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ABONO

El documento describe la elaboración de abono orgánico tipo Bokashi utilizando insumos biodegradables como humus, carbón y estiércol, destacando su importancia en la agricultura. Se presentan los objetivos, el marco teórico sobre los beneficios del Bokashi, los materiales necesarios, el procedimiento de elaboración y las características climáticas del lugar de trabajo. Además, se ofrecen recomendaciones sobre los insumos y el proceso de fermentación para asegurar un abono de calidad.

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El documento describe la elaboración de abono orgánico tipo Bokashi utilizando insumos biodegradables como humus, carbón y estiércol, destacando su importancia en la agricultura. Se presentan los objetivos, el marco teórico sobre los beneficios del Bokashi, los materiales necesarios, el procedimiento de elaboración y las características climáticas del lugar de trabajo. Además, se ofrecen recomendaciones sobre los insumos y el proceso de fermentación para asegurar un abono de calidad.

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ESCUELA SUPERIOR POLITECNICA DE CHIMBORAZO

Nombres: Código del estudiante:


Scarly Rivera 7434
Marcos Chafla 4725
Gennesis Guevara 7428
Fecha: 2025/05/20
Asignatura: Introducción a la Agronomía
PAO: 1
Docente: Ing. Marcela Brito

ELABORACION DE ABONO ORGÁNICO


BOKASHI
1. OBJETIVOS
1.1 Objetivo General
Elaborar abono orgánico tipo Bokashi utilizando insumos biodegradables como humus
carbon y estiércol con el fin de aprender su elaboración y comprender su importancia en
la agricultura.
1.2 Objetivos Específicos
 Identificar los insumos orgánicos biodegradables para la preparación del bocashi
como humus carbon y estiércol.
 Conocer el proceso de fermentación y su importancia en la producción del
abono.
 Conocer el proceso para una elaboración correcta del abono.

