CULTURA AWÁ
La cultura tiene una trascendencia y relevancia única en las diferentes partes del
mundo, es considerado unos de los aspectos significativos y destacados de cada entorno
que lo rodea. La cultura del Ecuador tiene gran diversidad y riqueza respecto a
tradiciones, arte y conocimiento, contiene una fusión vibrante de culturas indígenas,
awá, Tsáchilas, mestizas y afroecuatorianas que irradian en su música, vestimenta, arte,
gastronomía y celebraciones.
Nuestro Ecuador tiene una característica muy particular en relación a muchos
países de América y el mundo, dentro de su asentamiento poblacional a lo largo y ancho
del territorio encontramos una diversidad de pueblos y nacionalidades que lo hacen
único, convirtiéndolo en un país pluricultural y multiétnico; así encontramos a la cultura
AWÁ, un pueblo de aproximadamente unos 3500 habitantes de acuerdo al último censo
poblacional, es una de las tantas nacionalidades que existen en nuestro país cuya historia
contribuye a nuestra riqueza cultural.
Los diversos pueblos y nacionalidades entre ellos los AWÁ, que en la actualidad
habitan en nuestro país es bastante amplia y muy significativa, que lo ha convertido al
Ecuador en un lugar potencialmente mega diverso, esto como resultado de masivas
migraciones de grupos indígenas de países vecinos, de la misma llegada de los
españoles, los mestizos y ahí también podemos nombrar a grupos de esclavos traídos en
el tiempo de la Colonia; todos estos de acuerdo a la historia, se han ido agrupando e
incorporado elementos culturales propios de cada uno y lo más importante tuvieron que
adaptarse a los diferentes hábitats que tenemos en nuestro país.
Interesados por conocer cual pudo ser el origen de nuestro pueblo AWÁ,
tenemos que recurrir a la historia y regresar el tiempo a las narraciones que contaban
nuestros antepasados, quienes en su lenguaje modesto y comprensible nos daban a
conocer cómo este grupo de personas llegó hasta nuestros territorios, su llegada
posiblemente afectó a quienes en aquellos tiempos ya habitaban, pero con el pasar del
tiempo contribuyó a engrandecer y enriquecer lo que hoy es su cultura, arte, folklor y
tradición en el espacio donde están ubicados.
Una de las culturas más diversas es la cultura AWÁ, tiene costumbres y
tradiciones muy originales y propias del lugar, atraen la curiosidad de turistas por su
gran diversidad, esta comunidad se caracteriza ya que profundamente se conecta con la
tierra y la naturaleza. La ubicación geográfica de los Awá les ha proporcionado un
entorno rico en biodiversidad y recursos naturales, lo que ha influido en gran medida en
su estilo de vida y su conexión con la naturaleza. La sociedad Awá se constituye en
estructuras familiares y comunales. Tradicionalmente, han convivido en comunidades
dispersas en la selva, con un enfoque en la colaboración y la reciprocidad.
La cultura AWÁ, es una más de las numerosas nacionalidades y pueblos que
existen en nuestro país, no podemos precisar con exactitud su asentamiento, de acuerdo
a datos obtenidos aproximadamente hace unos tres siglos atrás tomaron camino desde
Centro américa con rumbo hacia territorios de América del Sur entre ellos el nuestro,
logrando asentarse en provincias de Esmeraldas y Carchi. Esta última acoge en su gran
mayoría; se encuentran localizados en la parte noroccidental de la misma, están
estructuradas en 14 comunidades; San Marcos, Tarabita, Ishpi, Gualpi Alto, Gualpi
Bajo, Sabalero, Gare, Pailón, Aguaña, Río Tigre, El Noboso, Río Verde, Palmira del
Toctoni y San Vicente, territorio que pertenece a la parroquia de Chical, cantón Tulcán
frontera con Colombia.
De acuerdo al último censo, este pueblo conglomera a unas 3500 personas en sus
distintas comunidades, sin embargo las condiciones de vida no han sido las más
favorables, tuvieron que adaptarse a las diversas situaciones territoriales y climáticas del
sector, sus territorios se encuentran a una distancia aproximadamente a 130 kilómetros
de la ciudad de Tulcán, lo que hace a esta nacionalidad muy difícil poder relacionarse
con el centro urbano, su red vial para poder llegar no es la mejor, existe dos opciones de
acceso por vía aérea y terrestre teniendo que transitar por camino herradura después de
terminada la carretera de tercer orden, su espesa vegetación dificulta su acceso teniendo
que ocupar hasta un día entero de camino para poder llegar a estas comunidades.
A lo largo del tiempo no han sido atendidas por los gobiernos seccionales de
turno menos del gobierno nacional; la salud, la educación y más servicios básicos han
sido olvidados como si no fueran necesarios para su bienestar. Muchos trabajos
comuneros han sido de propia iniciativa cuya finalidad es buscar mejores días en el
lugar donde realizan todas sus actividades para el sustento comunero.
