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Suite I Ponce

La Suite en La, atribuida a Ponce, fue escrita en 1929 a petición de Andrés Segovia, quien buscaba obras clásicas para sus recitales. A pesar de la controversia sobre su autoría, la obra ha sido reconocida y editada, aunque el manuscrito original se perdió durante la guerra. La Suite ha tenido un impacto significativo en el repertorio de guitarra, destacándose por su éxito y la influencia de Segovia en su difusión.
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Suite I Ponce

La Suite en La, atribuida a Ponce, fue escrita en 1929 a petición de Andrés Segovia, quien buscaba obras clásicas para sus recitales. A pesar de la controversia sobre su autoría, la obra ha sido reconocida y editada, aunque el manuscrito original se perdió durante la guerra. La Suite ha tenido un impacto significativo en el repertorio de guitarra, destacándose por su éxito y la influencia de Segovia en su difusión.
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Suite 1

Existe toda una leyenda respecto a esta obra, conocida como la Suite en La o la Suite de Weiss, y There
durante varias décadas la paternidad de-Ponce fue completamente ignorada. Escrita a mediados and foi
de 1929, o en el otoño de ese ario y según parece, a petición del propio Segovia, quien afirmaba or at lc
necesitar obras de corte clásico y barroco para sus programas, esta suite prosigue el periodo neo- works
clásico que dio inicio con la Sonata IV. Se han esbozado un sinnúmero de hipótesis acerca de la neo-cl:
atribución de esta obra a otro compositor, pero ninguna de ellas ha resultado convincente. Sin attrib u
embargo, durante una plática que tuvieron en 1964 en Madrid, Carlos Vázquez, heredero de Howes
Ponce, y Andrés Segovia, al hablar de esto, Segovia le explicó que había tomado la determina- M adri(
ción de atribuir varias obras a otros compositores para no tener que incluir sólo música de Ponce other
en sus recitales, y que le daría a Ponce todo el crédito de la composición de esas obras al publicar and th
sus filemorias. Como esto nunca ocurrió, concertistas como Alirio Díaz y Manuel López Ramos of his
empezaron a anunciar en sus programas la autoría de Ponce. began
Tal fue el éxito de esta obra que, aunque su manuscrito también pereció en Barcelona en Thi
1936, esto no fue obstáculo para la aparición de varias ediciones de ella, debido a que al perte- in Bar(
necer la música de Weiss al dominio público, esto evitaba cualquier problema legal y, de he- Weiss'
cho, ahorraba el pago de regalías al compositor, que era Ponce. En algunas se hacía la salvedad save tl
acerca de la procedencia del texto musical que se presentaba, explicando que al no haberlo made
encontrado en ninguna biblioteca de las que contenían música de Weiss, se había optado por in 193
tomarlo de la grabación, hecha por Segovia en Londres en octubre de 1930, con la subsecuen- which
te diversidad de enfoques y realizaciones que esto implica. Al ser esa grabación la única fuente recorc
de este texto musical, también la he consultado. Y al considerar, filológicamente, que la labor philol,

104
del crítico es la restauración del texto, dentro de lo posible, a su forma original, en el prélude he form.
optado por el compás de 9/8, ya que dentro de su métrica, se da la única posibilidad de tocar, mann
con toda exactitud, el motivo sobre el cual está basado. Las otras danzas, allemande, sarabande allema
y gavotte, siempre eran escritas en un mismo compás, y sólo la gigue podía variar entre 3, 6 o could
12/8. Por ciérto, Segovia no quedó satisfecho con la primera versión de esta última pieza, y en piece
una carta, de finales de 1929, así se lo manifestaba a Ponce:

