INSTITUTO SUPERIOR DE FORMACION DOCENTE “DR. JUAN G.
PUJOL”
Números Enteros: EL Origen e Historia
El hombre desde principios de la evolución siempre utilizó recursos para facilitar su relación
con el medio que lo rodea. Es consecuencia de ese proceso la redacción de este artículo.
En las siguientes líneas daremos una breve y sustancial descripción acerca de los números
enteros en la historia.
La noción de cantidad, número y sistema numérico
Desde la era primitiva el hombre siempre buscó respuestas a sus inquietudes. La inquietud
permitió la aparición de conceptos abstractos en la mente del hombre primitivo ya
evolucionado. Cuando el hombre desarrolla la capacidad de darle sentido racional a las cosas,
nace el concepto de cantidad.
Inicialmente no utilizábamos la notación indo – arábiga, sino representábamos, las
cantidades, con marcas en los árboles, con un montón de piedras, nudos en sogas, etc. Los
recursos que utilizábamos dependían de la cultura donde estábamos ubicados.
Diversas culturas representan la noción de cantidad según su desarrollo lo permitía. Fruto de
esta diversidad nacen las notaciones de cantidad como la romana, babilónica, griega, etc. Se
sabe que los babilonios utilizaron simples enteros positivos para tratar de contar unas pocas
ovejas, mientras que hoy en día los enteros positivos no satisfacen el complejo mundo de
las matemáticas. Desde luego el significado que cada grupo social asigna a un determinado
conocimiento o idea, implica mucho en su visión de vida. Por ejemplo los pitagóricos tenían
una explicación de la realidad basada en los números. Filolao, filósofo pitagórico, resume
perfectamente el papel tan importante que se le otorgaba:
“El número reside en todo lo que es conocido. Sin él es imposible pensar nada ni conocer
nada.”
La facultad de contar está implícita en la aparición del número. Se mencionó que el hombre
hacía marcas, aunque a veces los seguimos haciendo, para representar ciertas cantidades,
pues esta actividad, que perdura desde tiempos inmemoriales, se formalizó en cada cultura
con el número.
El hombre advirtió que todos los conjuntos de objetos o de seres tienen una cualidad en
común, con independencia de la naturaleza de los objetos o de los seres que lo componen. La
cualidad se denomina número. Un ejemplo práctico reside en que el hombre al realizar tantas
marcas, juntar tantas piedras, hacer tantos nudos deduce racionalmente, según la contabilidad
de cada objeto, que dichas contabilidades conllevan a “representaciones”, que no depende de
qué estuviese contando, sino más bien del número de marcas, de piedras, de nudos, etc.
INSTITUTO SUPERIOR DE FORMACION DOCENTE “DR. JUAN G. PUJOL”
Entonces se estableció un símbolo para cada contabilidad respectiva. La contabilidad de una
oveja se simbolizaría con I, 1, etc., según cada cultura establezca como universal. El
nacimiento de los sistemas numéricos tiene como precedente esta sistematización
de universalidad.
De ahí que la notación que utilizamos hoy en día, que en general, fueron traídos de la India
a Europa, por los árabes en el siglo X.
Hasta esta línea hemos presentado la aparición del número. Sin embargo todo aquello se debe
a la necesidad por la cual evoluciona las matemáticas, pues bien, tenemos que ingresar con
esto a la aparición de dos grandes ideas en la matemática: El número natural y entero.
La matemática evoluciona o cambia, para otros, según el contexto lo permita para dar
solución a problemas.
El número natural
Desde que nos levantamos a diario para realizar nuestras labores, utilizamos el número
natural. Si usted no se ha percatado de esto, pues simplemente fíjese en el número de libros
que tiene en su biblioteca, en el número de camisas, o mejor si usted es estudiante, en el
número de alumnos de su clase. Para contabilizar los objetos, utilizamos en general, los
números naturales, por decir 3 pelotas, 100 estrellas, etc. También los números naturales nos
sirven para ordenar o numerar; por ejemplo decimos Universitario está tercero en la tabla de
posiciones (sic) o también Alianza está en primer lugar en el torneo local (sic). Entonces,
colegimos que los números naturales tiene dos primeras características: la cardinalidad y
la ordinalidad.
