Unión Europea
La Unión Europea (UE) es una comunidad política de Derecho constituida en régimen de
organización internacional sui generis, nacida para propiciar y acoger la integración y gobernanza
en común de los estados de Europa. Está compuesta por veintisiete estados europeos y fue
establecida con la entrada en vigor del Tratado de la Unión Europea (TUE), el 1 de noviembre de
1993.[]
Con ese acto, la supraestructura «Unión Europea» aunaba y se fundaba sobre las tres
Comunidades Europeas preexistentes (CECA, Euratom y CEE/CE) y les añadía la política exterior
común y la cooperación judicial y policial, formando un sistema complejo conocido como «los tres
pilares». Sin embargo, con la entrada en vigor, el 1 de diciembre de 2009, del Tratado de Lisboa, la
Unión Europea sucedió, por completo aunque con ciertas particularidades, a las Comunidades
Europeas y asumió con ello su personalidad jurídica única como sujeto de Derecho internacional.[]
La Unión Europea ha desarrollado un sistema jurídico y político, el comunitario europeo, único en
el mundo, que se rige por mecanismos y procedimientos de funcionamiento interno complejos,
que se han extendido y evolucionado a lo largo de su historia hasta conformar, en la actualidad, un
sistema híbrido de gobierno transnacional difícilmente homologable que combina elementos
próximos a la cooperación multilateral, si bien fuertemente estructurada e institucionalizada, con
otros de vocación netamente supranacional, regidos ambos por una dinámica de integración
regional muy acentuada.
La Unión Europea se rige por un sistema interno en régimen de democracia representativa.[] Sus
instituciones son siete: el Parlamento Europeo, el Consejo Europeo, el Consejo, la Comisión
Europea, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, el Tribunal de Cuentas y el Banco Central
Europeo. El Consejo Europeo ejerce funciones de orientación política general y de representación
exterior, y nombra a los jefes de las altas instituciones constitucionales; el Parlamento Europeo y
el Consejo ejercen la potestad legislativa en igualdad de condiciones, tomando decisiones
conjuntas —a excepción de los procedimientos legislativos especiales, donde el Parlamento
desempeña un papel meramente consultivo—;[][] la Comisión o Colegio de Comisarios aplica el
Derecho de la Unión, supervisa su cumplimiento y ejecuta sus políticas, y a ella corresponde en
exclusiva la iniciativa legislativa ante el Parlamento y la Comisión[] el Tribunal de Justicia ejerce las
labores jurisdiccionales supremas en el sistema jurídico comunitario; el Tribunal de Cuentas
supervisa y controla el buen funcionamiento y la adecuada administración de las finanzas y de los
fondos comunitarios; y el Banco Central Europeo dirige y aplica la política monetaria única de la
zona euro.
La Unión cuenta también con otros órganos, instancias y organismos de funciones y atribuciones
diversas, como el Comité Económico y Social, el Comité de las Regiones, el Defensor del Pueblo
Europeo, el Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, entre
otros.
El territorio de la Unión comprende el de todos sus estados miembros, que son: Austria, Bélgica,
Bulgaria, Chipre, República Checa, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia,
Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países
Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, Rumanía y Suecia.
En 2012 la Unión Europea ganó el Premio Nobel de la Paz, que fue otorgado por unanimidad de
todos los miembros del jurado, "por su contribución durante seis décadas al avance de la paz y la
reconciliación, la democracia, y los derechos humanos en Europa".[
Historia
El Ministro francés de asuntos exteriores frances Robert Schuman defendió decididamente la
creación de Alemania Occidental[] resultado de la unión de las tres zonas de ocupación
controladas por las democracias occidentales, dejando de lado la zona ocupada por la URSS.
El 9 de mayo de 1950[] cinco años después de la rendición del régimen nazi, Schuman lanzó un
llamamiento a Alemania Occidental y a los países europeos que lo deseasen para que sometieran
bajo una única autoridad común el manejo de sus respectivas producciones de acero y carbón[.]
Este discurso, conocido como Declaración Schuman, fue acogido de manera dispar dentro de los
gobiernos europeos y marcó el inicio de la construcción europea, al ser la primera propuesta
oficial concreta de integración en Europa.
