0 calificaciones 0% encontró este documento útil (0 votos) 25 vistas 11 páginas Dolor
El dolor es un síntoma común en la práctica clínica, considerado una señal de enfermedad y motivo frecuente de consulta médica. Su interpretación requiere un conocimiento de la neurofisiología del dolor, que incluye la organización de las vías nerviosas y la diferenciación entre dolor somático y visceral. Además, la percepción del dolor es influenciada por factores psicológicos y sociales, lo que complica su evaluación y tratamiento.
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Dolor
Antonio R. de los Santos
INTRODUCCION
El dolor, uno de los s{ntomas que se observan con mas
frecuencia en la préctica clinica, es considerado una sefial
universal de enfermedad y constituye el motivo de con-
sulta mis comuin al médico. El Diccionario de ta Real
Academia Espaiiola, a pesar de su condicién no cienti-
fica, define al dolor con curiosa precisién: ‘sensacién mo-
esta y aflictiva de una parte del cuerpo por causa interior
oeaterior?
Todos los individuos, aun los mAs saludables, lo han
experimentado alguna vez y pueden recordar distintos
tipos de dolor. Para el médico, el dolor encierra diversos
significados: puede ser una advertencia sobre una agre-
Sion que amensza Ia integeidad orginiea, un sintoma
cuyoanilisis conduzca a explicar el padecimiento del en-
fermo, la manifestacién dominante de una entermedad,o
el objetivo para tratar.
La interpretacién semlol6gica del dolor requiere un co-
nocimiento basico de las estructura y de los mecanismos
que integran la secuencia que va desde la aplicacién de un
estimulo adecuado hasta la percepeién dolorosa, y puede
involucrar aspectos somsticos y psicolégicos con reper-
cusién social.
BASES NEUROFISIOLOGICAS DEL DOLOR
La organizacién neuroanatémica del sistema sensitive
del dolor tiene algunas claves en la evolucién embriel
gica. A lo largo del desarrollo, cada segmento en creci-
miento arrastraré consigo su inervacién original, cual-
quiera que sea su ubicacidn final. En el temprano embrién
de tres hojas puede apreciarse una segmentacién perpen-
dicular al eje del cuerpo correspondiente a las somitas,
que persiste en el adulto con pocas cambios en el trax y
el abdomen y con profundas modificaciones en la cabeza
yas extremidades.
Las somitas son bloques de mesodermo constituidos
por tres elementos: un dermatama que se desplazara
hacia afuera, debajo del ectodermo, para formar la det
mis de la piel un méozoma que originard los misculos y
un esclerotoma generador de los huesos y las articula-
ciones.
‘A diferencia de las somitas, las visceras son tubos lon-
gitudinales, inicialmente ubicados en la linea media, con
lun mecanismo de crecimiento por diverticulaci6n. Los es-
bozos surgidos del intestino primitivo que originan los
pulmones, el higedo, las vias biliares y el péncreas consi
tuyen claros ejemplos. Estos crecimientos longitudinales
alejan considerablemente Ia inervacidn de los lugares de
los que proviene.
Fats reve referencia permit’ comprender algunas de
las diferencias entre los dolores somitticos, cuya genesis
esta en estructuras somiticas superficiales (piel y tejido
celular subcuténeo) o profundas (huesos, articulaciones
'y musculos) de localizacién mas o menos precisa, y los
dolores viscerales, cuya ubicacidn topogratica es mas di-
fusa y, por lo tanto, es dificultoso reconocer el 6rgano de
donde proceden.
Las vias de conduccién del dolor tienen una disposi-
cién compleja, cuyo conocimiento elemental es impres-
cindible para interpretar el valor semiolégico del dolor.
Primera neurona de la via del dolor
Las primeras neuronas de la via somatica del dolor
(encargadas de transmitir impulsos provenientes de de-
rivados de las somitas embrionarias) tienen sus somas
seudomonopolares ubicados en los ganglios anexos a las
raices posteriores medulares 0 en el ganglio de Gasser,
en el caso del trigémino.
Las primeras newronas de la via simpatica (respon-
sables de la conduccién de los impulsos originados en las
visceras tordcicas y abdominales) tienen sus cuerpos mul-BEER arte signos sintamas generates
tidendriticos en los ganglios de las cadenas lateroverte-
brales. Estas neuronas funcionan como verdaderos re-
guladores de la actividad autondmica, ya que reciben y
procesan informacién proveniente de la periferia (p.e)
de los plexos mientérico y submucoso), y la envian hacia
la médule, donde se elabora la informacién, ascendiendo
a niveles superiores del sistema nervioso central 0 vol-
viendo como eferencias a los érganos periféricos.
Hoy se sabe que algunos impulsos dolorososentran en
el sistema nervioso central por el sistema parasimpatico,
como, por ejemplo, algunas aferencias de la vojiga y del
recto, que son transportados por el nervio pelviano a la
médula sacra,
Las neuronas seudomonopolares envian dos prolonga-
Giones: una centrifuga, integrante de los nervios peritéticos,
Yy que termina en el nociceptor primario, y otra centripeta,
{que ingresa por la raiz posterior y hace sinapsis.con neuro-
nas del asta posterior de la medula,
En el nervio periférico se encuentran fibras de dis-
tintas caracteristicas estructurales y funclonales que se
clasifican seatin su grosor, su cublerta de mielina y su ve-
locidad de conduceién.
Las fibras mielinicas A son las de mayor grosor y, por
consiguiente, las de més alta velocided de conduccion..
Entre ellas existen subtipos: las fibras AG, que se activan
ante estimulos téctiles 0 con movimientos suaves de los,
receptores, y las fibras AS de 1a 5 micrones de diémetro,
que participan en la transmisién del dolor y conducen a
aproximadamente 20 m/seg.
