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PCB - Ken Sande

La confesión y el arrepentimiento son esenciales para encontrar libertad del pecado y la culpa, según la gracia de Dios revelada en el evangelio. El arrepentimiento implica un cambio de pensamiento y un reconocimiento sincero de nuestras faltas, lo que nos lleva a la reconciliación con Dios y con los demás. La falta de confesión y el encubrimiento del pecado solo conducen a más problemas y dolor emocional.

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PCB - Ken Sande

La confesión y el arrepentimiento son esenciales para encontrar libertad del pecado y la culpa, según la gracia de Dios revelada en el evangelio. El arrepentimiento implica un cambio de pensamiento y un reconocimiento sincero de nuestras faltas, lo que nos lleva a la reconciliación con Dios y con los demás. La falta de confesión y el encubrimiento del pecado solo conducen a más problemas y dolor emocional.

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La confesión trae libertad

LA CONFESIÓN TRAE LIBERTAD

Quien encubre su pecado jamás prospera;


quien lo con esa y lo deja, halla perdón.

Proverbios 28:13

La gracia de Dios, según se revela en el evangelio de Cristo,


es la fuerza impulsora detrás de la paci cación. Porque tanto
amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo
el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna" (Juan
3:16). Esta increíble noticia revela nuestra pecaminosidad
radical; nada podía salvarnos excepto la muerte del único Hijo
de Dios. Pero también revela la profundidad de la misericordia
radical de Dios; ¡Él entregó a su Hijo para morir por nosotros!
Al re exionarsobre el evangelio de Cristoy regocijarnos en él,
ocurrendos cosas. Nos despojamos de nuestro orgullo y nuestra
actitud defensiva, y podemos abandonar nuestra ilusión de ser
moralmente superiores, examinarnos honestamente y encontrar
libertadde la culpa y el pecado reconociendo nuestras faltas. Al
mismo tiempo, el evangelio nos muestra cuán importante la
reconciliación es para Dios, lo cual nos inspira a hacer todo lo
quepodamos para reparar cualquier daño que hayamos causado
a otros y ser reconciliados con quienes hemos ofendido. Este

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Paci cadores

proceso de restauración involucra uatro actividades:


arrepentimiento, autoexamen, confesión y cambio personal.

El arrepentimiento es más que un sentimiento

El arrepentimiento es el primer paso para obtener libertaddel


pecado y el con icto. El arrepentimiento no es algo que
podemos hacer por nuestra cuenta; es un don de Dios por elcual
debemos orar continuamente, mediante el cual Él nosconvence
de nuestro pecado y nos muestra el camino hacia la libertad (2
Timoteo 2:24-26). EI arrepentimiento
no signi ca que
simplemente nos sentimos tristes e incómodos. Tampoco
involucra una mera disculpa. Arrepentirse, literalmente,
signi ca cambiar la forma de pensar. Por lo tanto, el
arrepentimiento a veces se describe como “volver en sf" (ver
Lucas 15:17; 2 Timoteo 2:25, 26). Involucra despertarse
hecho de que nos hemos estado engañando y que nuestrasideas,
actitudes, valores o metas han sido incorrectos. Si estecambio
de pensarmiento es genuino, llevará a una renuncia del pecadoy
una vuelta a Dios (Ezequiel 14:6; Hechos 3:19). Este procesose
describe en Isaías 55:7: "Que abandone el malvado su camino,y
el perverso sus pensamientos. Que se vuelva al Señor, anuestro
Dios, que es generoso para perdonar, y de él recibirá
misericordia".
Si bien el arrepentimiento está acompañado generalmentepor
pena, simplemente sentirse mal no demuestra que uno está
arrepentido. De hecho, hay una diferencia sideral entre elsimple
remordimiento y el arrepentimiento genuino. Como Pablo
explicó a los corintios: "Sin embargo, ahora me alegro, no
porque se hayan entristecido sino porque su tristeza los llevó al
arrepentimiento. Ustedes se entristecieron tal como Dios lo
quiere, de modo que nosotros de ninguna manera los hemos
perjudicado. La tristeza que proviene de Dios produce el
arrepentimiento que Ileva a la salvación, de la cual no hay que

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La confesión trae libertad

arrepentirse, mientras que la tristeza del mundo produce la


muerte" (2 Corintios 7:9, 10).
La tristeza del mundo signi ca sentirse triste porque lo
atraparon haciendo algo porque tiene que şufrir las
consecuencias desagradables de sus acciones, como una pérdida
nanciera, un matrimonio roto, una reputación dañada o una
culpa persistente. Toda persona normal se sentirá apenada ante
circunstancias desagradables. Sin embargo, en poco
tiempo la tristeza del mundo desaparece, y la mayoría de las
personas comienzan a comportarse tal como lo hacían antes. En
vez de cambiar su pensamiento y su conducta, simplemente
hacen un esfuerzZo- mayor para no ser atrapadas nuevamente.
Esta clase de remordimiento limitado sólo lleva a más pena.
En contraste, la tristeza que viene de Dios signi ca sentirse
mal porque uno ha ofendido a Dios. Signi ca lamentar
sinceramente el hecho de que lo que uno hizo estuvo
moralmente mal, independientemente de si debe sufrir o no
consecuencias desagradables. Involucra un cambio de corazón,
que es posible sólo cuando uno entiende que el pecado es una
ofensa personal contra Dios mismo (2 Crónicas 6:37-39; ver
Jeremías 31:19). La tristeza que viene de Dios no siempre estará
acompañada por sentimientos intensos, pero implica un cambio
de pensamiento, que debería conducir a cambios de
comportamiento.
Cuando Pablo dijo que el arrepentimiento lleva a la
salvación, estaba re riéndose no sólo a la salvación eterna, sino
también al hecho de que los penitentes serían librados de
patrones de hábitos pecaminosos (2 Corintios 7:10). El hecho de
que el arrepentimiento genuino debería conducir a un cambio de
comportamiento se con rma en otras partes de a Biblia. Por
ejemplo, Juan el Bautista advirtió a la gente: “Produzcan frutos
quedemuestren arrepentimiento" (Mateo 3:8). De forma similar,
Pablo predicó continuamente a la gente que "se convirtieran a
Dios, y que demostraran su arrepentimiento con sus buenas
obras" (Hechos 26:20).

