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Resumen 3

El capítulo analiza el fracaso del autoritarismo desarrollista y los populismos en Argentina, destacando las políticas económicas del Plan Martínez de Hoz y su impacto en la economía, incluyendo la liberalización y privatización que llevaron a una crisis de deuda externa. A pesar de intentos de estabilización, la economía sufrió un estancamiento, alta inflación y un aumento del endeudamiento, culminando en una crisis financiera a principios de los 80. La transición hacia el gobierno de Alfonsín se caracterizó por la búsqueda de reconstrucción democrática, pero enfrentó desafíos económicos severos, incluyendo una inflación descontrolada y una deuda externa insostenible.
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Resumen 3

El capítulo analiza el fracaso del autoritarismo desarrollista y los populismos en Argentina, destacando las políticas económicas del Plan Martínez de Hoz y su impacto en la economía, incluyendo la liberalización y privatización que llevaron a una crisis de deuda externa. A pesar de intentos de estabilización, la economía sufrió un estancamiento, alta inflación y un aumento del endeudamiento, culminando en una crisis financiera a principios de los 80. La transición hacia el gobierno de Alfonsín se caracterizó por la búsqueda de reconstrucción democrática, pero enfrentó desafíos económicos severos, incluyendo una inflación descontrolada y una deuda externa insostenible.
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Capítulo 5: El fracaso del autoritarismo desarrollista y de los populismos.

KOROL Y BELINI

Plan Martínez de Hoz (76-81): Destacado economista liberal.

Proceso de reorganización nacional: formas institucionales más complejas que las impuestas
por Onganía durante su mandato. Las funciones y los cargos públicos se repartían en una
proporción igualitaria entre las tres armas, y la junta militar cogobernaría con el presidente.

Se propuso poner fin a los cuestionamientos abiertos contra la legitimidad del orden político.
La inestabilidad política, la radicalización de vastos sectores sociales y la violencia eran el
resultado de un proceso iniciado con el ascenso del peronismo. La crisis política provenía en
gran parte de una economía semi-cerrada y de fuerte intervención estatal, centrado en la
industrialización sustitutiva de importaciones.

Diagnóstico: Frente al proteccionismo, que aislaba a los industriales de la competencia


mundial, obreros y empresarios se habían enfrentado por la definición de precios y salarios (la
puja distributiva del ingreso), con resultados desiguales, pero perjudicando a los consumidores
y al sector primario exportador. Esto llevó al estancamiento y a los conflictos distributivos.

En consecuencia, se requerían cambios en la estructura económica, que debilitaran los


fundamentos del poder negociador de las corporaciones empresarias y de las organizaciones
sindicales.

Martínez de Hoz: Ministro de economía durante 5 años hasta el 81, anunciando en el 76´ su
plan económico.

El principal problema de la economía argentina era su falta de crecimiento, viéndose este


fenómeno en la declinación de la participación en el comercio mundial y el estancamiento de
las exportaciones primarias. Síntoma clave de la crisis económica: perduración de altas tasas
de inflación. Se proponía una progresiva liberación económica, con la reimplantación de
incentivos en el mercado, la apertura de la economía local, la racionalización del papel del
estado y la privatización de empresas públicas.

Aplicación de la política económica: dos fases diferenciadas:

76-77: enfoque ortodoxo y puesta en marcha de reformas graduales. No se aplicó una nueva
devaluación pero se propuso mantener el tipo de cambio real.

Liberalización económica: Eliminación de retenciones, recorte del gasto público, levantamiento


de controles de precios, actualización de impuestos y créditos oficiales, con el objetivo de
revertir la erosión que provocaba la inflación, salarios y jubilaciones congeladas y anulación de
paritarias al mismo tiempo que quedaba prohibida toda actividad sindical.

2 créditos del FMI para aliviar un poco la situación crítica del sector externo (disp.. divisas).
Unificación de los tipos de cambio para operaciones fiscales y financieras y se inició una
reforma arancelaria que redujo las tarifas nominales. Derogación de la ley peronista de
inversiones extranjeras.

Reforma financiera del 77´: Anulación de la nacionalización de los depósitos y flexibilización de


las condiciones para el funcionamiento de nuevas entidades financieras.

Un aspecto clave fue la liberalización de las tasas de interés, cuyo objetivo declarado era
estimular la competencia y la transparencia en el sector financiero  Profundos efectos en
años posteriores…

Medidas tomadas por el ministro fueron pocas y respondían al tipo de políticas de ajuste
aplicadas desde los años 60´. Su impacto fue disparejo… hubo una caída del PBI en 1976, pero
en el 77´ se recuperó. Incremento de la producción agraria por maduración de
transformaciones productivas de largo plazo, caída del consumo doméstico y la reducción de
salarios reales, que permitió una mejora sustancial del sector externo. Reforma aduanera sin
impacto en estas medidas, ya que los productores locales se veían indirectamente protegidos
por un tipo de cambio alto, que encarecía las importaciones y el mantenimiento de un
conjunto de restricciones paraarancelarias.

