Capitulo 1
La conciencia humana
Por El Nacional febrero 6, 2018 11:38 | Actualizado en febrero 6, 2018
11:38
La conciencia es el acto psíquico mediante el cual una persona se
percibe a sí misma en el mundo. Por otra parte, la conciencia es una
propiedad del espíritu humano que permite reconocerse en los atributos
esenciales.
La conciencia ética está basada en los valores éticos de cada individuo,
sin embargo las generaciones actuales la están perdiendo cada vez
más , ya que ni en la familia, ni en las instituciones gubernamentales,
existe la preocupación por rescatar verdaderamente el código ético que
nos permita formar buenos ciudadanos, honestos, responsables,
solidarios.
Aunque reconocemos que, en la actualidad hablar de una verdadera
conciencia ética entre los seres humanos resulta difícil de concebir,
estamos en un mundo donde se están dejando olvidados los valores
éticos, difícilmente se cultivan en laescuela, ya ni que decir de la familia,
por mencionar a dos de los primeros grupos de socialización para
cualquier ser humano, que se supone deberían ser los que sembraran
las bases de la conciencia ética en cada individuo, sin embargo en un
mundo tan globalizado como en el que nos toco vivir, la
deshumanización se vuelve el pan de cada día y los valores cada vez
son más difíciles de rescatar.
Así como el pensamiento necesita no sólo procesos o de destrezas para
percibir y razonar los objetos, sino también de un contenido, que son los
conceptos; la conciencia moral necesita no sólo de los procesos que
hemos analizado, sino también de un contenido, que son sus valores.
Es desde el punto de vista que nos presentan los valores que sentimos
juzgamos, deliberamos y actuamos. Sin valores no hay conciencia moral.
Esta orientación teórica es un marco de reflexión ideal para que todo ser
humano tome decisiones de acuerdo al criterio de aquello que es
correcto o aquello que es justo.
La moral pertenece a nuestro mundo interior, es la conciencia que tiene
una persona del bien y del mal por la cual se siente responsable de sus
actos.
Decía el maestro Eugenio María de Hostos que para que el hombre fuera
hombre, es decir, digno de realizar los fines de la vida, la naturaleza le
dio conciencia de ella, y la capacidad de conocer su origen.
¿Cuál es la relación que existe entre libertad y ética?
¿Cuál es la relación que existe entre libertad y ética?
Se necesitan de tal modo que no puede haber ética sin libertad, ni
libertad sin ética.
La ética implica un ejercicio permanente de la libertad, como que ser
ético es el máximo grado de la libertad. La ética nace de una decisión
personal que no puede ser impuesta por nadie, y en esto se diferencia
de la ley.
A su vez la libertad es posible como resultado de la práctica de las
virtudes que llevan a la excelencia personal y profesional. Puesto que
nadie le da la libertad a nadie, la libertad es creación de lo mejor de
cada persona.
Hablar, pues, de un hombre libre es hablar de alguien que ha realizado
el proyecto de ser humano. Esto se entiende mejor si se mira el papel de
la libertad en la actividad de los humanos en la sociedad. La libertad es
agente de cambio porque aporta la materia prima para la libertad de los
ciudadanos y de la sociedad. Y para no quedarnos en la metáfora
miremos los pasos de este proceso de la libertad.
Uno se hace libre al decidir.
Pero solo puede decidir cuando está bien informado. Y está bien
informado para decidir quien tiene un completo conocimiento de las
distintas opciones posibles, de modo que al decidir por una y rechazar
las otras, lo hace con pleno conocimiento.
Ese conocimiento, en lo que concierne a los asuntos públicos (escoger
un candidato, un partido, un programa político, etc) lo da la información,
que es sólida y creíble si es obtenida y difundida en libertad. Y este es el
papel de la prensa: dar conocimiento que permita decidir y, al decidir, el
ciudadano construye su libertad.
Documentación
La libertad verdadera consistiría, para Spinoza, no en actuar
gratuitamente, sin causa ni razón sino en actuar conforme a la
naturaleza necesaria del hombre, en obedecer el conato
predeterminado, de perseverar en el ser actuando de acuerdo con las
ideas claras y distintas que muestran la racionalidad universal y en
conformidad con las verdades eternas y necesarias de cuanto existe. La
libertad no sería sino el cumplimiento con la necesidad propia y absoluta
del ser.
La paradoja es doble, se manifiesta en que la libertad consiste en la
necesidad, esta, a su vez remite a la libertad; la naturaleza necesaria del
hombre no es en realidad absolutamente necesaria, no se cumple
forzosamente de manera espontánea y automática como una necesidad
o instinto natural. Por el contrario, es adquisición libre, nacida de la
elección y de la efectiva actividad humana, que puede darse o no darse.
No es propiamente fuerza o ímpetu espontáneo que se realice con
natural y universal facilidad. Y así parece reconocerlo el propio Spinoza
cuando dice: “si los hombres nacieran libres, no formarían concepto
alguno de lo bueno y lo malo, en tanto fueran libres.
Todas estas acciones: esforzarse, no depender, librarse, dominar, dirigir,
estimular, luchar en contra, cambiar unos condicionamientos por otros
son la libertad, el poder humano de intervenir en los enlaces causales
conforme con su designio y transformar así la naturaleza externa o
interna. Es cierto que la libertad no es absoluta, ni es incausada ni es
tampoco contra o extra natura, pero la naturaleza para el hombre no es
un régimen causal, cerrado, necesario y uniforme, inalterable, perfecto y
divino. Por eso hay historia, cultura y ética.
Juliana González: Etica y Libertad, Fondo de cultura económica. México
1997. P. 107 y 108.
Verdad y bien
Llamamos verdad a lo que las cosas son en cuanto nos son conocidas. Si
veo un perro y digo, o pienso, "ahí está un perro", estoy en la verdad. El
bien es aquello que nos lleva a la perfección según lo que somos. Si me
pongo unos zapatos es porque son un bien para que pueda caminar.
