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Resumen Modulo 2

El documento aborda el embarazo, maternidad y paternidad en adolescentes, enfatizando la importancia de los derechos y el acompañamiento en este contexto. Se discuten las responsabilidades de las instituciones educativas y de salud para garantizar el respeto a estos derechos, así como la evolución del marco legal en Argentina que reconoce a los adolescentes como sujetos de derecho. Se presentan diversas leyes que protegen y promueven los derechos de niños, niñas y adolescentes, destacando la necesidad de un cambio de paradigma en la relación entre adultos y jóvenes.

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Resumen Modulo 2

El documento aborda el embarazo, maternidad y paternidad en adolescentes, enfatizando la importancia de los derechos y el acompañamiento en este contexto. Se discuten las responsabilidades de las instituciones educativas y de salud para garantizar el respeto a estos derechos, así como la evolución del marco legal en Argentina que reconoce a los adolescentes como sujetos de derecho. Se presentan diversas leyes que protegen y promueven los derechos de niños, niñas y adolescentes, destacando la necesidad de un cambio de paradigma en la relación entre adultos y jóvenes.

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Embarazo, maternidad y paternidad

en las adolescencias:
acompañamiento, derechos y cuidados

Adolescencias
y derechos:
“Del dicho al hecho…”
Adolescencias y derechos:
“Del dicho al hecho…”

Retazos de la vida cotidiana

Historia ilustrada: Situación 1

2
DESCRIPCIÓN GRÁFICA

Reunión de personas adultas/docentes en un salón de docentes.


Texto docente 1: Colegas, ¿cómo van a evaluar a la chiquita que tuvo a su bebé?
¿La consideran alumna regular? A mí me da lástima y todo, pero evaluarla como si
hubiera venido me parece injusto con el resto del curso, que se esfuerzan en no
faltar y cumplir como estudiantes.
Texto docente 2: Disculpame, pero no pasa porque le tengas lástima, esta
estudiante está maternando y tiene un marco legal que la avala para tener otro
régimen de asistencia, no depende de tu voluntad.

Historieta ilustrada: Situación 2

3
DESCRIPCIÓN GRÁFICA

Sala de espera de un centro de salud donde dos adolescentes mujeres conversan


entre sí.

Texto adolescente 1: Qué bueno que me hiciste caso y viniste hoy, los jueves está
la ginecóloga que es una genia, que no te obliga a venir con tu mamá y te atiende
bien. Te explica todo re claro.
Texto adolescente 2: Sí, me convenciste… No quiero que mi vieja se entere de mi
vida. ¿Decís que ella me dará las pastillas?

Preguntas disparadoras

Si se tratara de un adolescente que es padre, ¿también podría contar con un


régimen de asistencia especial?

¿La adolescente que fue madre debería priorizar el estudio y que otra persona
se encargue de la crianza?

El accionar de la escuela, a través del docente, ¿garantiza los derechos de


esta adolescente madre?

En la consulta con la adolescente, ¿cómo debería responder la ginecóloga


ante la demanda de un método anticonceptivo? ¿Indica el que considera más
acertado por la edad y la rutina de vida de la adolescente? ¿Escucha la
demanda que trae la joven? ¿Ofrece distintas alternativas mostrando
beneficios y riesgos de cada una de ellas?

Si la madre de la adolescente quiere entrar a la consulta, ¿debería hacerlo


aunque su hija no quiera?

¿Considerás que hay derechos vulnerados en estas escenas? ¿Cuáles? ¿De


quiénes?

4
Los derechos como guía

Relacionarnos con personas adolescentes, trabajar con ellas, recibirlas en nuestras


instituciones, convertirnos en adultos y adultas referentes para ellas nos posiciona
en un lugar que conlleva grandes desafíos. Preguntas como las anteriores y
muchas otras pueden atravesar nuestra tarea y nuestro rol.

Pero el problema no son las preguntas, que suelen aparecer aunque no lo desee-
mos: lo relevante está en las respuestas que demos. ¿Qué responder? ¿Desde
dónde hacerlo? ¿Qué debe guiar nuestras acciones?

Entrar en relación con las y los adolescentes nos compromete a crear espa-
cios de respeto hacia sus derechos, derechos que no dependen de nuestra
voluntad ni nos convierten en “copados” o “profes piolas” si los cumplimos,
sino en ciudadanos y ciudadanas que conocen y respetan los marcos lega-
les que se han gestado en nuestro país.

Un nuevo paradigma

El conjunto de leyes que amplían derechos para distintos sectores de la población


forma parte de un cambio de paradigma importante y significativo: el pasaje de la
concepción de minoridad y patronato a la concepción de niños, niñas y
adolescentes (NNyA) como sujetos de derecho. Hasta 1990, en la Argentina rigió el
“paradigma tutelar” para el abordaje de las infancias y las adolescencias. Este
modelo caracterizaba a NNyA como inferiores respecto de las personas adultas e
“incapaces” de hacerse cargo de sus propios asuntos. Se establecía que quienes
debían tomar decisiones en su nombre fueran las personas “capaces”, es decir, sus
progenitores o el Estado.

