Taller de Evaluación
Carrera: Psicopedagogía II año
Docente: Susana Malfatti
Alumna: Peralta Florencia
Resumen del texto ”Evaluar con el corazón, de Miguel Ángel Santos Guerra”
Desde la tapa a la página 26 y de la página 43 a 54.
Introducción
El autor Santos Guerra va a comenzar explicando que la evaluación es en todo
el mundo un fenómeno de inusitada relevancia. Lo es especialmente en
Argentina, ya que se está utilizando bajo concepciones peligrosas.
La evaluación que tendría que utilizarse de forma prioritaria para comprender,
mejorar, dialogar, motivar y para potenciar la calidad del aprendizaje, sin
embargo, se está utilizando para medir, comparar, clasificar, controlar y
jerarquizar.
La evaluación que se realiza en la escuela tiene lugar en un contexto que hoy
está enmarcado por una filosofía neoliberal, que contradice todos los
presupuestos de la educación. Por eso hoy más que nuca la escuela tiene que
ser una institución contrahegemónica.
La evaluación tiene varios componentes uno de ellos la comprobación.
Consiste en saber si lo que tenía que aprender el alumno realmente lo ha
aprendido.
La evaluación es como un cuchillo. Se puede utilizar para salvar a las personas
y liberarlas de las cuerdas de la opresión e ignorancia, pero también puede
utilizarse para ayudar o hundir, apoyar o desanimar, salvar o matar.
De los manantiales donde nacen los ríos
Hay muchos profesores que desprecian la teoría como si fuese obstáculo de
respecto a la práctica, pero no hay nada más práctico que una buena teoría. La
teoría inspira la práctica, la llena de sentido. Todos quienes actúan lo hacer
mediante una teoría, pero en ocasiones, no está elaborada, ni explicita.
Evaluar es comprender: la concepción técnica a la dimensión crítica
La evaluación se ha convertido en los últimos años en uno de los ejes sobre los
que gira la reflexión educativa.
La forma de entender la evaluación condiciona el proceso de enseñanza y
aprendizaje. Por un lado, la forma de concebir y desarrollar ese proceso
conduce a una forma de practicar la evaluación, y también contrariamente una
forma de entender la evaluación hace que supediten a ella las concepciones y
los métodos de enseñanza.
La concepción predominante de evaluación afecta a a que se realiza en el aula
con los alumnos, y también a los centros escolares.
Se evidencia una menor presencia de la misma como un instrumento de
diagnóstico, de aprendizaje, y de comprensión encaminada a la mejora. En
cambio se evidencia con mayor frecuencia como mecanismo de control, de
selección, de comparación y de medición. Se puede decir que existen zonas
intermedias en las que se entremezclan las concepciones y enfoques diversos.
La educación y la enseñanza están transitadas de complejidad.
¿A que llamamos éxito y fracaso escolar?
Hay una dimensión colectiva y social de la evaluación educativa, que se
pregunta por las consecuencias de la educación en la mejora de la sociedad.
La finalidad esencial de la pedagogía es proporcionar medios sociales
oprimidos para que tomen conciencia de su situación y facilitarles los
instrumentos para encontrar métodos de transformación de la realidad ( Trend,
1995).
La evaluación tiene una dimensión sociológica, ya que selecciona a los
estudiantes, impidiendo o permitiendo su avance en las siguientes etapas del
sistema.
Tiene que haber igualdad de oportunidades, para que sea una evaluación justa
y objetiva, y de esta forma no perpetuar y acentuar las diferencias.
Las repercusiones psicológicas de la evaluación son importantes ya que a
través de los resultados de la misma los estudiantes van configurando su
autoconcepto. Uno de los referentes que determina la autoestima es el objetivo
de la evaluación docente.
Obtendrán calificaciones sobresalientes los estudiantes inteligentes y
esforzados. Por lo tanto, los estudiantes tratan de acomodarse a las exigencias
de la evaluación.
La evaluación como medición: Dimensión tecnológica/positivista
-La evaluación no es fenómenos meramente técnicos, es un constructo social y
cumple determinadas funciones beneficiando a unos y perjudicando a otros.
-Función de naturaleza ética y política de la evaluación.
-Encierra mecanismos de poder que ejerce el profesor y la institución.
