1.
Introducción
Importancia del Tribunal Constitucional en el Sistema Jurídico Peruano
Sessarego define:
El TC es un mecanismo de defensa constitucional que no solo protege los
derechos individuales, sino que también garantiza el equilibrio entre los poderes del
Estado, lo que refuerza la institucionalidad democrática" (Fernández Sessarego, 2015, p.
102).
El Tribunal Constitucional (TC) ocupa un lugar central dentro del sistema
jurídico del país, siendo el guardián de la supremacía de la Constitución. Desde su
creación, este órgano ha sido el encargado de velar por la correcta interpretación y
aplicación de la Carta Magna, asegurando que todas las normas y actos de los poderes
públicos sean coherentes con los principios y valores constitucionales. En el contexto de
un estado constitucional de derecho, el TC es indispensable para la protección de los
derechos fundamentales y la preservación del equilibrio entre los poderes del Estado.
"El Tribunal Constitucional del Perú se ha consolidado como el garante principal
de la supremacía de la Constitución, ejerciendo un control fundamental sobre los actos
normativos y administrativos, asegurando el respeto a los derechos fundamentales y
consolidando el Estado de derecho" (Cruz Villanueva, 2017, p. 45).
Espinosa-Saldaña (2020) afirma lo siguiente sobre la importancia del Tribunal
Constitucional en el Perú:
El Tribunal Constitucional tiene una función crítica en el proceso de control
constitucional, que no solo abarca el análisis de la validez de las leyes, sino también la
posibilidad de declarar la nulidad de actos normativos que infrinjan la Constitución.
Este poder no se limita a proteger derechos individuales, sino que también previene la
usurpación de competencias y la intromisión de los poderes públicos en ámbitos que no
les corresponden. Además, en una democracia, la importancia del TC radica en su
capacidad para proteger a las minorías y a los individuos frente a las posibles
arbitrariedades de la mayoría legislativa o de las decisiones del poder ejecutivo. (p. 102)
Al otorgarle la capacidad de ejercer un control posterior y a veces preventivo
sobre las normas jurídicas, el TC actúa como un contrapeso al poder político, y en ese
sentido, su existencia fortalece la institucionalidad democrática del Perú. Los casos
emblemáticos que ha resuelto, desde controversias entre poderes del Estado hasta la
tutela efectiva de derechos fundamentales, han afianzado su rol en la consolidación de la
justicia constitucional en el país (Rivadeneyra, 2019).
Objetivos y Funciones del Tribunal Constitucional
"Entre los principales objetivos del Tribunal Constitucional destacan la
protección de los derechos fundamentales, el control de la constitucionalidad de las
normas y la resolución de conflictos de competencias. Este órgano es esencial para
garantizar el orden constitucional" (Álvarez Miranda, 2018, p. 69).
El Tribunal Constitucional tiene una serie de objetivos y funciones claramente
establecidos en la Constitución y en su Ley Orgánica. Entre los objetivos más relevantes
del TC se encuentran la protección de los derechos fundamentales, el control de
constitucionalidad de las normas, y la resolución de conflictos de competencias entre los
distintos poderes del Estado y niveles de gobierno.
Las funciones del Tribunal Constitucional se agrupan en dos grandes categorías:
- Control de Constitucionalidad: El TC ejerce control sobre la constitucionalidad
de las leyes, tanto a través del control preventivo (en aquellos casos en los que la
Constitución lo permite) como del control posterior. Entre sus principales atribuciones,
el Tribunal resuelve las acciones de inconstitucionalidad, que permiten a ciertos actores
impugnar leyes o disposiciones normativas que consideran contrarias a la Constitución.
A través de esta función, el TC protege el principio de supremacía constitucional,
garantizando que ninguna ley ni acto jurídico esté por encima de la Constitución.
