.

Cargado por

lina
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

NIÑO INTERIOR

¿Sabes que es niño interior? El niño interior es el alma de cada ser consciente o
inconsciente que habita en este cosmos.

Todos tenemos ese niño en nuestro interior, aunque a veces lo bloqueamos o no lo


queremos escuchar

Tengas la edad que tengas, llevas dentro a un niño al que tienes que amar y aceptar. Si eres
una mujer, por más autosuficiente que seas, llevas dentro a una niña muy tierna que
necesita ayuda. Si eres un hombre, por más seguro que te sientas, llevas dentro a un niño
que está anhelando recibir calor humano y afecto.

Cada vez que te sientas asustado, sé consciente de que es tu niño interior el que lo está. El
adulto no está asustado, pero está desconectado del niño que lleva dentro y no se ocupa
de él. Tiene que volver a relacionarse con él.

Lo único que tu niño interior desea es que cobres conciencia, para sentirse seguro y
amado. Si te reservas unos momentos al día para conectar con él, tu vida mejorará en gran
medida.

Afirma: Estoy dispuesto a amar y aceptar a mi niño interior.

¿QUÉ BUSCA TU NIÑO HERIDO?

Nuestro cuerpo emocional, que es donde está lo que vivimos en la infancia buscar
terminar su proceso de maduración y para eso es necesario darle espacio a las
necesidades de la infancia; pero eres un niño en cuerpo de adulto.

No afrontas tu realidad y responsabilidades. No quieres salir de la comodidad, quieres vida


de adulto con responsabilidades de Niño.

CINCO COSAS QUE TE PIDE TU NIÑO HERIDO:

1. Recuperar tu yo auténtico, ese que se quedó oculto tras la máscara.

2. Cerrar ciclos, sanar, llorar lo que se quedó no expresado.

3. Hacer crecer a tu adulto, haciéndote cargo de tu yo vulnerable crecerás como ser


humano.

4. Enseñarte a ser una buena madre-padre de ti mismo, aprender a amarte.


5. Recuperar poder y autoafirmación, inframundo.

MANERAS DE MIRARLO:

1. Hazte responsable de tus necesidades, no culpes, ni busque padres-madres por todos


lados.

2. Deja el rol de “víctima”, esta parte de ti puede hacerte patinar en el dolor por años o
dañar a tus parejas diariamente .

3. Observa en que situaciones del presente se dispara el niño y si está enojado, triste, tiene
miedo, descubre tu emoción adictiva. Suelta a mamá proveedora de tu vida; pero tienes
que valerte por ti solo.

4. Aprende a tener un diálogo contigo, habla con tu yo herido y cambia tu destino ; busca
ayuda o terminarás dañando gente y la comodidad de tu vida te llevarán a un final solitario
junto a personas que no te darán lo que si podían darte quienes perdiste

Para que un niño crezca y progrese, necesita recibir amor, aceptación y halagos. Pueden
enseñarnos a hacer «mejor» las cosas sin necesidad de decirnos que lo hemos hecho
«fatal». Nuestro niño interior necesita sentir que le amamos y le aprobamos.

Puedes decirle a tu niño interior las siguientes frases positivas: Te amo y sé que lo estás
haciendo lo mejor posible. Eres perfecto tal como eres. Cada día que pasa eres más
maravilloso. Te apruebo. Veamos si encontramos una mejor forma de hacer esto. Crecer
y cambiar es divertido, y podemos hacerlo juntos.

ejercicio

Dirígete hacia un espejo. Mírate profundamente a los ojos. Percibe más allá del adulto que
ves ante el espejo y saluda al niño que llevas dentro. ¿Qué está intentando decirte?

1. Busca una foto tuya de cuando tenías cinco años. Pega con cinta adhesiva la foto en el
espejo del cuarto de baño.

2. Contempla la foto unos minutos. ¿Qué es lo que ves? ¿Ves a un niño feliz? ¿A un niño
desgraciado?

3. Háblale a tu niño interior delante del espejo. Puedes contemplar la foto o incluso
mirarte a los ojos, haz lo que te resulte más cómodo. Si de niño tenías un apodo, úsalo
para hablar con tu niño interior. Sentarte ante el espejo es muy útil porque, si estás de pie,
en cuanto empiecen a aflorar sentimientos difíciles dentro de ti sentirás la tentación de
salir corriendo del cuarto de baño. Siéntate, agarra una caja de pañuelos de papel y
empieza a hablar con tu niño interior.

4. Abre tu corazón y comparte tus sentimientos más íntimos.

5. Cuando hayas acabado, repite estas afirmaciones: Te amo, cariño. Siempre estaré a tu
lado. Estás a salvo

Ejercicio

Un abrazo al niño interior

Siéntate en silencio, con una mano en el corazón y otra en el vientre. Respira


profundamente tres veces.

Visualiza a tu niño interior frente a ti.

Dile con amor:

"Lo siento por haberte ignorado.

Perdóname por no escucharte.

Gracias por tu paciencia.

Te amo tal como eres."

Imagina que lo abrazas y dile:

"Estoy aquí para ti. Te veo. Te escucho. Te cuido."

Permanece en ese abrazo, respirando juntos.

