Universidad Don Bosco
Tema: Vida Submarina
Vivimos en un planeta azul, con océanos y mares que cubren más del 70% de la
superficie de la Tierra. Estos son esenciales para el planeta y el bienestar de la población,
regulan el clima, generan la mayor parte del oxígeno que se respira y proporcionan
recursos naturales y alimentos. También sirven como base para gran parte de la
economía mundial, apoyando sectores como el turismo, la pesca o el transporte marítimo
internacional, y empleando a millones de personas. Asimismo, los océanos son
fundamentales para contrarrestar los efectos del cambio climático, ya que actúan como
reguladores del clima absorbiendo el calor atmosférico, además desde 1980 han
absorbido entre el 20 y el 30% de las emisiones de dióxido de carbono generadas por el
ser humano.
Las mujeres representan el 47 por ciento de los 120 millones de personas del mundo que
trabajan en la pesca y sobrepasan a los hombres en el sector pesquero marino a gran
escala (66 por ciento) y en el sector pesquero interior a pequeña escala (54 por ciento).
Pese a ello, las mujeres están principalmente concentradas en trabajos mal pagados y
poco cualificados, ocupando empleos irregulares y de temporada en el procesamiento, el
envasado y la comercialización. A menudo estas mujeres trabajan sin contrato o sin
protección de los derechos laborales o de la salud y la seguridad. Asimismo, las mujeres
ganan aproximadamente el 64 por ciento de los salarios de los hombres por realizar el
mismo trabajo en la acuicultura
Historias
Las mujeres del Senegal luchan por el uso sostenible de los recursos marinos .
ONU Mujeres y el PMA introducen en Kafountine modernas tecnologías de procesamiento
en apoyo de un centenar de mujeres que trabajan en la industria de pesca artesanal para
dar una nueva finalidad y añadir valor al pescado fresco que de otra manera se
desecharía.
ONU Mujeres entrevista a Mariette Correa, Coordinadora Experta de Programas en el
Colectivo Internacional de Apoyo a las y los Pescadores Artesanales, sobre los desafíos
que enfrentan las mujeres en este sector, el impacto de políticas de pesca, y sobre cómo
afianzar la pesca sostenible a pequeña escala para lograr el empoderamiento económico
de las mujeres
A pesar de su importancia, los océanos se enfrentan a amenazas sin precedentes,
debido a la actividad humana. El aumento de las emisiones de carbono de las últimas
décadas ha generado, además del incremento del nivel del mar, una acumulación de calor
en los océanos y un aumento de su acidificación lo que impacta sobre la biosfera marina,
poniendo en peligro la seguridad alimentaria al verse afectada la pesca y la acuicultura.
La contaminación, la destrucción del hábitat y la sobreexplotación de los recursos
oceánicos contribuyen también a agravar la disponibilidad de los recursos marinos y
costeros.
¿En que consiste el ODS 14?
Pretende proteger los ecosistemas marinos y costeros, reduciendo la contaminación
marina y la acidificación de los océanos, poner fin a prácticas insostenibles e ilegales de
pesca, promover la investigación científica en materia de tecnología marina, fomentar el
crecimiento de los estados insulares en desarrollo y pescadores artesanales e impulsar y
reforzar el derecho internacional relativo a océanos y mares.
Las empresas juegan un rol clave en este sentido, a través de la reducción de emisiones
de carbono y la contaminación, no solo sobre océanos y mares, sino también sobre la
producida por actividades realizadas en tierra firme, incluidos los detritos marinos y la
contaminación por nutrientes, e impactando positivamente sobre los países insulares en
desarrollo, promoviendo prácticas de pesca sostenibles y ajustando sus actuaciones al
derecho internacional.
El informe Global Goals, Ocean Opportunities publicado por la plataforma de acción del
Pacto Mundial, Sustainable Ocean Business, señala que garantizar un medioambiente
marino saludable no solo es necesario para que muchas compañías oceánicas continúen
operando a largo plazo. Sino que innovar e invertir en nuevas soluciones oceánicas
también brinda oportunidades comerciales significativas.
La gestión responsable de este vital recurso mundial es una de las claves de un futuro
sostenible. Esto implica aumentar la financiación de la ciencia oceánica, intensificar los
esfuerzos de conservación, y cambiar con urgencia el rumbo del cambio climático para
salvaguardar el mayor ecosistema del planeta. Los esfuerzos actuales para proteger los
océanos no responden aún a la urgente necesidad de salvaguardar este vasto, aunque
frágil, recurso
Cuál es el principal problema a enfrentar?
