Agricultura: En toda la región, el sector agrícola realiza importantes contribuciones al PIB, a los
ingresos por exportaciones, al empleo y al sustento en zonas rurales. Su contribución al PIB
durante el período 2000-2007 promedió 9,6% en la región, mientras que las exportaciones
agrícolas representaron el 44% del valor total de las exportaciones de la región en 2007. Para
algunos países, las exportaciones agrícolas superaron el 80% de las exportaciones totales de
materias primas (por ejemplo, Panamá, Paraguay y Nicaragua). Entre las cosechas para
exportación importantes de la región se encuentran los bananos, la soja, el café y el azúcar de
remolacha. Aproximadamente un 9% de la población trabaja en el sector agrícola y la
agricultura es una fuente principal de ingresos para los hogares rurales.
Pesca: El sector pesquero es importante económicamente en ALC, ya que contribuye al PIB, a
la seguridad alimentaria, al empleo, al ingreso nacional, a las ganancias en divisas y los ingresos
fiscales. En términos absolutos, Chile, México, Colombia y Brasil, cada uno, proporcionaron
más de $2.000 millones de la pesca; Venezuela, Panamá, Argentina, Guyana y Perú, más de
$100 millones en 2004 (Catarci 2004). En términos relativos, la pesca es importante a nivel
nacional en una amplia gama de países de ALC y contribuye con más del 1% del PIB en al
menos 10 países. La pesca es especialmente importante para el sustento de los pobres en las
regiones costeras.
Sector forestal: En promedio, en ALC las actividades forestales y de procesamiento
relacionadas contribuyen un 2% al PIB. Desde 1990 a 2006, la Recuadro 3.2. Definiciones del
CDB Diversidad biológica es la variabilidad entre organismos vivientes de todas las fuentes,
entre los que se encuentran ecosistemas terrestres, marinos y otros ecosistemas acuáticos y
los complejos ecológicos de los que forman parte, además de la diversidad dentro de las
especies, entre las especies y de los ecosistemas. Ecosistemas son un complejo dinámico de
comunidades de plantas, animales y microorganismos y su ambiente no vivo que interactúa
como una unidad funcional. (Artículo 2 del Convenio sobre la Diversidad Biológica) el papel de
la biodiversidad y los ecosistemas en el crecimiento y la equidad 18 parte del PIB producto de
las actividades forestales en ALC aumentó de $30.000 millones a $40.000 millones, alza que
provenía principalmente de la producción de madera en rollo. En términos de generación de
empleos, la FAO (2008) publicó el número de personas empleadas en actividades relacionadas
con la madera en rollos y el procesamiento de pulpa, papel y madera en 1,5 millones en 2006,
o un 0,75% del empleo total en ALC. La región es el hogar del Amazonas, el bosque tropical
más grande del mundo y el bioma con la mayor diversidad biológica, y de otros tipos de
bosques tropicales y temperados, sabanas y biomas semi áridos. Además de su contribución al
PIB, los bosques tienen un potencial importante para generar una producción económica
continua con base en los SE, desde agua, fibra, secuestro del carbono, PFNM y atracciones
turísticas.
Turismo: La contribución del sector turístico al PIB en ALC como un todo, varía de un 2% en los
países más grandes de América del Sur hasta casi un 20% en el Caribe, con América Central
oscilando en medio de ambas cifras. Las tasas de crecimiento en ALC que promedian un 8%
han aventajado sistemáticamente las tasas de crecimiento de América del Norte y del resto del
mundo durante 15 años. El Caribe, conocido por su turismo BAU, ha tenido una baja en las
tasas de crecimiento en los años recientes. El sector es un empleador importante,
especialmente en el Caribe, donde absorbe entre un 5% y un 19% de la fuerza laboral.
Áreas protegidas: Las reservas marinas y terrestres proporcionan SE cruciales a cada uno de los
sectores mencionados. Estos servicios incluyen la provisión de agua limpia para irrigación,
energía hidroeléctrica y consumo urbano; zonas restringidas en las que la biodiversidad se
puede reconstruir y las especies pescadas o cazadas en exceso pueden repoblar las zonas
adyacentes; y opciones de ingreso provenientes de concesiones, tarifas e impuestos
relacionados con la actividad forestal y el pago por servicios ambientales. Los mercados
ecológicos crecientes brindan oportunidades importantes a negocios relacionados con las
áreas protegidas (AP). Por medio del turismo basado en la naturaleza, las AP han producido
empleo, desarrollo local y prosperidad a sitios lejanos, mientras contribuyen al PIB, ingresos
fiscales y ganancias en divisas. Bajo SEM, las AP pueden impulsar la mitigación de la pobreza y
la equidad: se ha proporcionado oportunidades a las mujeres, las comunidades rurales y los
pueblos indígenas para lograr autoabastecimiento.
