PERFIL HEPÁTICO
Este perfil está constituido por pruebas que indican trastornos hepá-ticos como hepatitis
viral, hepatitis tóxica, cirrosis, hiperplasias, entre otros. Está constituido por las enzimas
transaminasas (TGO, TGP, GGT), la fosfatasa alcalina, la bilirrubina y sus fracciones directa
e indirecta, y las proteínas totales junto con sus fracciones, albúmina y globulinas.
Todos estos parámetros se alteran, aumentando o disminuyendo, en variadas
combinaciones, según el tipo de patología hepática presen-te, de allí que es imprescindible
evaluarlas en su conjunto si se quiere pensar en un diagnóstico (27). En este capítulo se
describirán las pruebas más fundamentales: la bili-rrubina, las transaminasas y la fosfatasa
alcalina.
La Bilirrubina La bilirrubina es un compuesto de desecho que surge de la degrada-ción de la
hemoglobina luego de la muerte natural de los eritrocitos, al cumplir su vida útil. Para poder
ser transportada por la sangre existen diferentes mecanismos que permiten la unión de la
bilirrubina a la albú-mina. En condiciones fisiológicas normales, la bilirrubina se excreta por
vía intestinal mediante las heces; para ello requiere pasar por el hígado y posteriormente a
la vesícula biliar. Al pasar por el hígado, es capta-da por los hepatocitos para su
conjugación y posterior excreción por la bilis. Así pues, al efectuar mediciones de la
bilirrubina, esta deberá determinarse en sus formas: Total, directa e indirecta.
Bilirrubina indirecta o bilirrubina no conjugada. Es la bilirrubina que aún se encuentra unida
a la albúmina, y no se ha conjugado al ácido glucurónico, en el hígado, para su eliminación.
Bilirrubina directa o bilirrubina conjugada. Es la bilirrubina que, al pasar por el hígado, se
conjuga con el ácido glucurónico para, pos-teriormente, acumularse en la vesícula biliar y
ser excretada hacia el intestino.
Bilirrubina total constituye el conjunto que suma la bilirrubina conjugada y la no conjugada.
Las alteraciones del hígado con inflamaciones agudas o crónicas (he-patitis), y las
obstrucciones biliares, pueden provocar elevaciones de las concentraciones de las
diferentes bilirrubinas en sangre (28).
Otras condiciones importantes para la presencia de una hiperbilirrubi-nemia, son, por un
lado la anemia hemolítica del recién nácido. Se tra-ta de una patología ocasionada por la
incompatibilidad materno/fetal, donde se produce una hemólisis masiva de los eritrocitos.
Asimismo, otros procesos hemolíticos como la anemia drepanocítica, devienen en un
severo aumento de la bilirrubina. Lo que se teme de la hiperbi-lirrubinemia es la difusión de
la bilirrubina dentro del sistema nervioso central, produciendo toxicidad a las células
cerebrales.
Un marcador biológico potencial ha sido la bilirrubina sérica, la cual se ha encontrado en
pacientes con apendicitis asociada a la liberación de toxinas de Escherichia coli y
Bacteroides fragilis (29) Determinación de la Bilirrubinas Objetivos 1. Propósito preventivo:
A individuos que con antecedentes fa-miliares de anemia drepanocíticas o con comprobada
heteroci-gocidad y homocigocidad para este tipo de anemia. Individuos con riesgo de
contraer hepatitis virales.
2. Propósito reactivo: Personas que manifiesten coluria y/o icteri-cia, dolores abdominales
asociados a hepatomegalia. 3. Propósito de control: Pacientes diagnóstico de hepatitis,
cirro-sis, y obstrucciones biliares en tratamiento.
Fundamentos El ácido sulfanílico diazotado transforma la bilirrubina en azobilirrubina
coloreada que se determina fotométricamente. De las dos fracciones de bilirrubina
presentes en suero, glucuronato de bilirrubina y bilirrubina libre asociada a albúmina, sólo
reacciona directamente la primera, mientras que la bilirrubina libre precisa ser disociada de
la proteína por un acelerador para que reaccione. La bilirrubina indirecta se calcula por
diferencia entre la bilirrubina total (con acelerador) y la directa (sin acelerador). Los
conceptos «directa» e «indirecta» se refieren exclusi-vamente a las características de
reacción en presencia o ausencia de aceleradores o solubilizantes y equivalen sólo de
forma aproximada a las dos fracciones de bilirrubina citadas (30).
ESQUEMA DE LA REACCION QUIMICA Ác. Sulfanílico + NaNO2 C6H7NO3S (DSA)
Bilirrubina +DSA directa Azobilirrubina Directa Bilirrubina +DSA + Acelerador Azobilirrubina
Total Por lo general, se determinan bioquímicamente, las bilirrubinas total y directa, en tanto
que la bilirrubina indirecta es la diferencia entre las anteriores.
Método 1: Colorimétrico.
La bilirrubina reacciona de manera específica con el ácido sulfanílico diazotado, generando
un pigmento color rojo-violáceo (azobilirrubina) que se cuantifica por colorimetría. La
bilirrubina conjugada o directa, puede reaccionar directamente con el diazorreactivo, pero, la
bilirru-bina no conjugada o indirecta necesita la intervención de un desarro-llador acuoso
que coadyuve la reacción. Así pues, para obtener la re-acción de la bilirrubina total presente
en la muestra, debe agregarse benzoato de cafeína al medio de reacción.