- Protección de Derechos Fundamentales: El TC también tiene la función de
resolver procesos constitucionales orientados a la protección de los derechos
fundamentales, como son el proceso de amparo, hábeas corpus y hábeas data. En estos
casos, el TC actúa como instancia final en la defensa de los derechos vulnerados por
actos de la administración pública o de particulares. Esta función del TC es crucial, pues
garantiza una protección efectiva de los derechos fundamentales frente a posibles
abusos o arbitrariedades.
"El Tribunal Constitucional peruano tiene la función principal de asegurar que
ninguna norma infrinja los principios establecidos en la Constitución, preservando así la
supremacía de esta sobre todo el ordenamiento jurídico" (Eto Cruz, 2019, p. 120).
Los objetivos y funciones del Tribunal Constitucional no solo se limitan a la
resolución de controversias jurídicas, sino que también implican la consolidación de la
justicia constitucional en el Perú, reforzando los principios democráticos y el respeto
por los derechos humanos en el ordenamiento jurídico.
2. Marco Normativo
Constitución Política del Perú (Definición)
Ríos y Postigo nos aproximan a una definición acerca de la constitución y su
fundamentación:
"La Constitución de 1993 establece los fundamentos para la organización
política del Estado peruano, así como los derechos y deberes de los ciudadanos. El
Tribunal Constitucional es el encargado de interpretar y velar por el cumplimiento de
sus disposiciones" (Ríos Castillo, 2016, p. 12).
"El Tribunal Constitucional, tal como lo establece el artículo 201 de la
Constitución, actúa como el máximo garante de la constitucionalidad y protector de los
derechos fundamentales de los ciudadanos" (Ticona Postigo, 2017, p. 33).
La Constitución Política del Perú de 1993 es la norma fundamental que organiza
la estructura del Estado peruano y establece los derechos y deberes fundamentales de
los ciudadanos. En ella se define al Perú como un Estado social de derecho,
democrático, descentralizado y con separación de poderes. La Constitución otorga al
Tribunal Constitucional la función de máxima instancia de interpretación y control de la
constitucionalidad en el país, estableciendo su rol en los artículos 201 a 204.
El artículo 201 de la Constitución establece que el Tribunal Constitucional es
autónomo y tiene por función garantizar la primacía de la Constitución. Asimismo, el
artículo 202 señala las competencias del Tribunal, entre las cuales destacan la
resolución de acciones de inconstitucionalidad, acciones de amparo y otras acciones
constitucionales que se presenten en última instancia (Constitución Política del Perú,
1993). La Constitución, al otorgarle al TC la autoridad de interpretar su propio texto, le
confiere la capacidad de adaptar la Carta Magna a las realidades cambiantes de la
sociedad, lo que refuerza la flexibilidad del sistema jurídico peruano.
Ley Orgánica del Tribunal Constitucional (Ley N.º 26.859)
Al respecto, "La Ley N.º 26.859 regula el funcionamiento del Tribunal
Constitucional, definiendo su estructura, competencias y atribuciones. Esta ley asegura
que el TC pueda cumplir su rol de máxima instancia constitucional" (Espinosa-Saldaña,
2018, p. 89).
De esta manera, "La Ley Orgánica del Tribunal Constitucional permite que este
órgano ejerza con plena autonomía su función de control constitucional, estableciendo
procedimientos específicos para la resolución de acciones de inconstitucionalidad,
amparo y otros procesos" (Ramos Núñez, 2016, p. 154).
La Ley N.º 26.859, publicada en 1997, regula de manera detallada la
organización, funciones y procedimientos del Tribunal Constitucional. Esta ley
desarrolla las disposiciones constitucionales, especificando los requisitos para ser
magistrado del Tribunal, los plazos de nombramiento, y las causas de incompatibilidad
y cesación en el cargo.