Servicios hidrológicos: El sector del agua no es un sector económico formal. No obstante, el
acceso a suministros de agua limpios y seguros, y a su utilización en la generación
hidroeléctrica proporciona insumos vitales a los hogares, la industria, los agricultores y los
ecosistemas. Esto respalda el desarrollo económico, así como la salud humana y la calidad de
vida. Un suministro confiable y de alta calidad es vital para la competitividad industrial de la
región. El agua de bajo costo, proveniente de flujos naturales e instalaciones de
almacenamiento, le permite a los agricultores entregar una gran gama de productos agrícolas
para uso comercial y local. Finalmente, el agua limpia y abundante en arroyos, ríos y lagos
proporciona un hábitat y funciones de apoyo, esenciales para la biodiversidad y la vida
silvestre, que a cambio contribuyen a las actividades recreativas crecientes. El mantenimiento
de estos servicios hidrológicos es esencial para SEM.
En toda América Latina, la pérdida de la biodiversidad y el deterioro de los SE son impulsados
por un conjunto complejo de factores interrelacionados. Los impulsores inmediatos de la
pérdida de la biodiversidad y la degradación del ecosistema son: 1) pérdida del hábitat,
conversión y alteración (por ejemplo, debido a explotación forestal, incendios, fragmentación);
2) cosecha excesiva o uso no sostenible de los recursos terrestres y acuáticos; 3) prácticas de
ordenación de la tierra no sostenibles; 4) contaminación de los ecosistemas terrestres y
acuáticos producto de las actividades económicas intensivas; 5) la propagación de especies
extrañas e invasoras que afectan la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas; y 6) el
cambio climático. De ellos, la pérdida de los ecosistemas naturales y su conversión a sistemas
productivos es actualmente el impulsor más importante de la pérdida de la biodiversidad y la
degradación del ecosistemas, con un estimado de 4 millones de ha/año de bosque tropical en
América del Sur (FRA 2010). Estos impulsores próximos de la pérdida de la biodiversidad y la
degradación del ecosistema, a su vez, son impulsados por una combinación de fuerzas
subyacentes demográficas, sociales, políticas, económicas, de mercado y culturales. Por
ejemplo, el rápido crecimiento de la población en América Latina añade una presión en
constante aumento a los ecosistemas terrestres y acuáticos por alimentos, fibra, agua y otros
bienes, al igual que los cambiantes estilos de vida y los mayores ingresos. Los factores sociales,
como una mayor migración a zonas urbanas, tenencia de la tierra insegura, colonización de
zonas remotas, aumento de la desigualdad social y la creciente pobreza, también pueden
llevar a cambios en el consumo y la explotación de los recursos naturales.
Asimismo, muchos países carecen de legislación adecuada para conservar la biodiversidad,
asegurar la ordenación sostenible de los recursos naturales y evitar la cosecha excesiva de los
productos de recursos naturales. Incluso cuando tal legislación existe, con frecuencia hay una
capacidad o voluntad limitadas para aplicar estas normas. Otros factores sociales que
amenazan a la biodiversidad y los SE son la gobernanza deficiente, la corrupción, la
inestabilidad de los gobiernos, la guerra y los conflictos.
4.
Recomendaciones para cuidar la biodiversidad
Concienciarse sobre su importancia y lo que perdemos al
dañarla
El primer paso para cuidar la biodiversidad, al igual que con todo, es conocerla. No es
algo ajeno o lejano a nosotros, sino todo lo contrario: es esencial para que haya vida en el
planeta. Con la pérdida de biodiversidad, perdemos en nuestra vida diaria: perdemos
alimentos y agua de calidad, todo tipo de productos provenientes de la naturaleza,
medicinas, la capacidad de reducir la contaminación. Al perder biodiversidad nuestra
economía y nuestra salud pierden también.