Dentro de esta concepción, por ejemplo, el consentimiento informado para la


atención en salud lo daban directamente sus representantes y no se consideraba la
voluntad o la opinión del denominado “menor”, ya que este no contaba con las
capacidades necesarias para la toma de decisiones.

5
Con la ratificación de la Convención sobre los Derechos del Niño (en 1990)
y su posterior incorporación a la Constitución Nacional (en 1994), la
Argentina se comprometió a modificar el abordaje de su legislación e
incorporar el nuevo “paradigma de la protección de derechos” que se basa
en el enfoque de derechos humanos. Este nuevo modelo reconoce a los
NNyA como sujetos plenos de derechos y para garantizarlos define
deberes especiales para los progenitores, el Estado y a la comunidad.

El rol de las personas adultas

¿Qué supuso el pasaje al nuevo paradigma? ¿Implica que ahora pensamos que los
“menores” han crecido y ya no nos necesitan? ¿Tienen derecho a decidir sobre sus
vidas desde tan temprano? ¿Ya no tenemos nada que hacer las personas adultas?
Esto es incorrecto. El cambio de paradigma nos da funciones muy importantes a
las personas adultas que acompañamos a niños, niñas y adolescentes. Tanto las
familias como el Estado a través de sus agentes del ámbito educativo y de la salud,
entre otras áreas, deben convertirse en garantes del buen desarrollo de niños, niñas
y adolescentes. A través de sus acciones y medidas, deben garantizar el adecuado
crecimiento y formación para que vayan adquiriendo progresivamente mayor grado
de autonomía e independencia, conociendo en este trayecto el mejor modo de
cuidarse a sí mismos y a quienes los rodean.

La familia, la escuela y todas las instituciones por las cuales transitan las infancias y
adolescencias deben ser conocedoras de los derechos vigentes y creadoras de
encuadres en donde estos se respeten.

Las leyes y los planes y programas que presentamos a continuación son, entre
otros, los que garantizan los derechos de los que venimos hablando. Vamos a
conocerlos mejor en los próximos apartados.

6
Las leyes

Con la sanción de la Ley 26.061 de Protección Integral de Niños, Niñas y Adoles-


centes en 2005 se creó el Sistema Integral de Protección de Derechos de NNyA. Al
año siguiente se sancionó la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral. Ambas son
representativas de un momento histórico en el que se modificó la forma en que las
instituciones del Estado entendían las infancias y las adolescencias y se impulsó la
transformación de los vínculos entre las personas adultas y las niñas, niños y ado-
lescentes en una dimensión que jerarquiza el ejercicio de los derechos por sobre
todas las cosas.

Conocer estas y todas las leyes nacionales que se ocupan de los derechos sexua-
les en nuestro país es importante no sólo porque forman parte del ordenamiento
legal que nos rige como sociedad, sino porque, tal como estamos trabajando en el
módulo, estas normativas nos ofrecen la posibilidad de ayudarnos a encontrar un
posicionamiento institucional que tenga en cuenta las complejidades que implica el
trabajo con la niñez y la adolescencia.

A continuación podrás ver un resumen de la legislación nacional vigente en la


Argentina que enmarca los derechos de niños, niñas y adolescentes.

Declaración Universal de Derechos Humanos (1948)


Fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948, tras el
tremendo impacto de la Segunda Guerra Mundial.
Engloba un conjunto de derechos inherentes a la condición de seres humanos, sin
distinción de sexo, nacionalidad, lugar de residencia, origen étnico, color de piel,
religión, lengua, edad, partido político o condición social, cultural o económica. Son
derechos universales, indivisibles e interdependientes.

Disponible aquí

7
Convención sobre los Derechos del Niño (1989)
La Convención es un tratado internacional adoptado por la Asamblea General de
Naciones Unidas en 1989 que reconoce los derechos humanos de todos los niños,
niñas y adolescentes. Establece que los Estados que lo ratifiquen deben asegurar de
manera obligatoria para todos los menores de 18 años el goce y garantía de los
derechos contenidos en él, sin distinción de raza, color, idioma, lugar de nacimiento
o cualquier otra condición del niño/a, de sus padres o de sus representantes legales.

Disponible aquí

Ley 25.584 de Acciones contra Alumnas Embarazadas


(2020) y su Modificatoria (Ley 25.808, de 2003)
En su artículo 1º establece que los directivos o responsables de los establecimientos
oficiales y privados de educación pública no podrán adoptar acciones institucionales
que impidan la prosecución normal de los estudios a las estudiantes durante la gesta-
ción o el periodo de lactancia, y a los estudiantes en su carácter de progenitores.

Disponible aquí

Ley 25.673 de Salud Sexual y Procreación Responsable


(2002)
Se garantiza el acceso a métodos anticonceptivos a través del Programa Nacional
de Salud Sexual y Procreación Responsable (PNSSyPR), creado por esta ley.
Además, la ley establece que:
Todos los efectores de salud deben brindar información sobre sexualidad, repro-
ducción y prevención de embarazos no intencionales.
Con asesoramiento de un especialista, cada persona puede decidir qué método es
más adecuado para sí misma.