La propuesta de Robert Schuman fue acogida de forma entusiasta por el canciller de la República
Federal de Alemania Konrad Adenauer[.] En la primavera de 1951, se firma en París el Tratado que
institucionaliza la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA), concretando la propuesta de
Schuman. Alemania, Francia, Italia, Países Bajos, Bélgica y Luxemburgo (conocidos como “los
seis”), logran un entendimiento que favorece el intercambio de las materias primas necesarias en
la siderurgia, acelerando de esta forma la dinámica económica, con el fin de dotar a Europa de una
capacidad de producción autónoma. El tratado expiró en 2002,[] a pesar de que su función quedó
obsoleta tras la fusión de los órganos ejecutivos y legislativos en el seno de la Comunidad Europea,
que adquirió personalidad jurídica, y también gracias al Acta Única Europea de 1986.
Un impulso de importancia mayor llega en 1957 con la firma de los Tratados de Roma.[ ]Los seis
deciden avanzar en la cooperación en los dominios económico, político y social. La meta planteada
fue lograr un “mercado común” que permitiese la libre circulación de personas, mercancías y de
capitales. La Comunidad Económica Europea (CEE) es la entidad internacional, de tipo
supranacional, dotada de una capacidad autónoma de financiación institucionalizada por este
tratado. Este documento formó una tercera comunidad de duración indefinida, el Euratom[.]
En 1965, se firma un tratado que fusiona los ejecutivos de las tres comunidades europeas (cuando
estas poseían ya instituciones comunes en materia de justicia) por medio de la creación de la
Comisión Europea (CE) y el Consejo de la Unión Europea (órgano que no debe confundirse con el
Consejo Europeo,[6] que es la institucionalización de las cumbres de Jefes de Estado y de Gobierno
de países miembros que empezaron a desarrollarse a finales de la década de los 60)[.]
El Acta Única Europea firmada en febrero de 1986 entra en aplicación en julio de 1987.[] Esta tuvo
por misión redinamizar la construcción europea, fijando la consolidación del mercado interior en
1993 y permitiendo la libre circulación igualmente de capitales y servicios. El Acta Única consagra
también la existencia del Consejo Europeo, que reúne los jefes de estado y de gobierno e impulsa
una iniciativa común en materia de política exterior (la Cooperación Política Europea) así como
una cooperación en materia de seguridad.[
El Tratado de Maastricht firmado en febrero de 1992, entraba en vigor en 1993.[] Bajo este
acuerdo, la Unión Europea continúa el mercado común y la CEE, transformada en Comunidad
Europea, marca una nueva etapa en el proceso de unión. El tratado crea la ciudadanía europea y
permite circular y residir libremente en los países de la comunidad, así como el derecho de votar y
ser elegido en un estado de residencia para las elecciones europeas o municipales[.] Se decide la
creación de una moneda única europea, el Euro, que entraría en circulación en 2002 bajo control
del Banco Central Europeo.
La Unión del siglo XXI, de Ámsterdam a Lisboa
En 1999, entró en vigor el Tratado de Ámsterdam. Este tratado, recogía los principios de libertad,
democracia y respeto a los derechos humanos, incluyendo explícitamente el principio de
desarrollo sostenible. Dos años después se firmó el Tratado de Niza, que entraría en vigor en 2003.
Mientras tanto, el año 2002, se extingue la CECA tras finalizar su periodo de validez (que fueron 50
años), y su ámbito de actuación quedó englobado en el de la Comunidad Europea.
El 1 de mayo de 2004 tuvo lugar la mayor ampliación que se ha dado en la Unión Europea, con la
entrada de 10 nuevos miembros (Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, República Checa, Hungría,
Eslovaquia, Eslovenia, Malta y Chipre). Con posterioridad, en el 1 de enero de 2007, se
incorporaron dos nuevos países: (Rumania y Bulgaria).
Más tarde, el 29 de octubre de 2004 se firmó en Roma el tratado constitucional. La ratificación del
tratado fue iniciada por la aprobación del Parlamento, pero algunos estados convocaron
referendos en 2005. El primero fue el que se celebró en España, donde el documento fue
aprobado con el 76,73% de apoyo. Sin embargo, la ratificación alcanzó un obstáculo importante
cuando los votantes de Francia y los Países Bajos rechazaron el documento. Esto no cambió las
cosas, sin embargo, y los dirigentes anunciaron que entraban en un "período de reflexión" sobre el
rechazo.
