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Secuencia de Actividades Caperucita Roja

El proyecto 'Café literario' se centra en la discusión y análisis de cuentos tradicionales, como 'Caperucita Roja', resaltando sus orígenes y los roles de género que representan. Se invita a los alumnos a reflexionar sobre los estereotipos de género presentes en estas historias y a imaginar nuevas versiones de los personajes. Además, se proponen actividades creativas que fomentan la reimaginación de los cuentos y la creación de mapas y diálogos entre los personajes.

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Secuencia de Actividades Caperucita Roja

El proyecto 'Café literario' se centra en la discusión y análisis de cuentos tradicionales, como 'Caperucita Roja', resaltando sus orígenes y los roles de género que representan. Se invita a los alumnos a reflexionar sobre los estereotipos de género presentes en estas historias y a imaginar nuevas versiones de los personajes. Además, se proponen actividades creativas que fomentan la reimaginación de los cuentos y la creación de mapas y diálogos entre los personajes.

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Proyecto: Café literario Fecha____Grado__
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* Dialogamos con los alumnos sobre los saberes previos sobre los
cuentos tradicionales
* Recordamos algunos de ellos
* Realizamos una puesto en común
* Luego la seño con comenta :

Los cuentos tradicionales infantiles que leemos en la actualidad derivaron de


relatos populares, anónimos y orales, cuyo origen es muy difícil de precisar,
ya que circulaban de boca en boca entre el campesinado desde tiempos
remotos. No eran considerados entonces infantiles, porque estaban
destinados tanto a niñas y niños, como a las personas adultas.
Todas esas historias presentan ciertos aspectos de su contexto sociohistórico:
en ellas se puede leer la moral, la religión, las concepciones de cierto sector
de la sociedad europea de ese entonces. Los personajes de estos cuentos, por
lo tanto, representan roles bien diferenciados, propios de la sociedad de ese
momento histórico. Mientras los varones son valientes, fuertes e inteligentes,
presentados como héroes o salvadores; las mujeres o niñas protagonistas son
huérfanas, trabajadoras, buenas, obedientes, cariñosas, delicadas, miedosas,
y tienen como “premio” por su comportamiento la llegada y salvación a cargo
de un príncipe.
En la actualidad, la Educación Sexual Integral (ESI) nos permite repensar los
roles de género y, entre otras, podemos llevar a cabo nuevas lecturas y
analizar cómo hay estereotipos que nos llegan desde nuestra infancia, por
ejemplo y aunque no exclusivamente, a través de los cuentos tradicionales
que todas y todos escuchamos una y otra vez.
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Momento de lectura
Realizamos la lectura del cuento “Caperucita
roja “ una adaptación de Charles Perrault

H abía una vez una niñita en un pueblo, la más bonita que jamás se

hubiera visto; su madre estaba enloquecida con ella y su abuela mucho


más todavía. Esta buena mujer le había mandado hacer una caperucita
roja y le sentaba tanto que todos la llamaban Caperucita Roja. Un día su madre, habiendo cocinado
unas tortas, le dijo. —Anda a ver cómo está tu abuela, pues me dicen que ha estado enferma; llévale
una torta y este tarrito de mantequilla. Caperucita Roja partió en seguida a ver a su abuela que vivía
en otro pueblo. Al pasar por un bosque, se encontró con el compadre lobo, que tuvo muchas ganas
de comérsela, pero no se atrevió porque unos leñadores andaban por ahí cerca. Él le preguntó a
dónde iba. La pobre niña, que no sabía que era peligroso detenerse a hablar con un lobo, le dijo: —
Voy a ver a mi abuela, y le llevo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía. —
¿Vive muy lejos?, le dijo el lobo. —¡Oh, sí!, dijo Caperucita Roja, más allá del molino que se ve
allá lejos, en la primera casita del pueblo. —Pues bien, dijo el lobo, yo también quiero ir a verla; yo
iré por este camino, y tú por aquél, y veremos quién llega primero. El lobo partió corriendo a toda
velocidad por el camino que era más corto y la niña se fue por el más largo entreteniéndose en coger
avellanas, en correr tras las mariposas y en hacer ramos con las florecillas que encontraba. Poco
tardó el lobo en llegar a casa de la abuela; golpea: Toc, toc. —¿Quién es? —Es su nieta, Caperucita
Roja, dijo el lobo, disfrazando la voz, le traigo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le
envía. La cándida abuela, que estaba en cama porque no se sentía bien, le gritó: —Tira la aldaba y
el cerrojo caerá. El lobo tiró la aldaba, y la puerta se abrió. Se abalanzó sobre la buena mujer y la
devoró en un santiamén, pues hacía más de tres días que no comía. En seguida cerró la puerta y fue
a acostarse en el lecho de la abuela, esperando a Caperucita Roja quien, un rato después, llegó a
golpear la puerta: Toc, toc. —¿Quién es? Caperucita Roja, al oír la ronca voz del lobo, primero se
asustó, pero creyendo que su abuela estaba resfriada, contestó: —Es su nieta, Caperucita Roja, le
traigo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía. El lobo le gritó, suavizando un
poco la voz:

