Ania Fernández Martínez
COMENTARIO
Habiéndome dado Dios una gran inclinación a creer que las ideas me son
enviadas por las cosas corporales o que provienen de ellas, no veo cómo
podríamos excusar Dios del engaño, si estas ideas provenían o eran
producidas por otras causas que las cosas corporales. Por lo tanto, hay que
admitir que las cosas corporales existen. De todos modos quizá no son
exactamente como las percibimos con los sentidos, ya que esta percepción
de los sentidos es bastante oscura y confusa en muchos aspectos; pero al
menos hay que reconocer que verdaderamente poseen todas las cosas que
entiendo clara y distintamente, es decir, todas las cosas que, hablando en
general, se incluirán en la geometría especulativa. En cuanto a lo demás,
tanto las que son particulares, por ejemplo, que el sol sea de tal magnitud y
que tenga tal forma, etc.,
René Descartes. Meditaciones metafísicas, vino
1.1 Explique brevemente (entre sesenta y cien palabras) las ideas
principales del texto y cómo aparecen relacionadas. [2 puntos]
Por un lado, Descartes habla de la verdad y la falsedad, por lo que
considera que hay que analizar bien lo que se considera verdadero o falso.
(Por eso considerará falso, lo que no sea evidente cierto). Y por otro lado
también explica que los sentidos le han engañado varias veces y no es
conveniente fiarse de quien ya nos ha engañado anteriormente.
1.2. Explique brevemente (entre cinco y quince palabras en cada caso)
el significado que tienen en el texto las expresiones siguientes: [1
punto]
a) «cosas corporales» Es algo que tiene cuerpo, volumen, consistencia
material, que es real y que existe.
b) «menos claramente» Es algo que no está claro ni mucho menos.
1.3. Explique el sentido y la justificación, según René Descartes, de la
siguiente frase del texto: «hay que admitir que las cosas corporales
existen». (En la respuesta, debe referirse a los aspectos del
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pensamiento de Descartes que sean pertinentes, aunque no aparezcan
explícitamente en el texto.) [3 puntos]
Descartes cree que las ideas adventicias parten de las cosas corporales, y
esta inclinación natural ha sido puesta en él por Dios, y como éste no es
engañador, "hay que concluir que existen cosas corporales".
Dice que entre sus ideas encuentra ideas adventicias, que son las
referentes a su cuerpo y al mundo exterior. Estas ideas deben tener una
causa, pero no puede ser él porque la receptividad de estas ideas no
presupone su pensamiento. "Yo no soy consciente de producirlas, sino que
las recibo pasivamente, incluso contra mi voluntad, como impuestas de
fuera. Por lo tanto son efecto de una substancia diferente de mi"
Sin embargo, esto no significa que las percepciones sensibles sean fiel
reflejo de las cosas corporales, pues en muchos caso la percepción es
oscura y confusa. En cambio “es preciso confesar, al menos, que todo lo
que percibimos clara y distintamente de las cosas corporales, es decir,
todas las cosas que, en general, comprende el objeto de la geometría
especulativa, están verdaderamente en los cuerpos”.
Así que podemos decir que encontramos una nueva substancia junto a la
pensante: La extensión, que equivale a la corporeidad, a la materia, de
modo que para Descartes coinciden materia y extensión (no hay para él
espacio vacío).
4. Compare la concepción de Descartes sobre la mente (o el alma) y el
cuerpo con la concepción sobre esta misma cuestión de otro autor / a
destacado de la historia de la filosofía occidental. [2 puntos]
Descartes se podría comparar con Platon ya que para ambos autores
existen las ideas innatas. No sólo eso, sino que en ambos sistemas juegan
un papel muy importante: en Platón son el elemento central de su teoría de
la reminiscencia, mientras que en el caso de Descartes son el punto de
partida para una de las demostraciones de la existencia de Dios. Para
Platón eso significa que las ideas las conoce su alma desde antes de estar
unida al cuerpo, mientras que para Descartes significa que las ideas
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verdaderas son connaturales a mi razón, y por tanto por el mero hecho de
usarla, van a surgir en su entendimiento.
Ambos encuentran en las matemáticas una de sus ciencias predilectas.
Tanto para Platón como para Descartes el conocimiento racional es
superior al empírico.
Los dos defendían la dualidad del hombre, constituido de dos “mitades”,
alma y cuerpo, y para ambos, el alma es el lugar donde “reside” la verdad y
el cuerpo la fuente de nuestros errores; aunque difieren en la explicación
que dan de ambos conceptos, el alma de Platón es de naturaleza ideal,
divina dice él a veces, y preexiste a su unión con el cuerpo, mientras que
para Descartes, el alma es “pensamiento”, “cogito”, y no tiene realidad ni
existencia separada del cuerpo.
5. Explique si está de acuerdo o en desacuerdo con la siguiente
afirmación: «El hecho de que haya guerras y desastres naturales que
causan el sufrimiento de personas inocentes es incompatible con la
existencia de un ser omnipotente y bondadoso.» Responda de una
manera razonada. [2 puntos]
El argumento del mal afirma que debido a la existencia del mal, o Dios no
existe o no tiene las tres propiedades mencionadas. Pero la gran cuestión
es: "¿Por qué existe el mal?".
Dios es bueno, y perfecto, y hace todo así. Dios creo al hombre libre, con el
poder de hacer el bien o hacer el mal. Quiere que nuestras buenas
acciones y nuestro amor sean puros, auténticos y reales, y que vengan de
nosotros mismos libremente.
El mal moral nace cuando usamos nuestra libertad no para hacer el bien,
sino para buscar un fin egoísta que implica dañar a otros. Este mal es la
fuente de muchos dolores y angustias de la humanidad. Dios, sin embargo,
no puede impedirlo, pues, de lo contrario, tendría que quitarnos la libertad.
Si queremos luchar contra el mal y desterrarlo del mundo, debemos
comenzar por nosotros mismos. Somos los responsables de quitarlo del
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mundo, y lo haremos contraponiéndole el bien. Si queremos el bien,
tenemos que hacerlo libremente.
Para concluir podemos decir que el problema del mal se puede expresar de
la siguiente forma:
¿Es que Dios quiere prevenir el mal, pero no es capaz? Entonces no
es omnipotente.
¿Es capaz, pero no desea hacerlo? Entonces es malévolo.
¿Es capaz y desea hacerlo? ¿De dónde surge entonces el mal?
¿Es que no es capaz ni desea hacerlo? ¿Entonces por qué llamarlo
Dios?
Silvia acuérdate que te lo envié por mi correo
[email protected] , el día 30/1/2020.