-Quien tiene la capacidad de evaluar establece los criterios, los aplica de forma
independiente, interpreta y atribuye causas y decide cuales han de ser los
caminos de cambios.
-La evaluación no solo incorpora procesos de medición y de cuantificación sino
explicaciones causales sobre las mismas. Es decir se atribuye el fracaso
escolar a factores ajenos al profesor, centrándolas en el alumno.
-Estamos en una sociedad meritocrática, basada en un modelo de evaluación
que solamente tiene en cuenta los resultados y calificaciones.
Naturaleza: Es una evaluación que consiste básicamente en la comprobación
de los resultados del aprendizaje en el ámbito de los conocimientos. Se realiza
a través de pruebas estandarizadas, para todos iguales, aplicadas en los
mismos tiempos y corregidas con criterios similares. La evaluación se convierte
en una comprobación del aprendizaje y en un medio de control social.
-La concepción técnica de la evaluación exige la taxonomizacion de los
objetivos, ya que la comprobación del aprendizaje se puede efectuar de forma
clara y precisa.
Algunas funciones de la evaluación se acentúan desde esta concepción:
Control (sistema y superación de dispositivos)
Selección (elección y descarte)
Comprobación(objetivos propuestos, escala de valor)
Clasificación (referentes comparativo doble)
Acreditación (escala de calificaciones como indicador)
Jerarquización.
Etiología.
Las consecuencias de la evaluación: Teniendo en cuenta características
culturales que genera una determinada forma de realizar la evaluación en las
escuelas:
Cultura del individualismo (hora de exámenes y resultados de manera
individual).
Cultura de la competitividad (rivalidad entre pares)
Cultura de la cuantificación (informes finales con nota o número, escala
nominal)
Cultura de la simplificación (se centra en los resultados, deja de lado
efectos secundarios)
Cultura de la inmediatez (éxito o fracaso inmediato sin plantear otras
situaciones más alejadas de los intereses del momento)
La evaluación como comprensión: Dimensión critica/reflexiva.
La evaluación desde esta perspectiva es entendida como un proceso y no
como un momento final. Es un permanente proceso reflexivo apoyado en
evidencias de diverso tipos.
Funciones: Las funciones que se potencian desde esta forma de ver la
evaluación son las siguientes;
Diagnóstico.
Dialogo.
Comprensión.
Retroalimentación.
Aprendizaje.
Consecuencias.
La evaluación, así entendida, se convierte en un elemento generador de rasgos
positivos en la cultura escolar y de cambios profundos y fundamentados.
Algunas consecuencias son;
Cultura de la autocrítica.
Cultura del debate.
Cultura de la incertidumbre.
Cultura de la flexibilidad.
Cultura de la colegialidad.
Dime como evalúas y te diré que tipo de profesional (y de persona eres)
La evaluación es un fenómeno, una actividad penetrada de dimensiones
psicológicas, políticas y morales.
La evaluación llevadas a cabo en las instituciones están condicionadas por
diversos agentes que inciden en ella.
Los factores que condicionan la evaluación influyendo en el proceso de
aprendizaje son:
Supervisiones institucionales: la forma de hacer la evaluación esta
supervisada por diversos agentes que velan por el fiel cumplimiento de
la norma. El docente puede tener un criterio contrario a la norma, pero
se ve obligado a cumplirla.
Presiones sociales: la evaluación que realizan los profesionales en las
instituciones está sometida a presiones de diverso tipo. Por una parte, al
tener el conocimiento un valor de cambio, la calificación que obtiene el
evaluado se convierte en un salvoconducto cultural. Por otra parte, La
comparación entre las calificaciones obtenidas hace que los evaluados
se vean clasificados por los resultados del proceso.
Es preciso reseñar que la evaluación tiene dos componentes básicos: uno es el
de comprobación de los aprendizajes realizados. Este primer componente, es
ya muy problemático. No resulta fácil saber cuándo y cómo ha realizado el
alumno los aprendizajes pretendidos. Pero hay otro componente de la
evaluación que es muy poco tenido en cuenta y que no es menos importante: el
de explicación o atribución. La evaluación viene a decir implícitamente que
cuando el aprendizaje no se produce se debe a la exclusiva responsabilidad del
que aprende. Pocas veces se responsabiliza a la institución o a los docentes
del fracaso que tienen los alumnos aunque en algunas ocasiones sea evidente
su influencia en el hecho.