Como seres humanos tanto el conocimiento de la verdad como la
práctica del bien adquieren un nivel particular, que se manifiesta en el
hecho de la responsabilidad de las decisiones, que no es posible pedirla
a ninguna otra especie. Somos propiamente seres libres.
Con su encíclica "Caritas in veritate" (caridad en la verdad), el Papa
Benedicto XVI dio relieve a la relación de la verdad y el bien, ya que
caridad significa amor, que es la fuerza que mueve hacia el bien, que se
busca y alcanza en la verdad. Ahí explica el Pontífice que el amor en la
verdad es la fuerza que impulsa el desarrollo "de cada persona y de toda
la humanidad". Esta afirmación tiene el mérito de alejarnos tanto de una
perspectiva individualista como de una colectivista. En efecto la persona
es social por su misma naturaleza, de modo que su realización personal
supone la de los demás y el desarrollo supone el de las personas.
Considera el amor como "fuerza extraordinaria que mueve a las
personas a comprometerse con valentía y generosidad en el campo de
la justicia y de la paz". Siempre, a lo largo de la historia, se ha
necesitado el compromiso en estos dos campos. La justicia, que significa
que cada quien reciba lo que le corresponde, es decir, que se respete su
derecho, nunca ha sido cumplida satisfactoriamente y en nuestros días
sin duda hay mucho trabajo que hacer. Lo mismo puede decirse de la
paz, anhelada en cierto modo por todos, pero vulnerable y endeble en
todas partes.
Defender la verdad es una forma insustituible de la caridad. Su defensa,
sin embargo, no puede hacerse por vías inadecuadas, como la violencia
podemos pensar, sino "proponiéndola con humildad y convicción".
Efectivamente, por su propia naturaleza, la verdad se halla en el
conocimiento y ella posee en sí misma la fuerza para convencer a las
personas, siempre que estén bien dispuestas a abrirle las puertas.
Un paso más que Benedicto XVI propone en su encíclica es la del
testimonio. La verdad hay que "testimoniarla en la vida", lo cual significa
que la persona no se conforma con la información que puede guardar en
su mente, sino que guía su vida según la verdad. Si deseo que haya
justicia en el mundo el primer paso es que yo me comporte justamente
con mi prójimo.
https://www.milenio.com/opinion/pedro-miguel-funes-diaz/vision-social/
verdad-y-bien
Fundamentos de ética
CAPITULO III : Fundamentos de EticaLa ética es definida como la
disciplina filosófica que estudia la moral del hombre en sociedad. En
términos generales, trata de los actos humanos, libres y voluntarios del
hombre, que poseen una carga moral.Para comenzar conviene abordar
el principio etimológico de la ética y aclarar cuál es su objeto específico
de estudio, de manera de diferenciarla de la moral, disciplina con la que
se relaciona en forma directa, para llegar finalmente a una definición.3.1
Principio Etimológico de la EticaLa ética es la vertiente de la filosofía
más fecunda en nuestro contexto cultural actual. Es bien sabido cómo
las diferentes ciencias, tanto naturales como sociales, fueron reduciendo
el campo de la reflexión filosófica. Sin embargo la filosofía y más en
concreto la ética sigue suscitando preguntas y problemas que la filosofía
en cuanto ciencia no puede resolver por sí sola.De allí que las preguntas
éticas que el hombre se ha formulado a lo largo de la historia se han
intentado responder desde el punto de vista de las ciencias humanas
como la sicología, la economía e incluso desde la misma biología, por lo
que podemos considerarlo un planteamiento básico del ser humano.Tal
como menciona Enrique Bonete Note17. , "la ética no puede ser
considerada una mera especulación que nada aporta al mundo de la
vida profesional; al contrario, es tan necesaria como insuficiente.
Necesaria, porque sin una mínima reflexión ético-filosófica y
antropológica carecerían de respaldo y justificación racional los más
importantes “principios” que inspiran los mejores códigos de las más
prestigiosas profesiones; e insuficiente, porque por sí misma, la ética
presente en los códigos deontológicos no conforma ninguna fuerza de
convicción si no existe previamente una voluntad moral por parte de los
propios profesionales de asumir con todas las consecuencias el
“espíritu” que propugnan los mejores códigos.” Todo esto, partiendo del
supuesto de que la ética filosófica es capaz de iluminar y orientar
realmente el mundo de la práctica y, en concreto, el complejo mundo de
la información y comunicación.Según José Luis Aranguren Note18. “la
disciplina filosófica de que tratamos se conoce normalmente con dos
nombres: ética y moral, procedentes del griego uno, y del latín el otro.
La palabra “ética” procede del vocablo éthos que posee dos sentidos
fundamentales. Según el primero y más antiguo significaba “residencia”,
“morada”, “lugar donde se habita”. El otro sentido que se le asigna es el
de "modo de ser" o "carácter".Homero, quien parece ser el primero en
utilizar esta palabra la entiende como: “Lugar habitado por hombres y
animales”. En este sentido primitivo, Martín Heidegger Note19. , se
refiere al ethos como "lugar" o "morada", y por ello dice que
"la morada o ethos del hombre es el ser, la verdad del ser como
elemento originario del hombre". Otro significado interesante
de ethos es la del filósofo griego Zenón quien sostiene que el ethos "es
la fuente de la vida, de la que manan los actos
singulares".Aristóteles Note20. acuñó el término “ética” derivándolo
de êthos, que significaba, en el griego de su época, el "carácter", el
"modo de ser" adquirido a través de los actos y los hábitos; por ello, el
propio Aristóteles consideraba el término como una modificación
de éthos, cuyo significado más común era el de "hábito" o "costumbre".
