EL CONCEPTO DE LEY JURÍDICA CONTENCIOSO ADMINISTRATIVA EN
VENEZUELA
Son un Conjunto de normas que regulan la jurisdicción contencioso administrativa:
Esta jurisdicción se encarga de resolver las controversias que surgen entre los
ciudadanos y la administración pública, incluyendo los actos administrativos, las
relaciones jurídico-administrativas y los posibles daños causados por la
administración.
En Venezuela, el ámbito jurídico contencioso-administrativo se organiza bajo la
Ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa (LOJCA). Este sistema
está conformado por órganos judiciales especializados, con la Sala Político-
Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia como máxima instancia. A
continuación, se encuentran los Juzgados Nacionales de la Jurisdicción
Contencioso Administrativa, los Juzgados Superiores Estadales y los Juzgados de
Municipio de la Jurisdicción Contencioso Administrativa.
Organización de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa en Venezuela:
Sala Político-Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia:
Es la instancia más alta del sistema, encargada de resolver los recursos de
apelación y casación en materia contencioso-administrativa.
Juzgados Nacionales de la Jurisdicción Contencioso Administrativa:
Estos juzgados están ubicados en Caracas y son competentes para conocer los
recursos contencioso-administrativos en materia de actos administrativos de
carácter general o que afecten a personas en todo el territorio nacional.
Juzgados Superiores Estadales de la Jurisdicción Contencioso Administrativa:
Estos juzgados están ubicados en las capitales de los estados y son competentes
para conocer los recursos contencioso-administrativos en materia de actos
administrativos que afecten a personas en el territorio del estado.
Juzgados de Municipio de la Jurisdicción Contencioso Administrativa:
Estos juzgados están ubicados en los municipios y son competentes para conocer
los recursos contencioso-administrativos en materia de actos administrativos que
afecten a personas en el territorio del municipio.
Función de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa:
El principal objetivo de este sistema es la protección de los derechos de los
ciudadanos frente a los actos administrativos de las autoridades públicas,
garantizando que estos actos sean legales y legítimos. La jurisdicción
contencioso-administrativa puede anular actos administrativos, condenar al pago
de sumas de dinero por responsabilidad administrativa, y ordenar la reparación de
daños y perjuicios.
Proceso Contencioso-Administrativo:
El procedimiento contencioso-administrativo se inicia con la presentación de una
demanda ante el juez competente, donde se formula la solicitud de anulación o
modificación de un acto administrativo. A continuación, se debe presentar la
prueba de los hechos y alegaciones, y se siguen los diferentes pasos del proceso
según lo dispuesto en la Ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso-
Administrativa.
El Tribunal Supremo de Justicia es el órgano judicial superior que resuelve los
casos, y su decisión es final.
LA BASE CONSTITUCIONAL
La base constitucional para el contencioso administrativo se encuentra en el
reconocimiento del derecho a la tutela judicial efectiva y al acceso a la justicia, así
como en la garantía de los derechos fundamentales ante la acción de la
Administración. En muchos países, la Constitución establece la posibilidad de
recurrir ante los tribunales para impugnar actos administrativos que se consideren
ilegales o injustos.
En Venezuela, la base constitucional del contencioso administrativo se encuentra
principalmente en el artículo 259 de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela, el cual establece la competencia de la jurisdicción contencioso
administrativa para conocer de las controversias sobre actos y omisiones de la
Administración Pública que puedan afectar los derechos e intereses legítimos de
los ciudadanos. Además, el artículo 141 de la Constitución establece que la
Administración Pública está sometida a la ley y al control jurisdiccional, reforzando
la base para la protección de los derechos en el contencioso administrativo.
El Artículo 259:
COMPETENCIA:
Confirma que la jurisdicción contencioso administrativa es la encargada de
resolver las controversias derivadas de los actos de la Administración Pública.
Protección de derechos:
Garantiza la protección de los derechos de los ciudadanos ante posibles abusos o
irregularidades en la actuación de la Administración.
El Artículo 141:
Sometimiento a la ley:
Establece que la Administración Pública debe cumplir con las leyes y normas
vigentes.
CONTROL JURISDICCIONAL:
Refuerza la idea de que los actos de la Administración pueden ser objeto de
control judicial.
En resumen, estos artículos constitucionales sientan las bases legales para que
los ciudadanos puedan ejercer su derecho a la protección judicial contra actos
administrativos que consideren ilegales o perjudiciales, garantizando la debida
aplicación de la ley y el respeto a los derechos ciudadanos. odos
ORGANOS COLEGIADOS DE LA LEY ORGANICA CONTENCIOSA
ADMINISTRATIVA:
1. SALA POLITICA CONTENCIOSA ADMINISTRATIVA:
En Venezuela, la Sala Contencioso Administrativa (o Sala Político-
Administrativa) del Tribunal Supremo de Justicia es un órgano judicial
especializado en la resolución de conflictos entre la administración pública y
los ciudadanos. Su principal función es garantizar la legalidad de la
actuación administrativa y proteger los derechos de los administrados.
ÓRGANO JUDICIAL ESPECIALIZADO:
La Sala Contencioso Administrativa es un órgano de la jurisdicción contencioso-
administrativa, encargada de resolver las controversias que surjan de la actividad
de la administración pública.
CONTROL DE LA LEGALIDAD:
Su función primordial es revisar la legalidad de los actos administrativos,
asegurando que la administración actúe dentro de los límites legales y que sus
decisiones sean justas y razonables.
PROTECCIÓN DE DERECHOS:
La Sala Contencioso Administrativa se asegura de que la administración pública
respete los derechos de los ciudadanos y los intereses legítimos de los
administrados, brindando un mecanismo de defensa ante actos administrativos
que puedan resultar perjudiciales.
MÁXIMA INSTANCIA:
La Sala Político-Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia es la máxima
instancia de la jurisdicción contencioso-administrativa, y sus decisiones son
definitivas, salvo en los casos excepcionales previstos en la Constitución.
COMPETENCIA:
La Sala Contencioso Administrativa tiene competencia para conocer de los
recursos interpuestos contra actos y resoluciones de la administración pública, así
como de las controversias que se susciten en relación con la actividad
administrativa.
2. Juzgados Nacionales:
Los Juzgados Nacionales de la jurisdicción contencioso-administrativa, según la
Ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativa, son competentes para
conocer de:
Demandas contra la República, los estados, los municipios, o instituciones
autónomas.
Casos relacionados con la anulación de actos administrativos.
Demandas de responsabilidad administrativa.
Casos relacionados con la ejecución de actos administrativos.
Distribución de los Juzgados Nacionales en Venezuela:
Actualmente, existen dos juzgados nacionales en la Región Capital (Distrito
Capital, Miranda, Vargas, Aragua, Carabobo y Guárico) y un juzgado en la Región
Centro-Occidente (Cojedes, Falcón, Yaracuy, Lara y Portuguesa).
4. LOS JUZGADOS SUPERIORES ESTADALES DE LO CONTENCIOSO
ADMINISTRATIVO
son órganos judiciales en primera instancia que se encargan de resolver conflictos
entre ciudadanos y la administración pública en los estados.
En qué consiste su función:
Primera instancia:
Estos juzgados son los que primero resuelven los casos relacionados con la
administración pública en cada estado.
COMPETENCIA TERRITORIAL:
Su ámbito de actuación se limita al territorio del estado en el que se encuentran.
Materia contencioso-administrativa:
Se encargan de resolver los casos que involucran la actuación de la
administración pública, como impugnación de actos administrativos, entre otros.
JUSGADOS DE MUNICIPIO:
Los Juzgados Contencioso Administrativo de Municipio son órganos judiciales que
se encargan de resolver conflictos entre particulares y las Administraciones
Públicas Municipales, especialmente cuando se consideran que los actos o
decisiones de estas últimas son ilegales o lesivos para los derechos de los
ciudadanos. En esencia, son los jueces que resuelven las reclamaciones que los
ciudadanos hacen contra los actos del gobierno municipal.
Funciones de los Juzgados Contencioso Administrativo de
Municipio:
Control de la legalidad de los actos administrativos municipales:
Los juzgados se aseguran de que los actos administrativos municipales cumplan
con la ley y no infrinjan los derechos de los ciudadanos.
Resolución de conflictos:
Resuelven los conflictos entre los ciudadanos y el gobierno municipal,
especialmente cuando se considera que los actos de la administración municipal
son ilegales o injustos.
Tutela de derechos:
Protegen los derechos e intereses legítimos de los ciudadanos en relación con la
actuación de la administración municipal.