Siente cómo esta parte de ti se integra y sana

CARTA DE LIBERACIÓN DEL NIÑO INTERIOR

“Yo…(escribe tus nombres y apellidos), nacido el (escribe tu fecha de nacimiento) en este


acto de mi puño y letra, redacto hoy esta carta como regalo a la familia a la cual
pertenezco. Con la ayuda, el amor y la presencia de la Divinidad que habita en mí y en
cada uno de ellos, yo bendigo a mi familia y los perdono, así como también les pido
perdón a cada uno de ellos si con actos u omisiones les he ofendido o dañado.
Me libero en este acto de la necesidad infantil de reclamar atención y cuidados que
genuinamente merece y necesita un niño, pero que ya como adulto no son en absoluto
necesarios. Ya puedo ocuparme solo de mis necesidades y deseos, ya puedo liberar a mis
padres del rol de satisfacer estas necesidades y deseos infantiles.

Entiendo y reconozco que si no lo han hecho en mi niñez fue porque no han sabido o no
han podido hacerlo diferente.

Les pido perdón por reclamar lo que no podían dar, por reprochar tan duramente interne o
externamente sus errores. Hoy como adulto he visto que yo también cometo errores y
muchos de ellos lastiman enormemente a mis Seres amados aun cuando no es mi
intención y hasta intento firmemente no cometerlos.

Hoy en mi adultez puedo ver a mis padres como los seres humanos que son, no como los
Seres idealizados que eran cuando yo era niño. Hoy puedo entender que he estado
enojado y dolido porque mis “super héroes” no habían estado a la altura, pero sobre todo
hoy puedo entender que no estaban en condiciones de llenar esa expectativa ya que mis
padres son Seres humanos y no “super héroes”. Les pido perdón por haberles exigido
tanto.

También entiendo que sólo podré ser un mejor padre cuando deje atrás mis reclamos
como hijo. Sólo podré atender las necesidades de mis hijos cuando deje de reclamar que
mis padres se ocupen de las mías como si fuera un niño aún. Sólo podré ocupar el rol de
padre cuando tenga la valentía de “crecer” y dejar de ocupar un lugar infantil.

Hoy me libero y libero a toda mi familia de la carga de todo aquello que haya afectado a
los miembros de mi familia y a otras familias, para que estas memorias, ya no se sigan
heredando a través mío, para que ya no se sigan perpetuando en mi persona ni en
generaciones venideras la necesidad de seguir reclamando a nuestros padres en la edad
adulta, lo que no pudieron hacer en nuestra niñez. Libero estas memorias para que mis
hijos no necesiten ya reclamarme cuando sean adultos y así puedan ocupar ellos también
el rol de padres con sus propios hijos.

Hoy declaro que estoy libre de toda influencia consciente e inconsciente que estaba
dejando ejercer sobre mí. Me declaro libre de la necesidad de seguir esta influencia y de
tomar decisiones y ejecutar acciones movido por la necesidad de buscar aprobación de
parte de mis padres complaciéndolos.

También me declaro libre de la necesidad de ejecutar acciones que vayan en contra de sus
deseos, por la sola razón de declarar mi rebeldía y mi enojo hacia ellos. Hoy retomo la
plena capacidad de Ser, sentir, pensar y accionar que esté en plena concordancia conmigo
mismo y totalmente libre de cualquier influencia consciente o inconsciente de parte de
alguien más.

Liberando las memorias de dolor que me han ocasionado mis padres, logro liberarme y
sanar las relaciones con todos aquellos que funcionaron como espejo para que yo pudiera
seguir reclamando mis necesidades no resueltas con mis padres.

Hoy sé que aunque me libere de todo lo anterior, mis padres seguirán amándome del
mismo modo que antes y yo los seguiré amando desde lo más profundo de mi corazón aun
cuando busque un destino mejor para mí.”

Lo que sigue aquí se puede llenar con secretos o vivencias específicas de nuestra vida y
que sepamos de nuestra familia que estemos repitiendo y queramos liberar, destrabar o
conocer.

Ejemplo: Hoy me libero y libero a mi padre (Nombre), de mis reclamos por no haberse
enterado ni hecho nada cuando yo era abusado por un familiar. Me libero y libero a mi
madre (Nombre) de su carácter violento y su dureza al momento de marcar mis errores y
castigarme. Hoy me libero de la necesidad de seguir reclamando lo que no fue.

Hoy comienzo a hacerme cargo yo mismo del niño herido que llevo en mi interior. Hoy
como adulto he entendido que ya estoy en condiciones de hacerme cargo de mí mismo y
eso me da la libertad para poder hacerlo cuándo y cómo lo necesite para poder finalmente
sanar sin que eso dependa ya más que de mi mismo. Hoy tengo finalmente la posibilidad
de sanarme en mis manos y agradezco al Universo por haberme traído hasta aquí y a mis
padres por permitirme finalmente crecer.

Todo lo que haré será para mi bien y el de todos los involucrados. Hoy agradezco a la
Divinidad que habita en mí y en todos los Seres y al Universo. Hoy sé que soy libre y quedo
libre para vivir mi propio destino. Hecho está

También podría gustarte