2. MARCO TEORICO
El Bocashi es un tipo de abono orgánico fermentado que se origina en Japón. Se ha
popularizado en todo el mundo por sus beneficios para el suelo y las plantas. Está
compuesto principalmente de materiales orgánicos como restos de alimentos, residuos
de jardín, estiércol y otros materiales biodegradables, que se someten a un proceso de
fermentación anaeróbica controlada. El Bocashi ofrece una serie de beneficios para el
suelo y las plantas, lo que lo convierte en una opción atractiva para los agricultores y
jardineros orgánicos. Algunos de los beneficios más destacados del Bocashi son:
1. Mejora la fertilidad del suelo: El Bocashi enriquece el suelo con nutrientes
esenciales como nitrógeno, fósforo, potasio y otros micronutrientes, que son
absorbidos por las plantas de manera gradual y sostenible.
2. Aumenta la actividad microbiana: Los microorganismos presentes en el Bocashi
ayudan a mejorar la actividad biológica del suelo, estimulando la presencia de
bacterias y hongos beneficiosos que promueven la descomposición de materia
orgánica, la formación de humus y la disponibilidad de nutrientes para las
plantas.
3. Mejora la estructura del suelo: El Bocashi ayuda a mejorar la estructura del
suelo, aumentando su capacidad de retención de agua, mejorando su porosidad y
aireación, lo que favorece el desarrollo de las raíces y el crecimiento de las
plantas.
4. Reduce la dependencia de fertilizantes químicos: El uso de Bocashi puede
reducir la necesidad de utilizar fertilizantes químicos, lo que lo convierte en una
opción más (Gerber et al., 2013)
La elaboración de los abonos orgánicos fermentados se puede entender como un
proceso de semi-descomposición aeróbica (con presencia de oxígeno) de residuos
orgánicos por medio de poblaciones de microorganismos, quimioorganotróficos, que
existen en los propios residuos, con condiciones controladas, y que producen un
material parcialmente estable de lenta descomposición en condiciones favorables y que
son capaces de fertilizar a las plantas y al mismo tiempo nutrir la tierra. (Lorenzo
Martínez)
El carbón vegetal: Mejora las características físicas del suelo, como su estructura, lo
que facilita una mejor distribución de las raíces, la aireación y la absorción de humedad
y calor (energía). Su alto grado de porosidad beneficia la actividad macro y
microbiológica de la tierra, al mismo tiempo que funciona con el efecto tipo “esponja
sólida”, el cual consiste en la capacidad de retener, filtrar y liberar gradualmente
nutrientes útiles a las plantas, disminuyendo la pérdida y el lavado de éstos en la tierra.
Por otro lado, las partículas de carbón permiten una buena oxigenación del abono, de
manera que no existan limitaciones en el proceso aeróbico de la fermentación, otra
propiedad que posee este elemento es la de funcionar como un regulador térmico del
sistema radicular de las plantas, asiéndolas más resistentes contra las bajas temperaturas
nocturnas que se registran en algunas regiones (Restrepo, 2008). Finalmente, la
descomposición total de este material en la tierra dará como producto final, humus.
Recomendaciones: La uniformidad del tamaño de las partículas influenciará sobre la
buena calidad del abono que se utilizará en el campo. Con base en la práctica, se
recomienda que las partículas o pedazos de carbón no sean muy grandes; las medidas
son muy variadas y esto no se debe transformar en una limitante para dejar de elaborar
el abono, las medidas desde medio o un centímetro a un centímetro y medio de largo por
un centímetro y medio de diámetro constituyen el tamaño ideal aproximado. Cuando se
desea trabajar con hortalizas en invernadero sobre el sistema de almácigos en bandejas,
las partículas del carbón a utilizarse en la elaboración del abono fermentado deben ser
menores (semi-pulverizadas o cisco de carbón), pues ello facilita llenar las bandejas y
permite sacar las plántulas sin estropear sus raíces, para luego trasplantarlas
definitivamente al campo.
La gallinaza o los estiércoles: Es la principal fuente de nitrógeno en la elaboración de
los abonos orgánicos fermentados. Su aporte básico consiste en mejorar las
características vitales y la fertilidad de la tierra con algunos nutrientes, principalmente
con fósforo, potasio, calcio, magnesio, hierro, manganeso, zinc, cobre y boro, entre
otros elementos. Dependiendo de su origen, puede aportar inoculo microbiológico y
otros materiales orgánicos en mayor o menor cantidad, los cuales mejorarán las
condiciones biológicas, químicas y físicas del terreno donde se aplicarán los abonos.
Recomendaciones: La experiencia desarrollada por muchos agricultores en toda
Latinoamérica viene demostrando que la mejor gallinaza para la elaboración de los
abonos orgánicos es la que se origina de la cría de gallinas ponedoras bajo techo y con
piso 6 5 cubierto con materiales secos mezclados con harina de rocas. Ellos evitan el
uso de la pollinaza que se origina a partir de la cría de pollos de engorde, porque
presenta una mayor cantidad de agua, es putrefacta y muchas veces en la misma están
presentes los residuos de coccidiostáticos y antibióticos, los cuales interfieren en
muchos casos, en el proceso de la fermentación de los abonos. Algunos agricultores han
venido experimentando con éxito la utilización de otros estiércoles de: conejos,
caballos, ovejas, cabras, cerdos, vacas, codornices y patos, para no utilizar la gallinaza.
En algunos casos muy puntuales, la gallinaza o el estiércol puede ser sustituido en parte
o totalmente por harinas de sangre, plumas, hueso y pescado, esta situación dependerá
de las condiciones de la oferta de los materiales en cada lugar y de las condiciones
económicas de cada productor. (Lorenzo Martínez)
La cascarilla de arroz: Este ingrediente mejora las características físicas de la tierra y
de los abonos orgánicos, facilitando la aireación, la absorción de humedad y el filtrado
de nutrientes. También beneficia el incremento de la actividad macro y microbiológica
de la tierra, al mismo tiempo que estimula el desarrollo uniforme y abundante del
sistema radical de las plantas así como de su actividad simbiótica con la microbiología
de la rizosfera. Es, además, una fuente rica en silicio, lo que favorece a los vegetales,
pues los hace más resistentes a los ataques de insectos y enfermedades. A largo plazo, se
convierte en una fuente de humus. En la forma de cascarilla semi-calcinada o
carbonizada, aporta principalmente silicio, fósforo, potasio y otros minerales trazos en
menor cantidad y ayuda a corregir la acidez de los suelos. Recomendaciones: La
cascarilla de arroz puede ocupar, en muchos casos, hasta un tercio del volumen total de
los ingredientes de los abonos orgánicos. Es recomendable para controlar los excesos de
humedad cuando se están preparando los abonos fermentados. Puede ser sustituida por
cascarilla o pulpa de café seca, bagazo de caña o pajas bien secas y trituradas o restos de
cosechas o rastrojos. En algunos casos, y en menor proporción, los pedazos de madera o
el aserrín también pueden sustituirla, dependiendo del tipo de madera que los origine,
dado que algunas tienen la capacidad de paralizar la actividad microbiológica de la
fermentación de los abonos por las substancias tóxicas que poseen, principalmente
taninos y sustancias aromáticas.
La pulidura o salvado de arroz o afrecho: Es uno de los ingredientes que favorecen,
en alto grado, la fermentación de los abonos, la cual se incrementa por la presencia de
vitaminas complejas en la pulidura o en el afrecho de arroz, también llamado de salvado
en muchos países. Aporta activación hormonal, nitrógeno y es muy rica en otros
nutrientes muy complejos cuando sus carbohidratos se fermentan, los minerales, tales
como fósforo, potasio, calcio y magnesio también están presentes. Recomendaciones:
En muchos casos, dada la dificultad de los agricultores para conseguirla, la sustituyen
por otro tipo de materia prima más fácil de obtener, como son los salvados de maíz y
trigo. Esta experiencia es una adaptación que los productores de Centro América y
México han venido probando en las diferentes comunidades rurales. (Garay Canales)