La jurisprudencia contencioso administrativa es el conjunto de criterios y
lineamientos que los tribunales establecen al resolver casos específicos
relacionados con la actividad administrativa. Estas decisiones, a lo largo del
tiempo, van conformando un cuerpo de normas que ayudan a definir la forma en
que se debe interpretar y aplicar el derecho administrativo en Venezuela.
JURISPRUDENCIAS
Tuesday May 21, 2013
Resolution Date
Issuing Organization Sala Político Administrativa
Judge Emiro García Rosas
Procedure Acción de Amparo
ACCIDENTAL
Magistrado Ponente: E.G.R.
Exp. Nº 2013-0279
Mediante escrito consignado ante esta Sala en fecha 15 de febrero de 2013, la ciudadana
Heliades Coromoto RIVAS ARAUJO (C.I. 4.321.152 e INPREABOGADO Nº 90.173)
actuando en su nombre, interpuso amparo contra la sentencia N° 2012-2067 de fecha 16 de
octubre de 2012, dictada por la CORTE SEGUNDA DE LO CONTENCIOSO
ADMINISTRATIVO.
El 19 de febrero de 2013 se dio cuenta en Sala y se designó ponente al Magistrado Emiro
García Rosas a los fines de decidir la solicitud de amparo contra sentencia.
En fecha 21 de febrero de 2013 el Magistrado Emilio Ramos González se inhibió, por
cuanto en su condición de juez integrante de la mencionada Corte Segunda emitió opinión
en el presente asunto.
El 27 de febrero de 2013 la actora consignó escrito con sus anexos.
En fecha 12 de marzo de 2013 se ordenó la convocatoria del respectivo Magistrado o
Magistrada suplente.
El 14 de mayo de 2013 la Magistrada Suying O.G. aceptó la convocatoria para constituir la
Sala Accidental.
En fecha 15 de mayo de 2013 se dejó constancia de la constitución de la Sala Político
Administrativa Accidental, la cual quedó conformada así: Presidente, Magistrado Emiro
García Rosas; Vicepresidenta, Magistrada Evelyn Marrero Ortíz; la Magistrada Trina
Omaira Zurita, y las Magistradas Suplentes M.M.T. y Suying O.G.. Se ratificó como
Ponente al Magistrado Emiro García Rosas.
I
ANTECEDENTES
En fecha 29 de agosto de 2006 la actora interpuso ante el Juzgado Superior en lo Civil y
Contencioso Administrativo de la Región Centro Occidental querella funcionarial contra la
República Bolivariana de Venezuela, por órgano del Registro Inmobiliario del Primer
Circuito del Municipio Iribarren del Estado Lara, en donde “…solicit[ó] el cese de las
actuaciones materiales desplegados por el ciudadano Registrador Subalterno del Primer
Circuito del Municipio Iribarren del Estado Lara, constante en asignación de trabajo no
acorde con el cargo para el cual no está designada (…) que sean cancelados por parte del
empleador las diferencias de remuneración que se establezcan por el desacato a su
designación de cargo (…) una inspección de los libros contables, nominas de pago llevadas
por esa oficina, a fin de establecer la diferencia mediante la comparación con todos los
abogados I de esa misma dependencia; que las cantidades estimadas sean estimadas por
[ese] tribunal y que sean debidamente indexadas” (sic).
Por sentencia S/N del 1 de octubre de 2009 el referido Juzgado declaró parcialmente con
lugar la querella funcionarial y ordenó “…a la República Bolivariana de Venezuela
representada por el Registro Inmobiliario del Primer Circuito del Municipio Iribarren del
Estado Lara al pago de la diferencia de remuneración a que tiene derecho la parte
querellante en forma igual a la que devenga los funcionarios que ocupan el mismo cargo, es
decir Abogado I, desde la fecha de la interposición de la demanda hasta que quede
definitivamente firme el presente fallo (…) la realización de una experticia complementaria
del fallo de conformidad con el artículo 429Código de Procedimiento Civil a los efectos del
cálculo de que le corresponde a la querellante por falta de pago de remuneración y
emolumentos de conformidad con la Ley…” (sic).
En virtud de las apelaciones ejercidas en fechas 2 y 8 de octubre de 2009 por la
representación judicial de la Procuraduría General de la República y la actora contra la
anterior sentencia, dicha causa fue remitida a la Corte Segunda de lo Contencioso
Administrativo.
A través de sentencia N° 2012-2067 del 16 de octubre de 2012 la mencionada Corte
Segunda declaró “…QUE ES COMPETENTE para conocer de los recursos de apelación
(…) DESISTIDOS los recursos de apelación interpuestos (…) PROCEDENTE la consulta
de ley de la decisión dictada por el Juzgado de Instancia (…) REVOCA la sentencia dictada
en fecha 1° de octubre de 2009 por el Juzgado Superior en lo Civil y Contencioso
Administrativo de la Región Centro Occidental (…) SIN LUGAR el recurso contencioso
administrativo funcionarial…”.
Contra la referida decisión de la Corte Segunda de lo Contencioso Administrativo, la
accionante interpuso el 15 de febrero de 2013 amparo ante esta Sala, aduciendo
indefensión “…para hacer efectivo el cobro de los emolumentos dejados de percibir; dicha
Sentencia lesiona [su] derecho a la defensa de [su] patrimonio no permitiendo hacer
efectivo el cobro de [su] dinero y que fue negado por el Registrador Inmobiliario del Primer
Circuito en ese momento. Es por lo que [se] AMPAR[A] en el presente acto, ante [este]
Alto Tribunal a fin de recuperar [sus] derechos lesionados por Sentencia que consider[a]
injusta…”.
II
COMPETENCIA DE LA SALA
Previamente es necesario revisar la competencia de esta Sala para decidir el asunto
planteado.
En este sentido se observa que la actora interpuso amparo contra la sentencia N° 2012-2067
del 16 de octubre de 2012, dictada por la Corte Segunda de lo Contencioso Administrativo,
que declaró “…QUE ES COMPETENTE para conocer de los recursos de apelación (…)
DESISTIDOS los recursos de apelación interpuestos (…) PROCEDENTE la consulta de
ley de la decisión dictada por el Juzgado de Instancia (…) REVOCA la sentencia dictada en
fecha 1° de octubre de 2009 por el Juzgado Superior en lo Civil y Contencioso
Administrativo de la Región Centro Occidental (…) SIN LUGAR el recurso contencioso
administrativo funcionarial…”.
Con relación al amparo contra sentencias, la Sala Constitucional estableció en decisión N°
87 de fecha 14 de marzo de 2000, lo siguiente:
(…) Sobre la base de las consideraciones que anteceden, así como de la doctrina
establecida por la Sala en su sentencia del 20 de enero de 2.000 (expediente N° 00-002,
caso E. Mata Millán), se ratifica que:
7.1: Es competencia de la Sala Constitucional el conocimiento de las acciones de amparo
que se ejerzan, por vía principal, contra las decisiones de última instancia que dicte la
Corte Primera de lo Contencioso Administrativo.
Asimismo, es competencia de la Sala Constitucional el conocimiento de las consultas y
apelaciones que se ejerzan contra las sentencias de la citada Corte Primera de lo
Contencioso Administrativo, cuando ésta conozca, por vía principal, de acciones de
amparo en primera instancia.
A la vez, en los casos en que el conocimiento de las acciones de amparo en primera
instancia corresponda a los Juzgados Superiores en lo Contencioso Administrativo, el
conocimiento de las apelaciones y consultas que se ejerzan contra las sentencias que éstos
pronuncien, será de competencia de la Corte Primera de lo Contencioso
Administrativo. En estos casos, la Sala Constitucional sólo podrá acceder al examen de la
respectiva sentencia de amparo a través de la revisión prevista en el artículo 336, numeral
10, de la Constitución de la República.
7.2: Cuando, de conformidad con la disposición prevista en el artículo 5 de la Ley
Orgánica de Amparo sobre Derechos y Garantías Constitucionales, la pretensión de
amparo se formule, por vía cautelar, ante la Corte Primera de lo Contencioso
Administrativo, a título de tribunal competente, conjuntamente con la pretensión
contencioso administrativa de anulación, el conocimiento de las consultas y apelaciones
que se ejerzan contra la correspondiente sentencia de amparo, así como el conocimiento
de los recursos que se intenten contra la sentencia definitiva, o contra las interlocutorias
con fuerza de definitivas, que se pronuncien sobre la pretensión anulatoria, serán de
competencia de la Sala Político Administrativa de este Tribunal Supremo de Justicia. (…)
(negrillas de esta Sala).
