✉️No eres un proyecto espiritual
Por Sandra Estrada
Por muchos años creí que la espiritualidad era un camino de ascenso, un
juego de méritos y logros. Como si el alma necesitara una maestría, un
certificado o un nuevo título para valer más.
Y lo confieso: llegué a pensar que si me formaba, si me certificaba, si
lograba sostener una imagen de sanadora, entonces iba a llegar esa
validación, ese éxito, esa abundancia que tanto anhelaba.
Pero lo que no sabía es que estaba atrapada en una distorsión más del ego
espiritual.
Porque la espiritualidad no es una carrera, ni un personaje, ni un
emprendimiento de luz.
Y muchas veces, el sistema te vende cursos, talleres, o formaciones que no
son herramientas reales de sanación, sino productos que alimentan el
personaje… y no el alma.
🧬 Una herramienta no es algo que se muestra en redes.
Una herramienta de verdad es algo que te cambia el cuerpo, te sacude la
vida, y se vuelve parte de tu respiración diaria.
No basta con aprenderla. Hay que encarnarla.
Hay que metérsela en la piel.
Hay que probarla con uno mismo, sin público, sin aplausos.
Hoy entiendo por qué me sentí tan vacía después de terminar mi formación
chamánica.
No fue porque fallé. Fue porque esperaba un resultado que nunca debió
estar en la ecuación.
Esperaba ser alguien más al final, cuando en realidad todo este camino me
pedía que me quitara capas, no que me pusiera títulos.
🌍 Estamos viendo un fenómeno peligroso:
Personas que apenas reciben información energética, y sin integrarla, ya
están guiando a otros.
Y no desde el alma, sino desde el personaje.
Y esto no es juicio, es discernimiento.
Porque cuando alguien cobra por entregar algo que no ha encarnado, lo que
se mueve no es energía sagrada:
Es marketing.
Y si tú eres un alma sensible, te vas a dar cuenta:
La energía no miente.
💔 Y muchas de esas personas que pagan por “sanación” terminan más
confundidas, más desconectadas y más heridas que antes.
No porque las herramientas no funcionen, sino porque la energía no estaba
viva en quien las ofrecía.
Y cuando la energía no está viva, no hay transmisión.
Solo hay transacción.
✨ Así que hoy elijo honrar la verdad:
No soy un personaje espiritual.
No vine a convertirme en nadie más.
No tengo que demostrarle a nadie que estoy “más elevada”.
Mi alma no está aquí para subir de nivel,
sino para recordar que ya es fuente, que ya es templo, que ya es medicina.
Si tú también te sentiste perdida en esa trampa del “tengo que sanar para
ser alguien”,
te abrazo.
Estamos despertando del mismo sueño.
Y que no se te olvide:
La herramienta más poderosa no se vende ni se enseña. Se encarna.
Con amor crudo,
Sandra Estrada
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