Disponible aquí

8
Ley 25.929 de Parto Respetado (2004)
Establece los derechos de las mujeres, niñas y adolescentes referidos al embarazo,
trabajo de parto, parto y postparto.
De acuerdo a la ley, la persona embarazada tiene derecho a:
Ser informada sobre las distintas intervenciones médicas que pudieran
tener lugar de manera que pueda optar libremente cuando haya diferentes
alternativas.

Estar acompañada por una persona de su confianza y elección durante el


trabajo de parto, el parto y el postparto.

Ser tratada con respeto y de modo individual y personalizado para que se le


garantice la intimidad durante todo el proceso asistencial.

Que se tengan en consideración sus pautas culturales.

Al parto natural, respetuoso de los tiempos biológico y psicológico, evitando


prácticas invasivas y el suministro de medicación que no estén justificados
por el estado de salud de la parturienta o de la persona por nacer.

No ser sometida a ningún examen o intervención cuyo propósito sea de


investigación, salvo que haya consentimiento manifestado por escrito bajo
protocolo aprobado por el comité de bioética.

Tener a su lado a su hijo o hija durante la permanencia en el establecimien-


to sanitario, siempre que el o la recién nacido/a no requiera de cuidados
especiales.

Ser informada, desde el embarazo, sobre los beneficios de la lactancia mater-


na y recibir apoyo para amamantar.

Disponible aquí

9
Ley 26.061 de Protección Integral de Niñas, Niños y Ado-
lescentes (2005)
Presenta el marco general para la aplicación en nuestro país de la Convención de
los Derechos del Niño (CDN), incorporada a la Constitución Nacional en 1994.
Suma tres principios rectores de la CDN:
Autonomía progresiva: NNyA tienen la capacidad de tomar decisiones y de
asumir responsabilidades, de forma gradual, mientras van creciendo. En
tanto aumenta esta capacidad, también debe aumentar su autonomía y con
ello disminuir la intervención de las instituciones del Estado.

Interés superior de NNyA: es la máxima satisfacción, integral y simultánea


de sus derechos y garantías, considerados según la singularidad de cada
situación.

Participación directa: NNyA tienen derecho a la libertad de expresión; libertad


de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de todo tipo, sin considera-
ción de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o impresas, en forma artística
o por cualquier otro medio elegido.

Disponible aquí

Ley 26.150 de Educación Sexual Integral (ESI) (2006)


Busca fortalecer y garantizar el lugar de la escuela en el acompañamiento de niños,
niñas y adolescentes durante su proceso de crecimiento y de desarrollo de su
sexualidad.
Para ello:
Garantiza el derecho de acceso a la ESI en todos los niveles del sistema edu-
cativo.

Plantea una educación integral en la que se trabajan aspectos biológicos,


psicológicos, sociales, afectivos y éticos.

Establece que los contenidos deben plantearse de acuerdo a la edad y nivel


evolutivo de las y los estudiantes.

10
Propone la ESI como eje transversal a todas las materias para asegurar la
inclusión y el respeto de todas las personas.

Aborda la ESI a partir de cinco ejes:

Valorar la afectividad.

Ejercer nuestros derechos.

Cuidar el cuerpo y la salud.

Garantizar la equidad de género.

Respetar la diversidad.

Disponible aquí

Ley 26.206 de Educación Nacional (2006)


Establece a la educación como una prioridad nacional y una política de Estado para
construir una sociedad justa, reafirmar la soberanía e identidad nacional, profundi-
zar el ejercicio de la ciudadanía democrática, respetar los derechos humanos y
libertades fundamentales y fortalecer el desarrollo económicosocial de la Nación.
Además:
Establece la obligación de brindar conocimientos y promover valores que
fortalezcan la formación integral de una sexualidad responsable.

En su artículo 81 afirma que se buscará garantizar el acceso y la permanencia


en la escuela de las alumnas que están cursando un embarazo, así como la
continuidad de sus estudios luego de la maternidad, evitando cualquier forma
de discriminación que las afecte. Las escuelas contarán con salas de lactan-
cia. En caso de necesidad, las autoridades jurisdiccionales podrán incluir a
las alumnas madres en condición de pre y posparto en la modalidad de edu-
cación domiciliaria u hospitalaria.

Disponible aquí

11
Ley 26.233 sobre Centros de Desarrollo Infantil (2007)
Tiene como objeto la promoción y regulación de los centros de desarrollo infantil
(CDI). Los CDI son espacios destinados a la atención integral de niños y niñas de
hasta cuatro años de edad, que además deben realizar acciones para instalar, en
los ámbitos familiar y comunitario, capacidades que favorezcan la promoción y
protección de sus derechos.

Disponible aquí

Ley 26.390 de Prohibición del Trabajo Infantil y


Protección del Trabajo Adolescente (2007)
Fija la edad mínima de admisión al empleo en los 16 años y prohibe el trabajo de las
personas menores de esa edad en todas sus formas, exista o no relación de
empleo contractual, y sea el empleo remunerado o no.