El criterio expuesto ha sido reiterado por aquella Sala, entre otras, en decisión N° 2.687 del
25 de noviembre de 2004.
Asimismo se observa que el amparo contra sentencia que se examina fue interpuesto en
fecha 15 de febrero de 2013, es decir, en plena vigencia de la Ley Orgánica del Tribunal
Supremo de Justicia, texto legal que establece en el numeral 20 del artículo 25, lo siguiente:
Artículo 25. Son competencias de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de
Justicia: (…)
20.- Conocer las demandas de amparo constitucional autónomo contra las decisiones que
dicten, en última instancia, los juzgados superiores de la República, salvo de las que se
incoen contra la de los Juzgados Superiores en lo Contencioso Administrativo (…)
.
Al respecto aquella Sala ha precisado lo siguiente:
(…) Corresponde a esta Sala determinar su competencia para conocer de la acción de
amparo constitucional interpuesta y, al respecto, se observa que la misma se ejerció contra
la decisión dictada el 29 de junio de 2010, por el Juzgado Cuarto de los Municipios
Maracaibo, J.E.L. y San Francisco de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia (…)
Ahora bien, con respecto a la acción de amparo constitucional, particularmente en lo que
se refiere a las competencias de esta Sala que derivan de la Ley del Tribunal Supremo de
Justicia, cabe referir que de conformidad con el artículo 25, numeral 20 corresponde
conocer de las acciones de amparo que se intenten contra decisiones dictadas por los
Tribunales o Juzgados Superiores de la República -salvo los Juzgados Superiores de lo
Contencioso Administrativo-, las Cortes de lo Contencioso Administrativo y las C.d.A. en
lo Penal, en tanto su conocimiento no estuviere atribuido a otro Tribunal, en consecuencia
de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 4 de la Ley Orgánica de Amparo sobre
Derechos y Garantías Constitucionales, que dispone, lo siguiente:
(…)
A la luz del referido contenido normativo, la Sala, mediante decisión Nº 1 del 20 de enero
de 2000 (caso: E.M.M.), estableció lo siguiente:
(…)
En el caso de autos, visto que la acción de amparo se interpuso contra una decisión
dictada por el Juzgado Cuarto de los Municipios Maracaibo, J.E.L. y San Francisco de la
Circunscripción Judicial del Estado Zulia, la Sala, coherente con el criterio atributivo de
competencia establecido en el artículo 4 de la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y
Garantías Constitucionales y la jurisprudencia citada, estima que el órgano jurisdiccional
competente para conocer de dicha acción es un Tribunal de Primera Instancia en materia
civil de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, por ser la alzada natural, ya que a
éstos les corresponde conocer de los amparos ejercidos por presuntas lesiones de derechos
constitucionales provenientes de decisiones u omisiones de los Juzgados de Municipio
(Vid. Sent. Nº 626/2003 y 3.500/2003). (…)
(Sentencia de la Sala Constitucional N° 823 de fecha 6 de junio de 2011) (negrillas de esta
Sala).
Visto que el presente caso versa sobre un amparo contra una sentencia dictada por la Corte
Segunda de lo Contencioso Administrativo, esta Sala, en aplicación de la normativa y del
criterio jurisprudencial citado, declina la competencia para conocer y decidir este asunto en
la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia. En consecuencia, ordena remitir
las actuaciones a la mencionada Sala (ver sentencia de esta Sala N° 681 del 12 de junio de
2012). Así se determina.
III
DECISIÓN
Conforme a los precedentes razonamientos, esta Sala Político-Administrativa Accidental
del Tribunal Supremo de Justicia, administrando justicia en nombre de la República y por
autoridad de la Ley, declara: se DECLINA la competencia para conocer y decidir este
asunto en la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia. En consecuencia,
ORDENA remitir las actuaciones a la mencionada Sala.
Publíquese, regístrese y comuníquese. Cúmplase lo ordenado.
Dada, firmada y sellada en el Salón de Despacho de la Sala Político-Administrativa del
Tribunal Supremo de Justicia, en Caracas, a los veintiún (21) días del mes de mayo del año
dos mil trece (2013). Años 203º de la Independencia y 154º de la Federación.
El Presidente -
Ponente E.G.R.
Las Magistradas,
T.O.Z.
SUYING O.G.
La Secretaria, S.Y.G.
En veintiuno (21) de mayo del año dos mil trece, se publicó y registró la anterior sentencia
bajo el Nº 00476, la cual no está firmada por la Magistrada Trina Omaira Zurita y la
Magistrada Suplente Suying O.G., por motivos justificados.
La Secretaria, S.Y.G.
Judgement Number
Docket Number
Date
EN SALA PLENA
Magistrada Ponente:M.C. AMELIACH VILLARROEL
Exp. Nro. AA10-L-2017-000051
Mediante oficio Nro. 363-2017 de fecha 18 de abril de 2017, recibido en
esta Sala Plena el día 5 de mayo de ese año, el Juzgado Superior en lo Civil y
Contencioso Administrativo de la Región Centro-Occidental remitió el expediente
contentivo de la demanda por cumplimiento de contrato interpuesta por el
abogado R.F. Guevara Velasco (INPREABOGADO Nro. 45.804), actuando en su
carácter de apoderado judicial de la sociedad mercantil TÉCNICA DE
CONSERVACIÓN AMBIENTAL (S.A.T.E.C.A.), inscrita –según consta en autos–
ante la Oficina del Registro Mercantil Segundo de la Circunscripción Judicial del
entonces Distrito Federal y Estado Miranda, bajo el Nro. 13, Tomo 64-A Segundo,
de fecha 20 de mayo de 1982, cuyos estatutos han sido modificados en varias
oportunidades, siendo anotada la última de ellas ante el Registro Mercantil
Segundo de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, bajo el Nro. 31, Tomo 9-A,
del 14 de marzo de 2011; contra el INSTITUTO DE ASEO URBANO Y
DOMICILIARIO DEL MUNICIPIO IRIBARREN DEL ESTADO LARA
(I.M.A.U.B.A.R.), creado –tal como se indica en las actas– a través de
una “(…) Ordenanza publicada en la Gaceta Municipal de fecha 29/12/1988, N°
545, reformada en fecha 29/02/1990 por Gaceta Municipal N° 576 (…)” (sic).
Dicha remisión se realizó en virtud de la regulación de competencia
planteada el 4 de abril de 2017, por el abogado J.A.A.C. (INPREABOGADO
Nro. 29.566), ratificada el día 6 de ese mes y año por el abogado J.N.A.A.
(INPREABOGADO Nro. 131.343), actuando ambos en su carácter de apoderados
judiciales de la parte demandada, en razón de la decisión emitida el 27 de marzo
de 2017 por el Juzgado en referencia, en la cual: i) declaró su incompetencia para
conocer en primera instancia la demanda supra descrita y, ii) declinó la
competencia para ello en la Sala Político-Administrativa de este Supremo Tribunal.
En fecha 5 de mayo de 2017, se designó ponente a la Magistrada
M.C. AMELIACH VILLARROEL, a los fines de resolver lo que fuere
conducente.
Realizado el estudio de las actas que conforman el expediente, esta
Sala Plena pasa a decidir la regulación de competencia planteada, con
fundamento en las siguientes consideraciones:
ANTECEDENTES
El 16 de enero de 2017, el abogado R.F.G.V., actuando en su
carácter de apoderado judicial de la sociedad mercantil Técnica de
Conservación Ambiental (S.A.T.E.C.A.), interpuso ante el Juzgado
Superior en lo Civil y Contencioso Administrativo de la Región Centro-
Occidental, demanda por cumplimiento de contrato contra el Instituto de
Aseo Urbano y Domiciliario del Municipio Iribarren del Estado Lara
(I.M.A.U.B.A.R.), con base en los argumentos que se narran a
continuación:
De los hechos:
En primer lugar, manifestó que el 30 de enero de 1998 su
representada y el Instituto demandado suscribieron un contrato de
concesión para la prestación del servicio de aseo urbano domiciliario en
la Zona Sur del Municipio Iribarren del Estado Lara.
Señaló que el alcance de ese contrato “(…) fue definido en la cláusula
2, correspondiéndole la recolección y transporte de los desechos sólidos
domiciliarios, los provenientes de establecimientos públicos, (…) industriales, los
desechos peligrosos tóxicos, previa autorización, y los provenientes de zonas de
difícil acceso. También incluyó los servicios de barrido manual y el mecánico y el
servicio de disposición final de los desechos recolectados en el vertedero de Pavia,
así como también la recolección por servicios especiales”.
