James, Brow Notes on Community, Hegemony, and the Uses of the Past.
racionalmente motivado o en un acuerdo motivado de manera semejante.”
Anthropological Quarterly. January 1990 63 : 1 pp. 1-6 (1978: 40-41) Pero Weber insiste que se trata de un contraste ideal entre
tendencias opuestas que en la práctica pueden darse conjuntamente y,
NOTAS SOBRE COMUNIDAD, HEGEMONIA Y LOS USOS DEL PASADO
asimismo, reconoce que “la gran mayoría de las relaciones sociales tienen
Las representaciones del pasado son rasgos prominentes de la lucha esta característica comunal en algún grado, siendo al mismo tiempo
hegemónica tanto en sociedades tradicionales (donde las versiones determinadas en algún grado por factores asociativos” (1978: 41). Esta
culturalmente construidas del pasado están autorizadas para informar el formulación no sólo pone atención en “el constante entretejido de utilidad
sentido de identidad de la gente) como en las modernas sociedades económica y afinidad social” (Bendix, 1962: 476), sino que también
industriales. reconoce que la comunalización es un proceso siempre en marcha
difundiéndose en la vida social.
Comunidad:“Comunidad” refiere simplemente a “un sentido compartido
de pertenencia” (Weber, 1978: 40). Dado que el concepto es muy La comunalización tiene lugar a partir de varias bases. En su discusión sobre
vagamente aplicado tanto a un lugar como a un conjunto de personas, se la Vergemeinschaftung Weber (1978: 41) menciona una “hermandad
hace necesario insistir que en el presente ensayo, “comunidad” es definida religiosa, una relación erótica, una relación de lealtad personal, una
únicamente por su estado subjetivo. El sentido compartido de pertenencia comunidad nacional, the sprit de corps de una unidad militar (y) la familia”
combina típicamente componentes afectivos y cognitivos, así como un para ejemplificar el rango de posibilidades. Marx, por supuesto, enfatiza la
sentimiento de solidaridad y el reconocimiento de la identidad compartida. creación de relaciones comunales en base a una posición compartida de
clase como un aspecto crucial de la transformación de una clase en sí a una
Por extensión, “comunalización” es definida como cualquier patrón de clase para sí. Los casos bajo estudio que siguen están estrechamente
acción que promueve un sentido compartido de pertenencia. La relacionados con el interjuego entre los procesos de comunalización que
comunalización es un proceso continuo, para cuyo análisis, Weber nos surgen a partir de diferentes bases situadas entre los niveles de la familia 1
provee con una guía más útil que la de Durkheim. Si bien, los planteos de y la nación, tal y como son condicionados por cambios en la distribución del
Durkheim sobre comunalización son aun sugestivos, su rígida dicotomía poder en la economía capitalista mundial.
entre los dominios de lo sagrado y lo profano (1965: 52) y su interpretación
de los rituales sagrados del culto positivo como funcionando para La muy citada definición de nación de Anderson (1983) como “una
revitalizar un sentido de solidaridad que es disipado en el curso mundano comunidad política imaginada” no sólo afirma que el sentido de
de la vida cotidiana (1965: 385-392) segrega excesivamente el mundo de la pertenencia compartido es un proceso activo, sino que tácitamente
acción comunal de aquel en que la gente persigue sus intereses reconoce que un ideal de comunidad no puede ser generado sin un
individuales. La ubicuidad del proceso de comunalización es más concomitante sentimiento de solidaridad. Lo contrario, sin embargo, no es
efectivamente capturada en la remodelación que hace Weber del contraste posible.