En 2007 los líderes europeos pusieron fin formalmente a este "período de reflexión" con la firma
de la Declaración de Berlín el 25 de marzo de 2007 (en el 50º aniversario de la firma de los
Tratados de Roma). La declaración tenía por objeto dar un nuevo impulso a la búsqueda de un
nuevo acuerdo institucional antes de realizar las elecciones europeas de 2009. Adentrado ya el
año 2007, el Consejo Europeo acordó que la Constitución había fracasado, a pesar de que la
mayoría de las propuestas que incluía el texto se incluyeron posteriormente en la reforma de los
tratados de la Unión, en contraposición a la constitución, la cual iba a reemplazar todos los
tratados anteriores. De este modo, el 13 de diciembre de 2007, se firmó el conocido como Tratado
de Lisboa.
Este tratado tenía como objetivo mejorar el funcionamiento de la Unión Europea mediante la
modificación del Tratado de Maastricht y el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea
(Tratado de Roma). Algunas de las reformas más importantes que introdujo el Tratado de Lisboa
fueron la reducción de las posibilidades de estancamiento en la toma de decisiones del Consejo de
la Unión Europea mediante el voto por mayoría cualificada, un Parlamento Europeo con mayor
peso mediante la extensión del procedimiento de decisión conjunta con el Consejo de la UE, la
eliminación de los para entonces obsoletos tres pilares de la Unión Europea, y la creación de las
figuras de Presidente del Consejo Europeo y Alto Representante de la Unión para Asuntos
Exteriores y Política de Seguridad para dotar de una mayor coherencia y continuidad a las políticas
de la UE. El Tratado de Lisboa, que entró en vigor el 1 de diciembre de 2009 también hizo que la
Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea fuese jurídicamente vinculante para los
estados miembros. Así, trascurrido más de medio siglo desde que se produjo la Declaración
Schuman, la UE enfrenta retos como la aplicación del Tratado de Lisboa, el controvertido proceso
de adhesión de Turquía, la ampliación en los Balcanes o la adhesión de Islandia después de verse
gravemente afectada por la crisis económica del 2008-2009.
Símbolos
Bandera de Europa.
Con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, los símbolos de la UE como la bandera, el lema, el
himno o el Día de Europa no son jurídicamente vinculantes, aunque todos ellos se encuentran en
uso. Pese a esto, dieciséis países miembros declararon su lealtad a los símbolos de la Unión
Europea en una declaración anexa al tratado. La Bandera de la Unión Europea o bandera de
Europa[57] está formada por doce estrellas doradas dispuestas en círculo sobre fondo azul. Fue
diseñada por Arsène Heitz, un pintor de Estrasburgo, con el propósito manifiesto de que fuera
utilizada por el mayor número de organizaciones posible, fomentando así la integración de
Europa.. El número de estrellas no tiene nada que ver con el número de estados miembros. Hay
doce estrellas porque el número doce es tradicionalmente el símbolo de la perfección, lo completo
y la unidad. Por lo tanto la bandera no cambia con las ampliaciones de la UE.
El lema oficial de la Unión Europea es en español: Unida en la diversidad. Todas sus traducciones,
en los otros 22 idiomas de la Unión Europea, así como la versión en latín, In varietate concordia, la
cual también se usa como un compromiso,
El Himno de la Unión Europea o Himno Europeo tiene su origen en la Oda a la Alegría (An die
Freude en alemán), escrita por Friedrich von Schiller en 1785. En 1793 Ludwig van Beethoven
conoció la obra del escritor alemán, y desde ese momento manifestó su inspiración y deseo de
ponerle música. Finalmente, en 1985, la Unión Europea también adoptó la oda como Himno de la
Unión, siendo interpretado por primera vez de manera oficial el 29 de mayo de ese mismo año.
El Día de la Unión Europea o Día de Europa se celebra el 9 de mayo de cada año, en recuerdo de la
misma fecha en 1950, cuando el ministro francés de Exteriores, Robert Schuman, hizo la célebre
declaración que originó la creación de la primera Comunidad Europea: la del Carbón y Acero. La
Unión Europea, en su calidad de comunidad de Derecho y de acuerdo con su personalidad jurídica
única, se ha dotado desde la entrada en vigor del Tratado de Maastricht de un marco institucional
único que funciona en régimen de democracia representativa.
En el funcionamiento y la estructura orgánica de la Unión se distinguen los que de acuerdo con la
denominación que les otorgan los Tratados son, por este orden, las instituciones, los órganos y los
organismos, incluidas las agencias de la Unión.
