UD 1.
ESTRUCTURA DE LA
TIERRA. TECTÓNICA DE
PLACAS.
1. Concepto de geosfera
• A modo genérico, la Tierra posee cuatro capas dinámicas interconectadas entre
sí: atmósfera, hidrosfera, geosfera y biosfera.
• La geosfera está formada por capas concéntricas de diferente composición
química y densidad. Es el conjunto de capas que constituyen la parte sólida de la
Tierra
2. Los métodos de estudio del interior terrestre.
Los principales métodos de estudio del interior de la Tierra son indirectos, dada la
imposibilidad hasta ahora, de recoger muestras del interior a grandes profundidades. Los
datos recogidos y su interpretación conducen a la presentación de un modelo de estructura
terrestre.
2.1. Métodos de estudio directo
Proporcionan datos contrastables de estructuras accesibles y mesurables (p. ej.
temperatura de la lava, tamaño de un estrato…). Por tanto, son muy adecuados para
estudiar la superficie de la Tierra, pero pueden, en algunos casos, aplicarse al
estudio del interior terrestre, por ejemplo, de la composición de las rocas que salen
de los volcanes, la estructura y composición de los primeros kilómetros de la
corteza a través de perforaciones (minas y sondeos), o incluso rocas de origen
más profundo, que han sido llevadas a la superficie debido al movimiento y colisión
de los continentes.
2.2. Métodos de estudio indirecto
Los métodos indirectos se aplican para obtener información de los objetos y materiales que no es posible
manipular directamente; con ellos se obtiene información para poder entender la estructura y composición del
interior terrestre.
• Densidad de la Tierra. Aplicando la fórmula de la ley gravitacional de Newton, nos da que la densidad es de 5,5
g/cm3 . El valor de la densidad de la corteza si se ha podido medir directamente y es de 2,8 g/cm3 , por lo que
estos datos nos sugieren que en profundidad deben existir materiales mucho más densos que los corticales,
para que la densidad media del planeta tenga ese valor.
• Estudio de los meteoritos: La mayoría de los meteoritos que llegan a la superficie terrestre se formaron en la
misma época que nuestro planeta (4500 millones de años). Su composición nos permite obtener una idea sobre
cuál es la composición media de la Tierra y permite deducir qué elementos deben encontrarse en las capas más
profundas.
• Estudio de la presión y la temperatura. Existe un gradiente tanto de temperatura como de presión conforme
aumentamos en profundidad, aunque este no es constante.
• Método radiactivo . Varios elementos químicos presentes sobre todo en rocas magmáticas ácidas se
desintegran espontáneamente emitiendo partículas radiactivas. La desintegración o transformación en otros
elementos químicos se hace de forma constante en el tiempo, por lo que, conociendo el tiempo de
semidesintegración, se puede averiguar la edad de la roca. Este método por tanto se utiliza para determinar la
edad absoluta de rocas y fósiles, pudiendo así reconstruir el pasado geológico.
• Otros métodos de estudio: gravimétrico, magnético y yunque de diamante (laboratorio).
• Método sísmico.
2.2.1. Método sísmico.
Es el método más empleado y el que da más información a gran escala del
interior de nuestro planeta. Cuando se produce un terremoto, al fracturarse
los materiales bruscamente, la energía liberada se va transmitiendo a los
materiales adyacentes en forma de ondas. Además de las ondas L o
superficiales, son las ondas P (principales o primarias, primeras en ser
recogidas por los sismógrafos) y ondas S (secundarias) que viajan por el
interior terrestre las que nos aportan una mayor información. Estas ondas
serán más veloces cuánto más densa, rígida e incompresible sea la roca que
atraviese, y viajarán más deprisa en las regiones frías que en las calientes
pero las S no se pueden transmitir por rocas fundidas.
Por tanto, el método sísmico nos permite detectar las superficies de
separación entre materiales de diferente composición o de distinto estado,
ya que cambian la velocidad y pueden desviarse las ondas sísmicas. Estas
superficies reciben el nombre de discontinuidades sísmicas.