La Suite de Julius Weiss está en dedos. Es preciosa, y pienso tocarla en Nueva York el 8. Pero Bui
necesito otra gigue... La que me hiciste es demasiado inocentona para finalizar. Ponte un cuarto pia:
de hora al piano, y hazme una toda en arpegios, con unas notitas, destacadas, de melodía unas anc
veces arriba y otras en el bajo... ¿Quieres?
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De la descripción hecha por Segovia, al sugerirle a Ponce la creación de una nueva gigue, in mir
podríamos asegurar que lo que tenía en mente era una pieza similar a la gigue de la Partita 1 under
BWV 825 de J. S. Bach. Sin embargo, Ponce también debe haber captado que lo que Segovia more
quería era un final brillante, por lo que escribió una gigue bastante más extensa que los otros tarant
movimientos de la suite, pero con un cierto aire de tarantella, lo que le confiere una gran bri- that 1-
llantez. Más adelante, en la misma carta, le anunciaba que ya había hecho la prueba de tocar, arous(
como encore, la sarabande y la gavotte, las cuales habían despertado un gran entusiasmo. Y en him:
otra carta, escrita en Chicago el 10 de febrero de 1930, le decía:

Tengo prisa y no me extenderé mucho hoy. En otra te informaré del éxito de Silvius Leopold SUC

Weiss. Estoy encantado del triunfo de este viejo maestro. Los críticos más enterados y cultos pre
han hecho mención, en la crítica, de muchos detalles pintorescos de su vida. Y ha sido muy life
apreciada su semejanza con Bach. El Preludio, la Allemande y la Sarabande, sobre todo, han Sar
gustado muchísimo. Te guardo toda la prensa.

Posteriormente, en una carta del verano de 1931, le consultaba acerca de la posible edición editio
con Schott:

Le he propuesto igualmente la edición de la Suite de Weiss. No le he dicho que sea absoluta- coi
mente de éste, sino atribuida. Pero que como poseo un manuscrito único será necesario hacer to
condiciones muy diferentes de las ediciones que él hace de las cosas de Bach. Veremos lo que con- \vh
testa, y si aceptase y propusiera una buena suma, te encontrarías con ella para reparar pequeñas he(
necesidades caseras. Por si acaso, aconséjame sobre el modo de presentar la edición. En efecto: ¿en or :
qué documentos o razones apoyarse para atribuir la Suite a Weiss? ¿Qué decir? Piensa y provee. ah(

Desgraciadamente, la Suite I no fue publicada por Schott, lo que habría venido a salvar, pa-

106
ra la posteridad, la versión original de ella. Sin embargo, en una carta de finales de 1932, hay versio
otra mención que arroja luz acerca de las motivaciones segovianas para seguir guardando el some
secreto de esta obra:

Y no creas que no me ha pasado por la cabeza tocar con tu nombre la Suite de Weiss. Pero ya Bul
está impresionada y podría haber jaleo.
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El verbo impresionar es en ocasiones interpretado como imprimir, pero a lo que se refiere Spani
Segovia es a la grabación realizada por él en 1930. In
En 1983 apareció en París, en Editions Musicales Transatlantiques, una versión de esta this w
obra que sí reconoce la autoría de Ponce. Corazón Otero, quien escribió una nota introducto- note,
ria, nos informa respecto de esta edición lo siguiente: "El guitarrista español José Luis Gonzá- Gonzl
lez la digita tomando la obra directamente de una copia del original que le diera su maestro Segov
Andrés. Segovia". Esta viene a ser la primera noticia de un manuscrito de Segovia, puesto que discip
varios de sus discípulos ignoran la existencia de dicha copia, y también resulta contradictoria by Sel
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con varias declaraciones hechas por el propio Segovia, quien aseguraba que el manuscrito de
Ponce había desaparecido en Barcelona; durante la guerra, y que él no tenía ni la necesidad ni work.
el tiempo ni el deseo de sentarse a volver a escribir esta obra. También aparecen varios errores suite,
de escritura, de acuerdo a la ejecución hecha por Segovia en su grabación, que se contraponen of the
a la ejecución de esta suite, así como cambios al ritmo natural de varias de las danzas. La pri- Manu
mera grabación de la Suite 1, que reconoce a Ponce como su autor, fue realizada en 1973, para
EMI-Capitol, por Manuel López Ramos.

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