Instituciones
Las Instituciones de la Unión Europea son los organismos políticos e instituciones en los que los
estados miembros delegan parte de sus poderes y soberanía. Con ello se busca que determinadas
decisiones y actuaciones institucionales provengan de órganos de carácter supranacional cuya
voluntad se aplica en el conjunto de los estados miembros, desapoderando así a los órganos
nacionales de cada país. Las normas y procedimientos que las instituciones deben seguir se
establecen en los tratados, negociados por el Consejo Europeo y en conferencias
intergubernamentales y ratificadas por los parlamentos nacionales de cada Estado. El Tratado de
Lisboa, modifica nuevamente el Tratado de la Unión Europea, pero también el TCE, que pasaría a
llamarse Tratado sobre el Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE).
La legitimidad de la producción normativa de la Unión tiene una doble vertiente: legitimidad
internacional en la acción del Consejo y el Consejo Europeo, por un lado, en tanto que la Unión es
una organización internacional regida por Derecho Internacional y convencional; y democrática,
por otro, ya que el Parlamento Europeo recoge el principio de formación democrática del Derecho,
al ser una Institución cuyos miembros son elegidos en unas elecciones directamente por los
ciudadanos.
El Tratado de Lisboa ha consolidado la transformación formal del marco institucional supremo con
siete instituciones. Las tres principales en el proceso de toma de decisiones son el Parlamento
Europeo, el Consejo de la Unión Europea y la Comisión Europea. También cobra gran importancia
el Consejo Europeo como institución que determina la dirección y las prioridades de la Unión.
Parlamento Europeo
El Parlamento Europeo es el parlamento de la Unión Europea. Desde 1979, es elegido
directamente cada cinco años en las elecciones europeas. Por lo tanto, es la primera institución
supranacional directamente elegida del mundo y el órgano representativo de alrededor de 490
millones de personas, quienes constituyen el segundo electorado democrático más grande del
mundo (después de la India).
El Parlamento es considerado la "primera institución" de la Unión Europea: es mencionado en
primer lugar en los tratados y su Presidente tiene preferencia protocolaria sobre todas las demás
autoridades a nivel europeo. Junto con el Consejo de la Unión Europea, el Parlamento Europeo
forma parte de la rama bicameral legislativa de las instituciones de la Unión.
Comisión Europea
La Comisión Europea (Comisión de las Comunidades Europeas hasta la entrada en vigor del
Tratado de Niza) es la rama ejecutiva de la Unión Europea. Este cuerpo es responsable de
proponer la legislación, la aplicación de las decisiones, la defensa de los tratados constitutivos y,
en general, se encarga del funcionamiento ordinario de la UE. Se le encomienda la vigilancia en el
cumplimiento del interés supremo de la Unión, separado del individual de cada Estado miembro.
Al frente de la Comisión se encuentra el Presidente, que ostenta la máxima representación de la
misma y ocupa el primer puesto en la cadena de jerarquía, preeminencia que viene reforzada por
la legitimidad democrática directa e individualizada que le aporta al cargo su elección directa por
el Parlamento Europeo.
Consejo de la Unión Europea
El Consejo o Consejo de la Unión Europea (CUE), en ocasiones llamado también Consejo de
Ministros, representa a los Gobiernos de los estados miembros, quienes en su seno legislan para la
Unión, establecen sus objetivos políticos, coordinan sus políticas nacionales y resuelven las
diferencias existentes entre ellos y con otras instituciones. El Consejo es un órgano comunitario,
regulado por normas de Derecho internacional.
En cada reunión del Consejo participan representantes de los estados miembros, con rango
ministerial. La Presidencia del Consejo cambia entre estados miembros cada seis meses: de enero
a junio y de julio a diciembre. Los Gobiernos trabajan aunando fuerzas para manifestarse con una
sola voz en cuestiones de política exterior, asistidos por el Alto Representante de la Unión para
Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Catherine Ashton.
Consejo Europeo
El Consejo Europeo, que no debe confundirse con el Consejo de Europa o con el Consejo de la
Unión Europea, es un organismo político de carácter predominantemente intergubernamental,
conformado por los jefes de Estado o de gobierno de los estados miembros de la Unión Europea
junto con el presidente permanente del Consejo y el presidente de la Comisión Europea. Los
miembros del Consejo Europeo se citan periódicamente en reuniones conocidas como "Cumbres
europeas". Sus oficinas se encuentran en el Justus Lipsus de Bruselas, sede del Consejo de la Unión
Europea.