entre Geminschaft y Gesellschaft. Weber plantea una distinción
Anderson también escribe “toda comunidad mayor que una villa primordial
fundamental entre relaciones comunales, en las que “la orientación de la
regida por contactos cara a cara (y aun en ese caso) es imaginada” (1983:
acción social... se basa en un sentimiento subjetivo de las partes ... de
15). La calificación tentativa aquí no está garantizada: comunalización
pertenencia compartida” (1978: 40) y relaciones asociativas en las que “la
siempre contiene un aspecto imaginativo. Anderson (1983:16) proclama
orientación de la acción social descansa en un acuerdo de intereses
que la nación es imaginada como una comunidad porque ella es “siempre desde la interacción y pasan a poseer una inefable y al mismo tiempo
concebida como una forma de camaradería horizontal y profunda.” La todopoderosa coercitividad in and of themselves (Geertz, 1973: 259-260)
camaradería profunda ciertamente ejemplifica que debe ser entendida por (Anderson 1983: 131-132). Tal como el término implica, la inevitabilidad de
“un sentimiento compartido de pertenencia” (a sense of belonging las relaciones primordiales es asociada con la creencia de que han existido
together) pero toda implicación de que las relaciones comunales son desde el comienzo mismo. Los estudios que siguen están particularmente
esencialmente horizontales debería ser resistida. Cuando uno se mueve a interesados en los aspectos políticos de la “primordialización”, usando este
lo largo de una escala de intensidad comunal —una escala que alcanza su término para describir los procesos por medio de los cuales ciertos tipos de
extremo en el punto designado por Turner (1969) como comunidad— relaciones comunales son promovidas y experimentadas como si
donde todas las separaciones son disueltas —las relaciones horizontales de poseyeran una inevitabilidad original y natural.
igualdad pueden devenir más pronunciadas y los lazos verticales atenuarse,
La experiencia primordial de la comunidad corresponde al orden social que
pero estos últimos no son incompatibles con la experiencia de comunidad,
Bourdieu (1977: 164-171) denomina “doxa” en que el mundo socialmente
aunque puedan parecer discordantes con el temperamento igualitario de
construido es “visto como un orden autoevidente y natural” (1977: 166)
estos tiempos. La popular identificación de los británicos con su familia
que es tomado como dado (1977: 165). La doxa prevalece en ausencia de
real, por ejemplo, da amplio testimonio del persistente poder de la
opiniones en contrario, donde “lo que es esencial va sin ser dicho porque
solidaridad vertical existente en las sociedades industriales divididas en
viene sin ser dicho” (1977: 167). Un orden dóxico, el que por supuesto
clases. Las relaciones comunales pueden, en otras palabras, incluir tanto
nunca es enteramente alcanzado, es aquel que ha llevado a cabo
dimensiones igualitarias como jerárquicas.
exitosamente “la naturalización de su 2 propia arbitrariedad” (1977: 164).
Todas las relaciones comunales son socialmente construidas. Aun si los Un aspecto de ello es la primordialización de las relaciones comunales, las
sociobiólogos encontraran soporte para su reclamo de que ciertos tipos de que son experimentadas como ineluctables precisamente porque, como
relaciones comunales son genéticamente basados, aun sería evidente que Anderson (1983: 131) ha dicho “en algo natural hay siempre algo no
la forma específica de esas relaciones está siempre cultural e elegido”.
históricamente determinada. Esto se aplica tanto a las así llamadas
A lo largo del mundo, no obstante, el campo de la doxa coexiste con el
relaciones “primordiales” como a cualquier otro tipo. Geertz (1973: 259)
campo de la opinión, el que Bourdieu describe como un universo de
reconoce esto cuando define una ligazón primordial (primordial
discurso o argumento (ver la distinción de Giddens (1979, 1984), entre
attachment) como aquel que proviene de lo dado —o más precisamente,
consciencia práctica y discursiva). Donde opiniones encontradas
como la cultura está inevitablemente envuelta en tales asuntos lo asumido
confrontan entre sí la primordialidad de las relaciones comunales es
como dado— de existencia social. A pesar de su condición de dados los
preservada sólo por su encarcelamiento en la dóxica prisión de la inocencia.