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Examínese

Una evidencia del arrepentimiento sincero es una disposición


a examinarmos profundamente, de forma que podamos descubrir
nuestras equivocaciones y nuestros pecados. Lasequivocaciones
son producto de errores de juicio más que de pecado. Si bien
está bien reconocer y reparar equivocaciones que han lastimado
a otros, no necesitamos pasar por el mismo proceso profundo
que se requiere para confesar y corregir nuestros pecados.
Hablando literalmente, pecar signi ca "errar el blanco".
También puede describirse como 'no ser ni hacer lo que Dios
ordena y hacer lo que Dios prohíbe' (1 Juan 3:4). El pecadono
es una acción contra un conjunto impersonal de reglas. Más
bien,
bien, es una rebelión contra los deseos y los requisitos
personales de Dios. Esto es así aun cuando nuestros
pensamientos, palabras o acciones no estén dirigidos
conscientemente contra Dios mismo. Hasta los agravios
aparentemente menores contra otras personas son serios a los
ojos de Dios, porque cada agravio es una violación de su
voluntad (Génesis 39:9; Números 5:6, 7; Salmos S1:3, 4;
Santiago2:10, 11). u
De hecho, podemos pecar contra Dios por omisión; sinhacer
nada. Como nos dice Santiago 4:17: “Así que cometepecado
todo el que sabe hacer el bien y no lo hace". Por lo tanto, si
estamos involucrados en un con icto y pasamos por alto
oportunidades para servir a otros (no llevando sus cargas, no
restaurándolos humildemente, etc.), somos culpables depecado
a los ojos de Dios.
Debido a que a la mayoría de nosotros no nos gusta
reconocer que hemos pecado, tendemos a ocultar, negar o
racionalizar nuestros agravios. Si no podemos tapar
completamente lo que hemos hecho, tratamos de minimizar
nuestras fallas diciendo que simplemente cometimos una
"equivocación" o que fue un "error de juicio". Otra formade

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evitar hacernos cargo de nuestros pecados es desplazar la culpa


hacia los demás o decir que otras personas nos hicieron actuar
de la forma en que lo hicimos. Cuando nuestros agravios son
demasiado obvios como para ignorarlos, practicamos lo que yo
lamo la "Regla de 40/60". Es algo así: "Bueno, sé que no soy
perfecto, y reconozco que tengo parte de la culpa en este
problema. Yo diría que un 40 por ciento de la culpa es mía. Eso
signi ca que el 60 por ciento de la culpa es de ella. Dado que
ella tiene 20 por ciento más de culpa que yo, ella debería ser la
que pida perdón". Nunca digo o pienso estas palabras
exactamente, pero a menudo encuentro que recurro a esta táctica
de formas sutiles. Al creer que mis pecados han sido más que
cancelados por los pecados del otro, puede desplazar la atención
de mi persona y evitar el arrepentimiento y la confesión.
Por supuesto, sólo nos estamos engañando cuando
intentamos tapar nuestros pecados. Como dice 1 Juan 1:8: "Si
a rmamos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros
mismos y no tenemos la verdad" (ver Salmos 36:2). Cada vez
que rehusamos enfrentar nuestros pecados, terminaremos
pagando un precio desagradable. Es lo que descubrió el rey
David cuando no se arrepintió inmediatamente de sus pecados.
El Salmo 32:3-5 describe la conciencia culpable, el desarreglo
emocional y aun los efectos sicos colaterales que experimentó
hasta que confesó sus pecados a Dios.
Si le cuesta identi car y confesar sus pecados, hay dos cosas
que puede hacer. Primero, pida a Dios que le ayude a ver su
pecado claramente ya arrepentirse de él, independientemente de
lo que otros puedan hacer (Salmos 139:23, 24). Luego, estudie
su Palabra en oración y pídale que le muestre dónde sus caminos
no se han alineado con los caminos de Él (Hebreos 4:12).
Segundo, pida a un amigo espiritualmente maduro que le
aconseje y le corrija (Proverbios 12:15; 19:20). Cuanta mayor
edad tengo, menos con o en mí mismo para ser objetivo cuando
estoy involucrado en un con icto. Vez tras vez he sido
bendecido al pedir a un amigo que critique francamente mi

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papel en un con icto. No siempre me ha gustado lo quemehan


dicho mis amigos pero, al humillarme y someterme a su
corrección, siempre he visto las cosas más claramente.
Al examinar su papel en un con icto, hay muchasáreasque
podria considerar. Estas son algunas áreas donde es más
probable que usted pueda pecar cuando está enfrentado con
otros.

Usar su lengua como un arma

La Biblia nos advierte que la lengua esfrecuentemente


causa importante de con icto: "Así tambiến la lengua esun
miembro muy pequeño del cuerpo, pero hace alarde degrandes
hazañas. ¡Imaginense qué gran bosquese incendia contan
pequeña chispa! También la lengua es un fuego.. Es unmal
irrefrenable, lleno de veneno mortal" (Santiago 3:5, 6, 86).Las
palabras pecarninosas pueden asumir varias formas.
Las palabras imprudentes, dichas a la ligera y sin pe
in aman muchos con ictos. El charlatán hiere con lalengua
como con una espada, pero la lengua del sabio brindaalivio"
(Proverbios 12:18; ver Proverbios 13:3; 17:28; 21:33;29:-20).Si
bien rara vez nos proponemos lastimar deliberadamente aotros
con nuestras palabras, a veces no hacemos demasiadoesfuerzo
por no dafñarlos. Simplemente decimos lo primero que nosviene
a la mente sin pensar en las consecuencias. Al hacerlo,podemos
lastimar u ofender a otros, lo cual sólo agrava el con icto.
Rezongar y quejarse irita y desalienta a losdemás.También
quita nuestros ojos de las cosas buenas que Dios y losdemás
hacen por nosotros. Cuando la gente siente que laestamos
criticando o no estamos agradecidos por lo que hace, sóloes
cuestión de tiempo para que surja el con icto (Filipenses2:14;
Santiago 5:9).
La falsedad incluye toda forma de distorsión o engaio
(Proverbios 24:28; 2 Corintios 4:2), que incluye mentia,
exageración, decir sólo parte de la verdad o distorsionar la