Discontinuidades sísmicas
• La discontinuidad de Mohorovicic. Se localiza a unos 50
km de profundidad media (a unos 70 km bajo las grandes
cordilleras y entre 5 y 10 km en los fondos oceánicos). En
ella, las ondas sísmicas aumentan de velocidad, indicando
la presencia de materiales más densos. Señala el cambio de
la corteza al manto superior.
• La discontinuidad de Repetti. Se encuentra alrededor de
los 670 km de profundidad. A partir de esta discontinuidad,
se produce un aumento gradual de la velocidad de las
ondas sísmicas, indicando la presencia de materiales más
densos. Señala el cambio entre el manto superior al
inferior.
• La discontinuidad de Gutenberg. Se localiza a 2 900 km de
profundidad. En ella, las ondas P disminuyen su velocidad
de forma brusca, mientras que las ondas S dejan de
propagarse. Estos cambios indican la presencia de una capa
fluida. Separa al manto inferior del núcleo externo.
• La discontinuidad de Weichert-Lehmann. Se sitúa a unos
5 100 km de profundidad. En ella se produce un aumento
de la velocidad de las ondas P, compatible con la transición
a una capa sólida. Indica el cambio al núcleo interno.
En un planeta lejano….
Las zonas de sombra
Las ondas S no son capaces de transmitirse
en medios líquidos, por lo que llegar al
núcleo externo se reflejan (no siguen su
trayectoria al interior terrestre).
Mientras que las ondas P al llegar al núcleo
externo cambian su velocidad y se refractan,
es decir, cambian su dirección.
Eso origina la existencia de las llamadas
zonas de sombra, lugares de la superficie a
los que no llegan las ondas P, las ondas S, o
ambas durante los grandes terremotos.
3. Estructura del interior terrestre. Modelos estructurales de la
geosfera.
3.1. Modelo geoquímico
Las unidades geoquímicas son las capas terrestres que se pueden diferenciar basándose en
la composición química de las rocas.
• La corteza. Es la capa más superficial de la Tierra. Representa menos del 2% del
volumen terrestre. Se extiende hasta la discontinuidad de Mohorovicic. Es una capa
formada por rocas ligeras y su grosor varía entre los 5 y los 70 km. Hay dos tipos de
corteza: la continental y la oceánica.
* La continental es la que forman los continentes y las plataformas continentales
sumergidas. Su espesor varía entre los 25 y los 70 km. Su densidad es baja, de unos 2,7
g/cm3. Es antigua (hasta 4000 m.a.). En cuanto a su composición es más rica en silicio,
aluminio, sodio y ootasio.
* La oceánica forma los fondos oceánicos que no son plataformas continentales. Su espesor
oscila entre los 5 y los 10 km. Su densidad es de unos 3 g/cm3, algo mayor que la de la
corteza continental. Es más joven ya que se renueva continuamente(menos de 180 m.a.). Es
más pobre en silicio y rica en hierro y magnesio
• El manto. Es la capa intermedia de la Tierra. El manto representa el 82% del volumen
[Link] extiende desde la discontinuidad de Mohorovicic hasta la de Gutenberg, a los
2 900 km de profundidad. Su estado físico es sólido exceptuando unas zonas de alta
fluidez situadas en lugares concretos entre los 100 y los 300 km de profundidad (Canal de
baja velocidad). Su composición fundamental son las peridotitas (rocas magmáticas
compuestas por silicatos de hierro y aluminio), siendo estas más densas que las de la
corteza. Distinguimos entre el manto superior (hasta 440km), una zona de transición
(hasta los 660km) donde las rocas pasan a tener una estructura más compacta
(perovkista) y el manto inferior, con composición parecida pero más rígido y denso.