Las fibras amielinicas 0 € (no existen las fibras B)
son mis delgadas, de 0,2 a 1,5 micrones, y conducen 2
2miseg,
‘Ambos tipos de fibras A y las C transmiten el dolor;
las primeras predominan en el sector somético superfi
ial y profundo, y las fibras C, en la inervacién dolorosa,
visceral
Laestimulacién experimental de las fbras AB produce
tun dolor agudo y punzante, de localizacisn precisa y de
comienzo ¥ finalizacion rapidos en relaci6n con la dur
Gidn de la aplicacién de la noxa. Un buen ejemplo de este
tipo de dolor es el provocado por el pinchazo de una in-
yeccidn intramuscular o el corte hecho en la piel con una
lanceta para medic el tiempo de sangria. En cambio, laes-
timulacidn de las fibras C origina un dolor de limites poco
netos, de caracter urente, que comienza mucho después
de la aplicacién del estimulo y a veces después que este
hha cesado; por ejemplo, el dolor que se experimenta des:
pués de una quemadura o el dolorimiento que persiste
Iuego de la eliminacién de un calculo urinario posterior-
mente a un célico renoureteral. Este es el dolor denomi.
nado tardio.
Los nociceptores son, desde el punto de vista morfo-
Logica, terminales desnadas que se arborizan libremente
en niimero y densidad variables segiin el érgano, Respon-
den a estimulos intensos que impliquen algun grado de
amenaza potencial o actual a la estructura en la que se en-
cuentran y no a desafios mecsinicos 0 térmicos leves
(estos estimulos son conducidos por atro tipo de fibras,,
ppor las vias para el tacto y la temperatura)
Desde el punto de vista funcional, los nociceptores
pueden clasificarse de acuerdo con el tipo de estimulo al,
que responden con preferencia (estimulos de dolor soma-
tico, de dolor visceral y de dolor neuropatico). Este tema
seamplia mas adelante en la clesificacidn del dolor
Segunda neurona de la via del dolor
La prolongacién centripeta de las células seudomono-
polares entra en la médul por las raices posteriores, aun-
que una pequeia cantidad que carece de signiticacién
funcional lo hace por las rafces anteriores. Las aferencias
viscerales ingresan al mismo nivel por donde salen las ete-
rencias autonémicas simpaticas, por lo que estan limita-
das a la médula toracica, lumbar alta y a los segmentos,
El conjunto de fibras somsticas y viscerales que in-
sgtesa por una raiz hace sinapsis con numerosas neuronas,
de las distintas laminas de Rexed de las astas posterio
1e3, al mismo nivel de entrada o después de ascender uno
6 varios segmentos por el tracto de Lissauer. En estos nii-
cleos participan como neurotransmisores la sustancia P
y al glutamato, conocidos desde hace mucho tiempo, ¥
ademas el péptido relacionado con el gen de calcitonina,
fa galanina, la somatostatina y el factor de crecimiento
neural,
El predominio del reconocimiento de los dolores origi-
nados en estructuras somaticas por sobre las viscerales y
la disposicin enatémica descrita producen a veces un
error de interpretacién sobre la procedencia del dolor.
Esta confusién sobre el origen de la sensacién es la base
del llamado dolor referido de frecuente observacién cli
nica. Por ejemplo, un dolor provocado por isquemia mio.
cardica y transmitido por fibras simpaticas puede ser
interpretado por el paciente como iniciado en Is piel, los
muisculos las articulaciones det cuello, los hambros,
los brazos 0 los antebrazos, sectores inervados por ner-
vios somaticos que ingresan en el sistema nervioso central
junta con las fibras simpaticas provenientes del coraz6n.
Lo mismo ocurre con et dolor visceral causado por una
litiasis pieloureteral, que se interpreta como proveniente
de estructuras somaticas inervadas por los nervios abdo-
minogenitales
Los cuerpos neuronales agrupados en las distintas Hi-
minas de las asias posteriores de la médula constituyen
el comienzo de la via espinotalamica, cuyos axones, des.
pués de cruzarse en la comisura gris anterior (20 a 25%
no se cruzan) ascienden por los cordones anterolaterales
y terminan en el niicleo ventral-posterolateral, en el com-
plajo nuclear posterior yen los miicleos intralaminares del
tilamo. Fsta es la via neoespinotalamica responsable de
la percepcidn finamente discriminativa del dolor y a tem-
peratura.
Junto @ esta existe otra vis espinotakimica multisingp-
tica, y por consiguiente mds lenta, conectada en su as-
censo con la formacién reticulada pontobulbar y a través
de ella con el cerebelo, con el niicleo everuleus, con los
niicleos del rafe medio, con la formacién reticulada me-
sencefélica, con la sustancia gris periacueductal, con el
hipotélamo y con el sistema limbico. Esta, filogenética
‘mente mas antigua y que por ello se denomina via pa-
Jeoespinotalamica, es la que permite comprender la co.
ordinacién de los reflejos vinculados con el dolor (funcién
cerebelosa), su componente afectivo (relacionado con el
sistema limbico), las influencias reciprocas entre el dolor
y los estacos de sueno-vigilia y Ia activacion de mecanis-
mos descendentes reguladares del dolor por vias nervio-
sas 0 endocrinas (fig. 8-1).
Todas las vias del dolor Hlegan directa o indirectamente
al tilamo en forma sistematizada, es decir, ordenada-
mente segtin su procedencia y propiedades funcionales.bot KES
Vie
Dolor
lento) palsvespinotalérrica
Dolor
i, { wns
angio de la rie
- dorsal
Por ejemplo; la vie neoespinotalimica termina en el com-
plejo ventral-posterolateral asociado con el dolor agudo.
