¿QUÉ ES EL ACTO JURIDICO?
Un acto jurídico es una acción voluntaria y consciente destinada a
crear, regular, modificar o extinguir relaciones jurídicas. Es la
manifestación de voluntad que, según la ley, produce efectos
jurídicos, como la creación de derechos y obligaciones.
CLASIFICACIÓN DE ACTO JURIDICO
Actos positivos y negativo
En los primeros, el nacimiento, modificación, extinción, etc. de
un derecho, depende de la realización del acto; tal es, por ejemplo, la
firma de un pagaré, la entrega de una suma de dinero, la realización
de un trabajo o de una obra de arte. En los segundos, en cambio, la
conducta jurídica consiste en una omisión o abstención; tal es el caso
de las obligaciones de no hacer. El propietario de una casa alquilada a
un tercero debe abstenerse de perturbarlo en el goce de ella; en este
hecho negativo, en esta abstención, consiste el cumplimiento de su
obligación.
Actos unilaterales y bilaterales
Los actos jurídicos son unilaterales cuando para su perfección,
requieren de la voluntad de una sola parte, que puede ser una
sola persona, en el caso del testamento; o la voluntad de
varias personas pero que son una sola parte, pues su voluntad es
expresada con el mismo sentido, como por ejemplo en el caso de las
comunidades que son representadas por un administrador. Dentro de
los actos unilaterales se pueden clasificar entre actos recepticios y no
recepticios. Son bilaterales cuando requieren el consentimiento de
dos o más voluntades (consentimiento), como los contratos.
Actos entre vivos y actos mortis causa
Los actos jurídicos cuya eficacia no depende del fallecimiento de
aquellos de cuya voluntad emanan, se llaman actos entre vivos, como
son los contratos. Cuando no deben producir efectos sino después
del fallecimiento de aquellos de cuya voluntad emanan, se
denominan actos mortis causa o actos de última voluntad, como son
los testamentos.
Actos gratuitos y onerosos
Actos a título gratuito o simplemente gratuitos son aquellos en que
la obligación está a cargo de una sola de las partes y responden a un
propósito de liberalidad; tales los testamentos, la donación, la
renuncia sin cargo a un derecho. En cambio, en los actos onerosos las
obligaciones son recíprocas y cada contratante las contrae en vista de
que la otra parte se obliga a su vez; así ocurre en la compraventa, la
permuta, etc.
Actos formales y no formales
Actos formales o solemnes son aquellos cuya eficacia depende de la
observancia de las formalidades ordenadas por la ley. Son no
formales o no solemnes aquellos cuya validez no depende del
cumplimiento de solemnidad alguna. Los actos jurídicos, en general,
pueden ser formales o no formales. Son formales aquellos actos
jurídicos para cuya existencia o validez es necesaria la manifestación
de ciertos caracteres externos, en vista a producir plenos efectos
jurídicos. Ejemplo de esto son los contratos solemnes, que requieren
de una solemnidad propiamente tal, o los contratos reales, que
requieren de la entrega de todas.
Actos patrimoniales y extrapatrimoniales
Los primeros son los que tienen un contenido económico, y los
segundos se refieren a derechos y obligaciones que no son
susceptibles de apreciación en pecuniaria.
Son aquellos que versan o son relativos a patrimonios o bienes,
es decir, son cuantificables en dinero o de naturaleza
pecuniaria. Esta clasificación se asemeja un tanto a aquellos actos
jurídicos simples, por cuanto engloba a los que generan
consecuencias dentro del patrimonio de los celebrantes y, que por
cierto son la generalidad de contratos civiles.
Actos de administración y de disposición o enajenación
En el acto de administración sólo se transfiere la tenencia, el uso; por
ejemplo, el arrendamiento, comodato, este acto no saca de la esfera
de actuación del sujeto al bien en cuestión, objeto del acto por el
contrario. En los de disposición se transmite el dominio,
la propiedad de la cosa por ejemplo: la enajenación y el gravamen.
Actos abstractos de causa y causados
El acto abstracto no obstante de constituir una declaración
de voluntad que revela el ánimo de generar efectos jurídicos que,
interesen al agente, no llevan la causa incorporada en si, ejemplo: el
giro de una letra que conteniendo una obligación de pago, es
independiente de su causa. El acto causado tiene causa evidente y
notoria. Ejemplo: el arrendamiento.
Conclusión
En conclusión el acto jurídico es el medio por el cual las personas ejercen su
voluntad para crear, modificar o extinguir relaciones legales. Su comprensión
resulta esencial para la correcta aplicación del Derecho en la vida cotidiana, ya
que permite estructurar actos válidos y con efectos jurídicos claros.
Las distintas clasificaciones del acto jurídico ayudan a entender su naturaleza,
alcances y consecuencias. Identificar si un acto es unilateral, patrimonial,
formal, entre vivos, entre otros, permite prever qué requisitos deben cumplirse y
qué efectos jurídicos se generarán.
En definitiva, el estudio del acto jurídico no solo permite conocer su definición y
elementos, sino también aplicar correctamente las normas según el contexto.
Su análisis favorece la seguridad jurídica y la prevención de conflictos legales.
Referencias
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López, R. (2020). “El acto jurídico y su clasificación doctrinaria”, Revista de
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