Además, de las ya mencionadas, el marco institucional de la Unión Europea cuenta con otras tres
instituciones no políticas: el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, el Tribunal de Cuentas y el
Banco Central Europeo.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) es una institución de la Unión Europea que
cumple la función de órgano de control del Derecho comunitario europeo, y que se caracteriza por
su naturaleza judicial y supranacional. Las sentencias del TJUE tienen carácter vinculante en los
estados miembros. Como ya se expuso en prontas sentencias (casos Costa vs. ENEL y Simmenthal).
el Tribunal de Justicia de la Unión Europea es el garante de un ordenamiento jurídico propio que
se ve asistido y aplicado también por los sistemas jurídicos nacionales.
El Tribunal de Cuentas es el órgano fiscalizador de la Unión Europea. Supervisa la correcta
administración de los fondos europeos, tanto en el nivel de sus Instituciones, órganos y
organismos, como en el de los estados miembros, cuando son estos los que los gestionan.
El Banco Central Europeo (BCE) es el banco central de la moneda única europea, el euro, y
constituye el principal eje del Eurosistema. El BCE es parte integrante del Sistema Europeo de
Bancos Centrales y está sometido a las disposiciones del Tratado de la Comunidad Europea y a sus
Estatutos.
Órganos y organismos
Los órganos son asimilables a instituciones de menor rango (aunque no gozan de ese estatuto).
Aunque sus funciones son concretas, tienen competencias que van mucho más allá de la simple
gestión y gozan de independencia en el ejercicio de sus funciones.[83] Los organismos son
estructuras subsidiarias de otras instituciones pero con autonomía funcional, generalmente
versada en ámbitos especializados de gestión vicaria.
El Comité Económico y Social Europeo (CESE) fue creado por el Tratado constitutivo de la
Comunidad Económica Europea en 1957 (origen de la actual Unión Europea) con el fin de
representar los intereses de los distintos grupos económicos y sociales de Europa.
El Comité de las Regiones (CDR) es la asamblea de los representantes locales y regionales de la
Unión Europea a través de la cual pueden manifestarse en el seno de la Unión. Es consultado por
el Consejo de la Unión Europea, el Parlamento Europeo y la Comisión Europea en asuntos
referentes a la educación, juventud, cultura, salud pública, etc.
El Banco Europeo de Inversiones (BEI) es el órgano financiero comunitario de la Unión Europea.
Fue creado en 1958 en el marco de los Tratados de Roma y su sede está en Luxemburgo. Tiene por
misión contribuir al desarrollo equilibrado del territorio comunitario a través de la integración
económica y la cohesión social.
El Defensor del Pueblo Europeo está habilitado para recibir de los ciudadanos de la Unión Europea
o de las personas físicas o jurídicas, toda queja relativa al mal funcionamiento de las instituciones
o de los organismos comunitarios (con excepción del Tribunal de Justicia o del Tribunal de Primera
Instancia). El Defensor es nombrado por el Parlamento Europeo después de cada elección y para
toda la duración de la legislatura. Tiene su sede en Estrasburgo.
Agencias
Las agencias europeas son organismos especializados que se encargan de un aspecto específico
(científico, técnico, jurídico o social) de la estructura de la Unión Europea. Se encuentran
distribuidas en los países miembros de la UE. Su función es proporcionar cooperación entre los
estados miembros y ayuda a sus ciudadanos en las áreas de su competencia.
Estas agencias han contribuido de manera significativa al funcionamiento efectivo de la UE, gracias
a su especialización en áreas determinadas de la arquitectura comunitaria. Al ser, en su mayoría,
instituciones descentralizadas e independientes han servido para fortalecer el carácter
plurinacional de la Unión.
Las agencias se dividen en cuatro categorías englobadas en dos tipos: las agencias “reguladoras” y
las “ejecutivas”. Las agencias reguladoras, que se dividen a su vez en tres categorías, se
encuentran descentralizadas y se encargan de una competencia concreta sin límite de tiempo; se
conocen como agencias de los “tres pilares”. Las últimas, las agencias ejecutivas, se encuentran en
la sede de la Comisión Europea (Bruselas o Luxemburgo) y se han creado por un tiempo
determinado, para realizar una tarea específica.
