Cohesión Gramatical
Crisleydi E. De la Cruz
La cohesión gramatical es esencial para asegurar que las ideas dentro de un texto se
conecten de manera fluida y lógica. Consiste en el uso de diversos recursos
gramaticales que permiten establecer relaciones entre las distintas oraciones de un
texto, facilitando así su comprensión. Entre los principales mecanismos que
intervienen en la cohesión gramatical se encuentran las referencias (ánforas y
catáforas), la sustitución, los conectores o marcadores discursivos, y la repetición
léxica.
Elementos de la Cohesión Gramatical
1. Referencias
Las referencias son palabras que señalan a otros elementos dentro del texto,
facilitando su identificación y conexión. Estas pueden ser de dos tipos principales:
ánforas y catáforas.
Ánforas: Son las referencias que remiten a algo ya mencionado anteriormente en el
texto. Los pronombres, posesivos y demostrativos suelen cumplir esta función.
Ejemplo: María llegó tarde, porque ella se quedó atrapada en el tráfico. (El pronombre
ella se refiere a María).
Catáforas: A diferencia de las ánforas, las catáforas hacen referencia a algo que se
mencionará después en el texto.
Ejemplo: Cuando él llegó, Juan se disculpó por la tardanza. (El pronombre él se
refiere a Juan, mencionado posteriormente).
Elipsis: La omisión de palabras cuando estas son fácilmente infebriles por el
contexto. Este recurso evita redundancias y mantiene la cohesión.
Ejemplo: Luis tiene un coche nuevo, y Ana, uno viejo. (Se omite “tiene” en la
segunda parte).
2. Sustitución
La sustitución consiste en reemplazar una palabra o grupo de palabras por otra
expresión gramatical, evitando así la repetición innecesaria y proporcionando
variedad al texto.
Sustitución léxica con sinónimos: Se sustituye una palabra por un sinónimo para
evitar redundancia y aportar riqueza al discurso.
Ejemplo: El profesor explicó la lección. El docente respondió todas las preguntas.
Hipónimos e hiperónimos: Uso de términos más generales (hiperónimos) o más
específicos (hipónimos) para referirse a un concepto.
Ejemplo: Compró varias frutas: manzanas y naranjas. (Las frutas son el hiperónimo
de manzanas y naranjas).
3. Marcadores discursivos
Los marcadores discursivos, también llamados conectores discursivos, son palabras o
expresiones que unen oraciones o partes del texto, indicando relaciones lógicas entre
ellas. Los principales tipos de marcadores discursivos son:
Aditivos: Añaden información. Ejemplos: además, también, igualmente.
Adversativos: Expresan contraste o contradicción. Ejemplos: pero, sin embargo, no
obstante.
Causales: Indican causa o razón. Ejemplos: porque, ya que, debido a.
Consecutivos: Expresan consecuencia. Ejemplos: por lo tanto, en consecuencia, por
eso.
Temporales: Señalan una secuencia cronológica. Ejemplos: después, antes, luego,
mientras.
Los marcadores discursivos son fundamentales para guiar al lector a través del texto y
establecer relaciones lógicas entre las ideas.
Ejemplo: Debes estudiar para los exámenes; sin embargo, también es importante
descansar.
4. Repetición léxica y paralelismos
La repetición léxica, aunque debe usarse con moderación, puede ser un recurso eficaz
para enfatizar una idea clave o reforzar un concepto. Al repetir ciertos términos o
estructuras, se mantiene la cohesión del texto.
Repetición léxica: Consiste en reiterar un término o expresión para que quede claro
el referente.
Ejemplo: El niño miraba el cielo. El niño no paraba de señalar las nubes.
Paralelismos: Se refiere a la repetición de estructuras gramaticales similares, creando
una sensación de equilibrio y ritmo.
Ejemplo: Quiero cantar, quiero bailar, quiero soñar. (Se repite la estructura “quiero +
verbo”).
La importancia de la cohesión gramatical
La cohesión gramatical permite que las ideas dentro de un texto se conecten de
manera efectiva, facilitando la lectura y la comprensión. A través de mecanismos
como las referencias (ánforas y catáforas), la sustitución, y los marcadores
discursivos, se asegura que el texto tenga continuidad lógica y fluidez. Estos recursos
no solo ayudan a organizar el discurso, sino que también permiten que las ideas
principales se refuercen y que el mensaje sea claro.
La cohesión gramatical es un componente esencial para que un texto sea coherente y
fluido. Mediante el uso adecuado de referencias como ánforas y catáforas, la
sustitución léxica, los marcadores discursivos y la repetición, se asegura que las
oraciones y párrafos estén bien conectados. Dominar estos mecanismos es clave para
una comunicación escrita eficaz y comprensible.