VISIÓN PANORÁMICA MARX Y ARENDT
La era contemporánea empieza a finales del siglo XVIII, en donde habrán grandes
transformaciones en la sociedad y en los modos de vida. Los autores como en este
caso Karl Marx (1818-1883) y Hannah Arendt(1906-1975) se verán claramente
condicionados por las situaciones en la que viven como: la consolidación del
capitalismo y el ascenso de los regímenes totalitarios junto con guerras.
En cuanto a Marx, se encontraba en el auge del capitalismo y de la sobreexplotación
de la clase trabajadora (proletariado) por la burguesía en el siglo XIX. Por otro lado,
Hannah Arendt cuando desarrolló su teoría política, habría vivido la Segunda Guerra
Mundial y el nazismo siendo ella una mujer judía. Ambos autores responderían a las
cuestiones de cómo se organizan los seres humanos políticamente y cuales son los
problemas de sus tiempos, además de las soluciones a dichos problemas, ya sea con: la
propuesta del comunismo (Marx) y el republicanismo (Arendt) para acabar con las
desigualdades de la sociedad.
Por otro lado, ambos autores tendrán conceptos diferentes de la política. En el caso de
Arendt, ella concibe en el ser humano dos actividades fundamentales: La actividad
contemplativa (actividad intelectual) o la actividad activa (lo que construimos en
la sociedad), siendo la última la más importante en su teoría política. Esta constituye
tres dimensiones fundamentales: La labor; el trabajo y la acción . La acción es la
que permite la pluralidad e incluye el lenguaje, por lo cual, nos crea una identidad.
Además, con ella se crea la política, al ser las actividades de la condición humana y
nos permite ser libres.
En contraste, Marx tendrá una visión en la que son las fuerzas materiales de
producción y la economía las que crean las relaciones de producción. Y, en
consecuencia, la actividad política. En otras palabras, él lo diferenció en dos partes:
La primera, la infraestructura, está constituida por las fuerzas materiales de
producción (con lo que trabajamos) y las relaciones de producción (los roles dentro
del trabajo). Todo esto genera modos de producción y las clases sociales que en este
caso serán antagónicas: la burguesía y el proletariado.
Por otro lado, en cuanto a la superestructura, es la ideología que tenemos, es decir, las
creencias que tenemos, ya sea: políticas, religiosas, filosóficas, culturales, etc. que
sostienen a la infraestructura.
Asimismo, a pesar de que ambos diferenciaban lo material de lo propio del ser
humano. Marx no diferenció la labor de trabajo y consideraba que lo más importante
de los seres humanos era la labor y no la política, puesto que la propia sociedad
desigual había puesto la labor encima de las otras actividades humanas y Marx
buscaría cambiar las condiciones laborales. Sin embargo, Arendt daría suma
importancia a la política porque para ella lo esencial del hombre es la actividad
política. Y, a partir de allí la sociedad puede ganar cierta calidad de vida.
Por otra parte, siguiendo con las teorías de los autores. Marx propondrá que para que
haya un cambio en la sociedad, deben las fuerzas productivas entrar en conflicto con
las relaciones de producción existentes, sin embargo, para ello deben adquirir
conciencia de ser una clase y de cuál es su objetivo como clase (clase en sí y para sí).
Esto genera una unión de las personas y que se vuelvan una “masa” para poder
generar una lucha de clases. Algo que luego Arendt criticará porque la concepción de
“hombre-masa” es uno de los principales factores que facilitan la llegada de los
regímenes totalitarios.
Finalmente, siguiendo con el camino hacia el comunismo,el fin de la burguesía será
cuando empiece la revolución, el proletariado tome el poder y previamente debe de
haber una sociedad socialista. Posteriormente, el fin la propiedad privada, de las clases
sociales y empezará la dictadura del proletariado, que para Marx será la verdadera
democracia (comunismo) en donde el hombre se constituye en la sociedad y podrá ser
libre al no verse condicionado por una clase social ni ser expropiado de ningún
recurso (fin de la alineación).
Arendt, cuando analizó los modelos políticos como el de Marx y analizó los
regímenes totalitarios en su libro Los orígenes del totalitarismo(1951) y en Eichmann
en Jerusalén(1963). Verá ciertos problemas en el modelo de Marx tras su aplicación
de manera desfigurada con el Stalinismo en la URSS, ya que el modelo de Marx
puede desembocar en la eliminación de la propiedad privada, sin embargo, Hannah
Arendt explicará que es necesaria para que las cuestiones privadas (sentimientos,
necesidades, emociones) no se mezclen con la vida pública y después con la actividad
política, ya que esto solo solucionaría los problemas de necesidad o miseria y no al
nacimiento de una nueva forma política.
Por otra parte, siguiendo con el análisis de Arendt sobre los gobiernos totalitarios. En
primer lugar, Arendt propone elementos que permitieron la realización de los
regimenes totalitarios, no causas, ya sea: el imperialismo, el antisemitismo, la
modernidad (la priorización del producto) y las circunstancias sociales del ser
humano.
En estas dictaduras, hay una dominación que abarca a toda la condición humana y que
no reconoce la propia humanidad, sino que los seres humanos pasan a ser un animal o
una “masa”. Puesto que, las ideologías totalitarias son redondas y no hay lugar para la
impredecibilidad de la acción humana. Una vez esto aceptado, el hombre, el individuo
se vuelve superfluo, luego queda eliminada la pluralidad y éstos quedan reducidos
entonces a pura animalidad. Y ahí está la clave de la dominación: una vez que los
hombres han sido desposeídos de su condición humana (no deben pensar, no deben
juzgar, la ley regirá) son ya meros instrumentos que mediante el terror se pondrán al
servicio de la idea. Aquí ella introduce los conceptos de mal banal y mal radical. En
donde los dictadores actúan por el mal radical (a propósito y en contra de lo moral) y
las personas actúan por el mal banal (no reconocen que están actuando
incorrectamente, sino que solo siguen órdenes).
Este sistema de terror solo puede ser permitido cuando el ser humano se encuentra
aislado porque no tiene importancia en lo político ni puede expresar sus intereses. En
consecuencia, se genera una sociedad de masas porque se pierde la individualidad
porque la vida se limita a la producción y al consumo.
Finalmente, Arendt propondrá como modelo ideal ante los regímenes totalitarios, el
republicanismo, ya que, es un sistema en el que el poder se distribuye horizontalmente
y hay una ausencia de burocracia. Lo que genera libertad de expresión y democracia.
Un caso actual que refleja ambas perspectivas es la explotación de trabajadores en
fábricas textiles de Asia, donde marcas como Inditex y Shein han sido señaladas por
sobreexplotación de sus empleados. Desde la visión marxista, este fenómeno es una
manifestación del capitalismo salvaje, donde la búsqueda de acumulación de riqueza
permite la explotación en donde los trabajadores enriquecen a las grandes
corporaciones a costa de su trabajo. Desde la óptica de Arendt, la falta de acción
política y la deshumanización de los trabajadores en estas fábricas reflejan la
burocratización extrema y la alienación de los individuos. La inexistencia de un
espacio público donde estas personas puedan ejercer su derecho a la participación, los
convierte en sujetos invisibles dentro del sistema económico global.
En conclusión, La filosofía política contemporánea, a través de Marx y Arendt, ofrece
dos visiones complementarias de la política: una centrada en la economía y el
conflicto de clases, y otra en la acción y la libertad en el espacio público. Ambos
enfoques dieron un nuevo punto de vista sobre la política hasta la actualidad y
permitieron responder a ciertas cuestiones que siguen siendo importantes hoy en día.