lazos primordiales no son simplemente usados como excusa para terminar
En cualquier parte del universo del discurso las bases de la comunidad son
prematuramente con el análisis sociológico, la identificación de ciertos
siempre vulnerables al desafío. Incluso, los rápidos y profundos cambios en
tipos de relaciones comunales como primordiales es importante y
la condiciones objetivas de la vida contemporánea amenazan
revelador. Dirige la atención al hecho de que algunas relaciones comunales
continuamente con subvertir los límites de la doxa. Pero, si bien por un lado
son sentidas como más profundamente vinculantes que otras hasta el
la primordialidad de las comunidades establecidas parece en todo lugar
punto en que parecen fluir más desde un sentido de afinidad natural que
bajo ataque, por otro lado, es igualmente evidente la presencia de nuevos
y vigorosos proyectos de primordialización. Quizá las más persuasivas y sino la autoridad moral de la tradición, cuyo mantenimiento requiere
poderosas formas contemporáneas de primordialización son el continuo trabajo cultural. Diferentes medios están disponibles a fin de
nacionalismo y la etnicidad, varios de cuyos componentes (parentesco, apuntalar la autoridad de la tradición, entre ellos, uno de los más
lenguaje, religión, localismo, etc) interactúan entre sí y con la ampliamente utilizados es la sacralización, como Weber (1978: 215) señaló
comunalización sobre otras bases, especialmente clase en formas cuando describió su tipo ideal de la autoridad tradicional como
extremadamente complejas y mediante múltiples vías. “descansando en una creencia establecida en la santidad de tradiciones
inmemoriales.”
El pasado: Parece ser que prácticamente en todos lados el sentido
compartido de pertenencia se alimenta al ser cultivado en el fértil suelo del La construcción de una tradición autorizada que identifica a todos aquellos
pasado. Aun las colectividades recientemente establecidas componen aceptados como miembros de la misma comunidad política es
rápidamente historias de si mismas que instalan en sus miembros el particularmente sobresaliente en la creación de naciones y sub-naciones.
sentido de identidad compartida, al tiempo que la solidaridad se ve La tradición, típicamente compone una versión del pasado que no sólo une
fortificada por el conocimiento de la gente que sus relaciones comunales entre sí a los miembros de una nación mediante la proclamación de su 3
poseen un origen histórico. descendencia compartida y/o su experiencia común, sino que también
asocia la nación como conjunto con un territorio particular el que —
La comunalización es ulteriormente reforzada por la convicción de que lo
manteniendo el imaginario doméstico de la familia— constituye su patria
que une estrechamente a un grupo de gente es, no simplemente un pasado
(homeland). Tales interpretaciones del pasado establecen el carácter
compartido, sino su origen común. Los antropólogos difícilmente necesiten
permanente de la comunidad nacional a despecho de todas las rupturas y
recordar que los reclamos de descendencia a partir de un ancestro común
vicisitudes de la historia. La continuidad esencial de la nación es a menudo
se cuentan entre los más efectivos y generalizados medios mediante los
representada en la figura del hombre de campo o del campesino, sin duda
que los grupos humanos forjan lazos comunitarios. Pero, lo que otorga al
porque su modo de vida parece reproducir indefinidamente el de las
parentesco su especial potencia como base para una comunidad es el
generaciones ancestrales, mientras sus íntimas conexiones con la tierra
hecho de que el parentesco puede rescatar el pasado no simplemente para
epitomizan el inviolable vínculo de la nación con su territorio.
afirmar un origen común sino que también puede reclamar identidades
substanciales en el presente. De este modo, el parentesco provee el idioma En los lugares en que prevalecen las normas del tradicionalismo, la
estandar de la comunidad para colectividades cuyo rango puede conducta es legitimada por apelación a lo precedente. Pero, la memoria es
comprender desde la familia, el linaje y el clan, hasta la nación y la raza; menos estable que los eventos que ella recolecta, y el conocimiento de lo
rango que puede incluso extenderse hasta abarcar a las hermandades sucedido en el pasado está siempre sujeto a retenciones selectivas,
religiosas, las hermandades feministas, los órdenes fraternos de todo tipo inocente amnesia y reinterpretaciones tendenciosas. Las tradiciones son
y la familia completa de las naciones. también inventadas (Hobsbawm and Ranger, 1983). En otras palabras, la
apelación a la autoridad de la tradición no impide la innovación.