No adquirir especies exóticas, y mucho menos
abandonarlas
La biodiversidad tiene varios enemigos; uno de ellos es el contrabando de especies
exóticas, un negocio ilegal que no ha parado de crecer en los últimos años. El crimen
organizado para perpetrar delitos contra el medio ambiente es el cuarto negocio ilegal
más lucrativo, tras el tráfico de drogas, la falsificación de productos y el tráfico de
personas, según Naciones Unidas e Interpol. Sus ganancias se estiman entre 91.000 y
258.000 millones de dólares anuales, a un ritmo de crecimiento del 5% al 7%, también
anual. El primer paso para hacerle frente es no adquirir especies exóticas o llevárselas
de sus lugares de origen. No son mascotas, ni souvernirs, ni juguetes. Y mucho menos
abandonarlas, porque con ello también se contribuye a aumentar otro de los grandes
enemigos de la biodiversidad: las especies invasoras.
Asumir las tres erres ecológicas
Este apartado debe estar en todo decálogo de la biodiversidad. La biodiversidad sufre
porque los seres humanos llevamos un modo de vida insostenible. Nuestra extracción
incontrolada de recursos naturales o nuestra creciente generación de residuos afecta de
forma directa a la pérdida de especies. Por ello, resulta esencial que asumamos las tres
erres clásicas del ecologismo: Reducir, consumiendo lo estrictamente
imprescindible; reutilizar, para alargar la vida de los productos al máximo; y reciclar, para
que los materiales de los productos al final de su vida útil puedan aprovecharse de nuevo.
Consumir productos sostenibles
Si queremos proteger la biodiversidad, podemos hacerlo. Como consumidores tenemos
más poder del que pensamos. Al elegir unos productos sobre otros les decimos a las
empresas cómo deben actuar si quieren seguir sus negocios. Si elegimos productos y
servicios pensados en clave de sostenibilidad, contribuimos a reducir el impacto en la
naturaleza y la biodiversidad, y las empresas apostarán por seguir este camino. Por
ejemplo, los productos con el sello FSC provienen de bosques gestionados de forma
responsable, reduciendo así el impacto de la deforestación en la pérdida de
biodiversidad. Promovamos otras acciones colectivas para proteger la biodiversidad
como certificaciones de comercio justo (Fair Trade) o compras que promuevan el
desarrollo de la economía local campesina en lugar del de grandes multinacionales.
Actuar de forma responsable en la naturaleza
Disfrutar de la naturaleza es una idea genial, siempre que evitemos o reduzcamos al
máximo nuestro impacto para proteger su biodiversidad. En este sentido, no debemos
hacer fogatas, tirar basura o cualquier otro elemento que dañe el entorno, ni llevarse
ningún ser vivo. Tampoco liberar especies o semillas que no son propias del lugar, ni tocar
los nidos ni las crías de animales que veamos. En definitiva, seguir las indicaciones de los
paneles informativos y de los cuidadores de los espacios naturales que
visitemos. Actuémos con criterio.
Apoyar a organizaciones conservacionistas
Las ONGs conservacionistas realizan un enorme trabajo de protección y recuperación de
la naturaleza. Por tanto, al hacernos socios de ellas, o incluso participando como voluntario
ambiental, también ayudamos a preservar la biodiversidad. En España hay cinco grandes
organizaciones ecologistas (Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace,
SEO/BirdLife y WWF), pero también una gran variedad de ONG de carácter más local y/o
más especializadas en algún tipo de especie u objetivo ambiental a las que también
podemos apoyar.
Reclamar a nuestros políticos más acciones
La labor de las instituciones es clave para proteger la biodiversidad y los ecosistemas,
tanto en la aprobación de leyes y sistemas de conservación como en la aplicación de
medidas para que se hagan efectivas. Por ejemplo, España es el país de Europa con
mayor superficie de la Red Natura 2000, el principal instrumento de la Unión Europea
(UE) para proteger su biodiversidad. Como ciudadanos podemos reclamar que las
cumplan o mejoren, apoyando con nuestro voto a aquellos responsables políticos que más
contribuyan a ello.
Denunciar actividades que atenten contra la biodiversidad
Otra forma de ayudar a cuidar nuestra diversidad biológica es denunciar cualquier acto
que veamos contra la naturaleza y su biodiversidad, bien sea a las autoridades con
competencia ambiental, o directamente a la policía nacional o policías autonómicas.