• El núcleo. Es la capa más profunda de la Tierra. Se extiende desde la discontinuidad de
Gutenberg hasta el centro del planeta (6378km).Representa el 16% del volumen terrestre
y un tercio de su masa. Su elevada densidad, el comportamiento de las ondas sísmicas y
la existencia del campo magnético terrestre apoyan la hipótesis de que está formado
fundamentalmente por hierro (80%) y níquel (20%). El núcleo externo es líquido
(2900-5100 km), mientras que el interno sólido solo formado de hierro (5100-6378 km),
existiendo entre ellos una zona de transición. El núcleo interno no existía al origen de la
Tierra, y va aumentando su tamaño conforme la Tierra se va enfriando.
3.2. Modelo dinámico
• La litosfera: Es la capa más externa de la Tierra. Está formada por la corteza y
la parte más superficial del manto. Es una capa de comportamiento rígido, que
está dividida en fragmentos o placas. Hay dos tipos de litosfera:
* La litosfera continental. Su espesor varía entre los 100 y los 200 km y en las
zonas más antiguas puede llegar a los 300 km. Contiene corteza continental
granítica.
*La litosfera oceánica. Su espesor varía entre los 50 y los 100 km; contiene
corteza oceánica basáltica.
• El manto superior sublitosférico: El manto superior sublitosférico se sitúa
desde la base de la litosfera hasta la discontinuidad de Repetti (670 km). En
esta zona, la velocidad de las ondas sísmicas tiene muchas variaciones
(aumentos y descensos bruscos). Las rocas que la componen son peridotitas
en estado sólido, ya que es una parte del manto y su comportamiento es rígido
(aumenta la velocidad de las ondas sísmicas).
• No obstante, entre los 100 y 300 km de profundidad, en algunas zonas
concretas asociadas a procesos intensos de tectónica de placas o vulcanismo,
las rocas se encuentran muy cercanas a su punto de fusión, lo que hace que se
comporten de forma plástica y deformable. Esta capa, la cual se ha demostrado
que no es continua, ya que solo está presente en las zonas antes
mencionadas, y que aunque sea dúctil sigue siendo sólida, es lo que
tradicionalmente se ha conocido como astenosfera.
- Las demás capas se mantienen como en el modelo geoquímico. Aunque en
algunos libros podemos encontrar que el manto inferior pasa a llamarse
mesosfera, y el núcleo recibe el nombre de endosfera.
- También es importante señalar lo que se conoce como Capa D”, la cual
comprende los últimos cientos de kilómetros del manto justo antes de llegar al
núcleo externo. Esta capa se piensa a que es bastante irregular formado por
trozos sólidos y otros fundidos por contacto del núcleo externo. A partir de ella
ascienden algunas plumas o penachos térmicos (roca fundida) que
atraviesan el manto.
Algunas consideraciones sobre la dinámica del interior terrestre.
- La temperatura y presión en el manto aumentan gradualmente,
pasando de unos centenares de grados y unas nueve mil atmósferas
en la parte más superficial, hasta los más de 3000 grados y 1.400.000
atmósferas en límite manto-núcleo, generándose un importante
gradiente geotérmico. La energía calorífica se va a disipar por enormes
corrientes de convección sólida, originadas por este gradiente
geotérmico. Estas corrientes de roca sólida que fluyen con enorme
lentitud forman unidades independientes de convección que
fragmentan la litosfera en placas y las mueven (dorsales). Los
materiales que se destruyen en la corteza de zonas de subducción se
incorporarían de igual manera al manto formando parte de estas
corrientes convectivas.
- Se observan penachos o plumas mantélicas provenientes de la Capa
D”, y si llegan a la base de la litosfera se manifiesta en la superficie
como un punto caliente (hot spots), zona donde se produce
vulcanismo de intraplaca (Por ejemplo las islas Hawái).
- En el núcleo externo, Su temperatura varía desde los 4400 ºC en su
región superior hasta los 6100 ºC en su límite inferior. En estas
condiciones el hierro presenta una fluidez similar al agua. La gran
diferencia de temperatura existente entre ambos límites del núcleo
externo, unida a su fluidez produce violentas corrientes de
convección. Los materiales que lo conforman conducen la electricidad,
por lo que las corrientes de convección combinada con el movimiento
de rotación terrestre, origina una dinamo que mantiene un sistema de
corrientes eléctricas, que, a su vez, genera el campo magnético
terrestre.