La modificación a la que se refiere Aristóteles es tanto de índole
lingüística como antropológica. El carácter moral de un hombre
constituye el resultado de la ejecución de una serie de actos reiterados
y, por ello, generadores de hábitos que, cuando se apropian de manera
personal dan lugar a un modo de ser, a una personalidad moral.La ética
es entonces una teoría o un tratado de los hábitos y las costumbres
morales. Una característica del ethos, entendido como conjunto de
hábitos y maneras de ser del hombre, es su sentido no natural. En
efecto, el ethos según la tradición griega, implica una serie de
costumbres adquiridas por hábito y no innatas. En este sentido se dice
que el ethos constituye una "segunda naturaleza". En su Etica
Nicomaquea Aristóteles dice: "Una golondrina no hace verano, tampoco
un acto virtuoso hace feliz y dichoso al hombre". Las virtudes éticas son,
pues, fruto de la costumbre, se llegan a conquistar por medio de un
modo sistemático de vida.La distinción aristotélica entre las virtudes,
indica que el término “ética” es tomado primitivamente sólo en un
sentido “adjetivo”. Se trata de saber si una acción, una cualidad, una
virtud o un modo de ser son o no “éticos”. Las virtudes éticas son para
Aristóteles aquéllas que se desenvuelven en la práctica y que van
encaminadas a la consecución de un fin, es decir, de un bien común o
personal. A estas pertenecen las virtudes que sirven para la realización
del orden de la vida, el Estado, la justicia, la amistad, el valor, etc., y
tienen su origen directo en las costumbres y en el hábito o
tendencia.Con la evolución del vocablo, "lo ético" se ha identificado cada
vez más con "lo moral" y la ética ha llegado a significar propiamente, la
ciencia filosófica que se ocupa de los objetos morales en todas sus
formas, es decir, la filosofía moral. Se advierte además una relación
entre la palabra ethos y mos, palabra que procede del latín de donde
deriva el término "moral", que significa "costumbre", "hábito", en el
sentido de “conjunto de normas” o “reglas adquiridas” por medio del
hábito.El carácter moral de un hombre viene a constituirse por la
reiteración de actos que desencadenan en hábitos y dan lugar a un
modo de ser, a una personalidad moral. La ética necesita de la moral
para sacar conclusiones, para explicarla, elaborar hipótesis y teorías.Aún
así, la historia de la ética resulta, a veces, de una amplitud considerable
pues se hace difícil con frecuencia establecer una separación estricta
entre los sistemas morales -objeto propio de la ética- y el conjunto de
otras normas y actitudes de carácter moral predominante en una
sociedad o en una fase histórica dadas. Con el fin de solucionar este
problema, los historiadores de la ética han limitado su estudio a aquellas
ideas de carácter moral que tienen una base filosófica, en otros
términos, a aquéllas que son filosóficamente justificadas.3.2 Definición
de la Etica por su Objeto de EstudioEl objeto de estudio de la ética es el
territorio cultural llamado moral. De acuerdo con esto, puede afirmarse
que la ética es la ciencia filosófica encargada de estudiar el
comportamiento moral del hombre en sociedad.Para Eduardo García
Máynes Note21. "el objeto que la ética, en cuanto disciplina filosófica, se
propone definir y explicar es la moralidad positiva, es decir, el conjunto
de reglas de comportamiento y formas de vida a través de las cuales
tiende el hombre a realizar el valor de lo bueno. Esas reglas han ido
variando a lo largo del tiempo y en diferentes lugares del espacio, pero
siempre orientadas hacia la realización de aquel valor".Los seres
humanos son los únicos que poseen una conciencia moral o sentido
ético y sólo ciertos actos humanos pueden ser calificados de buenos o
malos desde el punto de vista de la moral. Además, éste es un
fenómeno eminentemente social, puesto que rige o regula la vida del
hombre en sociedad. Ello significa que la moral no tendría sentido para
un hombre -si pudiera ser concebido así- que estuviera completamente
aislado o desvinculado del medio social.Podemos decir, finalmente, que
el objeto de la ética es la moral. Esta afirmación permite hacer algunas
observaciones sobre relaciones y diferencias entre ética y moral. Las
relaciones que existen entre ellas son obvias: es la relación que guarda
una ciencia cualquiera con su objeto de estudio. La ética necesita de la
moral para sacar conclusiones, para explicarla, para elaborar sus
hipótesis y teorías, pero ello no significa que la tarea de la ética consista
en inventar o crear la moral. Entonces, se debe tener presente lo
siguiente: ética es la ciencia de lo moral, mientras que la moral es el
objeto de estudio de la ética.3.2.1 El campo de la EticaLa tarea de la
ética no es descalificar la conducta del otro, sino por el contrario,
examinar y relativizar las propias acciones. A diferencia del Derecho, la
ética es autónoma, apela a la conciencia de cada uno y no es coactiva
en el sentido de que pueda imponer una pena o un castigo al infractor.