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verdad enfatizando hechos favorables mientras minimizamos los


que están en contra de nosotros. Cada vez que usamos palabras
que dan una falsa impresión de la realidad, somos culpables de
practicar el engaño. Al hacerlo, estamos siguiendo el ejemplo de
Satanás mismo, que es conocido como "el padre de la mentira"
(Juan 8:44; ver Génesis 3:13: Apocalipsis 12:9).
El chisme a menudo es tanto la chispa como el combustible
del con icto. "El perverso provoca contiendas, y el chisinoso
divide a los buenos amigos" (Proverbios 16:28). "Sin leña se
apaga el fuego; sin chismes se acaba el pleito" (Proverbios
26:20). Chismorrear signi ca traicionar la con anza o tratar
información desfavorable acerca de alguien con otra persona
que no forma parte del problema o de la solución. Aun cuando
la información tratada sea verdadera, el chisme siempre es
pecaminoso y es una señal de inmadurez espiritual (2 Corintios
12:20; ver Proverbios 11:13; 20:19; 1 Timoteo 5:13).
La calumnia involucra decir palabras falsas y maliciosas
acerca de otra persona. La Biblia nos advierte repetidamente
acercadeeste tipo de palabras (Ej.: Levitico 19:16; Tito 2:3), y
os ordena "ni meternos" con los calumniadores que no quieren
arrepentirse (2 Timoteo 3:3-5). En especial, nos tiene que hacer
re exionar seriamente el hecho de que la palabra griega
diabolos, que se traduce como calumniador" o "acusador", se
a treinta y cuatro veces en la Biblia como un título del diablo,
el principalcalumniadordelmundo.
Las palabras vanas también pueden contribuir al con icto,
aun cuando uno no tenga ninguna intención de dañar. Viola la
elevada norma de Dios para hablar a otros o de otros: "Eviten
conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras
contribuyan a la necesaria edi cación y sean de bendición para
quienes escuchan" (Efesios 4:29). Las palabras vanas también
signi can no tomar en cuenta la advertencia de Jesús: “Pero yo
les digo que en el día del juicio todos tendrán que dar cuenta de
toda palabra ociosa que hayan pronunciado" (Mateo 12:36). Si
usted memoriza estos pasajes y los usa conscientemente para

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ltrar sus palabras, podrán ayudarlo a evitar muchaspalabra,


descuidadas, críticas y vanas, y decir sólo aquellascosasque
bene ciarán a los demás, los edi carán y promoveránsu
crecimiento espiritual,2
Las
Las palabras pecaminosas contribuyen grandementeal
con icto. Además, pueden destruirnos de adentro haciafuera
Como advierte 2 Timoteo 2:16, “Evita las palabrerías
profanas,
porque los que se dan a ellas se alejan cada vez más de lavida
piadosa". Si usted utiliza palabras imprudentes,falsedades,
chismes, calumnias o palabras vanas, no sólo generarácon icto
sino también erosionará su propio carácter y su relacióncon
Dios. Por lo tanto, por el bien de la paz y elcrecimiento
espiritual, renuncie a todas estas palabras y busque laayudade
Dios para superarlas.

Controlar a los demás

Pocas cosas causan más con icto que tratar de controlara


otras personas. Algunos intentos de controlar a otros son
abiertamente egoístas, como maximizar el propioprovecho
in uencia a costa de otra persona (Génesis 29:15-30). Perola
clase más habitual de control involucra tratar depersuadir,
manipular o forzar a las personas a hacer cosas quesimplemente
hacen que nuestras vidas sean más cómodas yconvenientes.A
veces justi camos nuestro control diciendo que estam
estamos

tratando de ayudar a otros a tomar decisiones que sonparael


mejor interés de ellos. Si bien es apropiado compartir
preocupaciones genuinas por las decisiones de otros yofrecerles
consejos sinceros, cruzamos la raya y generamoscontlicto
cuando rehusamos respetar sus decisiones y persistimos entratar
de hacerles cambiar de opinión, especialmente si es enrealidad
para nuestra propia comodidad, conveniencia o paz mental(ver
2 Timoteo 2:24-26).

No cumplir con su palabra


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Muchos con ictos son resultado directo de que alguien no


cumplió con un compromiso, sea que haya sido expresado en un
contrato, un voto matrimonial, una promesa a Dios,
simplemente con un sí o un no (Mateo 5:33-37; ver Números
30:2; Deuteronomio 23:23; Proverbios 2:17). Dios espera que
cumplamos con nuestra palabra, aun cuando hayamos asumido
un compromiso imprudente, las cosas no salieron como
esperamos o si será di cil cumplir con un compromiso (Salmos
15:4; Josué 9:1-19; Eclesiastés 5:1-7). Si usted ha hecho un
ompromiso impulsivo o si circunstancias imprevistas hacen
que sea di cil que usted cumpla con su palabra, podrá apelar a
la otra persona solicitándole misericordia y pedirle (no exigirle)
ser liberado de su obligación (Proverbios 6:1-5; ver Mateo
18:22-33). En algunos casos, usted también podría ser liberado
de su compromiso si la otra parte no cumple de forma sustancial
su propia palabra (ej: Mateo 19:9; 1 Corintios 7:15). Si usted no
puede ser liberado de una forma bíblica, pida a Dios que lo
ayude a cumplir con su palabra y a aprender de su error.

No respetar la autoridad

Otra fuente común de con icto es el abuso de autoridad o la


rebelión contra la autoridad que Dios ha establecido en la
iglesia, el gobierno, la familia y el lugar de trabajo. Toda
autoridad legítima ha sido establecida por Dios, principalmente
con el propósito de mantener la paz y el orden (Romanos 13:1-
7). El ha dado a los que están en autoridad órdenes estrictas
acerca de no aprovecharse de sus cargos sino que más bien
sirvan diligentementey busquen el bienestar de quienes ellos
hansidollamados a liderar (Marcos 10:42 45; ver Efesios 5:25-
33; 6:4, 9; 1 Pedro 3:7; 5:1-3). Cuando los líderes usan mal su
autoridad y lo usan para sus propios objetivos, Dios mismo
terminará por hacer que rindan cuentas por ese pecado
pecado

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(Deuteronomio 24:15; Job 31:13, 14; Jeremías 22:13;Malaquậs