—Tira la aldaba y el cerrojo caerá. Caperucita Roja tiró la aldaba y la puerta se abrió. Viéndola
entrar, el lobo le dijo, mientras se escondía en la cama bajo la frazada: —Deja la torta y el tarrito de
mantequilla en la repisa y ven a acostarte conmigo. Caperucita Roja se desviste y se mete a la cama
y quedó muy asombrada al ver la forma de su abuela en camisa de dormir. Ella le dijo: —Abuela,
¡qué brazos tan grandes tienes! —Es para abrazarte mejor, hija mía. —Abuela, ¡qué piernas tan
grandes tiene! —Es para correr mejor, hija mía. Abuela, ¡qué orejas tan grandes tiene! —Es para oír
mejor, hija mía. —Abuela, ¡que ojos tan grandes tiene! —Es para ver mejor, hija mía. —Abuela,
¡qué dientes tan grandes tiene! —¡Para comerte mejor! Y diciendo estas palabras, este lobo malo se
abalanzó sobre Caperucita Roja y se la comió.
MORALEJA Aquí vemos que la adolescencia, en especial las señoritas, bien hechas,
amables y bonitas no deben a cualquiera oír con complacencia, y no resulta causa de
extrañeza ver que muchas del lobo son la presa. Y digo el lobo, pues bajo su envoltura
no todos son de igual calaña: Los hay con no poca maña, silenciosos, sin odio ni
amargura, que en secreto, pacientes, con dulzura van a la siga de las damiselas hasta
las casas y en las callejuelas; más, bien sabemos que los zalameros entre todos los
lobos ¡ay! son los más fieros.
FIN

Comprensión lectora
En las versiones de los cuentos conocidos:
● ¿Qué rol cumple el personaje en el cuento?
● ¿Cómo está caracterizada (sumisa, alegre, llorona, torpe,
pasiva)?
● ¿Qué aspectos físicos presenta?
En una posible nueva versión:
● ¿Qué nuevo rol les gustaría que lleve adelante el personaje
femenino?
● ¿Cómo sería su personalidad? Puede ser por oposición
(débil/aguerrida) o bien agregarle nuevos rasgos, estilo,
particularidades, etc.
● ¿Qué aspectos físicos les parece que puede presentar?
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Miren a quién encontramos por acá:
¡a Caperucita y al Lobo feroz!

¿Cuánto se acuerdan del cuento la Caperucita Roja? Es ese cuento


que relata la historia de una niña que se adentra en un bosque para
visitar a su abuela pero que, antes, su mamá le prepara una
canasta repleta de comida y le advierte que tenga cuidado en el
camino y que no se detenga a conversar con extraños.
Para continuar y recuperar el resto de la historia, les compartimos
una poesía de Gabriela Mistral, “”Caperucita Roja”.
[Link]

Después de escuchar la poesía de Gabriela Mistral, “”Caperucita


Roja”.
ACTIVIDAD
Para recorrer este bosque necesitamos un mapa y, si no existe, ¡lo
inventamos! Ahora que ya hemos recordado juntos la historia, los
invitamos a buscar lápiz y papel, y a dejar libre la imaginación:
¿cómo sería el mapa imaginario del bosque que tuvo que atravesar
Caperucita para llegar a la casa de su abuelita? Vamos a dibujar
este mapa. Les damos algunas pistas para ayudarlos a pensar:
● un camino que pueda unir la casa de Caperucita y la casa de la
abuelita;
● paradas con carteles y referencias detalladas donde se nombren
las distintas cosas que hace Caperucita en el camino.
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En otros bosques, con otras Caperucitas
__ y otros

Lobos
Uno de los personajes que se cruza con Caperucita Roja es el más
conocido: ¡el Lobo Feroz! Se dicen muchas cosas sobre él y,
algunas, no son muy agradables... ¿Y si hubiera otros Lobos y otras
Caperucitas? En este bosque de palabras todo es posible.
Después de tanto buscar, encontramos otras historias con los
mismos personajes. Pero, ¿son los mismos personajes? A ver... Para
inventar nuevas versiones de este cuento que empezamos a
desandar, les compartimos una distinta a la que estamos
acostumbrados a leer y escuchar. ¡Vamos a leerla juntos!
[Link]

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Nuevos encuentros, nuevas versiones
Llegó el momento crear nuestras propias versiones y, para
eso, les proponemos que:

▶ Imaginen un “encuentro espectacular” entre los dos Lobos: el de la historia


de Roald Dahl que acaban de leer, y el de la poesía de Gabriela Mistral que
leyeron en la Parada
2. Describan la escena del encuentro y armen un posible diálogo entre ambos.
Les damos algunas pistas para ayudarlos a pensar.
● ¿Dónde y cómo se encontrarían?
● ¿Cómo se mirarían?, ¿cómo se saludarían?
● ¿Qué se contarían?
● ¿De qué o de quién hablarían? Si quieren, pueden dibujar una selfie que se
tomaron ambos Lobos para dejar registro del encuentro.
▶ Imaginen un “encuentro espectacular” entre las dos Caperucitas: la de la
historia de Roald Dahl que acaban de leer, y la de la poesía de Gabriela Mistral
que leyeron en la Parada 2. Describan la escena del encuentro y armen un
posible diálogo entre ambas. Les damos algunas pistas para ayudarlos a
pensar.
● ¿Cómo habrán organizado la cita?, ¿dónde y cómo se encontrarían?
● ¿De qué o de quién hablarían?
● ¿Qué se contarían?
● ¿Cómo finalizó el encuentro? Acá también pueden dibujar una selfie que se
tomaron ambas Caperucitas para dejar testimonio del encuentro.

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