El papel que se le da a la ética en las sociedades liberales o en los
estados de derecho no es el de sustituir a la ley, sino el de ayudar a su
justo cumplimiento y aplicación. La ética nos habla en efecto, de unas
normas que no son leyes o de una responsabilidad que no es la
jurídica.Para John Merril Note22. : “La finalidad de la ética es el deber, el
deber para consigo mismo o para con los demás. Es primariamente
individual o personal, aún cuando se refiere a los deberes y obligaciones
para con otros. La cualidad de la vida humana se relaciona tanto con la
soledad como con la sociabilidad”.La ética, como se explicó
anteriormente, es la ciencia que estudia la moral del hombre en
sociedad y, por lo tanto, es considerada una disciplina práctica, aunque
no se proponga crear códigos y pautas de conducta o recetarios morales
para conducir el comportamiento concreto de los individuos en su vida
social e íntima. Sin embrago, esto es aceptable siempre y cuando se
aclare que su supuesta normatividad procede de lanaturaleza de su
objeto: la Moral. Por el sólo hecho de estudiar y reflexionar sobre las
normas o reglas de conducta que forman el mundo de la moral, se dice
que la ética es una ciencianormativa. La ética esuna ciencia práctica
porque tiene por objeto la conducta humana. Es la ciencia del orden
moral de la vida individual y social del hombre.Sin embargo, el
calificativo de “ciencia práctica” o “ciencia normativa” no es muy
afortunado, porque lleva a pensar que esta disciplina tiene como
finalidad formular recetas o consejos útiles para la vida moral de cada
individuo. Y ello no es así, porque la ética no se propone dirigir la vida
humana, dar una lista de deberes y de no deberes sino, más bien,
explicar la moral. Tal como dice Eduardo Máynes Note23. : “ el carácter
normativo de la ética no deriva de su método, sino de su objeto de
estudio. La ética no crea normas, como el legislador, sino que las
descubre y explica”.Por este motivo no se puede olvidar el carácter
propiamente teórico de la ética, que como toda teoría tiene como tarea
fundamental: explicar, esclarecer o investigar una realidad dada, un tipo
de experiencia o forma de comportamiento de los hombres -el de la
moral- produciendo los conceptos correspondientes.Respecto de su
campo de estudio, la ética como ciencia se dedica a investigar una
forma de conducta valiosa para el hombre y, además, obligatoria y
debida. Pero nada de eso altera en absoluto el hecho de que la ética
tiene que dar razón de un aspecto real y efectivo del comportamiento de
los hombres.La teoría que se sustente en la moral no sólo influirá sobre
nuestra conducta individual, sino también en el comportamiento de la
sociedad y la estructura de sus instituciones.Para explicar las relaciones
entre lo teórico y lo práctico, algunos autores hablan de dos niveles que
encontramos en la ética: la ética crítica o metaética y la ética aplicada o
ética normativa. La ética crítica es la propiamente teórica. Se encarga de
determinar cuáles opiniones ocreencias morales son válidas y de realizar
un análisis lógico y epistemológico de los principios, ya sean morales,
éticos y del comportamiento social o individual como deber.En
conclusión, la ética no se propone crear pautas ni códigos de conducta,
sólo estudia y reflexiona sobre el comportamiento. La ética no puede
separar lo teórico de lo práctico, de alguna manera los principios éticos
establecidos por las teorías morales determinan el comportamiento de
los individuos.3.3 Etica Aplicada o NormativaLa tarea fundamental de la
ética normativa es guiar la conducta para determinar cuál es la mejor
decisión entre las posibles de realizar en una situación concreta. Indica
al agente moral preocupado por su actuación cuál es su deber y por qué
su deber es ése. Para ello se estudian los valores y las mejores formas
de solucionar los problemas morales de la convivencia humana. Hay que
dejar en claro que no dice a las personas lo que deben hacer o pensar
acerca de lo que es bueno o malo, sino que trata de ajustar los actos a
ciertos principios éticos con fundamentación teórica.Tal como dice
Eduardo Máynes Note24. : "al tratarse la ética de una disciplina
normativa está atada a un conjunto de normas. Pero éstas a su vez,
encuentran su fundamento en una serie de valores comúnmente
agrupados bajo la denominación genérica de valores de lo bueno. Así la
ética aparece dividida en dos sectores: el problema del deber y el de lo
valioso. Al referirnos a la noción del deber, veremos cómo tal concepto
se funda en la idea de valor. No tendría ningún sentido decir que
debemos hacer algo, si lo que se postula como debido no fuese
valioso".Este vínculo que existe entre normas y valores revela que la
ética no podría abarcar su objeto de manera cabal si se limitase a ser
una exposición o sistematización de las normas rectoras de nuestra
conducta. Porque, si toda norma se apoya en un valor, cuya realización
es exigida al sujeto, la ética tendría que ser, en primer
término, axiología (teoría de los valores).De acuerdo con el
normativismo, la ética no se propone comprobar lo que es, sino
determinar lo que debe ser. Ella se encarga de suministrar las reglas y
normas de conducta que han de seguirse. De esta manera la ética es
concebida como una especie de moral aplicada. Pero la ética está lejos
deser una moralaplicada, ya que esto llevaría a confundir la ética con la
moral. Además, si se considera a la ética como normativista, entonces
jamás podría ser ciencia, ya que los deberes y derechos que prescribe
sólo son expresiones de un determinado momento histórico.Sin
embargo, esto no significa que haya un abismo entre la teoría y la
práctica. Aunque la ética sea estrictamente teórica, esto no implica que
sus teorías no puedan tener consecuencias prácticas. La afirmación de
que la ética es una disciplina normativa no debe conducirnos a un error
ya que, en términos rigurosos, lo normativo no es propio de la ética
misma, sino de su objeto.La naturaleza normativa de los principios que
estudia la ética trasciende lo disciplinario. La ética es o puede
ser normativa por cuanto al llevar a la conciencia del hombre las
directrices que orientarán su conducta, influye en las decisiones de su
albedrío, convirtiéndose inmediatamente en un factor determinante de
