TÉCNICAS SECAS
Son aquellas técnicas donde la pintura esta conformada por la presencia
de un pigmento adosado a una base solida, con frecuencia en estado
graso, aunque no siempre es así como ser el caso de las tizas.
Se aplican directamente sobre el soporte a trabajar, no necesitan de
algún medio para diluirlas ni de secado, pero si de un medio fijador.
Las diferentes escalas tonales se obtienen recurriendo a diferentes
técnicas, como ser : superposición de capas y líneas, de texturas,
difuminado, y a la diferenciación de presión ejercida del material seco
(lápiz, tizas, pigmentos, etc.) sobre el soporte (papel).
Esta técnica es apta para dibujos lineales y trabajos con manchas.
GRAFITO
Este material lo encontramos en los diferentes lápices negros utilizados
en las escuelas y estos suelen ser una media entre las minas blandas y
duras, están rotuladas con las letras “ HB “. Hay diferentes tipos de
composición, las minas que contienen menos arcilla son las consideradas
blandas, están rotuladas con la letra “ B ” y un numero que nos indican
el negro que dan, siendo más intenso con los números mas altos.
Manchan más y son difíciles de borrar, se las suele utilizar para realizar
sombreados o esfumados.
Las minas que en su composición tienen más arcilla son consideradas
duras, están rotuladas con la letra “ H ” y un número. Son radicalmente
opuestas a las B resultando estas minas más duras, las mismas tienen un
trazo mas suave por que manchan menos. Se las suele utilizar para
realizar dibujos lineales.
También hay grafito en barras que permite hacer diferentes gestos
expresivos y trazos más gruesos.
CARBONCILLO
Es carbón vegetal, se puede obtener de diferentes tipos de madera, es
utilizado en dibujos académicos en la confección de bocetos con un
acabado muy esmerado, se reproducen luces, sombras y reflejos con
mucho detalle, se puede lograr una escala de grises muy amplia, para
conseguir este efecto se funden los tonos con un difumino.
Permite realizar dibujos muy rápidos, de gran intensidad y complejidad.
LÁPIZ SEPIA
Es un lápiz, parecido a la sanguina pero cuya mina tiene un tono castaño
oscuro. Es ideal para bocetos y retratos. También se comercializan barras
en tonos sepia.
LÁPIZ SANGUINA
Este lápiz presenta una mina de color rojizo o marrón. Se lo puede usar
puro para trabajos lineales, pero también nos da la posibilidad de diluirlo
con agua para crear efectos de degradado.
La sanguina en barra está compuesta de pigmento ocre rojo, óxido de
hierro y aglutinante. Se caracteriza por el tono rojizo en diferentes
tonalidades que van del anaranjado al púrpura y diferentes grados de
dureza.
LÁPIZ COMPUESTO O
LÁPIZ DE CARBÓN
Este lápiz es conocido con el nombre de lápiz de carbón o Conté y puede
presentarse también en barra que se obtiene a partir del carbón
comprimido. Es un lápiz graso y blando que permite dibujar un tono
negro muy intenso.
LÁPICES DE COLORES
Algunos de ellos pueden diluirse en agua, como ser los lápices
acuarelables. No se pueden mezclar previamente, sino que hay que
hacerlo en el papel. Al aplicar diferentes capas de colores una sobre otra
se logran efectos de degradado y texturas, similares al lápiz
convencional. El soporte ideal es un papel grueso o rugoso que retenga
el pigmento que se desprende.
EL PASTEL, TIZAS
Los pasteles son pigmentos en polvo aglutinados con goma de tragacanto o
meticulosa. Se presentan en barritas o tizas de colores o en lápices. Existe una
amplia variedad de colores aunque la mezcla de colores se realiza en el mismo
papel, bien superponiendo o difuminando con los dedos o difuminos. Debido a
la delicadeza de la técnica, los dibujos al pastel, al igual que el carboncillo,
deben ser fijados al papel ya que basta soplar para que se desprenda parte de
los colores en polvo. El soporte es el papel, que podemos encontrar en
múltiples colores. El papel más apropiado ha de ser áspero o con grano para
que retenga el pigmento en polvo.
EL PASTEL AL ÓLEO, GRASO O DE CERAS BLANDAS
Los pasteles al óleo son parecidos a los crayones de cera, en la preparación de
las barras se emplean aceites, jabones o grasa animal, son más flexibles y
contienen más cantidad de pigmento que los crayones de cera.
La apariencia del pastel al óleo permanece inalterada hasta que se somete a
fuente de calor o se diluye con alcohol blanco o trementina. Con estos tipos de
pasteles se pueden obtener acabados texturados o de raspado.