La representación simbólica de los números naturales, se presupone que surgió antes del
nacimiento de las palabras para “representarlos”, seguramente porque es más fácil contar
muescas en un palo que establecer una frase para identificar un número concreto. Los
símbolos que representan a los números no han sido siempre los mismos. Citamos
a continuación la simbolización de diversas culturas respecto a los números naturales, según
su contexto.
En Egipto mediante jeroglíficos (base 10)
En Grecia mediante el alfabeto griego.
INSTITUTO SUPERIOR DE FORMACION DOCENTE “DR. JUAN G. PUJOL”
En China mediante ideogramas.
En Babilonia mediante marcas.
Los mayas utilizaban notaciones particulares.
En Roma las letras como indicador de cantidad.
INSTITUTO SUPERIOR DE FORMACION DOCENTE “DR. JUAN G. PUJOL”
En la actualidad, la notación Indo – Árabe.
Finalmente se estableció el conjunto de los números naturales, con la notación adoptada por
la letra N, y es el siguiente:
Ν = {0,1,2,3,4,…,100,101,….}
Se observa que los números están ordenados, entonces podemos relacionarlo con puntos
mediante la recta numérica, cumpliendo una relación de punto a número, siendo así un
ejemplo de la característica infinita de los naturales.
Estamos incluyendo el cero en los números naturales tomando como referencia al aporte de
Giuseppe Peano (1858 – 1932); que fue un matemático y filósofo Italiano, conocido por sus
contribuciones a la Teoría de conjuntos. Peano publicó más de doscientos libros y artículos,
la mayoría en matemáticas. La mayor parte de su vida la dedicó a enseñar en Turín. Estamos
haciendo referencia explícitamente a sus axiomas. Sin embargo según la Teoría de Números,
el cero no debe incluirse en los números naturales.
Se sabe desde luego que los pitagóricos clasificaron los números (naturales) en pares e
impares y, probablemente, la designación de números perfectos, que se encuentra en Euclides
(Egipto Ptolemaico, alrededor de 365 d.C.-275 a.C.), para aquellos números como el 6, 28,
496, 8128 que tienen la propiedad de ser iguales a la suma de sus divisores menores que él;
luego los números amigos para aquellos como 220 y 284, cada uno de los cuales es la suma
de los divisores del otro.
INSTITUTO SUPERIOR DE FORMACION DOCENTE “DR. JUAN G. PUJOL”
Los números naturales se pueden sumar y multiplicar, pero no todos se pueden restar o
dividir. Es por esto que se hace una extensión al conjunto de los naturales, la necesidad de
completitud genera el conjunto de los números negativos.
Los números negativos
Los números negativos antiguamente conocidos como “números deudos” o “números
absurdos”, datan de una época donde el interés central era la de convivir con los problemas
cotidianos a la naturaleza.
Las primeras manifestaciones de su uso se remontan al siglo V, en oriente, y no llega hasta
occidente hasta el siglo XVI. En oriente se manipulaban números positivos y negativos,
estrictamente se utilizaba los ábacos, usando tablillas o bolas de diferentes colores.
Ábacos Antiguos
Sin embargo, los chinos no aceptaron la idea de que un número negativo pudiera ser solución
de una ecuación. Corresponde a los Indios la diferenciación entre números positivos y
negativos, que interpretaban como créditos y débitos, respectivamente, distinguiéndolos
simbólicamente. Además el cero también es atribuida a esta cultura, hacia el año 650 d. C.