la acción humana.La tarea fundamental de la ética normativa es guiar la
conducta para decidir cuál es la mejor decisión entre las posibles que se
nos presentan. Trata de ajustar los actos a ciertos principios éticos con
fundamentos teóricos. De acuerdo a esto, se reafirma que la ética es
teórica porque estudia un tipo de experiencia humana y más
específicamente el "modo de ser", lo moral del hombre.En conclusión,
existe una unión entre lo teórico y lo normativo. Puede hablarse
entonces de ética normativa, ya que al guiar al hombre en su conducta
influye en las decisiones de su albedrío, convirtiéndose en factor de la
acción humana.3.4 Hombre, Sociedad y EticaEl ser humano por
naturaleza tiende a agruparse, es un animal social. De su núcleo básico,
que es la familia, pasa por la escala intermedia de agrupaciones que
desemboca en la sociedad civil.Esta última, tan compleja como el
hombre, es necesario regularizarla constantemente. Así nace la ley
positiva, materializada a través de leyes, decretos, códigos,
constituciones políticas y declaraciones universales que tienen una
doble finalidad: posibilitar la convivencia social y la justicia
individual.Justicia y convivencia social son, en definitiva, los pilares en
que se sustenta el bien común o fin último de la sociedad.Así mismo, de
la conciencia del hombre nacen planteamientos que regulan su vida
interior. Estos principios no son arbitrarios, tienen como base la
preservación de la naturaleza humana. Respondiendo a esta
idiosincrasia, la ética realza los actos positivos.Tal naturaleza no es una
abstracción, sino que la suma de pautas y normas preestablecidas a las
cuales el hombre le agrega su inteligencia, las procesa para
internalizarlas y sumarles el fruto de sus experiencias. En este contexto,
nada que vaya contra la naturaleza humana favorecerá la ética.Es
necesario añadir que la religión entrega pautas y valores que la sociedad
ha tomado como propios y que están presentes en la ética. El desarrollo
de la sociedad obliga a una constante revisión de las manifestaciones
éticas a través de la ley positiva.De esta manera, se desprende que el
derecho, o más bien, lo justo forma parte de la ética y que esta última
responde a las exigencias propias de la naturaleza humana.Si bien es
cierto que el derecho y la ética provienen de un tronco común, ambos
actúan en distintos ámbitos. La ética apela a la conciencia de los
hombres, a su racionalidad moral y tiene como penas propias del
remordimiento. Tampoco se puede olvidar que existe una sanción social,
regulada por la convivencia, y que tiene que ver con la aceptación o
rechazo de la sociedad.Por su parte, el derecho actúa a un nivel objetivo
donde las pruebas denuncian un crimen y sus atenuante obligan a una
condena punitiva. Esta acción de obligar al hombre a cumplir con sus
deberes en función del bien común, requiere de personas que, investidas
con poderes especiales, llamamos autoridad. Para que estos cumplan
fielmente su mandato, necesitan imperiosamente basar su poder en los
objetivos propios de la ley natural. Con todo, la autoridad es ejercida por
hombres. Esto implica las limitaciones propias de nuestra naturaleza y
los beneficios que emanan de un origen divino.De la inteligencia de la
autoridad y de sus cualidades morales dependerá la buena
administración gubernamental, legislativa y de justicia. Principios
morales que, a pesar de tener carácter universal y ser obligatorios, en
definitivadependen,en su aplicación concreta, de la orientación filosófica
que determine su práctica.La ética se relaciona estrechamente con las
ciencias del hombre o ciencias sociales, ya que el comportamiento moral
no es sino una forma específica del comportamiento del individuo que se
pone de manifiesto en diversos planos. Estas tienen como base común,
las diversas formas de conducta humana, sin olvidar que el objeto de
estudio de la ética se define como la ciencia del comportamiento
moral.Podemos decir que la ética es una disciplina filosófica, que tiene
como objeto de estudio la moral. Es una ciencia normativa de la
actividad humana en orden del bien; es reflexiva porque estudia los
actos no como son, sino como deberían ser; y es práctica porque se
enfoca al campo de acción humana.
Capitulo 2
Algo tiende a un fin en su acción o movimiento de dos
modos:
1. En cuanto se mueve hacia sí mismo hacia el fin. Como
el hombre, de modo que los seres dotados de razón se
mueven así mismos en dirección a su fin, porque tienen
el dominio de sus actos mediante el libre albedrio
(facultad de voluntad y razón)
2. Cuando es movido por otro, por ejemplo, cuando la
flecha se mueve al blanco cuando ha sido lanzada por el
arquero. Los que no tienen razón tienden al fin por su
natural propensión (afición) como movidos por otros y no
por si mismos pues no conocen la razón del fin.
El fin último del hombre es Dios así como el fin del avaro
es el dinero como objeto y también lo es la posesión del
dinero como uso. Entonces el fin último del hombre en
cuanto al objeto mismo lo es igualmente de todos los
demás seres. Es Dios la felicidad
A) Las riquezas
Existen riquezas naturales, que desde el momento en que
las satisfacemos, nuestros deseos se acallan.
También existen riquezas artificiales, el deseo de ellas no
conoce límites y la razón se halla en que están al servicio
de la lujuria. Por lo tanto la riqueza verdadera es el bien
supremo (dios). Cuanto más gustamos de este bien mas
lo amamos y más no son indiferentes las demás cosas.
“Los que se alimentan de mi tendrán mas hambre de mi”
dice la sabiduría divina
B) Los honores
El honor es el signo exterior y el testimonio de una
perfección. Siendo fruto de la perfección, el honor lo es
también, por lo tanto, los hombres virtuosos buscan la
bienaventuranza, mientras que los ambiciosos trabajan
solamente por el honor
C) La fama y la gloria
Nuestra felicidad no tiene por causa la gloria que
dictaminan los hombres sino la que proviene de dios. La
gloria es una notoriedad grande y elogiosa. La gloria que
otorgan los hombres con frecuencia es falsa. Dios por lo
contrario, es infalible y la felicidad que otorga siempre es
verdadera. La fama depende de un inconstante rumor, por
lo que es sumamente frágil y la felicidad exige la
estabilidad y perpetuidad.
