COMPONENTES Y CRITERIOS
Un sifón invertido típicamente consta de una estructura de entrada, una tubería de presión
(que puede ser de acero, concreto armado, PVC o HDPE, dependiendo del caudal y presión),
un codo o tramo inferior, y una estructura de salida. En algunos casos se incorporan cámaras
de limpieza o ventilación para facilitar el mantenimiento. El diseño debe asegurar la
continuidad del flujo, evitar la acumulación de sedimentos y resistir la presión interna.
En el diseño hidráulico del sifón invertido se consideran parámetros como el caudal a
transportar, el tipo de fluido, la topografía del terreno y la presión máxima que puede soportar
la tubería. Se aplican fórmulas como Darcy-Weisbach o Hazen-Williams para estimar pérdidas
por fricción. Además, es importante garantizar una velocidad mínima que evite el depósito de
sedimentos, y prever sistemas de ventilación o aliviaderos si se trata de un sifón de gran
longitud.