Precisó que la “(…) administración del servicio tarifario le fue
asignada de manera exclusiva a la empresa SATECA, a ser realizada a
través de ENELBAR, comprensivo de la administración y aplicación de
tarifas a los usuarios y su recaudación mensual, conforme a las tarifas
autorizadas en forma previa por el Instituto de aseo IMAUBAR (…)”.
Indicó que para el inicio de la concesión “(…) ambas partes aceptaron
las tarifas vigentes para el 01/11/98, entendiendo que uno de los factores para
mantener el equilibrio económico financiero del contrato, es que exista
una relación justa de costo precio (sic) del servicio, razón por la cual se
estableció que El Instituto aplicaría semestralmente para el aumento o
disminución de las tarifas, el índice de precios al consumidor del Banco Central de
Venezuela, salvo cuando dentro del período de vigencia de las tarifas, surgieren
variaciones en las estructuras de costos del servicio, por causas de Ley, Decretos,
Reglamentos o Resoluciones del Ejecutivo Nacional, o cuando el IPC del Banco
Central de Venezuela varíe en más de un 10%, luego del último ajuste tarifario
realizado, lo cual debía ser justificado y documentado (…)”.
Manifestó que la “(…) contraprestación que debía pagar la empresa
concesionaria a El Instituto era el uno por ciento (1%) mensual de los
ingresos efectivamente recaudados. El cuatro y medio por ciento (…) de
los ingresos efectivamente recaudados por concepto de participación de
El Instituto en los ingresos brutos. Además (…) la concesionaria debía
cancelar a El Institutopor el uso del vertedero, de manera inicial
Bs. 2.200 por tonelada de basura dispuesta en el vertedero (…)”.
Apuntó que la “(…) duración del contrato se estableció en doce (12)
años contados a partir del 1 de noviembre de 1998 (hasta 2010) y
prorrogable por una sola vez por un lapso de ocho (8) años (hasta
noviembre de 2018), en forma automática (…).Para el adecuado
cumplimiento del contrato y con el fin de evitar la suspensión de este
servicio tan vital para la salubridad pública, [sostuvo que] las partes
entendieron desde el inicio mismo del contrato, la necesidad de
mantener el equilibrio económico financiero del contrato, a ser cubierto
a través del ajuste de las tarifas pagadas por los usuarios del servicio,
de allí que a lo largo del contrato se [haya señalado] que las tarifas
deben ser revisadas permanentemente, de manera que en el momento
que los costos del servicio resulten alterados, las tarifas sean
ajustadas” (agregados de la Sala).
Alegó que a pesar de “(…) lo acordado entre las partes y en presencia de
una economía altamente inflacionaria, los ajustes no fueron realizados en su
oportunidad por parte de El INSTITUTO, lo que llevó a las partes a concertar
sucesivas modificaciones al contrato de concesión, con el ánimo de evitar la
suspensión del servicio y para conciliar los ajustes esperados en los costos
operativos del servicio, ya gravemente afectados”.
En tal sentido, precisó que el contrato de concesión -originalmente
suscrito entre las partes- fue modificado en varias oportunidades, a
saber: 10 de febrero de 2009 y 9 de noviembre de 2010.
Manifestó que “(…) no obstante insistirse contractualmente en la
necesidad de mantener el equilibrio económico financiero del contrato a
través del ajuste de tarifas,el servicio se debió prestar sin experimentar
los ajustes que exigían sus costos reales, colocando a la empresa en una
grave situación económica que no le permitía la operatividad del
servicio” (sic).
Por ello, aseveró que “(…) para el año 2014, ambas empresas
IMAUBAR[y]SATECA, celebraron un contrato que denominaron
ADDEDUM(sic)donde se [consideró] (…) dar prioridad a la continuidad de la
prestación del servicio, reconociendo la verdad de los reclamos realizados por
SATECA, fundados en el desequilibrio económico financiero del contrato, ante el
retardo en la aprobación del ajuste de tarifas que se encuentran recogidos en
reconocimientos de deuda, tomando en cuenta la existencia de cantidades no
compensadas por el sistema tarifario aprobado por EL INSTITUTO, generadas por la
estructura de costos de SATECA y verificadas por EL INSTITUTO, por el cual se
procedió a reconocer la existencia de una deuda del año 2013, que no forma parte
del addendum, pero que será resuelta en tiempo perentorio; [así como] (…) la
existencia de una deuda consecuencia del desequilibrio económico y financiero del
contrato por el retardo en la aprobación del ajuste de tarifas (…)” (agregados de la
Sala).
Sostuvo que a “(…) pesar del compromiso asumido por las partes,
la situación continuó de la misma forma, de manera que no se hacían
los abonos a la deuda pendiente, ni se hacían los ajustes a las tarifas
que fueren suficientes para la cobertura de los costos reales del
servicio”.
Expuso que en “(…) presencia de una situación tan complicada, YA
GRAVEMENTE AFECTADO [el] EQUILIBRIO ECONÓMICO FINANCIERO DEL
CONTRATO, con el fin de evitar la suspensión del servicio, lograr el pago
de las deudas pendientes y el ajuste tarifario de los costos del
servicio, [se vieron] en la necesidad de suscribir con EL INSTITUTO
un nuevo ADDENDUM, en fecha 30 de junio de 2016, (…) que
recogía modificaciones al contrato de concesión vigente, denominado
como ADDENDUM que tuvo como objetivo: la modificación del ámbito
geográfico de El contratoreduciéndolo y restituyendo parte del mismo a
El Instituto” (agregados de la Sala).
Así pues, luego de narrar detalladamente cada una de las
modificaciones del addendum en referencia, la representación judicial de
la empresa actora añadió que a través del mismo “(…) se procedió a
actualizar el Plan Operativo 2016 acordando las partes que la estructura de costo
mensual del servicio sin IVA era para ese momento, junio de 2016, de ciento
noventa millones de bolívares (Bs. 190.000.000), EL CUAL SERÍA REVISADO Y
ACTUALIZADO DE MANERA MENSUAL CONFORME LO ESTABLECE EL CONTRATO”.
De igual forma, precisó que las partes también “(…) acordaron que
quince (15) días después de la entrada en vigencia del contrato, se revisarían,
definirían y aprobarían las estructuras de costos del servicio de los años que van
del 2013 al 2016, y que en caso de determinarse un desequilibrio económico no
cubierto por el sistema tarifario, se procedería a certificar la deuda
correspondiente, comprometiéndose EL INSTITUTO a implementar una política de
reducción de las deudas reconocidas y certificadas con SATECA, con abonos
respectivos del cincuenta por ciento (50%) de los créditos, derechos o acciones
que El Instituto tenga contra los usuarios del servicio para el 31/5/2016 (…)”.
Sin embargo, apuntó que en “(…) el transcurso del mes de julio de 2016
IMAUBAR no aprobó los costos de ese período, momento a partir del cual IMAUBAR
decidió mantener la estructura de costos igual. Luego durante los meses de julio,
agosto y septiembre, el monto de lo recaudado no cubría los costos aprobados”.
Seguidamente, manifestó que para el “(…) mes de octubre de 2016 las
autoridades municipales, el director de la Alcaldía (…), y el presidente de
IMAUBAR (…), solicitaron una reunión con la empresa, en la que [les] exigieron
suscribir una comunicación a CORPOELEC autorizando la transferencia directa a
IMAUBAR tanto de los montos recaudados en la zona cedida como del monto
equivalente al treinta por ciento (30%) de los derechos de concesión, cifra que
ascendió a la cantidad de CINCUENTA y SIETE MILLONES [de
bolívares] (Bs. 57.000.000,00) CALCULADOS SOBRE LA BASE DEL ÚLTIMO COSTO
APROBADO PARA EL MES DE JUNIO DE 2016 de Bs. 190.000.000,00, en
contravención a lo estipulado por el último ADDENDUM” (agregado de la Sala).
Afirmó que la misma situación “(…) se presentó para el mes de
Noviembre, oportunidad en la que fue convocada la empresa para firmar una
comunicación a CORPOELEC en lo (sic) mismos términos de la anterior, momento
para el cual le fue informada a la empresa que para ese mes solo sería autorizado
un monto de Bs. 171.000.000,00, lo que no fue aceptado pues estaba por debajo
del costo aprobado para el mes de junio de 2016 y reconocido por las partes en el
último ADDENDUM”.