Su lesién produce abolicién de la percepcidn de ese tipo
de dolor sin influir sobre el dolor exénico. Por el contra-
rio, los niicleos intralaminares reciben aferencias de am-
plias regiones, bilaterales y de diversa naturaleza: sobre
luna misma neurona convergen estimulos nociceptivos,
tictiles, visuales y auditivos. La lesién de estos niicleos
anula Ia percepcidn del dolor crénico pero no afecta la de
los agucos.
Curiosamente, la corteza cerebral tiene un papel
menos conocido en la percepcion del dator. La estimula-
ion directa de la corteza sensitiva es indolora
REGULACION DE LA VIA DEL DOLOR
Y DE LA SENSACION DOLOROSA
Hasta ahora se ha descrito la sensacién dalorosa como
tun fensmeno esencialmente aferente desde Ios sitios de
origen hasta la corteza cerebral, De acuerdo con esta vi-
si6n, esa sensacién solo es determinada por la calidad del,
estimulo y el sitio de aplicacién, la calidad y cantidad de
receptores disponibles y la indemnidad de las vias de con-
duccion
La observacidn clinica permite comprobar una mayor
complejidad en la percepcion del dolor, y esto muchas
veces resulta itil desde el punto de vista biolégico. Es con-
veniente que el dolor no sea un fendmeno de todo o nada,
Fig, 8-1. Vias del dolor paleoespinotalamica y neoespinotalémica.
sino una experiencia adaptada a las circunstancias. Por
ejemplo, una herida sufrids durante el fragor de la lucha,
sea guerrera o deportiva, despierta menos dolor inme
diato que otra de igual magnitud producida en un am
bionte calmo; un dolor de espalda no tiene la misma
nificacida para una adolescente sana que para una mujer
adulta operada de edncer de mama un aio antes, para
quien el temor ala aparicién de una metistasis dsea os
una sombra cotidiana. No desencadena la misma canse-
cuencia un traumatismo unico que otro repetido: los do-
lores causados por un enfermedad no son comparables
4 los inducidos experimentalmente en el Laboratorio de
neurofisiologsa.
En efecto, operan numerosos mecanismos que 2 dis-
tintoy niveles van modulando en mas 0 en menos los im-
pulsos y explican la complejidad de la percepcién dolo-
rosa. En este punto corresponde diferenciar el umbral
perceptivo para los estimutos dolorosos, que para los
dolores sométicos (los de més clara significacién defen
siva) en condiciones normales es semejante para toda la
especie humana, de la respuesta emotiva al dolor, que
Varia en un amplio rango segtin la edad, el sexo, el nivel de
instrucci6n, el estado de atencién, el grupo étnico, las cir
cunstancias ambientales, etc. En el primero cuentan los
factores mas elementales de la sensacion, mientras que en
el ultimo participan funciones cerebrales superiores que
generan una percepctdn (véase el cap. 10 Disnea)..
Por su significacién semiolégica, deben considerarse
Jos mecanismos facilitadores e inhibidores que, origina-BEE Parte iv Signosy sintomas generates
dos en estructuras superiores, modulan la entrada del
dolor en el sistema nervioso central
Mecanismos a nivel medular
Cuando se produce una lesién periférica debida a una
noxa de accién prolongada, en particular cuando se
dafan nervios, se incrementan en namero y duraci6n las,
aferencias dolorosas, lo que proveca modificaciones
siolégicas y bioquimicas en los nticleos de las astas pos-
teriores. 4 este nivel, los principales neurotransmisares,
son la sustancia Py el glutamato, sintetizadosy liberados
juntos en los terminales nociceptivos centrales de las cé-
ulas seudomonopolares de los ganglios de las raices pos-
terlores,
Lasustancia P actiiaa nivel medular sobre un receptor
especifico NKI, cuyo bloqueo no produce analgesia pero
disminuye en un 50% la hiperalgesia provocada por una
inflamacién experimental periférica. El glutamato, un
aminoicido excitatorio, es el principal responsable en el
desarrollo y mantenimiento de la hiperalgesia. Tanto en el
sistema nervioso central como en el periférico se encuen.
tran diversas receptores para el glutamato: dependientes,
de ligandas asociados con proteina G, cation-selectivase
ionotrapicos. Los receptores ionotrapicos se clasifican
coma (+) 0.) segiin su aptitud para ligar ono la molécula
de N-metil D-aspartato (NMDA). Este es un tema de gran
interés farmacoldgico por las posibilidades que brinda
para la terapéutica del dolor crdnico, la hiperalgesia y los,
estados alodinicos.
El glutamato liberado en le hendidura sinaptica se une
a receptores de NMDA que abren canales para le entrada,
de Ca" en la neurona postsindptica. Entre otras acciones,
el Ca’ activa ala proteincinasa Cy la NO sintetasa pro-
ductora de éxido nitrico (NO) a partir de arginina, que a
su vez activa a la guanilatociclasa soluble. Tanto el gluta-
‘mato liberado en la hendidura sinéptica como ol NO ge-
nerado en la neurona postsingptica pueden actuar sobre
autorreceptores presinSpticos que asu ver incrementan la
liberacion de mas ghatamato y mas sustancia P, cerrando,
de esta manera un proceso de facilitacion, ampliacién y
perpetuacién de la respuesta.
Mecanismos supramedulares
de control del dolor
El sistena descendente inhibidor del dolorse conoce
desde hace muchos afios. Puede ser activado por diver-
sos estimulos, como el estrés agudo, la enfermedad que
provoca el dolor, el comportamiento cognitive y el mismo
dolor espontaneo o experimental
En el laboratorio se ha visto que la estimulacién else~
trica de determinadas areas produce una marcada analge-
sia. Estas teas son la corteza somatosensitiva la sustancia,
gris periventricular, el talamo, el hipotalamo y, sobre todo,
fa sustancia gris ventrolateral periacueductal, el locus coe-
rruleus protuberancial y et nicleo ventromedial del bulbo..