3:5; Colosenses 4:1; Santiago 5:4).
Al mismo tiempo, Dios ordena a quienes estánbajo
autoridad
que se sometan a quienes están sobre ellos, tanto por Elcomo
por el propio bien de ellos (Efesios 5:21-24; 1Tesalonicens
5:12, 13; 1 Timoteo 6:1, 2; Tito 2:9, 10; Hebreos 13:17).Debido
a que la sumisión a la autoridad no es un conceptopopularen
estos días, se ofrecen una diversidad de excusas parajusti cara
remoción de la estructura de autoridad de Dios. Peroquienesse
rebelan contra una autoridad establecida bíblicamenteestán
rebelándose contra Dios mismo (Romanos 13:2). R. C.Sproul
escribe:"Toda autoridad está bajo Cristo. Cuando
desobedecemos autoridades menores, somos culpables de
desobedecer a Cristo. Uno no puede servir al Rey y honrarSu
autoridad rebelándose contra sus gobernantes designados.Decir
que uno honra el reino de Cristo mientras desobedecesu
estructura de autoridad es ser culpable no sólo dehipocresía
sino de traición cósmica". 33
El respeto por la autoridad es tan importante queJesúsnos
ordena someternos a quienes están por encima denosotrosaun
cuando se comporten hipócritamente o severamente(Mateo
23:1-3; 1 Pedro 2:13-3:6). En otras palabras, Dios nos lamaa
respetar los cargos de los que están en autoridad auncuandosus
personalidades dejen mucho que desear.
Sin embargo, la autoridad tiene sus límites. Dado queDios
no ha dado a nadie la autoridad para ordenarle queustedpeque.
es correcto desobedecer toda instrucción que contradiga laclaa
enseñanza de la Biblia (Hechos 4:18, 19; ver Daniel3:9-18
6:6-10). Cuando una persona en autoridad le instruyequehaga
algo que usted considera imprudente, injusto opecaminoso,6
apropiado que usted haga un reclamo e intenterespetuosamenlt
persuadir a esa persona para que haga lo que es corecto)
prudente (Ester 7:1-6; Proverbios 25:15; Hechos 4:5-7;24:1-
26:32). AI hacerlo, es útil tratar de discernir elpropósitooB
meta de la persona en autoridad y tratar de ofreceralternatva

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creativas que logren el mismo n (suponiendo que .es un n


correcto), pero hacerlo de una forma bíblica y e ciente (ej: 1
Samuel 25:1-35; Daniel 1:6-16; 2:14-16; Eclesiastés 8:2-5).34
Si esto no lleva a la persona en autoridad a cambiar de curso,
usted deberá obedecęr toda instrucción que no viola la Biblia y
con
23) ar en que Dios se encargue de los resultados (1 Pedro 2:19-

Olvidar la Regla de Oro


a
Tal vez la causa más frecuente de con icto es cuando no
seguimos la Regla de Oro, que Jesús enseñó en Mateo 7:12:
"Asi que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren
que ellos los traten a ustedes. De hecho, esto es la ley y los
profetas". Para ver si usted ha violado esta ensefñanza, hágase
preguntascomoéstas: cisi

¿Me gustaría que la otra persona me trate como yo la he


estado tratando?
iCómo me sentiría si me enterara de que otras personas están
diciendo de mí lo que yo he estado diciendo de ella?
Si nuestras posiciones se invirtieran, ¿cómo me sentiría si la
otra persona hiciera lo que yo he hecho?
Si alguien rompiera un contrato por las mismas razones que
estoy usando yo, ¿consideraría que está bien?
Si yo fuera un empleado, ¿cómo me sentiría si fuera tratado
de la misma forma que yo la he tratadoa ella?
Si yo fuera dueño de esta empresa, ¿querría que mis
empleados se comportaran de la forma en que yo me estoy
comportando?

Cada vez que encuentra que no le gustaría que otra persona


lo trate de la forma en que usted está tratando actualmente a
otros, ha caido por debajo de la norma que Jesús estableció para
regir todas las relaciones humanas. Si usted reconoce su falta

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ante Dios y ante la persona que ha agraviado, puedecomenzara


avanzar por el camino del perdón, el acuerdo y lareconciliación.

Servir deseos pecaminosos

Como vimos en el capítulo 5, el con icto destructivo


generalmente es causado por deseos insatisfechos que han
obtenido el control de nuestro corazón. Estos deseos
absorbentes, que también pueden denominarse ídolos del
corazón, pueden incluir los siguientes:

Los deseos impropios de placer sico, tambiénconocidos


como lujurias de la carne, pueden llevar a la inmoralidad
sexual, el comer en exceso, el juego, la pereza u otras
expresiones de nuestra falta de moderación (1 Juan2:15-
17; ver Gálatas 5:16-21; Efesios 4:19).
El orgullo y el deseo de siempre tener la razón puedenhacer
que tengamos una actitud defensiva, seamos reacios a
reconocer nuestras fallas, lentos para aceptar consejosy
rápidos para encontrar fallas en los demás (Proverbios
8:13;2 Corintios 5:12; Santiago 3:14; 1 Juan 2:15-17).
El amor al dinero u otras posesiones materiales, quetambién
puede
puede aparecer como envidia, pueden llevar a la
preocupación por la seguridad nanciera, tentarnos a
mentir, romper contratos, maltratar a empleados obuscar
compulsivamente cosas innecesarias, o hacer que nos
cueste perdonar deudas o mostrar misericordia a losdemás
(1 Timoteo 6:10; Efesios 5:5; Mateo 6:24; Lucas 12:16-
21; 27-31; Hechos 5:1-3).
El temor al hombre podría involucrar un temor real de loque
los demás nos pueden hacer (Proverbios 29:25; Lucas
12:4, 5) o una preocupación excesiva por lo queotros5
piensan de nosotros, lo cual puede llevar Ilevar a una
preocupación por la aceptación, aprobación, la
la aprobación, a
popularidad, las comparaciones personales o por agradar:

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O los demás (Juan 9:22; 12:42, 43; Gálatas 1:10; 1


Tesalonicenses 2:4). Este ídolo puede llevarnos a ser
reacios a encarar los pecados serios, tentarnos a
chismorrear o hacer otras cosas que sabemos que no están
bien, y a que nos cueste reconocer nuestras fallas o pedir
ayuda, lo que generalmente prolonga el con icto.
Las cosas buenas que queremos demasiado. Como vimos en
el capítulo anterior, algunos de los ídolos más di ciles de
a tratar son los buenos deseos que podemos elevar a
exigencias, como el anhelo de anmor, respeto, comodidad,
conveniencia o éxito. Estas cosas, si bien bene ciosas er
sí mismas, pueden convertise en fuente de terribles
con ictos si dejamos que tomen el control de nuestro
corazón.