De allí, arguyó que a “(…) partir de ese encuentro no se produjeron más
reuniones que permitieran concertar una salida que asegurare la estabilidad del
servicio, situación agravada en el hecho que la empresa recaudadora CORPOELEC,
no ha realizado más transferencias a la empresa concesionaria SATECA, conforme
había sido pactado contractualmente, debido a que IMAUBAR les dirigió
comunicación ordenándoles no desembolsar más recursos a SATECA por encima
de Bs. 190.000.000,00, además de imponer que la empresa recaudadora fuere
otra, a saber: SERDECO, C.A., en clara contravención a lo establecido en el último
ADDENDUM suscrito entre las partes, a lo previsto en el contrato de concesión
vigente, a lo acordado en el contrato de facturación y recaudación celebrado por
SATECA E IMAUBAR con CORPOELEC, además de ir en contra de [lo] establecido en
la Ley de Gestión Integral de la Basura y en la Ley Orgánica del Poder Público
Municipal(…)” (agregado de la Sala).
Adujo que “(…) para el mes de diciembre de 2016 CORPOELEC le
tiene retenido a SATECA la cantidad de ciento noventa y seis millones,
novecientos veintiún mil ciento cincuenta y seis bolívares
(Bs. 196.921.156,00), dejando de aprobar los costos de los meses de
julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre y diciembre de 2016”.
Esgrimió que “(…) no obstante haberse establecido que cuando el
sistema tarifario no garantizareel equilibrio económico, SATECA estaría
autorizada contractualmente, sin que ello pudiere implicare (sic) un
incumplimiento contractual, a dejar de realizar los aportes referentes al
compromiso de responsabilidad social, responsabilidad ciudadana y el
pago por los derechos de concesión, los ajustes acordados no fueron
cumplidos por EL INSTITUTO, no procediéndose a hacer los ajustes de
tarifas, ni gestionar el pago a través de otra forma de compensación, lo
cual no ocurrió debido a que EL INSTITUTO asumió la administración del
sistema de tarifas, reteniendo de manera directa de la empresa
recaudadora, los montos obtenidos por recaudación por el pago del
servicio, de manera que solamente le fue reconocido y pagado a la
empresa concesionaria, el costo del servicio del mes de junio del año
2016, colocando a [dicha compañía] en una grave situación que impide
la continuidad de la prestación del servicio al no poder cumplir con la
cobertura mínima de los costos que significan mantener operativa la
empresa para la prestación de [ese] servicio (…)” (agregados de la
Sala).
Apuntó que de esa forma “(…) el equilibrio económico financiero del
contrato además de verse afectado con las distorsiones acontecidas en la
economía nacional, su aumento no fue cubierto en forma plena por el ajuste
tarifario y llevó a las partes, para evitar la suspensión del servicio, a la celebración
de cambios en el contrato original de concesión, a través de las cuales les fueron
aumentadas las obligaciones a la empresa concesionaria, llegando a significar, en
el último de los casos, una reducción del alcance territorial de la prestación del
servicio, sin que hasta la fecha se hubiere logrado que EL INSTITUTO cumpla con
su obligación de mantener el equilibrio económico financiero del contrato, de
ajustar los costos del servicio, ni de pagar deudas pendientes ya acreditadas, de
manera que desde el año 2013, la real estructura de costos del servicio no ha sido
cubierta”.
Del derecho:
Al respecto, la representación judicial de la empresa demandante
señaló que habiendo cumplido esta última “(…) con sus obligaciones
contractuales, hecho expresamente reconocido por EL INSTITUTO (IMAUBAR), y en
presencia de una deuda considerable que amenaza con la interrupción del
servicio (…) es por lo que [pidió] el cumplimiento de las cláusulas 2°, literal F, 29°,
parágrafo tercero del Contrato de Concesión (…) de fecha 30 de octubre de
1998 (…); así como las cláusulas 2°, numeral 7, la 32°, parágrafo 2°, la 33°, 36°,
37, parágrafo primero, 38° y 39° del ADENDUM N° 1° (…) [de] fecha 10 de febrero
del año 2009 (…). También en las cláusulas segunda, tercera, séptima y octava
del ADDENDUM del año 2014 suscrito entre las partes y las cláusulas 5°,
6° [del] ADDENDUMnotariado en fecha 30 de junio de 2016 (…)” (agregados de la
Sala).
Con base en lo antes expuesto, y de conformidad con lo establecido
en los artículos 178, numeral 4constitucional, 56, 69 y 73 de la Ley
Orgánica del Poder Público Municipal, así como en los artículos 9,
numerales 1 y 4; 76 y 78 de la Ley Orgánica de la Gestión Integral de la
Basura y en las cláusulas supra mencionadas, la representación judicial
de la parte accionante demandó por cumplimiento de contrato al
Instituto de Aseo Urbano y Domiciliario del Municipio Iribarren del Estado
Lara (I.M.A.U.B.A.R.), para que cumpla tanto con este último como con
los addendum suscritos, o en su defecto “(…) sea condenado (…)
[a] mantener el equilibrio económico financiero del contrato, de ajustar los costos
del servicio, y pagar [las] deudas pendientes ya acreditadas” (agregados de la
Sala).
Finalmente, solicitó que se decretara medida cautelar
innominada “(…) por la cual se le [ordenara] a C.A., ENERGÍA DE BARQUISIMETO
(ENELBAR), filial de la Corporación Eléctrica Nacional (CORPOELEC), o a quien haga
sus veces, continuar entregando en forma directa a la empresa SATECA la
liquidación de las cantidades recaudadas por el cobro de tarifas del servicio de
Aseo Urbano y Domiciliario en la [Z]ona Sur del Municipio Iribarren del Estado
Lara, (previas las deducciones de Ley), que se corresponde con el ámbito territorial
dentro del cual se encuentra vigente el contrato de concesión suscrito entre
SATECA e IMAUBAR, dentro de los límites en que fueron modificados en la cláusula
segunda del ADDENDUM de fecha 30 de junio de 2016 (…) todo ello de
conformidad con lo previsto en las cláusulas 37 del mencionado ADDENDUM y
las (sic) números de primera, tercera y cuarta del convenio suscrito entre las
empresas ENELBAR, SATECA e IMAUBAR (…) por cuenta y a favor de SATECA,
acorde con las facultades que le fueron conferidas en el contrato de
concesión” (sic) (agregados de la Sala).
Mediante auto del 23 de enero de 2017, el Juzgado Superior en lo
Civil y Contencioso Administrativo de la Región Centro-Occidental
admitió la demanda interpuesta y ordenó citar al Síndico Procurador del
Municipio Iribarren del Estado Lara, al Presidente del Instituto
demandado y al Presidente de la Energía Eléctrica de Barquisimeto
(ENELBAR); asimismo, acordó notificar al Alcalde del Municipio Iribarren
del Estado Lara y abrir cuaderno separado para tramitar la medida
cautelar peticionada.
En esa misma oportunidad (23 de enero de 2017), la representación
judicial de la empresa demandante consignó escrito a fin
de “(…) complementar la solicitud de medida cautelar requerida en la
demanda (…)”.
En fecha 24 de enero de 2017, el Juzgado a quo dictó decisión en el
cuaderno separado del caso sub examine,por medio de la cual
declaró “(…) PROCEDENTE la medida cautelar innominada solicitada en la
demanda de contenido patrimonial, interpuesto (sic) por el (…) apoderado judicial
de la empresa SOCIEDAD ANÓNIMA TÉCNICA DE CONSERVACIÓN
AMBIENTAL (SATECA), (…) contra el INSTITUTO MUNICIPAL DE ASEO
URBANO Y DOMICILIARIO DE BARQUISIMETO (IMABUBAR)” y ordenó
a “(…) la Compañía Anónima Energía de Barquisimeto (ENELBAR), filial de la
Corporación Eléctrica Nacional (CORPOELEC) (…) entregar en forma directa a la
Sociedad Anónima Técnica de Conservación Ambiental, la liquidación de las
cantidades recaudadas por el cobro de tarifas del servicio de Aseo Urbano y
Domiciliario en la Zona Sur del Municipio Iribarren del Estado Lara, con las
deducciones previstas en la Ley, hasta tanto se dicte sentencia definitiva en el
presente asunto”.
El 8 de marzo de 2017, los ciudadanos E.S. Colmenares Lucena y
Eyerson J.M.G. (cédulas de identidad Nros. 14.759.364 y 15.597.916,
respectivamente), actuando en su carácter de Secretario General y Secretario de
Finanzas del Sindicato Único de Trabajadores Bolivarianos, Recolectores, Similares,
Afines y Conexos del Estado Lara (SUBTREL), en nombre y representación de los
trabajadores y trabajadoras de la empresa SATECA, C.A., antes identificada,
asistidos por el abogado Xavier R.C.F. (INPREABOGADO Nro. 263.108), propusieron
“(…) ACCIÓN DE TERCERÍA (…)” a favor de la parte demandante en el caso de
autos, solicitud que fue admitida por el Juzgado a quo a través del auto de fecha
13 de marzo de 2017.