D) El poder
La felicidad consiste en el buen uso del poder, lo cual
tiene lugar por medio de la virtud. Por ser el bien perfecto
no debe ocasionar mal alguno. Pero dice Salomón “es un
gran mal que he visto bajo el sol: las riquezas son
conservadas para su mal por aquel que las posee”
finalmente, nos dirigimos hacia la felicidad desde lo
último de nosotros mismos y con movimientos brotados
del interior pues nuestra tendencia es natural, en cambio
lo bienes externos vienen de afuera y con frecuencia por
azar.
E) Bienes corporales
Nosotros estamos a disposición de nuestra voluntad y de
nuestra razón “al comienzo, dios creo al hombre y lo dejo
a su propio consejo” pero como no somos nosotros el
bien supremo, estamos necesariamente orientados hacia
algún fin exterior a nosotros, como lo es conservar la
existencia. Esto se reduce a que todos los bienes del
cuerpo están destinados a la perfección del alma.
F) La voluptuosidad (apetito o deseo)
El placer es un accidente propio, un atributo inseparable
de la felicidad. Si se tiene placer es ante todo porque se
posee un bien adecuado a nuestra naturaleza, sea una
posesión real, una esperanza o en recuerdo. Y si es el
bien perfecto es entonces la felicidad misma. Por lo tanto,
la voluptuosidad corporal no está asociada al bien
perfecto porque está unida a los bienes con que se
sacian los sentidos y donde se hace uso de órganos
físicos y por esta razón no puede haber felicidad.
G) La felicidad del hombre consiste
En la visión de dios la felicidad no consiste en ningún
bien creado. Solo es aquella que debe satisfacer todos
nuestros deseos pues de lo contrario no sería nuestro fin
último. Lo que busca nuestro corazón es el bien absoluto
y lo absoluto solo podemos hallarlo en Dios, pues toda
criatura no pasa de ser un bien parcial y limitado. Por
tanto, solo será nuestra felicidad.
Necesitamos una ética universal
¿Por qué unos principios de ética humana a nivel
universal? Porque estimo que el mundo se ha hecho
pequeño y que, a pesar de nuestra diferencias, los
individuos de todos los países deben convivir.
Posiblemente cada uno defienda sus identidades, pero
debe haber una norma superior que nos obligue a todos,
que todos la aceptemos y que sea respetuosa con el
planeta, para que así todos tengamos más garantías de
sobrevivir. De hecho solo podemos vivir y sobrevivir
gracias a los demás y al mundo, por ello necesitamos
«regular» nuestras relaciones; de hecho podemos pensar
que solo habrá paz mundial si los humanos, las
personas, nos integramos en esa ética. No es posible un
nuevo orden mundial sin una ética universal. Los
principios éticos formaran parte de lo más íntimo de los
humanos y actuaran como inductores de
comportamientos aceptables, y luego asumidos por el yo
profundo, se interiorizan y forman parte de él. Y de ella se
derivaran normas de comportamiento, y si quieren leyes.
Las normas éticas son de obligado cumplimiento, pero en
caso de no hacerlo no conllevan un castigo implícito.
Posiblemente baste con la exclusión del sujeto, con no
considerarlo.
Ética y moral, sus relaciones: Ética deriva de la palabra
griega ethos, y la moral de la palabra latina moris pero
ambas significan costumbre. Se refiere a costumbres,
normas, reglas que las sociedades se han dado. Es
sabido que no se puede vivir sin normas: las hay hasta
en el fútbol. La moral establece normas de convivencia,
que suelen ser distintas en las diferentes sociedades;
ello ha creado sus costumbres. Ir o no cubierto, darse la
mano, tolerar el destape, la pornografía, consumir o no
drogas, conducir por la izquierda, o que exista el
divorcio, etc?
La ética se orienta a la bondad o maldad de los actos. Los
califica. Se basa en la razón y se orienta a verdades
científicas, racionales. La moral incluye normas que, en
general, nos vienen del exterior, mientras que la ética, del
interior, las que aceptamos.
Las diferencias entre la moral de las distintas
culturas/sociedades y las distintas religiones no ayudan
a la convivencia en el mundo. Han favorecido infinitas
guerras y aún lo hacen. Pero curiosamente suelen tener
rasgos básicos o comunes: no se debe matar, no se debe
ofender, hay que respetar a los demás, tratemos a los
demás cómo nos gustaría que nos tratasen. Pero también
una determinada costumbre tiene valoraciones muy
distintas según la sociedad: Por ejemplo, la valoración de
la homosexualidad. Se debe primar el uso de la razón y
no los sentimientos o los instintos.
A ellas se añaden las religiones, que miran al más allá.
Sin duda han formado las normas de las sociedades y
pretenden crear su propia ética. Pero convendría dejarlas
en el terreno de lo privado. Son importantísimas, se
deben respetar al infinito, pero para cada uno. Deberían
ser las de uno, pero que no impliquen u obliguen al otro.
Si tú decides ser célibe o solo tener sexo para procrear, o
consideras que los homosexuales son enfermos, es
válido para ti, pero no debes intentar u obligar a que los
demás te sigan, y menos aún imponer por fuerza esas
ideas. Piensa lo que hacen los radicales del Estado
Islámico. Prohíben la escuela a las niñas, e incluso matan
a los que no profesan su religión. Sin duda en los
ejemplos citados hay enormes diferencias, infinitas, pero
en el fondo radica la intransigencia y creer que no hay
más verdad que la de uno.
Relaciones entre ética y derecho. Ambos incluyen
normas o si se quiere leyes. La Ética rige aspectos
internos, el Derecho los externos. El Derecho debe, a
partir de las normas éticas o morales, estructurar cómo
deben cumplirse y penalizar a quienes no lo hacen. Nos
interesa el aquí y el ahora. Lo que suceda tras la muerte
no es objeto de la Ética, aunque sí lo es para las
religiones y a su través para la moral y las costumbres.