Disponible aquí

Ley 26.364 de Prevención y Sanción de la Trata de


Personas y Asistencia a sus Víctimas (2008)
Tiene como objeto implementar medidas destinadas a prevenir y sancionar la trata
de personas, asistir y proteger a sus víctimas.

Disponible aquí

Ley 24.714 de Asignación Universal por Hijo o Hija (AUH)


(2009)
Es un seguro social para personas desocupadas, que trabajan de manera informal o
no registrada o que ganan menos del salario mínimo, vital y móvil, que brinda un
beneficio por cada hijo/a menor de 18 años. Se otorga hasta un máximo de cinco por
persona beneficiaria, priorizando a los hijos discapacitados y a los de menor edad.

Disponible aquí

12
Ley 26.485 de Protección Integral para Prevenir,
Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en
los Ámbitos en que Desarrollen sus Relaciones
Interpersonales (2009)
Previene y sanciona las conductas basadas en una relación desigual de poder que,
de manera directa o indirecta, afectan la vida, la libertad o la seguridad personal de
las mujeres en cualquier ámbito en el que se desarrollen.
Define y protege frente a los distintos tipos de violencias: física, psicológica, sexual,
reproductiva, obstétrica, económica y/o simbólica sufridas tanto en el ámbito
familiar, como en el institucional, laboral, mediático o en la vía pública.

Disponible aquí y aquí

Ley 26.529 de Derechos del Paciente, Historia Clínica y


Consentimiento Informado (2009)
Establece la satisfacción prioritaria de los derechos de NNyA sin ningún tipo de
menoscabo y discriminación y prioriza su autonomía en la toma de decisiones.

Disponible aquí

Ley 26.743 de Identidad de Género (2012)


Garantiza el derecho a la identidad de género según la vivencia interna e individual.
El género puede corresponder o no con el sexo asignado al nacer.
Además, la ley:
Reconoce el derecho de toda persona a identificarse y ser identificada con el
género autopercibido, sin más requisito que la expresión de su voluntad en
todos los ámbitos en los que se desenvuelva.

Establece que en todos los documentos se reconozca la identidad de género


autopercibida.

Permite el cambio de sexo, nombre de pila e imagen, sin exigir tratamientos


médicos, psicológicos ni autorización judicial.

13
En el caso de NNyA, deben contar con acompañante para la toma de la decisión.
De la misma forma, la ley establece el derecho a recibir tratamiento médico para
ajustar su corporalidad a su identidad.

Disponible aquí

Código Civil y Comercial (CCYC) y Resolución 65/15


(2015)
En su artículo 26, el CCyC establece que adolescentes entre 13 y 16 años tienen
aptitud para decidir de manera autónoma respecto de tratamientos que no resulten
invasivos ni comprometan su estado de salud o provoquen un riesgo grave en su
vida o integridad física.
La Resolución 65/15 especifica que dichos tratamientos incluyen el acceso a todos
los métodos anticonceptivos transitorios, al testeo de VIH y a interrupciones
voluntarias del embarazo.
A partir de los 16 años tienen capacidad plena para la toma de decisiones sobre el
cuidado del propio cuerpo, como una persona adulta.

Disponible aquí y aquí

Ley 27.364 del Programa de Acompañamiento para el


Egreso de Jóvenes sin Cuidados Parentales (2017)
Crea un programa de acompañamiento para el egreso de adolescentes/jóvenes sin
cuidados parentales desde los 13 hasta los 21 años. Además de ofrecer un
acompañamiento personal, les brinda una asignación económica mensual.

Disponible aquí

14
Ley 27.455 El Abuso Sexual Infantil es un Delito de
Instancia Pública (2018)
Se modifica el Código Penal y el abuso sexual infantil pasa a ser un delito de
instancia pública. Esto implica que el Estado deberá investigar de oficio cualquier
caso de abuso sexual contra niños, niñas y adolescentes. Antes, la necesidad de
que el padre, madre o tutor de la víctima ratificara la denuncia era un obstáculo para
que actuara la Justicia.

Disponible aquí

Ley 27.499 Micaela (2018)


Establece la capacitación obligatoria en género y violencia de género para todas las
personas que se desempeñan en la función pública, en los poderes Ejecutivo,
Legislativo y Judicial de la Nación. Su meta es que las personas que desempeñan
funciones públicas adquieran herramientas que permitan identificar las
desigualdades de género y elaborar estrategias para su erradicación.
Se conoce la como “Ley Micaela” en conmemoración de Micaela García, una joven
entrerriana de 21 años que fue víctima de femicidio.

Disponible aquí

Ley 27.452 Brisa (2018)


Establece que los hijos y las hijas de mujeres víctimas de femicidio o de homicidio
en contexto de violencia intrafamiliar y/o de género deben ser protegidos para que
crezcan en un ambiente sano y libre de violencias. Por eso, tienen derecho a recibir
una reparación económica mensual, acceder a una cobertura integral de salud y
ser acompañados de manera integral durante su crianza.