Los Siete Elementos de la Confesión

Cuando Dios abre sus ojos para ver cómo ha pecado contra
los demás, simultáneamente le ofrece un camino para encontrar
libertad de sus faltas pasadas. Se llama confesión. Muchas
personas nunca han experimentado esta libertad porque nunca
han aprendido cómo confesar sus fallas honesta e
incondicionalmente. En cambio, usan frases como: "Lamento si
te lastimé", "Simplemente olvidemos el pasado", "Supongo que
podría haber hecho un trabajo mejor" o "Seguramente no
toda tu culpa". Estas a rmaciones simbólicas raramente
producen perdón y reconciliación genuinos. Si usted realmente
quierehacer la paz, pida a Dios que lo ayude a transmitir gracia
reconociendo humilde y plenamente sus fallas. Para esto,
considerelos Siete Elementos de la Confesión.

1. Dirjasea todas las personas involucradas


Como regla general, usted debería confesar sus pecados a
todas las personas que han sido afectadas directamente por sus
faltas.Dado que todos los pecados ofenden a Dios al violar su

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voluntad, todos los pecados deberían ser confesados primeroa


Él (ver Salmos 32:5; 41:4).
Decidir si un pecado debe ser confesado a otraspersonas
además de Dios, depende de si fue un pecado del corazón" oun
"pecado social". Un pecado del corazón tiene lugar sólo ensug
pensamientos y no afecta directamente a otros. Por lo tanto,
necesita ser confesado sólo a Dios.
Un
Un pecado social involucra palabras o acciones que
realmente afectan a otras personas. (Esto podría incluiracciones
de comisión, como calumniar, robar o mentir, u actos de
omisión, como no ayudar a una persona necesitada o ignorara
alguien.) Los pecados sociales deben ser confesados aquienes
han sido afectados por ellos, sea un individuo o un grupode
personas que fueron afectadas o aun fueron testigos de las
acciones de usted (ej: Lucas 19:8; Hechos 19:18). Sea cualfuere
el caso, su confesión debería llegar tan lejos como su ofensa.l

2. Evite usar "si", “pero" y “tal vez"

La mejor forma de arruinar una confesión es usarpalabras


que desplazan la culpa hacia otros o que parecen minimizar o
excusar su culpa. La forma más frecuente de hacer esto esdecir:
"Lamento si hice algo que te molestó". La palabra si arruinaesta
confesión, porque da a entender que usted no sabe si hizo algo
malo. El mensaje que está comunicando es éste: "Obviamente
estás molesto por algo. Que yo sepa, no te hice nada malo,pero
simplemente para sacarte de encima te daré una disculpa
simbólica. Dicho sea de paso, ya que no sé si te he hechoalgo
malo, ciertamente no sé lo que debería hacer de otra forma enel
futuro. Por lo tanto, no esperes que cambie. Es sólo cuestiónde
tiempo antes que vuelva a hacer lo mismo".
Claramente, esta no es ninguna confesión. Es unadeclaración
super cial pensada para lograr que alguien lo deje demolestaro
para transferir la falta por romper una relación. No es de
extrafñar que raramente haya un verdadero perdón luego deeste

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La confesión trae libertad

tipo de palabras. Note cómo las siguientes supuestas confesiones


quedan diluidas de igual forma por las palabras en cursiva.

"Tal vez estuve mal".


"Probablemente me podría haber esforzado más".
“Posiblemente debería haber esperado hasta escuchar tu lado
de lahistoria".
"Supongo que estuve mal cuando dije esas cosas criticas
acerca de ti".
"No debería haber perdido los estribos, pero estaba
cansado".

Cada una de estas a rmaciones tendría valor si se omitieran


las palabras en cursiva. Estas palabras neutralizan el resto de la
confesión y destruyen su capacidad para transmitir un
arrepentimiento sincero y ablandar el corazón de alguien que ha
sido ofendido.
La palabra pero es especialmente dañina, porque tiene la
extraña capacidad de cancelar todas las palabras que la
preceden:

"Lamento haber herido tus sentimientos, pero realmente me


alteraste". osiildias
Debería haber mantenidola boca cerrada, pero ella se lo
buscó".
"Sé que estuve mal, įpero tú también lo estuviste!".

Cada vez que se hacen a rmaciones de este tipo, la mayoría


de las personas perciben que el que las dice cree en las palabras
que vienen después del pero más que en las que lo anteceden.
Por lo tanto, una confesión que contiene la palabra pero
raramente lleva a la reconciliación. Lo mismo ocurre cuando
uno usa sin embargo, si, tal vez, o cualquier otra palabra que
indica renuencia a aceptar plena responsabilidad por lo que uno
ha hecho. Como predicó una vez Tony Evans: "Si contiene u

151
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Paci cadores

'si", no es una confesión". Por lo tanto, propóngase eliminarese


tipo de palabras de su vocabulario cada vez que necesitehacer
una confesión.

3. ReconOzca concretamente

Cuanto más detallado y especí co sea cuando haga una


confesión, más probabilidades tendrá de recibir unarespuesta
positiva. Los reconocimientos especi cos ayudan a convencer a
los demás de está enfrentando sinceramente lo que ha hecho, lo
cual les facilita perdonarlo. Por ejemplo, en vez de decir "Séque
no soy un gran empleado", usted podría decir: "Sé que hetenido
una actitud muy negativa durante los últimos meses, lo queme
ha llevado a ser crítico de otros y a perturbar la operación de
esta o cina. Estuve especialmente mal al criticar tu trabajo
frente a otros ayer". o3 als
Al intentar ser especi co en sus confesiones, propóngase
tratar con sus actitudes así como sus acciones. Como hemos
visto, el con icto comienza en el corazón, con deseos
insatisfechos que dan lugar a actitudes pecaminosas como
egoísmo, ingratitud, envidia, celos, amargura, resentimiento,
fariseismo o la ilusión de creernos moralmente superiores a los
demás, deslealtad, insensibilidad y empecinamiento. Si usted
identi ca explícitamente sus deseos y actitudes así como sus
palabras y acciones pecaminosos, es más probable que los
demás crean que usted se ha arrepentido genuinamente.
En general, es acertado reconocer especí camente que lo que
usted hizo violó la voluntad de Dios. Como dijo el hijo pródigo:
"Papá, he pecado contra el cielo y contra ti" (Lucas 15:21).
Estas palabras muestran que usted se da cuenta de que lo que
hizo no fue un error de juicio menor, sino más bien unaseria
violación de la voluntad de Dios. Una de las formas más
convincentes de mostrar que usted se da cuenta de que haestado
moralmente equivocado es identi car los principios bíblicosque

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La confesión trae libertad

ha violado. Aquí tiene algunos ejemplos de cómo puede hacer


esto:o
"Mis comentarios críticos n0 sólo te han lastimado a ti, sino
que han ofendido a Dios también. He desobedecido su
mandato de no calumniar a otros".
"Finalmente me di cuenta de que he fallado completamente
en ser el tipo de esposo que Dios quiere que sea. En
Efesios dice que debo amarte como Cristo amó a la
iglesia, pero no he estado ni cerca de vivir según esa
norma".
"Anoche pasé bastante tiempo estudiando lo que dice la
Biblia acerca de las relaciones de empleo, y me doy
cuenta de que no te he tratado de la forma en que Dios
quiere que lo haga. Especí camente, he violado Efesios
6:9 cuando te amenacé".