La melaza de caña o chancaca o piloncillo: Es la principal fuente energética para la


fermentación de los abonos orgánicos. Favorece la multiplicación de la actividad
microbiológica; es rica en potasio, calcio, fósforo y magnesio; y contiene
micronutrientes, principalmente boro, zinc, manganeso y hierro. Recomendaciones:
Para lograr una aplicación homogénea de la melaza durante la elaboración de los abonos
orgánicos fermentados, se recomienda diluirla en una parte del volumen del agua que se
utilizará al inicio de la preparación de los abonos, en muchos casos se viene
sustituyendo por panela, piloncillo chancaca, jugo de caña o azúcar morena. (Lorenzo
Martínez)
La levadura : Estos tres ingredientes constituyen la principal fuente de inoculación
microbiológica para la elaboración de los abonos orgánicos fermentados. Es el arranque
o la semilla de la fermentación. Los agricultores centroamericanos, para desarrollar su
primera experiencia en la elaboración de los abonos fermentados, utilizaron con éxito la
levadura para pan en barra o en polvo, la tierra de floresta o los dos ingredientes al
mismo tiempo. Guía práctica Mesa Técnica de Coordinación Municipal en Seguridad
Alimentaria y Nutricional 6Elaboración y Uso del Bocashi Después, y ya con la
experiencia, seleccionaron una buena cantidad de su mejor abono curtido, tipo bocashi
(semilla fermentada), para utilizarlo constantemente como su principal fuente de
inoculación, acompañado de una determinada cantidad de levadura. Eliminaron así el
uso de la tierra de floresta virgen, evitando consecuencias graves para el deterioro del
suelo y del manto de los bosques. Recomendaciones: Después de haber logrado
elaborar el primer abono fermentado y ensayarlo con éxito en los cultivos, es
recomendable separar un poco de este abono para aplicarlo como fuente de inoculación
en la elaboración de un nuevo abono; puede ir acompañado con la levadura para
acelerar el proceso de la fermentación durante los dos primeros días. Dadas las
dificultades para conservar la levadura en barra, por la carencia de un sistema de
refrigeración debido a la falta de energía eléctrica en muchas zonas rurales, se
recomienda usar levadura granulada ya que su conservación es más fácil. (Garay
Canales)
La tierra común: En muchos casos, ocupa hasta una tercera parte del volumen total
del abono que se desea elaborar. Entre otros aportes, tiene la función de darle una mayor
homogeneidad física al abono y distribuir su humedad; con su volumen, aumenta el
medio propicio para el desarrollo de la actividad microbiológica de los abonos y,
consecuentemente, lograr una buena fermentación. Por otro lado, funciona como una
esponja, al tener la capacidad de retener, filtrar y liberar gradualmente los nutrientes a
las plantas de acuerdo con las necesidades de éstas. Dependiendo de su origen, puede
aportar variados tipos de arcillas, microorganismos inoculadores y otros elementos
minerales indispensables al desarrollo normal de los vegetales. Recomendaciones: En
algunos casos, es conveniente cernir la tierra con la finalidad de liberarla de piedras,
grandes terrones y maderas. Esta tierra puede ser obtenida de las orillas del terreno de
las vías internas de la propia finca, o de las orillas de carretera. Las mejores tierras para
la elaboración de estos abonos son las de orígenes arcillosos, porque las mismas
facilitan la formación de complejos silicatados y arcillo húmicos, junto con la materia
orgánica.
El agua: Tiene la finalidad de homogeneizar la humedad de todos los ingredientes que
componen el abono. Observación: Para preparar los abonos fermentados tipo bocashi,
el agua se utiliza solamente una vez; no es necesario hacerlo en las demás etapas del
proceso de la fermentación. Finalmente, mientras que agarramos la práctica de la
humedad ideal, inicialmente, es mejor que el abono tienda a seco y no a muy húmedo.
(Garay Canales)