4. La dinámica terrestre. Deriva continental y extensión de los
océanos.
Hasta principios del siglo xx, los procesos geológicos se
explicaban mediante teorías fijistas, según las cuales
la distribución de tierras y océanos de la Tierra no había
variado desde su formación.
A principios del siglo xx, aparecieron las primeras
teorías geológicas movilistas, que definían la Tierra
como un planeta mucho más dinámico. Fue el
meteorólogo y geofísico Alfred Wegener quien
proporcionó pruebas a las ideas movilistas, sobre las
que desarrolló su teoría de la deriva continental.
4.1. La teoría de la deriva continental
• La teoría de la deriva continental proponía la existencia en el pasado de un único supercontinente, Pangea, que se fragmentaría hace unos 200
millones de años.
• Según Wegener, los fragmentos de Pangea, más ligeros, se desplazarían sobre una capa más densa, constituida por los fondos marinos, hasta
resultar en la disposición actual de las tierras emergidas. Las mismas fuerzas, capaces de mover los continentes, habrían sido las responsables de
los levantamientos orogénicos de las principales cordilleras actuales.
4.2. Las aportaciones de Wegener
• Las pruebas geográficas. Los continentes actuales parecen encajar casi perfectamente en sus límites.
• Las pruebas geológicas. Analizando diversas estructuras geológicas a ambos lados del atlántico, pudo constatar que estas estructuras geológicas
eran similares, con rocas del mismo tipo y edad.
• Las pruebas paleoclimáticas. Comprobó que depósitos de sedimentos característicos de un mismo clima, como por ejemplo las tillitas, actualmente
separados por miles de kilómetros de distancia, podrían corresponderse con una única región de Pangea, hace unos 300 millones de años.
• Las pruebas paleontológicas. Dedujo que la distribución geográfica de especies fósiles, ya extintas, en diferentes zonas continentales alejadas en la
actualidad apoyaban la idea de que estas zonas continentales hubieran estado unidas en el período de la historia geológica en el que habitaron estos
organismos.
4.3. Relieve oceánico
El relieve del fondo oceánico tiene estas estructuras:
- Los márgenes continentales. Son las zonas sumergidas que bordean los continentes. En ellos se diferencian dos zonas:
* La plataforma continental. Es la parte sumergida del continente, formada por corteza continental. Alcanza una profundidad media de 200 metros, con
una pendiente suave.
* El talud continental. Es la zona de transición entre las cortezas continental y oceánica. Alcanza una profundidad media de 4 000 metros, con una
pendiente mucho más pronunciada.
- Los fondos oceánicos. Están formados por corteza oceánica, donde se alcanzan las mayores profundidades. Están formados por:
* Las llanuras abisales. Son grandes extensiones planas, que cubren la mayor parte del océano. Su profundidad oscila entre los 2 000 y los 5 000 metro
* Las fosas oceánicas. Son depresiones estrechas y alargadas que pueden llegar a alcanzar los 11 000 metros de profundidad. Van a ser las zonas de
subducción (destrucción de litosfera oceánica)
* Las dorsales oceánicas. Son grandes cordilleras de origen volcánico que recorren el fondo oceánico con una elevación de 2 a 3 km sobre las llanuras
abisales. Están formadas por laderas amplias, que culminan en grandes crestas que presentan una profunda hendidura, el rift, en el que se producen
abundantes fenómenos sísmicos y volcánicos. (Creación de fondo oceánico)
4.3. Extensión del fondo oceánico
• En determinadas zonas de la superficie terrestre, se produce un ascenso de
magma que, debido a su alta temperatura, eleva y fractura la placa
continental, creándose un rift. Al enfriarse el magma, origina rocas
volcánicas y se genera una dorsal oceánica, situada en el centro del nuevo
océano en formación. A través de la dorsal, el magma sigue ascendiendo,
formándose continuamente rocas volcánicas. Estas rocas constituyen nuevo
suelo oceánico, que se desplaza, alejándose a ambos lados de la dorsal.