Avalando su significado adaptativo, se ha observado que
la estimulacion eléctrica 0 quimica de la sustancia gris
periacueductal desencadena también respuestas autond-
micas y de conducta vinculadas con la actitud de pelea o
escape. Estos niicleos tan distantes anatomicamente tie
nen en comin dos caracteristicas funcionales de impor-
tancia:
a, Se encuentran conectados en serie: partiendo det hi-
potalamo, se proyectan sobre la sustancia gris peri-
acueductal y de alli al nucleo ventromedial del bulbo,
desde donde parten vias descendentes bilaterales que
terminan en las astas posteriores de la médule
b, Tienen alta concentracién de opivides endégenos y de
sus receptores.
Recientemente se ha descrito que ademés del sistema
inhibidor existe otro sistema descendente facilitador
del dolor. Por ejemplo, la estimulacion eléctrica o qui-
mica del niicleo ventromedial del bulbo con intensidades
menores que las utilizadas para inducir inhibicion puede
originar, de manera paradojica, una facilitacion de la
transmisin nociceptiva a nivel medular, que es condu-
cida hasta los niveles inferiores por vias anatomicas,
fisiologicas y farmacol6gicas independientes de las inhi
bitorias.
Estos dos sistemas, en apariencia antagénicos, opera-
rian facilitando al individuo la percepcién del dolor y su.
reconocimiento para poner en funcionamiento los com
portamientos mas adecuados para cada momento.
CLASIFICACION FISIOPATOLOGICA
DELDOLOR
La siguiente clasificacion se basa en un criterio clinic
del dolor y la organizacién neuroanatémica del sistema
senssitivo en Ia evolucidn embriolégica.
Dolor somatico
Anniivel somitico superficial y profundo, puede produ-
cirse dolor experimental o elinico mediante traumatismos
(pinchazo, corte, golpe, pinzamiento, torsién de una arti
culacién mis alli del radio de movilidad normal) que es.
timulan mecanorreceptores.
La estimulaci6n con temperaturas muy altas (mayores
de 55 C)o muy bajas (por debajo de 5 °C) despierta dolor
por activacién de termonociceptores.
El tercer tipo son los nociceptores polimodales, que
responden a estimulos mecinicos, térmicos y quimicos.
Recientemente se ha reconocido en diversos érganos
un tipo de receptores que no responden a estimulos me-
canicos fisiolégicos ni suprafisiolégicos, pero sia estimu-
os quimicos: se trata de los receptores silenciosos 0
dormidos, que tienen gran importancia para la compren-
Sgn del delurde le ndbmecdee " u
Un concepto nuevo es que los nociceptores, esenci
mente con funcién aferente, poseen también propieds-
des neuroefectoras. Al ser activados por sustancias libe-
radas en el foco de la esidn (salida de potasio intracelular,
activacién de fosfolipasas, generacién de bradicinina,
prostaglandinas y leucotrienos), ademas de transmitir la
senal hacia el sistema nervioso central, actiian localmente
liberando mediadores almacenados en el terminal, y de
este modo contribuyen a amplificar la sefial. Uno de los
mediadores mejor estudiados es la sustancia P, un poli-
péptico de 11 aminodcidos que, ademas de ser un neuro-
transmisor a nivel medular, también se encuentra almace-
nado en terminales sensitivas donde, al ser liberado,
genera una potente accién vasodilatadora, aumento de la
permeabilidad, edema y quimiotaxis de leucocitos, pla
quetasy mastocitos que a su vez, mediante la produccién,Caso ciinico 8-1
Paco, de 51 aos, es conductor de émnibus delarga distancia
y padece gonartrosis cada semana debe tomar anelgesicos
antiinflamatorios no esteroices para controlar el dolor de 10-
dillasy ciertalimitacién funcional que dificuta su trabajo. En
varias ocasiones ha tenido dolor abdominal quemante en la
‘paca del estomago que controla tomando ranitidina 0 sus-
ppendiendo la ingestion de los analgésicos. Cuatro dias antes,
dee consulta, el paciente observ que la rodilla derecho es
taba tumefacta enrojecida, més caliente que la izquierda y le
dolla mucho mas que habitualmente, sobre todo al moverla 0
ppalpatla suavernente. Aletmado recurri6a su médico quien en
el examen constaté que edemés de los signos inflamatorios,
locales de fa rodila el pacionte tenia fiebre de 38 °C.
Qué cuadro clinica presenta! paciente?
{Cucintos tipos de dolor se evidencian?
ComeNTARIO
Esevidente que el paciente presenta un cambio en la natura
leza de su afeccién articular crénica: ahora muestrasignos in-
flamatorios agucos con repercusion general, lo que hizo pen-
sara su mecico en el diagnostico de artitis eouda de rocilla,
probablemente séptica, sobre una articulaciSn con dao ar
tésico previo. El paciente describi6 tres tipos diferentes de
dolor:
1. dolor de rodilas somatico de larga data, de intensidad mo
).
‘Muy distinta es la situacidn de los simuladores, que
inventan el relato de las caracteristicas de un dolor, a
veces con tanta precisién e incluyendo manifesteciones,
concomitantes psiquicas y de la conducta que hacen muy
dificil el reconocimiento de la artimafia. Un rasgo tipico,
de los simuladores es el fin utilitario directo o indirect
que tarde o temprano se pone de manifiesto. Como
norma, es conveniente que en principio el médico crea
en el relato del paciente y trate de calmarlo, dejando para
una instancia ulterior la demostracién de un sustrato
predominantemente psiquidtrico 0 una intencionalidad,
para la simulacién,
SEMIOLOGIA DEL DOLOR
La revisidn de los aspectos basicos del dolor serviré
como punto de partida y permitira una mejor compren-
sién de su exploracién clinica.