Los océanos absorben alrededor del 23 % de las emisiones anuales de CO2 generadas
por la actividad humana y contribuyen a mitigar los efectos del cambio climático. Además,
absorben el 90 % del exceso de calor causado por el cambio climático. El calentamiento
de los océanos está alcanzando niveles récord, lo que provoca olas de calor marinas
generalizadas, amenaza sus ricos ecosistemas y destruye los arrecifes de coral de todo el
mundo.
El aumento de los niveles de residuos en los océanos del mundo también supone un
importante impacto medioambiental y económico. Se calcula que cada año llegan a los
mares y océanos entre 5 y 12 millones de toneladas métricas de plástico, con un coste
aproximado de 13.000 millones de dólares anuales, entre los que se incluyen los costes
de limpieza y las pérdidas financieras sufridas por la pesca y otras industrias. Cerca del
89 % de los residuos plásticos encontrados en el fondo de los océanos son artículos de
un solo uso, como bolsas de plástico.
Cerca del 80 % del turismo se concentra en zonas costeras. Se calcula que la industria
del turismo marítimo y costero genera 134.000 millones de dólares al año y, en algunos
países, esta industria representa ya más de un tercio de la mano de obra.
De no gestionarse de manera responsable, el turismo puede suponer una grave amenaza
para los recursos naturales de los que depende, así como para la cultura e industria
locales.
Problemas relacionados en franjas costeras:
1. Muchos ecosistemas costeros que se están viendo afectados por estos
cambios, incluidos los arrecifes de coral, manglares, marismas, pastos marinos y
humedales, actúan como un amortiguador natural contra los fenómenos
meteorológicos extremos protegiendo la erosión costera y albergan gran parte de
la biodiversidad del planeta. Los últimos estudios advierten que de seguir
aumentado la temperatura del planeta más del 90% de los arrecifes de coral están
en riesgo de desaparecer en las próximas décadas. Un estudio del IPCC apunta a
que cualquier grado de calentamiento adicional, provocaría que los eventos más
extremos que ocurrían una vez por siglo en el pasado como las tormentas
intensas, se intensificarán en muchas regiones, poniendo en riesgo de inundación
a muchas ciudades costeras bajas y pequeñas islas.
2. España es uno de los países más vulnerables de Europa frente al cambio
climático por contar con cerca de 8.000 kilómetros de costa donde millones de
personas viven y dependen de un mar y unas zonas costeras saludables. La
temperatura superficial del Mediterráneo aumenta unos 0,4 grados por década
desde principios de los años 80. El nivel del mar en las costas españolas aumentó
entre 1948 y 2019 a un ritmo de 1,6 milímetros por año, mientras que desde 2019
este ritmo se ha casi duplicado, situándose en 2,8 milímetros por año.
3. La presencia de gran cantidad de residuos plásticos en los mares y océanos,
según el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA), la contaminación
plástica está presente en todas partes, desde las playas de Indonesia hasta en el
fondo del océano del Polo Norte. Si la contaminación por plástico sigue la
tendencia actual, en 2050, los océanos contendrán más plástico que peces.
4. A medida que la acidez del océano aumenta, su capacidad de absorber el CO2
de la atmósfera disminuye, lo que obstaculiza el efecto del océano en la
moderación del cambio climático. Al ritmo actual de emisiones de CO2, se prevé
que la acidez aumentará de 100 al 150% a finales de este siglo.
5. En todo el mundo, la proporción de la población de peces marinos explotados
dentro de los niveles de sostenibilidad biológica se situó en 62,3% en 2021,
es decir, un 2,3% menos que en 2019. Esta proporción era del 90% en el año
1974. Por otro lado, la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR),
sigue siendo una de las mayores amenazas para los ecosistemas marinos.
Desafíos y oportunidades para la implementación, el seguimiento del OD 14 y sus
metas
Desafíos:
1. Para restaurar la salud y la productividad de los océanos, mares y costas, la
acción internacional es imprescindible. Se requiere fortalecer la cooperación, la
investigación, el seguimiento conjunto y el desarrollo de alertas tempranas por
fenómenos cada vez más frecuentes como las floraciones de algas, el incremento
de la mortalidad masiva de organismos marinos, los cambios en las rutas o las
épocas de migración de las especies migratorias, el incremento de las marejadas
o la presencia de especies exóticas invasoras, entre otros.
2. Si bien en América Latina y el Caribe la meta 14.5 se ha alcanzado a nivel
regional, la mayoría de los países están muy lejos de proteger el 10% de sus
zonas económicas exclusivas (ZEE). Cabe reconocer que los avances realizados
en materia de protección de la superficie marina se han dado gracias a que
algunos países han protegido un porcentaje importante de su ZEE. Sin embargo,
en general lo han hecho en zonas muy alejadas de la costa (mar adentro). Las
costas, que son más vulnerables y están expuestas a una mayor concentración de
amenazas, suelen contar con pocas áreas marinas protegidas.