Sus costumbres, su lengua, sus manifestaciones religiosas son propias de este
pueblo que a lo largo de su existencia han venido practicando, la cultura awá simboliza
un ejemplo fascinante de resiliencia y conexión intrínseca con la naturaleza, pero hoy en
día de a poco se ha ido incursionando expresiones externas de la sociedad, cambiando
en cierta manera lo que por historia practicaban. El idioma que practican es el
AWAPIT, que en nuestro idioma significa “gente de la montaña”, encaja en su origen,
no olvidemos que sus ancestros nacieron en las altas montañas de Centro América, su
migración la hicieron en los mismos espacios físicos hasta la actualidad donde están
asentados.
En la antigüedad su economía se apuntaba en la caza, actualmente se dedican en
la cría de animales domésticos, pesca y agricultura, mantiene su armonía con la
naturaleza, ya que no explotan sus tierras ni abusan de los recursos que les brindan.
Practican la horticultura rotativa para no desmineralizar los suelos. Igualmente practican
la caza de animales como la Zarigueya y roedores como la ardilla, el ratón de monte y el
armadillo. En cuanto a la pesca, guañas y otros peces de la comunidad
La subsistencia de la comunidad AWÁ, es eminentemente agrícola, se dedican a
cultivar productos propios que se dan en el lugar donde viven, como son; yuca, plátano,
fréjol, maíz, caña de azúcar, chonta duro, ají, camote, limón, naranjillas, chiro y otros
productos propios del clima tropical, para lograr obtener estos productos realizan
trabajos comunitarios y así obtener el sustento necesario para sus pobladores; otra de las
actividades que complementan su subsistencia es la crianza de chanchos, gallinas,
vacas y conejos, con los cambios que existe en la actualidad, son visitados por personas
de otros pueblos en el cual pueden intercambiar sus productos y así variar el consumo
de alimentos en esta comunidad.
La educación hasta hace pocos años era prácticamente nula, no contaban con un
solo profesor para la enseñanza de los niños y niñas del sector, sin embargo hoy en día
las autoridades locales incluso desde el estado han puesto más atención para dotar de
una escuela y un docente, el mismo que es nativo del lugar y de esta manera este
derecho ya es una realidad en niños y niñas, así mismo desde hace una década atrás la
intervención del registro civil conjuntamente con el ministerio de inclusión económica y
social se ha logrado que todos los pobladores puedan obtener su cédula de identidad,
que no lo tenían desde su llegada a nuestro país.
La lengua, la artesanía y las prácticas ceremoniales son elementos primordiales
de la identidad Awá a pesar de los conflictos, los Awá han construido espacios para
salvaguardar y transmitir estos compendios a las generaciones futuras. La educación en
sus propias escuelas y la promoción de la conciencia cultural son pasos muy
importantes que permiten afianzar la continuidad de la rica herencia Awá.
La conservación de la cultura Awá en Ecuador se enfrenta a una confluencia
entre lo relativo de conservar las tradiciones y la presión constante de la modernización
y la globalización. La riqueza de su herencia cultural enmarca y conecta con la selva
amazónica, se refleja en sus prácticas cotidianas, lenguaje, mitos y rituales. no obstante,
los Awá conllevan retos contemporáneos que amenazan su forma de vida. La creciente
deforestación y la explotación de recursos naturales en la región amazónica constituyen
uno de los principales desafíos para los Awá. La expansión de la frontera agrícola, la
minería y otras actividades económicas tienen un impacto directo en su hábitat,
poniendo en peligro no solo la biodiversidad única de la selva, sino también las
prácticas de caza y recolección fundamentales para la subsistencia de la comunidad
Awá.
El camino hacia la preservación cultural de los Awá implica un enfoque holístico
que aborde tanto los desafíos contemporáneos como las oportunidades para el futuro. La
colaboración entre la comunidad Awá, organizaciones no gubernamentales, el gobierno
y la sociedad en su conjunto es esencial para garantizar un equilibrio entre la
preservación cultural y el desarrollo sostenible. En última instancia, la cultura Awá en
Ecuador representa no solo la historia de una comunidad indígena, sino también una
lección valiosa sobre la importancia de equilibrar el progreso con la preservación de las
riquezas culturales y naturales que enriquecen nuestro mundo.
En definitiva, la cultura Awá en Ecuador mantiene una demostración de
resiliencia y conexión profunda con la naturaleza. Conforme al tiempo afrontan desafíos
contemporáneos, la preservación de su identidad cultural se vuelve primordial. La
historia y la situación que actualmente se encuentra la cultura Awá matizan lo
primordial que es respetar y proteger las culturas indígenas, reconociendo la diversidad
y la riqueza que aportan al mosaico cultural del Ecuador y del mundo. La lucha por la
conservación de su territorio y la defensa de sus derechos son restos inminentes que los
Awá afrontan en un mundo cada vez más globalizado. La sociedad moderna va en
constante cambio y las fuerzas externas tienen como objetivo explotar los recursos
naturales de su tierra, sin hacer énfasis en la solidaridad internacional y la conciencia
ambiental para proteger a los Awá y a otras comunidades indígenas en situaciones
similares.
La historia de los Awá permite hacer un estudio y reflexionar sobre cómo la
diversidad cultural y la riqueza de la biodiversidad están relacionadas a sus costumbres
y tradiciones. La conservación de la cultura Awá no solo conlleva lo ético, manifiesta
una oportunidad para instruirse y enriquecernos como comunidad al reconocer y
respetar las diversas formas culturales en que la humanidad ha cohabitado con la
naturaleza a lo largo del tiempo.