Capítulo 5: Propuestas de Mejora y Impacto en la Cultura de Derechos Humanos
Este capítulo profundiza en la interacción dinámica entre la jurisdicción
supranacional y el sistema de protección de derechos humanos en Perú. Se explorarán
estrategias concretas para fortalecer esta relación, mejorar la efectividad de la
implementación de las decisiones supranacionales y analizar el impacto transformador
que esta interacción ha tenido en la promoción y defensa de los derechos fundamentales,
así como en la evolución de la percepción pública en la sociedad peruana. La influencia
de los órganos internacionales de derechos humanos, en particular la Corte
Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), ha sido un catalizador para la
reforma legal, la rendición de cuentas y la sensibilización ciudadana, aunque persisten
desafíos significativos en el camino hacia una cultura de derechos humanos plenamente
arraigada.
5.1. Sugerencias para fortalecer la relación entre la jurisdicción supranacional y la
protección de derechos en Perú
El fortalecimiento de la relación entre la jurisdicción supranacional y el sistema
de protección de derechos en Perú es fundamental para garantizar la plena vigencia de
los derechos humanos en el país. Esta relación, si bien ha avanzado, aún enfrenta
obstáculos que requieren un abordaje multifacético.
En primer lugar, es crucial mejorar la comunicación y el diálogo institucional
entre los poderes del Estado peruano (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) y los órganos
del Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH), como la Corte IDH y la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Esto implica establecer
canales formales y permanentes de intercambio de información, capacitación y
coordinación. Por ejemplo, la creación de una unidad especializada dentro del
Ministerio de Justicia y Derechos Humanos dedicada exclusivamente al seguimiento de
las recomendaciones y sentencias del SIDH podría optimizar la respuesta estatal
[Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, 2023].
En segundo lugar, se requiere una mayor armonización del derecho interno
con los estándares internacionales de derechos humanos. Esto no solo se refiere a la
ratificación de tratados, sino a la incorporación efectiva de la jurisprudencia
supranacional en la legislación y la práctica judicial. La doctrina del "control de
convencionalidad", desarrollada por la Corte IDH y adoptada por el Tribunal
Constitucional peruano, es una herramienta poderosa para lograr esta armonización,
pero su aplicación debe ser más consistente y profunda por parte de todos los
operadores de justicia [Hitters, 2009]. La capacitación continua de jueces, fiscales y
abogados en derecho internacional de los derechos humanos es, por tanto, indispensable
[Poder Judicial del Perú, 2024].
Finalmente, la participación de la sociedad civil y las organizaciones de
derechos humanos es vital para fortalecer esta relación. Estas organizaciones actúan
como puentes entre las víctimas, el Estado y los órganos supranacionales, monitoreando
el cumplimiento de las decisiones y visibilizando las deficiencias. Fomentar su rol y
garantizar un espacio seguro para su trabajo es una sugerencia clave para una protección
más robusta de los derechos en Perú [Defensoría del Pueblo, 2023]. La colaboración
entre el Estado y la sociedad civil en la elaboración de informes y en la implementación
de medidas de reparación puede generar mayor legitimidad y efectividad.
5.2. Estrategias para mejorar la efectividad de la implementación de decisiones
supranacionales
La efectividad de la implementación de las decisiones de la jurisdicción
supranacional, especialmente las sentencias de la Corte IDH, es un indicador clave del
compromiso de un Estado con los derechos humanos. Perú, a pesar de los avances, ha
enfrentado desafíos persistentes en esta área.
Una estrategia fundamental es la asignación de recursos presupuestarios
adecuados y específicos para el cumplimiento de las sentencias. Muchas de las medidas
de reparación, como la indemnización a víctimas, la atención médica o psicológica, y la
construcción de obras públicas, requieren fondos que a menudo no son contemplados en
los presupuestos nacionales. La creación de un fondo especial o una partida
presupuestaria dedicada al cumplimiento de sentencias internacionales podría agilizar
este proceso [CIDH, 2022].