Más allá de la retórica del parentesco (“la sangre es más espesa que el
Discutiendo la dominación tradicional Weber (1956: 101 citado en Bendix,
agua”), el poder del pasado para dar forma a las relaciones comunales en
1962: 331), escribe que: “como un asunto de principio, está fuera de toda
el presente, es más un asunto de la cultura que de la naturaleza. Lo que
cuestión la creación de nuevas leyes que se desvían de las normas
está en juego, no es la afinidad genética o la inercia de la conducta habitual
históricas. Pero, si bien, nuevos derechos son creados de hecho, esto es
posible sólo por la vía de reconocer que han sido válidos desde tiempos típicamente irregular, heterogéneo e incompleto y que opera a otros
inmemoriales.” La innovación puede así evadir los constreñimientos, aun niveles de conciencia más allá de la mera opinión o manipulación (Williams,
de un rígido tradicionalismo, apareciendo bajo el disfraz de la preservación, 1980: 38). Sus estructuras externas están normalmente fracturadas por
la recuperación o la purificación. contradicciones y, si bien puede absorber algunas corrientes opositoras,
simultáneamente genera otras. Por lo tanto, los análisis deben atender a
Hegemonía: Desde el momento en que el conocimiento de lo que ocurrió
los complejos movimientos y formaciones a través de los cuáles, como
en el pasado no puede ser definitivamente fijado, las formas prevalentes
Williams (1977: 112) afirma, la hegemonía es 4 continuamente “renovada,
de aprehenderlo están siempre en riesgo. Además, dadas las íntimas e
recreada, defendida y modificada....(pero) también continuamente
intrincadas conexiones entre conocimiento y poder (Foucault, 1980), en
resistida, limitada, alterada y desafiada por presiones que no son del todo
todo momento, el conocimiento socialmente organizado del pasado refleja
propias.”
y refracta simultáneamente la distribución y el ejercicio del poder. La
memoria es, de este modo un importante punto del conflicto político, en Esos movimientos atraviesan todos los niveles de la conciencia. Para
donde las versiones contendientes del pasado figuran preminentemente Williams (1977: 109-110) una de las ventajas conceptuales de hegemonía
en lo que puede describirse como “lucha por hegemonía”, en el sentido descansa en su negativa a igualar la conciencia con el sistema formal
abierto por Gramsci. articulado que puede ser y, habitualmente es, abstraído como “ideología”.
Desde luego, esto no excluye los significados, valores y creencias articulados
El logro de la hegemonía en el sentido de un “estado de ‘total autoridad
y formales que una clase dominante desarrolla y propaga. Pero no se iguala
social’ en el que, en ciertas coyunturas específicas, una alianza específica
con la conciencia; o dicho con mayor precisión, no se reduce la conciencia a
de clases se impone sobre el conjunto de la formación social mediante una
las formaciones de la clase dominante, sino que comprende las relaciones
combinación de ´coerción´ y ´consenso´” (Hall, 1980: 331), es muy raro.
de dominación y subordinación, según sus configuraciones asumidas como
Pero la lucha por la hegemonía entendida como el proceso mediante el cual
conciencia práctica, como una saturación efectiva del proceso de la vida ...
los intereses de otros grupos son coordinados con aquellos del grupo
a una profundidad tal, que las presiones y límites de lo que puede ser
dominante o potencialmente dominante, a través de la creación “no sólo
considerado en última instancia un sistema cultural, político y económico
de una armonía de principios económicos y políticos, sino también de una
nos dan la impresión a la mayoría de nosotros de ser las presiones y límites
unidad intelectual y moral” (Gramsci, 1971: 181), es continuo. Desde esta
de la simple experiencia y del sentido común.