Esta clase de a rmaciones demuestran a la otra persona que


usted sabe que su comportamiento estuvo mal. También lo
ayudan a usted a centrarse en los principios bíblicos que
necesita pedir a Dios que lo ayude a obedecer en el futuro, y
esto lo ayudará a hacer los cambios necesarios para evitar
errores similares.

4. Reconozca el daño
attD
Si usted quiere que una persona responda positivamente a
una confesión, propóngase reconocer y expresar pesar por
haberla lastimado o afectado. Su meta es mostrar que entiende
cómo la otra persona se sintió como resultado de sus palabras o
acciones.Aquí tiene dos ejemplos de cómo puede hacer esto:

"Tienes que haberte sentido tremendamente avergonzado


cuando dije esas cosas frente a todos. Lamento muchísimo
haberte hecho eso".

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Paci cadores

"Puedo ver por qué te sentiste frustrado cuando no entred


los componentes a tiempo. Lamento no haber cumplitcon
mis compromisos para contigo".

A veces es útil preguntar a la otra persona cómo sesintió


como resultado del comportamiento de usted. Esto es
especialmente acertado cuando sospecha que la otra personase
sintió dolida profundamente por su conducta o se muestrareacia
a decírselo a usted. Otra forma de mostrar que estáintentando
entender cómo afectó a otros es describir una experiencia
similar de su propia vida. Por ejemplo:

"Puedo imaginarme cómo te sientes. Yo fui acusado


falsamente por un empleador también, y fue una delas
peores experiencias de mi vida. Lamento habertehecho
pasarpor lo mismo"
"Estoy seguro que te dolió lo que hice. Recuerdo cuandoun
amigo íntimo mío no cumplió su promesa deayudarmeen
un negocio que recién comenzaba. Trabajé durantemeses,
pero sin su ayuda simplemente no pudo funcionar. Me
lastimó realmente lo que hizo. Lamento haberte falladode
una forma similar"

Si bien uno no debe detenerse demasiado en lossentimientos,


es importante mostrar que usted entiende cómo las otras
personas se sienten y expresar un pesar auténtico porhaberlas
lastimado. Una vez que sus sentimientos han sidoreconocidosy
se dan cuenta de que usted lamenta lo que ha hecho, lamayoria
de las personas estarán más dispuestas a perdonar.

5. Acepte las consecuencias

Aceptar explícitamente las consecuencias de susaccioneses


otra forma de demostrar un arrepentimiento genuino.El
pródigo demostró este principio. Luego de reconocer quehab

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La confesión trae libertad

pecado contra Dios y contra su padre, decidió decir: "Ya no


merezco que se me llame tu hijo; trátame como si fuera uno de
tusjornaleros"(Lucas 15:19).
De igual forma, si usted ha violado repetidamente la
con anza de un empleador, tal vez necesite decir: "Usted tiene
todo derecho a despedirme por lo que he hecho, y no lo culparía
si lo hiciera". O, si ha dañado la propiedad de una persona, tal
vez necesite decir: "Me llevará algún tiempo ganar el dinero
adicional, pero me encargaré de que su propiedad sea reparada o
reemplazada cuanto antes". (Fue una declaración de este tipo
que hizo que la confesión de Zaqueo fuera tan creíble; ver Luc
19:8.) O, si ayudó a difundir información falsa acerca de
alguien, podría decir: “A partir de esta noche, voy a llamar a
cada persona con la que he hablado para reconocer que lo que
dije no era cierto". Cuanto más se esfuerce por hacer restitución
y reparar el dafño que ha causado, más fácil será que otros crean
su confesión y sean reconciliados con usted. (Ver el Anexo C
para orientación más especí ca acerca de cuándo y cómo hacer
restitución.)

6. Cambie su comportamiento

Otra señial de arrepentimiento sincero es explicar a la persona


que usted ofendió cómo piensa cambiar su comportamiento en
el futuro. En un nivel personal, esto podría involucrar algunos
de los cambios de actitud, carácter y de comportamiento que
esperahacer con la ayuda de Dios. Usted podría mencionar que
piensa reunirse con un amigo, líder de iglesia o consejero que
puedandarle consejos y hacer que rinda cuentas por los cambios
que espera hacer.
Si usted es un empleador, podría redactar una nueva política
sobre cómo capacitará y supervisará a empleados para impedir
malentendidos y con ictos. Si usted es un pastor, podría
describir cómo llevará adelante cambios futuros en la iglesia
para impedir una mala comunicación y asegurarse de que todos

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Paci cadoresa
tengan la oportunidad de participar adecuadamente en las
decisiones. Para reconocer que usted no puede cambiar porsu
cuenta y está dependiendo de Dios, generalmente es útil
comenzar a describir su plan para el cambio con laspalabras:
"Con la ayuda de Dios, pienso hacer lo siguiente:..."
Un plan escrito para el cambio tiene varios bene cios.
Demuestra que usted toma el asunto en serio y está dispuestoa
dedicar un tiempo sustancial a plani car cómo cambiar. Listar
metas y. objetivos especí cos ayuda a recordarle lo que seha
comprometido a hacer, y brinda una norma con la cual sepuede
medir su progreso. Generalmente es útil pedir a la personaque
ha agraviado que sugiera cónmo puede cambiar usted. Pongapor
escrito esas sugerencias y veri que con la persona
periódicamente para ver si considera que usted estácumpliendo
con sus compromisos. Al hacerlo, usted podrá trazar suprogreso
más objetivamente, y sus acciones seguirán demostrando quesu
confesión
fue
genuina. z0bkn o e
7. Pida perdón