Otra estrategia crucial es el establecimiento de mecanismos de monitoreo y
seguimiento interinstitucionales. La implementación de una sentencia no recae en una
única entidad, sino que involucra a múltiples ministerios, instituciones y niveles de
gobierno. Un comité intersectorial de alto nivel, con representación de los poderes
Ejecutivo, Legislativo y Judicial, así como de la Defensoría del Pueblo, podría
coordinar y supervisar de manera efectiva el progreso en la implementación de las
medidas dispuestas por la Corte IDH [Comisión de Justicia y Derechos Humanos del
Congreso, 2023]. La transparencia en este proceso, con informes públicos periódicos
sobre el estado de cumplimiento, también es esencial para la rendición de cuentas.
Además, es vital la capacitación y sensibilización de los funcionarios públicos
en todos los niveles sobre la importancia y el carácter vinculante de las decisiones
supranacionales. La falta de conocimiento o de voluntad política puede obstaculizar la
implementación. Programas de formación obligatorios para jueces, fiscales, policías,
militares y personal administrativo sobre los estándares de derechos humanos y la
jurisprudencia interamericana son necesarios para asegurar que las decisiones se
traduzcan en cambios reales en la práctica [Academia de la Magistratura, 2024].
Finalmente, la participación activa de las víctimas y sus representantes en el
proceso de implementación es una estrategia que no solo garantiza la reparación
integral, sino que también legitima el proceso. Sus perspectivas y necesidades deben ser
consideradas en el diseño y ejecución de las medidas de cumplimiento, fomentando un
enfoque centrado en la persona [Corte IDH, 2021, Caso Gonzales Lluy y otros vs.
Ecuador, Supervisión de Cumplimiento].
5.3. Cómo la jurisdicción supranacional ha contribuido a la promoción y defensa
de derechos humanos en la sociedad peruana
La jurisdicción supranacional, particularmente la Corte Interamericana de
Derechos Humanos, ha jugado un papel transformador en la promoción y defensa de los
derechos humanos en la sociedad peruana. Su impacto se ha manifestado en múltiples
dimensiones, desde la reforma legal hasta la visibilización de violaciones y la exigencia
de justicia.
Uno de los aportes más significativos ha sido la visibilización de graves
violaciones a los derechos humanos y la búsqueda de justicia y reparación para las
víctimas. Casos emblemáticos como Barrios Altos y La Cantuta (1991-1992) no solo
expusieron la impunidad de crímenes atroces cometidos durante el conflicto armado
interno, sino que también sentaron precedentes sobre la imprescriptibilidad de los
crímenes de lesa humanidad y la incompatibilidad de las leyes de amnistía con la
Convención Americana sobre Derechos Humanos [Corte IDH, 2001, Caso Barrios
Altos vs. Perú]. Estas sentencias forzaron al Estado peruano a anular leyes de amnistía y
a reabrir procesos judiciales, lo que fue crucial para la lucha contra la impunidad.
La jurisprudencia de la Corte IDH ha tenido un "efecto irradiación" sobre el
ordenamiento jurídico y la práctica estatal peruana. Esto significa que las decisiones
de la Corte no solo son vinculantes para el caso concreto, sino que sus interpretaciones
de la Convención Americana se convierten en estándares que deben ser adoptados y
aplicados por los tribunales y autoridades nacionales. Por ejemplo, la Corte ha influido
en la protección de los derechos de los pueblos indígenas (Caso Comunidad Campesina
de Santa Bárbara vs. Perú, 2015), los derechos de las mujeres (Caso Gonzales Lluy y
otros vs. Ecuador, 2021), y los derechos a la verdad y la memoria (Caso García Prieto y
otros vs. Perú, 2018), impulsando reformas legales y políticas públicas en estas áreas
[Defensoría del Pueblo, 2022].
Además, la jurisdicción supranacional ha contribuido a la promoción de una
cultura de rendición de cuentas y respeto al Estado de Derecho. Al sentenciar al
Estado por violaciones a los derechos humanos, la Corte IDH envía un mensaje claro
sobre la importancia de la responsabilidad estatal y la necesidad de prevenir futuras
violaciones. Esto ha generado una mayor conciencia entre los funcionarios públicos y la
ciudadanía sobre la existencia de un control externo y la posibilidad de recurrir a
instancias internacionales cuando las vías internas no son suficientes [IDL, 2023].