El instrumento semiolégico mas importante es, sin
duda alguna, la anamnesis, que en algunos casos se
puede complementar con maniobras fisicas percutorias
© palpatorias que pueden evidenciar, exacerbar 0 miti-
gar un dolor para precisar sus caracteristicas.
La falta del relato de ls caracteristicas del dolor em-
pobrece la comprensi6n del cuadro y obliga a hacer in-
ferencias indirectas, como ocutre con los ninios peque-
os, que tienen dificultades de expresién, en los
pacientes con deteriorn cognitive o en la experimenta-
cién con animales. Fl interrogatorio servirs tambien,
para establecer las relaciones del dolor con otros sintto-
mas constituyentes del cuadro clinico, por ejemplo,
néuseas, mareos, limitacién de la motilidad, concomi-
tancia de rubor, tumefaccidn y aumento de la tempera-
tura o pérdida de peso.
interpretacién del dolor y su significado semiol6-
‘go. La minuciosidad en los detalles y el iampo asignado al
Intetragatoria sobre el doier depenclen del problema clinico
y.de las condiciones en que se desarralla el acto médica. For
sjemplo, alcanzera un valor extraordinario en el estudio de
Unpaciente con dolor abdeminal de larga evolucién. En este
aco servita para orientar al diagnéstica y funcamentar la
eleccion de las maniobras del examen fsico y las pruebas
complementarias mas adecuadas para sostener o rechazar
las hipétesc iniciales. En cambio, no tendria sentido patder
tiempo intertogando sobre un dolor de causa obvi (pe),
una fractura de tibia y petonéo una quemadura}, cuando la
accion médica deberia aplicarse a calmar el padecimiento
dl paciente.
Para sictematizar el incerrogatorio dal dolor conviene estable-
ceren forma ordenads los siguientes aspectos (recordando la
regle mnemotécnica ALICIA):
‘Antigiedad
Localizacion
Inractacién o propagacion
Cardcter
Intensidad
‘Atenuacida o agravacion
La anamnesis cuidadosa del paciente 0 de sus alle-
Antigiiedad
La dimensién temporal es bésica pata la interpreta~
cidn. En el dolor agudo, la duraciéu puede ser corta,
desde minutos hasta una semana, las eircunstancias en
que se desencadena suelen ser claras y puede estar acom.
pafiado por fendmenos autonémicos como sudoracién,
intranquilidad, taquicardia, vasoconstricciéa, hiperten
sién y midriasis.
Existen dolores episédicos mas o menos intensos, de
comienzo y terminacién stibitos, intercalados con perfo-
dos de duracion variable libres de enfermedad: son los
dolores paroxisticos, recidivantes 0 no, que pueden ob-
servarse, por ejemplo, en la migrafia y en la flebre perié-
dica familiar,
El dolor crénico puede llegar a durar meses, no suele
tener causas evidentes inmediatas que lo expliquen, no
lleva cortejo autonémico, pero a menudo esti acompa-
ado por alteraciones psiquicas que a veces es dificil es-
tablecer si son causa 6 consecuencia de Ia enfermedad.
Son ejemplos frecuentes de dolor crdnico las cefaleas y
fas lumbalgias
Por lo expresado en las consideraciones fisiopatolégi
cas, debe quedar claro que un dolar cronico no siempre es
uno agudo que se prolong2, sino que existen diferencias
en las mecanismos que los separan claramente desde el
punto de vista patogenico y terapeutico.
Otto aspecto importante es la velocidad de instala-
cédu: los dolores de instauracién sibita sugieren mee:
nismos vasculares (trombosis, embolia) 0 rotura de vis
ceras embarazo ect6pico o perforacién de viscera hueca).
Los de aparicién gradual suelen deberse 2 inflamaciones,
lesiones degenerativas o tumores.
Localizacion
La localizacién ayuda a establecer el Srgano y el pro:
ceso que lo afecta. Los mis evidentes son los dolores de
las extremidades, cuyo origen es mas 0 menos sencillo
precisar, Sin embargo, a veces existen dificultades pare
establecer Ia naturalera de un dolor que podria atribuirse
a un déticit de perfusién en una arteriopatia obstructiva,
a.una lesién osteoarticular, a una miositis, a una polineu-
ritis oa una mononeuritis multiple. El problema es mas
complejo en el créneo, el cuello, el t6rax, el abdomen y el
raquis, donde a veces es dificil determinar la estructura
en la que se genera el dolor
Por ejemplo, ante dolores intensos y sostenidos en los
jue se sospecha que surgen en el compartimento visceral
dif eérax, conviene pensar en primera instancia, por la
gravedad de sus posibles evoluciones, en los origenes co-
ronario (angina e infarto de miocardio), aértico (aneu-
risma disecante), esofigico (ruptura 0 perforacién) y
pleuropulmonar (tramboembolismo y neumotérax).
EI diagnéstica de organo y de lesién se logra inte-
grando las particularidades det dolor en si con los otros
datos de la anamnesis y del examen ffsico caracterfsticos
de cada cuadro. Por ejemplo, una precordialgia intense
debe hacer pensar en las posibilidades diagnésticas ante-
dichas; este planteo levaré a seleccionar maniobras del
examen fisico como la palpacién simulténea de ambos
pulsos radiales (esta investigacién no se efectiia en forma
rutinaria en todos los pacientes). El hallazgo de pulsos di
forentes aporta un elemento de peso para el diagndsticode aneurisma disecante de aorta con compromiso de las
ramas dal arco aéttico. Este signo no confirma el diagnds-
tio sino que, por el contrario, pone en marcha la realizacién,
de otros procedimientos para certiticarlo y hace pensar en,
tun planteo terapéutico que puede ser urgente.
