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Actividad Física

La actividad física, definida por la OMS como cualquier movimiento corporal que consume energía, es esencial para la salud y el bienestar, y su falta aumenta el riesgo de enfermedades no transmisibles. Se recomienda que los niños y adolescentes realicen al menos una hora diaria de actividad física moderada a intensa, mientras que el sedentarismo se asocia con efectos negativos en la salud. Además, se enfatiza la importancia de mantener horarios regulares de sueño para un desarrollo óptimo.

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  • horarios regulares,
  • mortalidad,
  • complicaciones,
  • colesterol,
  • pantallas,
  • grasa corporal,
  • intensidad elevada,
  • hipertensión,
  • solidaridad,
  • intensidad moderada
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Actividad Física

La actividad física, definida por la OMS como cualquier movimiento corporal que consume energía, es esencial para la salud y el bienestar, y su falta aumenta el riesgo de enfermedades no transmisibles. Se recomienda que los niños y adolescentes realicen al menos una hora diaria de actividad física moderada a intensa, mientras que el sedentarismo se asocia con efectos negativos en la salud. Además, se enfatiza la importancia de mantener horarios regulares de sueño para un desarrollo óptimo.

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  • hipertensión,
  • solidaridad,
  • intensidad moderada

ACTIVIDAD FÍSICA

La OMS define la actividad física como todo movimiento corporal producido por los
músculos esqueléticos que requiere consumir energía. En la práctica, consiste en cualquier
movimiento, realizado incluso durante el tiempo de ocio, que se efectúa para desplazarse a
determinados lugares y desde ellos, para trabajar o para llevar a cabo las actividades
domésticas. La actividad física, tanto moderada como intensa, mejora la salud. Entre las
actividades físicas más comunes cabe mencionar: caminar, montar en bicicleta, pedalear,
practicar deportes y participar en juegos y actividades recreativas. Todas las personas
pueden realizarlas y disfrutar de ellas en función de su capacidad.

Si la actividad física es beneficiosa para la salud y el bienestar, cuando no se practica


aumenta el riesgo de padecer enfermedades no transmisibles (ENT) y otros problemas de
salud. Conjuntamente, la inactividad física y los hábitos sedentarios contribuyen a aumentar
las ENT y suponen una carga para los sistemas de salud.

La mejora de los niveles de actividad física redundará positivamente en la salud y el


bienestar y ayudará a alcanzar las metas mundiales en materia de ENT y varios de los
Objetivos de Desarrollo Sostenible. Sin embargo, para lograrlo se necesitarán más
compromisos e inversiones por parte de los Estados Miembros; innovaciones y
aportaciones de agentes no estatales; la coordinación y colaboración entre varios sectores;
y la orientación y el seguimiento continuos por parte de la OMS.

Beneficios de la actividad física y riesgos del sedentarismo y la inactividad


La inactividad física es uno de los principales factores de riesgo de mortalidad por
enfermedades no transmisibles. Las personas que no hacen suficiente ejercicio presentan
un riesgo de mortalidad de un 20% a un 30% superior a las que son suficientemente
activas. Estos son los beneficios de la actividad física:

en el niño y el adolescente: mejora la forma física, la salud cardiometabólica y de los


huesos, y la capacidad cognitiva y la salud mental, y reduce la grasa corporal;
en el adulto y el anciano: reduce el riesgo de mortalidad por todas las causas y por
enfermedades cardiovasculares, la aparición de hipertensión, de cánceres en lugares
específicos y de diabetes de tipo 2, y las caídas, y mejora la salud mental, la salud
cognitiva, el sueño y las medidas de grasa corporal; y
en las mujeres durante el embarazo: reduce el riesgo de preeclampsia, hipertensión
gestacional, diabetes gestacional, el aumento excesivo de peso durante el embarazo, las
complicaciones en el parto, la depresión posparto y las complicaciones del recién nacido.
Además, cabe señalar que la actividad física no tiene efectos adversos sobre el peso al
nacer ni entraña un mayor riesgo de muerte prenatal.
El sedentarismo consiste en realizar actividades de bajo gasto de energía mientras se está
despierto, como sentarse, reclinarse o tumbarse. Los modos de vida de las personas son
cada vez más sedentarios debido al transporte motorizado y al uso creciente de pantallas
para el trabajo, la educación y el ocio. Los datos demuestran que el aumento del
sedentarismo se asocia con los siguientes efectos negativos en la salud:
en el niño y el adolescente: aumento de la grasa corporal; deterioro de la salud
cardiometabólica, la forma física y el comportamiento prosocial; y reducción de la duración
del sueño; y
en el adulto: aumento de la mortalidad por cualquier causa, por enfermedades
cardiovasculares y por cáncer, así como de la incidencia de enfermedades
cardiovasculares, cáncer y diabetes de tipo 2.

La actividad física es indispensable para el crecimiento y desarrollo en la infancia y


adolescencia. Hay muchas actividades para incluir en el día, desde las oportunidades que
se presentan en las acciones de la vida cotidiana hasta todo lo que se pueda organizar para
disfrutar del tiempo libre. Dentro de las actividades cotidianas, el desplazamiento es de las
más frecuentes, así se pueden trasladar hasta la escuela haciendo tramos a pie, en
bicicleta, patines, patinetas, sillas de ruedas.

El tiempo libre es el momento donde elegimos qué hacer. Ahí se vuelve imprescindible
aprovechar para planificarlo de manera físicamente activa. Los juegos libres en la plaza, las
caminatas, los juegos tradicionales son importantes para el desarrollo físico mental y social.
Asimismo, las actividades estructuradas como el deporte juegan un papel primordial en la
salud, ya que se establecen vínculos sociales, se comparten vivencias y se asumen valores
como la cooperación, el respeto y la solidaridad.

Mantenerse activo está asociado con:

●​ Músculos y huesos más fuertes.


●​ Mejor estado de ánimo.
●​ Mejores calificaciones escolares.
●​ Menor probabilidad de sobrepeso y diabetes.
●​ Presión arterial y niveles de colesterol más bajos.

¿Cuánta actividad física es suficiente en esta etapa?

1) Entre los 5 y 17 años de edad es recomendable realizar al menos una hora diaria de
actividad física a intensidad moderada a elevada, es decir aquella que eleve de manera
sustancial los latidos del corazón y la respiración. Además, se deberían incorporar 3 veces
por semana, actividades de intensidad vigorosa que refuercen los músculos y los huesos,
como por ejemplo saltar, hacer la vertical, utilizar el pasamanos de las plazas, hacer
actividades que requieran el apoyo de pies y manos, es decir, realizar ejercicios en los que
se levante el peso del propio cuerpo.

2) Siempre que sea posible, reemplazar el tiempo de comportamiento sedentario por


actividad física de cualquier intensidad. El tiempo frente pantalla es el más nocivo de los
comportamientos sedentarios, por eso los adultos tenemos que ayudar a limitarlo al mínimo
posible. Se recomienda no más de 2 horas diarias de comportamiento sedentario frente a
pantalla en el tiempo libre.

Tiempo de sueño
Es muy importante para el crecimiento y desarrollo que mantengan horarios regulares para
acostarse y levantarse. Se recomienda dormir entre 9 y 11 horas para las edades de entre 5
y 13 años y entre 8 y 10 horas para las edades de entre 14 y 17 años Mantener un tiempo
de sueño suficiente ayuda a que puedan estar más atentos y aprendan mejor.

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