última perspectiva, “comunalización” es un componente indispensable en
todo proceso hegemónico. Esta formulación recuerda la aserción de Gramsci (1971, 331) en el sentido
de que: “la relación entre el sentido común y el nivel superior de la filosofía
Hegemonía no puede ser adecuadamente entendida por simple referencia
es asegurada por la política”. Para Gramsci (1971: 323-331), “el sentido
a la tesis de la “ideología dominante” (Abercrombie, et al, 1980), más o
común” refiere a la concepción general del mundo que informa (da forma
menos coherentemente articulada, que la gente concientemente acepta o
a) la conciencia práctica, cotidiana de la gente común en una sociedad
rechaza. Tal como Laclau y Mouffe (1982: 100) argumentan, la hegemonía
particular. Siguiendo a Gramsci, Hall (1986: 20), afirma que el sentido
no es una relación externa entre agentes sociales preconstituidos, sino un
común es “el terreno de las concepciones y categorías en que es realmente
verdadero proceso en la constitución discursiva de aquellos agentes. Por
formada la conciencia práctica de las masas del pueblo...(y)...en la que, las
consiguiente, esto sólo puede ser captado como un proceso, que es
ideologías más coherentes y las filosofías pueden luchar por el dominio.”
Este tratamiento de la hegemonía como acompasando tanto “el nivel Comaroff y Comaroff, 1987; Corrigan y Sayer, 1985; Popular Memory
articulado, superior de la ideología” (Williams, 1977: 110), como la Group, 1982; Turton, 1984; Wright, 1985) muestran que la naturalización
comprensión comúnmente aceptada de la conciencia práctica y el sentido de la arbitrariedad es sólo una entre varias estrategias retóricas posibles,
común se conectan asimismo con la discusión de Bourdieu sobre la relación que son comúnmente discernibles en las construcciones hegemónicas de
entre el campo de la doxa en el que, “el orden cosmológico y político la historia y la comunidad. Además de la ‘naturalización’ Alonso (1988a: 44-
establecido ... circula sin ser dicho y por lo tanto, circula incuestionado” 45), también identifica ‘departicularización’ (o universalización) e
(1977: 166), y el campo de opinión definido por la confrontación de ‘idealización’ entre una “multiplicidad de técnicas” por medio de las que,
argumentos ortodoxos y heterodoxos que reconocen la posibilidad de las ideologías hegemónicas se apropian y transforman las historias
creencias diferentes y antagónicas.” (p. 164). Bourdieu argumenta que el populares”. La departicularización es el proceso por medio del cual los
límite entre el campo de opinión y el campo de la doxa es un lugar crucial discursos y las prácticas históricas son vaciados de sus significados locales
de la lucha hegemónica. la clase dominada tiene interés en retrotraer los y concretos y universalizados, convertidos en la propiedad de todos
límites de la doxa exponiendo la arbitrariedad de lo dado; las clases aquellos que son incorporados dentro de la hegemonía. La idealización es
dominantes tienen interés en defender la integridad de la doxa o, al menos, el proceso a través del que, el pasado, es ordenado y convertido en
establecer en su lugar el necesariamente imperfecto substituto de la aceptable personificación de los valores dominantes.
ortodoxia (p. 169)
La afirmación de Anderson (1983: 15) de que la nación es imaginada como
De este modo, a fin de poner en cuestión y discusión aquello que fue “inherentemente limitada” se aplica también a otros tipos de
previamente no cuestionado y por tanto indiscutido, es un acto de comunidades. Ninguna nación se imagina a sí misma como co-término de
emergencia de la conciencia política. humanidad (p. 16), pero toda comunidad es definida por oposición a otras.