Disponible aquí

15
Ley 27.610 de Regulación del Acceso a la Interrupción
Voluntaria del Embarazo y a la Atención Postaborto
(2021)
Establece el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) durante las
primeras 14 semanas de gestación. Después de ese plazo, solo se autoriza si el
embarazo es producto de una violación o ante el peligro de la vida o la salud de la
persona gestante.
De acuerdo a esta ley:
Luego de la firma del consentimiento informado, la práctica debe garantizarse
en los servicios del sistema de salud o con su asistencia en un plazo máximo
de 10 días.

El o la profesional de la salud implicado/a directamente en la práctica tendrá


derecho a la objeción de conciencia, a menos que la vida o salud de la
persona gestante esté en peligro y requiera atención inmediata e
impostergable. No se podrá alegar objeción de conciencia para negarse a
prestar atención sanitaria posaborto.

Si una persona interrumpe su embarazo fuera del plazo de 14 semanas de


gestación, y sin que su situación esté contemplada entre en las causales que
establece la Ley de Interrupción Legal del Embarazo, puede ser penada con
prisión de tres meses a un año.

Las personas mayores de 16 años tienen plena capacidad para prestar su


consentimiento para interrumpir su embarazo. En el caso de las personas
menores de 16 años, se requerirá su consentimiento junto a la asistencia de
sus representantes legales, o de las personas que ejerzan formal o
informalmente roles de cuidado.

Disponible aquí

16
Ley 27.611 de Atención y Cuidado Integral de la Salud
durante el Embarazo y la Primera Infancia (2021)
Extiende la Asignación Universal por Embarazo (AUE) para abarcar la totalidad de
la gestación. Además:
Amplía el pago por nacimiento y por adopción a las personas beneficiarias de
la Asignación Universal por Hijo (AUH).

Prevé la provisión pública y gratuita de insumos esenciales durante el


embarazo y para la primera infancia, coordinando y ampliando los programas
existentes.

Crea el Sistema de Alerta Temprana de Nacimientos y el Certificado de


Hechos Vitales con el objeto de garantizar el derecho a la identidad de las
niñas y niños recién nacidos.

Disponible aquí

LEY 27.675 NACIONAL DE RESPUESTA INTEGRAL AL VIH,


HEPATITIS VIRALES, OTRAS INFECCIONES DE
TRANSMISIÓN SEXUAL Y TUBERCULOSIS (2022)
La ley nacional de sida de 1990, procuraba que todas las personas que viven con
VIH tienen derecho a acceder al tratamiento - cómo obligación del Estado - a través
del sistema público de salud, las obras sociales y/o las prepagas. Además hace
hincapié en la confidencialidad y privacidad de los diagnósticos. No tienen
obligación de contarlo.
Con la actualización del año 2022, la ley 27675, reafirma los acuerdos anteriores y
desarrolla los siguientes puntos:
Promover un abordaje centrado en los derechos humanos de las personas
afectadas por VIH, así como la intersectorialidad y la integralidad.

Abordar una respuesta integral al VIH requiere un trabajo conjunto de


efectores de salud, funcionarios públicos ministeriales, organizaciones de la
sociedad civil, grupos de pares y personas afectadas, sociedades científicas,
entre otras.

17
Eliminar algunas barreras para la implementación del autotest y estrategias
de prevención como la Profilaxis Pre Exposición (PrEP).

Eliminar las formas de criminalización a la exposición o transmisión del VIH.

Frenar el estigma y la discriminación en todas sus formas, protegiendo a


las personas con VIH y otras ITS y también a aquellas personas
especialmente expuestas.

Proteger de la discriminación en todos los ámbitos incluido el laboral


y asegurar la privacidad del diagnóstico.

Favorecer la empleabilidad de las personas con VIH prohibiendo el testeo


en preocupacionales en los ámbitos públicos y privados.

Establecer mecanismos para asegurar a aquellas personas en situación de


vulnerabilidad acceso a las pensiones no contributivas, y para
quienes viven con VIH y/o ciertas consecuencias de las hepatitis
virales la posibilidad de acceder a una jubilación anticipada con 20
años de aportes. Se trata de medidas dirigidas a garantizar y reparar
derechos, orientadas a personas que transcurrieron desde su diagnóstico
años de exclusión y discriminación.

Disponible aquí

Resolución 1062/2023 - Anticoncepción Hormonal de


Emergencia (AHE)
Dicha resolución establece que la AHE pasa a ser de venta libre, es decir que no
será requerimiento una receta médica para su adquisición en farmacias. La
resolución detalla que la AHE es la última oportunidad anticonceptiva para evitar un
embarazo no intencional, lo que constituye un hecho trascendente en todas las
dimensiones de la vida de una persona con capacidad de gestar a cualquier edad
y siempre tendrá un impacto positivo para su salud y calidad de vida. Además
enfatiza la seguridad de las estrategias de AHE.