También podemos contactar al SEPRONA, el servicio de protección de la naturaleza de la
Guardia Civil.
¿Qué es la biodiversidad?
La biodiversidad, también llamada diversidad biológica se refiere a la variedad de
la vida, y el concepto contempla niveles de la organización biológica, desde las
plantas hasta los animales, variaciones genéticas, paisajes, ecosistemas y
procesos ecológicos como evolutivos.
A principios del siglo XX, los ecólogos Jaccard y Gleason, iniciaron la creación del
término creado publicaciones que comparaban la diversidad de los ecosistemas,
pero recién en 1980 Thomas Lovejoy propuso el término de diversidad biológica.
Para los ecólogos, la biodiversidad comprende las interacciones entre las especies
de seres vivos y el ecosistema en donde habitan, ya que en cada uno de éstos los
organismos son parte de un todo y actúan de forma reciproca entre ellos a la vez
que con el aire, agua y suelo.
La biodiversidad comprende 3 niveles:
- Biodiversidad Genética: se enfoca a la diversidad de versiones de los genes, su
distribución y la variedad de los genotipos.
- Biodiversidad Específica: se basa en los diversos genomas que caracterizan a
las especies de seres vivos.
- Biodiversidad Ecosistémica: es la referente a las entidades biológicas, las que
en conjunto conforman la Biosfera.
TABLA I
Composición y niveles de la biodiversidad
La biodiversidad comprende tres niveles : el ecológico, el específico y el genético, cada uno de los cuales incluye una
secuencia de subniveles con características propias, que se denominan propiedades emergentes. Algunos subniveles
son comunes a más de un nivel y manifiestan la interrelación entre estos.
DIVERSIDAD ESPECÍFICA
reinos
phyla o divisiones
clases
DIVERSIDAD ECOSISTÉMICA órdenes
biomas familias
paisajes géneros
ecosistemas especies
hábitats DIVERSIDAD GENÉTICA subespecies
poblaciones poblaciones poblaciones
individuos individuos
cromosomas
genes
nucleótidos
En el año 1992, la Cumbre de la Tierra de las Naciones Unidas llevada a cabo en
la ciudad de Río de Janeiro, reconoció la imperiosa necesidad de preservar la
biodiversidad bajo los criterios de sustentabilidad declarados en el Convenio
internacional sobre la Diversidad Biológica de Nairobi el 22 de mayo de 1972, día
que más tarde fue reconocido por la Asamblea General de la ONU como Día
Internacional de la Biodiversidad.
El corriente año 2010 ha sido reconocido como el Año Internacional de la
Diversidad Biológica por la Asamblea General de las Naciones Unidas, momento
que coincide con la fecha del Objetivo Biodiversidad 2010.
2- Importancia de la biodiversidad
La biodiversidad es esencial para la vida y los seres humanos dependen de ella.
Nosotros utilizamos elementos de la biodiversidad en nuestra vida diaria para la
alimentación, medicina y construcción, entre otros. También nos presta
importantes servicios ambientales como la captura de CO2, el control de la
erosión, la regulación hídrica, y el turismo. No menos relevante es su importancia
cultural y estética para pueblos alrededor del mundo.
3- Pérdida de biodiversidad
Hay causas directas e indirectas para la pérdida de biodiversidad. Entre las causas
directas están la expansión de la transformación de los paisajes, la sobre-
explotación de especies de valor comercial, la introducción de especies invasoras,
la contaminación y el cambio climático. Varios de estos fenómenos tienen su
origen en causas indirectas como problemas demográficos, económicos, conflictos
Biodiversidad genética
La biodiversidad genética es probablemente el tipo de
biodiversidad más desconocida, ya que su definición y
características pueden resultar algo ambiguas y difíciles de
entender fuera del mundo de la ciencia. De manera sencilla
y fácil de comprender, podemos decir que la biodiversidad
genética hace referencia a la variación que presentan los
genes de las poblaciones de seres vivos, es decir, la
variación de la información del material hereditario que
se transmite entre individuos de una misma especie de
generación en generación.