Por decisión emitida en el cuaderno separado el 15 de marzo de
2017, el Tribunal a quo declaró parcialmente con lugar la oposición
presentada el 9 de febrero de 2017, por el abogado J.A. P.G.
(INPREABOGADO Nro. 78.826), actuando en su carácter de apoderado judicial
del Instituto demandado contra la sentencia del 24 de enero de 2017, en la que
dicho juzgado otorgó la medida cautelar solicitada, siendo ésta confirmada con las
modificaciones siguientes:
“• Se ordena a SATECA pagar a IMAUBAR, sobre la
cantidad de Un mil dos Millones doscientos Treinta mil
cuatrocientos cincuenta y dos Bolívares con cincuenta
céntimos (Bs. [Link],58) (sic),el equivalente al
cuatro y medio por ciento (4½ %) de los ingresos
efectivamente recaudados por SATECA, en virtud de la
explotación del servicio, así como también la cantidad
equivalente al Treinta por ciento (30%) de los derechos
de concesión, tres por ciento (3%) por responsabilidad
social y el uno (1%) de educación ambiental, de la
Estructura de Costo que se mantiene vigente desde el
01/06/2016, suscrita en fecha 23 de noviembre de
2016; estimada en la cantidad de ciento noventa
millones de Bolívares (Bs. 190.000.000,00) correspondiente
a los meses de enero y febrero del año en curso.
• Se ordena a ENELBAR filial de CORPOELEC ente
recaudador y facturador o quien haga sus veces,
entregar de forma directa a SATECA la cantidad
recaudada por la prestación del servicio de recolección
de Aseo urbano, previa deducción del 30% de los
derechos de concesión, tres por ciento (3%) por
responsabilidad social y el uno (1%) de educación
ambiental, de la Estructura de Costo vigente –
aprobada- la cual es la suscrita en fecha 23 de
noviembre de 2016; estimada en la cantidad de ciento
noventa millones de Bolívares (Bs. 190.000.000,00) así
como el cuatro y medio por ciento (4½ %) de los ingresos
totalmente recaudados por SATECA en virtud de la explotación
del servicio, lo cual deberá ENELBAR filial de CORPOELEC
entregar de forma directa a IMAUBAR, con las respectivas
deducciones de Ley.
• Se ordena a SATECA aperturar, ante una Institución
financiera cuenta de ahorros donde depositará los
excedentes que se obtengan de la recaudación
derivada de la prestación del servicio de aseo urbano,
de acuerdo a la estructura de costo aprobada que se
mantiene vigente desde el 01/06/2016, suscrita en
fecha 23 de noviembre de 2016; estimada en la
cantidad de ciento noventa millones de Bolívares
(Bs. 190.000.000,00); la cual no podrá disponer sino previa
aprobación de las estructura de costos mensuales por
IMAUBAR, a partir del mes de Julio del 2.016; indicando a este
Tribunal a los efectos de la consecución del presente fallo : a)
Institución Bancaria; b) Numero de cuenta de ahorro; c) Saldo
de apertura; d) Saldos mensuales hasta la decisión
definitivamente firme del asunto principal signado bajo la
nomenclatura: KP02-G-2017-01.
- TERCERO: No hay condenatoria en costas dada la
naturaleza del fallo”.
El 16 de marzo de 2017, el Juzgado Superior en lo Civil y
Contencioso Administrativo de la Región Centro-Occidental fijó para el
quinto (5to) día de despacho siguiente a la fecha de ese auto, a las
nueve y treinta de la mañana (09:30 a.m.), la realización de una
“Audiencia de Conciliación”.
Mediante escrito presentado el 21 de marzo de 2017, el apoderado
judicial del Instituto demandado presentó escrito por medio del cual
rechazó “(…) la INSUFICIENTEestimación en la demanda” y, en
consecuencia, pidió que el Tribunal a quo se declarara incompetente en
razón de la cuantía y que declinara la competencia ante la Sala Político-
Administrativa.
El 23 de marzo de 2017, oportunidad fijada para que se llevara a
cabo la celebración de la “Audiencia Conciliatoria”, el Juzgado a quo,
visto que ambas partes no llegaron a ningún acuerdo, ordenó que se
continuara con el procedimiento de ley correspondiente e indicó que se
pronunciaría por auto separado respecto a la solicitud formulada por la
parte demandada.
En fecha 27 de marzo de 2017, el Juzgado Superior en lo Civil y
Contencioso Administrativo de la Región Centro-Occidental dictó
sentencia en la cual declaró su incompetencia por la cuantía para
conocer en primera instancia la demanda interpuesta, por consiguiente
declinó la competencia ante la Sala Político-Administrativa de este Alto
Tribunal.
Mediante escrito presentado el 4 de abril de 2017, el abogado
J.A.A.C., antes identificado, actuando como apoderado judicial de la
empresa Técnica de Conservación Ambiental (S.A.T.E.C.A.), solicitó la
regulación de competencia en virtud de la decisión emitida por el
Juzgado a quo el 27 de marzo del año en curso.
El 6 de abril de 2017, el abogado J.N.A. Anzola, previamente
identificado, actuando en su carácter de representante judicial de la
empresa demandante, también requirió la regulación de competencia en
el caso de autos.
En fecha 17 de abril de 2017, el apoderado judicial del instituto
demandado pidió que se remitiera el expediente a la Sala Político-
Administrativa.
Por auto del 18 de abril de 2017, el Juzgado Superior en lo Civil y
Contencioso Administrativo de la Región Centro-Occidental, advirtió que
en fecha 27 de marzo de ese año, fue declinada la competencia de este
caso en razón de la cuantía a la Sala Político-Administrativa, y “(…) siendo
que no existe un Tribunal Superior común entre [esa] superioridad y la honorable
Sala Político-Administrativa encontrándose por consiguiente por analogía incurso
en el supuesto previsto en el (…) artículo 71 de la norma adjetiva y de
conformidad con lo previsto en el artículo 266 de la Constitución(…) parte in
fine, (…) [acordó] darle el trámite de Ley y a tal efecto (…) [ordenó] remitir el
presente asunto a la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia, a los fines de que
resuelva sobre la Regulación de Competencia planteada” (sic) (agregados de la
Sala).
En esa misma oportunidad (18 de abril de 2017), el prenombrado
tribunal libró el oficio Nro. 363-2017 dirigido a esta Sala Plena, el cual fue
recibido en este M.T. el 5 de mayo del año en curso.
II
DE LA DECISIÓN REFERIDA A LA COMPETENCIA
El Juzgado Superior en lo Civil y Contencioso Administrativo de la
Región Centro-Occidental, en fecha 27 de marzo de 2017, declaró su
incompetencia para conocer de la pretensión ejercida y declinó la
competencia en la Sala Político-Administrativa de este Alto Tribunal, con
base en los siguientes argumentos:
“(…) se observa que la parte demandante conforme a
los fundamentos de hecho y de derecho explanados a
lo largo de su escrito libelar y demás recaudos que
hasta el momento conforman el presente asunto, ejerce
una acción por cuanto ‘la empresa recaudadora
CORPOELEC, no ha realizado más transferencia a la
empresa concesionaria, SATECA, conforme había sido
pactado contractualmente, debido a que IMAUBAR les
dirigió comunicación ordenándoles no desembolsar más
recurso (sic) a SATECA por encima de Bs
190.000.000,00, además de imponer que la empresa
recaudadora fuera otra (…)’.
(…Omissis…)
(…) desde el punto de vista orgánico resulta inequívoco
que el conocimiento de la demanda corresponde a la
Jurisdicción Contencioso Administrativa, en virtud de
que la presente acción ha sido interpuesta contra el
Instituto Municipal de Aseo Urbano y Domiciliario de
Barquisimeto, por lo que el Municipio ejerce un control
decisivo y permanente, en cuanto a su dirección o
administración, operando así, la aplicabilidad
del artículo 7 numeral 1 de la Ley Orgánica de la
Jurisdicción Contencioso Administrativa.
(…Omissis…)
Para el caso en concreto, a los fines de determinar la
competencia para conocer y decidir el presente asunto,
se debe atender [a] la cuantía de la demanda, puesto
que la petición hecha por la parte accionante está
circunscrita a una pretensión de condena de cantidades
líquidas de dinero.