La caja toricica puede dar origen 2 dolores de tipo so-
:itico provenientes de lesiones cuténeas, subcuténeas,
‘matias, musculares, aponeurdticas, nerviosas, ca
51s, 65e05, articulares o pleurales (caso clinico 8-6 “@>).
Cabe sefialar en el t6rax, como en otras regiones del
cuerpo, la aparicién de dolores tinicos o recidivantes cuya
filiacin no es posible y que se interpretan como dolores,
funcionales psicogénicos sin sustrato anatdmico.
Enel abdomen, la detinicion del origen somatico o vis-
ceral del dolor suele ser ms compleja por la multitud de
causas posibles..
= El dolor visceral tiene por lo comin limites impreci-
sos, esté localizado en la linea media 0 a ambos lados
de esta y no hay contractura de la pared abdominal, Fl
paciente suele estar inquieto; los cambios de pasicion
ent Ia cama o los movimientos respiratorios del abdo-
ment no lo agravan, y a veces la compresion mitiga
dolor.
+ Eldotor parietat originado en estructuras superfici
les (la piel, el tejido celular subcuténeo, los miisculos,
las fascias, el peritoneo parietal) participa de las carac
teristicas precisas de los dolores somaticos. En el caso
de la peritonitis localizada por compromiso del perito-
neo parietal debido a un proceso inicialmente visceral,
al dolor se localiza en la proyeccién sobre la piel del
abdomen del organo que Ia origina (0 en todo el abdo-
‘men cuando la peritonitis se ha generalizado). Aparece
tuna contractura muscular de mecanismo reile}o, im-
posible de relajar con la voluntad o la distraccion del
paciente, el abdomen no se maviliza con la respiracion
por Ia acentuacion del dolor provocada aun por mini-
‘mos movimientos y el paciente se presenta inmévil,
como pegadoasu cama, consefiales generales inequi
vocas de compromiso (caso clinico 8-7 “@).
La regidn lumbar es asiento de dolores frecuentes cuya
patogenis es compleja dada la variedad de estructuras que
s2 encuentran en ella. Como ejemplo de razonamiento,
clinico para el enfoque de las lumbalgias, es interesante
sefialar la conveniencia de establecer mediante la anam-
nesis y el examen fisico si existe 0 no deficit neurologico,
y ciatalgia (este es un tipico dolor propagado o icradiado,
que se comentara mas adelante). Hay un conjunta de cau-
sas importantes de lumbalgia cuyos origenes estan fuera
dle la regién pero que se proyectan al dorso por el meca-
nismo del dolor reterido; se trata de afecciones genitouri-
narias, gastrointestinales, retroperitoneales y la diseccién,
de aneurismas de la aorta abdominal
Otro problema con la localizecién ocurre en el Ila
mado dolor referido, cuyo mecanismo basico reside,
como ya se comenté, en el ingreso concomitante a la mé-
dula de fibras nerviosas somaticas y viscerales, lo que
provoca un error de interpretacién en el cual el paciente
atribuye a una estractura somstica el dolor que real-
mente proviene de la enfermedad de una viscera pro-
funda. La forma y limites del area dolorosa y su indem-
nnidad en el examen directo ayudan a pensar en este tipo,
de dolor. El herpes zdster en su perfodo preeruptivo
plantea el problema inverso, pues hace pensar en dolores,
oo
teferidos que varian segun la localizacién de la virosis,
pero el cuadro se aclara entre los das y los siete dias de
inictado el dolor, con la aparicién del exantema eritema-
tovesiculoso en el dermatoma afectado.
Irradiacién 0 propagacion
Un dolor puede quedar ciccunscrito a su punto de o
gen o extenderse a regiones més © menos distantes, Esta,
irradiacién o propagaciéu sugieve a veces la estructura
afectada e incluso el mecanismo de su compromiso. Asi
un dolor iniciado en la regién lumbar gue se corre hacia
la regidn posterolateral del muslo, lateral de la pierna, lle
gad pot el corso del pie hasta os tos primeros dedos
Y que aumenta de intensidad con la tos, el estornudo y
con la maniobra de Valsalva casi sin otro examen, puede
interpretarse con seguridad como debido a la compresién
de la 5 raiz lumbar en Ia porcidn en que todavia est en-
vuelta por el saco dural.
La pancreatitis aguda se expresa por una epigastralgia
que se propaga hacia el corso, como si el paciente estu-
Viera atravesado por un cuchillo; la colecistitis aguda, en
cambio, suele hacerlo en forma de hemicinturdn sobre el
lado derecho,
Resulta itil diferenciar los dolores propagados de
aquellos que se desplazan sefialando la progresidn de la
noxa. Por ejemplo, es muy caracteristico el célico renal
que comienza en la fosa lumbar o en el hipocondrio y va
descendiendo, acompafiando el descenso del célculo al
flanco, ala fose iliaca yal hipogastrio. Algo parecido ocu-
re con la progresién de un aneurisma disecante de la
aorta abdominal cuando por la altura del dolor que re
fiere el paciente se reconocen las ostructuras afectadas
por la lesi
Cardeter
Entre otras acepciones, el cardcter puede definirse
como el conjunto de rasgos o circunstancias con que se
da a conocer una cosa y que la distinguen de las demas.
Los pacientes suelen ser capaces, seguin su estado p.
quico, su cultura y su lenguaje, de deseribir con pala-
bras y con gestos las particularidades de su dolor, y esta
sola expresién alcanza muchas veces gran valor diag-
ngstico.