Disponible aquí

18
Los planes y programas específicos sobre la
temática

Plan de Prevención del Embarazo no Intencional en la


Adolescencia
Tiene por objetivo prevenir los embarazos no intencionales en la adolescencia,
trabajando de manera conjunta los ministerios nacionales de Salud, Desarrollo
Social y Educación para garantizar los derechos de los y las adolescentes al acceso
gratuito a los métodos anticonceptivos, la educación sexual integral y las asesorías
en las escuelas, la consejería en salud sexual y reproductiva y a actividades de
promoción comunitarias.

Disponible aquí

Plan 1000 Días


Es una política estratégica del Estado nacional que tiene como objetivo la atención
y cuidado integral de la salud durante el embarazo y la primera infancia del bebé.
Reconoce la gestación, el nacimiento, la crianza y el cuidado de niñas y niños como
una responsabilidad pública, comprometiendo a las distintas áreas y niveles de
gobierno en una acción conjunta, bajo una mirada integral de cursos de vida y con
perspectiva de derechos.

Disponible aquí

Programa de Retención Escolar de Alumnas


Embarazadas, Madres y Alumnos Padres
El programa, dependiente del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos
Aires, tiene como objetivo crear en las escuelas un dispositivo de trabajo
institucional que incluya nuevas estrategias para la retención escolar de las alumnas
embarazadas, madres y de los alumnos padres, a partir de la formación de
referentes institucionales en los establecimientos.

19
Además, el programa:
Busca generar espacios de reflexión con adolescentes madres y padres
sobre la importancia de la finalización de la escuela media, en tanto es un
proyecto diferente pero no excluyente de la situación de embarazo,
maternidad y paternidad adolescente.

Ante períodos de ausentismo prolongado (reposo durante el embarazo,


postparto, enfermedad de hijos/as, entre otros) supone el acompañamiento
docente para recuperar los contenidos trabajados.

Comprende el armado de vínculos con espacios del nivel inicial que puedan
alojar a sus hijos e hijas.

Establece una licencia con inasistencias justificadas por nacimiento de hijo/a


de 45 días para la adolescente madre y de 30 para el alumno padre. Además,
habilita permisos especiales para no asistir, ingresar tarde o retirarse antes
para la atención de la salud del hijo/a.

Disponible aquí

Programa de Nutrición y Alimentación Nacional


Destinado a cubrir los requisitos nutricionales de NNyA hasta los 14 años,
embarazadas, personas discapacitadas y de ancianos y ancianas desde los 70
años en situación de pobreza.

Disponible aquí

Todo embarazo no intencional en la adolescencia pone


de manifiesto la vulneración de derechos

Conocer las leyes y marcos normativos vigentes en nuestro país es clave para
encarar la tarea con adolescencias porque nos permite trabajar desde un enfoque
de derechos. Esta perspectiva se vuelve imprescindible a la hora de abordar las
maternidades y paternidades en las adolescencias.

20
Respetar y restituir los derechos que las y los adolescentes tienen en tanto sujetos
nos permitirá promover su acceso a la escuela, a ser escuchados/as y a poder
tomar decisiones sobre su cuerpo y su salud.

¿Qué pasa cuando esos derechos son vulnerados?

Los datos sobre embarazos no intencionales en la adolescencia nos muestran la


brecha entre la teoría y la realidad.

70%
de los embarazos en adolescentes entre 15 y 19 años no
son intencionales. Este porcentaje sube a 85% en niñas
menores de 15 años y la mayoría es consecuencia de
situaciones de abuso sexual y violación.

*Datos del ENIA 2020

Las causas de los embarazos


no intencionales

Interrupción en la trayectoria escolar

En la Argentina, el 55% de las adolescentes madres ya estaba fuera del sistema


antes de la ocurrencia del primer embarazo.

Fuente: Estudio Milena 1.0 sobre las consecuencias socioeconómicas del embara-
zo en la adolescencia en la Argentina, coordinado por el Plan Nacional de Preven-
ción del Embarazo No Intencional en la Adolescencia y realizado en cooperación
con el Fondo de Población de las Naciones Unidas. Disponible aquí

21
Pobreza e inequidad social

Tanto la tasa de fecundidad adolescente tardía (15 a 19 años) como la temprana


(10-14 años) presentan una tendencia en descenso. No obstante, la situación
estructural es preocupante y empeora en términos de brechas y desigualdades.

Fuente: Para cada adolescente, una oportunidad (UNICEF, 2017). Disponible aquí

Violencia de género

Aparece en sus distintas expresiones (simbólica, sexual, psicológica) y se


reproduce en los ámbitos familiar, vincular e institucional. Muchos embarazos son
producto de relaciones abusivas, no consentidas o de vínculos con amplia
asimetría de edad (varón mayor).

Abuso sexual

En la Argentina, de cada 10 embarazos en menores de 15 años, 8 son no


intencionales, y la mayoría de las veces son consecuencia de abuso y violencia
sexual.

Fuente disponible aquí

Falta de acceso a métodos anticonceptivos y a IVE/ILE

En ocasiones, el embarazo no intencional adolescente se debe a la falta de


información y en otras a las barreras para el acceso concreto al recurso, como por
ejemplo cuando el personal de salud no informa o no ofrece todas las opciones
posibles en la consulta.