Si usted cumple con los seis elementos descritos


anteriormente, muchas personas dirán de buena gana que lo
perdonan. Si la persona a quien ha confesado no expresaperdón,
sin embargo, usted podrá preguntarle: "¿Podría perdonarme,por
favor?". Esta pregunta es una señal de que ha hecho todo lo
posible en forma de confesión, y que la responsabilidad de la
próxima movida se ha desplazado hacia la otra persona. Estoa
menudo ayudará a la persona ofendida a tomar y expresar la
decisión de perdonarlo a usted. (Los detalles del perdón se
tratarán en el capítulo 10.)
Sin embargo, tenga cuidado de no usar esta pregunta como
una forma de presionar a alguien para que lo perdone.Algunas
personas pueden perdonar rápidamente, mientras que otras
necesitan algún tiempo para procesar sus sentimientos. Mi
esposa es así. A veces, cuando la he lastimado profundamente y

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La confesión trae libertad

luego he confesado, necesita un tiempo para pensar y orar. Si la


presiono para que diga: "Te perdono" demasiadorápidamente,
le agrego una carga introduciendo sentimientos de culpa que
pueden dar lugar a resentimiento y amargura. Por otra parte, si
respeto su necesidad de un tiempo, ella generalmente vuelve a
mí relativamente pronto y expresa de buena gana su perdón.
Si percibe que la persona a la que usted confesó simplemente
no está lista para perdonarlo, podría ayudar decir algo como
esto: "Sé que te he lastimado profundamente, y puedo entender
por qué te cuesta perdonarme. Espero que pronto puedas
perdonarme, porque tengo muchos deseos de reconciliarme.
Entretanto, oraré por ti. Haré lo mejor que pueda para reparar el
daño lo antes posible, y con la ayuda de Dios trabajaré para
vencer mi mal carácter. Si hay alguna otra cosa que puedo
hacer, por favor házmelo saber".
El tiempó por sí solo no siempre traerá perdón. A veces el
perdón queda inhibido porque la confesión no fue adecuada. Por
lo tanto, cuando se demora el perdón, tal vez necesite volvera la
persona que usted agravió y cubrir algunos de los pasos de la
confesión más profundamente. Por ejemplo, tal vez no explicó
adecuadamente cómo piensa reparar el daño que ha causado. O
tal vez no logró entender y expresar el pesar por la forma en que
lastimó a la otra persona. Si indaga prudentemente, a menudo
podrá descubrir lo que está bloqueando el perdón y entonces
ocuparsede ello. t
Si el perdón se demora aún, tiene varias opciones. Si la
persona es un cristiano que aparentemente no entiende lo que
signi ca el perdón, puede ofrecerle un pan eto o un libro que
hable del perdón (ver capítulo 10). Otra posibilidad sería alentar
a la persona a tratar el problema con un pastor o un amigo
cristiano maduro. Si ninguno de estos esfuerzos funciona luego
de un período razonable de tiempo, tal vez necesite buscar a un
pastor para que ayude a producir la reconciliación. Si estas
posibilidades no están disponibles o no son e caces, la oración
y los pasos descritos en el capítulo 12 serán su último recurso.

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Paci cadores

No toda confesión requerirá los siete elementos. Lasofensas


menores a menudo pueden manejarse con una declaración
relativamente simple. Sin embargo, cuando más seria es la
ofensa, más prudente es hacer una confesión completausando
los Siete Elementos de la Confesión.
Antes de dejar el tema de la confesión, debo ofreceruna
importante advertencia. Cada vez que usamos un procesocomo
los Siete Elementos de la Confesión, podemos convertirlo enun
ritual sin sentido y perder de vista por completo lo queDios
quiere que hagamos (ver Marcos 7:5-13; Lucas 11:42). En
general, esto ocurre cuando usamos el proceso para nuestro
propio bene cio en vez de verlo como un medio de glori car a
Dios y servir a otras personas. Me he encontrado recorriendolos
Siete Elementos de la Confesión simplemente para sacarmeuna
carga de las espaldas y minimizar las consecuencias de mi
pecado. Al hacerlo, acumulé cargas mayores sobre lapersona
que ya había agraviado. (Dado que había "cumplido con mi
deber", la otra persona se sentía forzada a perdonarme,
cuando percibía que mi confesión era mecánica e insincera.)
O Pida a Dios que lo guarde de este pecado. Cuando vaya a
confesar un agravio, recuerde que está allí para servira laotra
persona y no para lograr comodidad para usted. Céntresėen
mostrar la obra amorosa de Dios en su viday en ministrar a la
persona que ha agraviado. Y, sea cual fuere la respuesta de la
persona, esfuércese ardientemente por cumplir sucompromiso
de reparar todo daño que ha causado y de cambiar sus
elecciones en el futuro. Este es el camino más rápido para lapaz
y la reconciliación genuinas.

Usted puede cambiar

El paso nal para encontrar libertad de un pecadoespecií co


es acudir a Dios para cambiar sus actitudes y comportamiento

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La confesión trde libertad

en el futuro. Este proceso cumple la tercera oportunidad de la


paci cación, a saber, crecer según la imagen de Cristo.
Dios está ansioso por ayudarnos a crecer y cambiar (ver
Filipenses 1:6; 2:13; Romanos 8:28, 29; 1 Corintios 6:9-11; 2
Pedro 1:4). No hay ningún pecado o hábito en su vida que no
pueda ser vencido por su gracia. Si ha con ado en Jesús, Dios
ya le ha dado una nueva mente y una nueva naturaleza (Efesios
4:22-24).Y Él promete trabajar en usted para que pueda
aprender a reemplazar su viejo y pecaminoso comportamiento
por actitudes y. hábitos piadosos (Efesios 4:22-32). Hay cuatro
formas en las que usted puede cooperar con Dios en este
proceso. sb abvsti shl!ove-sh e todsk 2nabaia
Ore. Agradezca a Dios por la obra salvadora que ya ha hecho
en su vida y pídale. que le dé fe para creer que usted puede
realmente cambiar. Ore pidiendo que El abra sus ojos para ver
dónde quiere que crezca, y pídale fuerza para deshacerse
diario de sus viejas formas de pensar y comportarse, e
incorporar Nuevas formas que imiten a Cristo (Salmos 139:23,
24; Filipenses 1:9-11; Colosenses 1:9.12).
Deléitese en el Señor. Como vimos en el capítulo 5, la mejor
forma de ir eliminando los deseos idólatras de nuestro corazón
es aprender a amar y adorar a Dios con todo nuestro corazón,
nuestramente, nuestras fuerzas y nuestra alma. Al centrarse en
el Señor, usted descubrirá que Él puede brindar lo que los ídolos
prometenpero no pueden cumplir. Sólo. El puede dar gozo, paz,
felicidad y seguridad duraderos (Efesios 1:18, 19). Al deleitarse
más y más en el Señor, Él puri cará su corazón y lo llenará de
deseos que está ansioso por satisfacer (Ezequiel 36:25, 26;
Salmos 37:4; Mateo 5:3-13). Y de ese nuevo corazón Él hará
surgir el carácter de Cristo (Santiago 3:17, 18).
Estudie. La Biblia enfatiza frecuentemente la, estrecha
conexión entre el pensamiento transfornmado y el crecimiento
del carácter (Romanos 8:6-8; 12:1, 2;1 Corintios 2:9-16;
Efesios 1:17-19; 4:22-24; Filipenses 1:9-11; Colosenses 1:9-
12). La sabiduría, el conocimiento y la comprensión- todo lo