Finalmente, la labor de la Corte IDH ha sido fundamental para fortalecer el rol
de las organizaciones de derechos humanos y la sociedad civil en Perú. Al servir
como plataforma para la denuncia y la defensa de las víctimas, la Corte ha empoderado
a estas organizaciones, permitiéndoles incidir en la agenda pública y exigir al Estado el
cumplimiento de sus obligaciones internacionales.
5.4. Cambios en la percepción pública sobre los derechos fundamentales
La influencia de la jurisdicción supranacional y la visibilización de los casos de
derechos humanos han generado cambios graduales, pero significativos, en la
percepción pública sobre los derechos fundamentales en la sociedad peruana. Si bien
aún existen desafíos, se observa una mayor conciencia y exigencia ciudadana.
Inicialmente, la intervención de la Corte IDH en casos sensibles generó
reacciones diversas, incluyendo resistencia y críticas por parte de sectores políticos y
militares que percibían las sentencias como una injerencia en la soberanía nacional [El
Comercio, 2005]. Sin embargo, con el tiempo y la persistencia de las organizaciones de
derechos humanos, la cobertura mediática y la educación cívica, la comprensión sobre
la importancia de los derechos humanos como límites al poder estatal y como
garantías individuales ha ido en aumento.
Hoy en día, existe una mayor aceptación de la idea de que los derechos
humanos son universales e inalienables, y que el Estado tiene la obligación de
protegerlos y garantizarlos. La población, en general, está más informada sobre la
existencia de mecanismos internacionales de protección y la posibilidad de recurrir a
ellos [IEP, 2020, Encuesta Nacional de Derechos Humanos]. Esto se ha manifestado en
una mayor demanda de justicia y reparación por parte de las víctimas y sus familiares,
así como en una vigilancia más activa de la sociedad civil sobre las acciones del Estado
en materia de derechos humanos.
No obstante, persisten desafíos en la percepción pública. La politización de los
derechos humanos por parte de algunos actores, que los asocian con ideologías
específicas o con la defensa de criminales, sigue siendo un obstáculo para su plena
aceptación y comprensión [La República, 2024]. Además, la falta de educación cívica
integral sobre los derechos fundamentales desde temprana edad contribuye a que
ciertos sectores de la población aún no comprendan la trascendencia de estos derechos
para la convivencia democrática y el desarrollo social.
A pesar de estas limitaciones, la trayectoria de la jurisdicción supranacional en
Perú ha contribuido a desmitificar los derechos humanos y a integrarlos, aunque sea de
forma incipiente, en el debate público y en la conciencia colectiva. La persistencia de
las violaciones y la necesidad de una implementación efectiva de las decisiones
internacionales siguen siendo recordatorios constantes de que la construcción de una
cultura de derechos humanos es un proceso continuo y dinámico que requiere el
compromiso de todos los actores sociales y estatales.
Conclusión del Capítulo 5
En síntesis, el Capítulo 5 ha delineado las vías esenciales para fortalecer la
relación entre la jurisdicción supranacional y la protección de derechos humanos en
Perú, destacando la necesidad de una comunicación institucional fluida, la armonización
normativa y la participación activa de la sociedad civil. Las estrategias para una
implementación efectiva de las decisiones supranacionales, como la asignación de
recursos específicos, mecanismos de monitoreo interinstitucionales y la capacitación de
funcionarios, son cruciales para traducir las sentencias en cambios tangibles.
La contribución de la jurisdicción supranacional ha sido innegable, actuando
como un pilar fundamental en la visibilización de violaciones, la exigencia de justicia y
la promoción de la rendición de cuentas, generando un "efecto irradiación" que ha
permeado el ordenamiento jurídico y la práctica estatal peruana. Aunque la percepción
pública sobre los derechos fundamentales ha evolucionado hacia una mayor conciencia
y exigencia, persisten desafíos como la politización y la brecha en la educación cívica.
La construcción de una cultura de derechos humanos sólida y duradera en Perú
es un proceso continuo que exige el compromiso sostenido de todos los actores estatales
y sociales. La jurisdicción supranacional, al ofrecer un marco de protección y un
mecanismo de supervisión, seguirá siendo un catalizador indispensable en este camino,
impulsando al Estado peruano a honrar sus obligaciones internacionales y a garantizar la
dignidad y los derechos de todas las personas.