• El movimiento del suelo oceánico es el responsable del movimiento de
los continentes. Estos son «empujados» por la litosfera oceánica, a medida
que el nuevo océano se abre entre las masas continentales.
4.4.1. Pruebas de la extensión del fondo oceánico
En las dorsales se observan estas particularidades:
• Se encuentran situadas en el centro de todos los océanos de la Tierra.
• En ellas se producen abundantes fenómenos sísmicos y volcánicos que
disminuyen a medida que nos alejamos de la dorsal.
• En la dorsal, prácticamente no se encuentran sedimentos depositados sobre
las rocas. La capa de sedimentos aumenta de forma simétrica a medida que nos
alejamos de la dorsal y es mayor cerca de los continentes.
- La edad de los fondos oceánicos:
• Las rocas que forman los suelos oceánicos son relativamente jóvenes, no
encontrándose rocas de más de 200 millones de años.
• Las dorsales oceánicas están formadas exclusivamente por rocas volcánicas
muy jóvenes, de reciente formación, constituidas a partir de la lava basáltica.
• La edad de las rocas aumenta de forma simétrica a ambos lados de la dorsal.
- El paleomagnetismo. Los minerales magnéticos que se originan en las
dorsales se imantan y orientan según el campo magnético terrestre durante su
formación, quedando la orientación de este registrada en las rocas que los
contienen (magnetismo remanente). El estudio de este magnetismo en las rocas
ha permitido saber que el campo magnético terrestre se ha invertido muchas
veces.
Cuando se estudia la historia del campo magnético terrestre en los fondos
oceánicos, se pueden observar, a ambos lados de las dorsales oceánicas,
bandas de polaridad alterna de distribución simétrica a ambos lados de la dorsal
oceánica.
5. La teoría de la tectónica de placas
• La teoría de la tectónica de placas o tectónica global afirma que la litosfera está dividida en
fragmentos denominados placas litosféricas o tectónicas, que se desplazan sobre el manto
sublitosférico, produciéndose interacciones geológicas entre sus bordes.
• Esta teoría, que surge en 1968, aúna las ideas de la extensión de los océanos, la deriva continental y
los conocimientos sobre el fondo oceánico y el interior terrestre.
• Es de gran importancia para la geología, ya que con ella se explica del movimiento de los continentes,
la formación de las cordilleras y el relieve submarino, la distribución geográfica de los volcanes y los
terremotos y la renovación de la litosfera. La teoría se fundamenta en los siguientes puntos, que se
desarrollarán en los apartados siguientes:
• La litosfera está dividida en fragmentos rígidos: las placas litosféricas.
• Las interacciones entre los bordes de las placas litosféricas son responsables de los volcanes,
terremotos y los relieves terrestres y oceánicos importantes, como cordilleras y fosas oceánicas.
• La litosfera oceánica evoluciona de forma continua (ciclo de Wilson).
• El motor que mueve las placas sobre el manto sublitosférico es la acumulación de energía térmica del
interior terrestre apoyado por la energía gravitatoria.
• Las pruebas a favor de la tectónica de placas corroboran que a lo largo de la historia de la Tierra se
ha modificado la posición, el tamaño, la forma y el número de placas litosféricas.
• 5.1. Las placas litosféricas
• La litosfera es rígida y se encuentra fragmentada en
una serie de piezas llamadas placas litosféricas, que
encajan entre sí como lo hacen las piezas de un puzle,
son dinámicas y se desplazan.
• Actualmente, existen siete grandes placas que son la
euroasiática, la africana, la indoaustraliana, la
norteamericana, la sudamericana, la antártica y la
pacífica. Junto a estas, hay siete placas medianas que
son las placas del Caribe, Cocos, Nazca, Filipinas,
arábiga, Scotia y Juan de Fuca.
• También se pueden encontrar placas de tamaño más
reducido o microplacas, como la ibérica.
• Las placas tectónicas o litosféricas se clasifican en:
- Placas continentales, formadas exclusivamente por
litosfera continental, como la placa de Irán.