Sistema legal
El derecho de la Unión Europea es el conjunto de normas y principios que determinan el
funcionamiento, corporación y competencias de la Unión Europea. Se caracteriza por tratarse de
un orden jurídico sui generis, diferenciado del Derecho internacional así como del orden jurídico
interno de los estados miembros. El sistema legal comunitario se articula sobre el conjunto de
competencias que los estados han atribuido a la Unión por la vía del Derecho.
Derecho originario
El Derecho originario es aquel contenido en los diversos tratados que los estados miembros
suscriben, siendo las fuentes de mayor rango, y aquellas que posibilitan la aparición del Derecho
derivado, que está sometido al originario. El Derecho derivado no sólo cederá en caso de
contradicción con el originario, sino que además debe estar fundamentado y originado en los
diferentes Tratados que lo componen.
Los Tratados de la Unión Europea son de dos tipos fundamentalmente. De un lado están los
tratados fundacionales, en los cuales se incluyen todas las normas contenidas en el Tratado de la
Comunidad Europea del Carbón y del Acero (mientras existió), el Tratado de la Comunidad
Económica Europea y el Tratado de la Comunidad Europea de la Energía Atómica
El resto de tratados son modificativos y complementarios, incluyéndose en esta categoría los
tratados que han modificado las disposiciones fundacionales. Los más importantes son: el Tratado
de fusión, el Acta Única Europea, el Tratado de la Unión Europea, el Tratado de Ámsterdam, el
Tratado de Niza y el Tratado de Lisboa. Aunque también son tratados modificativos los Tratados de
adhesión de cada uno de los estados que se han ido adhiriendo a la Unión.
Derecho derivado
El derecho derivado es aquel que se ha desarrollado a través de las distintas normas que han
aprobado las distintas instituciones europeas. Las normas que pueden aprobar estas instituciones
son: los reglamentos, las directivas y las decisiones.
Los reglamentos son normas jurídicas emanadas de las instituciones europeas que poseen efecto
directo en los países miembros, y que prevalecen sobre el Derecho nacional de cada uno de ellos.
Existen cuatro procedimientos para la aprobación de reglamentos. En primer lugar, el reglamento
será adoptado por el Consejo a propuesta de la Comisión y con la aprobación del Parlamento. Por
otro lado, la Comisión podrá dictar reglamentos por iniciativa propia en los casos previstos por los
Tratados, así como cuando reciba la correspondiente delegación del Consejo para tal emisión
reglamentaria.
Las directivas comunitarias son mandatos dirigidos a uno o varios países miembros, siendo
competentes para su emisión el Consejo; la Comisión; y el Consejo junto con el Parlamento. Su
rasgo más característico es la ausencia de eficacia directa en los Ordenamientos a los que va
dirigida, necesitando de una transposición por parte del Estado miembro para que entren en vigor
y hagan nacer en los ciudadanos derechos y obligaciones. De esta manera, la directiva contiene
unos objetivos que los estados habrán de cumplir usando los medios del Derecho interno, dentro
del plazo indicado. El incumplimiento del deber de transponer las directivas no hace decaer el
derecho del ciudadano de exigirle al Estado el cumplimiento de sus obligaciones (responsabilidad
vertical limitada). Finalmente, las decisiones son más limitadas porque, aun teniendo carácter
obligatorio, no suelen tener carácter general, sino que se dirigen a destinatarios precisos. Se
pueden comparar con los actos administrativos en el ámbito interno.[68]
Derechos fundamentales
La Carta de los derechos fundamentales de la Unión Europea es el texto en el que se recogen
todos los derechos civiles, políticos, económicos y sociales de los ciudadanos europeos y de todas
las personas que viven en el territorio de la Unión.
Los derechos fundamentales son la dignidad, la libertad, la igualdad, la solidaridad, la ciudadanía y
la justicia, los cuales ya se recogen en el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos
Humanos, en la Carta Social Europea del Consejo de Europa, en la Carta Comunitaria de los
Derechos Sociales Fundamentales de los Trabajadores, y a su vez en las propias constituciones de
los estados miembros de la Unión, así como en otros convenios internacionales que han firmado
los estados de la Unión Europea.
Gobierno y políticas
El modelo de gobierno de la Unión es un modelo híbrido, donde el Consejo de la Unión Europea es
el representante de los estados (las decisiones no requieren unanimidad, los votos de cada estado
son ponderados por su peso demográfico), y el Parlamento Europeo (única institución europea
elegida por sufragio universal) representa a los ciudadanos.