(…Omissis…)
(…) en virtud de la entrada en vigencia de la Ley
Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativa,
se observa que en el caso de los Juzgados Superiores,
específicamente en su artículo 25, se determinó entre
sus competencias la siguiente:
(…Omissis…)
Así pues, se desprende del escrito libelar que riela en el
expediente al folio veinte (20), que la presente
demanda fue estimada en la cantidad de veinte mil
(20.000) unidades tributarias, lo cual en principio no
excede las treinta mil (30.000) unidades tributarias que
como límite de competencia en razón de la cuantía
tienen los Juzgados Superiores Estadales de la
Jurisdicción Contencioso Administrativa.
Ahora bien, se aprecia al folio veinte (20) que al
solicitar el cumplimiento de la obligación contractual,
se busca una condenatoria de una cantidad de dinero
líquida de dinero (sic), pues se aprecia que exige la
parte demandante ‘sea condenado de mantener el
equilibrio económico financiero del contrato, de ajustar
los costos del servicio, y pagar deudas pendientes ya
acreditadas’.
De allí pues, observa este Juzgado que al solicitar el
pago de las deudas pendientes ya acreditadas, se
refiere a lo señalado en el folio diez (10) ‘CORPOELEC le
tiene retenido a SATECA la cantidad de ciento noventa
y seis millones, novecientos veintiún mil ciento
cincuenta y seis bolívares (Bs.196.921.156,00)’. Por lo
cual este Órgano Jurisdiccional a los fines de constatar que la
cantidad demandada no exceda la cuantía estimada y la que le
fuera atribuida a este Juzgado Superior conforme a la Ley
Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativa, pasa a
realizar el siguiente cálculo:
- Unidad tributaria para el 16 de enero de 2017 (fecha
de interposición de la demanda) según gaceta oficial
N° 40.846 de fecha 11 de febrero de 2016, estimada en
la cantidad de 177 Bolívares.
196.921.156,00
--------------------------- = total
177
Total: Un millón ciento doce mil quinientos cuarenta y
ocho 1.112.548 (Unidades Tributarias).
(…Omissis…)
Del cálculo, supra indicado se denota la no ocurrencia
del requisito de la cuantía atribuida a este Tribunal
Superior según lo establecido en el artículo 25 numeral
2 de la Ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso
Administrativa, lo que a su vez trae como consecuencia
que el conocimiento de la presente causa corresponda
a otro Órgano Jurisdiccional.
Al verificarse que no se encuentran configurados todos
los elementos atributivos de competencia para que
este Juzgado Superior entre a conocer y decidir la
acción, corresponde ahora determinar a qué Órgano
Jurisdiccional le ha sido atribuido el conocimiento de
este tipos (sic) de acciones, cuando su cuantía se
encuentre dentro de los límites en que la misma ha
sido fijada por la parte accionante.
Así las cosas, el artículo 23 numeral 1 de la Ley
Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativa,
al regular la competencia de la Sala Político
Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia para
casos como el de autos, disponen (sic) lo siguiente:
(…Omissis…)
En efecto, de la totalidad de unidades tributarias
resultantes de la cuantía calcula (sic) por este Juzgado,
-en virtud de que la cuantía estimada por el
demandante no concordó con la cantidad exigida en
bolívares- así como de aquellas que determinan la
competencia de la de la (sic) Sala Político
Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia, estima
este Juzgado Superior que la Sala Político
Administrativo (sic) del Tribunal Supremo de Justicia, es
la llamada a conocer y decidir la presente causa, en
virtud de que la cuantía de ésta última excede de las
setenta mil unidades tributarias (70.000 U.T.), aunado a
que el conocimiento de la acción interpuesta no está
atribuido a otro tribunal en razón de su especialidad.
(…Omissis…)
Por todo lo anteriormente expuesto, debe forzosamente
este Juzgado Superior en lo Civil (Bienes) y de lo
Contencioso Administrativo de la Región Centro
Occidental declarar su incompetencia por la cuantía
para conocer en primera instancia el presente
asunto. Así se decide.
En consecuencia, se declina la competencia ante el
Juzgado Nacional Contencioso Administrativo de la
Región Centro Occidental (sic). Así se decide.
PRIMERO: su INCOMPETENCIA para conocer en primera
instancia la presente demanda de contenido
patrimonial, (…).
SEGUNDO: se DECLINA LA COMPETENCIA ante la Sala
Político-Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia.
TERCERO: Remítase oportunamente el presente
expediente, una vez vencido el lapso establecido en
el artículo 69 del Código de Procedimiento Civil” (sic).
III
DE LA REGULACIÓN DE LA COMPETENCIA
Mediante escrito presentado el 4 de abril de 2017, ratificado el día
6 de ese mismo mes y año, la representación judicial de la sociedad
mercantil Técnica de Conservación Ambiental (S.A.T.E.C.A.), solicitó la
regulación de competencia en virtud de la sentencia emitida el 27 de
marzo de 2017 por el Juzgado Superior en lo Civil y Contencioso
Administrativo de la Región Centro-Occidental, descrita en el acápite
anterior, con base en los fundamentos de hecho y de derecho que se
indican a continuación:
En primer término, hizo alusión al contenido del artículo
3 del Código de Procedimiento Civil, así como a parte de lo expuesto en
su escrito libelar, de lo cual advirtió que “(…) la demanda fue interpuesta
contra un órgano público municipal, esto es, el INSTITUTO DE ASEO URBANO Y
DOMICILIARIO DEL MUNICIPIO IRIBARREN DEL ESTADO LARA
(IMAUBAR), (…) por lo que se verifica el cumplimiento del primer requisito exigido
legalmente [en el artículo 24 numeral 1 de la Ley Orgánica de la Jurisdicción
Contencioso Administrativa].De igual forma Y COMO O (sic)
[están] PRETENDIENDO REIVINDICACIONES ECONÓMICAS
SIMPLEMENTE[estimaron] LA MISMA EN VEINTE MIL UNIDADES
TRIBUTARIAS (20.000 UNT) y con ello se verifica que la competencia es
superior a treinta mil (sic) unidades tributarias e inferior a setenta mil lo que
determina la competencia a éste Tribunal Superior en lo Contencioso
Administrativo” (sic) (agregados de la Sala).
Adujo que dicha cuantía “(…) NO HA SIDO IMPUGNADA NI
RECHAZADA POR LA PARTE DEMANDADA. La solicitud de declinatoria es
posterior a la sentencia de la medida (…)”.
Manifestó que la “(…) recurrida obvió el análisis sobre la materia
objeto del asunto del litigio, de obligatoria consideración y análisis por
tratarse de una circunstancia que atañe al orden público, por estar
involucrada UNA DEMANDA DE CUMPLIMIENTO DE CONTRATO DE UN
SERVICIO, sin que tenga relevancia el monto adeudado al contrato, ni el
monto de su prestación (que no está establecido ni determinado)”.
Expuso que la “(…) demanda es de cumplimiento de contrato y no
de cobro por lo que la competencia va de la mano a lo solicitado por lo
que la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia no debe aceptar la
declaratoria de incompetencia por parte del JUZGADO SUPERIOR CIVIL
(BIENES) Y CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO DE LA REGIÓN CENTRO
OCCIDENTAL, ya que con ello se infringe el derecho constitucional al
Juez Natural, por lo que debía el Tribunal por tener competencia por la
cuantía que afecta el orden público por ser obvia la violación del
derecho al Juez natural” (sic).
Por lo antes señalado, la parte recurrente solicitó “(…) la nulidad del
fallo recurrido y declarar COMPETENTE PARA CONOCER LA DEMANDA POR
CUMPLIMIENTO DE CONTRATO CONTRA EL INSTITUTO DE ASEO URBANO Y
DOMICILIARIO DEL MUNICIPIO IRIBARREN DEL ESTADO
LARA (…) FORMULADO POR[su] REPRESENTADA, al JUZGADO SUPERIOR CIVIL Y
CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO DE LA REGIÓN CENTRO OCCIDENTAL, por lo que
el presente medio de impugnación debe ser declarado CON LUGAR” (sic).