No hubo reducción de la inflación. Caída del salario real (40%) por la combinación del
levantamiento de controles y las retenciones con el congelamiento de salarios y jubilaciones.

Marcada elevación de las tasas de interés a partir de 1977, provocada por una emisión
monetaria inferior a la inflación y por la decisión oficial de obligar a las empresas públicas a
concurrir al mercado local de capitales para solventar su financiamiento. Su elevación alentó el
ingreso de capitales extranjeros (que venían a engordar sus dólares aquí para luego fugar esos
mismos capitales al exterior. Los dólares se colocaban en pesos en el sector financiero, que
ofrecía tasas de interés más altas que la inflación. Luego de un tiempo, la masa en pesos se
transformaba en dólares, a un tipo de cambio artificialmente alto, y salía del país en búsqueda
de seguridad), el endeudamiento externo de las firmas y la emisión monetaria, conspirando
contra el objetico oficial de frenar la inflación.

Privatizaciones de la dictadura.

Abandono de la ortodoxia→Enfoque monetario de la balanza de pagos: La política monetaria


era determinante para el resultado del balance de pagos y el nivel de reservas. Fijación oficial
de un tipo de cambio (pautado mediante devaluaciones programadas LA TABLITA); una
nueva reforma aduanera que reducía los aranceles para la introducción de artículos y la
apertura al ingreso de capitales extranjeros. Dicha apertura permitiría la convergencia de las
tasas de inflación interna con el nivel mundial. Debía mantenerse el control sobre el déficit
público y sobre el financiamiento interno por parte de los bancos.

La nueva política económica fue anunciada en dic del 78´ y se prolongó hasta marzo del 81,
cuando finalizó el gobierno de facto de Videla.

La persistencia de una alta inflación reforzó la tendencia hacia la revaluación del peso. La alta
tasa de interés y el levantamiento de restricciones al ingreso de capitales alentaron un flujo
importante de capitales (4600M Sólo en 1979/reservas en 10.000M). Ésta fue causa de una
expansión monetaria y un nuevo impulso inflacionario. Para combatir estas presiones, se
decidió adelantar el programa de reducción arancelaria.

Productores locales se enfrentaban a una doble amenaza: el incremento de los costos


financieros internos y el recrudecimiento de la competencia externa, reforzada por el dólar
barato y la reducción de aranceles.

Actividad económica paralizada por la rentabilidad de las empresas industriales que declinaron
vertiginosamente y por el sector del agro pampeano que se vieron perjudicados por el atraso
cambiario, que reducía notablemente sus ingresos, contrayéndose el PBI en el 78´, repuntando
en el 79´ pero volviendo a caer en el 80´ RECESIÓN EN PUERTA, que provocó un gran
número de quebrantos.

Endeudamiento interno en alza (1977-78), dado que las empresas públicas y el estado
contrajeron importantes deudas en el extranjero, que sirvieron para engrosar las reservas
monetarias y asegurar la continuidad del programa cambiario (de la reforma financiera) y la
especulación financiera.

Entre el 79 y el 80, la deuda externa privada fue del 200%. Gran parte de ella fue tomada por
pequeños grupos económicos que tenían inversiones diversificadas en la producción y los
servicios. Estos grupos fueron los principales receptores de los subsidios otorgados por la
política de promoción industrial y los planes de obras públicas. La fuerte concentración
económica originada por la política de apertura externa y el incremento de la tasa de interés
fijada, convirtió a estos en actores destacados de los procesos económicos de las décadas
siguientes.

Comienzos del 80´: Inminente crisis financiera y cambiaria. En marzo, la decisión del Bco.
Central de intervenir y liquidar el BIR (banco de intercambio regional, uno de los más
importantes en ese momento) junto con otros, provocó una corrida bancaria. La confianza en
el mantenimiento del tipo de cambio se había quebrado. Retiro de depósitos y compra de
dólares que se giraban al exterior. El gobierno se vio obligado a restaurar la garantía oficial
sobre los depósitos del sist. bancario y conceder su apoyo mediante adelantos del Central.
Nada de esto frenó la presión sobre el tipo de cambio, ni la elevación de la tasa de interés.
Inestabilidad política por la designación de un nuevo presidente entre los miembros de la Junta
Militar. No se tomó ninguna medida destinada a frenar la fuga de capitales y corregir la
apreciación cambiaria, lo que provocó que la emisión monetaria crezca enormemente para
cubrir los depósitos de los bancos intervenidos y los adelantos concedidos a otras entidades; y
la fuga de capitales había consumido gran parte de las reservas del Central. La demanda
doméstica de dólares condujo al gobierno a incrementar la deuda pública de manera
extraordinaria.