Tener en cuenta que los griegos utilizaban magnitudes negativas en sus teoremas del álgebra
geométrica, pero este siempre referido a las propiedades de la operación de restar, tales como,
por ejemplo, (a – b).(c – d) = ac + bd –ad –bc; dejándolos como restas indicadas. Sin embargo
fueron los indios los encargados en mostrar reglas numéricas para ello, esto en positivos y
negativos. Es así que Brahmagupta, matemático indio, contribuye al álgebra con presentación
de soluciones negativas para ecuaciones cuadráticas. La primera vez que aparece
sistematizada de los
números negativos y del cero es en la obra de Brahmagupta.
La notación muy difundida para los números positivos y negativos fue gracias a Stifel. La
difusión de los símbolos germánicos (+) y (-), se popularizó con el matemático alemán Stifel
(1487 – 1567) en el siglo XV, antes de ello se utilizaba la abreviatura de p para los positivos
y m para los negativos.
Hasta fines del siglo XVIII los números negativos no eran aceptados universalmente.
Gerolamo Cardano, en el siglo XVI, llamaba a los números negativos “falsos”, pero en su Ars
Magna (1545) los estudió exhaustivamente. Jhon Wallis (1616 – 1703), en su Aritmética
Infinitoum (1655), “demuestra” la imposibilidad de su existencia diciendo que “esos entes
INSTITUTO SUPERIOR DE FORMACION DOCENTE “DR. JUAN G. PUJOL”
tendrían que ser a la vez mayores que el infinito y menores que cero”.
Leonardo Euler es el primero en darles estatuto legal, en su Anteitung Zur Algebra (1770)
trata de “demostrar” que (-1).(-1) = +1; argumentaba que el producto tiene que ser +1 ó -1 y
que, sabiendo que se cumple (1).(-1)=-1, tendrá que ser: (-1).(-1) = +1.
Los números negativos, además complementan o extienden el conjunto de los números
naturales, generado por un defecto de los números naturales: la generalidad para la operación
de resta y división. Por ejemplo 5 – 9 resulta – 4, que no es natural, no se cumple entonces la
propiedad de clausura o cerradura en los naturales.
El hombre, visto en la imposibilidad de realizar, en general, la operación de resta crea otro
conjunto, que viene hacer el conjunto de los números negativos. Los números naturales junto
con los negativos formarán luego el conjunto de los números enteros; es decir los números
naturales complementados con los naturales. Observemos el siguiente gráfico:
Dónde:
• Los enteros positivos (positivos en el gráfico), se denota con Ζ+ .
• Los enteros negativos (negativos en el gráfico), se denota con Ζ− .
• El cero no tiene signo, es neutro.
La distancia del cero a un número entero positivo +a, será la misma que la de un negativo –
a; ambos entonces de igual magnitud. Así esto es denominado como valor absoluto.
El cero es aquel número entero que no posee ningún signo respectivo, vale decir no es
positivo ni negativo; más aún es el nexo entre estos dos.
Esquemáticamente:
Entonces los números enteros se representan por Z y está formado por los números naturales
y sus “opuestos” (los números negativos). Esto es:
Ζ = {…,−3,−2,−1,0,1,2,3,…}
Nota: La notación + 5 ≡ 5 ; por ejemplo. Podemos prescindir del signo (+) de
manera práctica.
INSTITUTO SUPERIOR DE FORMACION DOCENTE “DR. JUAN G. PUJOL”
CONCLUSIONES
1. Los números nacen junto la evolución del hombre, se origina de la práctica en la
naturaleza.
2. La necesidad en la matemática la impulsa para ir cambiando y evolucionando.
3. Cada cultura dio manifestaciones de la noción de cantidad y la idea de número en sus
representaciones.
4. Los enteros no fueron aceptados de manera universal hasta el siglo XVIII, sin embargo ya
era usado por algunas culturas.
5. El cero no se origina formalmente junto con los números naturales.
6. Es necesario aplicar la historia de las matemáticas, como recurso didáctico, en el proceso
de enseñanza y aprendizaje de las matemáticas.