22
Limitada o insuficiente aplicación de la ESI en las escuelas

A 15 años de la sanción de la Ley de ESI, en 2022, un estudio reveló que solo el


20% de estudiantes y personas graduadas de la Argentina considera que se aplica
de forma adecuada en sus escuelas.

Fuente: Encuesta ESI 15 años, Fundación Huésped (2022).

Las consecuencias de los embarazos


no intencionales

Inserción laboral temprana y precaria

Las madres adolescentes son afectadas por la inactividad laboral un 25% más que
quienes lo fueron en la primera década de la edad adulta (entre los 20 y los 29 años).

Fuente: Estudio Milena 1.0 sobre las consecuencias socioeconómicas del


embarazo en la adolescencia en la Argentina, coordinado por el Plan Nacional de
Prevención del Embarazo No Intencional en la Adolescencia y realizado en
cooperación el Fondo de Población de las Naciones Unidas. Disponible aquí

Interrupción de la escolaridad

El 38% de las mujeres que fueron madres en la adolescencia completó la


secundaria, mientras que el 55% de las que fueron madres en la edad adulta
terminó ese nivel.

Fuente: Estudio Milena 1.0 sobre las consecuencias socioeconómicas del


embarazo en la adolescencia en la Argentina, coordinado por el Plan Nacional de
Prevención del Embarazo No Intencional en la Adolescencia y realizado en
cooperación el Fondo de Población de las Naciones Unidas. Disponible aquí

23
Complicaciones en la salud

Los riesgos biomédicos relacionados con el embarazo y el parto son mayores en


las niñas y adolescentes más jóvenes, quienes muestran peores indicadores
maternos y neonatales en comparación con las mujeres de mayor edad (muerte
materna, infecciones, eclampsia, fístula obstétrica, parto prematuro, bajo peso y
mortalidad neonatal). En países de ingresos bajos y medios, el riesgo de muerte
materna en menores de 15 años es dos veces mayor al de las mujeres mayores.
Además, también se afecta la salud desde su sentido más amplio, el
biopsicosocial.

Fuente disponible aquí

Abortos inseguros

Por falta de información y/o barreras de acceso a la salud.

Aislamiento social

Muchas de las jóvenes que están embarazadas o tienen niñas/os dejan de ir a


bailar, de realizar salidas nocturnas con otras amigas, abandonan actividades
deportivas o recreativas, cambian su manera de vestirse y se sienten compelidas a
asumir responsabilidades y actitudes de mujeres adultas. Las adolescentes que
son madres y dejan la escuela quedan confinadas en su gran mayoría al ámbito
doméstico y ven coartada la posibilidad de desarrollar acciones que potencien una
vida autónoma y de crecimiento personal.

Adultificación

El embarazo y la maternidad producen una “adultificación” de las adolescentes en


la mirada de sus familias, de la escuela, de los equipos de salud y, a veces, también

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de sus pares. Estas miradas construyen mandatos en relación con “la buena
madre” que “deben ser”. Ser madre trae consigo el hecho de dejar de ser vistas
como necesitadas de cuidados.

Refuerzo de roles y mandatos de género

Socialmente, la responsabilidad en los cuidados se percibe y se piensa como


inherente al género femenino y, por lo tanto, no como un rol a construir sino como
algo que se espera que suceda con total naturalidad.

A modo de repaso

La tarea de acompañar a las y los adolescentes en su proceso de crecimiento y


desarrollo subjetivo nos enfrenta a muchos desafíos y preguntas. Situaciones de
diferente índole que van transitando en su vida diaria y que requieren en principio de
nuestra escucha y muchas veces también de respuestas, ya sea porque estas
situaciones tienen lugar en los espacios que compartimos con ellos/as o porque
nos las relatan y comparten.

Cuando se trata de cuestiones que se vinculan directamente con la sexualidad,


responder puede ser más complejo, ya que es una temática que nos conmueve y
atraviesa desde diferentes variables.

Como ya reflexionamos, acompañarlos correctamente implica respetarlos en su


lugar de sujetos de derechos. Para eso, un factor clave de nuestra tarea es conocer
las normativas que regulan los derechos de los y las adolescentes.

¿Estamos preparados y preparadas para esto?

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¡Pongámonos a prueba!

1. ¿Verdadero o falso? Según las leyes vigentes, las instituciones encargadas


de transmitir información sobre el cuidado del cuerpo y la salud son las
escuelas secundarias.
FALSO. Según la Ley de Educación Sexual Integral, todos los niveles del
sistema educativo son responsables de transmitir información y conocimientos
en relación con el cuidado del cuerpo y la salud propia y de las demás
personas.

2. ¿Verdadero o falso? Según la Ley de Educación Nacional, la educación es un


derecho de todas las personas, incluyendo a aquellas que se encuentren
transitando una situación de embarazo.
VERDADERO. En su artículo 81, la Ley 26.206 compromete a las instituciones
educativas a garantizar el derecho a la educación de “las alumnas en estado de
gravidez, así como la continuidad de sus estudios luego de la maternidad”. Por
tanto, cada institución educativa tiene la responsabilidad de garantizar que ese
derecho se haga efectivo promoviendo y facilitando las condiciones para la
continuidad de la escolarización de la persona gestante.