3. El desarrollo de infraestructura en las zonas costeras (puertos e infraestructura
turística y productiva) ha degradado o destruido ecosistemas de protección natural
como manglares y praderas marinas. Estos ecosistemas son esenciales para filtrar
los contaminantes nocivos; absorber los nutrientes de la escorrentía; atrapar los
sedimentos, aumentando la claridad y la calidad de las aguas marinas; capturar
elevadas concentraciones de carbono (los manglares pueden hacerlo en mayor
medida que una selva tropical), y proteger las costas, entre otras cosas. Además,
desempeñan un papel importante en el desarrollo del ciclo de vida de especies de
importancia económica y favorecen el ecoturismo.
4. Si bien existen instrumentos que apoyan el manejo de la basura plástica originada
por las embarcaciones en el mar, no existen protocolos conocidos o
procedimientos estándares para atender el manejo diario de la basura. Las
evaluaciones de los costos y el impacto de la basura marina originada por el
turismo requiere una mayor investigación.
5. La contaminación y la acidificación de los océanos tiene un efecto adverso sobre
el funcionamiento de los ecosistemas y la biodiversidad del agua costera y
también afecta negativamente a la pesca en pequeña escala.
Oportunidades:
Los océanos (incluidos las islas, los mares y las costas) y ecosistemas marinos
presentan oportunidades excelentes para abordar de manera integral y sinérgica
varias metas de la Agenda 2030; en especial, las soluciones basadas en la
naturaleza que pueden ayudar a disminuir los riesgos de marejadas y la entrada a
tierra firme de huracanes y contribuir a la adaptación al cambio climático y la
mitigación de sus efectos. El 25° período de sesiones de la Conferencia de las
Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático
(COP 25), celebrado en 2019 en Madrid, ha sido llamado la “COP Azul” por la
especial atención que se ha dedicado a este tema.
La acuicultura, que está creciendo de forma muy significativa en la región y en el
mundo, podría aumentar la producción de algas y organismos filtradores que no
requieren insumos de alimentación y que, por el contrario, generan beneficios
adicionales al filtrar el agua y, en el caso de las algas, capturar carbono y
contaminantes.
Cada vez más empresas se unen a la lucha contra el exceso de plástico en los
océanos, mediante iniciativas que incluyen desde el desarrollo de nuevos
materiales biodegradables que reemplacen el plástico hasta la búsqueda de
enzimas y organismos que lo degraden. Otros ejemplos son zapatillas y camisetas
fabricadas a partir de redes de pesca en desuso, envases biodegradables y
empaquetados ecológicos.
La salud de los océanos está intrínsecamente ligada a la nuestra. La biodiversidad marina
ofrece oportunidades muy importantes para la industria farmacéutica. Además, el sector
de la pesca marítima da empleo a 57 millones de personas en todo el mundo y constituye
la principal fuente de proteínas de más del 50 % de la población de países menos
desarrollados. Para garantizar el desarrollo sostenible de las zonas de alta mar y de
aguas profundas y proteger los hábitats más vulnerables, se necesita una mayor
cooperación internacional. Para conservar la biodiversidad y garantizar un futuro
sostenible al sector de la pesca, deben establecerse sistemas de gestión completos,
eficaces y equitativos de áreas protegidas por el Estado.
Recomendaciones para alcanzar el ODS 14 y sus metas
Usar menos productos plásticos: No es ninguna novedad afirmar que el uso del
plástico es uno de los grandes problemas actuales de los océanos. Los residuos
que terminan en el mar destruyen hábitats, y causan la muerte de miles de
animales marinos cada año, desde los peces más pequeños hasta, tortugas,
delfines y grandes ballenas. Algunas opciones pasan por usar botellas de agua
reutilizables, guardar los alimentos en recipientes no desechables o usar bolsas de
tela cuando vayamos a comprar. Todo con el objetivo de reciclar y reutilizar lo
máximo posible, y dejar el plástico de lado.
Apoyar a organizaciones que protegen el mar: Afortunadamente son muchas
las organizaciones que luchan para proteger los océanos, los hábitats marinos y la
fauna marina como, por ejemplo, Whale & Dolphin Conservation, con la que
colaboramos activamente desde ORCA. En este sentido, tenemos varias opciones
para escoger si queremos apoyar a estas entidades, ya sea con ayuda financiera
para sufragar sus acciones o bien a través del voluntariado, echando una mano en
su campo de trabajo.
