DEFINICION:
1- La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que las “úlceras por presión son el
resultado de una necrosis isquémica en el nivel de la piel, así como tejidos subcutáneos,
comúnmente debido a la presión ejercida sobre una prominencia ósea”
2- La úlcera por presión (UPP) es una lesión de origen isquémico, localizada en la piel y
tejidos subyacentes con pérdida de sustancia cutánea producida por presión prolongada o
fricción entre dos planos duros.
PREVENCIÓN
El objetivo inicial en la lucha contra las UPP es evitar su aparición.
1. Cuidados de la piel
El objetivo consiste en mantener y mejorar la tolerancia tisular a la presión para prevenir una
lesión. Se debe realizar:
— Inspección sistemática de la piel una vez al día por lo menos.
— Limpiar la piel con agua tibia y jabones neutros para minimizar la irritación y resequedad de la
piel.
— Minimizar los factores ambientales que producen sequedad de la piel (baja humedad < 40% y
exposición al frío).
— Tratar la piel seca con agentes hidratantes.
— Evitar el masaje sobre las prominencias óseas.
— Evitar la exposición de la piel a la orina, materia fecal, transpiración y drenaje de la herida
mediante el uso de pañales desechables que se cambiarán con frecuencia, hidratantes y barreras
para la humedad.
— Reducir al mínimo la fricción y rozamiento mediante técnicas adecuadas de posición,
transferencia y cambios de posición.
— Tratar la desnutrición y mejorar la movilidad.
— Ejercicios pasivos y activos que incluyen desplazamiento para disminuir la presión sobre
prominencias óseas.
2. Cargas mecánicas
La cabecera de la cama debe encontrarse en el grado más bajo de elevación posible compatible
con los problemas médicos. El uso de ropa de cama para mover al paciente disminuye las fuerzas
de fricción y rozamiento. Deben realizarse cambios posturales cada dos horas evitando el contacto
directo entre las prominencias óseas con almohadas o cualquier otra superficie blanda. Los
pacientes sentados deben cambiar el lado que soporta el peso cada 15 minutos si lo pueden
realizar por sí mismos. Si no fuera así, se debe hacer sistemáticamente cada hora. El uso de
flotadores o similares para sentarse está contraindicado.
3. Superficies de apoyo
A los pacientes con riesgo de desarrollar UPP debe colocársele un dispositivo de apoyo que
disminuya la presión. Existen dos tipos:
— Estáticas: hule espuma, aire estático, gel o agua o su combinación.
— Dinámicas: aire alternante, pérdida limitada de aire, aire fluidificado.
Los dispositivos estáticos son menos costosos y se consideran apropiados para la prevención de las
UPP. Se tomaría en consideración una superficie dinámica ante dos situaciones:
— Tocar fondo: cuando la superficie estática comprimida mide menos de 2,5 cm.
— Paciente con alto riesgo de UPP y con hiperemia reactiva en una prominencia ósea, a pesar del
uso de una superficie estática de apoyo.
COMPLICACIONES
Las complicaciones de las úlceras por presión, algunas de las cuales ponen en riesgo la vida,
incluyen las siguientes:
Celulitis. La celulitis es una infección de la piel y está relacionada con los tejidos blandos. Puede
causar calor, inflamación e hinchazón del área afectada. Las personas con daños en los nervios a
menudo no sienten dolor en la zona afectada por la celulitis.
Infecciones óseas y articulares. Una infección de una úlcera por presión puede traspasar las
articulaciones y los huesos. Las infecciones en las articulaciones (artritis séptica) pueden dañar
cartílagos y tejidos. Las infecciones óseas (osteomielitis) pueden reducir la función de las
articulaciones y las extremidades.
Cáncer. Las heridas no cicatrizadas a largo plazo (úlceras de Marjolin) pueden convertirse en un
tipo de carcinoma de células escamosas.
Septicemia. Rara vez, una úlcera en la piel deriva en septicemia.
CAUSAS
Las úlceras de decúbito se producen por la presión contra la piel que limita el flujo sanguíneo a la
piel. El movimiento limitado puede hacer que la piel sea vulnerable a los daños y provocar el
desarrollo de úlceras de decúbito.
Estos son los tres principales factores que contribuyen a las úlceras de decúbito:
Presión. La presión constante en cualquier parte del cuerpo puede disminuir el flujo sanguíneo a
los tejidos. El flujo sanguíneo es esencial para llevar oxígeno y otros nutrientes a los tejidos. Sin
estos nutrientes esenciales, la piel y los tejidos cercanos se dañan y podrían morir con el tiempo.
Para las personas con movimientos limitados, este tipo de presión tiende a ocurrir en áreas que no
están bien acolchadas con músculo o grasa y que se encuentran sobre un hueso, como la columna
vertebral, el coxis, los omóplatos, las caderas, los talones y los codos.
Fricción. La fricción se produce cuando la piel roza contra la ropa o la ropa de cama. Puede hacer
que la piel frágil sea más vulnerable a las lesiones, especialmente si la piel también está húmeda.
Rozamiento. El rozamiento se produce cuando dos superficies se mueven en dirección opuesta.
Por ejemplo, cuando la cabecera de una cama está elevada, puedes deslizarte hacia abajo en la
cama. A medida que el coxis se mueve hacia abajo, la piel sobre el hueso puede quedar en el
mismo lugar, básicamente traccionando en sentido contrario.
FACTORES DE RIESGO
El riesgo de desarrollar escaras es mayor si tienes dificultades para moverte y no puedes cambiar
de posición fácilmente mientras estás sentado o en la cama. Los factores de riesgo incluyen los
siguientes:
Inmovilidad. Esto puede deberse a una salud debilitada, a una lesión de la médula espinal y a otras
causas.
Incontinencia. La piel se vuelve más vulnerable con la exposición prolongada a la orina y las heces.
Pérdida de la percepción sensorial. Las lesiones de la médula espinal, los trastornos neurológicos y
otras afecciones pueden ocasionar una pérdida de la sensibilidad. La incapacidad para sentir dolor
o malestar puede dar lugar a que no se tengan en cuenta las señales de advertencia y a la
necesidad de cambiar de posición.
Nutrición e hidratación deficientes. Las personas necesitan suficientes líquidos, calorías, proteínas,
vitaminas y minerales en su dieta diaria para mantener la piel sana y evitar la ruptura de los
tejidos.
Afecciones médicas que afectan el flujo sanguíneo. Los problemas de salud que pueden afectar al
flujo sanguíneo, como la diabetes y las enfermedades vasculares, pueden aumentar el riesgo de
daño en los tejidos, como las escaras.