Por tanto, la comunalización es, a la vez, un proceso de inclusión y
Por el contrario, la primordialización como una instancia de lo que Bourdieu
exclusión. Mientras las diferencias entre aquellos que son incorporados
(p. 164) considera la tendencia de “todo orden establecido...para
dentro de una comunidad son a menudo atenuadas u obscurecidas; las
producir...la naturalización de su propia arbitrariedad” es un acto de
diferencias entre los de adentro y los de afuera son afirmadas
reducción de la conciencia política. El sector particular del sentido común
obstensiblemente. Este patrón de polarización entre comunidad y
en el cual las luchas por el pasado son resueltas, es aquel de la memoria
homogeneización puede luego fortificarse (Tambiah, 1986: 120) apelando
popular el que, de acuerdo con el Popular Memory Group (1982: 211) es
al pasado que representa las distinciones culturales como diferencias
estructurado mediante dos conjuntos de relaciones —de un lado, “la
esenciales y originales. No obstante, ninguno de estos procesos es
relación entre la memoria dominante y las formas oposicionales” y, del
uniforme o indefendible. Las contradicciones y distorsiones dentro de
otro, la relación entre “los discursos públicos” y “el más privatizado sentido
cualquier discurso hegemónico, así como las discrepancias entre ellos y la
del pasado que es generado dentro de una cultura vivida.” Las imágenes y
comprensión popular del sentido común deja tales discursos vulnerables a
los sentimientos de comunidad que son producidos, contestados, 5
la penetración, la crítica y el rechazo (Scott, 1985; Willis, 1981). La lucha
difundidos y modificados en este terreno, resaltan claramente en
por la hegemonía es siempre un proceso abierto de contestación así como
proyectos destinados a promover o resistir la unidad intelectual y moral
incorporación, de negociación y resistencia, así como de acomodación y
que define una hegemonía efectiva. Estudios recientes (por ejemplo
consentimiento. La conexión política que Gramsci precisa “entre el sentido
Alonso, 1988a 1988b; Bommes y Wright, 1982; Brow 1988; Comaroff 1985:
común y el nivel superior de la filosofía” debería ser entendido en el más
amplio sentido posible. Los oficiales del estado y los partidos políticos se
cuentan ciertamente entre las mayores agencias que determinan esta
relación, pero las instituciones culturales, educacionales y religiosas, así
como la familia y todo tipo de organizaciones voluntarias se hallan
fundamentalmente envueltas (Hall, 1977: 110). Como Williams enfatiza en
el pasaje citado antes, el concepto de hegemonía dirige la mirada a las
relaciones de dominación y subordinación....como una saturación efectiva
del proceso de la vida —no solamente de actividades políticas y
económicas, sino sobre la sustancia de la identidad vivida y las relaciones
en su conjunto.
En resumen, la lucha hegemónica es omnipresente en la vida social. Los
trabajos reunidos en esta compilación examinan un variado rango de sitios,
vehículos y procesos de actividad hegemónica. Su unidad descansa en su
foco compartido en las prácticas que alimentan un sentido de pertenencia
mediante la construcción y diseminación de persuasivas visiones del
pasado. El tema crucial de las luchas hegemónicas es tal vez más obvio en
los proyectos oficialmente organizados y en producciones como por
ejemplo los rituales de estado, los textos escolares, las ceremonias
religiosas y los medios masivos de comunicación; pero, es también
evidente en las prácticas no-oficiales de la vida 6 cotidiana, donde satura el
terreno del sentido común donde las ideologías luchan por la dominación.
Los estudios presentados se apoyan en investigaciones etnográficas e
históricas, a fin de analizar el juego que se establece, no sólo en los rituales
autoritativos de herencia y desarrollo (Brow, Church), sino también en la
formación del paisaje (Crain, Swedenburg), en la representación de dramas
locales y celebraciones folklóricas (Church, Crain), en la poesía, la pintura y
los estilo de vestir (Swedenburg) etc. Estos trabajos demuestran que en la
lucha por la comunidad, las revisiones de la historia son tan persuasivas
como son, a un mismo tiempo indefinidamente impugnadas.