Ser un amigo del mar: Los amantes de las aguas abiertas sabemos lo importante
que es evitar alterar los ecosistemas marinos. Esta misma filosofía es la que
podemos aplicar cuando compremos alimentos provenientes del mar para
dárselos a nuestras mascotas. Hagamos una compra sostenible y siempre
prestando atención a las etiquetas de los productos para saber su procedencia.
En esta misma línea, es mejor no comprar para un acuario peces de agua salada
capturados en su hábitat natural, ni arrojar al mar peces u otras especies marinas
criadas en acuarios. Debemos tener en cuenta que esta práctica puede introducir
especies no autóctonas perjudiciales para el ecosistema existente.
Practicar y mantener un entorno limpio: El hecho de ir a nadar, practicar surf o
simplemente a relajarnos en la arena, no debe suponer una alteración del entorno,
por lo que es importante dejar la playa igual o más limpia de lo que la hemos
encontrado. Algunas recomendaciones básicas que podemos aplicar son, por
ejemplo, no llevar ningún plástico que pueda salir volando, no fumar en la playa,
no pisar ni usar las dunas como refugio en caso de viento, respetar los accesos
marcados para llegar a la playa y vigilar con las zonas protegidas al andar.
Ejercer un cambio en nuestra comunidad: Es difícil que una persona sola
pueda impulsar cambios en las políticas públicas sobre el medio ambiente, pero si
una comunidad de usuarios presiona de manera conjunta siempre es más factible.
Los amantes del mar podemos unirnos y ejercer presión para reclamar más
proyectos de conservación marina. Por otro lado, y a nivel particular, podemos
escoger restaurantes solidarios y tiendas de alimentación que en su carta o
catálogo tengan productos pesqueros sostenibles.
Ensayo: La vida submarina
La vida submarina comprende todos los organismos que viven en los océanos y mares
del planeta, desde el fitoplancton más pequeño hasta las ballenas más grandes. Incluye
animales, plantas y microorganismos, formando un complejo y saludable ecosistema.
Desde mi punto de vista estos ecosistemas son indispensables para los seres humanos
por diversos motivos, aproximadamente actúan como un regulador climático del planeta;
así mismo nos aportan múltiples beneficios como los alimentos, materias primas y
recursos energéticos.
Los océanos y la pesca siguen cubriendo las necesidades económicas, sociales y
medioambientales de la población mundial, a pesar de lo importante que es proteger los
océanos, décadas de explotación irresponsable de los recursos han provocado un nivel
alarmante de degradación.
La vida submarina está en constante amenaza: El exceso de pavimentación en la costa,
el vertido de nutrientes derivados de la agricultura al océano o el tratamiento inadecuado
de las aguas residuales son algunos de los principales causantes de la destrucción de
este hábitat. Por ejemplo, el caso de los arrecifes de coral, aproximadamente un 20% de
ellos se han perdido y otro 20% se ha degradado debido al fenómeno de decoloración,
que se produce cuando los corales se ponen blancos por el aumento de las temperaturas
del océano, y no son las únicas víctimas de estas acciones. Es muy probable que el
aumento de la vulnerabilidad de la vida marina frente al cambio climático provoque un
mayor número de extinciones a nivel local y genere cambios más acelerados en la
composición de las especies en los océanos.
Por lo tanto la temperatura es un factor fundamental que impulsa la transformación de los
sistemas marinos, por ejemplo, los cambios en las poblaciones de peces pueden afectar
la pesca para el sustento de los seres humanos. Así mismo existen otros factores
perjudiciales para la vida marina como lo es la contaminación, la acidificación, la
presencia de especies invasoras, el cambio climático que generaran un efecto adverso
sobre el funcionamiento de los ecosistemas y la biodiversidad.
En relación a lo antes expuesto, la vida marítima es un sistema vital que hace de la tierra
un lugar habitable para el hombre, una administración cuidadosa y responsable de este
recurso será un punto crucial para presenciar un futuro sostenible.
Ideación/Conceptualización: Sensibilizar
El tema expuesto de la vida marítima en como se ve afectada, buscara la manera de
hacer un llamado de conciencia a las personas, en donde se detengan a pensar la
magnitud de las consecuencias que generan las malas prácticas/acciones que hacen que
se derive esta situación compleja presente tanto en los océanos como en la fauna; y en
como esto tiene un impacto negativo en la vida cotidiana. Así mismo será un elemento
grafico que ayudara a entender de la mejor manera la esencia que posee el ODS de la
vida submarina, fomentando su importancia y su valor.