LEPRA
DEFINICIÓN:
La lepra es una infección crónica causada generalmente por el bacilo
ácido-alcohol resistente Mycobacterium leprae o el microorganismo
M. lepromatosis estrechamente relacionado. Estos microorganismos
tienen un tropismo único por los nervios periféricos, la piel y las
mucosas del tracto respiratorio superior. Produce numerosos
síntomas, como lesiones cutáneas polimorfas anestésicas y
neuropatía periférica. El diagnóstico se basa en el cuadro clínico y la
biopsia. El tratamiento típico consiste en dapsona con otros fármacos
antimicobacterianos. Los pacientes dejan de ser contagiosos
rápidamente
después de iniciar la
terapia.
HISTORIA:
Antigüedad:
Las primeras referencias a la lepra se encuentran en textos antiguos
de la India (alrededor de 600 a.C.) y en la Biblia, donde se la describe
como una enfermedad de la piel y se dan instrucciones para su
diagnóstico y tratamiento.
Edad Media:
La lepra continuó siendo un problema importante durante la Edad
Media, con la aparición de leprosarios y el aislamiento de las personas
afectadas.
Descubrimiento de la bacteria:
En 1873, el médico noruego Gerhard Henrik Armauer Hansen
identificó el bacilo Mycobacterium leprae como el agente causante de
la enfermedad, marcando un hito en la comprensión de la lepra.
CAUSAS
Los seres humanos son el principal reservorio natural del M. leprae.
Los armadillos son la única fuente confirmada diferente de los seres
humanos, aunque pueden existir otros reservorios animales y
ambientales.Se cree que la lepra se transmite de una persona a otra
a través de los aerosoles y las secreciones nasales. El contacto casual
(p. ej., cuando se toca a alguien enfermo) y el contacto a corto plazo
no parecen diseminar la infección. Aproximadamente el 50% de las
personas con lepra puede haberla contraído de un contacto cercano
infectado, con el que comparte mucho tiempo. Incluso después del
contacto con la bacteria, la mayoría de las personas no desarrollan
lepra; los profesionales sanitarios suelen trabajar durante muchos
años con personas con lepra sin desarrollar la enfermedad. La
mayoría de los individuos inmunocompetentes infectados por M.
leprae no desarrollan lepra debido a que cuentan con inmunidad
eficaz. Es probable que las personas que sí ladesarrollan tengan una
predisposición genética aún no completamente identificada.
El M. leprae prolifera lentamente (se duplica en 2 semanas). El
período de incubación habitual oscila entre 6 meses y 10 años. Una
vez que aparece la infección, puede producirse su diseminación
hematógena.
CONSECUENCIAS
La lepra tiene un largo período de incubación, que puede variar desde
unos pocos meses hasta más de 20 años, lo que dificulta rastrear el
origen de la infección. Los síntomas dependen del tipo de lepra, que
se clasifican según la respuesta inmune.
Signos y síntomas comunes.
Lesiones de la piel
Manchas pálidas o rojizas indoloras en la piel.
Pérdida de sensibilidad en las zonas afectadas.
Daño nervioso
Entumecimiento u hormigueo en las manos y los pies.
Debilidad muscular o parálisis.
Nervios periféricos engrosados, que pueden sentirse abultados debajo
de la piel.
Afectación ocular
Reducción del parpadeo o problemas de visión debido a daño en los
nervios.
Síntomas nasales
Congestión nasal crónica o hemorragia nasal.
Diagnóstico y tratamiento
Diagnóstico
La lepra se diagnostica mediante:
Examen clínico: Comprobación de lesiones en la piel y pérdida de
sensibilidad.
Frotis o biopsias de piel: detección de Mycobacterium leprae.
Tratamiento
La lepra se trata con una combinación de agentes antimicrobianos
llamada terapia multimedicamentosa (TMF), proporcionada
gratuitamente por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El TMF
incluye:
Dapsona
Rifampicina
Clofazimina
La duración del tratamiento depende del tipo de lepra, pero suele
durar de 6 a 12 meses. El tratamiento temprano previene
complicaciones e interrumpe la transmisión.
Prevención de la lepra
Diagnóstico y tratamiento tempranos: el tratamiento oportuno de las
personas infectadas previene la propagación de la enfermedad.
Concientización pública: Educar a las comunidades para reducir el
estigma y fomentar el diagnóstico temprano.
Conclusión
La lepra, aunque poco frecuente y tratable, sigue afectando vidas en
todo el mundo. Al comprender sus causas, síntomas y transmisión,
podemos promover el diagnóstico temprano, garantizar un
tratamiento eficaz y eliminar el estigma que rodea a la enfermedad.
Capacitar a las comunidades con conocimiento es el primer paso para
erradicar la lepra de una vez por todas.