IV
COMPETENCIA DE LA SALA PLENA
Debe esta Sala analizar, en primer término, su competencia para
conocer de la regulación de competencia que ha sido sometida a su
consideración, y en tal sentido resulta pertinente atender a lo previsto
en el artículo 71 del Código de Procedimiento Civil, aplicable
supletoriamente de conformidad con lo dispuesto en los artículos 31 de
la Ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativa y 98 de
la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, el cual establece lo
siguiente:
“Artículo 71.- La solicitud de regulación de la
competencia se propondrá ante el Juez que se haya
pronunciado sobre la competencia, aun en los casos de
los artículos 51 y 61, expresándose las razones o
fundamentos que se [Link] Juez remitirá
inmediatamente copia de la solicitud al Tribunal
Superior de la Circunscripción Judicial para que
decida la regulación. En los casos del artículo 70,
dicha copia se remitirá a la Corte Suprema de Justicia si
no hubiere un Tribunal Superior común a ambos jueces
en la Circunscripción. De la misma manera procederá
cuando la incompetencia sea declarada por un Tribunal
Superior.
Salvo lo dispuesto en la última parte del artículo 68, o
que fuere solicitada como medio de impugnación de la
decisión a que se refiere el artículo 349, la solicitud de
regulación de la competencia no suspenderá el curso
del proceso y el juez podrá ordenar la realización de
cualesquiera actos de sustanciación y medidas
preventivas, pero se abstendrá de decidir el fondo de la
causa mientras no se dicte la sentencia que regule la
competencia” (Destacados de la Sala).
De la norma procesal supra transcrita se desprende que una vez
requerida la regulación de competencia, lo procedente es que el órgano
jurisdiccional ante el cual se plantee proceda a remitir las actuaciones al
Tribunal Superior en el orden jerárquico de su Circunscripción Judicial
para que este resuelva dicha solicitud, salvo que la misma hubiere sido
interpuesta con ocasión a un conflicto negativo de competencia
suscitado entre tribunales que no tengan un superior común a ambos, o
contra una declaratoria de incompetencia que haya sido proferida por un
tribunal superior, puesto que en estos últimos casos deberán remitirse
las actuaciones a este M.T. a fin de que se decida la incidencia in
commento.
Precisado lo anterior, se observa que en el caso de autos la
representación judicial de la empresa Técnica de Conservación
Ambiental (S.A.T.E.C.A.) (demandante) solicitó la regulación de
competencia contra la sentencia de fecha 27 de marzo de 2017, dictada
por el Juzgado Superior en lo Civil y Contencioso Administrativo de la
Región Centro-Occidental, mediante la cual éste se declaró
incompetente por la cuantíapara conocer de la demanda por
cumplimiento de contratoincoada, declinando -en consecuencia- la
competencia para ello en la Sala Político-Administrativa de este Alto
Tribunal.
En ese sentido, se debe hacer notar que la Ley Orgánica de la
Jurisdicción Contencioso Administrativa, publicada en la Gaceta Oficial
de la República Bolivariana de Venezuela Nro. 39.447 del 16 de junio de
2010, reimpresa el 22 de ese mes y año a través de la Gaceta Oficial de
la República Bolivariana de Venezuela Nro. 39.451, contempló en su
artículo 11 la creación de los Juzgados Nacionales como órganos
integrantes de la Jurisdicción Contencioso Administrativa, los cuales son
los competentes para conocer de las apelaciones que se interpongan
contra las decisiones de los Juzgados Superiores Estadales de la referida
Jurisdicción y de las consultas que les correspondan conforme al
ordenamiento jurídico (vid., numeral 7, del artículo 24 eiusdem), de manera tal
que fungen como los superiores jerárquicos de los mencionados Juzgados
Superiores.
Así las cosas, resulta evidente que el Juzgado Superior en lo Civil y Contencioso
Administrativo de la Región Centro-Occidental actuó equivocadamente al remitir el
expediente de la causa a esta Sala Plena en virtud de la regulación de competencia
interpuesta, pues: i) estimó que no existe un juzgado superior común entre la Sala Político-
Administrativa y dicho Tribunal, cuando la mencionada Sala no ha emitido
pronunciamiento alguno sobre el caso en cuestión, por cuanto no le fue remitido el
expediente respectivo en razón de que se solicitó la regulación de competencia, y ii) envió
el asunto a este órgano jurisdiccional cuando debió remitirlo al Juzgado Nacional de la
Jurisdicción Contencioso Administrativa que -por territorio- le corresponda resolver la
regulación formulada, al ser la alzada natural del tribunal que ha proferido la decisión
contra la cual se interpone la mencionada petición.
Por lo antes expuesto, y siendo que este Tribunal Supremo de Justicia en Sala Plena
mediante la Resolución Nro. 2012-0011 del 16 de mayo de 2012, modificada el 25 de
noviembre de 2015, a través de la Resolución Nro. 2015-0025, creó el Juzgado Nacional
Contencioso Administrativo de la Región Centro-Occidental, con sede en la ciudad de
Maracaibo, Estado Zulia y con competencia en las Circunscripciones Judiciales de los
Estados Falcón, Lara, Portuguesa, Barinas (excepto el Municipio Arismendi), Táchira,
Trujillo, Mérida y Zulia, el cual, como se advirtió en líneas anteriores funge como el
superior jerárquico del Juzgado Superior en lo Civil y Contencioso Administrativo de la
Región Centro-Occidental, es por lo que esta Sala declara que no es competente para
conocer y decidir la regulación de competencia planteada por la representación judicial de
la empresa demandante contra la sentencia de fecha 27 de marzo de 2017, dictada por el
aludido Juzgado Superior, correspondiendo conocer del mismo, en el caso concreto, al
aludido Juzgado Nacional Contencioso Administrativo de la Región Centro-Occidental. Así
se declara.
V
DECISIÓN
Por las razones anteriormente expuestas, esta Sala Plena
del Tribunal Supremo de Justicia, administrando justicia en nombre de la
República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, declara:
1.- Que NO ES COMPETENTE para conocer la solicitud de
regulación de competencia interpuesta por la representación judicial de
la empresa Técnica de Conservación Ambiental (S.A.T.E.C.A.), contra la
sentencia de fecha 27 de marzo de 2017, dictada por el Juzgado
Superior en lo Civil y Contencioso Administrativo de la Región Centro-
Occidental.
2.- Que la COMPETENCIA para conocer y decidir de la mencionada
solicitud, corresponde al Juzgado Nacional Contencioso Administrativo
de la Región Centro-Occidental. En consecuencia, remítase el expediente al
Tribunal declarado competente.
Publíquese, regístrese y comuníquese. Expídase copia certificada de la
presente decisión al Juzgado Superior en lo Civil y Contencioso
Administrativo de la Región Centro-Occidental. Cúmplase lo ordenado.
Dada, firmada y sellada en el Salón de Despacho de la Sala Plena del Tribunal
Supremo de Justicia, en Caracas, a los treinta y un (31) días del mes de mayo del año dos
mil diecisiete (2017). Años: 207º de la Independencia y 158º de la Federación.
EL PRESIDENTE,
MAIKEL JOSÉ MORENO PÉREZ
PRIMERA VICEPRESIDENTA, SEGUNDO VICEPRESIDENTE,
I.M.A. IZAGUIRRE JUAN JOSÉ MENDOZA JOVER
Los Directores,
M.C. AMELIACH VILLARROEL YVÁN DARÍO BASTARDO FLORES
MARJORIE CALDERÓN GUERRERO
Los Magistrados,
ARCADIO DELGADO ROSALESMARCO ANTONIO MEDINA SALAS
MALAQUÍAS GIL RODRÍGUEZ F.R. VELÁZQUEZ ESTÉVEZ
E.J.G. MORENO JESÚS MANUEL JIMÉNEZ ALFONZO
CARMEN ZULETA DE MERCHÁN GLADYS MARÍA GUTIÉRREZ ALVARADO
JHANNETT MARÍA MADRIZ SOTILLO MÓNICA MISTICCHIO TORTORELLA
B.G. CÉSAR SIERO INOCENCIO ANTONIO FIGUEROA ARIZALETA
GUILLERMO BLANCO VÁZQUEZ MARISELA VALENTINA GODOY ESTABA
FRANCIA COELLO GONZÁLEZ EDGAR GAVIDIA RODRÍGUEZ
D.A. MOJICA MONSALVO CALIXTO ANTONIO ORTEGA RÍOS
LUIS FERNANDO DAMIANI BUSTILLOS LOURDES BENICIA SUÁREZ ANDERSON
E.C.G. RIVERO FANNY BEATRIZ MÁRQUEZ CORDERO
C.T. ZERPA VILMA MARÍA FERNÁNDEZ GONZÁLEZ
JUAN LUIS IBARRA VERENZUELA YANINA BEATRIZ KARABÍN DE DÍAZ
El Secretario,
JULIO CÉSAR ARIAS RODRÍGUEZ