De esta forma, podemos entender que la biodiversidad
genética está directamente relacionada con la evolución
de las especies, ya que el hecho de que todas y cada una
de las especies del planeta estén adaptadas al hábitat en el
que habitan se debe a la información de su código
genético, de manera que la presencia de una variedad de
genes concreta es la responsable, por ejemplo, de que las
jirafas tengan un cuello largo para poder alimentarse de las
hojas de las ramas altas de las acacias y otros árboles de
las sabanas o bien, de que los colibríes sean capaces de
volar manteniéndose quietos en un punto y tengan un pico
fino y largo para llegar al interior de las flores de las que se
alimentan.
Biodiversidad de especies
La categoría de biodiversidad de especies se basa en la
asombrosa variedad de especies que existen en la Tierra.
Para entender bien este concepto, es importante saber que
las especies son una unidad básica de clasificación, que
permite el estudio y agrupación de todos aquellos
organismos que comparten una serie de características
biológicas comunes y, lo más importante, descienden de
un ancestro común y son capaces de
reproducirse entre sí y dejar descendencia fértil.
Se consigue, así, cerrar y mantener el círculo infinito
de evolución de la especies, ya que la diversidad de
especies que conocemos en la actualidad es el resultado
de sucesivos procesos evolutivos de gran complejidad. Hoy
en día, los científicos estiman el número total de especies
del planeta entre los 12 y los 100 millones, incluyendo el
gigantesco número de especies que aún quedaría por
describir, muchas de las cuales se encuentran en países
tropicales, siendo estos los responsables de albergar la
mayor biodiversidad de especies de la Tierra.
Para ampliar más este concepto, te recomendamos este
otro artículo sobre Qué es una especie nativa o autóctona.
Biodiversidad de ecosistemas
Desde un punto de vista ecológico y más general dentro del
estudio de la biodiversidad, es posible distinguir
la biodiversidad de ecosistemas. En ella se incluyen
todas aquellas relaciones que se dan constantemente entre
los diferentes organismos que habitan en un determinado
ecosistema.
Dada la complejidad de este tipo de biodiversidad, los
científicos distinguen a su vez tres tipos de diversidad
dentro de la biodiversidad de ecosistemas:
Diversidad Alfa: hace referencia a la biodiversidad que
existe dentro de un área determinada, definida por una
comunidad o ecosistema, en el que se conoce la riqueza
(número) de especies, o bien los diferentes grupos de
organismos que en él habitan (reconociéndolos según la
familia o género taxonómico al que pertenecen).
Diversidad Beta: es la encargada de mostrar las
relaciones ecológicas que existen entre la diversidad de
especies de un ecosistema y otro, o bien, de un mismo
ecosistema frente a diferentes gradientes ambientales.
Permite conocer de forma cuantitativa el número de
especies en aquellos ecosistemas susceptibles a cambios
ambientales.
Diversidad Gamma: este último tipo de biodiversidad de
ecosistemas se enfoca en describir la riqueza total de
especies que podemos encontrar a gran escala, es decir,
en la agrupación de varios ecosistemas.
Aquí puedes aprender más sobre Qué es un ecosistema y
sobre los Tipos de ecosistemas que hay.
ESTRATEGIA NACIONAL DE DIVERSIDAD BIOLÓGICA
La Estrategia Nacional de Diversidad Biológica (ENDB), de acuerdo con la Ley N° 26839, Ley
sobre la Conservación y Aprovechamiento sostenible de la Diversidad Biológica, es el principal
instrumento para la gestión de la biodiversidad en el Perú. Esta actualización ha sido elaborada
a lo largo de un proceso de casi dos años, en el que han participado cerca de ochocientas
personas en diversas etapas. La visión de la ENDB del 2001 ha sido reformulada al 2021, y
comprende seis objetivos estratégicos nacionales y trece metas, que en conjunto buscan
detener la pérdida y deterioro de los componentes de la diversidad biológica, mejorar su
gestión e incrementar las oportunidades de uso sostenible y la distribución justa y equitativa
de sus beneficios. La biodiversidad del Perú, parte esencial del capital natural nacional, ha sido
históricamente la base y sustento de nuestro desarrollo. Los recursos marinos y la flora y fauna
terrestre han permitido el surgimiento de importantes y variadas manifestaciones culturales
en el Perú y el mundo. Foto: Christian Quispe/SERNANP Los recursos de la biodiversidad
constituyen actualmente un im- portante activo para asegurar la mejora de la calidad de vida
de las presentes y futuras generacione