Condiciones • Suero o plasma obtenidos de la manera convencional. Una vez separado del
taco, proteger de la luz, para evitar la degradación de la bilirrubina. La luz es capaz de
degradar hasta un 50% de la bilirrubina presente, en tan sólo una hora.
• Se puede determinar bilirrubina en líquido amniótico.
• Se recomienda heparina como anticoagulante.
• No debe hacerse la prueba con muestras hemolizadas.
• Estabilidad y almacenamiento: Preferiblemente muestra fresca.
Opcional, conservar un máximo de 48 h de 2 a10 °C. Si es sangre completa, no más de 24
horas en refrigerador o 12 horas a temperatura ambiente.
• El líquido amniótico es conveniente mantenerlo congelado hasta el momento de efectuar el
ensayo. Es por tal motivo que debe protegerse cuidadosamente.
Valores de referencia • Total: 0,3 a 1,0 mg/dL • Directa o conjugada: 0 - 0,3 mg/dL en
adultos.
• Indirecta o no conjugada: 0,1 a 0,5 mg/dL adultos.
Diagnóstico Hiperbilirrubinemia es el aumento de la concentración de bilirrubina en la
sangre. Cuando ésta sobrepasa los 2 mg/dL, se puede observar coloración amarilla
(ictericia) de la piel y las mucosas donde este pigmento suele acumularse. La
hiperbilirrubinemia se produce porque hay una obstrucción en los conductos hepáticos, a
consecuencia de una severa inflamación, o bien, a nivel biliar. Esto acarrea un retorno en
dirección a la circulación sanguínea, de las diferentes formas de bilirrubina. De este modo,
la proporción de las diferentes fracciones de bilirrubina, junto con las otras pruebas del perfil
hepático, y la clínica del paciente, permiten establecer un diagnóstico.
Hiperbilirrubinemia con aumento de la bilirrubina indirecta no conjuga-da. La bilirrubina
indirecta no ha llegado aún al hígado para conjugar-se, y luego pasar a la vesícula. El
predominio de ésta indica que el au-mento de la bilirrubina se está produciendo por causas
hemáticas, sin obstrucciones hepatobiliares. Las causas más frecuentes, suelen ser las
anemias hemolíticas, como la del recién nácido y la drepanocitosis.
Hiperbilirrubinemia con aumento de la bilirrubina directa, conjugada.
En condiciones normales, la bilirrubina conjugada debería pasar di-rectamente del hígado a
la vesícula para constituir la bilis y poder ser excretada. Así pues, una alta concentración en
sangre de este tipo de bilirrubina, indica que existe una obstrucción hepatobiliar. Si el
aumen-to de la bilirrubina directa se presenta acompañado con valores eleva-dos de las
transaminasas (TGO y TGP), se presume que la obstrucción es a nivel hepático, sugiriendo
hepatitis o cirrosis. Si los valores de las transaminasas se encuentran dentro del rango de la
normalidad, se presume que la obstrucción es a nivel vesicular, sugiriendo que se está en
presencia de una colestasia.
Para diagnosticar hepatitis viral, es necesario realizar las tipificaciones de los virus de
hepatitis más comunes y de relevancia clínica: A, B y C.
Por su parte, la hepatitis tóxica, suele ir acompañada de elevaciones de la
Gammaglutamiltransferasa (GGT), muy sensible a las exposicio-nes con químicos.
Objetivos 1. Propósito preventivo: Individuos a riesgo de contraer hepatitis virales o tóxicas.
2. Propósito reactivo: Personas que manifiesten coluria y/o icteri-cia, dolores abdominales
asociados a hepatomegalia. 3. Propósito de control: Pacientes con diagnóstico de hepatitis,
cirrosis, y obstrucciones biliares en tratamiento. Pacientes de infarto al miocardio. Pacientes
con tratamiento de quimioterapia o radioterapia, para evaluar si hay daño renal (33).
Fundamentos La aspartato aminotransferasa (AST/GOT) cataliza la transferencia del grupo
amino del L-Aspartato + 2-cetoglutarato con la formación de L-glutamato y oxalacetato. Este
último (oxalacetato) es reducido a L-malato por la malato deshidrogenasa (MDH) en
presencia de nicoti-namido adenin dinucleótido reducido (NADH).
La reacción se controla cinéticamente a 340 nm a través de la disminu-ción de la
absorbancia resultante de la oxidación del NADH a NAD+, proporcional a la actividad AST
en la muestra (34).
La TGO cataliza la siguiente reacción:
ESQUEMA DE LA REACCION QUIMICA L-Aspartato + 2-cetoglutarato AST/GOT
L-glutamato + oxalacetato.
Oxalacetato + NADH + H+ MDH L- Malato + NAD+ En laboratorio se han desarrollado dos
métodos para la cuantificación de la actividad de las transaminasas, con la misma calidad
de exac-titud y precisión. Existe un método enzimático/colorimétrico cuya du-ración de
reacción es de poco más de una hora. Y también hay una prueba enzimática/cinética cuya
duración oscila entre 3-4 min. Por la diferencia de los tiempos de reacción, se ha
generalizado el uso de la prueba cinética por encima de la colorimétrica.
La alanina aminotransferasa (ALT o GPT) cataliza la transferencia del grupo amino de la
L-alanina + 2-oxoglutarato, formando piruvato y glu-tamato. El piruvato formado es reducido
a lactato en presencia de lac-tato deshidrogenasa (LDH) y NADH, generándose un
compuesto colo-reado que se mide por espectrofotometría a 340 nm.