- Placas oceánicas, formadas exclusivamente por
litosfera oceánica, como la placa pacífica.
- Placas mixtas, formadas por ambos tipos de litosfera,
como la placa euroasiática. Este tipo de placas son las
más abundantes.
6. Las interacciones en los bordes de placa
• Las interacciones entre las placas litosféricas se producen en sus
bordes o límites. Estos son de tres tipos: los bordes divergentes o
constructivos, los bordes transformantes o pasivos y los bordes
convergentes o destructivos.
6.1. Los bordes divergentes
• En los bordes divergentes o constructivos, las placas litosféricas se
separan como consecuencia de la creación de litosfera oceánica entre
ellas a partir de materiales que ascienden desde el manto.
• Los bordes divergentes están asociados a procesos de vulcanismo
intenso, y generan movimientos sísmicos. Existen dos tipos de bordes
divergentes, que ya hemos mencionado:
- Las dorsales oceánicas, en las que se genera nueva litosfera
oceánica. Están situadas en el centro de los océanos, como la dorsal
atlántica.
- Los rifts intracontinentales, depresiones alargadas en las que se
fractura la litosfera continental, como consecuencia de la actividad
volcánica. Están situados en zonas continentales y se corresponden con
el primer estadio de fragmentación de un continente, como el Rift Valley
africano.
6.2. Los bordes convergentes
• En los bordes convergentes o destructivos, las placas litosféricas
chocan entre sí. En ellos se destruye litosfera oceánica, que se
incorpora al manto mediante un proceso denominado subducción.
• La subducción se produce cuando al chocar dos placas litosféricas de
diferente densidad, la más densa se hunde hacia el manto debajo de
la de menor densidad. Este movimiento genera una fricción que da
lugar a numerosos focos de terremotos y actividad volcánica a lo largo
del plano de Benioff, que es el plano inclinado que siguen las rocas
de la litosfera que se hunde en el manto.
Tipos de bordes convergentes:
Los relieves terrestres y oceánicos que se generan dependen del tipo de
placas que convergen:
• Convergencia entre una placa continental y una oceánica. La placa
oceánica es más densa y subduce bajo la continental, lo que genera
intensos terremotos, plegamientos y elevaciones de la litosfera
continental. Los relieves que se observan son las fosas oceánicas, como
Las Marianas, y las cordilleras perioceánicas (volcánicas), como los
Andes o las Montañas Rocosas.
• Convergencia entre dos placas oceánicas. La placa más antigua y
más densa subduce, generando terremotos poco intensos y gran
cantidad de magma, que da lugar a los arcos insulares, alineaciones de
islas volcánicas en forma de arco paralelo al borde convergente como el
arco nipón (Japón).
- Convergencia entre dos placas continentales. Cuando convergen
dos placas continentales no subducen, por ser menos densas que el
manto. Colisionan (obducción) generando grandes cordilleras
intracontinentales, como el Himalaya o los Alpes. En estos procesos no
hay magmatismo, pero si terremotos por el reajuste de las placas.
6.3. Los bordes transformantes
Los bordes transformantes o fallas transformantes
son fracturas de la litosfera sobre las que las placas
tectónicas se desplazan. En ellos no se crea ni se
destruye litosfera.
• Las fallas transformantes pueden ser de dos
tipos:
• Fallas que cortan transversalmente a las dorsales
oceánicas. Se producen por las diferencias de
velocidad de crecimiento de la litosfera a lo largo
de la dorsal; por ejemplo, las fallas de la dorsal
atlántica.
• Fallas que conectan dos límites diferentes de
placas. Aquí las placas se desplazan en la misma
dirección, pero en sentido contrario, provocando
numerosos e intensos terremotos. Son ejemplos
la falla de San Andrés en California y la falla
alpina en Nueva Zelanda.
7. Evolución de la litosfera: ciclo de Wilson
El ciclo de Wilson es un modelo cíclico que permite explicar cómo se repiten en el tiempo los
cambios de la disposición geográfica de continentes y océanos, la formación y la destrucción de
relieves y la transformación de unos tipos de rocas en otras.