Abril del 81: Devaluación del 30% sobre el peso + dos devaluaciones adicionales. La
especulación no se detuvo y el año finalizó con una inflación del 100%.

Aguda crisis de la economía real:

▼PBI (6%) / ▼ INDUSTRIAS (metalúrgicas, textil y electrónica).

Fines del 81´: Afuera Viola, entra Galtieri (Malvinas): administración de la crisis por parte de
Alemann de la economía de guerra.
Socialización de las deudas contraídas durante la fiesta de la denominada “plata dulce”.
Implementación de un programa destinado a aliviar el peso del endeudamiento de las
empresas y de los grupos económicos tanto internos como externos (principalmente) con el
sistema bancario por medio de préstamos a tasas de interés muy bajas, que implicaron una
licuación de pasivos (medida tomada por Cavallo y Pastore).

Endeudamiento externo de los privados. Las devaluaciones periódicas habían incrementado su


peso. El estado asume esas deudas, favoreciendo considerablemente a éstos. La deuda
externa ascendía a 45.000M de dólares. Las condiciones del mercado mundial de capitales
volvían muy difícil obtener nuevos préstamos o refinanciar parcialmente las obligaciones
contraídas. El pago de los vencimientos requería que el estado obtuviera constantes superávits
en la balanza comercial (más expo que impo).

Gobierno de Alfonsín:

Reconstrucción de libertades públicas, de la convivencia democrática entre partidos y el juicio


a las Juntas.

Política económica: no se prestó mucha atención, porque se desconocía la gravedad de los


desafíos que ella afrontaba y porque el presidente puso hincapié en los problemas políticos.

Reactivación de la economía según Grinspun: debido a la aguda caída del PBI, de los salarios
reales y del consumo doméstico, se debía poner en marcha políticas monetarias y crediticias
expansivas. Pero ellas ya no eran compatibles con las restricciones impuestas por la pesada
deuda externa, el fuerte desequilibrio de las cuentas públicas y el ritmo acelerado de la
inflación.

LA DEUDA EXTERNA SE CONVIRTIÓ EN EL CONDICIONANTE MÁS IMPORTANTE PARA EL ÉXITO


DE UNA ESTRATEGIA ECONÓMICA. El feroz endeudamiento de los años de la última dictadura
+ elevación de las tasas de interés internacional + imposibilidad de obtener nuevo
financiamiento luego del estallido de la deuda mexicana imponían restricciones poco usuales.

Para pagar los intereses de la deuda externa exigía a la economía un esfuerzo titánico, sólo
alcanzables en condiciones de superávit comercial permanente, a costa de dejar de consumir e
invertir, cosa que para la Argentina era imposible de cumplir luego de su performance en los
años 70.

La mayor parte de la deuda externa privada se estatizó. Para afrontar esos compromisos, el
estado debía lograr un superávit considerable en su presupuesto, pero el desequilibrio de las
cuentas públicas hacía imposible pensar en una corrección a corto plazo y permanente.

Los bancos se negaron a cualquier negociación previa a un acuerdo con el FMI. Los
vencimientos de la deuda externa eran a corto plazo, con lo cual la estrategia de Grinspun fue
aceptar un crédito de otros países latinoamericanos y del tesoro norteamericano para hacer
frente al pago de los intereses y evitar la cesación de pagos.

Agotamiento de la política económica en el 84. Inflación del 628%, déficit público en alza y
ritmo de la actividad económica en desaceleración + fracaso de desplazar a la cúpula sindical
peronista mediante la sanción de una ley que disponía una profunda democratización del
aparato sindical. Esto sólo sirvió para unificar al peronismo en contra del gobierno radical.

Negociación con la CGT para normalizar los sindicatos y devolver su edificio intervenido desde
1976.
Plan Austral, restricciones políticas y el fracaso de Alfonsín

Economía al borde de una híper en el 85. Aplicación de un ambicioso programa, una política de
shock combinando políticas hetero y ortodoxas que detuviese a la inflación, revierta las
expectativas especulativas inflacionarias de los actores económicos y crear en el corto plazo,
las condiciones para el crecimiento, dado el incremento del ritmo inflacionario y la
profundización de la recesión (diagnóstico).