3. ¿Verdadero o falso? El brindar información sobre métodos anticonceptivos


disponibles y prevención de embarazos no intencionales no es solo
responsabilidad de los efectores de salud.
VERDADERO. Así como los profesionales de la salud en las distintas consultas
con las y los adolescentes deben brindarles información científica y adecuada
que les permita tomar decisiones sobre su cuerpo y su salud, garantizar este
derecho también es una obligación de toda persona adulta que las y los
acompañe en ámbitos educativos formales y no formales.

4. ¿Verdadero o falso? Una escuela confesional puede invitar a dos


adolescentes que serán madre y padre a buscar una escuela con una ideología
acorde a la situación que están atravesando.
FALSO. Ningún alumno o alumna puede ser excluido/a de una institución
educativa por estar transitando un embarazo. Esto lo garantizan la Ley de

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Educación Nacional y la Ley 26.061 de Protección Integral de Niños, Niñas y
Adolescentes.

5. ¿Verdadero o falso? Los y las adolescentes entre 13 y 16 años pueden


atenderse y realizarse prácticas no invasivas sin necesidad del
acompañamiento de una persona adulta.
VERDADERO. Todas las personas que tengan entre 13 y 16 años pueden
brindar su consentimiento en forma autónoma si se trata de prácticas no
invasivas y que no representen un riesgo grave para su vida o su salud.
Además, en cada práctica debe garantizarse la confidencialidad.

6. ¿Verdadero o falso? Una adolescente de 16 años no puede acceder a la


interrupción legal del embarazo.
FALSO. Las personas, desde los 16 años de edad, tienen plena capacidad
para prestar su consentimiento para interrumpir su embarazo. Si alguien menor
de 16 años quiere interrumpir su embarazo se requerirá su consentimiento
junto a la asistencia de sus representantes legales, de las personas que ejerzan
formal o informalmente roles de cuidado, de otros miembros de la familia
ampliada o de personas con quienes tengan un vínculo significativo y afectivo
en su historia personal. No obstante, la persona que cuente con la edad y el
grado de madurez suficiente podrá requerir la práctica por sí misma, de
acuerdo con el artículo 26 del Código Civil y Comercial y la Resolución 65/15
del Ministerio de Salud de la Nación.

7. ¿Verdadero o falso? El Estado debe asumir un rol activo de acompañamiento


en las primeras etapas vitales de una persona.
VERDADERO. Durante los primeros mil días de vida de su hijo o hija, las familias
cuentan con asistencia económica y material del Estado que busca garantizar
los derechos de la persona recién nacida y facilitar las tareas de crianza. Esto
está establecido en la Ley 27.611 de Atención y Cuidado Integral de la Salud
durante el Embarazo y la Primera Infancia.

8. ¿Verdadero o falso? Las y los adolescentes tienen derecho a recibir


información que les permita tomar decisiones acertadas para prevenir
embarazos no intencionales.

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VERDADERO. Distintas leyes (ESI, Salud Sexual y Procreación Responsable)
comprometen a las instituciones educativas (formales y no formales) y a las de
salud a brindar información sobre métodos anticonceptivos y prevención de
embarazos no intencionales.

9. ¿Verdadero o falso? La Ley 26.485 sobre prevención de violencia de género


se relaciona significativamente con la prevención de embarazos no
intencionales.
VERDADERO. En muchos casos la presencia de embarazos no intencionales
deja ver otras desigualdades como las de género, que impiden que las mujeres
se encuentren en condiciones de decidir sobre su planificación familiar.

10. ¿Verdadero o falso? La madre de una adolescente embarazada es quien


decide si ella será la mejor compañía para su hija durante el parto porque ya ha
atravesado una situación similar y podrá ofrecerle seguridad.
FALSO. Por la Ley 25.929 de Parto Respetado las adolescentes madres
cuentan con el derecho de decidir cómo y con quién transitar ese momento.

11. ¿Verdadero o falso? Un estudiante padre puede quedar libre si tiene


inasistencias al nacer su hijo/a.
FALSO. La escuela debe garantizar el derecho a la educación contemplando
las trayectorias individuales de cada estudiante. En el caso de ausencia por
paternidad/maternidad se contemplan licencias especiales como las
establecidas, por ejemplo, en el Programa de Retención Escolar de Alumnas
Embarazadas, Madres y Alumnos Padres de CABA.

12. ¿Verdadero o falso? Si algún/a estudiante cuenta que es víctima de abuso, la


persona que escuchó esta situación tiene la obligación de hacer la denuncia
para activar el protocolo pertinente.
VERDADERO. A partir de la sanción de la Ley 27.455, el abuso sexual en la
infancia (ASI) es un delito de instancia pública y puede ser denunciado por
cualquier persona, comprometiendo así a la Justicia a intervenir.

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