¿Qué sería una ética universal? Un conjunto de normas
que rigen la conducta del individuo, las sociedades y las
naciones, a todos ellos. Pero no es fácil implementarla,
se necesita una aceptación ética universal de lo que está
bien y mal. La Ética inventa normas propias, pero al ser
universal, deben orientarse a vivir todos. Debe ser capaz
de describir principios básicos, de interés global, para la
persistencia con el mayor acuerdo entre todos y la
preservación del planeta. Su regla básica sería el
humanismo. Los seres humanos tienen dignidad y deben
ser tratados con ella: no se acepta la violencia, el respeto
a la vida es clave. Vea si es complejo: la sociedad se
divide entre los que aceptan y/o quieren prohibir el
aborto. Algunas religiones incluyen lo que sería la regla
de la reciprocidad: no hagas lo que no quieres que hagan
contigo. Ello implica: fraternidad, honestidad, integridad,
amor a la verdad.
En ética se debe discutir sobre valores: hay que acordar
aquellos principios que podemos aceptar todos,
extraídos de la razón y basados en las experiencias
previas, dejando muchos contenidos para lo privado. Los
valores éticos respetan la multiculturalidad y no son
inmutables, se pretende que sean duraderos pero no
atemporales. Como decimos responden al aquí y al
ahora, pero pueden cambiar, por ejemplo, por una
catástrofe de dimensiones mundiales que nos haga ver
que se formulen otros.
¿Cómo formular esa ética universal? Supone elaborar un
listado de derechos y otro de deberes, que serían los
deseables o las metas. No lo he comentado, pero es
imposible tener derechos si no se adquieren
compromisos. Pero se supone que no todos los humanos
están en disposición de alcanzarlos, se trata de que los
adquieran lo antes posible. Hemos comentado que esos
valores se colocan por encima de otros aspectos: etnia,
cultura, lengua, religión... a los que respetan muy
seriamente, pero limitándoles al terreno de lo privado, y
los incluyen como las matrioskas, muñecas rusas que
van unas dentro de otras. No se limitan a la relación
interpersonal. Es cierto que los humanos no hemos
creado el mundo, pero lo habitamos, importa que
convivamos en él, pero también que lo conservemos,
porque, no le quepa duda, es fácil que alguno/algunos lo
destruyan. Y si no piense en la fragilidad de la actual
situación con varios países desarrollando potencial
atómico capaz de destruir varios planetas como el
nuestro.
La ética incluye dos tipos de normas: Los principios, que
definen conductas, valores, que serían los óptimos:
autonomía, justicia,etc... y las reglas, que determinan lo
que se debe o no hacer.
¿Se ha elaborado esa ética universal? No, pero se ha
andado mucho camino, en él hay personas e
instituciones comprometidas: A ella se orientaba la
Declaración de los Derechos del Hombre, ya en 1789, o la
Declaración del 2º parlamento de las regiones del mundo.
Filósofos como Hans Kung, y en España Miguel Ángel
Padilla, la Fundación Welthos la transitan. El mismo Kofi
Anan, secretario general de la ONU decía en 2001: «No
tendremos futuro si no trabajamos sobre lo que nos
separa». Y organizaciones internacionales trabajan en
ese camino: Sería bueno que apoyemos esos trabajos.
Nos beneficiaremos todos.
Capitulo 3
Los líderes empresariales encaran diversos desafíos a
diario y uno de los retos medulares es la toma de
decisiones. Mediante este procedimiento, los directivos
escogen la solución más acertada para asegurar el
crecimiento de la compañía, contratar un nuevo personal,
erradicar un conflicto, etc. Por este motivo, la toma de
decisiones es un aspecto crucial, ya que, en ocasiones,
puede determinar el futuro de la organización.
En esta toma de decisiones, la ética adquiere gran
envergadura, ya que les permite a los líderes discernir
entre las acciones correctas e incorrectas. Con criterios
éticos, serán capaces de tomar decisiones justas,
honestas y orientadas al mejoramiento de las
condiciones de la empresa y de quienes son parte de ella.
Asimismo, la forma en la que decidan moldeará la imagen
con la que serán observados e imitados por los
empleados. Por lo tanto, este proceso requiere de sumo
cuidado y de un análisis y reflexión profundos.
Lamentablemente, la ética no es un elemento
fundamental de discusión en las compañías como sí son
las finanzas. Muchas empresas no tratan a profundidad el
valor de la ética, ya que no existe un argumento
contundente que explique su impacto en la rentabilidad.
Sin embargo, es muy recurrente que los inversionistas
prefieran asociarse con organizaciones lideradas bajo
valores éticos bien definidos, en las que puedan confiar,
sean creíbles y que muestren consideración por su
entorno.
Las decisiones no éticas con especial énfasis en buscar
un mayor beneficio económico pueden ocasionar
problemas dentro del personal, principalmente si algunos
colaboradores están en desacuerdo con su aplicación. Y
si la falta de ética se manifiesta externamente, las
consecuencias pueden ser aún más graves. Los efectos
negativos al medio ambiente o a la comunidad por parte
de una compañía son problemas serios y que generan
consecuencias difíciles de reparar, como el desprestigio
de la organización.
Para evitar esta clase de problemas, lo conveniente es
establecer un marco ético dentro de la empresa. Este
deberá fijar los principios morales bajo los que operarán
los integrantes de la compañía, marcando las pautas
sobre las que actuar para solucionar conflictos éticos
que aparezcan durante la gestión.
Las empresas no solo deben ver a la ética como un
instrumento valioso para la toma de decisiones, sino
también como un elemento que les permitirá sobrevivir a
largo plazo. Las organizaciones más exitosas y con una
mejor imagen en la sociedad son aquellas que trabajan
bajo criterios éticos bien definidos.