Plan ortodoxo de estabilización:

1. No emitir moneda para financiar el déficit estatal.


2. Equilibrar las cuentas externas mediante un acuerdo con los acreedores externos.

Plan heterodoxo:

1. CAMBIO DE LA MONEDA (AUSTRAL), acompañado de un mecanismo de desagio para


anular las previsiones inflacionarias establecidas en los contratos firmados en pesos.
2. Aplicación de un control de precios sobre artículos indispensables para el consumo
popular.

A esto se lo denominó “Plan Austral”, que fue anunciado a mediados del 85´. Se quebraron las
expectativas inflacionarias con la llegada vigorosa de la nueva moneda, hubo un pequeño
descenso de la inflación; hubo apoyo de las economías internacionales, dándonos el visto
bueno y abriendo la posibilidad de que esta sería la última oportunidad antes del quiebre de la
economía local.

El impacto positivo de la política anti-inflacionista continuó hasta 1986. Reducción de la tasa de


inflación al 90% anual, ▲PBI (7%) con una notable reactivación en el sector manufacturero.

Tensiones escondidas detrás de esta recuperación que estallarían meses después:

▼drástica de la inflación, pero atrás se escondían:

1. Aumentos significativos de precios (del agro) donde no se fijaron precios máximos,


incompatibles con los objetivos oficiales.
2. El pago de los intereses de la deuda externa que seguía ejerciendo un peso casi
imposible de solventar. No hubo negociación con acreedores internacionales por las
mejoras en las condiciones de financiamiento para el pago de deuda de acuerdo con
el crecimiento de la Argentina.
3. La ampliación de los gastos (por parte del estado, en donde el ministerio de economía
no tenía injerencia en esos asuntos) y el déficit de las cuentas públicas (por crisis, el
aumento del empleo público para pagar más sueldos, las tarifas, la inflación, los
planes de inversión).

Los pedidos de las empresas del estado, los reclamos de las provincias y el débil respaldo
presidencial al equipo económico explican el por qué la meta de acabar con el déficit público
fue insostenible en el mediano plazo.

Signos de agotamiento del plan Austral , por una inflación del 131% en 1987, cuando el PBI
apenas aumentó el 3%.

Protesta social acentuada por el conflicto entre peronismo y radicalismo. 4 paros generales
organizados por la CGT, obligando al presidente a ceder importantes beneficios.
1987: reordenamiento del gabinete luego de la derrota en las elecciones legislativas, que
significó la pérdida de la mayoría radical en la cámara de diputados, y Alfonsín alienta una
reforma del estado, que incluyó una privatización parcial de Aerolíneas, ENTel y otras
empresas estatales menores.

La creciente debilidad del oficialismo alimentó la profundización de la crisis económica. El


persistente deterioro en los términos del intercambio acentuó las dificultades de la economía.
Reducción del superávit (500M) alcanzado en el 85´ por 4600M. El pago de los intereses de la
deuda de volvió insostenible. En abril del 88´, Argentina entra en la tan temible cesación de
pagos. Cuatro meses después, el gobierno lanzó el plan primavera, que disponía un acuerdo de
precios y salarios, y establecía un aumento de las tarifas públicas con el objetivo de
recomponer los ingresos del estado. El estado evitó la creación de impuestos y decidió
transitar un desdoblamiento del mercado cambiario, lo cual implicaba imponer retenciones a
las exportaciones tradicionales. Si bien hubo una mejora del sector externo, el gobierno
fracasó en su intento de corregir el déficit fiscal y de llevar a cabo la reforma del estado, que
tropezó con una dura oposición del peronismo y los sindicatos.

Finales del 88: dificultades económicas evidentes:

▲Inflación: 350% ANUAL

▲Déficit fiscal

▲Déficit de la balanza de pagos, empeorada con la cesación de pagos que impedía alcanzar
cualquier apoyo financiero externo, al tiempo que las elecciones programadas para mayo del
89´ incrementaban la inestabilidad económica.

Aparición de Menem, proponiendo una “revolución productiva”, de contenidos imprecisos,


que debía acompañarse con un “salariazo”. Esto provocó mayor inestabilidad de los mercados
al decir estas postulaciones tan vagas y alarmantes.  Tensiones acumuladas que desataron
fuertes presiones especulativas que terminaron de agotar las reservas del Central y luego
provocó una estampida del dólar. De inmediato, los precios se elevaron al ritmo de la
devaluación, provocando el estallido de la HIPERINFLACIÓN.

Victoria de Menem el 14 de mayo, donde se dio un nuevo impulso a la especulación y la


hiperinflación, haciendo que Alfonsín cediera su cargo con antelación. (Inflación del 115%
mensual).

Asunción: Cambio radical de programa económico-político. Reconstitución de la alianza que


había llevado a Menem al gobierno…

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