Además, la ley establece el procedimiento para la presentación y resolución de
los casos ante el Tribunal Constitucional. Dentro de estos procedimientos, se incluyen la
acción de inconstitucionalidad, que permite impugnar normas que vulneren la
Constitución; la acción de amparo, destinada a la protección de derechos fundamentales;
y los procesos de hábeas corpus y hábeas data, que protegen la libertad individual y el
acceso a la información, respectivamente (Ley N.º 26.859, 1997).
La Ley Orgánica también establece la independencia del TC respecto de los
otros poderes del Estado, tanto en términos de su organización interna como en su
capacidad de tomar decisiones sin injerencias políticas. Este marco normativo asegura
que el Tribunal pueda desempeñar su función de manera imparcial y objetiva,
garantizando así la estabilidad del sistema constitucional.
Otras Normativas Relacionadas
Además de la Constitución y su Ley Orgánica, el Tribunal Constitucional
también se rige por otras normativas que complementan y refuerzan su actuación:
"El Código Procesal Constitucional establece los procedimientos que deben
seguirse para la interposición de acciones de inconstitucionalidad y otros procesos que
son competencia del Tribunal Constitucional" (Rey Terry, 2020, p. 77).
- Código Procesal Constitucional: Este código regula los procesos
constitucionales en los cuales el TC tiene competencia. Aquí se especifican los
procedimientos para la interposición de demandas de inconstitucionalidad, así como
para los procesos de amparo, hábeas corpus y hábeas data. El Código Procesal
Constitucional es crucial para entender el funcionamiento operativo del Tribunal, ya que
dicta los procedimientos para la presentación de los casos y las reglas procesales que
deben seguirse en cada instancia.
"La Ley de Reforma Constitucional ha permitido ajustar las competencias del
Tribunal Constitucional a las nuevas realidades del país, dotándolo de mayores
capacidades para ejercer su rol de guardián de la Carta Magna" (Abad Yupanqui, 2018,
p. 134).
- Ley de Reforma Constitucional: Esta ley permite modificar aspectos de la
Constitución en función de las necesidades del país, siempre que se sigan los
procedimientos adecuados para su reforma. Algunas reformas han tenido impacto en el
rol y funciones del Tribunal Constitucional, como la extensión de sus competencias o el
refuerzo de su independencia.
En conjunto, estas normas aseguran que el Tribunal Constitucional pueda operar
en un marco jurídico claro, eficiente y robusto, lo que garantiza su capacidad para
proteger la Constitución y los derechos fundamentales de los ciudadanos.
Referencias
Yupanqui, A. (2018). El Proceso de Amparo en el Perú. Fondo Editorial PUCP.
Álvarez, C. (2018). Derecho Constitucional y Tribunal Constitucional. Editorial
Jurídica Grijley.
Villanueva, J. (2017). El Control Constitucional en el Perú. Editorial Palestra.
Eto Cruz, G. (2019). El Tribunal Constitucional en el Perú: Funciones y Desafíos.
Fondo Editorial UNMSM.
Espinosa-Saldaña, E. (2018). La Justicia Constitucional en el Perú. Editorial Jurídica
Grijley.
Fernández Sessarego, C. (2015). El Derecho a la Justicia Constitucional. Editorial
Palestra.
Ramos, C. (2016). Historia del Derecho Constitucional Peruano. Fondo Editorial
PUCP.
Rey Terry, M. (2020). Manual de Derecho Procesal Constitucional. Editorial Gaceta
Jurídica.
Ríos, M. (2016). Derecho Constitucional y Derechos Humanos en el Perú. Editorial
Jurídica.
Postigo, H. (2017). Derecho Constitucional: Doctrina y Jurisprudencia. Editorial
Grijley.
Constitución Política del Perú. (1993). Publicada en el Diario Oficial El Peruano.
Ley N.º 26.859. (1997). Ley Orgánica del Tribunal Constitucional del Perú. Publicada
en el Diario Oficial El Peruano.
Rivadeneyra, A. (2019). El Control de Constitucionalidad en el Sistema Jurídico
Peruano. Editorial Palestra.