El proceso de toma de decisiones en una organización es
un proceso creativo, cuya finalidad es obtener los
resultados de las actividades específicas de los
directivos, que constituyen la base de la gestión.
La toma de decisiones
Índice de contenidos
1. La toma de decisiones
2. La toma de decisiones dentro de una organización se
puede caracterizar de la siguiente manera:
2.1. Etapas del proceso de toma de decisiones en una
organización
La toma de decisiones es una parte importante de la
actividad administrativa. La decisión es la pieza clave de
la labor directiva, y el proceso de toma de decisiones es
la forma de lograr este resultado.
Análogamente a los procesos de comunicación, la toma
de decisiones afecta a todos los aspectos de la gestión.
Al igual que el intercambio de información, la toma de
decisiones es una parte integral de todas las funciones
de gestión general.
En el curso de la gestión de una organización, los
directivos de diversos niveles toman decisiones, dado
que las decisiones suelen afectar a unidades o incluso a
toda la empresa más que a individuos, el proceso de
adopción de decisiones se formaliza.
La toma de decisiones dentro de una organización se
puede caracterizar de la siguiente manera:
Una actividad humana consciente con propósito.
Un comportamiento que se basa en orientaciones de
valores y hechos.
Un proceso de interacción entre los miembros de
una organización.
Una elección de alternativas dentro del estado
político y social del entorno de la organización.
Un componente del proceso de gestión global.
Un elemento inevitable del trabajo diario de los
directivos.
Una parte integral del desempeño de todas las
demás funciones directivas.
Rasgos característicos de las decisiones de gestión:
Voluntad
Dirección
Propósito
Concreción
La toma de decisiones como tal no es un fin en sí mismo
para un gerente. La tarea del gerente no es sólo elegir
una alternativa, sino a través de esta elección lograr
resolver un problema. Esto a menudo requiere tomar (y
aplicar) no una sola decisión, sino toda una secuencia de
decisiones.
Así pues, el requisito previo más importante para tomar
una decisión de gestión es la aparición de un problema.
Un problema es una situación caracterizada por una
discrepancia entre los estados existentes y deseados del
subsistema gestionado, que impide su normal
funcionamiento o desarrollo.
En el contexto de la toma de decisiones en una
organización, la noción de un sujeto (el responsable de la
toma de decisiones) desempeña un papel fundamental.
Es importante distinguir entre los encargados de la toma
de decisiones y los expertos que suelen participar en las
diversas etapas de la toma de decisiones.
Una decisión puede tomarse colectivamente, en cuyo
caso el responsable de la decisión no es un gerente
específico, sino un grupo de personas. En este caso, sus
intereses, la información disponible y la influencia en el
proceso de adopción de decisiones pueden ser
diferentes o coincidir total o parcialmente.
Independientemente de esto, todos actúan como un
grupo de decisión. Los expertos, por otra parte,
funcionan como fuentes de información.
Etapas del proceso de toma de decisiones en una
organización
Una decisión no es un acto momentáneo; es el resultado
de un proceso que se desarrolla a lo largo del tiempo y
tiene una cierta estructura. Lo que permite formular la
siguiente definición.
El proceso de toma de decisiones es una secuencia
cíclica de acciones llevadas a cabo por un sujeto de
gestión con el fin de resolver los problemas de la
organización, e incluye el análisis de la situación, la
generación de alternativas, la toma de decisiones y la
organización de su aplicación.
A continuación, se indican las principales etapas y
procedimientos del proceso de toma de decisiones en
orden de secuencia:
Análisis de la situación
Antes de analizar la situación de la gestión, es necesario
reunir y procesar una cantidad bastante grande de
información. En esta etapa, la organización percibe el
entorno externo e interno. Los gerentes y especialistas
reciben información sobre los principales factores del
entorno externo y el estado de la organización. Luego se
clasifica y analiza la información, se comparan los
valores reales de los parámetros controlados con los
valores previstos y planificados.
Identificación del problema
Antes de comenzar a resolver un problema, es
necesario diagnosticarlo o identificarlo completa y
correctamente. No es por nada que se cree que formular
un problema correctamente supone estar a medio camino
de resolverlo. Un problema no es sólo cuando no se
logran los resultados previstos, sino también cuando hay
una oportunidad de mejorar potencialmente la eficacia.
Definición de los criterios de elección
El gerente debe conocer claramente los indicadores con
los que se comparan las alternativas y se selecciona la
mejor de ellas. A menudo los criterios se contradicen
entre sí, por lo que es necesario introducir algunos
factores de ponderación asociados a la importancia de
cada uno de ellos. Por ejemplo, cuando se compra
equipo, el costo, el tiempo de entrega, el costo de los
consumibles y el rendimiento pueden ser importantes.
Por regla general, el equipo más eficiente con un plazo de
entrega más corto será más caro que aquellos de menor
productividad o de un tiempo de entrega más
prolongado, por lo que para las diferentes organizaciones
puede ser más importante tener un equipo diferente en
distintas condiciones.
Desarrollo de alternativas
El siguiente paso es desarrollar un conjunto
de alternativas para resolver el problema. El caso ideal es
cuando se pueden encontrar todas las formas posibles
de resolver el problema. Entonces se puede estar seguro
de que no se pierde el camino óptimo. Pero en la práctica
los directivos no tienen (y no pueden tener) tanto tiempo
para formular todas las formas posibles de lograr el
resultado.
Elección de una alternativa
Todas las alternativas posibles elaboradas se comparan
según los criterios seleccionados y se elige la mejor
alternativa.
Coordinación de soluciones (para procesos de
grupo).
Gestión de la aplicación
En esta etapa se determina un conjunto de obras,
recursos, plazos e interpretaciones.
Supervisión y evaluación de los resultados
Este paso sirve para proporcionar feedback.