DE QUEDARSE
Eduardo Ruiz Correa
Personajes:
Él.
Ella.
(En una solitaria parada de transporte urbano. Él y Ella esperan sentados en una
banca. Miran hacia ambos lados. Él la mira más insistentemente).
Él: (Se decide) ¿Ya pasó?
Ella: No, no tarda.
(Se acerca).
Él: ¿Te llamas…?
Ella: Como quieras (se aleja). No volverás a verme.
Él: ¿Estás segura? Podrías ser mi futuro.
Ella: Me gusta el presente. Lo siento. (Se aleja aún más).
Él: Eres muy bonita.
Ella: Gracias (lo mira, altanera), es inútil, no vas a lograr nada conmigo. Deja de
hablar.
Él: ¿Por qué? Sólo quiero conocerte.
Ella: Por favor… ya me sé ese cuento de (burlona) “sólo quiero conocerte”.
Él: (levantándose) Está bien, procuraré no decir mucho.
Ella: Mejor…
(Silencio prolongado).
Él: (se acerca) Me gustas.
Ella: ¡Y tú me asustas! (se levanta de la banca).
Él: ¡No quiero conquistarte!
Ella: Aunque quisieras, no lo lograrías.
(Silencio. Los dos se vuelven a sentar).
Él: Me estás retando. Lo hiciste desde el principio.
Ella: Te reto a callarte.
Él: Puedo hacerlo si tú lo haces también.
Ella: ¡Idiota! (Silencio largo, tenso. Conciliadora). Ya, habla. ¿Qué esperas?, no te
hagas el mudo. Por dentro te mueres por hablar, por seguir diciendo
estupideces.
Él: (Lo duda, luego, rotundo). Se le dice estupideces a una estúpida.
Ella: (Enojada) ¡Pendejo!
(Se levantan. El transporte urbano aparece, se detiene, Él y Ella se quedan
inmóviles sin decidirse a subir).
Él y Ella: (al mismo tiempo). ¡Súbete!
Él: Hazlo tú.
Ella: Tú, idiota.
(El transporte se detiene, luego cierra sus puerta y se va).
Él: ¡Pendeja!
Ella: (consternada) ¡Estúpido! ¡Maldito grosero!
(Hace la parada a otro transporte. Ninguno se detiene).
Él: ¿No puedes irte a otro lado?
Ella: Con tal de no estar aquí lo haría, pero… por aquí pasa mi camión.
Él: Vete en taxi.
Ella: ¡Vete tú! Vete a la parada de allá atrás.
Él: Nos encontraríamos arriba del camión, tonta.
Ella: No me hables.
Él: No quiero hablarte.
Ella: ¡Cállate!
Él: Me callo, habladora.
(Silencio tenso en que no se soporta la presencia del otro).
Él: Mejor me voy.
Ella: No, mejor me voy yo.
(Se dirigen hacia lados opuestos. Llega un camión, abre sus puertas, no sube
nadie).
FIN