Cuanido un hombre en la edad media de su vide sefiala
con la mano crispada, en garra, un dolor prolongado, in-
tenso y constrictivo en el medio del pecho, acompaitado
por un cortejo de manifestaciones edrenérgicas (sudora-
Gidn, taquicardia, vasoconstriccién, ansiedad) ests des-
cribiendo casi con seguridad la presentacién de un infarto
agudo de miocardio.
En cambio, al paciente tranquilo que consulta sin una
sombra de preocupacién por un dolor en el pecho, que
sefiala con la punta de un dedo sobre una articulacién
condroesternal, se lo puede tranquilizar ¢ informarle
sobre la escasa gravedad ce su enfermedad, sin necesidad
de muchos otros examenes.
Las palabras y metaforas empleadas para caracterizar
os dolores son numerosas y variadas. Suelen elegirse de-
nominaciones que, curiosamente, coinciden a traves de
distintos idiomas y culturas. A semejanza de lo que ocu-
recon el timbre musical de un instrumento, el earécter=
BEBE Parte v- signosysintamas generates
del dolor da idea del érgano en que se origina y el meca-
nismo que lo provoca
Siel dolor se asemeja al que provocaria una lanza cla-
vada se lo denomina Iancinante o en puntada: si parece
que quemera, urente 0 quemante; si apretara, constric-
tivo u opresivo; si atravesara de lado 2 ledo, transfi-
-xiante; si fuera de escasa intensidad, pero molesto y pro-
longade, sorde, si por el contrario fuera instantaneo y
agudo, exquisito; si se pareciera a una llamarada 0 a un,
golpe de electricidad, fulgurante; sidiera a sensacién de
algo que se rompe, desgarrante; si fuera como un tala-
dro, terebrante o taladrante; si estuviera acompaiiado,
1 una sensacidn de latido, pulsatil, de retortijin, c6-
ico y de peso, gravativo.
En el cuadro 8-3 se presentan ejemplos de cada una de
estas varledades de dolor.
Intensidad
La euantificacién del dolor es un problema comin a
varias disciplinas: la fisiologia, la farmacologia, la clinica
ylapsicologfa. En cuanto fenémeno esencialmente sub-
jetivo, la dependencia de la medicién segiin la percep-
Gidn del paciente es casi total. Solo pueden ayudar como
elementos objetivos, aunque de valor muy relativo, les,
-staciones concomitantes como los gestos, las ma-
3s evitativas, ciertas conductas y algunos cambios
autondmicos vinculados con la respuesta simpatica al
dolor.
En la prictica clinica, ja evaluacidn de la intensidad del
dolor es sencilla en los extremos, tanto de un dolar leve,,
casi una molestia que forma parte de la experiencia de
cualquier ser humano, como de los dolores extremos y
desgarrantes, frecuentes en los servicios de urgencias,
donde se ven, por ejemplo, heridos por arma blanca, po-
litraumatizados, pacientes con pancreatitis eguda 0 con
infarto de miocardio.
La mayor dificultad reside en los cuadros intermedios,
en los cuales la magnitud real, en la que tanto influyen la
Err)
are
err rr srr en Tir
Lancinanteoen puntada —Pleurttis
Constrictivo uopresivo Angina de pecho, infarto de
- miocardio
Sordo
Fulgurante
Terebrante o taladiante
Odontalgia
Colico (retortij6n) Golico biar o renal
personalidad del paciente y su reaccidn al dolor es un cri-
terio de valor para orientar el diagnéstico que no se pre-
senta como evidente. Por ejemplo, un dolor abdominal,
dentario o toracico sugiere, seguin su intensidad, distin-
tas alecciones v condiciona diferentes conductas diagnds-
ticas y terapéuticas.
Trente a un paciente dolorido es necesario medi la
evolucién del dolor a lo largo del tiempo para estimar la
respuesta al tratamiento, Para ello se han ideado una serie
de procedimientos que, dedidamente validados, se usan
en forma habitual en farmacologia clinica y deberian in.
corporarse a la préctica asistencial.
Un metodo de cuantificacion es la eseala nominal, en
la que se utiliza una serie discontinua de denominaciones
de facil comprensidn para los pacientes, como dolar leve,
‘moderado, intenso y ausente cuando desaparece. Para los
nifios se ha creado un equivalente con esquentas de r0s-
tros que pasan por la alegrfa, la indiferencia, fa preocu-
pacidn y el llanto, que se presentan al pequefio paciente
para que sefiale la intensidad de su dolor segiin la cara
que mejor lo represente.
El método mis difundido por sus ventajas y practici
dad es la escala visual analégica. En cada evaluacidn se
le oftece al pacionte un segmento de recta horizontal de
10 em, con divisiones cada 1 centimetro, pidiéndole que
marque el punto en el que considera que se encuentra su
dolor, partienda de la base de que en el extrema derecho
(10) estaria el dolor maximo y en el extremo izquierdo (0),
Ja ausencia de dolor.
Suele ser uitil que el paciente compare la intensidad y el
carfcter del dolor que padece con otros dolores sutridos
con anterioridad, por ejemplo, dolor de muelas, de ofdos,
de parto, etcetera.
‘Numerosos estudios de epidemiologéa clinica y biome-
tria han encontrado una buena correlacién entre estos
métodos, con la evidente ventaja de la escala visual ana-
ogica en cuanto a ofrecer mediciones cuantificables con
ung regia con precisién de milimetros, que por su condi
cidn de variable cuantitativa continua y de distribuci
normal puede analizarse estadisticamente con procedi
mientos paraméiricos, ms potentes y discriminativos
que los no parameétricos aplicables a escalas graduadas.
Este tipo de medicién tiene sensibilidad suficiente para
estimar pequenas variaciones, por lo cual resulta util para
evaluar modificaciones espontaneas del dolor, fa res-
puesta a los analgésicos o bien la necesidad de cambiar-
los en caso de una analgesia insuficiente.