3. MATERIALES
 Salvado de arroz o afrecho: 20 kg
 Estiércol de vacuno fresco (o de gallina): 20 kg
 Tierra: 10 kg
 Carbón: 5 kg
 Melaza o panela disuelta en agua: 2 litros
 Levadura : 20 g
 Restos de cultivos o residuos vegetales picados: 10 kg
 Agua sin cloro (cantidad necesaria para mantener humedad óptima)
 Plastico

4. LOCALIZACION Y CARACTERIZTICAS CLIMATOLOGICAS


Ubicación: Riobamba, provincia de Chimborazo, Ecuador , ESPOCH
Altitud: aproximadamente 2,754 metros sobre el nivel del mar.
Clima: templado, con temperaturas promedio entre 12 °C y 18 °C.
Humedad relativa: moderada.
Precipitación anual: alrededor de 500 mm.

5. PROCEDIMIENTO
1. Preparación del área de trabajo: Elegir un lugar techado, con buena
ventilación y protegido de la lluvia.
2. Mezcla inicial: En el suelo, formar una cama con el salvado, estiércol, tierra,
carbón y residuos vegetales. Mezclar homogéneamente.
3. Activación de EM: Disolver la melaza y la levadura en agua y dejar reposar
unos minutos para activar los microorganismos.
4. Aplicación del líquido: Rociar lentamente sobre la mezcla mientras se remueve
constantemente. La humedad debe permitir que la mezcla se compacte sin
escurrir agua (como una esponja húmeda).
5. Fermentación: Cubrir la mezcla con un plástico negro o costales y dejar
fermentar durante 15 días.
6. Volteo diario: Remover la mezcla una o dos veces al día para oxigenar y evitar
sobrecalentamiento. La temperatura es entre 40, 45 y 50°C.
7. Finalización: El Bocashi estará listo cuando tenga un olor agradable (a
fermentación dulce), una textura suelta y temperatura ambiente.

5. METODOLOGIA
Elaboración del abono bocashi
DIA TEMPERATURA °C MEZCLA
1 (05/05/2025) 32°C 2 mezclas
2 (06/05/2025) 36°C 3 mezclas
3 (07/05/2025) 40°C 3 mezclas
4 (08/05/2025) 45°C 2 mezclas
5 (09/05/2025) 50°C 3 mezclas
8 (12/05/2025) 41°C 3 mezclas
9 (13/05/2025) 35°C 2 mezclas
10 (14/05/2025) 38°C 3 mezclas
11 (15/05/2025) 35°C 3 mezclas
12 (16/05/2025) 30°C 2 mezclas
15 (19/05/2025) 28°C 2 mezclas

Pico máximo: Día 5 (50 °C), indicando el punto más alto de actividad microbiana.
Descenso gradual: Desde el Día 6 al 15, la temperatura baja de forma progresiva, lo cual
es señal de que el proceso de fermentación está completándose y estabilizándose.
Temperatura final (28 °C): Es adecuada para considerar que el abono ya está maduro y
puede usarse.
6. CONCLUSIONES
 El abono Bocashi es una alternativa ecológica para mejorar la fertilidad del
suelo.
 Su preparación requiere materiales fácilmente disponibles y un manejo adecuado
del proceso de fermentación.
 Con un tiempo de producción corto, el Bocashi ofrece nutrientes.

7. RECOMENDACIONES
 Leer bien las instrucciones antes de empezar la elaboración del Bocashi, para
evitar errores con los materiales o las cantidades.
 Trabajar siempre en equipo, ya que algunas tareas como mezclar los materiales o
hacer los volteos diarios son más fáciles y rápidas si se hacen entre varios.
 Tomar la temperatura todos los días con un termómetro adecuado, ya que es la
forma principal de saber si el abono se está fermentando correctamente.
 Proteger la pila del Bocashi con una lona o plástico, para que la lluvia o el sol no
afecten el proceso de fermentación.

[Link]
[Link]
Lorenzo Martínez, A. (s.f.). Bocashi: abono orgánico fermentado enriquecido para la
agricultura. AgroecologySL. [Link]
fermentado-enriquecido-agricultura/
Gerber, P. J., Steinfeld, H., Henderson, B., Mottet, A., Opio, C., Dijkman, J., Falcucci,
A., & Tempio, G. (2013). Tackling climate change through livestock: A global
assessment of emissions and mitigation opportunities. Food and Agriculture
Organization of the United Nations. [Link]
Garay Canales, O. (2017, septiembre). Aprende a preparar el Bocashi, cuidados,
recomendaciones. Cultivando Orgánico Perú.
[Link]
[Link]

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