1. Fragmentación de un continente. Según la tectónica de placas, la aparición de fuerzas
divergentes en una región continental hace que esta se fracture en profundidad. La disminución
de la presión ocasiona que se fundan grandes masas de rocas del manto que suben por las
fracturas abombando la litosfera.
2. Formación de un nuevo rift continental. La persistencia de las fuerzas divergentes hace que la
zona anteriormente abombada se hunda.
3. Formación de lagos y mares. Las aguas continentales circulan hacia las zonas hundidas y se
forman lagos. Si continúa la apertura del rift continental, este conecta con una zona de aguas
marinas, de modo que se forma un mar.
4. Formación de una dorsal, expansión del océano y separación entre continentes. Si la
separación continúa se forma una dorsal oceánica que provoca una mayor separación entre los
dos bordes continentales. En esta etapa, el mar se ensancha hasta considerarse un océano en
expansión.
5. Reducción de los océanos y formación de fosas oceánicas. Cuando el océano alcanza un
cierto tamaño y es suficientemente antiguo, los bordes de la litosfera se vuelven fríos y densos.
Debido al crecimiento de varios océanos simultáneamente, con dorsales más o menos activas, y
al peso de los sedimentos en las plataformas continentales, la litosfera oceánica se rompe en
forma de falla y el fragmento más denso subduce bajo el otro, impulsado por fuerzas
convergentes. En este proceso se forman fosas oceánicas, como las de la costa oeste
sudamericana, arcos insulares y cordilleras litorales.
6. Colisión entre los continentes. Si el crecimiento de la litosfera oceánica en las dorsales es más
lento que su destrucción en las fosas, los continentes se aproximan. Cuando la litosfera oceánica
desaparece completamente, se produce la colisión entre continentes y la formación de una gran
cordillera intracontinental entre ambos.
8. El motor de las placas
En la actualidad, la comunidad científica que estudia la dinámica de la litosfera tiene algunas
dudas sobre el papel que desempeñan cada uno de los procesos e interacciones que impulsan
el movimiento de las placas. Las ideas más aceptadas tienen que ver con la gravedad y los
flujos convectivos generados por el calor interno de la Tierra. Estas ideas son:
• La gravedad. Los dos mecanismos asociados a la gravedad son:
- La litosfera oceánica cuando subduce en el manto se hace más densa. El extremo de la placa
subducida tira del resto de la litosfera oceánica y la arrastra.
- La litosfera oceánica experimenta un deslizamiento gravitatorio cuando se desplaza desde las
dorsales (tienen mayor altura) hasta las fosas oceánicas (situadas en zonas más bajas).
• Los flujos convectivos
- Los flujos convectivos están generados por calor interno de la Tierra, que genera corrientes de
convección en el manto sublitosférico. Estas corrientes serían la causa del movimiento de las
placas. No obstante hay pruebas que rechazan la hipótesis de que las celdas de convección
mueven las placas litosféricas. En realidad, la litosfera es parte integral, la parte más superficial
de estas estructuras de convección.
- Los puntos calientes que se originan en algunas zonas de la base del manto, en la capa D,
forman parte del proceso convectivo del manto.
9. Los movimientos verticales de la litosfera
• El hecho de que las placas litosféricas se encuentren
situadas sobre una zona del manto con mayor
densidad y plasticidad permite no solo los
movimientos horizontales, sino también
movimientos verticales en los que las placas
tectónicas se hunden o emergen.
• La isostasia es el equilibrio de flotación que existe
entre la litosfera y el manto sublitosférico y hace
que esta se hunda cuando soporta una carga y que
se levante cuando esta carga disminuye.
• Los ajustes isostáticos son muy lentos. Un ejemplo
es el caso de la península escandinava, en la que
hace unos 10 000 años el hielo acumulado, debido a
la última glaciación, hizo que esta se hundiera en el
manto terrestre. Tras la fusión del hielo glacial, la
península sigue recuperando su equilibrio isostático
en la actualidad.