El audio como recurso educativo
Recursos multimediales: el audio en el aula
Les proponemos trabajar los recursos sonoros con intencionalidad pedagógica
ya que tradicionalmente el sonido ha sido relegado a un segundo plano frente a
la imagen (Ángel Rodríguez, 1998). La utilización de recursos visuales en todos
los ámbitos está ampliamente difundida y a veces estos recursos resultan
imprescindibles para explicar mejor algún concepto. Lo que muchos parecen
haber olvidado es que los recursos sonoros constituyen también un instrumento
muy eficaz…
Tipos de recursos sonoros
Generalmente distinguimos dos tipos básicos de recursos sonoros (Moreno,
1999): los naturales y los tecnológicos.
El primero hace referencia a la voz y a cualquier otro generado desde su fuente
original como los generados con los dedos, las palmas, golpes, crujidos, viento,
etc.
Con el segundo tipo designamos todos aquellos sonidos en los que interviene la
tecnología tales como sintetizadores, grabadores, reproductores, generadores
de efectos, instrumentos musicales, etc.
Los recursos sonoros tecnológicos a su vez podemos diferenciarlos en:- Los que
tienen la voz como contenido, y los que utilizan otro tipo de sonido, por ejemplo
la música. Pudiendo existir un tercer tipo que estaría formado por la mezcla de
éstos.
A los recursos sonoros tecnológicos también se los denomina documentos
sonoros.
Entendemos por documento sonoro cualquier grabación, propia o ajena,
realizada de forma electromecánica, magnética o digital y presentada en distintos
soportes (como los discos de vinilo -electromecánico-, las cintas magnetofónicas
-magnético-, los discos compactos y programas informáticos de reproducción del
sonido -digital-) cuya lectura analógica o digital, nos permita escuchar
reproducciones de voces, ruidos, sonidos, música, etc. (Moreno, 1999)
Posibilidades didácticas del sonido en la enseñanza
Los sonidos funcionan como señales, que rescatan sus significados de nuestro
«banco de recuerdos sonoros», con su respectivo campo de asociaciones.
Muchas de esas experiencias son comunes a la mayor parte de la gente, otras,
pertenecen a comunidades más reducidas. Muchas también son experiencias
absolutamente personales. El sonido de la lluvia puede ser un ejemplo de
experiencia sonora más o menos universal, el crujido de grandes masas de hielo
al quebrarse es una experiencia de habitantes (o visitantes) de zonas de
glaciares o pobladores de la Antártida o el Ártico. «Nuestra canción» es una
experiencia muy personal de una pareja, intransferible (un relato no transfiere la
vivencia). Asisten, Juan Carlos[1]. Eso significa que debemos ser muy
cuidadosos a la hora de utilizar sonidos en nuestra producción multimedia como
recurso pedagógico, tratando de utilizar aquellos cuyos significados podamos
compartir con los destinatarios del producto final.
Las posibilidades didácticas del sonido o de los recursos sonoros las podemos
analizar desde tres enfoques básicos (Moreno Herrero, 1999). Éstos son:
1- El sonido como recurso:
La experiencia de escuchar genera distintos significados que están asociados a
los conocimientos previos de quien escucha. El sonido puede transportarnos a
una época, puede describir un contexto, o documentar un hecho histórico.
Asociamos determinados sonidos con determinados eventos en un proceso de
aprendizaje.
En este sentido hacemos referencia a la utilización del medio sonoro, tanto de
material existente, como de material elaborado por nosotros mismos, como un
instrumento a utilizar en distintos momentos de nuestras prácticas. Así lo
usaremos como recurso motivador en la presentación de algunos temas -ya
sea con grabaciones originales o con documentos sonoros-, o como la forma
de complementar algunas de nuestras explicaciones, e incluso como
actividad de síntesis para afianzar algunos conceptos. Asimismo, la grabación
de nuestra actuación en soporte audio puede servirnos de autoevaluación con el
fin de mejorarla.
Aprender a escuchar o a mejorar el hábito de escucha puede ser otro de los
grandes objetivos de utilización de este medio.
2- El sonido como medio de expresión y comunicación:
La comunicación como actividad que permite la relación entre las personas y
para el intercambio de información es compartida tanto por la educación como
por los medios que emplean el sonido -radio, grabaciones, etc.-. Las tecnologías
de la información facilitan diversas formas de representación. Los recursos
sonoros, al utilizar diversos lenguajes -verbal, musical, sonoro, etc.- permiten la
elaboración de mensajes materializados en diversas formas de representación
simbólica. De esta forma podemos construir un mensaje y comunicarlo por medio
de múltiples sonidos, palabras y efectos. Los recursos sonoros se convierten en
un medio para que cada persona pueda buscar su propia forma de
representación.
Así como pensamos en la posibilidad creativa de intervenir la imagen es posible
pensar en la creación e intervención del audio. Las TIC pueden facilitar tareas
como registrar sonidos, grabar mensajes, editarlos, enriquecerlos con variados
recursos y compartirlos. Podemos encontrar una nueva forma de decir, docentes
y alumnos.
Combinar la palabra, la música, los efectos sonoros y ambientales y el silencio
para construir nuestros propios contenidos.
3- El sonido como análisis crítico de la información:
Es en esta vertiente donde encontramos la tercera de las posibilidades
didácticas. Es necesaria la reflexión crítica ante la información que nos llega,
ante el vertiginoso flujo de mensajes, ante la maraña de las redes de
comunicación. Ante esto, es preciso dotarnos de instrumentos que nos capaciten
para analizar, descodificar y entender los múltiples mensajes.
Entender la manera en que los medios representan la realidad y nos hablan de
lo que sucede, coloca a los ciudadanos en mejores condiciones para participar,
actuar y tomar decisiones.
Todo esto implica la urgente necesidad de que en la educación se articulen
sistemas de enseñanza que capaciten a los alumnos para desarrollar actitudes
y habilidades en el manejo y tratamiento de la información.
Algunos recursos sonoros, como por ejemplo los contenidos radiofónicos, se
muestran oportunos para llevar a cabo ese análisis. La facilidad incluso técnica
y el sencillo manejo de los aparatos nos permitirán grabar la información para su
posterior análisis. Mediante pequeñas pautas de análisis, sencillas escalas de
observación que nosotros mismos podemos construir, guías que nos permitan
comparar; podemos ir elaborando nuestros propios instrumentos al tiempo que
diseñamos distintas actividades que desarrollen el conocimiento y estudio crítico
de la información que nos llega. Conocer el proceso de elaboración de la noticia,
los recursos que se emplean, los distintos sistemas de representación, puede
convertirse en una aventura apasionante. (Graván, Pedro Roberto. Universidad
de Sevilla).