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Paci cadores

que involucra la mente - son importantes requisitospreviospara


la productividad espiritual. Dios no infunde nuestra mente
misteriosamente con estas cualidades; más bien, al estudiar su
Palabra regularmente y cuidadosamente, nos ayuda aentender
sus principios y sus caminos de forma que nuestra mente es
verdaderamente "renovada" y aprendemos cómo andar ensus
caminos.
Practique. Como Pablo advirtió a los lipenses, nopodemos
cambiar a menos que pongamos lo que estamos aprendiendoen
práctica (Filipenses 4:9). En otras cartas usa metáforastomadas
del atletismo para ensefñar que las cualidades de carácter
piadosas deben ser desarrolladas a través de una prácica
disciplinada en la que buscamos vencer nuestras debilidades,
dominar las técnicas correctas y hacer que uncomportamiento
deseado se vuelva natural y automático (1 Corintios 9:24-27;
Filipenses 3:14; 2 Pedro 1:4-8). Como hemos visto, elcon icto
brinda oportunidades excelentes para este tipo de práctica
Cuando se desarrolla una discusión, preste mucha atención al
control de su lengua. Cuando sus deseos chocan con los deotra
persona, recuerde el ejemplo de Jesús y sométase
voluntariamente. O, si usted ha sido ofendido, pida a Diosque
lo ayude a resistir el resentimiento y perdone como Él le ha
perdonado a usted. Con la ayuda de Dios y una práctica el,
usted podrá desarrollar un carácter como el de Cristo, que
demostrará su arrepentimiento y le permitirá disfrutar de los
bene ciosde lapaz. 2or

Resumen
yaplicacióne ooo s
Para ser un paci cador, usted necesita encarar sincerament
su propia contribución al con icto. Como Pablo le dijo a
Timoteo: "Si alguien se mantiene limpio [del pecado], legaráa
ser un vaso noble, santi cado, útil para el Señor ypreparado
para toda obra buena" (2 Timoteo 2:21). Este proceso de
limpieza o puri cación está inspirado en la promesa deJesúsde

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La confesión trae libertad

que ha perdonado nuestros pecados y quiere puri carnos de los


jdolos y los hábitos que causan con icto (1 Juan 1:9). El nos
llama a cooperar en este proceso de arrepentimiento,
autoexamen, confesión y cambio personal. Cuanto más
elmente usted tome de su gracia y siga estos pasos, más útil
usted será para el Señor para hacer la paz. Al mismo tiempo,
una vez que usted saque la viga de su propio ojo, estará mejor
preparado para restaurar humildemente a los demás.

Si usted está involucrado actualmente en un con icto, estas


preguntas lo ayudarán a aplicar los principios presentados
este capítulo.

1. Al mirar atrás a la forma en que ha manejado este


con icto, zve la necesidad de arrepentimiento y
confesión? ¿Por qué?
2. Al hablar a otros y acerca de otros en esta situación, ¿ha
8 usado su lengua como un arma con algunas de las
siguientes clases de lenguajes? En caso a rmativo,
describa lo que ha dicho.
Palabras imprudentes
Rezongary quejarseo laott
Chisme sh asoiqsotie pol
Calumnia p ase00s8
Palabras vanas que no bene cian ni edi can a
otros.
3. ¿Hą intentado controlar a otros en esta situación? ¿Por
qué y cómo?
4. ¿Es culpable de algunos de los siguientes pecados en
esta situación? En caso a rmativo, describa lo que hizo
o dejó de hacer.
Ira descontroladaeodebe
Amargura
Venganza

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Paci cadores

Pensamientos malos o maliciosos


Inmoralidad sexual
Abuso de sustancias tóxicas
Pereza
Actitud defensiva
Autojusti cación
Obstinación
Resistencia a consejos piadosos soclss
Avaricia
Trabajo de ciente
Retener misericordia y perdón
Concesiones indebidas
Comportamiento compulsivo
No cumplir con su palabra
Usar la autoridad indebidamente
Rebelarse contra la autoridad
No tratar a otros como usted quiere sertratado
5. ¿Algunos de los siguientes ídolos in uyó en Su

comportamiento en esta situación? ¿De qué forma?


Lujurias de la carne sUp s
Orgullo
Amor al dinero
Temor de otros (o una preocupación excesivapor
lo que otros piensan de usted)
Buenas cosas que usted desea excesivamente
(deseos convertidos en exigencias)
6. ¿De qué forma han contribuido sus pecados a este
con icto? ssoE 1at
7. Escriba un bosquejo para su confesión.
a. Diríjase a todos los involucrados. įAnte quien
necesita confesar?ond
b. Evite usar si, pero y tal vez. 1Qué excusas y
culpas debe evitar?

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fi
La confesión trae libertad

C. ReconoZca concretamente. ¿Qué deseos ha


permitido que lo gobiernen, y qué pecados ha
cometido? ¿Qué principios bíblicos ha violado?
d. Reconozca el daño. ¿Cómo podrian sentirse otros
como resultado. de su pecado?
e. Acepte las consecuencias. ¿Qué consecuencias
necesita aceptar usted? ¿Cómo puede revertir el
daño que usted ha causado?
f. Cambie su comportamiento. :Qué cambios
piensa hacer, con la ayuda de Dios, en la forma
de pensar, hablar y comportarse en el futuro?
g. Pida perdón. ¿Qué cosas podrían hacer que
persona que usted ha agraviado sea reacia a
perdonarlo? ¿Qué puede hacer usted para que le
resulte más fácil perdonarlo?
8. ¿De qué forma quiere cambiar usted como resultado de
este con icto? Tome una cualidad de carácter que desea
cambiar. Especí camente, ¿gué pasos puede dar para
practicar esa cualidad?
9. Anote en su cuaderno, delante el Señor, una oración
basada en los principios aprendidos en este capítulo.

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