‘Una forma indivecta de medirla intensidad del dolor es
interrogar al paciente sobre la duracién y calidad del
suefio nocturno, cl apetito y la posibilidad de desarrollar
algunas actividades habituales. Estos datos son valiosos
porque permiten definir en qué medida el dolor afecta la
calidad de vida.
Atenuacién oagravacién del dolor
Las circunstancias en que aparece un dolor y la detec-
cin de sus factores agravantes 0 atenuantes son datos.
valiosos que puede aportar la anamnesis cuando se
cuenta con tuna hipétesis diagnéstica bien orientada. Es
habitual atirmar, y la practica lo corrobora, que el inte-
rrogatorio en cardiologia y en gastroenterologia permite
formula an diagndstico fundado en mas del 60% de los
casos de la prdctica.Fl contexto en el que se inicia el dolor puede ayudar al
diagnostico, Por ejemplo, una cetalea que sigue en forma
sistematica a la toma de una medicacién cardiol6gica
debe inducir a interrogar sobre el uso de nitratos antian-
ginosos capaces de provocar una vasodilataeion intracra-
neal responsable del sintoma. Un dolor poliarticular al
despertat, que cede rpidamente al iniciar la actividad, su-
giere un proceso degenerative benigno; en cambio, uno
que se prolonga muchas horas y se agrava con el movi
miento, orienta més.a una poliartritis euya causa se debe
determinar. Una epigastralgia urente, propagada hacia
arriba, con llegada esparidica de un liquido dcido ala fa-
ringe, que predomina por las noches, sobre todo después
de cenas copiosas ya los pocos minutos de acostarse, su-
giere la posibilidad de reflujo acido con esofagitis. El ali-
vio con la ingesta de alcalinos y la elevacion de la cabecera
de la came apoya la presuncion diagnéstica, que podra
confirmarse con un procedimiento complementario. Un
dolor precordial constrictivo de unos 35 minutos de du-
racién desencadenado por un esfuerzo fisico determi-
nado y aliviado por el reposo 0 2 les pocos segundos de
disolver debajo de la lengua un comprimide de dinitrato,
de isosorbide, casi con seguridad es manifestacibn de un
sindrome anginoso. Por el contratio un dolor lacalizado
endl precordio o en la cara posterior o laterales del térax,
que aumenta can los menimientos respiratarias profu
dos y se mitiga con una apnea transitoria sugiere un ori-
gen pleural, transmitida por nervios somaticas del reves-
timiento seraso parietal
La anamnesis cuidadosa de estos datos puede superar
en ocasiones el valor de un electrocardiograma en reposo
(a sensibilidad de un electrocardiograma para detectar
tuna insuficiencia coronaria fuera del momento del dolor
anginoso es de alrededor del 60%, esto es que 40% de los
pacientes con insuficiencia coronaria tendién un electro-
cardiogcams normal fuera de los momentos de las cris
dolorosas). Dadas estas circunstancias una anamnes
cuidadosa con una clara orientacién acerca dela causa de
los sintomas es un instrumento de primer orden para
plantear estudios futuros que permitan llegar a un diag-
nostico.
Junto a las situaciones espontineas de agravacion del
dolor, se pueden emplear maniobras de provocacian. 1.2
prueba de esfuerzo graduada (ergometria) es un buen
ejemplo en el que el trabajo impuesto en forma progre-
oo
siva pone de maniiesto ta isquemia debida a la despro-
porcidn entre el requerimiento aumentada de oxigeno y
el aporte limitado por les arterias coronarias obstruidas.
Existen pocos analgésicos que calmen determinado
tipo de dolor con especificidad tal que alcance valor dia,
nOstico, En este sentido, es interesante destacar le accion
de la colchicina, que no es un verdadero analgésico pero
que,a través de su acci6n antiinflamatoria practicamente
exclusiva en la gota, es capaz de sefialar esa etiologia al
controlar el dolor y otros signos de flogosis en una mono-
artritis w oligoartritis
‘Ademas de las caracteristicas descritas, resulta dil
ademas evaluar la actitud del paciente que tiene dolor:
Es tipica la quietud que adopta el paciente con dolor de-
bido.aafeeciones asteoarticwlomusculares o con un cua-
dro abdominal que compromete el peritoneo. Por el
contrario, en el dolor eslico por compromiso de una vis-
cera hueca (ureter Intestino), el paciente esta inquieto y
se mueye sin cesar, porque no encuentra una posicién
que calme su dolor.
Siempre se deberan evaluar cuidadosamente los signos
y sintomas acompaiiantes del dolor pues en muchas
oportunidades constituiran la clave del diagnéstico. Asi,
seri diferente Ia orientacién ante un paciente con dolor
toracico semejante 2 una puntada de costado si este esti
acompafiado por disnea (neumotérax 0 trombaembo-
lismo de pulmén) o por fiebre, tos y expectoracién muca-
purulenta (neumonia con compromiso pleural). Lo
mismo sucedera frente a un dolor c6lico abdominal con
veimitos que si ademas hay distensién del abdomen y au-
sencia de eliminacién de gases y de materia fecal, suge-
tird un ileo obstructive, y si existen flebre y diarrea, una
gastroenteritis
CONCLUSION
La exploracién del sintoma dolor y su encuadre den.
tro de un contexto clinico adecuado es un buen ejemplo,
de un procedimiento semiolégico elemental que conserva
ung utilidad de primer nivel. Su dominio requiere une
sélida formacién en las disciplinas basicas, un extenso co-
nocimiento de las enfermedades y su evolucidn y una des-
treza técnica en la anamnesis que deberd perfeccionarse
con el entrenamiento sostenido.
‘Véase Bibliografia cap. 8 Dolor
‘Véase Autoevaluacién cap. 8 Dolor “@
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